Ciudad de México. Lo que para muchas mujeres este 10 de mayo es un día de celebración, para las madres buscadoras es una oportunidad de alzar la voz, denunciar y exigir razón sobre la ubicación de sus hijos. “Este mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta”, es una de las consignas principales de la Marcha de la Dignidad Nacional Madres Buscando a sus Hijos.
Con decenas de lonas, carteles, fichas de búsqueda, mantas, figuras de cartón y fotografías con rostros de personas desaparecidas al pie del Ángel de Independencia, cientos de madres y familiares aseveraron que como cada 10 de mayo, “alzamos la voz y seguimos sosteniendo que como madres hoy no tenemos nada que celebrar en un país con más de 133 mil personas desaparecidas, nuestros hijos e hijas, esposos, esposas, padres, madres, hermanos, hermanas”.
Al concluir la XIV Marcha de la Dignidad Nacional “Madres buscando a sus Hijos, Hijas, Verdad y Justicia” que salió desde el Monumento a la Madre, los diferentes colectivos provenientes de Chihuahua, Coahuila, Jalisco, Sinaloa, Tamaulipas, Querétaro, Estado de México, entre otros, y también de países centroamericanos, reiteraron que “somos nosotros las madres, hermanas, hijas, esposas, las familias, quienes seguimos buscando a uno de nuestros seres queridos desaparecidos, como lo hemos hecho siempre, quienes los buscamos en fiscalías, en las cárceles, en los montes, buscamos mientras el gobierno no busca”.
Alzamos la voz por ellas, afirmaron, por las madres hondureñas, salvadoreñas, guatemaltecas, cubanas, venezolanas, de todas las nacionalidades que desaparecen en México, que buscan a sus hijos e hijas en este suelo que les dio desaparición en lugar de protección.
Diana Loaiza, madre colombiana que vino a alzar la voz por su hijo Santiago, desaparecido en 2019 en la zona de La Villa, alcaldía Gustavo A. Madero, pidió que no olviden a los migrantes desaparecidos y permiten que lo encuentre para llevarlo a casa.
Forma parte de la Red Regional de Familias Migrantes y es parte de la Quinta Brigada Internacional de Búsqueda de familias de personas migrantes desaparecidas en el país, que inició labores a inicios de este mes. Mencionó que otras madres centroamericanas están en Chiapas haciendo labores de búsqueda.
Durante el mitin, que se da un mes antes de celebrarse el mundial de la FIFA, los familiares usaron palabras futboleras “para ver si así son escuchados”. Algunos de los manifestantes sudaron camisetas de la selección mexicana personalizadas con el rostro de sus familiares que ya no están y en lugar de número en la espalda, la pregunta “Dónde están”.
“Si nos importa el futbol, claro que sí, pero más nos importan nuestros desaparecidos. Ojalá que cientos de miles de personas que gritarán por los goles de esta Selección, gritaran también por justicia y verdad por nuestros desaparecidos”, enfatizaron.
Oportunidad ante la crisis
El pasado 2 de abril, el Comité contra la Desaparición Forzada, (CED por sus siglas en inglés) remitió la situación de México a la Asamblea General de la ONU en el marco del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.
Ante ello, Amnistía Internacional consideró que esta decisión podría traducirse en apoyo técnico y financiero para fortalecer la búsqueda, la identificación forense y las investigaciones, así como en medidas de protección para las familias buscadoras y personas defensoras.
Enero, reconoció que el Estado Mexicano no busca a las personas desparecidas ni tampoco garantiza que la seguridad de aquellos que buscan.
Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional sección mexicana, puntualizó que “desafortunadamente además señalar que el Estado Mexicano sigue sin reconocer que estamos ante una gravísima crisis de derechos humanos, en donde la desaparición es como la punta de la iceberg de esa crisis en este país”, afirmó.
Informó que al menos 35 personas buscadoras han sido asesinadas desde 2011, de ellas 21 son mujeres. Ademas, recordó que el 90 por ciento de los colectivos está conformado y encabezado por mujeres.
Cambio de 180 grados en cada una de las vidas
Karla Estrada llegó este día desde Chihuahua para participar en la marcha. Lleva casi 10 años buscando a su primogénito, Luis Manuel Rojas, quien despareció el 12 de noviembre del 2017.
“Mi vida cambió totalmente en lo laboral, en lo económico, en lo social, lo familiar, en lo físico y la salud”, lamentó.
Mencionó que su madre, abuela de Luis, cayó en la enfermedad al enterarse de la desaparición. “Ella se fue hace seis años, y fue partirme en mil para mis hijos, el cuidado de mi mamá, y todo lo demás”.
Las nuevas generaciones también se suman a la lucha, como es el caso de María de 12 años. Ella viene desde Torreón, Coahuila, y acompaña a su abuelita y a su padre, pues hace 11 años su tío Jorge Alberto Grana desapareció.
A pesar de su corta edad, nota la tristeza que sufre su abuelita desde que su tío no está. Menciona que aún no participa en las jornadas de búsqueda, porque “es estar en el sol, en terrenos baldíos o peligroso”, pero no descartó que un día pueda ayudar también de esa forma, y no solo mediante la protesta de las marchas.
Antes de finalizar los testimonios, sobre Paseo de la Reforma instalaron una cancha improvisada de futbol, y el mensaje “hagamos que suceda 2026. Hasta encontrarles cascarita. Únete por un gooooool por los desaparecidos”. Los nombres de los equipos fueron Buscadores contra Gobierno, los primeros, que resultaron ganadores, portaron las camisetas personalizadas de la selección.
Para concluir la jornada de protesta, en medio de ciclistas, corredores y patinadores que forman parte del paseo ciclista, los familiares instalaron un memorial con fichas de búsqueda , la mayoría de ellos, de Jalisco en la Glorieta de los Desaparecidos.
Como partes de las acciones de memoria, padres de cinco jóvenes que desaparecieron en Lagos de Moreno, Jalisco, en 2023 por policías instalaron una jardinera con fotografías de sus hijos.
Al inaugurar este antimonumento, indicaron que la comunidad de Lagos de Moreno tiene más de 600 carpetas de búsqueda abiertas.
Los padres subrayaron que la labor de un padre de familia es cuidar a su familia y a sus hijos toda la vida. Hicieron un llamado para que también “los hombres se sumen y busquen a sus hijos, porque las madres ya están cansadas”.
En la Glorieta de las y los Desaparecidos, miles de fichas de búsqueda cubren las vallas metálicas que la protegen, por ello, fue necesario habilitar un memorial aledaño frente a la glorieta.
Foto Alexia Villaseñor
No hay comentarios.:
Publicar un comentario