🗞 LA JORNADA
Trump expande sus negocios en el mundo con ganancias millonarias
La marca Trump sigue expandiéndose como emporio inmobiliario pese a acusaciones previas de contaminación, irregularidades normativas y violaciones a los derechos laborales contra sus socios. Hay en curso 22 proyectos inmobiliarios a escala global que llevan el apellido del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con lo reportado en su declaración individual como funcionario, presentada el 14 de junio de 2025, Donald Trump obtuvo 35 millones 78 mil 548.94 dólares en el ejercicio pasado por contratos de licenciamiento de marca que, a través de vehículos financieros, están atados a proyectos inmobiliarios, sobre todo en Asia.
Este medio identificó que en la declaración presentada a mediados del año pasado, el magnate que llegó dos veces a presidente recibió, o tiene derecho a recibir, más de 35 millones de dólares por proyectos que se desarrollan en Emiratos Árabes Unidos, India, Arabia Saudita, Omán, Vietnam, Turquía y Filipinas, todos bajo el concepto de “tarifas de licencia”.
Dentro de ese mismo concepto, el mandatario estadunidense también obtuvo 350 dólares por vender su nombre para una marca de “colchones de lujo” y artículos de cama. Más allá de este concepto, que por su mínimo rendimiento se vuelve anécdota, lo redituable para el republicano está en el sector inmobiliario.
DT Marks (Donald Trump Marks) tiene algunos de sus activos más redituables en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.
Construidos bajo un licenciamiento de marca, es decir, por desarrolladores locales bajo “el prestigio” de la marca Trump, la mayoría de los proyectos inmobiliarios ahora en curso se encuentran en Asia. Por prestar el nombre, la Organización Trump cobra un porcentaje de las ventas totales en proyectos residenciales, que puede llegar a 5 por ciento, y también una renta anual en los proyectos hoteleros.
De acuerdo con un análisis de CREW, durante el segundo mandato de Donald Trump como presidente, la Organización Trump y sus socios comerciales extranjeros están planificando, construyendo e inaugurando un total de 25 proyectos con la marca Trump en el mundo.
🗞 CONTRAPORTADA
ONU: 2.6 millones de personas en Ecuador sufren hambre aguda
La Organización de Naciones Unidas (ONU) reportó que 2.6 millones de personas en Ecuador enfrentan hambre aguda en medio de una crisis sin precedentes. A la par, el presidente Daniel Noboa aseguró haber reducido la pobreza extrema a 21 por ciento, pero evitó dar cifras sobre la crisis económica, los niveles de violencia criminal y el endeudamiento externo, en su último informe a la nación, rendido el 24 de mayo.
Estos momentos, Ecuador, con 18 millones de habitantes, tiene una de las tasas más elevadas de desnutrición en niños en América Latina (19.3 por ciento de los menores de 2 años y 17.5 por ciento de los menores de 5 años), lo que perpetúa la trampa de la pobreza para las siguientes generaciones.
La ONU y otras entidades internacionales dan cuenta de que este país andino “atraviesa una emergencia compleja que está dejando a millones de personas sin acceso suficiente a alimentos”.
La inseguridad alimentaria se expresa en comer una o dos veces al día máximo y tener una población infantil con desnutrición crónica. No es sólo “tener poca comida”, señala la ONU, sino que “afecta la nutrición infantil y el desarrollo cerebral, la capacidad de las familias para trabajar y estudiar, la estabilidad de comunidades enteras y el futuro del país. Cada mes de retraso en la respuesta hace que la solución sea más difícil y cara”, señala el informe humanitario 2025-2026 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases. El análisis incluyó tanto a la población residente como a la población migrante, mayormente de nacionalidad venezolana, quienes enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.
Sin esperanza de mejoría
El documento además indica que para el periodo de agosto a noviembre de 2026 “se espera que la gravedad de la inseguridad alimentaria aguda se mantenga en niveles similares, con 2.6 millones de personas proyectadas en la fase 3 o superior”, considerando que la fase 3 indica crisis, y la fase 4, emergencia.
El texto pronostica que provincias como Esmeraldas y Pastaza “permanezcan en la fase 3, mientras que el resto del país se mantendrá en la fase 2 (estrés), incluyendo la provincia de Guayas (la más poblada de Ecuador), que se espera que muestre una leve mejoría estacional al pasar de la fase 3 a la fase 2”.
