11/23/2007

REFLEXIONES SOBRE LA LEY DE AMNISTIA

REFLEXIONES SOBRE LA AMNISTÍA

La amnistía (del griego amnesia, olvido) es una causa de extinción de la responsabilidad penal. Es un acto jurídico, normalmente emanado del poder legislativo, por lo que una pluralidad de individuos que habían sido declarados culpables de un delito pasan a considerarse inocentes por desaparición de la figura delictiva.

Beneficios de la Amnistía:

1. El preso queda libre sin tener que reconocer los delitos del orden político y los relacionados con éstos, que haya cometido o no, por ejemplo los presos que pertenecen a los grupos insurgentes.

2. Se eliminan las órdenes de aprehensión que existen y no se han ejecutado, es decir, ya no hay perseguidos políticos y los presuntos responsables pueden regresar a sus hogares y ya no andar huyendo o maniatados con órdenes de aprehensión que se pueden ejecutar de acuerdo al clima político, Ejemplo: América del Valle.

3. Se borran los antecedentes penales de todos aquellos que fueron presos y están bajo proceso y de aquellos que ya cumplieron su injusta condena.

ARGUMENTOS FALACES SOBRE LA LEY DE AMNISTÍA

1. La ley de amnistía significa perdón.

No es perdón, ya que éste tiene una figura jurídica denominada indulto, a diferencia de la amnistía donde el gobierno olvida los delitos que cometieron o no los presos y los libera.

Con el indulto (perdón) efectivamente hay un reconocimiento de los delitos, se hayan cometido o no, pero los presos salen “perdonados” con antecedentes penales.

La promulgación de una ley de amnistía es un proceso de lucha de las organizaciones y del pueblo organizado para ver libres a sus hoy más de 500 presos, esto es el resultado de la utilización creativa de todas las formas de lucha por la libertad y no una ecuación para estimar la conveniencia política de una amnistía y capitalizar el monto político de la lucha por los presos.

2. La amnistía perdona (ya vimos que no es perdón) a los responsables de las violaciones a los derechos humanos y de crímenes de lesa humanidad.

Impulsamos una amnistía para los presos políticos, de conciencia e injustamente asociados a motivos políticos, NO para el Estado, en México se han dado tres casos de amnistía y en ninguno de ellos se ha incluido a los torturadores y asesinos de nuestro pueblo, la lucha contra la impunidad y el castigo a los responsables continua y una ley de amnistía no la impide.

3. La amnistía le ha servido hasta ahora a la dictadura, a la impunidad.

En México no ha sido así, no se trata de una comparación atemporal entre la ley de amnistía para los presos políticos y de conciencia de México con las leyes de punto final en Argentina y leyes similares en el cono sur, tampoco se trata de un olvido recíproco, eso es inaceptable, recordemos siempre la consigna: ¡no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos!

4. Si se olvida la prisión injusta, la tortura, los vejámenes, también se tiene que olvidar la reparación del daño.

Un preso amnistiado, no tiene que renunciar (porque no se puede) a sus derecho humanos y menos a la reparación del daño, no se trata de olvidar la prisión injusta, la tortura o los vejámenes, aun si firmara un documento de este tipo, sólo sería una prueba del manejo político del Estado y una violación flagrante a los instrumentos nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.

5. Para que un preso salga de prisión bajo amnistía tiene que renunciar a sus principios.

Y será considerado un “traidor” a la lucha y esa es una razón muy válida, por la cual algunas organizaciones no aceptan la amnistía.

Nosotros asumimos que quienes deciden cómo salir son los presos, no quienes los defendemos, tampoco partimos de la evaluación de lo correcto o incorrecto políticamente de exigir una amnistía, sino del derecho a la libertad de aquellos rehenes del Estado que no tienen posibilidades jurídicas para obtenerla, el imperativo ético es la libertad.

También comprendemos que hay presos que por sus convicciones personales y políticas o la de su organización no quieren salir bajo la amnistía, pero una ley de amnistía no es obligatoria, si se logra ésta, los presos que no quieran acogerse a ésta debido a su posición política, no pueden ser obligados ni serán expulsados de las cárceles y seguirán actuando bajo su forma política particular para conseguir su libertad, aun así seguiremos apoyando cualquiera que sea la iniciativa, ya que lo importante es la LIBERTAD.

6. Las amnistías no funcionan ya que en Guerrero, en el año 2003 se dio una y no salio ningún preso político.

Partir de que el Estado da una amnistía por que es bueno, es ya un error. Sabemos que el Estado se ve obligado a hacerlo por conveniencia política y obligado por la lucha social, pero tratará de mil formas que la redacción de dicha ley no permita la libertad de todos los presos políticos en México como sucedió en Guerrero, por tanto debemos explicar cuál fue el motivo de que esta ley fuera un fracaso, analizar y criticar la actitud de las organizaciones que rompieron la unidad en ese momento para capitalizar políticamente esta ley y se debilitaron tanto que el Estado pudo votar una ley inservible, así mismo aclarar este episodio, nos permitiría no echarle la culpa al Estado por que es malo (eso ya lo sabemos de sobra), sino asumir las responsabilidades como organizaciones e individuos y luchar unidos por una redacción que permita la libertad de todos los presos políticos y de conciencia de nuestro país.

Esperamos que este pequeño escrito aclare mínimamente qué es y qué no es una amnistía, sin embargo, si hay alguna duda, por favor esperamos nos lo hagan saber.

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