12/20/2025

Urge retomar trabajos para Alertas de Violencia de Género, único mecanismo contra feminicidio: OCNF

 

.- Ciudad de México.- Antes de concluir este 2025, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) hizo un llamado «urgente y contundente» a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; así como a Citlalli Hernández Mora, Secretaria de las Mujeres; y a todas las autoridades responsables del funcionamiento del Sistema Nacional de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), para que se retomen de inmediato los trabajos detenidos en este año de los Grupos Interinstitucionales y Multidisciplinarios (GIM) del mecanismo de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM).

«Estado mexicano tiene la obligación indeclinable de actuar con seriedad, urgencia y responsabilidad. Cada día de inacción se traduce en más violencia, más impunidad y más vidas de mujeres, adolescentes y niñas en riesgo. Frente a ello, el OCNF no guardará silencio ni dejará de exigir respuestas, acciones concretas у resultados verificables».

El OCNF señaló que a casi un año de la creación de la Secretaría de las Mujeres, instancia que asumió las tareas de coordinación del mecanismo de Alertas que anteriormente correspondían a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM): «el funcionamiento de la AVGM se encuentra gravemente debilitado».

Las defensoras del Observatorio apuntaron que esta situación ya había sido advertida oportunamente por ellas, mediante una carta dirigida a la Secretaria de las Mujeres el 9 de julio de 2025, en la que manifestaron su preocupación por la parálisis de los procedimientos y la falta de seguimiento a las Alertas.

Esto mismo fue documentado por Cimacnoticias en junio de este 2025, al señalar que ese momento, a seis meses de que la Secretaría de las Mujeres (Semujeres) entrara en operaciones, un informe sombra reveló que la institución no había sido capaz de asumir la función de las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) ante la falta de estructura administrativa y personal, por lo que la nueva reestructura se ha traducido a un retroceso que ha debilitado la protección estatal de las mujeres.

Alertas de Violencia de Género debilitadas por Secretaría de las Mujeres. CEDAW 2025

El OCNF comparó que en 2024 se llevaron a cabo 112 sesiones de los Grupos Interinstitucionales y Multidisciplinarios (GIM) para dar seguimiento a 13 de las 26 Alertas vigentes, durante el primer semestre de 2025 únicamente se realizaron 10 sesiones, de manera parcial y solo en algunos estados, sin avances sustantivos en el cumplimiento de las medidas, y en varios casos ni siquiera se convocó a sesionar.

Por lo que consideraron que esta inacción desconoce el trabajo técnico, especializado y honorario que las organizaciones de la sociedad civil realizamos como integrantes de los GIM y pone en riesgo los avances logrados.

Asimismo, señalaron que permanece pendiente, desde 2022, la publicación del Reglamento reformado de la LGAMVLV, indispensable para armonizarlo con la ley vigente; que no se ha realizado la reingeniería del mecanismo; que no se ha aclarado la representación de la Secretaría de Gobernación; ni se ha informado sobre el incremento de personal técnico especializado necesario para atender las 26 Alertas declaradas у las solicitudes en proceso.

Derivado de estas preocupaciones, solicitaron una mesa técnica con la Secretaría de las Mujeres, la cual se llevó a cabo el 18 de agosto de 2025. En esa reunión se acordó establecer mesas técnicas para fortalecer el mecanismo, con participación de las integrantes de los GIM, y no detener los trabajos para no perder los avances alcanzados. Sin embargo, estos acuerdos no se han cumplido.

Si bien informaron que recibieron el proyecto de Reglamento, trabajado desde 2022 con la participación de diversas instancias, y emitieron observaciones adicionales, no se convocó a una segunda mesa técnica. Asimismo, el calendario de sesiones remitido posteriormente no se ha cumplido al 15 de diciembre de 2025.

Por otro lado, aunque se les compartieron las ligas electrónicas a los Convenios suscritos entre la Secretaría de las Mujeres y las entidades federativas que accedieron al Subsidio de la AVGM 2025, otorgado por la propia Secretaría, los trabajos de los GIM no fueron reactivados.

Las defensoras recordaron que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que su gobierno fortalecería las Alertas de Violencia de Género.

La Secretaria de las Mujeres se comprometió a considerar a la sociedad civil y a construir un proceso conjunto. Hoy, esos compromisos no se reflejan en los hechos. Una sola sesión de mesa técnica, sin seguimiento, y convocatorias parciales e incumplidas, no constituyen una política de fortalecimiento.

Por ello, exigen

  • La reactivación inmediata de los trabajos de los 26 GIM del país, con convocatorias claras, periódicas y con capacidad de toma de decisiones.
  • La instalación urgente de una mesa técnica permanente con participación de la sociedad civil, para dar seguimiento real a los acuerdos.
  • La publicación inmediata del Reglamento de la LGAMVLV y la presentación de una propuesta integral de reingeniería del mecanismo de AVGM.
  • La transparencia y rendición de cuentas sobre el ejercicio del subsidio AVGM 2025, que asciende a aproximadamente 117-120 millones de pesos, incluyendo resultados claros, verificables y medibles del impacto de dichos recursos en las medidas implementadas.

Advirtieron con claridad que frenar o debilitar la AVGM implica desmantelar el único mecanismo existente en México para atender la violencia feminicida en territorios específicos. Las mujeres no pueden esperar más.

En la era de la hipervigilancia, violencia digital en aumento

Escrito por Wendy Rayón Garay 

Frente a la aprobación de la Ley de la Guardia Nacional; Ley General en Materia de Desaparición Forzada; Ley para Eliminar los Trámites Burocráticos; y Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, así como sus leyes secundarias, que consolidaron la conformación de un Estado espía; en octubre de este año, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen de la Ley de Ingresos de la Federación 2026 que incluye una reforma al Código Fiscal de la Federación.

Se avecina un Estado espía. Leyes legalizan vigilancia masiva, sin controles ni transparencia – cimacnoticias.com.mx

Particularmente, el artículo 30-B del Código sostiene que las plataformas digitales deberán permitir a las autoridades fiscales el acceso en tiempo real sobre información que permita comprobar el cumplimiento de las obligaciones fiscales o de lo contrario abría un bloqueo temporal del acceso de la plataforma. Además, las autoridades fiscales podrán trabajar de la mano de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones para la gestión de los datos obtenidos y su análisis.

Dicha iniciativa fue presentada con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y ordena diferentes disposiciones a las plataformas que ofrecen servicios digitales como el acceso permanente a datos, las cuales organizaciones como Artículo 19 y la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) advirtieron que las medidas son incompatibles con el derecho a la privacidad y la libertad de expresión en internet.

Mientras que las políticas públicas y las nuevas leyes utilizan a las plataformas digitales como herramientas de vigilancia y censura sobre la ciudadanía, estas no enfrentan cuestionamientos ni sanciones cuando se trata de frenar la violencia digital ejercida contra las mujeres. Esta contradicción evidencia una prioridad del Estado en el control social por encima de la protección de derechos fundamentales, especialmente de mujeres víctimas de agresiones en línea.

En entrevista para Cimacnoticias, Valeria Martínez Mondragón, abogada e integrante de las Defensoras Digitales, señaló que las plataformas digitales tienen una responsabilidad en cuanto a la violencia de género que se ejerce en internet. No obstante, existen diferentes obstáculos comenzando por el uso de «términos y condiciones» que no son claros con las usuarias y usuarios, pero que deben aceptar para acceder a los servicios.

La abogada también puntualizó que las plataformas digitales deberían ser un catalizador para ayudar en investigaciones relacionadas a delitos de género que ocurren en el espacio digital enviando informes cuando una mujer es víctima de violencia digital; sin embargo, resaltó que esto no ocurre, ya que la falta de regulación del Estado a las plataformas permite que, no solo se nieguen a colaborar, sino que se excusen bajo la regulación de leyes que pertenecen a otros países.

«Nos parece importante que las plataformas también colaboren en la investigación de delitos de género, porque ya tenemos una maquinaria que se va a mover, pero si al final se toca con las plataformas, pues de nada sirve que en México se esté regulando, si las plataformas nos van a decir: «Ah, bueno, pues sí, muy bonita tu ley, pero yo me regulo con las leyes en donde se encuentran mis servidores que son en un país nórdico.»» explicó Valeria Martínez Mondragón.

De acuerdo con el informe «Violencia digital contra las mujeres y las niñas» de ONU Mujeres, define necesario el compromiso del sector privado y las empresas intermediarias de internet como una de las acciones necesarias para impulsar el cambio. Entre ellas especifica que, se deben proveer criterios claros para atender casos de violencia digital, crear mecanismos de reporte y de solicitud para eliminar contenidos perjudiciales sencillos y sin tecnicismos, y colaborar con las víctimas y autoridades judiciales asegurando la entrega de información para su investigación.

