3/22/2026

Bartolomé de las casas toma café con Claudia Sheinbaum

Un Quijote en Tenochtitlán

Juan Carlos Monedero

"Ojalá hubiera habido más Fray Bartolomé de las Casas y menos Hernán Cortés. Reconocerlo es ayudar a que nos acerquemos más entre nuestros pueblos".

Esta semana, en la televisión pública de Madrid, dirigida por Isabel Díaz Ayuso y pagada con impuestos de los madrileños, un periodista descerebrado y condenado por mentiroso, Antonio Naranjo, ha dicho que cuando llegaron los tripulantes de las naves de Colón a lo que luego sería América, el continente sólo estaba habitado por “bestias”. Luego afirmó que el “descubrimiento” de América y la “reconquista”, son las más altas gestas hechas por la humanidad. Como él piensa toda la extrema derecha española y la práctica mayoría de la derecha.

Fray Bartolomé de las Casas, que era español, de Sevilla, sabía que había españoles sin alma como este sucedáneo de periodista, y refiriéndose a ese tipo de gente dijo respecto del trato a los indios: “no han tenido más respecto ni dellas han hecho más cuenta ni estima (…) no digo que de bestias, porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tratado y estimado, pero como y menos que estiércol de las plazas. […] En estas ovejas mansas […] entraron los españoles desde luego que las conocieron como lobos y tigres y leones crudelísimos de muchos días hambrientos.”

López Obrador invitó a un café a Fray Bartolomé de las Casas, pero su majestad el rey Felipe VI entendió que no merecía la pena confraternizar con esos indios díscolos. Obrador pensaba que sería bueno que los descendientes de los reyes de Castilla y Aragón se disculparan por todo el dolor producido, pero no autorizaron a que Bartolomé se sentara con el que hoy gobierna en la continuación del mundo azteca. Como buen dominico, Bartolomé de las Casas sabía que su voz era puro silencio. Felipe VI, después de despreciar a López Obrador, ha seguido yendo a misa.

En el Sermón de adviento, en 1511, habló Bartolomé de las Casas: “Para dároslo a conocer me he subido yo aquí, que yo soy la voz de Cristo en el desierto de esta isla, y por tanto me conviene que con atención, no cualquiera, sino con todo vuestro corazón y con todos vuestros sentidos, la oigáis; la cual voz será la más nueva que nunca oísteis, la más áspera y dura y más espantable y peligrosa que jamás pensasteis oír [...] Todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes, que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan oprimidos y fatigados, sin darles de comer y curarlos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren, y por mejor decir los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y criador, y sean bautizados, oigan misa y guarden las fiestas y los domingos? ¿Estos, no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis, esto no sentís? ¿Cómo estáis en esta profundidad, de sueño tan letárgico, dormidos? Tened por cierto que, en el estado en que estáis, no os podéis más salvar, que los moros y turcos que carecen y no quieren la fe de Jesucristo.”

El rey Felipe VI ha descubierto el lunes, nada menos que en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que durante la colonización de América por parte de los conquistadores españoles “hubo mucho abuso”. Cita textual. No se quedó ahí: también admitió que “ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día”, como si la conquista hubiera sido una especie de seminario complicado sobre gobernanza y no una empresa marcada por la violencia. En su repaso, mencionó las directrices de los Reyes Católicos y las Leyes de Indias como muestra de un supuesto esfuerzo civilizador, o al menos de un marco jurídico que reflejaba “un afán de protección”, aunque, por alguna misteriosa razón, luego la realidad se empeñara en ir por libre. Porque, al parecer, “La realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso”. En resumen, dijo el monarca de la casa Borbón: “Hay cosas con nuestros valores de hoy que no pueden hacernos sentir orgullosos. Hay sacar lecciones morales de cómo se ejerce el poder".

No costaba tanto, como continuadores administrativos del reino de Castilla y Aragón, reconocer que, también como hijos de esa época, los colonizadores causaron enormes daños a los pueblos de América. Porque si Felipe VI es VI, es porque existió un Felipe I y II y III hasta completar la media docena.

No hace falta comparar el daño ibérico con el daño inglés y estadounidense y belga, como hacen los que quieren quitarle fuego a esa invasión que le terminó costando la vida a una parte sustancial de los seres humanos vivos de esa región. Hablamos de personas, de esas que tienen sueños, amores, fatigas, hijos, padres y biografías. Hablamos del orden de unos 50 a 60 millones de muertos en el largo proceso de conquista y colonización temprana, no sólo por violencia directa sino también por enfermedades como viruela, sarampión e influenza, agravadas, por supuesto, por el colapso social y el trabajo forzado, lo que suele reducir las defensas. Hacia 1650, las poblaciones indígenas de las Américas habían caído entre el 50 y el 95 por ciento, y en el Caribe el desplome superó el 99 por ciento en muchas islas. A lo que hay que sumar unos 12.5 millones de africanos que fueron embarcados en África como esclavos. Alrededor de 10.7 millones llegaron vivos a América en la trata transatlántica. Eso implica que aproximadamente 1.8 millones murieron en la travesía atlántica. ¿Qué fue peor en donde invadieron británicos, belgas o estadounidenses? Puede ser, pero lo que le toca a España, que lo sostenga España.

Estas disculpas de la Casa Real y del Gobierno, nos permiten encontrarnos en todo lo que ya somos compartido. Es una buena noticia porque hace más fácil caminar juntos. Es una victoria de la España de Don Quijote sobre la de Sancho Panza. No ha sido una disculpa formal en sede parlamentaria, que es lo que corresponde. Pero el rey sabe que sus más fieles súbditos están entre los franquistas. La derecha española anda bramando por las palabras de Felipe VI. El monarca quiere que Sheinbaum vaya a la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre de 2026, bajo el lema "Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad". Aún le duele que no le invitaran a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum. En cualquier caso, y como ha dicho la Presidenta mexicana, es un avance.

Es verdad que contrasta con lo que está haciendo EU con América latina y promete hacerle a Cuba. Más dolor acumulado. 600 mil africanos esclavizados llegaron a Cuba en el siglo XIX. Quizá por eso Marco Rubio, el Secretario de Estado norteamericano, que es como se llama allí el Ministro de Asuntos Exteriores, en su intervención en Múnich en febrero dijo, pese a ser cubano, que sus raíces eran europeas. Porque esa gente no ve a los negros, no ve a los indígenas, no ve a los árabes y sólo ve a los chinos para pensar cómo puede acabar con ellos.

EU, desde sus orígenes, está destinado a la conquista, sustituyendo a antiguos imperios. Thomas Jefferson, tercer Presidente de los EU, escribió en una carta a Archibald Stuart del 25 de enero de 1786: “Nuestra confederación debe ser vista como el nido desde el cual toda América, del Norte y del Sur, ha de poblarse. Debemos cuidar también de no presionar demasiado pronto a los españoles. Esos países no podrían estar en mejores manos. Mi temor es que sean demasiado débiles para conservarlos hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente como para arrebatárselos poco a poco.”

Esperemos que no tenga que esperar cinco siglos para expresar sus disculpas. Aunque en el futuro todo el mundo hable inglés. Hemos visto a Milei pedir disculpas en EU por hablar español. Hay que ser necio para pensar en español y pedir disculpas de tu propia lengua.

EU está lleno de gente que odia. Elon Musk y los demás dueños de tecnológicas odian a los trabajadores y a los que definan como enemigos de los EU; los evangelistas neopentecostales odian a los árabes, a los judíos que crucificaron a Cristo (aunque ahora quieren hacer un paréntesis para arreglar cuentas con ellos más adelante) y a los que ven como responsables del declive norteamericano. Los republicanos norteamericanos odian a las feministas, a los ecologistas, a los pacifistas y a los que se oponen a la persecución de los migrantes. También, por supuesto, a los que, dicen, conspiran contra los EU. En EU, el penúltimo odia al último porque les han enseñado a odiar a los débiles para que, así, no odien a los poderosos. Y también está el poderoso lobby judío.

Philip Giraldi, un exagente de la CIA, ha afirmado que los EU están dirigidos militarmente por judíos sionistas. "Los neoconservadores, como grupo, fueron fundados por judíos y son, en gran medida, de origen judío -ha afirmado ese antiguo funcionario-; de ahí -continúa- su apego incondicional al estado de Israel. Alcanzaron la prominencia por primera vez al ocupar diversos cargos en el ámbito de la seguridad nacional durante la administración Reagan, y su ascenso se consumó cuando pasaron a ocupar altos cargos en el Pentágono y en la Casa Blanca bajo el mandato de George W. Bush". Acaba de dimitir el zar antiterrorismo de Trump, Jonathan Kent, porque dice que Irán no es un peligro para los EU y que la guerra contra Irán es una presión del lobby judío y de Israel. Qué tendrá Netanyahu de Trump haciendo dios sabe qué.

