El sueño ha terminado. El viernes 26 de junio del 2026,
con el encuentro que España le ganó por la mínima diferencia a Uruguay,
terminó la serie de cuatro partidos del Mundial de Futbol programados en
Guadalajara, una sede que los gobiernos estatal y tapatió se han
apresurado en calificar como la mejor de todas en el certamen
mundialista que todavía está en proceso en la Ciudad de México y en
otras metrópolis de Canadá y Estados Unidos.
Pero con los últimos murmullos del Mundial en el estadio
de las Chivas, regresó el profundo dolor por los más de 16 mil
desaparecidos en Jalisco, por los miles de cuerpos exhumados de fosas
clandestinas que permanecen sin identificar, por la inseguridad rampante
en varias regiones de la entidad y por la emergencia sanitaria derivada
del abasto de agua insalubre y apestosa que reciben cientos de colonias
de la zona metropolitana de Guadalajara, en la cual habitan más de
cinco millones de personas.
Apenas este miércoles primero de julio del 2026 miembros
del Colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco informaron a medios de
comunicación que hasta poco después del mediodía ya se habían encontrado
tres bolsas con restos humanos en la Colonia Balcones de Santa Anita,
en Tlajomulco de Zúñiga, uno de los siete municipios que integran la
zona metropolitana de Guadalajara. Suman ya 51 bolsas con restos humanos
extraídas en ese lugar.
Mientras que este mismo miércoles que abrió el mes de
julio del 2026, el investigador de la Universidad de Guadalajara y
exrector de esa institución, Víctor Manuel González Romero, publicó en
su red social X que es alarmante el incremento de desapariciones de
menores de edad en Jalisco. Precisó que entre enero y junio del 2026 se
publicaron en Jalisco 232 cédulas de desaparición de menores de 17 años
de edad, la cifra más alta que se ha registrado en ese mismo periodo
desde 2022.
En los registros que el investigador de la Universidad de
Guadalajara actualiza permanentemente, señala que del 2018, cuando llegó
a la gubernatura de Jalisco el emecista Enrique Alfaro Ramírez, hasta
la actual Administración del también emecista Jesús Pablo Lemus Navarro,
ha sido Tlajomulco de Zúñiga el municipio de la zona metropolitana de
Guadalajara en el cual se han localizado más fosas clandestinas, con 98.
Tlajomulco es gobernado por Movimiento Ciudadano desde el 2010, desde
hace 16 años, en forma ininterrumpida.
Le siguen en fosas clandestinas Zapopan con 45;
Tlaquepaque e Ixthauacán de los Membrillos con 23; Tonalá con 13 y
Guadalajara con 12 fosas clandestinas localizadas en los más recientes
ocho años.
Jalisco sigue siendo el estado de la República con más
personas desaparecidas: hasta el cierre de mayo del 2026 estaban
registradas 16 mil 170 personas no localizadas. La cifra de
desaparecidos en Jalisco no ha disminuido en el actual Gobierno, pues en
2025 se registraron 15 mil 796 casos de personas de las que no se tiene
alguna referencia. Hasta mayo del 2026 aparece en segundo lugar
nacional Estado de México con 13 mil 845 desapariciones y en tercer
lugar Tamaulipas con 13 mil 845.
Hasta septiembre del 2025 el Centro de Justicia para la
Paz y el Desarrollo (CEPAD) estimaba que la crisis forense de Jalisco ya
había rebasado los 11 mil cadáveres y segmentos humanos sin
identificar, estadística que profundiza la crisis humanitaria que los
tres más recientes gobiernos, el del priista Jorge Aristóteles Sandoval
Díaz, del 2013 al 2018 y los de los emecistas Enrique Alfaro Ramírez y
Jesús Pablo Lemus Navarro, desde el 2018 hasta la fecha, no han podido
resolver y crece mes con mes.
Este miércoles 1 de julio del 2026 el periódico Mural
le dio seguimiento a un caso que ilustra muchas de las tragedias que de
forma soterrada ocurren en varias regiones de Jalisco. Advierte: “Esta
madrugada fueron localizados los cadáveres de tres hombres en
Huescalapa, en el municipio de Zapotiltic, donde ayer se reportaba que
había al menos ocho personas privadas de la libertad; de las cuales, dos
mujeres y una niña pudieron escapar”.
Apenas 24 horas antes el mismo periódico había reseñado
que elementos de la Policía de Tlaquepaque resguardaron a dos mujeres y a
una niña de 4 años, que escaparon luego de estar secuestradas en una
huerta aguacatera en el poblado de Huescalapa, municipio de Zapotiltic,
en el sur de Jalisco, donde, según su testimonio, fueron retenidas a la
fuerza por hombres armados junto con alrededor de otros ocho hombres.
Los otros horrores
Pero hay un problema sanitario muy importante y delicado
que ha crecido ininterrumpidamente desde la anterior Administración de
Enrique Alfaro en Jalisco y se ha agudizado en el actual Gobierno del
también emecista Jesús Pablo Lemus Navarro.
