4/15/2014

Los periodistas pal café . . .



El gobierno federal ha podido conjurar con amenazas de acción directa a la criatura que acogió, protegió y manejó en determinado momento de la estrategia de recuperación de Michoacán. Con extraordinaria y sugestiva facilidad para abrir y cerrar las puertas a grupos armados a los que se permitió actuar en funciones de autoridad y bajo explícita cobertura de fuerzas oficiales, ahora el comisionado Alfredo Castillo ha conseguido que en asamblea de dirigentes se haya acordado de un plumazo la disolución de organizaciones civiles con liderazgos bien definidos que hasta ahora se habían negado al desarme exigido por la parte gubernamental, en cuanto parecían no compartir la visión apresurada y simplista de que en tierras tarascas se han producido o están en curso de producirse tales cambios de fondo en la operación de grupos del crimen organizado, que ya no es necesaria la reacción ciudadana.
El ultimátum que dio el cada vez más desgastado Castillo a los bandos de autodefensa (igualmente erosionados en imagen pública, cohesión interna y credibilidad) para que entreguen sus armas a más tardar el próximo 10 de mayo ha sido una expresión más de la frívola irresponsabilidad con que el grupo federal gobernante ha tratado el delicado caso de Michoacán, donde convergen intereses políticos y económicos correspondientes a los tres principales partidos nacionales y donde hoy el peñismo, como el calderonismo en el sexenio anterior, ha hecho una apuesta de eficacia que no ha podido cumplir.
El golpismo institucional subyacente en la indefendible figura de un comisionado federal no ha sido suficiente para poner en sus manos los hilos de la política local, con todo y el efectista arraigo dictado a Jesús Reyna, el ex gobernador interino y ex secretario general de gobierno que capitanea densos intereses cupulares regionales. Tampoco ha podido Castillo dominar de manera sistemática e irreversible (aunque la votación unánime de ayer para dejar las armas pareciera indicar una contundencia que habrá de verse si realmente se cumple o provoca divisiones e insubordinaciones) a los contingentes de alzados con los que ha mantenido una política de acercamiento, infiltración, amenazas y traiciones.
Aun así, en la reunión celebrada ayer los líderes de las autodefensas han confirmado su dependencia respecto de los mandos federales, al aceptar el ultimátum antes mencionado a cambio de un proceso de presunto cumplimiento paulatino de exigencias como la liberación de un centenar de sus compañeros y una idílica limpieza total de templarios y su supuesta conversión automática en un primer territorio del país libre de problemas de inseguridad pública. El gobierno federal ha ido dando platillos dosificados a esos líderes de las autodefensas para que puedan argumentar a sus bases que las cosas han ido cambiando y que sus exigencias se van cumpliendo. Han caído dos de los tres principales jefes de los Caballeros templarios y la anunciada cereza del pastel, que sería la detención de La Tuta, podría servir de mucho para que los alzados fuesen inducidos a creerse satisfechos. El arraigo de Jesús Reyna es otro guiño programado para crear esas apariencias de cambios profundos.
También va cambiando el discurso de Juan Manuel Mireles, coordinador de los grupos de autodefensa. Ayer, por ejemplo, con oportunidad giró la mirilla hacia lo etéreamente nacional al decir que muchos de nuestros males están incubados en un gobierno corrupto e inepto; hace más de 30 años llegaron al poder un grupo de potentados y disponen de los dineros de la Nación (...) Esta clase gobernante está desvinculada del pueblo, a quien debiera servir; todos ellos son ricos. Mireles se ha movido entre claroscuros y tiene entre sus pendientes puntualizar las circunstancias específicas del accidente aéreo que sufrió y su posterior retención, bajo el argumento de protegerlo, por parte de la Policía Federal, entre comunicados y declaraciones contradictorias. Ahora, y a pesar del discurso acerado que en la víspera mantenía, Mireles ha sido uno de los votantes a mano alzada para que los grupos michoacanos de autodefensa sean devueltos al baúl de los entendimientos complicitarios, ya cumplidos los propósitos fijados por los mandos federales, que no los de las comunidades a las que decían representar, y con un cambio gerencial de operadores de negocios en la región.
La atención se posó en Guerrero a la hora de detener a un presunto jefe criminal, Antonio Reina, según eso responsable de actos de violencia de alto impacto, signifique lo que signifique el término en la cada vez más falsaria terminología oficial sobre el tema (en este sexenio se ha acentuado el hipócrita uso del eufemismo abatimiento para referirse a lo que con frecuencia son frías ejecuciones de presuntos delincuentes a los que se acribilla sin opción de procesamiento judicial). La aprehensión del supuesto líder de una banda denominada Los rojos hace recordar que no todo es Michoacán (o Tamaulipas) en materia de ese tipo de actividades cruentas, pues en muchas partes del país se viven episodios trágicos similares a los de las entidades trágicamente líderes en la materia. Por otra parte, conviene subrayar a las entusiastas autoridades federales (los hidalguenses Osorio Chong y Murillo Karam) y estatales (el priísta-perredista Aguirre Rivero) que en Guerrero existe violencia con otro matiz, el de los grupos caciquiles que frecuentemente están relacionados con grupos del narcotráfico, a los que usan para amenazar y castigar a organizaciones y líderes sociales.
Y, mientras en la cúpula priísta se estima que todo está listo para que Cuauhtémoc Gutiérrez preste un servicio especial más al que hasta ahora ha sido su partido, cuando sea expulsado del tricolor, y luego consignado judicialmente por sus andanzas de lenocinio, entre otras, el ex dirigente partidista en la capital… ¡Hasta mañana, con deudos señalando que Transportadora Turística Huicho subarrendó el vehículo que finalmente se estrelló en tierras veracruzanas!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Hernández



