Un Quijote en Tenochtitlán
Juan Carlos Monedero
"Ojalá hubiera habido más Fray Bartolomé de las Casas y menos Hernán Cortés. Reconocerlo es ayudar a que nos acerquemos más entre nuestros pueblos".
Esta semana, en la televisión pública de Madrid, dirigida por Isabel Díaz Ayuso y pagada con impuestos de los madrileños, un periodista descerebrado y condenado por mentiroso, Antonio Naranjo, ha dicho que cuando llegaron los tripulantes de las naves de Colón a lo que luego sería América, el continente sólo estaba habitado por “bestias”. Luego afirmó que el “descubrimiento” de América y la “reconquista”, son las más altas gestas hechas por la humanidad. Como él piensa toda la extrema derecha española y la práctica mayoría de la derecha.
Fray Bartolomé de las Casas, que era español, de Sevilla, sabía que había españoles sin alma como este sucedáneo de periodista, y refiriéndose a ese tipo de gente dijo respecto del trato a los indios: “no han tenido más respecto ni dellas han hecho más cuenta ni estima (…) no digo que de bestias, porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tratado y estimado, pero como y menos que estiércol de las plazas. […] En estas ovejas mansas […] entraron los españoles desde luego que las conocieron como lobos y tigres y leones crudelísimos de muchos días hambrientos.”
López Obrador invitó a un café a Fray Bartolomé de las Casas, pero su majestad el rey Felipe VI entendió que no merecía la pena confraternizar con esos indios díscolos. Obrador pensaba que sería bueno que los descendientes de los reyes de Castilla y Aragón se disculparan por todo el dolor producido, pero no autorizaron a que Bartolomé se sentara con el que hoy gobierna en la continuación del mundo azteca. Como buen dominico, Bartolomé de las Casas sabía que su voz era puro silencio. Felipe VI, después de despreciar a López Obrador, ha seguido yendo a misa.
En el Sermón de adviento, en 1511, habló Bartolomé de las Casas: “Para dároslo a conocer me he subido yo aquí, que yo soy la voz de Cristo en el desierto de esta isla, y por tanto me conviene que con atención, no cualquiera, sino con todo vuestro corazón y con todos vuestros sentidos, la oigáis; la cual voz será la más nueva que nunca oísteis, la más áspera y dura y más espantable y peligrosa que jamás pensasteis oír [...] Todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes, que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan oprimidos y fatigados, sin darles de comer y curarlos en sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren, y por mejor decir los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis de quien los doctrine, y conozcan a su Dios y criador, y sean bautizados, oigan misa y guarden las fiestas y los domingos? ¿Estos, no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis, esto no sentís? ¿Cómo estáis en esta profundidad, de sueño tan letárgico, dormidos? Tened por cierto que, en el estado en que estáis, no os podéis más salvar, que los moros y turcos que carecen y no quieren la fe de Jesucristo.”
El rey Felipe VI ha descubierto el lunes, nada menos que en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que durante la colonización de América por parte de los conquistadores españoles “hubo mucho abuso”. Cita textual. No se quedó ahí: también admitió que “ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día”, como si la conquista hubiera sido una especie de seminario complicado sobre gobernanza y no una empresa marcada por la violencia. En su repaso, mencionó las directrices de los Reyes Católicos y las Leyes de Indias como muestra de un supuesto esfuerzo civilizador, o al menos de un marco jurídico que reflejaba “un afán de protección”, aunque, por alguna misteriosa razón, luego la realidad se empeñara en ir por libre. Porque, al parecer, “La realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso”. En resumen, dijo el monarca de la casa Borbón: “Hay cosas con nuestros valores de hoy que no pueden hacernos sentir orgullosos. Hay sacar lecciones morales de cómo se ejerce el poder".
No costaba tanto, como continuadores administrativos del reino de Castilla y Aragón, reconocer que, también como hijos de esa época, los colonizadores causaron enormes daños a los pueblos de América. Porque si Felipe VI es VI, es porque existió un Felipe I y II y III hasta completar la media docena.
No hace falta comparar el daño ibérico con el daño inglés y estadounidense y belga, como hacen los que quieren quitarle fuego a esa invasión que le terminó costando la vida a una parte sustancial de los seres humanos vivos de esa región. Hablamos de personas, de esas que tienen sueños, amores, fatigas, hijos, padres y biografías. Hablamos del orden de unos 50 a 60 millones de muertos en el largo proceso de conquista y colonización temprana, no sólo por violencia directa sino también por enfermedades como viruela, sarampión e influenza, agravadas, por supuesto, por el colapso social y el trabajo forzado, lo que suele reducir las defensas. Hacia 1650, las poblaciones indígenas de las Américas habían caído entre el 50 y el 95 por ciento, y en el Caribe el desplome superó el 99 por ciento en muchas islas. A lo que hay que sumar unos 12.5 millones de africanos que fueron embarcados en África como esclavos. Alrededor de 10.7 millones llegaron vivos a América en la trata transatlántica. Eso implica que aproximadamente 1.8 millones murieron en la travesía atlántica. ¿Qué fue peor en donde invadieron británicos, belgas o estadounidenses? Puede ser, pero lo que le toca a España, que lo sostenga España.
