4/24/2011

Cárcel y multa a indisciplinados que juegan a cubetazos de agua; felicidades a quienes llenan sus piscinas.


Pedro Echeverría V.

1. El gobierno de México, “para ahorrar agua”, encarcela o multa a niños, adolescentes y jóvenes –siempre de las clases pobres y colonias populares- que cada año en “sábado de gloria”, como una tradición, juegan a cubetazos de agua con sus hermanos, vecinos y amigos. Pero no se impide que millonarios (empresarios y funcionarios de gobierno) llenen las enormes piscinas de sus mansiones de lujo, rieguen las plantas de ornato de sus gigantescos jardines, laven sus cinco o seis automóviles con mangueras y, mucho menos, que los gobiernos en campaña construyan piscinas artificiales y vistosas fuentes en las avenidas.

2. ¿Y los millones de litros que se entrega a la industria refresquera y que se tiran en los lavaderos de coches de las gasolinerías? Recuerdo una caricatura de hace 40 años: una empleada doméstica regando una hectárea de jardín y tras ella un grito de la patrona que le dice: “no te laves las manos para colaborar en el ahorro del agua”. ¿Tirarán los niños en cubetazos en todo el Distrito Federal el equivalente del agua de cinco piscinas de las 10 mil que se llenan hasta rebosar en la Ciudad de México? Y es que la ley de prohibición de tirar agua “es igual para todos”, así como ir a la cárcel y pagar multas. ¡Como México no hay dos!

3. El despliegue de la policía capitalina, que incluyó ayer seis mil elementos, 300 patrullas y el sobrevuelo de helicópteros no fue en zonas residenciales como Las Lomas, Polanco o Santa Fé; sino en las colonias, Obrera, Tepito o Iztapalapa. Los uniformados recorrieron zonas populares de la ciudad reprimiendo tradiciones. Advirtieron a los jóvenes, adultos y niños acerca de respetar la Ley de Cultura Cívica que sanciona con multa hasta de 30 salarios mínimos o arresto de 20 a 36 horas a quien desperdicie el agua. La Jornada informó: Al cierre de esta edición sumaban 15 personas remitidas… y pueden llegar otros que no respetan.

4. Hoy México es un país ordenado y generoso, dicen los gobernantes; pero doña María, señora de 50 años y vecina de la colonia Tránsito, recuerda con tristeza: “No es igual que hace años; antes en todas las calles había gente que se mojaba, reía, se divertía mojando a sus amigos. Se utilizaban cubetas, globos y en ocasiones hasta pequeñas mangueras. Era una tradición, pero ahora el gobierno dice que ya existe mayor conciencia y la escasez de agua obliga a actuar de manera diferente; pero la verdad yo sí que extraño lo que hacía de chica al corretear en la casa y en las aceras del frente. Para nosotros era una tradición.

5. La realidad –señalan otros- es que Ebrard parece haber sido buen alumno, aprendió bien de aquel policía Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York, que trajeron a México los empresarios para hablar de la “Delincuencia Cero” y organizar un “plan contra la delincuencia” después que ellos mismos tiraron en 2001 las “Torres Gemelas”. Giuliani habló entonces contra todas las manifestaciones de la gente miserable y desempleada que había que vigilar porque se convertía en peligrosa al caminar en grupos, al tener el cabello largo, al estar mal vestidos, al pintar grafitis, al expresarse con propio idioma, al reunirse en bandas.

6. Lo grave no es ya el “tiradero de cubetas de agua” sino la desobediencia. Por eso el fascista Giuliani pidió hace 10 años que si se quiere la “delincuencia cero” es necesario elevar los salarios del ejército y la policía, así como exhortar a los padres para que vigilen muy bien a sus hijos. Quienes más aplaudieron al policía ex alcalde fueron los panistas cuyo lema es “por una sociedad ordenada y generosa” donde no puede caber el “desorden”; por eso el primer acto de Gobierno de Calderón fue elevar los salarios de los militares para luego mandarlos a las calles de diferentes estados de la República. Giuliani organizó el plan.

7. Pero además, para escarmiento, dice Giuliani, los castigos deben ser dolorosos. ¿Por qué no castigar más a esas familias miserables –donde apenas llega el agua en tambos, en camiones cisterna, y hay que pagar para obtenerlos- llevándoles menor cantidad del líquido para que aprendan a obedecer? Espero que el flamante precandidato presidencial del PRD ya no se ensañe con los que venden mercancías de contrabando en Tepito sino con los introductores de las fronteras y que deje en libertad y sin multa a los que el sábado de gloria gozaron arrojándose cubetazos que no representan ni el 0.1 por ciento de los que los ricos dilapidan en el regado de sus extensos jardines y llenado de sus grandes piscinas.

http://pedroecheverriav.wordpress.com

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