Para aquellos pesimistas que suponen que nada crece en este país (salvo impuestos, precios, fortunas de los Forbes mexicanos, utilidades de la banca y pobreza), el gobierno federal tiene a bien desmentirlos, porque están rotundamente equivocados: en sólo 15 meses de estancia en Los Pinos (hasta febrero pasado), la administración peñanietista logró incrementar en 846 mil millones de pesos el saldo de la deuda del sector público federal, sin considerar IPAB-Fobaproa, rescate carretero y Pidiregas de la CFE (el endeudamiento de los estados se contabiliza aparte).
Así es. El endeudamiento público crece vertiginosamente, en sentido contrario de la economía, y el grueso de la nueva deuda se utiliza para pagar intereses de la vieja deuda, y no a la inversión en obras o la realización de proyectos que generen ingresos adicionales, impulsen el crecimiento económico del país y generen beneficios para sus habitantes.
En su Informe mensual de finanzas públicas y deuda pública la Secretaría de Hacienda detalla que al cierre de febrero pasado el saldo de la deuda del sector público federal llegó a 6 billones 19 mil 545.3 millones de pesos, superior en 16.36 por ciento respecto del registrado el primer día de diciembre de 2012, cuando Enrique Peña Nieto se instaló en Los Pinos, sin considerar alrededor de un billón de pesos adicional por concepto de los adeudos por IPAB-Fobaproa (845 mil millones, en números cerrados), rescate carretero (cerca de 155 mil millones) y Pidiregas de la Comisión Federal de Electricidad (poco más de 49 mil millones).
Año tras año el erario destina multimillonarias cantidades para –se supone– el pago del servicio de la deuda (intereses, amortización de capital y pago de comisiones), y ésta no registra el mínimo descenso. Por el contrario, avanza sostenidamente: puntualmente se pagan los intereses y las comisiones, pero el principal queda pendiente o se cubre mínimamente, por lo que se contrata más deuda para alimentar ese círculo, y a estas alturas dicho saldo se encuentra en nivel histórico, el cual será superado al cierre de marzo y éste cuando concluya abril, y etcétera, etcétera.
De acuerdo con la información de Hacienda, al cierre de febrero pasado el saldo de la deuda interna del sector público federal fue de 4 billones 200 mil millones de pesos (en números cerrados), contra los 3 billones 568 mil millones registrado el día en que –supuestamente– se dio el cambio de gobierno. La diferencia entre una fecha y otra es de 632 mil millones de bilimbiques, o si se prefiere un avance de 18 por ciento en el periodo.
Por el lado del endeudamiento externo, el saldo pasó de 123 mil millones de dólares el primero de diciembre de 2012 a 137 mil millones de billetes verdes el último día de febrero de 2014, un incremento de 14 mil millones, o lo que es lo mismo 11.38 por ciento más, con un crecimiento económico –por llamarle así– apenas superior a uno por ciento. Y se quejaban del vertiginoso crecimiento de la deuda en el sexenio de José López Portillo.
Entonces, si se consideran los dos saldos –el interno y el externo– al 28 de febrero de 2014 los mexicanos debían (el gobierno se endeuda, los habitantes pagan) 6 billones 19 mil 545 millones de pesos, contra los 5 billones 173 millones registrados el primero de diciembre de 2014. Obvio es que en meses subsiguientes deberán mucho más.