La investigación concluye que esta “grave situación de inseguridad alimentaria en Ecuador se debe a una combinación de factores”, como los altos precios de los alimentos, la inestabilidad de los ingresos, los impactos climáticos, la violencia y la inseguridad. “Estos desafíos se ven agravados por riesgos agrícolas, como el (hongo) Fusarium raza 4, que afecta la producción de plátano y los ingresos familiares en las zonas rurales, así como entre las poblaciones migrantes”, acotó.
🗞 EL UNIVERSAL
México, con alto nivel de jóvenes que no estudian ni trabajan: OCDE
México se mantiene entre los países con más jóvenes fuera de la escuela y el empleo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pese a la expansión de becas y programas sociales desde 2019.
De acuerdo con las series comparables del organismo, la proporción de jóvenes fuera de la escuela y del empleo en México ha permanecido en niveles persistentemente altos, cercanos a 20% en mediciones recientes y con picos cercanos a 24% en algunos años previos a 2018.
Estas cifras casi duplican el promedio de la OCDE, que ronda 12%, lo que coloca al país de forma recurrente entre los de mayor incidencia en este fenómeno estructural.
Las gráficas comparativas de la OCDE muestran que, al ordenar los países por la tasa de jóvenes fuera del sistema educativo y del empleo, México se ubica de manera constante en el grupo más alto del indicador, apareciendo en distintos cortes junto con economías como Turquía, Italia y Grecia entre los niveles más elevados. En algunos ejercicios comparativos recientes, incluso se ubica en posiciones cercanas al segundo lugar, con niveles alrededor de 18.1%, dependiendo del conjunto de países analizado.
Durante los gobiernos de la Cuarta Transformación se impulsó una expansión significativa de becas y apoyos económicos dirigidos a jóvenes para reducir el rezago educativo. Sin embargo, las comparaciones internacionales muestran que estas medidas no se han traducido en una reducción relevante del fenómeno ni en un cambio consistente de la posición del país dentro del organismo.
Especialistas señalan que la persistencia de jóvenes fuera de la escuela y del empleo responde a factores estructurales como la informalidad laboral, las brechas educativas y la desigualdad, lo que limita el impacto de políticas basadas principalmente en transferencias económicas. Las tendencias de largo plazo sugieren que el problema requiere intervenciones integrales y sostenidas que vayan más allá del apoyo financiero directo.
Para Fernando Ruiz, experto en temas educativos, el dato más preocupante no es únicamente el nivel del indicador, sino la falta de cambios sostenidos durante más de una década.
“Esto sugiere que no estamos frente a un problema coyuntural, sino estructural, que no se resuelve con intervenciones aisladas”, señala.
Ruiz considera que repetir estrategias que no han mostrado resultados distintos tampoco garantiza mejoras.
“Las becas pueden ayudar a aliviar restricciones económicas, pero por sí solas no están atacando los factores que explican por qué los jóvenes abandonan la escuela o no logran insertarse en el mercado laboral”, advierte.
El especialista sostiene que el fenómeno está relacionado con problemas más profundos, como la baja calidad y pertinencia de la educación, la desconexión con el mercado laboral, la informalidad y las trayectorias educativas fragmentadas.
“Si estos elementos no se abordan de manera integral, el impacto de las transferencias económicas seguirá siendo limitado”, afirma.
🗞 EXCÉLSIOR
Juzgadores no resisten presión y dejan el cargo
Mañana se cumple un año de los comicios en los que fueron electos por voto popular 881 funcionarios del Poder Judicial de la Federación (PFJ). Pero a nueve meses de haber asumido su cargo, poco más de 10 juzgadores tiraron la toalla. Los argumentos: excesivas cargas de trabajo, inexperiencia y motivos personales.
En algunos casos las dimisiones se presentaron antes de asumir el cargo.
Tamaulipas encabeza la lista con cuatro bajas (Anabel Almazán Botello, excuentacuentos gubernamental; Yaritza Bonilla Molina, Javier Colunga Reséndiz e Ivonne González Salinas). En Durango, el empresario Héctor Zaragoza Solís renunció antes del 28 de agosto por motivos de salud.
