3/05/2017

China y su relación triangular con EU y Rusia


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 

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El presidente de China, Xi Jinping, el 22 de febrero pasado en PekínFoto Afp

Hoy el des-orden global que legó Obama y que Trump ha agudizado con su caos dentro del caos reflejan una clásica transición de la hegemonía, muy bien estudiada desde el siglo XVII en la traslación de poder en el mundo occidental por Giovanni Arrighi en su libro Caos y orden en el sistema mundo moderno (https://goo.gl/TU8xJ4). Hoy EU padece su crisis de hegemonía cuando exhibe un franco declive que detenta(ba) el viejo orden mundial unipolar que no acaba de fenecer con sus caducos organismos internacionales provenientes de la Segunda Guerra Mundial (ONU/FMI/BM/OMC) y se encamina ineluctablemente, sin una guerra nuclear de por medio, a un nuevo orden tripolar con la emergencia de nuevas configuraciones de poder, en este caso con Rusia y China.
La relevante reunión de la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM) admite la dinámica de las transiciones de la hegemonía en su reporte de 2017 ¿Posverdad, posoccidente y posorden? (https://goo.gl/X75KTs)
Kissinger (https://goo.gl/n8K1Dn) juega a un clásico G-2 (EU con Rusia) contra uno (China) –como redición de su esquema añejo de la década de los 70 del siglo pasado con su previo G-2 (EU+China) contra uno (URSS)–, mientras el connotado rusófobo Brzezinski admite la inevitabilidad de un G-3 compartido entre EU/China/Rusia (https://goo.gl/hVNh5p).
Diez años después del célebre diagnóstico sobre el advenimiento del nuevo orden multipolar del zar Vlady  Putin, en el mismo foro de la CSM, su canciller Sergei Lavrov exhorta a EU a reconocer la vigencia de un “nuevo orden democrático (sic) posoccidental (https://goo.gl/2wF4eX)” que sacudió a toda Eurasia.
Zhao Yuming –investigador becario asociado del Instituto de Estudios de Rusia, Europa Oriental y Asia Central y miembro de la Academia de Ciencias Sociales de China–, en el portal oficioso Global Times, del Partido Comunista de China, aborda la perspectiva de la relación triangular de China/EU/Rusia para 2017 (https://goo.gl/DUY1Lp).
A su juicio, Occidente vive el momento del Brexit/trumpismo anglosajón, mientras se asienta la relación triangular/trilateral entre China/Rusia/EU, cuando la asociación integral de coordinación entre China y Rusia mantiene un alto nivel de crecimiento, la relación entre China y EU es generalmente estable (sic), y el deseo de Trump de mejorar los lazos de EU con Rusia ha sido recibido en forma calurosa por el presidente ruso, Vladimir Putin.
Habría que matizar cuando el Deep State y la comunidad de inteligencia de EU, encabezada por la CIA (aliada de los Bush y Soros), han deslactosado a Trump (https://goo.gl/8N2nqX), obligado a echar reversa en su acercamiento con Rusia, mientras se han recalentado tres focos candentes con China: 1) el contencioso nuclear/misilístico de Norcorea; 2) la disputa por el Mar del Este de China con Japón (azuzado por EU), y 3) la disputa por el Mar del Sur de China: pulmón de transporte marítimo del gigante asiático.
No obstante el deterioro triangular/trilateral, Zhao Yuming explora la relación entre EU/China/Rusia que, vaticina, seguirá siendo estable a lo largo de 2017.
Juzga que la estratégica (sic) cooperación entre Pekín y Moscú proseguirá su desarrollo a un alto nivel, cuando comparten agendas políticas y diplomáticas similares y la promoción de la multipolaridad global.
Aunque Rusia pueda mejorar sus vínculos con EU, ello no impedirá el desarrollo de su relación con China.
Mientras persisten las críticas de Trump en materia comercial, aduce que China y EU tendrán disputas en algunos (sic) temas, pero los riesgos se encuentran bajo control (sic), pues existen canales institucionalizados de comunicación entre Pekín y Washington que minimizan los riesgos.
Para Zhao Yuming, Trump es un típico hombre de negocios pragmático que jerarquiza los intereses sobre la ideología. Así que, crear disturbios en forma deliberada con China no solamente pondrá en peligro la relación bilateral, sino que también dañará los intereses económicos y diplomáticos (sic) de EU, lo cual no es una opción ideal para Trump.
Considera probable que EU y Rusia puedan cooperar en sus operaciones antiterroristas lo que “rompería el presente impasse entre Washington y Moscú”, pero admite que tampoco hay que ser tan optimista cuando se toman en cuenta la historia y la realidad: Rusia y EU siempre han tenido intereses conflictivos y objetivos diplomáticos, lo cual se expone en las crisis de Ucrania y Siria, donde no existe base para forjar lazos íntimos a corto plazo.
Sostiene que los conflictos arraigados entre Rusia y EU hacen que sea improbable una mejoría sustancial.
Opina que la futura orientación de la relación triangular/trilateral dependerá de las políticas diplomáticas de Trump, quien se abocará más a la construcción doméstica que a sus inversiones foráneas, para lo cual es de vital importancia un ambiente exterior estable (sic), donde el apoyo de China y Rusia es indispensable. Suena absurdo que Trump libre su guerra doméstica en forma sincrónica con dos guerras foráneas contra Rusia y China.
A mi juicio, todo el macartismo rusófobo que impera en EU –azuzado por los multimedia controlados por George Soros y las dinastías derrotadas de los Bush y los Clinton, a la par de Obama– profundiza el grave error geoestratégico de arrojar a Rusia a los brazos de China (o viceversa).
Zhao Yuming concluye que la relación de Rusia y EU mejorará este año –nota: pues no lo parece en medio de la histeria rusófoba del Poder Legislativo, de la comunidad de inteligencia de 16 agencias separadas y de un sector del Pentágono–, cuando la relación entre China y EU puede deteriorarse, pero sólo en forma moderada (sic), mientras la relación de China y Rusia continuará su desarrollo de alta velocidad.
Global Times publica dos comentarios al artículo de Zhao Yuming: uno, de Stupidcommie, quien afirma que China va a perder a Rusia con Trump, y otro, de Alex, quien aduce que ningún país debe planificar su relación internacional basado en la premisa de lazos cálidos de EU y Rusia, ya que Trump puede necesitar un enemigo para fustigar con el fin de mejorar el lado de su áspera imagen. Corto de opciones, agarró a China porque piensa que existe una oportunidad de chantajearla. Mensaje: China ya tomó sus provisiones y previsiones.
En referencia al reciente veto de China y Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU contra la resolución sobre Siria por EU/Gran Bretaña/Francia, Rudy Panko, de Russia Insider, comenta que Pekín acaba de hacer muy clara su postura geopolítica: China está con Rusia (https://goo.gl/QLwUkp).
Rudy Panko juzga que China está harta (sic) de la inestabilidad regional y global creada por Washington y ahora Pekín y Moscú están más cercanas que nunca, destaca que Rusia y China protestan contra los planes de EU para desplegar nuevos sistemas misilísticos de defensa en Sudcorea y concluye que China ya no juega más los dos bandos (de EU y Rusia), ya que entiende lo que 
desea Washington.
A mi juicio, Trump busca(rá) explotar el eslabón más débil para romper el poderoso eje euroasiático de Rusia/China/Irán.
Twitter: @AlfredoJalifeR_
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