Como una pedrada en el ojo para el Gobierno de Jalisco,
apenas 24 horas después del último partido mundialista en el estadio de
las Chivas, en la portada del periódico tapatío El Diario-NTR
se advierte el sábado 27 de junio del 2026 que el agua que llega a los
hogares en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) a través de las
redes del Sistema Intermunicipal para los Servicios de Agua Potable y
Alcantarillado (SIAPA) no sólo está sucia y apestosa, sino que está
contaminada y ya tiene consecuencias en la salud de las personas.
El Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario
(IMDEC), que encabeza María González Valencia, informó que en tres meses
han recibido 802 denuncias por agua insalubre que afecta a pobladores
de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.
Al respecto habría que rescatar una información publicada el jueves 27 de febrero del 2025 en el periódico La Jornada,
en la cual se advierte que “el agua que llega a aproximadamente 65 por
ciento de los hogares en la zona metropolitana de Guadalajara, es decir a
unas tres millones 445 mil personas, proviene del lago de Chapala y
contiene toxinas de microalgas […] que pueden representar un riesgo para
la salud humana, de acuerdo con un estudio del Instituto de Limnología
de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que dio a conocer su director,
Eduardo Juárez Carrillo”.
Agrega la información firmada por el reportero Juan Carlos
G. Partida: “Las microcistinas, detalló el especialista médico, son
toxinas que causan daño hepático y renal, alteraciones
gastrointestinales, reacciones alérgicas, así como cambios al
citoesqueleto que a su vez derivan en daños al ADN, con especial
vulnerabilidad para mujeres en periodo de lactancia, personas con
enfermedades hepáticas o que reciben tratamiento de diálisis, y adultos
mayores”.
Es terrible el impacto del agua envenenada que se recibe
en la zona metropolitana de Guadalajara y con la que tiene contacto la
población de la rivera de Chapala desde hace por lo menos medio siglo.
En Poncitlán, Jalisco, hay actualmente por lo menos tres mil 400 niños
en riesgo de tener insuficiencia renal crónica y una de las causas de
esa enfermedad es el consumo y el contacto con el agua contaminada tanto
del Río Santiago como del Lago de Chapala. Jalisco rebasa a países como
Estados Unidos, Japón o Singapur por la tasa de enfermedad renal
crónica entre su población.
Hasta marzo del 2025 estaba documentado por expertos de la
Universidad de Guadalajara que Jalisco tenía una lista de espera de
cinco mil 800 personas que requieren de un transplante de riñón, de las
cuales por lo menos tres mil 800 son locales. Para esas fechas Jalisco
ya era primer lugar mundial por el número de personas que requieren el
tratamiento de diálisis en proporción de 664 pacientes por millón de
habitantes. Esa es una consecuencia del impacto que el agua contaminada
tiene en la salud de los habitantes de la zona metropolitana de
Guadalajara.
El lunes 29 de junio del 2026 el periódico tapatío Mural
reseñó que el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado
(SIAPA) recibía quejas de los usuarios del servicio de agua potable,
insalubre, turbia y maloliente, pero éstas no se traducían en la
generación de un folio que permitiera darle seguimiento al reclamo,
según denunciaron vecinos de distintos municipios de la zona
metropolitana de Guadalajara.
Este meétodo engañoso le permite al Sistema Intermunicipal
de Agua Potable mantener bajas las estadísticas por las denuncias de
usuarios inconformes, aún cuando el servicio ha empeorado mes con mes
desde diciembre del año pasado, con el suministro generalizado de agua
contaminada que pone en riesgo la salud de más de un millón 200 mil
usuarios registrados, que la reciben en sus tomas domiciliarias, pero
que impacta a más de cinco millones 110 mil personas que viven en la
zona metropolitana de Guadalajara.
Apenas el pasado lunes 29 de junio del 2026, el Jefe de
Gabinete del Gobierno emecista de Jalisco, Alberto Esquer Gutiérrez,
anunció en redes sociales un plan estratégico que dijo, contempla más de
30 acciones específicas en el corto, mediano y largo plazo para atender
de manera integral la situación: desde la calidad, el abastecimiento,
la distribución y el saneamiento, hasta la mitigación de inundaciones y
la atención a socavones. En una primera etapa el plan tendría una
inversión de cinco mil millones de pesos, pero se calcula que el costo
total será de más de 20 mil millones de pesos.
En una entrevista con el periódico Mural
publicada el martes 30 de junio del 2026, el Jefe de Gabinete en el
Gobierno emecista de Pablo Lemus reconoció que para financiar las obras
en el sistema de agua potable de la zona metropolitana de Guadalajara
pretenden poner en práctica un mecanismo conocido como Mantenimiento,
Rehabilitación y Operación, que combina inversión privada con recursos
estatales y federales. Este podría ser un primer paso para privatizar el
servicio de agua potable, posibilidad que no se descarta en el esquema
de un gobierno proempresarial como el del emecista Lemus Navarro.
Atrapado en una crisis humanitaria por desaparecidos,
fosas clandestinas, miles de cuerpos sin identificar en el Servicio
Médico Forense de la entidad y una emergencia sanitaria muy delicada por
el suministro de aguas contaminadas, turbias y pestilentes a millones
de habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara, el Gobierno del
emecista Jesús Pablo Lemus Navarro regresó a su brutal realidad, luego
que pasó la euforia por los cuatro partidos del Mundial de Futbol que se
jugaron en Jalisco durante junio del 2026.