La inexperiencia causó la renuncia de Claudio Azul Bañuelos Jurado, en Aguascalientes, quien tras vincular a proceso a una víctima, pedir licencia y viralizarse, dimitió en enero y fue relevado por Miguel Ángel Arellano Aranda. En Jalisco, Adrián Guadalupe Aguirre Hernández renunció por salud.
También hubo polémicas por licencias. Irlanda Pacheco Torres pidió tiempo para el cierre de su anterior cargo en Aduanas, pero el Senado se lo negó al revelarse que defendió a Luis Erick Barajas, alias El Trompas, de La Unión Tepito.
En Yucatán, a Roberto Capetillo Lizama se le negó una licencia de paternidad con goce de sueldo. Finalmente, Lorena Josefina Pérez Romo renunció como magistrada del Órgano de Administración Judicial por diferencias de adjudicaciones directas con Néstor Vargas; fue sustituida por Xóchitl Hernández Torres.
Carga de trabajo e inexperiencia tira a funcionarios del Poder Judicial
A nueve meses de la toma de posesión de los 881 funcionarios del Poder Judicial de la Federación (PFJ), electos por voto popular, poco más de una decena han presentado su renuncia bajo los argumentos de excesivas cargas de trabajo, inexperiencia y motivos personales.
En algunos casos las dimisiones se presentaron antes de asumir el cargo, en otro está la sospecha de haber prestado su servicio a un líder del crimen organizado y, en otro, la salida ocurrió entre acusaciones relacionadas con la administración de recursos del Poder Judicial.
El estado de Tamaulipas es la entidad con más bajas, con cuatro renuncias; le sigue el Estado de México, con dos casos, y una dimisión en entidades como Jalisco, Sonora, Aguascalientes y Veracruz.
Elección
🗞 EL HERALDO
Entregan AICM renovado para el mundial 2026
Las salas de espera fueron ampliadas en sus pasillos, así como los filtros de seguridad y estacionamientos con la redistribución y mejor aprovechamiento de 34 mil metros cuadrados
Con una inversión de 6 mil 500 millones de pesos de 10 mil comprometidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró la 1ª Fase de Remodelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, “Benito Juárez”. En esta etapa se intervinieron 394 metros² de superficie destinada directamente a los pasajeros en ambas terminales; se reemplazaron plafones, pisos, muros, luminarias, instalaciones eléctricas, e hidrosanitarias.
Las salas de espera fueron ampliadas en sus pasillos, así como los filtros de seguridad y estacionamientos con la redistribución y mejor aprovechamiento de 34 mil metros cuadrados.
Además, se modernizaron los equipos de seguridad, se reforzó el sistema de videovigilancia que se compone de 3629 cámaras con inteligencia artificial. En los centros de seguridad, instalamos validadoras de documentos para evitar el ingreso de personas no autorizadas.
La titular del ejecutivo federal adelantó que este domingo, en el Monumento a la Revolución, en la celebración del segundo aniversario de obtener el triunfo electoral con el que obtuvo la Presidencia de la República, podrá informar como
“Es un compromiso más cumplido. Hemos hecho en este, 20 meses llevamos ya en el gobierno. Hemos inaugurado 29 hospitales y centros de salud y muchas obras que el día de mañana vamos a estar informando en la rendición de cuentas aquí en el Monumento a la Revolución y en distintas plazas del país, y mañana pues vamos a poder decir misión cumplida, el aeropuerto internacional Benito Juárez de la Ciudad de México, terminó su remodelación de la primera etapa”, apuntó.