Ya hemos comentado la publicación de Francisco Ramos Aguirre: Revolucionarios a la carta (La Jornada, 17 y 24/07/12). Siguiendo su vocación de investigador acucioso, ahora envía desde Ciudad Victoria, Tamaulipas –en edición de autor– El Templo de las Dulzuras: alfajores, turrones y charamuscas.
Toma el título de la dulcería que José Agustín Collombat, francés avecindado en México, estableció en la calle de Santo Domingo 9. Un aviso del periódico El Gladiador de marzo de 1831, indica que ahí se “podían adquirir dulces franceses y mexicanos: jaleas, cajetas, jarabes para refrescar…” Surtía pedidos a toda la República.
El ensayo de Ramos Aguirre inicia con los primeros dulces de origen europeo, a partir de que los españoles introdujeron el cultivo de la caña de azúcar, que ellos a su vez aprendieron de los árabes. Menciona los dulces que se sirvieron en un banquete ofrecido por el virrey Antonio de Mendoza, por Cortés y la Real Audiencia para celebrar la reconciliación entre España y Francia en 1538: mazapanes, alcorzas de acitrón, almendras, confites, así como conservas.



Dividida en dos volúmenes, con un total de poco más de cuatro horas de duración para una versión que con anuencia de su director, Lars von Trier, suprime escenas de sexo explícito, y cinco para una versión completa hasta hoy visible sólo en festivales, Ninfomanía (Nymphomaniac) es el largo recuento que hace una mujer de su intensa vida sexual pasada, de la destrucción que su promiscuidad ha provocado en torno suyo, y de las culpas que, mezcladas a una vacilante reivindicación del placer, aún siguen asaltándole.
Los espectadores de la Muestra verán la versión editada y los cinco capítulos que la componen, quedando para una fecha imprecisa los tres capítulos complementarios del segundo volumen. Todo ello a manera de un coito interrumpido, algo que curiosamente ilustra la des-erotización del material que con malicia opera el director en una película que la mercadotecnia, la controversia crítica, el morbo y el gusto por el escándalo se empeñan aún en presentar como pornográfica.



El banco estadunidense Citigroup dio a conocer ayer que descubrió un nuevo fraude perpetrado en su filial mexicana, Banamex, por otra empresa contratista de Pemex. Al parecer se trata en esta ocasión de Evya, propiedad del panista Javier Camargo Salinas, fundada en 1991 en Ciudad del Carmen, Campeche, dedicada a prestar servicios de diseño, ingeniería, construcción, rehabilitación y mantenimiento de infraestructura petrolera en tierra firme y en el mar, y beneficiaria de más de 400 contratos con la paraestatal.

Responden a nota sobre penitenciarías
Con respecto a la nota publicada este lunes en su prestigiado medio titulada Corrupción, añejo problema en cárceles y por instrucciones superiores, me permito hacer las siguientes precisiones.