Estas disculpas de la Casa Real y del Gobierno, nos permiten encontrarnos en todo lo que ya somos compartido. Es una buena noticia porque hace más fácil caminar juntos. Es una victoria de la España de Don Quijote sobre la de Sancho Panza. No ha sido una disculpa formal en sede parlamentaria, que es lo que corresponde. Pero el rey sabe que sus más fieles súbditos están entre los franquistas. La derecha española anda bramando por las palabras de Felipe VI. El monarca quiere que Sheinbaum vaya a la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre de 2026, bajo el lema "Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad". Aún le duele que no le invitaran a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum. En cualquier caso, y como ha dicho la Presidenta mexicana, es un avance.
Es verdad que contrasta con lo que está haciendo EU con América latina y promete hacerle a Cuba. Más dolor acumulado. 600 mil africanos esclavizados llegaron a Cuba en el siglo XIX. Quizá por eso Marco Rubio, el Secretario de Estado norteamericano, que es como se llama allí el Ministro de Asuntos Exteriores, en su intervención en Múnich en febrero dijo, pese a ser cubano, que sus raíces eran europeas. Porque esa gente no ve a los negros, no ve a los indígenas, no ve a los árabes y sólo ve a los chinos para pensar cómo puede acabar con ellos.
EU, desde sus orígenes, está destinado a la conquista, sustituyendo a antiguos imperios. Thomas Jefferson, tercer Presidente de los EU, escribió en una carta a Archibald Stuart del 25 de enero de 1786: “Nuestra confederación debe ser vista como el nido desde el cual toda América, del Norte y del Sur, ha de poblarse. Debemos cuidar también de no presionar demasiado pronto a los españoles. Esos países no podrían estar en mejores manos. Mi temor es que sean demasiado débiles para conservarlos hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente como para arrebatárselos poco a poco.”
Esperemos que no tenga que esperar cinco siglos para expresar sus disculpas. Aunque en el futuro todo el mundo hable inglés. Hemos visto a Milei pedir disculpas en EU por hablar español. Hay que ser necio para pensar en español y pedir disculpas de tu propia lengua.
EU está lleno de gente que odia. Elon Musk y los demás dueños de tecnológicas odian a los trabajadores y a los que definan como enemigos de los EU; los evangelistas neopentecostales odian a los árabes, a los judíos que crucificaron a Cristo (aunque ahora quieren hacer un paréntesis para arreglar cuentas con ellos más adelante) y a los que ven como responsables del declive norteamericano. Los republicanos norteamericanos odian a las feministas, a los ecologistas, a los pacifistas y a los que se oponen a la persecución de los migrantes. También, por supuesto, a los que, dicen, conspiran contra los EU. En EU, el penúltimo odia al último porque les han enseñado a odiar a los débiles para que, así, no odien a los poderosos. Y también está el poderoso lobby judío.
Philip Giraldi, un exagente de la CIA, ha afirmado que los EU están dirigidos militarmente por judíos sionistas. "Los neoconservadores, como grupo, fueron fundados por judíos y son, en gran medida, de origen judío -ha afirmado ese antiguo funcionario-; de ahí -continúa- su apego incondicional al estado de Israel. Alcanzaron la prominencia por primera vez al ocupar diversos cargos en el ámbito de la seguridad nacional durante la administración Reagan, y su ascenso se consumó cuando pasaron a ocupar altos cargos en el Pentágono y en la Casa Blanca bajo el mandato de George W. Bush". Acaba de dimitir el zar antiterrorismo de Trump, Jonathan Kent, porque dice que Irán no es un peligro para los EU y que la guerra contra Irán es una presión del lobby judío y de Israel. Qué tendrá Netanyahu de Trump haciendo dios sabe qué.
La guerra en Oriente Medio que puede terminar de encender el planeta. La capacidad de EU de hacer daño es inmensa y no la hemos medido bien, deseando que cayera el imperio. Pero han golpeado en el Caribe, en Irán, en México y quizá, en breve, hagan otra demostración de fuerza en Cuba. Sabemos que no van a entrar en Corea del Norte, que ha lanzado varios misiles balísticos por si alguien está haciendo mal las cuentas. La conclusión, entonces, es que EU nos obliga a convertirnos en países fuertemente armados para evitar que nos golpee. Es decir, nos obliga a ser como no queremos ser, igual que hay gente que se duele al alegrarse de que caigan bombas sobre Tel Aviv porque nosotros no queremos ser inclementes como ellos.
Es una buena noticia que el rey de España, en nombre de todos los españoles y españolas haya expresado, por fin, el daño que la conquista hizo en América Latina. Aunque sea en una charla informal con el embajador Chirinos dándole la réplica como un mal actor. Este amago de disculpa ha sido gracias, no olvidemos, a que López Obrador presionó y Claudia Sheinbaum mantuvo la presión.
Es verdad que los conquistadores eran hijos de su época y que hoy podemos celebrar que el mestizaje nos ilumina y alegra. Pero ojalá hubiera habido más Fray Bartolomé de las Casas y menos Hernán Cortés. Reconocerlo hoy es ayudar a que nos acerquemos un poco más entre nuestros pueblos. A la espera de la petición formal de disculpas y del acto en el Parlamento español que nos dignifique reconociendo tanto daño.
Los pasos en esa dirección ya se notan. Los que nos sentimos parte de esa Iberia americana y de esa américa ibérica hoy estamos algo más alegres, en mitad de tanta tristeza, porque hemos recuperado un trozo de esa cercanía que habíamos perdido y por delante tenemos un camino más limpio para seguir construyendo juntas y juntos ese mundo que sigue esperándonos. Al final el café se lo tomará Bartolomé de las Casas con Claudia Sheinbaum.

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