La guerra en Oriente Medio que puede terminar de encender el planeta. La capacidad de EU de hacer daño es inmensa y no la hemos medido bien, deseando que cayera el imperio. Pero han golpeado en el Caribe, en Irán, en México y quizá, en breve, hagan otra demostración de fuerza en Cuba. Sabemos que no van a entrar en Corea del Norte, que ha lanzado varios misiles balísticos por si alguien está haciendo mal las cuentas. La conclusión, entonces, es que EU nos obliga a convertirnos en países fuertemente armados para evitar que nos golpee. Es decir, nos obliga a ser como no queremos ser, igual que hay gente que se duele al alegrarse de que caigan bombas sobre Tel Aviv porque nosotros no queremos ser inclementes como ellos.

Es una buena noticia que el rey de España, en nombre de todos los españoles y españolas haya expresado, por fin, el daño que la conquista hizo en América Latina. Aunque sea en una charla informal con el embajador Chirinos dándole la réplica como un mal actor. Este amago de disculpa ha sido gracias, no olvidemos, a que López Obrador presionó y Claudia Sheinbaum mantuvo la presión.

Es verdad que los conquistadores eran hijos de su época y que hoy podemos celebrar que el mestizaje nos ilumina y alegra. Pero ojalá hubiera habido más Fray Bartolomé de las Casas y menos Hernán Cortés. Reconocerlo hoy es ayudar a que nos acerquemos un poco más entre nuestros pueblos. A la espera de la petición formal de disculpas y del acto en el Parlamento español que nos dignifique reconociendo tanto daño.

Los pasos en esa dirección ya se notan. Los que nos sentimos parte de esa Iberia americana y de esa américa ibérica hoy estamos algo más alegres, en mitad de tanta tristeza, porque hemos recuperado un trozo de esa cercanía que habíamos perdido y por delante tenemos un camino más limpio para seguir construyendo juntas y juntos ese mundo que sigue esperándonos. Al final el café se lo tomará Bartolomé de las Casas con Claudia Sheinbaum.

Las derechas mexicanas a 88 años de la expropiación petrolera

 Héctor Alejandro Quintanar

"El panorama de hoy es rimador con el de 1938, cuando las derechas mexicanas, luego de su crisis brutal desde 2018, viven una situación contradictoria".

Justamente hoy, 18 de marzo, se cumple ya casi el nonagésimo aniversario de la expropiación petrolera encabezada por el Presidente Lázaro Cárdenas. El episodio, en ese contexto, fue un parteaguas en el sistema político mexicano. La nacionalización del energético fue clave para la reestructuración del estado, una recuperación de los valores de la revolución, que en los gobiernos de Calles y el Maximato parecían haberse quedado en la retórica anticlerical sin resolver las demandas de reforma agraria; y asentó las bases para el proyecto de crecimiento económico sin inflación que devino en los siguientes seis lustros.

Al exterior, el cardenismo era visto como una especie de versión complementaria del New deal estadunidense, y de ahí que Roosevelt, preocupado por la geopolítica de la guerra que se avenía en Europa, preconizó la política de “Buena vecindad” con América Latina, que significó un lapso insólito de nula injerencia de la potencia del norte en el subcontinente, antesala de la famosa reunión de Roosevelt con Ávila Camacho, donde pronunció su frase de que “había pasado ya el tiempo en que los recursos de un país eran aprovechados por otro país”. Si bien la buena fe de Roosevelt no correspondió con la política de sus sucesores, dejaba en claro que los proyectos nacionalistas latinoamericanos tenían razones de peso para pensar en un desarrollo propio.

En suma, el ambiente internacional dominado por una guerra en ciernes, y un ambiente nacional dominado por un estadista cuyo proyecto fue más que visionario, condicionaron una gesta como la de la expropiación petrolera, que no sólo influyó en la construcción económica e ideológica del régimen mexicano, sino que también redefinió a los adversarios de la revolución.

El Gobierno cardenista articuló a varios adversarios en su contra, desde el último alzamiento armado posrevolucionario, el de Saturnino Cedillo en San Luis, neutralizado por Cárdenas; y la ulterior candidatura de Juan Almazán, inserta en las postrimerías de los cristeros y el sinarquismo mexicano, a la par de grupos empresariales, terratenientes y exportadores, contrarios a la política cardenista.

En ese aspecto, el PAN se fundó el 16 de septiembre de 1939, como una articulación de diversas corrientes ideológicas, pero donde el rival común era sin duda la política cardenista, y en específico la expropiación petrolera. Ningún partido es, sin embargo, un monolito donde todos piensan igual. Aunque tengan denominador común, los partidos políticos pueden ser corrientes diversas con disensos internos.

El PAN no fue la excepción, y su seno se caracterizó por una cauda de abogados y profesionistas urbanos de capas medias, letrados y demócratas; a los que se sumaban también ciertos democristianos del reformismo religioso vaticano de la encíclica obrerista del Rerum Novarum; pero también se sumaron engendros que más tarde tomarían protagonismo indeseable, como corrientes franquistas y abiertamente pronazis de la extrema derecha del catolicismo nacionalista. Fiel reflejo de esta contradicción era el propio fundador Manuel Gómez Morin, hombre de leyes y de letras, ilustrado exrector de la UNAM, que sin embargo también era parte de la revista nazi La Reacción (?), donde escribía panfletos abiertamente hitlerianos.

La gesta del nacionalismo petrolero fue siempre en el grueso de Acción Nacional un enemigo. De ahí que cuando llegó ese partido a la Presidencia de la república, en el trágico lapso de 2000 a 2012, se trató de impulsar la privatización velada con Vicente Fox, y una abierta en 2008, con el intento de reforma energética de Calderón, que abiertamente, y sin precedentes en setenta años, buscó abrir Pemex a la inversión extranjera. Un movimiento popular y un correlato legislativo lo impidieron momentáneamente, pero en 2013, la corruptela del Pacto por México y los sobornos de Odebretch sí lograron que, en una paradoja, un gobierno priista anulara el legado cardenista y tuviera el cinismo de promocionar su privatización como un legado a la memoria del general Cárdenas, mientras su hijo Cuauhtémoc y la izquierda que poco después se convertiría en el partido Morena se oponían a ello.

En 2018 la historia cambió. Ochenta años después de la expropiación petrolera, un partido que labró sus principios doctrinarios en torno a ella llegó al poder presidencial. Con resistencias, logró echar a andar una redefinición nacionalista al recuperar la estructura gasolinera del estado para contrarrestar el robo de combustible, crimen agravado por la irresponsabilidad del narcogobierno calderonista que compartió planos estratégicos de ello a actores secundarios; y asimismo es un gobierno que encabeza la construcción de una nueva refinería, escaló al litio como energético estratégico y pretendió una reforma eléctrica en 2022 que chocó con una moratoria constitucional en el congreso.

El panorama de hoy es, sin embargo, rimador con el de 1938, cuando las derechas mexicanas, luego de su crisis brutal desde 2018, en donde por sus propios errores, pésimos diagnósticos y oídos plenos a ideólogos extraviados, viven una situación contradictoria. Por un lado, son pocos sus militantes que impugnan por una autocrítica seria, un diagnóstico realista de país que no se limite a gritar que vivimos en el infierno y preconicen un proyecto creíble.

El grueso de sus voces, aún en la histeria alucinante de que vivimos en una dictadura, o en un régimen autoritario o en una deriva regresiva y antidemocrática, ha asumido también una postura cada vez más arriesgada, y es la de asumir que la resolución de los problemas mexicanos está en la intervención extranjera de los Estados Unidos. 

Si bien en el siglo XIX el llamado interventor de un emperador europeo, aunque éste haya sido más progresista e indigenista que los propios conservadores que lo trajeron, fue un acto de traición, que hoy una parte representativa del PAN, encabezada por entes oportunistas o desorbitados como Lili Téllez o América Rangel, llame a una intromisión que nos salve de los cárteles del narco, encabezada por alguien como Donald Trump, es suicida.