La organización también resalta que es gracias al anonimato y alcance generalizado en los espacios en línea ha creado un marco para el aumento de violencia en los contextos digitales. A esto se suman otros factores como la escala, velocidad, facilidad de comunicación, asequibilidad, impunidad, responsabilidad limitada, falta de medidas preventivas, de respuesta y de denuncia lo que agrava la preferencia de plataformas digitales para cometer violencia contra las mujeres.

La cultura Incel en la manosfera. El machismo digital que mata – cimacnoticias.com.mx

«Los intermediarios de internet, los medios sociales y las empresas de medios de comunicación tradicionales tienen responsabilidades en materia de derechos humanos en virtud de los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos.» -ONU Mujeres

Para Valeria Martínez Mondragón, en México la violencia digital no se está reconociendo en todos los estados. Esto se debe a que se tiene una percepción sobre el concepto, pero no sus alcances y el impacto diferenciado contra las mujeres. La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia identifica este delito con la definición:

Extracto de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia

A pesar de su definición y explicación en esta ley, su tipificación no está contemplada en todos los códigos penales estatales o es reconocido por las gobernadoras y gobernadores de los estados. Pese a que México cuenta con la Ley Olimpia, para denunciar y castigar la violencia sexual digital, se ha incluido de una forma diferenciada en cada entidad dejando sin protección a muchas mujeres.

«Por ejemplo, en la Ciudad de México está de una forma y en el Estado de México está de una forma totalmente diferente y para la protección de las mujeres en el estado de México no sirve, realmente no está protegiendo lo que debería. Entonces, creo que este es un problema muy grande e inicial.» describió Valeria Martínez Mondragón.

«Llamarse Olimpia», retrato documental de la defensora por los derechos digitales de mujeres – cimacnoticias.com.mx

Frente a este panorama, la defensora digital se ha encontrado diferentes obstáculos como la falta de perspectiva de género de quienes imparten justicia y quienes investigan debido a la falta de cursos especializados para el personal. Tampoco existe autoridades que les obliguen a emitir sentencias con perspectiva de género generando así falta de voluntad política.

Por otro lado, la falta de homologación penal que frena lograr avances en otras entidades y que no contemplan los escenarios reales y simulados en los casos, así como la falta de protocolos de investigación para acompañar a las víctimas de este delito se posicionan como otros obstáculos: «Mientras no haya un ABC de cómo juzgar, investigar o acompañar a víctimas de violencia digital, creo que no podemos avanzar. Es de las partes más importantes que nos hemos topado en el camino», mencionó la defensora digital.

En este contexto, la falta de regulación efectiva hacia las plataformas digitales y la ausencia de una política nacional homogénea con perspectiva de género dejan en vulnerabilidad a millones de mujeres en México. Aunque existen avances como la Ley Olimpia, la persistente impunidad, la falta de homologación jurídica y la desprotección ante tecnologías cada vez más invasivas reflejan un reto urgente: garantizar que los derechos digitales —incluyendo la privacidad, la libertad de expresión y una vida libre de violencia— sean protegidos con la misma fuerza con la que se regulan y vigilan los espacios virtuales.

Feminicidio de Marisela Escobedo, otra deuda de Duarte, ex gobernador de Chihuahua

 

.-Ciudad de México.– El día de hoy se cumplen 15 años del feminicidio de Marisela Escobedo, asesinada a los 52 años frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua mientras reclamaba justicia por el asesinato de su hija Rubí, frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua mientras gobernaba César Duarte Jáquez, hoy recién detenido en una prisión de máxima seguridad, por lo que esta deuda sigue pendiente por parte de este funcionario y del Estado mexicano.

Hay que recordar que fue el pasado 13 de diciembre de este 2025, cuando un juez de control vinculó a proceso al ex gobernador de Chihuahua, Duarte Jáquez, por uso de recursos de procedencia ilícita y le dictó prisión preventiva oficiosa en Almoloya, no obstante este funcionario quien gobernó el estado norteño del 2010 al 2016, tiene una deuda pendiente con las mujeres, por los casos de feminicidio que asolaron esta entidad durante su mandato y que fue constantemente increpado por las defensoras por lo emprender acciones para erradicar la situación.

Por ejemplo, la periodista Lydia Cacho documentó en su columna Las mentiras peligrosas de Duarte, publicada en Cimacnoticias el 26 de marzo del 2012, la situación de violencia feminicida que prevalecía en Chihuahua mientras Duarte era gobernador:

«La realidad nos muestra que hoy en día el estado de Chihuahua tiene la tasa de homicidios de mujeres más alta en el mundo, con 34.73 asesinatos por cada 100 mil mujeres, 15 veces más alta que la registrada a nivel mundial, que es de 2.6 asesinatos por cada 100 mil. Por cuarto año consecutivo, Chihuahua ocupa el primer lugar en asesinatos de mujeres».

Hay que recordar que en el 2013 el Comité de Madres y Familiares de Jóvenes Desaparecidas en Ciudad Juárez, le dieron un plazo a Duarte para que informara públicamente en qué consistían las investigaciones que se llevaban a cabo para identificar los restos de las mujeres que habían sido víctimas de feminicidio, así como para averiguar el paradero de las que continuaban desaparecidas, situación que fue incumplida por el funcionario.
 
Abundaron que el ex gobernador contaba con el mismo plazo para informar sobre la identificación de los 253 restos óseos que, según el comité, estaban en las instalaciones del Servicio Médico Forense de Juárez.

 
 
El caso de Marisela Escobedo, es emblemático porque ha demostrado todas y cada uno de los errores, violencias, revictimizaciones y omisiones por parte del Estado mexicano en un caso de violencia contra las mujeres, es uno de los casos que más ha trascendido el tiempo sin embargo, esto no le ha otorgado verdad, ni justicia.

El caso de Marisela Escobedo ha llegado al Sistema Interamericano de Derechos Humanos para buscar justicia, porque en México agotó todas las instancias legales y ninguna favoreció el derecho de esta madre buscadora.

A ella se le recuerda por varios actos de resistencia que tuvo mientras buscaba justicia por su hija, por ejemplo, caminó desnuda para protestar, lo hizo cubierta únicamente con la foto de su hija mientras sostenía esa caminata, ella decía que era porque le habían quitado todo y este momento le dio la vuelta al mundo.

Foto del fondo: Cimac Foto, por Anayeli García Martínez. Foto: Marisela, cortesía Cedehm.

En el marco del aniversario luctuoso de Marisela Escobedo, organizaciones de la sociedad civil convocaron a un homenaje que iniciará desde las primeras horas del día frente al Palacio Municipal de Chihuahua, donde se instalará un tendedero de fotografías junto con una ofrenda floral y veladoras, más tarde se realizará una ceremonia religiosa y la jornada concluirá con un un performance titulado “Marisela Vive”.

Cabe poner bajo la mira que, a 15 años del suceso, la situación para las mujeres en Chihuahua continúa sin ser alentador, pues tan solo entre enero y octubre de 2025 se registraron 217 asesinatos de mujeres, de los cuales únicamente 41 fueron tipificados como feminicidio, lo que coloca a la entidad en el cuarto lugar nacional en este tipo de delito, solo por debajo del estado de México, Sinaloa y la Ciudad de México, de acuerdo a cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de seguridad pública.

Ante este panorama, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres A.C. (CEDEHM) ha señalado que son en su mayoría las madres de las víctimas de feminicidio y de las de las personas desaparecidas las que arriesgan su vida para demandar verdad, justicia y reparación; es por ello que hay una obligación por parte de los gobiernos, en el ámbito de sus competencias, para garantizar los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes.

El 24 de junio del 2019, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM), el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y la organización Mexicanos y Mexicanas en el Exilio (Mex-en-Ex), presentaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el caso de Marisela Escobedo Ortiz, asesinada por exigir justicia por el feminicidio de su hija Rubí Frayre Escobedo.

A partir de la solicitud al órgano interamericano, las organizaciones y la familia de Marisela buscan superar los obstáculos impuestos en México en la búsqueda de justicia y en evitar que situaciones de esta naturaleza se presenten.

Entonces, las defensoras afirmaron que Lla petición emitida a la CIDH permitirá al Sistema Interamericano de Derechos Humanos documentar las violaciones de derechos humanos cometidas las violaciones de DDHH que han implicado para Rubí, Marisela y 17 miembros de su familia. Entre ellas cuentan la falta de protección que desencadenó la violencia machista en su contra y el posterior asesinato y desaparición de la joven; la falta de investigación de estos hechos. A esto se suma la falta de garantías para que Marisela Escobedo ejerciera su rol de defensora de derechos humanos de manera segura, lo que facilitó su asesinato y desencadenó el desplazamiento forzado de su familia.

