8/20/2017

Tiempo de Blues : Un trío de tres



Raúl de la Rosa
Primera llamada
En la música popular mexicana no siempre un trío estaba integrado por tres músicos. En el bolero los tríos de cuatro eran comunes v:gr Los Tecolines, Los Dandys, los Panchos, etcétera. Actualmente es una buena fórmula para algunos artistas en la que se juntan talentos y contenidos, pero en esta ocasión hablamos de tres talentos, tres geografías y una causa común: divulgar la música popular latinoamericana contemporánea.
Verónica Valerio, Lucía Pulido y Sofía Rei, sus nombres. En México, Colombia y Argentina están inscritas sus partidas de nacimiento. Maravillosas mujeres, impregnadas de talento y un compromiso de vida que lo expresan por medio de sus cantos con un denominador común: infancias premonitorias, entornos diferentes que marcaron las sendas por las que habrían de navegar, miles de kilómetros las separan a unas de otras y un punto de encuentro.
En noviembre de 2013 es esta columna escribimos de Verónica Valerio lo siguiente: “Jarocha de nacimiento, a los dos años emigra junto a mamá y hermana a la selva campechana, a Hampolól, minúsculo poblado rodeado sólo de vegetación y de pocos habitantes; infancia feliz corriendo descalza y libre como el aire de Sotavento. Pero esa niñez termina a sus 11 años; regresa al puerto. Una vez más búsqueda de identidad; estudia música, danza y preparatoria.
Estudiar blues y jazz la lleva a Nueva Orleáns, donde se gana la vida cantando boleros en un restaurante cubano, pero el huracán Katrina la convierte en una damnificada más. Llega a Nueva York y desde entonces el arpa es su instrumento, la nave con la que gana recursos para vivir y la lleva al encuentro de Lucía Pulido.
Segunda llamada
En los llanos orientales de Colombia existe un pueblito llamado Yopal, donde se da una semilla llamada yopo, usada como alucinógeno por los chamanes de esa región. En ese pequeño poblado la niña Lucía aprende a cantar lo que su padre interpretaba; el bambuco, género que llegó a México vía Yucatán.
A los siete años, Lucía canta con una orquesta y a los 11 descubre a Violeta Parra; en los años 80 hace dúo e interpreta la llamada nueva canción. A principios de los años 90 llega a Nueva York y en la distancia o en la nostalgia descubre otra voz, la cual se dice que es una de las más ricas de la escena musical latinoamericana contemporánea.
Con Cantos de vaquería y Señor Pascual, Lucía Pulido rendirá homenaje a Colombia y México: Es un set  en donde se podrá sentir toda la influencia musical entre ambos países, abordado obviamente desde una perspectiva más contemporánea.
Tercera llamada
En Liniers –un barrio muy barrio–, en la ciudad de Buenos Aires, descendiente de griegos y españoles, florece Sofía Vei.
Sucede que la pequeña Sofía tiene buena voz y la abuela la lleva a una audición y es aceptada en el Coro del Teatro Colón. Desde los cuatro años toma clases de piano y posteriormente ingresa a una escuela pública muy politizada, toca la batería, ¿porque no?, vive una vida doble, en las mañanas ópera y en las noches rock, descubre el jazz por medio de Carmen McRae y Ella Fitzgerald y todo un mundo sonoro por explorar: el folclor latinoamericano, el jazz, la música del mundo, los sonidos electrónicos.
Varios premios en los Music Awards. Junto a Geoffrey Keezer fue nominada al Grammy en 2010. Es docente en el Colegio de Música Berklee y de la Academia de Jazz de Nueva York. La artista, considerada una potente embajadora de la voz experimental de Latinoamérica, adelantó que la del viernes será una noche en la que rendirá homenaje a Violeta Parra y una sorpresa con el acompañamiento del Coro Acardenchado.
Breve reseña que nos muestra un poco de lo que hoy podremos disfrutar en el Teatro de la Ciudad: Tres voces, tres mujeres, tres propuestas de
vanguardia en un mismo escenario.

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