No sólo porque ignora que ningún país se ha democratizado ni resuelto sus problemas internos por injerencia externa, sino parecen no entender que las personalidades importan y lo peligrosos que sería abrir la puerta a un peligroso postfascista que no tiene empacho en bombardear o secundar bombardeos a escuelas y niños, y cuyo único proyecto es él mismo y su narcisista vocación antidemocrática.

A eso se suma la vergonzosa actitud de la franja pseudoliberal de la comentocracia, que se ha comportado como trumpista de facto, y que con tal de paliar sus fobias históricas legitima y agradece, como mascota amaestrada, secuestros internacionales, como el que perpetró Trump a Nicolás Maduro, donde ni siquiera se usó una coartada para disfrazar las oscuras intenciones de la potencia del norte.

Hoy como hace 88 años, y como en el siglo XIX; la vocación entreguista y acomplejada de ciertas derechas les impide observar que su falta de capacidad de soberanía no sólo es un autogolpe electoral que los margina aún más del protagonismo público, sino que también es darle la espalda a la propia supervivencia del país en que, aunque les pese, nacieron.

China: implicaciones de las “dos sesiones”

Enrique Dussel Peters*

Apenas el 12 de marzo se clausuraron las “dos sesiones” en China, es decir, la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional (APN) y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. Estas dos sesiones, en particular la del Legislativo, son significativas para China en cuanto que permiten un informe periódico sobre el estado de las principales tendencias de la economía, la sociedad y las relaciones internacionales de China. Estos informes anuales también exigen rectificaciones con objetivos en el mediano plazo (2026-2030) y en el largo plazo (hasta 2035 y después). Finalizando estas dos sesiones también se aprobó el decimoquinto Plan Quinquenal (2026-2030), tema de nuestra próxima contribución.

¿Cuáles son los principales resultados de las “dos sesiones” para China y para el resto del mundo?

Desde una perspectiva internacional y latinoamericana, llama la atención la exigencia de enfatizar continuamente la estrategia de “reforma y apertura” iniciada con Deng Xiaoping a finales de la década de 1970, así como la exigencia de continuar con procesos de modernización y de alta calidad. Es decir, si hace décadas para China los objetivos de (alto) crecimiento fueron la máxima prioridad, desde hace más de una década el liderazgo chino ha enfatizado procesos de desarrollo cualitativos y orientados a mejorar la calidad de vida de su población: en 2035 el PIB per cápita de la población china (mil 400 millones de habitantes) debiera alcanzar los niveles de países medios (o más de 20 mil dólares) y duplicar el PIB per cápita respecto a 2020. Las exigencias chinas en el corto, mediano y largo plazos son llamativas ante las erráticas medidas en Estados Unidos en los últimos años.

Los principales resultados de las “dos sesiones” se circunscriben a un entorno internacional errático e incierto, particularmente las medidas arancelarias de Estados Unidos en 2025 y hasta 2026, así como las medidas militares en Venezuela e Irán en 2026. Este escenario exige a China espacio y flexibilidad socioeconómica; los resultados de las “dos sesiones” destacan por un alto grado de pragmatismo en las propuestas nacionales e internacionales. Además del pragmatismo, los resultados señalan la importancia de profundizar medidas en educación, desarrollo tecnológico e incentivos para el desarrollo de diversos sectores relevantes en la innovación. Es decir, si bien China reconoce importantes avances en materia social y económica, busca constantemente procesos de modernización y alta calidad.

Al menos cuatro aspectos son significativos de las “dos sesiones” apenas finalizadas.

Primero. El crecimiento del PIB de China dejará de ser el principal indicador relevante de la economía china y se concentrará en el futuro en procesos de “alta calidad”. Se indica que el PIB crecería entre 4.5 y 5 por ciento anual en los próximos años, además de que se crearían más de 12 millones de nuevos empleos urbanos para hacer frente a la demanda laboral, particularmente de los jóvenes. Al menos tan importante, sin embargo, es el reconocimiento de que la socioeconomía china está transcurriendo por un profundo cambio durante el siglo XXI, particularmente en nuevos sectores como los circuitos integrados y semiconductores, la aviación, biomedicina, futuras energías, tecnología cuántica, inteligencia artificial integrada, interfaces cerebro-computadoras y tecnologías 6G. China apoyará decididamente estas nuevas tecnologías con la expectativa de que los gastos en Investigación y desarrollo como proporción del PIB sean superiores a 3 por ciento en 2030.

Segundo. Los egresos fiscales en 2026 aumentarán particularmente en innovación tecnológica (10 por ciento más que en 2025), seguridad alimentaria y energética (9.3 por ciento más), modernización industrial (8.7), protección medioambiental (7.4) y defensa (7 por ciento). Estas tendencias reflejan las prioridades en el corto plazo (2026).

Tercero. Las dos sesiones y el nuevo Plan Quinquenal 2026-2030 buscan crear un “mercado doméstico robusto” por medio de su expansión y logrando un escalamiento en los bienes de consumo. El gobierno central, además de masivas inversiones en tecnología e innovación, ofrecerá financiamiento de muy largo plazo a bajas tasas de interés para facilitar el consumo nacional chino, considerando las crecientes demandas de las clases medias chinas: ocio, viajes y calidad de vida.

Cuarto. Las empresas públicas chinas continuarán siendo significativas en estos procesos cuantitativos y cualitativos de la socioeconomía china y en los sectores antes señalados; los sectores públicos y privados, con base en la propuesta china, continuarán cooperando y coordinándose. Las empresas públicas seguirán jugando un papel significativo en sectores de alta intensidad de capital y con capacidad de vinculación con capitales privados y trasnacionales en el futuro.

El liderazgo chino, desde esta perspectiva, enfatiza aspectos de continuidad, pragmatismo y modernización, en aras de convertirse en el líder tecnológico y en la innovación en cadenas globales de valor críticas en el futuro. Las diferencias con su principal competidor, Estados Unidos, son dramáticas en el corto y mediano plazo.

Para países en América Latina y el Caribe será indispensable comprender e integrarse a estas estrategias domésticas e internacionales de China. Buscar distanciarse de estos esfuerzos, por ejemplo, ante decisiones ideológicas y militares como el reciente encuentro del Escudo de las Américas, pareciera no entender los retos a los que se enfrenta la región.

* Profesor del Posgrado en Economía y Coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM.

http://dusselpeters.com

Plan B; entre resistencia partidista y mandato ciudadano


Juan Becerra Acosta

La herramienta que históricamente ha permitido afinar la democracia está en las reformas electorales. Gracias a ellas, el sistema de representación no es obsoleto. Permiten que las reglas de los procesos democráticos se transformen junto con la sociedad, llevan las demandas ciudadanas a las instituciones, garantizan que los votos cuenten y que los resultados de las elecciones sean reflejo de la voluntad popular.

En 1953 se oficializó el derecho de las mujeres a votar y ser votadas mediante una reforma en materia electoral; otra, en 1977, introdujo la figura de los legisladores de representación proporcional con la intención de dar voz a las minorías en el Congreso; una más, en 1996, convirtió al IFE en un organismo independiente del Poder Ejecutivo, con lo que el titular de la secretaría de Gobernación dejó de presidir al instituto encargado de llevar a cabo los procesos electorales.

A partir de 2018, comenzó en México el proceso de transformación de la vida pública del país que puso fin a un modelo nocivo el cual, en lugar del interés colectivo, buscó el individual –el modelo neoliberal–, y se puso en marcha un nuevo modelo económico enfocado en el bienestar.

Sustituyó las políticas privatizadoras con el “humanismo mexicano”, cuyo objetivo es priorizar el bienestar social, alcanzar la soberanía energética, impulsar el aumento al salario mínimo y fortalecer el gasto social. Se inició además una política de austeridad que eliminó privilegios de altos funcionarios. Se impulsaron iniciativas para revertir reformas del periodo neoliberal, entre ellas la educativa y la energética, con lo que se atendió el compromiso devolver a la Constitución su carácter social.

Se rompieron mitos y falacias, como aquella “teoría del derrame” que, cargada de cinismo, aseguró que los beneficios económicos otorgados a las clases altas y a las grandes empresas –entre ellos las reducciones de impuestos o la desregulación– se filtrarían al resto de la sociedad, cuando lo único que logró fue incrementar la brecha de desigualdad al incrementar los ingresos de los poderosos, mientras los de los trabajadores se estancaron.