Sin embargo pese a esa obligación, en el caso de Marisela Escobedo, en 2020 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) notificó al Estado mexicano la existencia de una denuncia interpuesta en su contra por el feminicidio de Rubí Frayre Escobedo y el asesinato de Marisela Escobedo, otorgándole un plazo de tres meses para remitir sus observaciones, sin embargo 5 años después no se han anunciado avances significativos.

Frente a este caso de total impunidad, año tras año colectivos feministas, organizaciones y diversos sectores de la sociedad han buscado visibilizar con mayor ímpetu el caso a través de documentales, informes, pronunciamientos, actividades y homenajes; sin embargo, pese a estos esfuerzos, la atención al caso de Marisela Escobedo y a las miles de víctimas de feminicidio en la entidad no ha sido una prioridad en la agenda pública regional.

Caso de Marisela Escobedo 

La noche del 16 de diciembre de 2010, alrededor de las 21 horas, Marisela Escobedo Ortiz fue asesinada frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, levantaba pancartas para denunciar la impunidad en el feminicidio de su hija, Rubí Marisol Frayre, cuando un hombre descendió de un vehículo y abrió fuego contra ella. Aunque ella intentó huir, el agresor la persiguió y le disparó en repetidas ocasiones, quitándole la vida en el lugar.

Rubí Marisol Frayre, de 16 años, había sido asesinada en agosto de 2008 en Ciudad Juárez por su pareja sentimental, Sergio Rafael Barraza.

Tras la desaparición de su hija, Marisela Escobedo emprendió una lucha para exigir justicia: repartió volantes, se integró a colectivos de madres que buscaban a sus hijas desaparecidas y acudió de manera constante a los medios de comunicación para visibilizar el caso.

El 30 de enero de 2009, Marisela recibió una llamada de Ángel Valles, quien aseguró haber escuchado a Barraza confesar el asesinato. Meses después, en junio de ese mismo año, el propio Sergio Barraza admitió su responsabilidad y señaló el lugar donde había enterrado el cuerpo de Rubí. Las pruebas de ADN confirmaron que los restos óseos encontrados correspondían a la joven.

Pese a la confesión y a las pruebas científicas, el asesino fue liberado meses después, al considerar un tribunal que la Fiscalía de Chihuahua no había logrado acreditar el delito. La decisión provocó indignación y llevó a Marisela Escobedo a presentar una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

En 2013, la CNDH emitió la Recomendación 44/2013, en la que documentó graves irregularidades y fallas estructurales del sistema judicial en Chihuahua. El organismo condenó la actuación de la Fiscalía General del Estado, señaló la revictimización sufrida por Marisela y su familia y determinó la violación de diversos derechos humanos, entre ellos el derecho a la legalidad, la seguridad jurídica, el trato digno, la debida procuración de justicia y el derecho a la verdad. Además, solicitó la investigación de los servidores públicos involucrados y una disculpa pública por parte del Estado.

Días después de emitida la recomendación, un tribunal superior modificó la sentencia que había permitido la liberación de Barraza; sin embargo, el feminicida ya se encontraba prófugo. A partir de ese momento, Marisela Escobedo se convirtió en un símbolo nacional de la lucha contra la impunidad. Realizó protestas, marchas y plantones, y exigió públicamente la recaptura del asesino de su hija.

Tras huir de la justicia, Sergio Rafael Barraza se integró al grupo criminal los zetas, una de las organizaciones delictivas más violentas del país, conformada en sus orígenes por exintegrantes de las Fuerzas Especiales. En ese mismo grupo militaba José Enrique Jiménez Zavala, alias el Wicked, quien fue identificado como el autor material del asesinato de Marisela Escobedo, un crimen que marcó a México y evidenció la profunda crisis de impunidad en los casos de feminicidio.

Bajo régimen talibán, joven afgana trabaja disfrazada para alimentar a su familia

 

La autora es una periodista afgana, formada con apoyo finlandés antes de la toma del poder por los talibanes. IPS mantiene su identidad anónima por razones de seguridad.

Bajo las restricciones de los talibanes, la circulación y el trabajo de las mujeres se han visto cada vez más restringidos en todo Afganistán. Imagen: Learning Together
Periodista de IPS

KABUL – Shabnam, una joven de 26 años y con casi la carrera de derecho terminada,  se las arregla para vivir y trabajar disfrazándose como varón en Afganistán. En un mercado abarrotado, con el bullicio de los vendedores ambulantes y el olor de los restaurantes cercanos, una pequeña tienda anónima se mezcla con el caos.

En su interior, estanterías oxidadas cubren las paredes, latas de refresco vacías colgadas en la pared añaden un toque de color y una vieja mesa cubierta con un paño gastado se encuentra en una esquina. Para los transeúntes, el tendero es un joven.

Nadie percibe que que, detrás de este disfraz, una joven respira entre el miedo y la esperanza.

«Nunca tuve una infancia», dice Shabnam, «mientras otros niños jugaban en las calles, yo abría la tienda».

Y continúa: «Desde los 10 años trabajé a tiempo parcial junto a mi padre y seguí trabajando a tiempo parcial mientras continuaba mis estudios universitarios bajo su tutela».

Sin embargo, su padre ahora es un anciano y está parcialmente paralizado, y ella es la única fuente de ingresos de la familia. Su mayor deseo, dice, es que su hermano menor crezca y tenga éxito.

Un secreto que conocen muy pocos

Los residentes de los barrios circundantes solo la conocen como un joven educado.

Cada día, los funcionarios municipales recaudan impuestos de los comerciantes, exigiendo el pago independientemente de si han vendido algo o no. Esta jornada, incluso le entregaron una advertencia formal después de la visita.

«¡Eh, chico, paga tus impuestos!», le gritó el recaudador. «Haz crecer tu negocio. Consigue un carrito pequeño y vende en la calle», le demandó.

«Por cierto, ¿de quién es esta tienda?», le preguntó a continuación. Aterrorizado, el asustado joven respondió tímidamente: «Es de mi padre. Está paralítico y se queda en casa».

«Alquila tu tienda y paga tus impuestos con el alquiler», le gritó el recaudador de impuestos una vez más. «Todas las tiendas pagan impuestos. ¿Cuánto has vendido hasta ahora?», le insistió.

«He ganado 75 afganis (1,10 dólares)», le dijo Shabnam.

«Vamos, eso no es suficiente. ¡Ve a comprar un carrito pequeño y trabaja más duro, vende verduras y frutas! ¿Lo entiendes?», le dijo el recaudador.

Dos comerciantes vecinos, amigos íntimos del padre de la joven, están muy impresionados por la resistencia y la determinación de la joven.

«Si esta chica no existiera, su familia pasaría hambre», dice uno. «Pero si los talibanes descubren que es una mujer disfrazada de hombre, la pondrían en peligro. Por desgracia, su hermano pequeño es demasiado pequeño para llevar una tienda», comenta.

Este secreto forma parte de la vida cotidiana de esta joven. Como viste ropa de un varón adolescente, afortunadamente nadie en el barrio, donde la mayoría son inquilinos, la reconoce por la calle. Ni siquiera sus parientes vienen a proponerle pretendientes para casarse, lo que harían si conocieran la verdad, según la costumbre afgana.

Los vecinos cotillean y aseguran: «Que Dios nunca haga que nuestra familia sea como la suya, ¿una joven que regenta una tienda? Nadie en nuestra tribu ha sido nunca tan desvergonzado».

Una tienda dentro de una zona comercial en Kabul. En otra de ellas, una tendera disfrazada como un joven es quien atiende a los clientes, en una de las pocas formas en que puede ganarse la vida y alimentar a su familia. Imagen: Learning Together

Una nube constante de miedo

Cada mañana, cuando abre la puerta de la tienda, un miedo intenso se apodera de ella.

«Nunca he empezado un día sin temor. Cuando los talibanes pasan por delante de la tienda, mi corazón se acelera. Me pregunto si este será mi último día en la tienda», dice.

Aun así, no tiene otra opción. Si no trabaja, su familia no come. Cada noche esperan en casa a que cierre la tienda para cenar.

«Cuando mi madre me ve, se le llenan los ojos de lágrimas. Me besa y me dice: «¡Eres una chica valiente y fuerte, y además abogada!», cuenta Shabnam.

Y añade: «Mi madre quería trabajar; quería lavar ropa para otros, pero yo no se lo permití. Hace poco, cuando llegué a casa, la vi cosiendo colchas y colchones para otras personas. Me di cuenta de que era mi turno de proclamarla una mujer valiente y fuerte».

Los escasos ingresos que gana su madre ayudan a cubrir los gastos de la medicación para la hipertensión de su padre. La familia, compuesta por cinco miembros, incluye dos hermanas y un hermano.