🗞 EL SOL DE MÉXICO
Esclavos de la Sierra Tarahumara
A mediados de 2019, en un operativo en el estado de Chihuahua, 21 hombres fueron rescatados de un campo de trabajo forzado para el cultivo de amapola y marihuana en la Sierra Tarahumara, donde los tenían viviendo en cuevas. Uno de ellos había estado cautivo casi tres años. Solo cuatro habían sido reportados como desaparecidos. Antes de ese operativo, varios habían conseguido escapar por su cuenta. Sus denuncias y las historias de los sobrevivientes describen una red de reclutamiento y trata de personas, y el funcionamiento de campamentos de gente esclavizada por los cárteles
El hombre tomó la decisión cuando llegaron los más chicos. Eran dos adolescentes; el más grande parecía de unos 15 años como mucho. Los escuchaba llorar por las noches. Si me voy a morir acá —pensó—, mejor me muero tratando de sacar a estos chavos. Esperó días. Semanas. Meses. Una tarde, después de acarrear agua de un arroyo cercano desde el amanecer, le ordenaron que se llevara a uno de los muchachos para que lo ayudara y sintió que era el momento. De camino, mientras nadie los vigilaba, le propuso escaparse. Siguieron el cauce aguas abajo y caminaron por el bosque hasta que se hizo de noche. Se refugiaron en una cueva; desde ahí vieron las luces de las lámparas. Los estaban buscando. Al día siguiente no se movieron. Esperaron a que oscureciera de nuevo para salir, porque el camino era una especie de trampa: del otro lado del arroyo se levantaba una montaña enorme, con laderas de piedra tan empinadas como un muro, que solo les dejaba una dirección posible para seguir. Dos días caminaron sin agua, sin comida, entre los pinos, hasta que dieron con la carretera. Le pidieron ayuda a una pareja que iba en camioneta, se subieron atrás y consiguieron llegar a Pedernales, un pueblito maderero donde el hombre tenía familiares. Ellos llamaron a su mamá. Llevaba tres años sin tener noticias de él. Había salido de la casa donde vivía con ella y con su hermana, en la ciudad de Chihuahua, una mañana de agosto de 2015. Iba al centro a tramitar su Seguro Popular y desapareció. Nadie volvió a saber de él hasta ese momento: era junio de 2018.
BAR, las iniciales con las que registraron su declaración en la Fiscalía General de Chihuahua, denunció que todo ese tiempo había estado cautivo de un grupo criminal, forzado a cultivar amapola y marihuana desde el amanecer hasta la caída del sol en un campamento con decenas de hombres más, muy adentro de la Sierra Tarahumara. Los hacían dormir en el suelo, en cuevas de piedra donde cabían hasta 30 personas, declaró BAR. Les daban dos comidas al día: algo de frijol y sopa, a veces un poco de harina de maíz con agua y azúcar para que aguantaran. Los obligaban a drogarse, dijo. Si no trabajaban como ellos querían, los golpeaban con varas de encino, los amarraban a los árboles durante días o los dejaban sin comida. “También me tocó castigo: me agarraban de los pies y me ponían boca abajo, me metían en el río hasta casi ahogarme”. A veces, declaró, los vigilantes les ordenaban que se violaran entre ellos como castigo. “Me tocó ver que mataban a algunos de mis compañeros”, dijo. Uno de ellos murió ahogado. “A otro lo golpearon con el arma, con los puños, hasta que lo mataron”. A otro lo empujaron de un barranco. Pensó que nunca iba a salir de ahí.
En los casi tres años que pasó como esclavo del narco, les dijo BAR a los agentes de la fiscalía, él había llegado a conocer al menos seis campamentos de trabajo forzado como el suyo. Su testimonio quedó archivado en un expediente judicial. Pero a mediados de 2019, se destapó una red de trata que abarcó distintas ciudades de Chihuahua y que operaba de la misma manera desde al menos 2015. Buscaban a hombres desesperados por algo de dinero en colonias periféricas en las faldas de los cerros, en asentamientos de indígenas desplazados de la sierra, en las vías de tren donde esperaban que les cayera alguna chamba, en centrales camioneras o en módulos para tramitar programas sociales. Les ofrecían trabajos como levantar cercos, colocar postes, limpiar terrenos o cuidar ganado, pero, en realidad, los llevaban a rincones aislados de la Sierra Tarahumara y los metían en campos de concentración a cielo abierto, vigilados por hombres armados. Eran forzados a trabajar como mano de obra esclava del narco, explotados hasta el límite de sus fuerzas. Podían pasar años así.
