1/10/2017

CNI-EZLN: ¿Quién se atreve a decir que es una lucha mala?



Magdalena Gómez
La Jornada 
Con esa pregunta el pasado primero de enero, el subcomandante insurgente Moisés enfatizó la adhesión y respaldo del EZLN a los acuerdos alcanzados en la segunda etapa del quinto Congreso Nacional Indígena (CNI). Y reflexionó: Hace 23 años iniciamos nuestro alzamiento, pero nuestro camino era excluyente, no podían participar todas, todos. Ahora, el CNI nos llama a una lucha en que podemos participar todos, todas; sin importar la edad, el color, el tamaño, la raza, la religión, la lengua, la paga, el conocimiento, la fuerza física, la cultura, la preferencia sexual. Quienes viven, luchan y mueren en el campo y en ciudad tienen ahora un camino de lucha en el que se unen con otras y otros. La lucha a la que nos llama y nos invita el Congreso Nacional Indígena es una lucha por la vida con libertad, con justicia, con democracia, con dignidad. Toda una agenda de lucha pacífica que el EZLN refrenda en todo momento. 

El más reciente fue el encuentro L@s zapatistas y las conciencias por la humanidad, realizado del 26 de diciembre de 2016 al 4 de enero de 2017 en el Cideci de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el cual plantearon interrogantes que las y los científicos consecuentes deberían responder. Mostraron evidencias de que se trata de problemas que las nuevas generaciones zapatistas están enfrentando. Fue notable la forma contundente en que se defendió a la ciencia y se le deslindó de la seudociencia y la charlatanería. También lo fue el reconocimiento de que los meros conocimientos ancestrales ya no son suficientes para enfrentar el impacto en la naturaleza provocado por los proyectos de destrucción en la lógica del capitalismo. No necesitamos, dijeron, a científicos que vengan a adularnos o a gritar Zapata vive, la lucha sigue y sigue o a exponer sus tribulaciones en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) como algunos hicieron, aclarando que no están dispuestos a perder sus becas. Desde estas miradas el zapatismo invitó a los científicos consecuentes a compartir conocimientos con las comunidades zapatistas.

La segunda etapa del quinto congreso del CNI culminó con una asamblea pública, celebrada en el auditorio del caracol de Oventic, donde explicaron que durante los meses de octubre, noviembre y diciembre consultaron sobre la propuesta de crear un consejo indígena de gobierno y postular a una mujer indígena como candidata independiente a la Presidencia de la República en 2018, a 43 pueblos originarios de 523 comunidades de 25 estados del país, de esas, 430 comunidades aprobaron la propuesta. Se realizaron de todos los modos, las formas y las lenguas que nos representan en la geografía de este país con acuerdos de asambleas comunales, ejidales, de colectivos, municipales, intermunicipales y regionales.

Otras 80 consultas continúan en proceso, y a éstas se sumaran otras que lo soliciten al CNI, con pueblos indígenas, afrodescendientes y migrantes. Los delegados explicaron también que en algunas comunidades no se pudo realizar la consulta por la violencia que se vive en varias partes del país. Y dieron a conocer sus acuerdos: 1) Nombrar un consejo indígena de gobierno con representantes hombres y mujeres de cada uno de los pueblos, tribus y naciones que lo integran. Y que este concejo se proponga gobernar este país. Y que tendrá como voz a una mujer indígena del CNI, es decir, que tenga sangre indígena y conozca su cultura. O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI que será candidata independiente a la Presidencia de México. Pretendemos que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales de 2018. Aclararon que no es su intención competir en nada con los partidos y toda la clase política que aún nos debe mucho; cada muerto, desaparecido, encarcelado, cada despojo, cada represión y cada desprecio. No nos confundan, no pretendemos competir con ellos, porque no somos lo mismo, no somos sus palabras mentirosas y perversas.

 Tanto los miembros del consejo como su vocera serán propuestos y legitimados en asamblea y nombrados según los usos y costumbres, y sus puestos serán revocables por la asamblea del CNI. Además, se acordó una serie de medidas para fortalecer al CNI y a los pueblos indígenas, como eliminar todo aquello que divide, como partidos políticos y proyectos gubernamentales, y desarrollar la autonomía en todos sus ejes, sobre todo en la educación, la justicia y el autogobierno. 2) Convocar a una asamblea constitutiva para nombrar el consejo indígena de gobierno para México, en mayo de 2017, en la cual decidirán quién será la mujer indígena candidata presidencial en 2018. Los próximos cinco meses el CNI buscará construir puentes con los más amplios sectores de la sociedad donde se tendrá que definir si por principio se destierra el racismo y avala la decisión del CNI, ello todavía independiente de la decisión del voto en 2018. ¿Quién se atreve a decir que es una lucha mala?

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