El actual proceso de transformación en México es democrático; llega por mandato popular expresado en las urnas ante un proyecto de nación construido por la ciudadanía. Este mandato incluye un necesario ajuste a las reglas democráticas para que los procesos electorales, la representación, y las herramientas de participación ciudadana se sumen, como ya sucedió con el Poder Judicial, a los tiempos actuales y sean acordes a la transformación que vive el país.

México no puede seguir sosteniendo modelos para que, gracias al financiamiento público, partidos políticos se conviertan en negocios disfrazados de organizaciones sociales, lo que los lleva –en el intento de supervivencia– a buscar alianzas que les permitan mantener su registro, y con ello financiamiento, no para representar los intereses ciudadanos sino los propios.

Tampoco monedas de cambio políticas, como la conformación de las listas de legisladores plurinominales, con las que se premian lealtades y se acota el voto al interés del partido y no del ciudadano, o se otorgan curules a quienes con el voto directo no las hubiesen obtenido ni en sueños, como es el caso de Alejandro Moreno, Sergio Mayer o Lilly Téllez.

Ello, y más cambios para perfeccionar la construcción de un sistema electoral dinámico con la sociedad y los tiempos, fue enviado al Congreso por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien cumplió con el compromiso que adquirió para llevar la voluntad ciudadana de una reforma en materia electoral. Los votos en contra de la reforma que impidieron la evolución del sistema electoral para que sea acorde con las exigencias actuales de la ciudadanía, son muestra inequívoca de la necesidad de realizar cambios que abolan privilegios y gastos innecesarios, eviten que dirigentes partidistas se obsequien curules y escaños, y eliminen a legisladores que no hacen campaña.

Una vez más, la presidenta Sheinbaum envía al Congreso, ahora al Senado, una iniciativa de reforma en materia electoral, ahora a leyes secundarias, para reducir privilegios, poner topes presupuestales, disminuir exceso de regidores, fortalecer mecanismos de participación ciudadana, y generar ahorros para que municipios y estados –no la federación–, puedan aprovechar esos recursos en necesidades prioritarias de las comunidades.

Paso estratégico de la presidenta Sheinbaum, el plan B, para cumplir con su compromiso y conducir al sistema electoral a una necesaria transformación que responda a la actualidad del país y a la voluntad popular que la impulsa.

Treinta años de transgénicos: promesas incumplidas y contaminación

Silvia Ribeiro

Tres décadas han pasado desde que se inició la siembra de cultivos transgénicos a nivel comercial en el mundo. El resultado es una lista de promesas fallidas y un reguero de contaminación de suelos, agua y aire con glifosato y otros agrotóxicos que invadieron los cuerpos de agricultores, vecinos y millones de consumidores, dejando residuos químicos en sangre, orina y leche materna. ( Atlas del agronegocio transgénico en el Cono Sur https://www.biodiversidadla.org/Atlas).

Las trasnacionales de transgénicos prometieron mayores rendimientos y menor uso de agrotóxicos. También cultivos con más nutrientes como el “arroz dorado” con vitamina A y otros supuestos beneficios. Nada se cumplió. (“Cosecha amarga: 30 años de promesas incumplidas”, https://tinyurl.com/35b2unt6).

Cuatro empresas controlan los cultivos transgénicos sembrados a nivel mundial: Bayer (dueña de Monsanto), Corteva (fusión de DuPont-Pioneer y Dow), Syngenta (propiedad de Sinochem Holding) y BASF. Juntas controlan también la mitad del mercado mundial de semillas comerciales y dos tercios del de agrotóxicos. (https://grain.org/e/7288).

La propaganda de esas empresas, a través de asociaciones con las que pretenden ocultarse (como Chilebio, Argenbio, Agrobio México), quiere dar la imagen de que los transgénicos están en todo el mundo.

La realidad, según sus propios datos, es que el área sembrada globalmente con transgénicos no llega a 13 por ciento de la tierra arable del planeta, y sólo 10 países siembran 98 por ciento de ésta. Apenas tres países ocupan 80 por ciento del área sembrada: Estados Unidos, Argentina y Brasil. Les siguen Canadá, India, Paraguay, China, Sudáfrica, Paquistán y Bolivia. (https://tinyurl.com/2s6h3ez4).

Estados Unidos fue el primero en sembrar soya transgénica tolerante al glifosato, seguido por Argentina en 1996. Actualmente hay 32 países que aprueban la siembra comercial de uno o más cultivos transgénicos, pero sólo una decena de países tienen áreas significativas. En contraste, más de 150 países no permiten su siembra y 38 países tienen restricciones o prohibición de siembra de uno o más cultivos transgénicos, entre ellos México, Ecuador, Perú, Belice y Venezuela.

Cuatro cultivos ocupan casi la totalidad del área sembrada y todos son commodities (mercancías de comercio internacional): soya, maíz, algodón y canola. Decían que los transgénicos iban a aliviar el hambre en el mundo, pero no se destinaron a la alimentación humana sino a la industria. La mayoría va para forraje de animales en confinamiento y cerca de un tercio a combustibles y otros usos industriales.

En resumen: cuatro trasnacionales controlan todos los cultivos transgénicos, sólo 10 países tienen 98 por ciento del área sembrada, cuatro cultivos ocupan 99.4 por ciento de esa área (soya, maíz, algodón y canola) y sólo hay dos tipos de transgénicos, más de 90 por ciento tolerantes a agrotóxicos y el resto “insecticidas” con la toxina Bt, que en muchos casos tienen “genes apilados” para ser también tolerantes a agrotóxicos.

¿Se usaron menos agrotóxicos? No, al contrario, aumentaron exponencialmente. Al ser manipulados para ser tolerantes al glifosato, aumentó más de 20 veces el uso de ese herbicida, clasificado por la OMS como cancerígeno. Generaron así decenas de “supermalezas”: hierbas invasoras que se hicieron resistentes al glifosato. Para combatirlas se aumentaron las concentraciones y dosis aplicadas y pusieron a la venta transgénicos con genes apilados tolerantes a varios agroquímicos como glufosinato y dicamba, 2,4-d, cada vez más peligrosos (https://tinyurl.com/38r94xup).

¿Mayores rendimientos? Tampoco. Estudios de largo plazo muestran que rinden igual o menos que los cultivos híbridos. Un estudio de la Unión de Científicos Preocupados de Estados Unidos mostró que, en 13 años de siembra, los cultivos transgénicos sólo aumentaron el rendimiento 0.2 por ciento anual, mientras el manejo agronómico de cultivos convencionales y agroecológicos lo aumentó más de 10 por ciento en ese periodo. (https://tinyurl.com/bd69y37). Los cultivos de maíz Bt parecían rendir más, pero fueron paulatinamente sacados del mercado porque las orugas se hicieron resistentes, lo cual también motivó el uso de más agrotóxicos. Estudios posteriores confirmaron las mismas tendencias (https://tinyurl.com/4ev29kts).

Todos los transgénicos están patentados y las semillas son hasta 30 por ciento más caras. (https://tinyurl.com/2tyth7kh). Las empresas han hecho un negocio adicional con miles de juicios contra agricultores por “uso” de genes patentados cuando sus campos se contaminaron por polinización cruzada.

Los transgénicos han sido un desastre para la salud, la alimentación y el ambiente, pero un jugoso negocio para las trasnacionales. En muchos países se han emprendido batallas con amplio apoyo popular para no permitir su siembra ni su consumo. En cualquier parte del mundo, si se pregunta, la vasta mayoría de las personas contestan que prefieren no comer transgénicos.

Para continuar el negocio y engañar a productores y consumidores, la trampa de las trasnacionales ahora es cambiar el nombre de los cultivos manipulados genéticamente, llamándolos “edición genética”, con lo cual han conseguido evadir las leyes de bioseguridad y etiquetado en varios países y también van por ello en México (https://tinyurl.com/3mmcm4ap). La resistencia sigue y no lo permitiremos.

PT y Partido Verde, las traiciones que vienen

 Puntos y Contrapuntos

Pedro Mellado Rodríguez

"La ambición del PT y PVEM podría llevarlos a la perdición si en 2027 los simpatizantes de la Cuarta Transformación les niegan su respaldo".

Del tamaño de la abyección suele ser el tamaño de la ambición. Y de las mismas dimensiones desmesuradas de la ambición es el riesgo de la traición. Por eso no es extraño que cuando necesitaron el abrigo de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México se mostraran dúctiles, colaborativos, afines y fieles a los principios del proyecto de la Cuarta Transformación, pues de esa manera obtuvieron votos, cargos de elección popular y dinero de los contribuyentes como prerrogativas de financiamiento, que jamás habrían alcanzado por su propio impulso.