La siguiente reforma anunciada es la del campo y hay que prepararse para dar la batalla en el mundo de las ideas y en el de la política. No bastaron las modificaciones a la ley agraria de 1992, y los impactos provocados por esa y por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). No es difícil adivinar cuáles serán los objetivos y los métodos de este nuevo ajuste de cuentas con el mundo rural. Dos décadas después, buscarán desmontar por medio de nuevas leyes todo aquello que les estorba o les impide depredar con plenitud recursos naturales y trabajo humano. Y lo que más les estorba son los territorios campesinos que la historia ha dejado, a pesar de tres décadas de neoliberalismo, cuyas raíces se remontan a la revolución agraria de principios del siglo XX y al pasado de la civilización mesoamericana. Esta vez, sin embargo, hay una novedad: ya no se trata sólo de expulsar campesinos y de modificar a como dé lugar los territorios mediante el mercado y la tecnología, sino de articular esas acciones con las explotaciones del subsuelo (minerales, petróleo, gas y otros) que habrán de realizar las corporaciones multinacionales, extranjeras y nacionales, al amparo de las reformas energética y minera. Y en este intento hay un factor que se ha vuelto estratégico y que dará lugar a cruentas batallas: el agua.

Con el acuerdo 717, publicado el 7 de marzo de 2014 en el Diario Oficial de la Federación, se emiten lineamientos y normas que deben seguir las autoridades educativas locales y municipales (Aelym) para formular los programas y acciones de gestión escolar destinados a fortalecer la autonomía de las escuelas de educación básica.

Desarmarse o no desarmarse, he ahí el corazón del pleito actual en Michoacán. Estados Unidos presiona para que las autodefensas sean desmovilizadas, el gobierno federal las emplaza a que dejen las armas y los alzados exigen que, antes de entregar un solo fusil, las autoridades cumplan con una serie de condiciones. Los tres han puesto sus ultimátum sobre la mesa. El 10 de mayo es la hora cero.

El complejo conflicto de Ucrania ha sido el gozne sobre el que giró y empujó el vendaval de cambios planetarios que están configurando un mundo-otro, cobrando al mismo tiempo mayor aceleración aún. La guerra mediática y política, las riesgosas escaramuzas en el este de Ucrania; las decisiones de la UE por conminación de EU; las presiones a que está sometida la señora Merkel y las preocupaciones que expresa, sin atinar a conferir una línea consistente a las decisiones de la UE frente a Rusia; la debilidad insuperable de la economía mundial y en particular la de Estados Unidos; la continuación de los horrores en Siria; son entre muchos otros, componentes que están elevando su temperatura peligrosamente.

Parece que no hay manera de dejar las vísceras a un lado cuando se habla de los independentismos del País Vasco y de Cataluña, temas siempre calientes y que periódicamente pasan por puntos de ebullición, como le ocurre al segundo por estos días, cuando la clase política madrileña hace cuanto está en su mano para cerrar el paso a cualquier ejercicio democrático soberanista. Constitución en mano, ayer las fuerzas políticas mayoritarias aplastaron por amplia mayoría la propuesta de referendo del presidente catalán, Artur Mas, pero no está claro cuál de los factores queda más dañado en la colisión: si el independentismo o si la propia Constitución. Por lo pronto, tanto Alfredo Pérez Ruvalcaba, del PSOE, como Joan Coscubiela, de Izquierda Plural, advierten que la Carta Magna requiere de parches, según uno, o de un remplazo general, según el otro, lo que viene a ser una demostración rebuscada de que la independencia de Cataluña no es sólo un asunto de los catalanes, sino del conjunto de los, hoy por hoy, españoles.

El mundo está ante un desafío de proporciones enormes. Las emisiones de gases de efecto invernadero se aceleran a pesar de las medidas adoptadas hasta ahora para contenerlas. Este fenómeno se ha intensificado en los años pasados de una forma que no tiene precedentes: Las emisiones aumentaron entre 2000 y 2010 más rápidamente que en cada uno de los tres decenios previos. Lo anterior fue informado el pasado domingo por los representantes del Grupo 3 del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que recientemente concluyó sus trabajos en Berlín, Alemania.

Con todo y las diferentes fechas de ejecución, los desnudos masculinos e igual los femeninos, aunque algo menos, son bastante similares entre sí, lo cual no debe sorprender, pues todos, mujeres y hombres, según nos enseñaron desde la escuela elemental, constamos de cabeza, tronco y extremidades. Aquí y ¡benditos los dioses! no se trató de ilustrar deformidades, como hubiera ocurrido de haber procurado obras de artitas tan destacados como Joel P. Witkin o Diane Arbus. (Hay un Maplethorpe excelente y normal) Eso hubiera configurado otra exposición, no ésta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario