6/20/2020

Enfocarnos en los niños para acabar con los tabúes de la menstruación


Este es un artículo de opinión de Webster Mavhu, científico social de Zimbabwe convertido en lingüista y profesional de la salud global, que ha realizado investigaciones al respecto durante los últimos 15 años. Es miembro 2020 de @aspennewvoices.
Una estudiante de secundaria en el este de India observa un folleto sobre higiene menstrual. Foto: Stella Paul/IPS
HARARE, 16 jun 2020 (IPS) - Un panel integrado solo por hombres para discutir la salud menstrual en el Día Internacional de la Higiene Menstrual provocó indignación en las redes sociales y una serie de memes sobre paneles de mujeres discutiendo temas masculinos.
Pero la disputa en las redes sociales no debe desviar la atención de los problemas que la jornada (el Día Internacional de la Higiene Menstrual) trata de plantear para eliminar los tabúes menstruales y crear conciencia sobre la importancia de la gestión de la salud y la higiene menstrual para las mujeres y las adolescentes en todo el mundo.
Y si realmente queremos hacer esto, entonces debemos incluir a los hombres no solo en la conversación sino también en las intervenciones que se están implementando.
El autor, Webster Mavhu
A pesar de ser un proceso biológico natural, la menstruación se caracteriza por mitos, estigmas y tabúes en todo el mundo.
Como en muchas culturas, crecí con los tabúes de la menstruación. Por ejemplo, se supone que una mujer que menstrúa no debe sacrificar un pollo, elaborar ciertos alimentos o preparar cerveza para ocasiones espirituales.
Además, una mujer que menstrúa no debe informar verbalmente a su pareja sexual que está menstruando. En cambio, lo hará simbólicamente, por ejemplo, colocando un trozo de tela roja sobre su esterilla para dormir, ya que no puede haber discusión sobre el asunto.
No son solo las parejas las que no hablan sobre la menstruación. Las niñas no pueden hablar abiertamente sobre esto con sus madres, abuelas, tías o padres, todos los cuales son fuentes potenciales de información confiable.
Mi trabajo durante los últimos 15 años incluye la exploración de problemas de salud sexual y reproductiva entre adolescentes en África subsahariana. Un hallazgo clave ha sido que tanto entre los niños como entre las niñas, el conocimiento de la salud reproductiva con frecuencia se adquiere demasiado tarde.
Por ejemplo, la menstruación a menudo se discute solo después de que ha sucedido, y comienza con una sensación de miedo.
En una de mis investigaciones, una adolescente describió su primera experiencia: “Al principio pensé que había orinado sin darme cuenta, pero me sorprendió ver sangre. Cuando le dije a mi madre, me dijo que se suponía que debía usar trapos como toallas sanitarias y lavarme tres veces al día para no oler mal». No volvieron a hablar sobre el tema.
Un hallazgo clave ha sido que tanto entre los niños como entre las niñas, el conocimiento de la salud reproductiva con frecuencia se adquiere demasiado tarde. Por ejemplo, la menstruación a menudo se discute solo después de que ha sucedido, y comienza con una sensación de miedo.

La falta de información a menudo se completa con rumores. Otra niña contó que cuando comenzó a menstruar su hermana mayor le aconsejó que usara algodón en lugar de toallas sanitarias «ya que estas últimas hacen que uno pierda la virginidad». La hermana mayor dijo que su amiga también le había dicho esto.
Los mitos sobre la menstruación también son comunes entre los niños. Por ejemplo, entre ellos se dicen que el sexo sin protección con una niña que menstrúa no tiene riesgo de embarazo o infecciones de transmisión sexual.
También existe la creencia de que los posibles «efectos» para la salud de tener relaciones sexuales sin protección con una niña que está menstruando se pueden prevenir bebiendo una solución hecha con hollín curado.
Claramente, los esfuerzos para abordar los mitos en torno a la menstruación deben dirigirse tanto a las niñas como a los niños para reducir el estigma y el maltrato relacionados con la menstruación, así como mejorar la salud sexual y reproductiva.
Cuando estaba en sexto grado, una compañera de clase tuvo su primer período y manchó su uniforme escolar. Se ató el jersey alrededor de la cintura. Cuando sus compañeros se dieron cuenta de lo que había sucedido, le desataron el jersey.
Ella trató desesperadamente de cubrir la mancha con las manos, pero los chicos sacaban sus manos para asegurarse de que la mancha permaneciera expuesta, burlándose en el proceso. La siguiente semana no fue a clase.
Más de tres décadas después, las niñas continúan faltando a la escuela durante su período menstrual. Los estudios realizados en todo el mundo han destacado la ausencia escolar de jornada completa o parcial a causa de la menstruación.
Por supuesto, se están introduciendo una serie de medidas en las escuelas para reducir el absentismo escolar de las niñas, que incluyen la provisión de productos sanitarios, el acceso a instalaciones de eliminación de residuos socialmente aceptables, el acceso al agua para lavarse cerca de los inodoros y el espacio para cambiarse.
Sin embargo, muy pocas medidas parecen estar dirigidas a los niños.
Informar a los niños sobre educación de salud menstrual no solo mejorará la asistencia escolar de las niñas, sino que ayudará a abordar los mitos y el estigma relacionados con la menstruación.
Un estudio piloto realizado en Uganda puso a prueba una intervención de salud e higiene menstrual multicomponente en la escuela y evaluó su impacto en varios temas, incluida la asistencia a la escuela secundaria. La intervención se dirigió tanto a niños como a niñas.
Los resultados del estudio indicaron un impacto potencial de intervención en la mejora del absentismo escolar relacionado con la menstruación. Es de destacar que una obra de teatro sobre la menstruación fue muy popular entre los niños y las niñas, y funcionó bien para involucrar a los niños en este tema y eliminar el estigma la menstruación.
Por lo tanto, es fundamental que las intervenciones de salud e higiene menstruales incluyan a los niños no solo para obtener beneficios inmediatos sino también para influir en sus patrones de pensamiento y conductas futuras.
En última instancia, los hombres podrán discutir la menstruación con sus esposas e hijas, poniendo fin significativamente a los tabúes y reduciendo el estigma relacionado con la menstruación. 
T: MLM

No hay comentarios.:

Publicar un comentario