8/01/2011

La ayuda financiera llega por Internet


Por Emilio Godoy

MÉXICO, jul (IPS) - "La mexicana Norma Isela necesita 500 dólares para expandir el inventario de la venta de zapatos por catálogo y ampliar su oferta a ropa y accesorios en la norteña ciudad de Piedras Negras, en el estado de Coahuila. Hasta ahora pudo recadar 45 por ciento de esa cantidad.

Este proyecto es uno de los difundidos en la página electrónica de la organización no lucrativa estadounidense Kiva, surgida en 2005 y cuyo objetivo es obtener financiamiento para microempresarios alrededor del mundo.

La obtención de microfinanciamiento por Internet, de persona a persona, es una modalidad en crecimiento, impulsada por plataformas como Kiva, la francesa Babyloan y la checa Red de Intercambio de Préstamos Electrónicos (ELEN, por sus siglas inglesas), entre otras.

"Es una fuente de fondeo, con el cual hemos financiado muchos proyectos. Es una buena opción", dijo a IPS Maricarmen Martínez, responsable de Capacitación en la Fundación Realidad, afiliada a la no gubernamental Visión Mundial México y socia de Kiva desde 2009.

En este esquema, el financista elige a un prestatario, transfiere el dinero por un monto mínimo de 25 dólares, recibe el pago luego de un lapso y puede reiniciar el proceso. La plataforma comprueba que el socio en un país determinado financia microempresarios y que su operación es sana.

Las micro-financieras mexicanas manejan una cartera de al menos 2.700 millones de dólares y depósitos por unos 1.600 millones, según datos de la Red de Intercambio de Información Microfinanciera (MIX, por sus siglas inglesas).

En el sector financiero de muy pequeña escala operan más de 600 organizaciones de ahorro y préstamo, de las cuales la mayoría son cooperativas. Poseen más de 1.000 sucursales, atienden a unos 5,5 millones de usuarios y representan casi 70 por ciento de los activos del ramo, según cifras del ente regulador Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

El microcrédito se ha convertido en México en una herramienta para combatir la extrema pobreza en las comunidades más marginadas, aunque es todavía un sector joven, en auge, con productos financieros muy sencillos y altas tasas de interés.

"Las microfinanzas son innovadoras y el préstamo de persona a persona lo es aún más, pues el concepto involucra al público en apoyar con créditos a los microempresarios. Necesita ser desarrollado y extendido, para hacer que este concepto sea parte de la concepción de la gente sobre la ayuda", comentó a IPS la directora del Departamento de Microfinanzas de Babyloan.

Fundada en 2008 por Arnaud Poissonnier, experto en la banca de inversión, y Aurélie Duthoit, una joven emprendedora que trabajó en la cooperación para el desarrollo, Babyloan financió 6.160 microempresarios a través de 10 financieras en igual número de países, entre ellos Nicaragua, Perú y Ecuador, por un total de 1,9 millones de euros (2,7 millones de dólares).

"Es un buen esquema de fondeo. Vincula a personas que tienen recursos con la gente que los necesita. Personaliza el microcrédito, porque uno va conociendo al beneficiario del apoyo que brinda. No es un modelo pensado comercialmente, sino de proyección social", indicó a IPS Francisco de Hoyos, director de la red ProDesarrollo, que aglutina a 88 microfinancieras.

El 35 por ciento de los 46 millones de personas económicamente activas de México carecen de servicios financieros formales, más de la mitad de las 2.440 municipalidades del país no tiene agencias bancarias y sólo 25 por ciento de los 112 millones de habitantes del país poseen cuentas de ahorro bancarios.

Las estrategias aplicadas hasta ahora "se refieren a reducir el costo para atender a los clientes actuales y muchos menos a crecer hacia nuevos segmentos de bajos ingresos", señala el "Reporte de País-Programa Tecnológico", publicado en marzo por la organización no gubernamental estadounidense Grupo Consultivo para Ayudar a los Pobres, elaborado por Xavier Faz y Paul Breloff.

"Los nuevos modelos de alianzas y experimentos ambiciosos que involucran actores clave pueden dirigir el mercado hacia modelos más eficientes y mayores ofertas accesibles de bajo ingreso más allá del crédito", prosigue ese documento.

La penetración de las microfinanzas alcanza a 22 por ciento en la nación mexicana, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El informe "Microfinanzas Américas 2010", de MIX, y el Fondo Multilateral de Inversiones, del BID, resalta que "las instituciones mexicanas continuaron sorprendiendo por su crecimiento, incluso en términos absolutos".

Enfatiza, además, en que ese mercado "sigue exhibiendo un potencial interesante para que instituciones nuevas y con una gestión acertada puedan expandir rápidamente su alcance en número de clientes atendidos".

"Es un negocio redondo, muy rentable. Muchas instituciones llegan a lucrar, olvidándose de la esencia de las microfinanzas, la visión social", aseguró Martínez, cuya organización cuenta con una cartera de 20.000 clientes y una tasa de recuperación de 96 por ciento.

Los microcréditos van de montos que oscilan entre los 83 y los 3.700 dólares, destinados a negocios como tiendas de primera necesidad, puestos de tortillas y de otros alimentos.

A través de Kiva, esa fundación atendió a 4.416 prestatarios con empréstitos por casi 1,5 millones de dólares.

Mientras, la organización estadounidense alcanza los 596.151 prestamistas, 582.784 microemprendedores que recibieron 224 millones dólares, con proyectos en 59 países y una tasa de recuperación de casi 99 por ciento. El préstamo individual promedio es de 237 dólares.

"No es fácil construir el vínculo entre el público y los microempresarios que viven en condiciones pobres en otros países. Aunque el proceso de préstamo es innovador, la gente no está acostumbrada a él, en comparación con las donaciones", declaró Dupont-Lhotelain.

En 2010, Babyloan fue uno de los cinco ganadores del concurso Mercado de Soluciones Financieras Innovadoras para el Desarrollo, organizado por la Agencia Francesa para el Desarrollo, la estadounidense Fundación Bill & Melinda Gates y el Banco Mundial.

"Las instituciones evolucionan conforme lo hacen las necesidades de los clientes. Una primera necesidad que no está cubierta es el acceso total a servicios financieros formales. La primera meta es llevar servicios a una mayor cantidad de población. Es un mercado que tradicionalmente había sido desatendido", indicó De Hoyos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario