Los padres y familiares de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos se encontraron con que 33 días después del ataque en contra de sus hijos a manos de policías municipales, el
gobierno federal no tiene nuevos datos sobre su paradero ni una
explicación de por qué tardaron tanto para comenzar a investigar.
En reunión a puerta cerrada en el Salón Manuel Ávila Camacho en la Residencia Oficial de Los Pinos, más de un padre de familia le preguntó al presidente, Enrique Peña Nieto, por qué tardaron tanto en buscar, en llegar a Iguala, Guerrero —en donde se perpetró el ataque en contra de los normalistas la noche del 26 de septiembre— y recolectar pistas sobre el paradero de los 43 estudiantes.
Peña Nieto no tuvo respuesta.
Según los asistentes a esa reunión —que duró más de cinco horas—, el presidente escuchó cada reclamo y exigencia de justicia, pero le recriminan que no haya tenido una explicación de por qué llegaron tarde, ocho días después del ataque.
“Al cuestionamiento de por qué el gobierno federal llegó tarde no
hubo una explicación, la verdad es que él (Peña Nieto) fue solidario, escuchó
a cada familiar y se mostró amable, pero no tuvo nada que decir ante el
reclamo de que se tardaron y que eso pudo hacer la diferencia”,
dijo en entrevista Mario Patrón, director del Centro de Derechos
Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, que acompaña a los familiares de los
normalistas en la búsqueda de sus desaparecidos.
Según Patrón, el primer mensaje de Peña Nieto hacia los padres de normalistas fue que “personalmente estaba indignado” y ofreció “todo el compromiso del Estado” para resolver el caso. Sin embargo, el mandatario se quedó sin palabras cuando uno de los padres le dijo “solamente dígame, ¿en dónde está mi hijo?”.
Pese a la tensión por la exigencia de encontrar a los 43
desaparecidos con vida, la reunión en Los Pinos se llevó a cabo con
calma. Según los asistentes, además de Peña Nieto, el secretario de
Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el procurador general de la
República, Jesús Murillo Karam, “se mostraron amables y dispuestos a escuchar” cada una de las intervenciones de las más de 100 personas
—entre padres, otros familiares y abogados— que viajaron este miércoles
29 de octubre a bordo de cuatro camiones de pasajeros desde Guerrero a
la Ciudad de México.
Los familiares de los normalistas llegaron a Los Pinos a las 12:50
del día, más de una hora antes de la cita, prevista para las 14:00
horas.
Entonces, personal de Presidencia les dio acceso al Salón Manuel
Ávila Camacho y les informaron que la reunión con Peña Nieto empezaría
en punto de las dos de la tarde y duraría entre 90 y 120 minutos.
Sin embargo, ésta
se alargó por más de cinco horas no sólo para dar oportunidad a todos
los familiares que quisieran intervenir, si no por la diferencia que
surgió cerca de las 18:30 horas entre el gobierno federal y los padres
sobre los acuerdos logrados.
El director del Centro Prodh confirmó que Peña Nieto se negó en un principio a firmar la minuta con los 10 acuerdos alcanzados, por lo que los padres de familia acordaron no abandonar Los Pinos sin una firma del presidente.
Entonces Peña Nieto propuso dar un mensaje en cadena nacional sobre el encuentro y después regresar a revisar la minuta y firmarla; lo que también fue rechazado por la comisión de las 43 familias de los desaparecidos.
Finalmente, el gobierno federal aceptó firmar la minuta e
invitó a los padres y familiares a estar presentes en el mensaje a
medios que Presidencia anunció para las 20:00 horas, lo cual también rechazaron.
“Quería salir antes a cadena nacional y luego regresar a la minuta, nos negamos.
El tema que nosotros quisimos resaltar todo el tiempo y que fue el tema
de la conferencia que quisimos dar aparte (y que los padres dieron tras
la reunión) es que lo dicho por el gobierno federal no es suficiente en
términos de respuesta del estado”, explicó Mario Patrón.
Además de Peña Nieto, Osorio Chong y Murillo Karam, de parte del
gobierno federal participaron en el encuentro Humberto Castillejos,
consejero jurídico del Ejecutivo y Aurelio Nuño, Jefe de la Oficina de
la Presidencia.
Los funcionarios firmaron junto con siete representantes de las 43
familias y tres integrantes del Comité Estudiantil de Ayotzinapa un
listado con 10 acuerdos que Felipe de la Cruz Sandoval, familiar de los
desaparecidos, describió como “compromisos del presidente, no un pliego
petitorio de familiares”.
En éstos destaca que el gobierno federal deberá profundizar y rediseñar el plan de búsqueda de los normalistas.
“El objetivo es intensificar dichas acciones y en especial centrarlas
en la búsqueda con vida de las personas desparecidas”, cita el
documento.
Otros compromisos son crear una Comisión Mixta,
integrada por personal de PGR y Gobernación y padres de familia para
que sean éstos los primeros en recibir información del caso, antes que
los medios de comunicación.
También se incluyó dar apoyo al equipo argentino de
antropología forense que participa en el caso, respetar los derechos,
honra y reputación de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero;
otorgar la reparación integral del daño; revisar lo ocurrido en
diciembre de 2011 cuando murieron dos normalistas en la autopista del
Sol tras un enfrentamiento con policía; atender a los
heridos y a los familiares de los fallecidos del ataque del 26 y 27 de
septiembre pasado; implementar un programa para la “resignificación” de
las Escuelas Normales Rurales del país; y agilizar un convenio para que
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgue
asistencia técnica al Estado en la investigación de este caso.
Pero para los familiares, abogados y estudiantes normales el acuerdo sigue siendo insuficiente y reclaman que no haya avances en la investigación.
“En términos de investigación no hay información nueva y contundente
que de pistas y herramientas claras en términos de la localización de
los 43 estudiantes desaparecidos. Son 33 días sin que el gobierno federal localice a los 43 estudiantes desaparecidos”, dijo el director del Centro Prodh.
Los padres coinciden en que la reunión de este miércoles sólo “estuvo llena de promesas” y no de resultados.
Melitón Ortega, padre de Mauricio Ortega, uno de los 43 desaparecidos, dijo
a medios de comunicación que el único resultado significativo sería
encontrar a los jóvenes desaparecidos, de lo cual todavía no hay avance
en la investigación.
“Más de cuatro horas de estar reunidos con el presidente de
la República y salimos con la misma noticia: (tenemos) todo el esfuerzo
del Estado pero no tenemos nada (…) Nos anuncian que tienen más de 50
detenidos, entre ellos el cabecilla del grupo organizado Guerreros
Unidos pero también que aún así les falta uno, decía el Procurador, que
les falta uno para dar con los 43 normalistas desaparecidos”, dijo Felipe de la Cruz Sandoval en conferencia de prensa.
Los padres y familiares exigen que el gobierno federal deje
de buscar a sus desaparecidos en fosas y en basureros y que se
concentre a encontrarlos con vida.
“Ahorita el presidente anunció que ya llegó a acuerdos con los
padres de familia, que sale contento él porque ya hay un acercamiento, no
se dan cuenta personalidades políticas que el sufrimiento no se
negocia, que las vidas humanas no tienen precio y que para nosotros lo
primero es que aparezcan, no recibir dádivas del gobierno federal”.
Tras una larga jornada, los padres y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos
regresaron durante la madrugada de este jueves 30 de octubre a
Guerrero, pero no sin antes advertir que no habrá otra reunión con Peña
Nieto y representantes del gobierno federal si no hay resultados y que el único resultado válido es encontrar a los jóvenes normalistas que desde el 26 de septiembre le faltan al país.
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