Pero cuando esos privilegios se vieron amenazados, con la iniciativa presidencial de recortar el financiamiento a los partidos políticos y reducir el número de diputados y senadores plurinominales, los principios compartidos quedaron de lado y emergió la rebeldía lubricada por el ímpetu de los canallas y los hipócritas que defienden el botín hasta con las uñas. 

Y por eso, tanto el Partido del Trabajo, como el Verde Ecologista de México, traicionaron su alianza con Morena, con el proyecto de la Cuarta Transformación y con la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al rechazar su reforma constitucional en materia electoral que fue desechada en la Cámara de Diputado por no sumar la mayoría calificada de 334 legisladores que sólo se podían lograrse con los votos de los desleales aliados.

Ahora, la Presidenta Sheinbaum Pardo y Morena promueven una Reforma Electoral de corto alcance, que, sin embargo, no tiene todo el respaldo de sus presuntos aliados del Partido del Trabajo, que temen, que de aprobarse el ejercicio de Revocación de Mandato para los comicios de junio del 2027, la presencia de la Presidenta Sheinbaum Pardo en la boleta pueda terminar por aplastarlos, al PT, al PVEM y a la oposición, lo que podría significar su desaparición del mapa electoral, hasta perder el registro oficial y el financiamiento con dinero de los contribuyentes.

Están anunciadas, en el panorama de corto plazo, las próximas traiciones del Partido del Trabajo y del Partido Verde, que no ocultan sus desmesurados apetitos. Y esas traiciones podrían estar lubricadas hasta por actores de Morena, que simularían su lealtad al proyecto de la Cuarta Transformación, mientras que de manera encubierta respaldarían los movimientos de traición y ruptura para conservar sus privilegios y cacicazgos.

Los principios

Son incómodos, para PT y PVEM, como igual incomodan e irritan a algunos morenistas, los candados promovidos e impuestos por la Presidenta Sheinbaum Pardo y su partido para frenar el nepotismo.

Habría que recordar la carta que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió al Consejo Nacional de su partido el domingo 4 de mayo del 2025, en la que advertía que: “Mientras se hacían acuerdos de cúpulas en contra del pueblo y de la Nación, algunos decidimos caminar en la construcción de una nueva organización política. El objetivo siempre fue transformar a México por la vía pacífica y electoral para dejar atrás el modelo de corrupción y privilegios y construir el bienestar y la felicidad de nuestro pueblo”.

Propuso al Consejo Nacional de Morena “que nunca se permita el amiguismo, el influyentismo y nepotismo. Es indispensable que aún cuando en la Constitución se estableció que no puede haber candidatos en el periodo inmediato de familiares en ningún puesto de elección popular hasta el 2030, Morena lo incluya desde 2027”.

Ese mismo domingo de mayo del 2025, en la Sexta Sesión Ordinaria del Consejo Nacional del partido guinda se emitieron los Lineamientos para el Comportamiento Ético que deben tener las personas representantes, servidoras públicas, protagonistas del cambio verdadero y militantes de Morena, entre ellos la Prohibición del Nepotismo.

Se estableció que se consideraban conductas contrarias a los principios de Morena: “Participar en la elección para una presidencia municipal, regiduría, sindicatura, diputación federal o local, senaduría, gubernatura, jefatura de gobierno, presidencia de la República o cualquier cargo al interior del partido, cuando se tenga o haya tenido en los últimos tres años anteriores al día de la elección un vínculo de matrimonio o concubinato o unión de hecho, o de parentesco por consanguinidad o civil en línea recta sin limitación de grado y en línea colateral hasta el cuarto grado o de afinidad hasta el segundo grado, con la persona que esté ejerciendo la titularidad del encargo para el que se postula”.

También se consideró contrario a los principios de Morena: “Buscar la postulación por un partido político aliado distinto a Morena, ya sea nacional o local, bajo cualquier figura de coalición o candidatura común, con el propósito de eludir la prohibición referida en el numeral anterior (referido al nepotismo).

El Artículo Tercero del Estatuto de Morena señala que el partido debe luchar para “erradicar de la vida política el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de otras y otros, la corrupción, la violencia política contra las mujeres en razón de género y en todas sus formas y el entreguismo”.

Estas obligaciones son reforzadas en el Artículo Sexto del mismo Estatuto de Morena, al advertir que las personas protagonistas del cambio verdadero tendrán la obligación de combatir toda forma de corrupción, privilegio, ilegalidad, autoritarismo, egoísmo, nepotismo, así como toda forma de coacción, presión o manipulación en los procesos electorales y defender activamente el voto libre y auténtico.

Las entrañas

En Zacatecas, para tratar de darle la vuelta a la prohibición del nepotismo se promueve a la Senadora morenista Verónica del Carmen Díaz Robles, quien fue esposa de Luis Monreal Ávila, hermano de Ricardo Monreal Ávila, el coordinador de los diputados federales morenistas; excuñada también de David Monreal Ávila, actual Gobernador de Zacatecas y emparentada en el mismo grado con el también Senador Saúl Monreal Ávila, que igual que ella aspira a ser candidato a la gubernatura de su entidad.

Por otra vía no se descarta que, luego de simular disgusto y ruptura con Morena el Senador Saúl Monreal Ávila termine como candidato a la gubernatura de Zacatecas por el Partido del Trabajo, en coalición con el Verde Ecologista de México. Una maniobra que por burda, terminaría siendo demasiado vulgar, pero que permitiría a la familia Monreal Ávila mantener vigente el cacicazgo que impuso en Zacatecas desde hace muchos años. Habría que recordar que Ricardo Monreal Ávila gobernó Zacatecas de 1998 al 2004 y su hermano David estará en el cargo en el periodo 2021-2027.

Igual traición a su alianza con las Cuarta Transformación se concretaría en San Luis Potosí, donde el actual Gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, quien llegó con el respaldo del Partido Verde Ecologista de México, pretende dejar como candidata al cargo a su esposa, la Senadora Ruth Miriam González Silva, según reconoció abiertamente el pasado miércoles 18 de marzo del 2026 el coordinador de los senadores verdes Manuel Velasco Coello. Impondrían esta decisión, pese a la oposición de la Presidenta Sheinbaum Pardo, lo que significaría una ruptura con Morena.

De pasadita Velasco Coello anunció que el Partido Verde Ecologista de México también pretende tener otros candidatos a gobernador en varias de las 17 entidades del país en donde se votará en junio del año próximo por relevos en el Poder Ejecutivo Estatal, como Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Guerrero, Zacatecas, Sinaloa, Baja California, Michoacán y Colima. Y no dude usted que en esas aspiraciones, busque coaligarse con el Partido del Trabajo y romper sus vínculos con Morena.

La desmesurada ambición del PT y del PVEM podrían llevarlos a la perdición, al abismo, si en los comicios de junio del 2027 los simpatizantes del proyecto de la Cuarta Transformación les niegan su respaldo y concentran sus votos en los candidatos de Morena. Esos partidos menosprecian la fortaleza de la Presidenta Sheinbaum Pardo, que sigue disfrutando del respaldo mayoritario de la gente, desmesura que podría costarles muy caro al PT y al Partido Verde.

Cuba

Fabrizio Mejía Madrid



"Lo que quisieran los que abogan por una intervención militar que deponga al gobierno de Cuba es que regresara a 1958, cuando Estados Unidos intervenía directamente".

Firmé el desplegado que apareció en el diario La Jornada el 10 de marzo pasado. El mismo desplegado al que se sumó Andrés Manuel cinco días después y que desató la ya soporífera aversión de la ultraderecha. Son muchas las razones para apoyar a los cubanos en este momento. La perspectiva humanitaria sería suficiente: once millones de personas padecieron el apagón total de la electricidad el 16 de marzo. No hubo transporte, por lo tanto, escuelas. No hay diesel, por lo tanto alimentos y medicinas no llegan a los hospitales ni a las casas. Es una crisis que Cuba ha experimentado en otros periodos a lo largo de sesenta años. Hagamos un poco de historia. El bloqueo decretado por Estados Unidos desde 1962 a la fecha es para asfixiar la economía de la isla. Decretado por Kennedy, la idea era prohibir que las transacciones tanto de mercancías como de dinero entre empresas estadunidenses y Cuba. Pero esta restricción se extendió a terceros países y empresas que quisieran comerciar con Cuba. Es un bloqueo extraterritorial que Estados Unidos le aplica a todos los demás países. El objetivo ha sido siempre aislar, sofocar y, con ello, provocar una insurrección que haga regresar a las empresas que dominaban la isla antes de la Revolución. Así, desde hace sesenta años, Cuba se queda sin dólares, es decir, sin la posibilidad de comprar afuera o depositar y transferir dinero internacional para comprar lo que necesita. Por lo tanto, el socialismo cubano es forzado a la autosuficiencia. Pero el petróleo que Cuba tiene es muy poco ---40 mil barriles de los 150 mil que requiere--- y es pesado, es decir, que necesita una refinación imposible de hacer con las restricciones a las refacciones y desarrollos tecnológicos. Aún así, Cuba sigue en pie. No ha habido ni colapso ni insurrección. Sólo hambre y sufrimientos de tres generaciones de cubanos. Por eso, se hace necesaria la solidaridad en este momento.

Hay otra razón más egoísta, digamos, por llamarle de alguna manera. Y es que si Cuba cae, caeremos todos en América Latina. Simboliza, al igual que México, un dique al expansionismo estadunidense hoy reeditado por Trump como si estuviéramos en pleno siglo XIX y la Doctrina Monroe: con barcos de guerra, amenazas de invasión, y una retórica prepotente. Estados Unidos ha estado en contra de las resoluciones casi unánime de la ONU para levantar el bloqueo en 32 de las 33 veces que se ha votado. Sólo una vez, con Barack Obama en 2016, Estados Unidos se abstuvo. Es decir, 99 por ciento de los países están contra el bloqueo a Cuba de manera consistente. Dentro de Estados Unidos, de acuerdo a la encuesta de Progressive International publicada en días pasados, sólo el siete por ciento apoya el uso de la fuerza militar para remover al régimen cubano, mientras que un 43 por ciento piensa que deben dejar a los cubanos decidir sobre su forma de gobierno. En medio, un 34 por ciento piensa en vías diplomáticas para reformar el sistema cubano. Es decir, 77 por ciento no está de acuerdo en invadir a su vecina.

Cuba debe resistir porque seguir y durar es la forma en que los débiles triunfamos. Hay que ayudarla a resistir. Cuba es un país que organizó a su sociedad alrededor de las necesidades básicas de la mayoría, no del lucro de unos cuantos. Es un ejemplo de desarrollo porque su éxito no puede ser evaluado más que desde cómo distribuye la riqueza generada. Lo sabemos, pero es preciso repetirlo: tiene salud gratuita y universal, educación para todos y ni un sólo analfabeta, además de una industria de biotecnología que desarrolló por sí misma y que la ha llevado a descubrir vacunas contra el ébola, el VIH, la sífilis, y la COVID. Estamos hablando de una pequeña isla donde el socialismo ha aguantado lo que no aguantó la Revolución francesa o la Soviética: la alianza externa de las potencias contra ellas.

México, por su parte, es otro de los polos alternativos frente al neoliberalismo anti-global y belicoso de Trump. Aquí la vía ha sido restaurar en la medida de los posible el lugar del Estado que se destruyó con el PRIAN en los últimos treinta años. Nosotros también hemos resistido a las embestidas en forma de presión política de parte de republicanos, magas, y demócratas por igual. Pero nada se compara con las sanciones comerciales para cambiar un régimen. En eso, los cubanos han sido expertos en sortear una y mil dificultades. Y hay que ayudarlos.

Tengo, además otras razones para apoyar a Cuba. Hemos normalizado que algunos países, como Estados Unidos y Europa juzguen si nos consideran o no “democráticos”. Son países donde el voto es indirecto y cuya presidencia depende, no del voto popular, sino de un colegio con pesos distintos para distintos estados, como el caso de Estados Unidos. O países que califican la democracia de otros y no tienen límite a las reelecciones de un jefe de Estado, como Alemania, a la que Ángela Merkel gobernó 16 años seguidos. O países, como Gran Bretaña y España que todavía tienen reyes y aristócratas. Esos son los que juzgan la democracia de los demás. Apoyar a Cuba es entender que tiene una forma de representación de la voluntad popular, clave de la democracia, que no es como la de Estados Unidos o Gran Bretaña. Proviene de su propia historia. De eso me gustaría hablarles en esta columna. De por qué Cuba no es una dictadura y por qué un cambio de régimen no se puede inducir por hambre o por bombardeo. Si algo hemos aprendido es que ni la Revolución ni la democracia pueden exportarse. Tienen que ser procesos internos, de preferencia mayoritarios.

Empecemos por el inicio, que es la Revolución popular y armada de Cuba entre 1956 y 1959. Lo primero que hay que entender es qué es el sistema político socialista. El poder está concentrado, está mediado por una burocracia del partido que es una vanguardia, la población está movilizada y organizada permanentemente, y se tienen altos niveles de legitimidad, es decir, de obediencia por acuerdo, no por la fuerza. Ese es el esquema leninista de siempre. Pero, además, el Estado cubano, igual que todos en América Latina, tiene una Cámara que allá se llama Asamblea del Poder Popular, electa por casi el 70 por ciento de los ciudadanos; un Poder Judicial de impartición de justicia, y la administración central del gobierno que recae en un Presidente, que es Jefe del Estado y que actualmente es Díaz-Canel, y un Primer Ministro que es el Jefe del Gobierno, que recae en estos días en Manuel Marrero.

Cuba tiene dos organizaciones políticas, el Partido Comunista y la Unión de Jóvenes Comunistas. Tiene, además, varias organizaciones de masas: La Central de Trabajadores de Cuba (CTC), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y de la Enseñanza Media (FEEM), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y la Asociación de Combatientes de la Revolución (ACR). Se suman, por su importancia para crear consenso, las de escritores y artistas, los abogados, y los periodistas.

Los ciudadanos cubanos participan en una o más de estas distintas organizaciones, sea como profesionistas, militantes, o población políticamente activa. Se vota por los representantes de poder popular cada cinco años y por los municipales y de barrios cada dos años y medio. Son los diputados los que eligen al Presidente que sólo puede reelegirse una vez y debe tener menos de 60 años. El Presidente propone al Primer Ministro y éste debe ser ratificado y rectificado en la Asamblea del Poder Popular, es decir, en la Cámara de Representantes.

Lo que esta democracia participativa ha logrado en Cuba es resistir al nuevo escenario global, con la desaparición del bloque socialista y la división de la Unión Soviética en 15 países independientes. Ese sistema político pudo salvar las conquistas sociales de los cubanos y preservar la conducción centralizada de la economía en interés de la nación, en medio del aislamiento al que se vio, de pronto, sometido. Este sistema al que se tacha de dictadura, tuvo la capacidad de sortear con legitimidad la crisis de los años noventa. ¿Por qué? Porque puede procesar la información pública con discusiones en la base, debates en las organizaciones políticas y de masas y en los órganos representativos del Estado. De otra manera no podría haber sostenido una estructura de derechos sociales en medio del ajuste económico que sobrevino de ya no contar con los acuerdos comerciales con el bloque socialista. Estos mediólogos que se esfuerzan en retratar a Cuba como una dictadura tendrían que explicar cómo se ha sostenido, según ellos, por la pura fuerza, encarcelando millones de opositores, sin un consenso alto durante seis décadas. Las decisiones del Estado se procesan de formas democráticas en la base y los territorios, en las asociaciones, en las organizaciones. No, como en el sistema liberal, mediante unos partidos políticos que toman las elecciones como mercadotecnia, como en el resto de los democracias que nadie pone en duda.

Pero, a partir de 2019, Cuba ha experimentado, además, una reforma a sus instituciones políticas. Se ha producido un proceso de descentralización horizontal. No es, como en el capitalismo, una transferencia de poderes desde el Estado a los privados, sino hacia las instancias locales, en las provincias y municipios, que le dan a esta territorialización de los debates y las decisiones un refuerzo al poder central y su legitimidad. Las instituciones comunitarias son las responsables de que se haya aceptado la inversión extranjera asociada al Estado cubano, como los hoteles con participación de capitales españoles, las minas con inversiones canadienses, la Unión Europea en agricultura y construcciones, y México en el sector petrolero. Tiene una zona exclusiva de inversión extranjera en Puerto Mariel donde se están construyendo los centros logísticos y de biotecnología, así como una fábrica de paneles solares para no depender del diesel extranjero. En esta zona hay inversiones de Francia, México y Brasil y tiene tasa cero de impuestos. Así que esto contrasta con el cuento de que es un país que se niega a moverse, detenido en el tiempo en diciembre de 1958, y cuya población vive sometida a un dictador que les avienta yuca para que coman. Es un país de derechos sociales con un enfoque no dogmático de las inversiones privadas, pero sí muy preocupado por no regresar al país bananero de la dictadura de Fulgencio Batista. Dentro de ese enfoque se creó un mercado libre de productos y servicios de consumo público. Son las tiendas y restoranes de propiedad privada que todos los que hemos ido a La Habana conocemos. También hay trabajadores por cuenta propia, como taxistas. Así que no se deje engañar por los que retratan a Cuba como una especie de marcianos sin propiedad ni derechos en medio del capitalismo triunfante.

Tampoco es cierto que no haya nada más que el Partido Comunista de Cuba. Hay dos mil cien organizaciones no-gubernamentales que son religiosas, económicas, civiles y políticas. Hay muchas cooperativas en el campo. Pero el hecho de que sean no-gubernamentales, no quiere decir que sean anti-gubernamentales o anti-sistema. Son parte del debate y el consenso sobre el modelo económico y político que se aprueba año con año.

Lo que quisieran los que abogan desde México o Perú o Argentina por una intervención militar que deponga al gobierno constitucional de Cuba, es que la isla regresara a 1958, es decir, cuando Estados Unidos intervenía directamente poniendo y quitando dictadores, saqueando el trabajo de los cubanos, y apoderándose de sus playas, rones, y música. De hecho, Bacardí se robó hace pocos años la marca Havana Club casi en anuncio de lo que les espera a los cubanos de Cuba. Quisieran, también, que se abriera un sistema de partidos políticos que pudieran ser financiados por los capitales de Miami y, ya en el colmo de la marranez, que Marco Rubio resultara electo comprando votos con unos cuantos dólares. Y no. El sistema político cubano, con todos sus defectos, es algo que sigue evolucionando en el tiempo, de acuerdo a una historia terrible: fue la última colonia americana en independizarse de España, víctima de dictadores títeres de los Estados Unidos como Gerardo Machado y Fulgencio Batista, plagado de héroes que padecieron la prisión y la muerte tratando de liberarla.

Termino esta columna contando algo que me pasó en mi última visita a una feria del libro en La Habana en abril de 2022. Viendo unas bolsas tejidas en una tienda, la dueña se empezó a quejar conmigo de la inflación que había traído la pandemia de COVID-19. Estaba descontenta porque no había encontrado leche para su hija. “Es mi derecho”, me dijo, “y no se cumple”. Entonces entendí algo que pasa desapercibido para los que vivimos en el capitalismo. En México o en Estados Unidos, si no hay algún bien básico, pues escasea y uno se resigna a no tener el dinero para comprarlo o deja de consumirlo. En Cuba no. La leche es un derecho y no hay forma aceptable de la resignación. Esa rabia de lo conquistado mantendrá, no me cabe duda, a Cuba unida y firme ante nuestro emperador decadente.

Trump hizo a Putin grande otra vez

 Mario Campa

"En el caso de que el conflicto en Medio Oriente escale o prolongue, Putin tendría los incentivos para retirarse de cualquier mesa negociadora de paz".

En la guerra y en el amor todo se vale, asegura el dicho popular. Otra frase, de Carl Von Clausewitz, dice que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Tanta convulsión genera la guerra, y la política usada para ganarla, que en un descuido los feroces rivales se tornan cercanos amigos, muchas veces por virtud de la necesidad. La coyuntura global ofrece un caso más donde con tal de abatir al enemigo en turno se forjan alianzas con quien ayer encarnaba la mayor amenaza, al menos en el papel. Tras la guerra de Trump a Irán, emerge un aliado inesperado de la Casa Blanca y ganador relativo de corto plazo de la guerra: Vladímir Putin.

Rusia es un protagonista de los mercados energéticos globales. En el petróleo, es junto a Estados Unidos y Arabia uno de los tres mayores productores del mundo, con más de 10 millones de barriles de extracción diaria y la mitad de ellos destinados a la exportación, aun con las sanciones de Estados Unidos. En el gas, es el segundo productor mundial y exporta un cuarto de su producción, incluso con las restricciones impuestas por la Unión Europea tras la invasión a Ucrania. En el carbón, es el tercer mayor productor detrás de Estados Unidos y Australia y es el tercer mayor exportador detrás de Indonesia y Australia, con casi la mitad de su producción vendida al exterior. En los fertilizantes, controla un quinto de la demanda global y apenas consume un 15 por ciento de su producción. En suma, un choque energético, donde la oferta cae y el precio aumenta, beneficia sobremanera a Rusia en su calidad de exportador neto; es decir, exporta más de lo que importa.

La guerra a Irán desató un alza de precios energéticos que beneficia más a Rusia que a cualquier otro país. Por el estrecho de Ormuz transita un quinto del petróleo y el gas comercializado en el mundo, cuyo suministro está prácticamente paralizado hoy día por la falta de rutas alternativas, el ataque de buques petroleros y el incremento en las primas de aseguramiento. Por la misma causa, un 40 por ciento de las exportaciones de urea (fertilizante) globales están detenidas. Por otra parte, de manera más indirecta, los precios del carbón se catapultaron porque algunos países asiáticos buscan alternativas ante la escasez de suministro de gas natural para alimentar sus plantas de generación eléctrica. Para acabar pronto, tanta es la dependencia del mundo en los energéticos de Ormuz que la Casa Blanca aceptó a regañadientes que el principal sustituto, Rusia, tenga una relajación de sanciones —al menos temporal— para exportar a India y otros importadores netos de energéticos, lo cual eleva aún más el beneficio ruso al reducir el descuento de mercado como parte del castigo por la invasión a Ucrania.

Una muestra de las derramas que Rusia obtiene del choque energético global es el saneamiento de las finanzas públicas. Según cifras del presupuesto público de 2026, Rusia estimaba un precio medio de su barril de exportación en 59 dólares, prácticamente inalterado con respecto al año previo (2025). Tras la guerra a Irán, ese precio luce hoy conservador y significará con alta probabilidad un superávit fiscal que permitiría, entre otros fines, elevar el gasto militar. Antes, para compensar la debilidad de los ingresos, el plan ruso era debilitar la moneda (el rublo) mediante un recorte de tasas de interés, acompañado de un aumento del IVA de 20 a 22 puntos porcentuales. Ahora, de forma inesperada, Moscú ganó 150 millones de dólares diarios en recaudación tributaria extraordinaria por los elevados precios del petróleo, de acuerdo a estimados del Financial Times, al que no se puede acusar de ser un diario afín al Kremlin. Amén del obsequio fiscal caído del cielo, Putin pidió a las petroleras rusas aprovechar los precios elevados y reducir deuda.

No faltará quien objete que el beneficio es transitorio y que un nuevo TACO (Trump Always Chickens Out, o Trump siempre recula) de la Casa Blanca desvanecería el imprevisto botín por una normalización de precios internacionales. Sí y no. Si bien la paz temporal traería desinflación, el retorno a los precios anteriores sería cuestionable mientras no haya un cambio de régimen en Irán. Por otro lado, es incierto si Trump será capaz de liberar el estrecho de Ormuz pronto de prevalecer obstinado con una victoria total y con el uso de una retórica incendiaria que eleva el costo político de una retirada militar. Por último, incluso con un retorno pleno al escenario preguerra, las petroleras tienen ahora mismo la forma de aprovechar para el resto del año los precios actuales mediante un menú de coberturas financieras (forwards, futuros y opciones), mismas que con alta probabilidad ya fueron contratadas para asegurar al menos una parte de las ganancias extraordinarias proyectadas a futuro.

Beneficiado de forma directa por los precios de los energéticos, y de manera indirecta por la relajación de sanciones del Tío Sam, Rusia toma una bocanada de oxígeno para continuar su campaña en Ucrania. En el hipotético caso de que el conflicto en Medio Oriente escale o al menos se prolongue más de lo planeado, Putin tendría todos los incentivos para retirarse de cualquier mesa negociadora de paz, a saber, su probabilidad de triunfo es más alta que ayer. En esencia, Trump hizo a Putin grande otra vez. Zelenski, ya de por sí irritado con la Casa Blanca, estará todo menos contento.

La publicidad depredadora

 El Poder del Consumidor

Alejandro Calvillo

La publicidad depredadora

"Veamos el caso de la publicidad depredadora del alcohol, otro de los productos con profundos daños que deja enormes costos para los sistemas de salud".

Como sociedad estamos ahogados en publicidad, a tal grado que no la distinguimos plenamente; no tenemos idea de cómo determina nuestros hábitos, nuestras elecciones.

La publicidad tiene la capacidad de abusar, de dañar, de depredar. Podemos afirmar que daños profundos que afectan ya a la humanidad y al planeta no hubieran ocurrido sin la llamada “publicidad depredadora”.

La primera vez que oí el término “publicidad depredadora” fue de voz de Nicholas Freudenberg, autor del libro Letal pero Legal, que lleva por subtítulo Corporaciones, consumo y la protección de la salud pública.

Freudenberg señala que nunca antes en la historia de la humanidad ha existido una brecha tan profunda entre el enorme potencial económico y científico que podría dar una mejor salud para todos y la realidad de un mundo que está sometido a una epidemia de enfermedades y muertes prematuras que podrían evitarse.

Es justamente de ese poder económico, concentrado en unas cuantas manos, en enormes corporaciones globales, de donde se están provocando esas epidemias de enfermedad y muerte. Esto se debe, en gran medida, a los productos de parte de estas corporaciones globales.

Los ahora llamados determinantes comerciales de la salud son las principales causas de enfermedad y muerte. Son llamados determinantes comerciales porque son productos que se vuelven altamente asequibles en el mercado; su alta disponibilidad y la potente publicidad que los posiciona han provocado su alto consumo y sus daños en salud.

Las prácticas de las corporaciones que ponen estos productos en el mercado han provocado epidemias globales. El poder de estas corporaciones, como las del tabaco, el alcohol y los productos ultraprocesados —que incluyen a empresas como Coca-Cola— ha generado una gran influencia sobre todo tipo de organismos internacionales y nacionales.

Un ejemplo claro de la publicidad depredadora de estas corporaciones lo tenemos en lo que actualmente vivimos con la Copa Mundial, con el acuerdo-matrimonio entre la corrupta FIFA y la depredadora Coca-Cola.

Veamos el caso de la publicidad depredadora del alcohol, otro de los productos con profundos daños en salud que, mientras da enormes beneficios a las grandes corporaciones, deja enormes costos para los sistemas de salud y el bolsillo de las familias, además de descomposición social y aumento de la violencia.

En el caso del alcohol, las estadísticas actuales muestran un incremento de consumo entre las mujeres, en especial entre las jóvenes. Los costos estimados del consumo de alcohol en México ascienden a 552 mil millones de pesos, y los impuestos que pagan las empresas alcoholeras son alrededor de una décima parte de esos costos: 57 mil millones de pesos. ¿Quién se lleva las ganancias y quién paga los costos?

Pero, ¿cómo ha sido que las mujeres han comenzado a consumir más alcohol? Son muchas las estrategias comerciales que siguen las corporaciones alcoholeras; una fundamental es la publicidad, y hay muchos ejemplos de cómo la publicidad ha determinado el aumento de consumos que tiene daños a la salud, y más cuando se trata de productos que son adictivos. Esto une a las bebidas alcohólicas con las azucaradas, el tabaco y la comida chatarra, productos diseñados para ser adictivos. Los datos en Estados Unidos muestran parte de esta estrategia a través de sus inversiones en publicidad, como lo muestra Freudenberg en Letal pero Legal con el caso del alcohol y el aumento de su consumo entre las mujeres.

El siguiente ejemplo es una buena muestra de esta estrategia de capturar nuevos consumidores y a más temprana edad. Diageo, la multinacional británica que es la mayor productora de bebidas espirituosas en el mundo, a principios de los años 90 comenzó a desarrollar un tipo de productos que hoy son muy presentes en el mercado mexicano: las bebidas llamadas “alcopops”, bebidas alcohólicas que toman las características de los refrescos; cócteles que mezclan alcohol con bebidas con sabor dulce, muchas veces con gas; bebidas con sabores artificiales como los refrescos, y que son vendidas ya preparadas en latas y pequeñas botellas. Se trata de bebidas con alcohol, disponibles en todos los comercios que tienen autorización para vender cerveza. En el caso de México, se encuentran en todas las tiendas de conveniencia y tienen ya la posibilidad de extenderse a las pequeñas tienditas.

Estas bebidas que se encuentran en un lugar intermedio entre una bebida alcohólica y un refresco tradicional han sido calificadas por los expertos como una entrada estratégica para llevar a las y los niños y niñas al consumo de bebidas alcohólicas. Es decir, son bebidas puente hacia el alcohol. Se dice que tienen un “sabor enmascarado” ya que el sabor dulce reduce el sabor del alcohol, son bebidas coloridas y atractivas para los jóvenes y las mujeres. Diageo cabildeo fuertemente para que estas bebidas fueran consideradas similares a las cervezas y así acceder con mucho menores regulaciones al mercado: menos impuestos, más lugares de venta, menos restricción de horas de venta y menos restricciones a su publicidad.

La inversión en publicidad de estos cócteles de diversas marcas paso de 27.5 millones de dólares en el 2000 a 193.2 millones en el 2002 aumentando el consumo de 105.1 millones de galones a 180 millones en el mismo periodo. Una encuesta encontró que en 2001 el 51 por ciento de los jóvenes entre 17 y 18 años, por debajo de los 21 años a partir de los cuales se permite consumir alcohol en los Estados Unidos, ya habían probado estos cócteles con alcohol y una tercera parte de los que tenían entre 14 y 16 años también los habían probado. El nuevo producto, con sus características atractivas para los jóvenes y su gran inversión en publicidad había logrado rápidamente que consumidores de menor edad comenzaran a consumir alcohol. Algo parecido con los vapeadores introducidos por las tabacaleras que han logrado que niños y niñas comiencen a vapear varios años antes de que comenzaran antes a fumar. Para las corporaciones un éxito, para la salud pública un desastre.

El gran éxito para las corporaciones fue haber logrado impactar en las mujeres que tenían un consumo de alcohol mucho menor que los hombres y que se consideraban por la industria del alcohol un sector de la población con un gran potencial para aumentar su consumo. Tras el diseño de estos nuevos productos y su inversión multimillonaria en publicidad, se encontró que las niñas y jóvenes entre 13 y 19 años expresaron una mayor preferencia por estos cócteles con alcohol que los niños y jóvenes. Se registró en otro estudio que en 2002 mujeres jóvenes por debajo de los 21 años se expusieron a 95 por ciento más publicidad de este tipo de productos en revistas que las mujeres de 21 años y más. Esta situación en la que las mujeres han sido el foco de las estrategias publicitarias desde hace ya varios años se expresa ya en el aumento de daños relacionados al consumo de alcohol en las mujeres, “incluyendo ideas suicidas, osteoporosis, desórdenes menstruales y algunas enfermedades del hígado”. 

Más normalizado que el consumo de estas bebidas con alcohol en México es el consumo de refrescos. Y esto se debe a que nuestro país ha sido víctima de una de las expresiones más devastadoras de la publicidad depredadora, la publicidad de Coca-Cola. Esta publicidad depredadora de Coca-Cola, junto con su carácter adictivo y sus estrategias de penetración, han hecho de nuestra población la mayor consumidora de esta marca en el planeta, un hecho que ha contribuido de manera determinante a que tengamos unos de las mayores incidencias de obesidad y diabetes en el mundo. Esta publicidad alcanza otro nivel con la Copa Mundial, una copa que es acompañada de la publicidad invasiva de esta bebida. En su gira por el país, si usted desea acercarse a la copa, verla, tiene que dar sus datos a la empresa Coca-Cola y aceptar recibir publicidad, promociones e información que esta corporación desee enviarle. Es decir, la Copa es un señuelo para que la gente llegue, le saquen sus datos y sea objeto de estrategias publicitarias directas por parte de la refresquera.

La Copa Cola nada bueno nos traerá, una herencia que nos dejó Peña Nieto y frente a la cual, este gobierno no ha sabido establecer una distancia prudente. Se vivirán las consecuencias, la normalización aún mayor de su consumo, reforzándose su maquillaje de saludable asociándose al deporte…se podrá decir que no hay “copa sin cola”. Otro aspecto de la publicidad depredadora es justamente el asociar la publicidad de un producto que representa un daño a la salud con eventos y valores que le permiten maquillarse de salud, juventud, felicidad, cuando lo que produce es sobrepeso, obesidad, daños al riñón, al hígado, a los huesos, extracción masiva de agua y contaminación con plásticos. Se trata de una publicidad depredadora, el espíritu de la propia corporación.