🗞 PIE DE PÁGINA
Esclavos en la Sierra Tarahumara : sobrevivir a los campos de trabajo forzado del narco
A mediados de 2019, en un operativo en el estado de Chihuahua, 21 hombres fueron rescatados de un campo de trabajo forzado para el cultivo de amapola y marihuana en la Sierra Tarahumara, donde los tenían viviendo en cuevas. Uno de ellos había estado cautivo casi tres años. Solo cuatro habían sido reportados como desaparecidos. Antes de ese operativo, varios habían conseguido escapar por su cuenta. Sus denuncias y las historias de los sobrevivientes describen una red de reclutamiento y trata de personas, y el funcionamiento de campamentos de gente esclavizada por los cárteles; un fenómeno del que todavía se conoce muy poco. Casi no hay testimonios de lo que ocurre ahí adentro
CAPÍTULO 1
BAR. Los aparecidos
El hombre tomó la decisión cuando llegaron los más chicos. Eran dos adolescentes; el más grande parecía de unos 15 años como mucho. Los escuchaba llorar por las noches. Si me voy a morir acá —pensó—, mejor me muero tratando de sacar a estos chavos. Esperó días. Semanas. Meses. Una tarde, después de acarrear agua de un arroyo cercano desde el amanecer, le ordenaron que se llevara a uno de los muchachos para que lo ayudara y sintió que era el momento. De camino, mientras nadie los vigilaba, le propuso escaparse. Siguieron el cauce aguas abajo y caminaron por el bosque hasta que se hizo de noche. Se refugiaron en una cueva; desde ahí vieron las luces de las lámparas. Los estaban buscando. Al día siguiente no se movieron. Esperaron a que oscureciera de nuevo para salir, porque el camino era una especie de trampa: del otro lado del arroyo se levantaba una montaña enorme, con laderas de piedra tan empinadas como un muro, que solo les dejaba una dirección posible para seguir. Dos días caminaron sin agua, sin comida, entre los pinos, hasta que dieron con la carretera. Le pidieron ayuda a una pareja que iba en camioneta, se subieron atrás y consiguieron llegar a Pedernales, un pueblito maderero donde el hombre tenía familiares. Ellos llamaron a su mamá. Llevaba tres años sin tener noticias de él. Había salido de la casa donde vivía con ella y con su hermana, en la ciudad de Chihuahua, una mañana de agosto de 2015. Iba al centro a tramitar su Seguro Popular y desapareció. Nadie volvió a saber de él hasta ese momento: era junio de 2018.
BAR, las iniciales con las que registraron su declaración en la Fiscalía General de Chihuahua, denunció que todo ese tiempo había estado cautivo de un grupo criminal, forzado a cultivar amapola y marihuana desde el amanecer hasta la caída del sol en un campamento con decenas de hombres más, muy adentro de la Sierra Tarahumara. La situación que describió entonces parecía una escena de explotación de indígenas en las haciendas de América Latina hace más de dos siglos; una de esas imágenes que la cultura popular nos ha legado sobre la esclavitud pero en el presente, sin cadenas, con la brutalidad y las armas del narco mexicano. Los hacían dormir en el suelo, en cuevas de piedra donde cabían hasta 30 personas, declaró BAR. Les daban dos comidas al día: algo de frijol y sopa, a veces un poco de harina de maíz con agua y azúcar para que aguantaran. Los obligaban a drogarse, dijo. Si no trabajaban como ellos querían, los golpeaban con varas de encino, los amarraban a los árboles durante días o los dejaban sin comida. “También me tocó castigo: me agarraban de los pies y me ponían boca abajo, me metían en el río hasta casi ahogarme”. A veces, declaró, los vigilantes les ordenaban que se violaran entre ellos como castigo. “Me tocó ver que mataban a algunos de mis compañeros”, dijo. Uno de ellos murió ahogado. “A otro lo golpearon con el arma, con los puños, hasta que lo mataron”. A otro lo empujaron de un barranco. Pensó que nunca iba a salir de ahí.
🗞LA CRÓNICA
Sheinbaum entrega primera fase de remodelación del AICM
La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró este sábado la primera fase de remodelación del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México que presenta obras que mejoraron sus instalaciones para el disfrute y comodidad de las más de 45 millones de personas que utilizan anualmente la terminal aérea.
Esta renovación integral es estratégica para la conectividad, competitividad del país y “son 6,500 millones de pesos de inversión y esa inversión es muy importante porque es autogenerada por el aeropuerto, no se dio presupuesto público (...) Lo principal ya está hecho”, expresó.
Los trabajos integran 106 proyectos destinados a transformar el aeropuerto y que al mismo tiempo permitirá operar con los más altos estándares de seguridad y calidad.
Con la proximidad de la Copa Mundial de Futbol, fue diseñado un programa dividido en dos fases. La primera contempló las acciones prioritarias a concluir antes del evento, mientras que la segunda considera obras que podrán ejecutarse posteriormente sin afectar las operaciones aeroportuarias ni la experiencia de las personas usuarias.