«A menudo nos acostamos con hambre si ganamos menos de 100 afganis (1,60 dólares) al día. Mi hermano llora hasta quedarse dormido, pero yo intento poner buena cara aunque por dentro lloro», cuenta Shabnam.

Sus palabras reflejan la realidad de miles de mujeres afganas en todo Afganistán.

Un pequeño sueño que parece inalcanzable

A pesar de los riesgos, Shabnam se aferra a un modesto sueño. «Algún día, quiero tener suficiente capital para montar un negocio para mujeres en esta tienda», dice con una leve sonrisa. En lugar de patatas fritas quemadas y refrescos que revuelven el estómago de todos los tenderos, ella vendería bolani fresco, un pan plano tradicional afgano, normalmente relleno de patatas, espinacas, calabaza o puerros.

Pero no tiene ni el capital ni la seguridad necesarios para solicitar un préstamo para comprar el equipo.

Los vecinos siguen de cerca la vida de Shabnam. La han visto llorar detrás de las estanterías de la tienda y comprenden el cansancio que la agota y saben que no hay otra opción. «Esta chica es como mi propia hija», dice uno de los vecinos, «siempre admiro su valentía. Ni siquiera aceptaría ninguna oferta gratuita por mi parte».

La vida cotidiana en Kabul, donde el comercio y la rutina persisten a pesar de la creciente presión sobre la población del gobierno talibán. Imagen: Learning Together

Una sociedad de mujeres silenciadas

Según las Naciones Unidas, más de 80 % de las mujeres afganas han perdido su trabajo desde que los talibanes volvieron al poder, en agosto de 2021.

El regimen del movimiento político y militar islamista fundamentalista ya habían gobernado el país entre 1996 y 2001, e imponen un acatamiento estricto de la ley islámica, la Sharia, que fuerza a las mujeres a restringirse al ámbito doméstico, sin posibilidad de estudiar o trabajar.

Las mujeres que antes mantenían a sus familias ahora están confinadas en sus hogares. En este contexto, una joven que aún se atreve a mantener abierta su tienda es un símbolo de resistencia silenciosa. Sin embargo, esta resistencia podría terminar en cualquier momento con una sola amenaza.

Su mayor temor es la llegada de los recaudadores de impuestos. Ella paga en silencio lo que puede. No hay salida.

Los expertos económicos advierten de que la exclusión de las mujeres del mercado laboral ha empujado a innumerables familias a la pobreza extrema. La historia de Shabnam es un pequeño ejemplo de una crisis social mucho mayor.

La tienda es un refugio de esperanza

Para Shabnam, la tienda es más que un lugar de trabajo. Es un refugio donde se siente viva. Cada lata de refresco que cuelga como decoración es un signo de esperanza. Intenta dar color a la tienda incluso en medio de la pobreza y las amenazas.

«El secreto de mi éxito es el pequeño disfraz que hace que todo el mundo piense que soy un chico de 16 años años», dice.

Pero, añade, «últimamente me despierto casi siempre con miedo por los impuestos. ¿Podré abrir la tienda hoy? ¿Y si vienen los funcionarios municipales, me lo quitan todo en un momento y lo tiran a la calle? ¿Y si no puedo comprar una pequeña bandeja o tengo que dejar de alquilar mi tienda? ¿Qué me harán?».

«Mi historia podría ser la de miles de otras mujeres que siguen luchando por el pan, por la vida y por su dignidad», reflexiona.

A pesar de los enormes retos, Shabnam sigue albergando la ambición de terminar sus estudios de Derecho y poder convertirse en la abogada que una vez se propuso ser.

Juicio contra mujeres en confrontación en Congreso CDMX exhibió mandatos de género

Los golpes, la rudeza, la confrontación e incluso la violencia son mandatos de género adjudicados a los hombres y esto se espera de ellos, no obstante, a las mujeres se les crece y desarrolla con mandatos distintos que incluyen la docilidad, la calma, el silencio y hasta la resignación, pero la política es un escenario que va más allá de cabildeos, las negociaciones tienen un tono elevado que ha sido respaldado por el Tribunal Electoral del Poder Superior de la Federación, al cual han excluido de la violencia política de género, pero lo exhibido en el Congreso de la Ciudad de México nos muestra que a la vara con la que se mide a hombres y mujeres es distinta.

Este enfrentamiento entre las legisladoras ocurrió durante la sesión ordinaria del Congreso, mientras se discutía el dictamen que extingue el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (InfoCDMX) y crea un nuevo órgano de transparencia adscrito a la Contraloría Jurídica; sin embargo, la conversación social no se centró en dicha modificación, sino que se trasladó únicamente al acto de violencia.

Cabe señalar que no es la primera vez que suceden actos de agresividad entre las y los funcionarios públicos, pero hay que poner bajo la mira que en su mayoría son protagonizados por hombres. Prueba de ello, se suscitó hace algunos meses entre Alejandro Moreno y el presidente de la Mesa Directiva de dicho recinto, Gerardo Fernández Noroña, de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

Este evento fue abordado mediáticamente desde la burla y la trivialización, pese a que durante el enfrentamiento se registraron agresiones verbales, empujones, gritos, imposiciones, manotazos y encaramientos; incluso, la violencia se trasladó al ámbito digital, donde fue justificada.

 Además, más allá de señalar responsabilidades individuales, es importante no perder de vista que ambos legisladores involucrados en el encontronazo cuentan con denuncias previas en su contra por parte de legisladoras, quienes los han acusado por violencia política de género, pese a ello, ninguno de los dos ha sido sancionado, ni castigado socialmente.

Castigo diferenciado 

¿Por qué el castigo social frente a actos agresivos resulta desproporcionado cuando quienes los cometen son mujeres y no hombres?

Este dilema es abordado por el colectivo Criminología Feminista, quienes señalan que la sociedad patriarcal ha normalizado juzgar con mayor severidad a las mujeres, a quienes se les exige perfección y cuidado, mientras que a los hombres se les permite ser imperfectos, impulsivos o incluso agresivos sin enfrentar el mismo nivel de sanción social.

En el caso de las legisladoras, el episodio llegó incluso a medios internacionales y acaparó la agenda informativa, lo que derivó en un señalamiento y un doble juicio, pues más allá de la indignación de los actos violentos y agresivos cometidos, fueron juzgadas por ser mujeres, ya que este tipo de conductas no se ajustan a los mandatos de género socialmente establecidos.

Criminología Feminista apunta que, cuando las mujeres cometen errores o toman decisiones que no se ajustan a las expectativas sociales, suelen ser culpabilizadas y sometidas a mecanismos de vergüenza, lo que incluso puede llevarlas a juzgar a otras mujeres que atraviesan situaciones similares. En contraste, los hombres suelen ser exonerados de culpa y vergüenza, y se les permite “aprender de sus errores” sin enfrentar las mismas consecuencias sociales.

Asimismo, aclara que esta postura no plantea la tolerancia hacia violencias ejercidas por mujeres, sino que evidencia cómo las equivocaciones y las violencias se encuentran socialmente normalizadas cuando provienen de varones, a quienes se les concede mayor permisividad para cometer errores o ejercer violencias sin enfrentar el mismo nivel de señalamiento mediático.

Señalar la violencia machista en espacios de poder 

Tal como advierte la colectiva feminista, no se trata de justificar ningún tipo de violencia ejercida por mujeres; sin embargo, es importante poner sobre la mesa cómo, en los espacios políticos, los hombres han sido exonerados de distintos actos de agresión, violencia e incluso delitos, sin que haya ningún tipo de sanción

Evidencia de ello se ha observado a lo largo de los años, en diversos casos que involucraron a diputados y servidores públicos. Uno de ellos fue el de Cuauhtémoc Blanco, exjugador del América y actual diputado federal de Morena, quien fue señalado por violencia sexual en grado de tentativa contra Nidia Fabiola N., su media hermana, quien lo denunció dos meses después de los hechos.

Pese a que se presentó una solicitud de desafuero en la Cámara de Diputados para permitir su investigación, el proceso fue bloqueado. Con 291 votos, el pleno negó discutir el retiro del fuero del legislador, lo que impidió que avanzara la indagatoria en su contra.

Otro ejemplo es el del senador Félix Salgado Macedonio, acusado en 2021 de violencia y acoso sexual contra Basilia N., cuando era menor de edad, así como por otra mujer que trabajó para él cuando dirigía La Jornada de Guerrero. A pesar de que las denuncias se hicieron públicas hace siete años, el funcionario continúa en funciones y sigue siendo una figura relevante dentro de Morena. 

Tal como ha ocurrido con estos dos personajes, que continúan concentrando poder pese a las denuncias por abusos sexuales, la lista se extiende; sin embargo, han sido librados de responsabilidad y sanción, e incluso han sido arropados por sus propios partidos, lo que evidencia una vez más que la respuesta social e institucional no es la misma para hombres y mujeres.

México ante la Corte Interamericana por feminicidio de Lilia Alejandra. Conoce detalles de la audiencia

 

.- Texto originalmente publicado el 26 marzo del 2025 para documentar la audiencia del caso Lilia Alejandra Andrade en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Este 19 de diciembre del mismo año el fallo fue contra el Estado mexicano.

Ciudad de México.- En punto de las 9 de la mañana hora centro del país, la honorable corte de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos inició la primera parte de la audiencia «García Andrade vs México», que constató de escuchar los argumentos de Norma Andrade, madre de Lilia Alejandra García Andrade víctima de feminicidio en Ciudad Juárez en 2001, y las contra respuesta presentada por el Estado mexicano a cargo del abogado Fernando Romero Pérez de la Fiscalía de la Mujer de Chihuahua quien, en la última parte de la sesión, mostró tropiezos importantes en defender las acciones de las autoridades chihuahuenses.

Con una duración de 3 horas con 15 minutos esta primera parte de la audiencia mostró una apertura favorable para Norma Andrade y su equipo legal constituido por la abogada Karla Michel y David Peña.

Durante la intervención de Andrade, fue Karla Michel la responsable de liderar la entrevista y exponer los ejes fundamentales ante la CoIDH: Las omisiones en la investigación de la muerte de Lilia García, el fallo en brindarle protección a Norma Andrade luego de vivir 2 intentos de homicidios y la forma en que la desaparición – feminicidio de las madres implica un recrudecimiento en la vulnerabilidad de las hijas e hijos de las víctimas; misma, que el Estado nunca ha reconocido.

Luego de una extensa intervención de Norma Andrade, por primera vez en los 24 años de lucha desde el feminicidio de su hija, puedo narrar de viva voz las inconsistencias en el caso, cómo su vida cambió por completo y la manera en que tuvo que cargar en sus hombros toda investigación para dar con los responsables, tomó la palabra Fernando Romero Pérez quien salió en defensa del trabajo del Estado de Chihuahua bajo un argumento que, no sólo fue repetitivo, sino también, terminó por mostrar una endeble acción: «Chihuahua no contaba -en 2001- con la infraestructura suficiente para llevar el caso».

Arrancando la audiencia y en la presentación de motivos, fue Cristina Blanco de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos quien sentenció que, en el informe de fondo de la CIDH se tenía ya un registro de lo que sucedía en Ciudad Juárez y que ha sido plenamente reconocido por la Corte desde la sentencia por el caso Campo Algodonero.

Por ello, Blanco externó que el Estado era responsable pues, a pesar de saber lo que sucedía en Chihuahua, no se agilizó desde un primer momento para encontrar a Lilia Alejandra Andrade; no tomó ninguna medida, a pesar de que la mujer permaneció con vida al menos 5 días antes de su feminicidio.

«El Estado violó el artículo número 7 de la Convención Belem do Pará, por ello, la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos determinó que Norma y los dos hijos de Lilia también sufrieron los estragos de la violencia. El presente caso muestra la persistencia de los mecanismos para dar fin a la violencia de mujeres en Ciudad Juárez. El 20 de noviembre del 2021 se notificó al Estado 8 prorrogas, pero las víctimas nunca obtuvieron una reparación integral, por lo que se giró a la CoIDH que hoy, tendrá la oportunidad de reconocer la violación sexual como tortura, los contextos de grave violencia y, además, los impactos en las familias ante casos de desaparición de mujeres».

Norma


«Soy madre de Lilia Alejandra García Andrade», pronunció Norma Andrade como primera frase ante la Corte Interamericana. Su primera intervención estuvo focalizada en presentar a su hija ante las y los jueces a quien describió como «una joven alegre de 17 años, de carácter fuerte, inteligente y decidida a lograr sus objetivos, ella era poeta, disfrutaba del canto, el ajedrez, la oratoria y soñaba con ser periodista».

Andrade también acotó que su hija se había convertido en madre a una edad muy temprana y aunque existió la posibilidad de una interrupción del embarazo, Lilia nunca estuvo de acuerdo en ello y acordaron que se haría responsable de los gastos del bebé; trabajaría y estudiaría para sacar adelante a su hija.

«Al momento de su asesinato, Alejandra trabajaba en una maquila para sacar adelante a sus dos hijos, era madre de dos pequeños. Jade García de 1 año 8 meses y de José Caleb de 5 meses de nacido. Estaba estudiando la preparatoria, su papá, José García Pineda y yo, teníamos el acuerdo de que, si sacaba buenas calificaciones en la prepa, nosotros absorberíamos los gastos de sus dos hijos para que pudiera estudiar la universidad», dijo Norma Andrade.

Sucintamente, su defensa Karla Michel le pidió a Norma narrar cómo aconteció el secuestro y asesinato de Lilia y la forma en que su trabajo de búsqueda comenzó. De esta forma, la madre de Lilia García Andrade le explicó a las y los jueces que su hija había salido un 14 de febrero del 2001 a las seis de la mañana con dirección al trabajo; cumplía una jornada de 12 horas y usualmente, llegaba a casa a las 10 de la noche, sin embargo, ese día no llegó.

Norma Andrade explicó que, al ser día del amor y la amistad, concluyó que su hija se había ido; sin embargo, toda esa noche la dedicó a contactar a las amistades de Lilia y la respuesta era la misma: dijo que se iría a casa.

El 15 de febrero, Norma se dirigió a la fiscalía y les pidió levantar una orden de búsqueda, la cual fue rechazada pues debía esperar 72 horas. Las autoridades le señalaron que, si quería, mejor «fuera a buscarla ella». Así lo hizo, la buscó en comandancias, en los hospitales, en las delegaciones y entre sus conocidos; fue un día extenuante de búsqueda y preguntas.

No fue hasta el 16 de febrero que la fiscalía por fin aceptó girar una orden de búsqueda, sin embargo, mientras se realizaba el proceso uno de los agentes le dijo: «Ay señora, ¿para qué se hace tonta? Su hija ya no la aguantaba, por eso se fue, porque la tenía en el puño». Asimismo, le plantó en la cara que tenían más de 2 mil desapariciones y que sólo eran dos agentes de investigación; «ahí entendí que no iban a buscarla», contó Norma.

Ante estas respuestas indolentes de las autoridades, Norma y su familia crearon volantes con el rostro de Lilia. Fueron repartidos en centros comerciales, en las calles, en las plazas públicas, lo llevaron a la televisión y a la radio. Para este momento ya habían pasado 5 días de la desaparición de su hija y siendo 20 de febrero, se mostró una primera pieza que terminó por reventar que, en efecto, las autoridades nunca hicieron nada por atender la crisis de desapariciones en Ciudad Juárez y menos, por dar con el paradero de Lilia Andrade.

«El 20 de febrero en un noticiario habla la señora Martha Barragán diciendo que un día antes el 19 de febrero en la noche había hablado a la policía porque desde el garaje de su casa vio cómo unos sujetos golpeaban a una jovencita semi desnuda, alta, de pelo largo y lacio y que se veía que la estaban violentando. La señora refiere que la policía llegó 2 horas después de que hizo la primera llamada y cuando finaliza la llamada, la mujer dice: A ver si no la encuentran asesinada después. El 21 de febrero es encontrada mi hija. Justo a 500 metros de donde Martha Barragán dijo que estaban golpeando y torturando a una jovencita. La necropsia dice, que Alejandra tenía entre 24 y 36 horas de haber sido asesinada, murió por estrangulamiento y tortura sexual.», señaló Norma.

Cambio de paradigma


Uno de los puntos más álgidos durante la presentación del caso -y narrado por Norma Andrade- se dio cuando expuso la odisea que tuvo que emprender para dar con los responsables de la muerte de su hija; todos los fiscales que tuvo que enfrentar, los gobiernos indolentes y los intentos desesperados de los ministerios públicos por frenarla de encontrar justicia.

Sobre el caso de Lilia García se abrieron 8 líneas de investigación, tardaban años en hacerse y sorprendentemente, ninguna dio en el clavo debido a inconsistencias. Como, por ejemplo, cuando se apuntaba a un hombre de apodo «Tyson» quien, de hecho, se encontraba preso desde 1999.

Sólo 7 años después, en el 2008 todas y cada una de las líneas de investigación comenzaron a cerrarse, una a una, y con ella, las posibilidades de justicia; no había responsables y tampoco nada que apuntara a quiénes cometieron la tortura y el feminicidio de Lilia.

«Se solicita un reprocesamiento de todas las investigaciones dándonos como resultado la identificación de otro material genético, la muestra 1666 / 700, estas dos muestras se corren en la base de datos en la fiscalía de Chihuahua y nos da un match con una muestra de un funcionario público quien fue asesinado en 2010 de nombre Enrique Castañeda [existía compatibilidad genética, lo que apunta a que el responsable era un masculino de la familia Castañeda, más no el propio Enrique*]. Gracias a estas pruebas de ADN me doy cuenta de que (Lilia) no fue la única asesinada por estos agresores, sino que hubo 3 chicas antes y una después de Alejandra, a este grupo se le tiene vinculado a 4 casos», dijo Norma.

La presión comenzaba a apretar al gobierno de Chihuahua; un grupo de violadores y asesinos seriales había operado en total impunidad en Ciudad Juárez, y no sólo eso, existían elementos suficientes para saber que, al menos uno de ellos, estaba relacionado con un funcionario público de la ciudad. Y aunque Norma cada vez se mostraba más incisiva para dar con respuestas, su lucha se frenó momentáneamente cuando en 2011 recibió 5 impactos de bala en pecho y hombros.

Fue llevada a un hospital y posteriormente, ingresada a un hospital privado por órdenes del gobierno; sin embargo, sólo 3 días después, sería -en palabras de Norma Andrade ante la CoIDH- «literalmente echada a la calle», porque el hospital recibió amenazas de que asesinarían al personal médico si continuaban dándole atención.

Norma es desplazada forzosamente de su ciudad natal, tomó sus cosas y la de sus dos nietos y migró, donde apenas un par de meses después, y en ese nuevo hogar presuntamente oculto, fue apuñalada en el cuello.

La evidencia de los cuidados, el trabajo de buscar justicia y los cambios de vida


Uno de los ejes más importantes dentro de esta discusión y de la serie de argumentos, fue la manera en que Norma tuvo que responsabilizarse de la hija e hijo de Lilia García; Jade y Caleb, a quienes cuidó desde que tenían 1 año y 5 meses de nacidos, respectivamente.

Los cambios de vida de Norma fueron asunto de discusión entre ella y el juez Diego Moreno Rodríguez quien expresó su admiración a su valentía y a los cuidados de su nieta y nieto.

«De abuelos, volvimos a ser padres, yo tenía 2 trabajos, maestra de profesión y renuncié al otro para cuidar de mis nietos y exigir a las autoridades. Lamentablemente, José [García*, su esposo] no pudo superar la perdida de [Lilia] Alejandra y muere de cáncer a los 2 años del asesinato de su hija, fueron dos pérdidas enormes y, aun así, me hice cargo de mis nietos. El día del funeral de José estaba en la funeraria cuando fueron por mí a sacarme y me llevaron al DIF para saber si yo podía hacerme cargo de mis nietos. De las aulas, tuve que salir a las calles a exigir justicia y empezar a investigar el asesinato de mi hija, me di cuenta de que yo sola no soy nadie y me uní a otras compañeras, donde constituimos un grupo (…) nos dimos cuenta de que teníamos qué capacitarnos porque si no las autoridades se burlaban de nosotras, nos ofendían, nos amenazaban, nos perseguían, robaban nuestros expedientes y vivíamos allanamientos», narró Norma ante Moreno Rodríguez.

¿Qué espera usted de esta Corte?: «Primero espero una sentencia favorable para Alejandra, pero también, para todas las mujeres y niñas de México, quiero tener la certeza de que mis nietas salga a la calle y volver a casa, que cualquier jovencita puede salir a pasear en mi país sin que sea acosada, por eso espero una sentencia favorable.

Que los verdaderos agresores de Alejandra sean detenidos porque mientras sigan libres van a seguir asesinando. Hoy me tocó estar aquí a mí, pero yo no estoy sola, a Norma la acompaña Ramona, Soledad, Irinea que son madres como yo que tienen una hija asesinada. Ellas también esperan una respuesta favorable.

Esperamos que se ordenen políticas públicas para las niñas y niños que quedan huérfanos, que puedan desarrollarse plenamente. Que esta honorable corte obligue al Estado a aceptar su omisión para con ellos y que haga lo que tenga que hacer para que nuestros niños crezcan alegres» le respondió Norma al juez Moreno Rodríguez.

¿Cómo esto ha afectado su vida? «Ahora [los nietos] son adultos jóvenes de 24 y 25 años. Ellos tenían 5 meses de nacido y 1 año 8 meses cuando asesinaron a su mamá, crecieron entre mítines, marchas, mesas de trabajo, aportaciones de líneas de investigación, pero ellos ahí eran unos niños alegres, sociables, platicadores y crecieron todavía sanos hasta que presenciaron mi intento de asesinato, todo cambió, porque aprendieron a vivir con miedo, el miedo a que volvieran a intentarlo y ahora sí lo lograran.

Jade requirió más de 10 internamientos psiquiátricos por crisis de ansiedad e intentos de suicidio porque no lograba procesar lo que estábamos viviendo, porque los 2 atentados fueron cercanos y ella los presenció».

«Muchas consultas médicas, psiquiátricas y muchas terapias. Caleb de ser un niño alegre se convirtió en un niño huraño y violento, desarrolló fobias, empezó a tener miedo a dormir, generó miedo y se culpaba por no poderme proteger. Cuando internaban a Jade yo me tenía que ir al hospital y Caleb quedaba solo, entonces, quienes se quedaban con él eran los escoltas; él se quedaba encerrado. El miedo de que me hagan algo aún prevalece. Aún antes de esta audiencia Jade me dijo: «Estoy cansada de que mi mamá tenga que seguir buscando, que mi mamá vaya a acompañar a otras madres, tengo miedo de que le hagan algo por seguir ayudando», expresó Norma.

Estas últimas dos intervenciones representan un punto clave para dimensionar los impactos del feminicidio en nuestro país y ante la apertura evidente de las y los jueces de la CoIDH se infiere la urgencia de que México desarrolle un mecanismo para atender la salud mental, económica, educativa, de alimentación y cuidados de las personas en situación de orfandad derivado de un feminicidio – desaparición.

La palabra de Norma Andrade nos atañe a toda la población y fue contundente en exponer, a través de sus vivencias, que esto no sólo es una lucha por Lilia Alejandra, sino por todas.

Antes de avanzar con los alegatos de la defensoría del Estado se necesita entender la participación de 2 sujetos y el por qué, el meollo terminaría por explotar entre tropiezos y una clara evidencia de que existen discrepancias, orillando, incluso, a la jueza Verónica Gómez a sostener que no había entendido ningún argumento: Manuel Navarro Rivas y el hombre de apellido Castañeda.

Asimismo, entender que el caso de Alejandra está presuntamente ligado al de Rosa Icela de 14 años asesinada en el 95; Iveth Sánchez de 13 años asesinada en el 96 y Coral de 16 años asesinada en el 2005. En el caso de 2 de ellas, ya hay una persona detenida y sentenciada a 100 años de prisión, sin embargo, este hombre de nombre Manuel Navarro nunca figuró en la carpeta de investigación de Lilia Alejandra, por ello, Norma Andrade rechaza que se le intente adjudicar a este hombre como responsable de la muerte de su hija; no ha permitido que se le dé carpetazo, pues no cuenta con ninguna prueba de ADN que se ligue con Lilia.

«Presuntamente es el asesino de Alejandra y digo supuestamente, porque este señor nunca figuró en las líneas de investigación. Se llama Manuel Navarro Rivas y nunca se le hizo prueba de ADN, se le detiene y hasta la fecha, al menos en el caso de Alejandra, no hay información para cotejarlo. Para mí es un culpable fabricado porque no hay ninguna prueba de ADN para decir: Este es al agresor de Alejandra.», apuntó Norma.

¿Y qué pasa con Castañeda quien sí tiene coincidencia con los residuos biológicos encontrados en el cuerpo de Alejandra?: Es desconocido.

Finalmente, Norma Andrade zanjó su participación advirtiendo que, actualmente, las cosas están aún peor que hace dos décadas; 11 mujeres asesinadas es una cifra imposible de contener.

«Los asesinatos siguen y las desapariciones también. Yo digo que ahorita estamos peor que antes, públicamente cuando empezamos a denunciar se hablaba de 3 asesinatos, ahorita, se habla de 11 mujeres asesinadas al día. No voy a negar que se han creado leyes, instituciones, que el gobierno ha hecho un aparato para resolver la situación porque no lo voy a negar, pero aun así, con la infraestructura no se han frenado ni las desapariciones, ni los asesinatos, incluso los asesinatos de madres buscadoras.», mencionó Norma.

El caso de Lilia Alejandra ha pasado por 9 fiscales, 17 ministerios públicos, 8 policías de investigación, es decir, no ha habido un agente que siga la investigación de forma sostenida. Hasta que llegó el licenciado Romero quien desde el 2016 tiene la investigación y quien, momentos más tarde, fungiría como el defensor del Estado.

«No estoy entendiendo»: La defensa del Estado

Fernando Romero Pérez externó que desde el 2016 ha estado involucrado en la investigación y externó que las líneas de investigación fueron múltiples desde un inicio, donde se tomó en cuenta el contexto social y cultural, lo que encauzó en que la muerte de Lilia Alejandra fuera vinculada a la muerte de las otras menores de edad que fallecieron bajo condiciones similares -tortura sexual y posterior feminicidio-.

«El expediente se mandó a un juez especializado en 2018 y a cada caso se le dio una causa penal, se ordenó librar la orden de aprehensión, sin embargo, en el caso de Lilia Alejandra se mandó [por parte de la defensa de Norma Andrade] un escrito donde se sostiene que no se está de acuerdo con la decisión.», dijo Romero Pérez. Y es que, hay que recordar que, según Norma Andrade, no existe nada que vincule a este presunto agresor con su hija.

Asimismo, Romero Pérez fue increpado sobre por qué se ha dilatado tanto el caso, pues luego de 24 años resulta complejo dimensionar qué ha entorpecido tanto el proceso. En respuesta y defendiendo el actuar de las autoridades, el fiscal de investigación sostuvo que se debía a que, en 2001 -cuando sucedieron los hechos- Chihuahua no contaba con la tecnología suficiente para recoger evidencia biológica y por ello, tuvieron que aliarse con otros laboratorios de Guanajuato y Estados Unidos.

El segundo problema esencial es que, al estar presuntamente vinculado con otros casos, fue necesario tratar cada caso de forma individual reconociendo sus particularidades. Y, además, sostuvo que se han realizado dos exhumaciones para obtener el perfil genético de los hombres de la familia Castañeda, como lo ha exigido la familia García Andrade a quien, además, refirió que han mantenido cerca en todo proceso.

Entonces, ¿cuál es el estado actual?: Con un Castañeda en anónimo, el único que está en manos de la justicia es Manuel Navarro a quien, según Romero, ya están sólo a unos pasos de dictarle la sentencia superior a los 100 años al ser hallado culpable por el feminicidio de las otras 2 menores que comparten similitudes con Alejandra.

Dos de los tropiezos más grandes se dieron cuando David Peña, abogado de Norma Andrade cuestionó a Romero con dos puntos:

  • Si se utilizó apoyo de un laboratorio de Guanajuato para obtener mejores muestras biológicas, ¿por qué esto no fue utilizado en el dictamen?
  • ¿Qué tiene qué ver Manuel Navarro? Nombre 3 puntos que lo liguen con Lilia Alejandra.

Las respuestas balbuceadas de Romero se limitaron a señalar que desconocía el hecho y que no había entendido la pregunta.



Segunda etapa de la audiencia: Los alegatos finales

Estado reconoce responsabilidad parcial, pero también su «buen actuar«

Con una presentación de alegatos finales de más de dos horas, el enfrentamiento legal apareció en la Corte Interamericana; por un lado, las y los representantes del Estado sostuvieron en todo momento sus buenas acciones a lo largo de los años, del otro lado, la representación de la familia García Andrade luchó por tirar todo argumento presentado por el Estado, señalándolo de único responsable.

En una primera parte, Romero Pérez no supo responder el por qué Norma Andrade negó la responsabilidad de Manuel Navarro, sin embargo, David Peña, en representación de la familia citó un documento oficial del juez que rechazó liberar la aprehensión de Navarro por el caso particular de Lilia Alejandra, donde se rezó «Se niega la orden de aprehensión al no estar acreditada su posible responsabilidad».

Asimismo, David Peña cuestionó que, de nueva cuenta, el Estado si bien reconoció que existía dilación en las investigaciones, no reconoció los hechos particulares donde violentó e incumplió sus obligaciones.

En representación a la familia, también se sostuvo que en el informe del Estado -presentado como defensa ante la CoIDH- se negaba la violación como tortura sexual y se denunció que, en 24 años, las autoridades nunca identificaron al grupo criminal, además de que ejercieron «terribles y groseras omisiones que provocaron que Alejandra fuera sometida, al menos, 7 días a tortura sexual».

«Es lamentable que hoy el Estado pretenda sustentar esta investigación [la de Manuel Navarro], cuando el Estado cometió graves omisiones, incluyendo un inconsistente desarrollo como ha quedado evidenciado. Hubo inactividad casi total, no ha garantizado una investigación en un lapso de tiempo razonable; hablamos de un grupo de perpetradores sistemáticos que opera desde hace 10 años y el fracaso del Estado mexicano. Respecto a las violaciones de Norma, tras el feminicidio no sólo tuvo que cargar con el cuidado de sus nietos, sino también ha sido víctima de múltiples intentos de homicidio [además], respecto a las investigaciones por los atentados contra Norma, se encuentra que nunca se ligó a la carpeta de Lilia Alejandra», sostuvo la representación de García Andrade.

En añadidura, la defensa fue contundente en señalar que el Estado es el único responsable de cooptar -a Norma y a sus dos nietos-, del derecho a la familia, de garantías sociales y el libre tránsito. Además, se denunciaron las profundas heridas emocionales hija e hijo de Lilia, quienes vivieron el brutal feminicidio de su madre siendo apenas unos bebés, enfrentaron el horror de presenciar los atentados contra su abuela y finalmente, vivir el desplazamiento forzado que les alejó de sus redes de apoyo; se les negó el derecho a una familia, a ser cuidados por su madre y crear recuerdos propios.

Asimismo, la nieta y nieto de Norma Andrade han asumido roles de protección que no les corresponden, viven en constante alerta y han renunciado a su derecho a la privacidad al estar acompañados todo el tiempo y en todo momento.

Karla Michel Salas le pidió a la Corte recordar el caso Campo Algodonero donde al igual que en el caso García Andrade, negó su responsabilidad total en el caso y aunque este primer hecho permitió crear un marco normativo más sólido a favor de las mujeres, resulta evidente que no fue suficiente, por ello, en aras de la emisión de una sentencia, pidió a las y los jueces cuestionar si México había tenido avances efectivos y si logró transformar la cultura de la violencia. Así, se constituyeron los siguientes puntos del pliego petitorio:

  • Debe ser la Federación quien siga las investigación de Lilia Alejandra
  • Debe existir un mecanismo de defensa y no repetición, pues desde 1993 a 2024 hay 49 víctimas de feminicidio aún sin identificar, por ello, es necesario desarrollar un banco de datos y procesamiento de datos óseos independiente de la Fiscalía General de la República.
  • Solicitamos que se ordene la preservación y conservación de las memorias del feminicidio, así como cuidar los espacios como las cruces rosas o las antimonumentas, constituyen ejercicios de memoria viva donde el estado es interpelado por sus omisiones estructurales.
  • Que se reconozca a las madres buscadoras como defensoras de derechos humanos, así como el robustecimiento de los mecanismos de protección Se exigió su reconocimiento al desempeñar un papel fundamental en la búsqueda de justicia de forma histórica.
  • Es la oportnidad de esta honorable corte para evaluar el campo normativo, sino el impacto concreto en la vida de las mujeres y niñas. No basta con reconocer los avances [legislativos], exigimos justicia transformadora.
  • Ninguna política institucional tendrá legitimidad si no se construye de manos de las víctimas.

En respuesta a estas exigencias y ante la clara evidencia de que el Estado debía reconocer sus deficiencias para prevenir la muerte de Lilia Alejandra, el Estado intervino bajo una bandera muy clara: Reconocerlo, sí, pero sólo parcialmente.

Victor Sánchez Colin, embajador de México en Costa Rica aprovechó la apertura del Estado para hablar de Claudia Sheinbaum quien, en su representación, «reafirma su compromiso con la protección de los derechos humanos, destacando a las mujeres como su prioridad«

Sucintamente, Jennifer Feller de la Secretaría de Relaciones Exteriores extendió las primeras disculpas en un total de casi 7 horas de sesión.

«El estado expresa su más sincero pesar, a su hija Jade, a su hijo Kaleb y a su madre, Norma Andrade, es consciente de mejorar su fortalecimiento institucional. El estado reconoce que el caso se enmarca en un contexto de violencia y asume plenamente su responsabilidad en la privación de libertad de Lilia Alejandra, que es reflejo de fallas estructurales que, en su momento, Las dilaciones obedecieron a la falta de personal debidamente capacitado, este reconocimiento no es sólo un compromiso formal, sino garantizar que nunca más una familia enfrente la violencia feminicida» (Jennifer Feller, SRE)


Asimismo, se destacó la creación de la Secretaría de las Mujeres y su trabajo en transversalizar la perspectiva de género, el asunto medular con este reconocimiento es que, en todo momento, se manejó el discurso de que las dilaciones fueron de infraestructura y falta de recursos, mismas, que ahora ya han sido subsanadas, esto a través de las reformas de Igualdad Sustantiva que impulsó Claudia Sheinbaum y la inyección a los programas por las mujeres, así como el lanzamiento de la Cartilla de las Mujeres.

Y aunque el Estado se defendió bajo la premisa de que se había avanzado enormemente a favor de las mujeres y que hoy, existían marcos normativos más poderosos, olvidaron que en la otra trinchera de la defensa estaba Karla Michel Salas, coautora de la Cartilla de las Mujeres y presente en el diseño de políticas públicas quien en un revés refutó: No es suficiente y es ambivalente señalar a la falta de recursos.

«No es simple dilación e insensibilidad, en el caso concreto, pudo rescatarla, evitar que fuera torturada y asesinada. Se marcó a la línea especializada en estos casos y funcionaba, no fue porque no existía una infraestructura, la había y la que había no sirvió. En el caso específico de Lilia Alejandra pudo evitarlo y no lo hizo, el estado argumenta el principio de complementariedad cuando ya pasaron 24 años y 3 lustros de los atentados contra Norma»

Karla Michel Salas sostuvo haber participado en muchas acciones, como la redacción de la cartilla de las mujeres, se han redactado protocolos y leyes justamente porque, aún con marcos normativos, reformar y proyectos, no ha implicado un efecto útil que garantice el acceso a una vida libre de violencia.

Paralelamente, Sayuri Herrera, Directora General de Acceso a la Justicia de la Secretaría de las Mujeres mantuvo la misma narrativa discursiva sobre «ser conscientes que el Estado debe reparar el daño y garantizar la erradicación de la violencia con perspectiva de género», además, en representación de la Secretaría de las Mujeres externó que el órgano estará dispuesto a desarrollar nuevas políticas públicas para garantizar el derecho a la familia de las niñas, niños y adolescentes… no sin antes, apelar a que, si no se había hecho, era porque en su momento «no había el desarrollo suficiente para responder a esas necesidades».

«El Estado manifiesta su voluntad de asumir las responsabilidades que la Corte demande, se cuenta con el impulso de la Secretaría [de las Mujeres]por el cambio cultural, las reformas constitucionales, perspectiva de género en tareas de seguridad pública, medidas de protección y fiscalías especializadas en delitos de género. [Solicitamos] que tome en cuenta estos avances y que, de considerarse necesarias, medidas de reparación estas se alienen a los estándares interamericanos. Desde la Secretaría de las Mujeres le decimos que se continuará en el desarrollo de políticas públicas para que ninguna otra mujer viva las series consecuencias que vivió usted [Norma Andrade]» (Sayuri Herrera)

Desde Chihuahua, el fiscal estatal Jesús Manuel Fernández se defendió sosteniendo que el estado norteño había avanzado en el cumplimiento de sus obligaciones para garantizar investigaciones con perspectiva de género. Y aunque, igual que toda la bancada de defensa del Estado, Fernández mantuvo el margen denunciando que todas las falencias cometidas ya se habían corregido en estos 24 años, fue el primero en reconocer que, en efecto, hubo violaciones que propiciaron la tortura sexual y el feminicidio de Lilia Alejandra.

«El Estado reconoce que existió dilación en el inicio de la investigación, particularmente, cuando se debió desplegar la búsqueda de Alejandra en las primeras horas de desaparición, sin embargo, estas falencias han sido corregidas por el Estado mexicano. Todas las líneas de investigación se han señalado exhaustivamente, hay complejidad por el material genético, ello se dificulta aún más tomando en cuenta no tenemos a disposición los datos de la población para así dar con los responsables, desde el 2001 se recabaron muestras genéticas, se han realizado acciones para identificar al agresor y no fue hasta 2018 cuando se encontró un empate con un presunto responsable [Manuel Navarro, quien, Norma niega de forma incisiva que tenga algo qué ver con su hija, pues además, nunca se le ha realizado una toma genética a pesar de ya estar aprehendido].»

Además, el fiscal chihuahuense sostuvo que el Estado ha estado cumpliendo con sus obligaciones internacionales y no existen datos suficientes para comprobar lo contrario, pues el proceso penal avanza determinando las debidasresponsabilidades y si bien existe una persona imputada, el Estado seguirá atendiendo las peticiones de Norma Andrade hasta agotar todas las particularidades hasta concluir el proceso.

A continuación, estas son las medidas de reparación que ofreció el Estado mexicano y sus debidas consideraciones.

  • Sobre las medidas de rehabilitación, se manifiesta el compromiso de seguir externando atención psicológica a las víctimas indirectas del feminicidio – desaparición, en caso de determinarse atención médico particular, se podrá realizar la vinculación con sistemas de salud pública según el modelo de atención a víctimas
  • En cuanto a las medidas de satisfacción, el Estado puede ofrecer una disculpa pública por los hechos que responsabiliza, puede participar las autoridades estatales y federales en el acto
  • Se propone realizar el resumen oficial de la sentencia en el Diario Oficial de la Federación, en el Periódico Oficial de Chihuahua, así como dejar un año este documento en las páginas web oficiales de Gobernación
  • Medidas de indeminización: Determinar las cantidades de acuerdo con estandares interamericanos considerando la proporcionalidad de los hechos
  • Sobre medidas de no repetición, se solicita que al momento de la determinación [de la Corte] esta considere los cambios sustanciales [realizador por el Estado] de la política pública para prevenir, erradicar y sancionar la violencia

Asimismo, el abogado Pablo Rocha solicitó a la Corte que acepte la responsabilidad parcial del Estado mexicano y que determine que el país no ha incurrido en la irresponsabilidad internacional, asimismo que, al momento de lanzar su veredicto, se tomen en cuenta los criterios interamericanos aplicados en casos similares y que considere las medidas de reparación ofrecidos por el Estado, así como verdaderos avances sustanciales.

Ante esto, la defensa de la familia García Andrade reviró de forma contundente:

«Nos sorprende la posición ambivalente del Estado que se resiste a especificar los hechos donde incumplió, [señalan que] no se contaba con el andamiaje institucional, no fue por eso, sino que se extendieron por el tiempo e incluso lo agudizaron aún más con el nuevo andamiaje. ¿El principio de complementariedad? El Estado ha sido omiso en recordar que se le dieron 8 prorrogas y se le han dado 24 años para resolver el caso y no han hecho nada al respecto. Nos da mucho gusto escuchar que hay deficiencias, aunque siga sin reconocer su responsabilidad, pero es falso que estas deficiencias fueron corregidas. 24 años después, la desaparición y, la tortura sigue impunes. Dicen que la representación del Estado seguirá con sus investigaciones si Norma Andrade lo quiere, lo que evidencia de nueva cuenta que la actividad procesal sólo debe recaer sobre ella».

Aún con estos argumentos sólidos, el Estado zanjó luego de casi 3 horas de alegatos con una intervención de Pablo Rocha quien concluyó:

«El Estado sostiene que el feminicidio se ha llevado de manera diligente»

Finalmente, los representantes de las presuntas víctimas, el Estado y la representación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuentan hasta el 25 de abril del 2025 presentar sus alegatos escritos finales escritos, lo que representa, la última parte antes de que se desahoguen todas las pruebas y la Corte Interamericana haga de conocimiento público su sentencia.

En resumen: Los atentados sin resolver de Norma Andrade

Como ya se apuntaba, Norma Andrade fue víctima de dos atentados; no se cuenta con ninguna carpeta de investigación por estos hechos y mucho menos, una línea que apunte a quién / quiénes son los responsables. El caso se cerró, luego de que se calificara como «lesiones que ponen en riesgo la vida» y no como tentativa de feminicidio.


Asimismo, la manera en que el Estado notificó de esto fue dejando un aviso la puerta de su domicilio ubicado en Ciudad Juárez; mismo, que Norma abandonó hace más de una década por seguridad y que, por supuesto, nunca pudo leer, ni impugnar.
En respuesta, Pablo Rocha, en defensa del Estado mexicano enterró esto sosteniendo que «la señora Andrade no agotó sus impugnaciones» y aunque la Procuraduría General del Estado inició una investigación por la agresión, no se obtuvieron los elementos suficientes para identificar al responsable.


Además, en ese entonces, la ley era expresa sosteniendo que, en caso de que no se pudiera comunicar con la persona y / o familiares, se debía colocar en el domicilio de la persona. La ley -aunque ya reformada- era contundente y pareció llevarse una respuesta convincente entre las y los jueces.