En la primera fase se invirtieron aproximadamente 6 mil 500 millones de pesos, de un programa total estimado en 10 mil millones de pesos.
El objetivo de esta remodelación funcional y modernización integral es brindar una mejor experiencia a todas las personas pasajeras y usuarias del aeropuerto, garantizando altos niveles de seguridad operacional y aeroportuaria.
PROYECTO
La inversión total de las tres fases es de 10,000 millones de pesos, por lo que la primera fase, en la que trabajaron desde abril de 2025 hasta ahora más de 2,000 personas, es la más significativa de la remodelación.
Sobre este punto, el director general, almirante Juan José Padilla, explicó que se intervinieron más de 394,000 metros cuadrados de superficie destinada directamente a los pasajeros de la terminal 1 y 2. También dijo que se logró la reorientación de 34,000 metros cuadrados adicionales para ampliar salas de última espera, pasillos, filtros de seguridad, vialidades y estacionamientos.
En el mismo tenor, Padilla aseguró que la ampliación de líneas de inspección al 25 % en los filtros de seguridad permitirá que, en los horarios de alta afluencia, los pasajeros “no tarden más de 3 o 4 minutos en los procedimientos de revisión”.
Desde abril de 2025 y hasta este mes de mayo, cerca de dos mil mujeres y hombres trabajaron diariamente para entregar una infraestructura moderna, funcional y digna para México.
Fueron intervenidos dos 394 mil metros cuadrados de superficie destinada directamente a las personas pasajeras en ambas terminales.
En las terminales 1 y 2 se ampliaron 25 por ciento las líneas de inspección de los filtros de seguridad. Gracias a ello, en horarios de alta demanda las personas pasajeras no deberán esperar más de cuatro minutos para concluir su proceso de revisión, mientras que en horarios de baja afluencia el tiempo promedio será inferior a dos minutos.
🗞 REFORMA
Alerta caos financiero en el IMSS-BIENESTAR
La opacidad y las malas cuentas no se corrigen en el IMSSBienestar. El auditor externo del organismo rechazó emitir una opinión sobre sus estados financieros de 2025, al detectar múltiples irregularidades y deficiencias que le impidieron obtener evidencia sobre la legalidad de los documentos que entregó el órgano.
En el ejercicio de 2024, el anterior despacho de auditores advirtió también de problemas relevantes en el manejo contable y financiero del IMSS-Bienestar, a cargo de Alejandro Svarch Pérez, aunque sí emitió una "opinión con salvedades", lo que ahora fue rechazado por la firma Castillo Miranda y Compañía.
La negativa del auditor independiente a expresar una opinión sobre el manejo financiero de una dependencia es inusual. El caso reciente más importante fue el de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), protagonista del principal escándalo de corrupción del sexenio pasado, cuyos estados financieros fueron rechazados varias veces por su auditor externo.
"Debido a las desviaciones e insuficiencias identificadas en los estados financieros y sus notas explicativas, no nos fue posible obtener evidencia suficiente para evaluar y expresar una opinión", explicó Castillo Miranda y Compañía en un documento fechado el 31 de marzo.
"El sistema de control interno establecido en la entidad presenta debilidades significativas, por lo que no es posible confiar en que dicho sistema dé seguridad de que las transacciones y saldos contables que se presentan en los estados financieros han sido determinados en todos los aspectos materiales de conformidad con el marco de información financiera y gubernamental", destacó.
Según el auditor, el sistema tampoco permite asegurar que la información es confiable y está exenta de fraude o error.
Entre otros temas, el despacho afirmó que no tuvo acceso a información suficiente para opinar sobre el gasto de servicios personales reportado por el IMSS-Bienestar en 2025, de 91 mil 382 millones de pesos, 52 por ciento superior al que le había autorizado la Cámara de Diputados.
Tampoco hubo evidencia para soportar el reporte del órgano sobre el valor de sus bienes muebles e inmuebles, que suman poco más de 12 mil millones de pesos.
Creado en 2022 para reemplazar al fracasado Insabi, el IMSS-Bienestar se ha hecho cargo de los servicios de salud que brindaban 24 Gobiernos estatales, y también le fueron adjudicados seis hospitales de Alta Especialidad que manejaba la Secretaría de Salud federal, para dar servicio gratuito a personas no inscritas en algún régimen de seguridad social.
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