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5/07/2020

Días críticos


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Comedor comunitaria abierta por mujeres trans en México
Foto: nuevamujer.com
(49 días de confinamiento)

“La información es la única manzana de Eva”.
Paco Ignacio Taibo II

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El 30 de abril, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell contestó a niños preguntas sobre el coronavirus. Ya que se recomienda el lavado constante de manos con agua y jabón, una niña le sugirió hacer una vacuna de jabón. ¡Una implacable lógica infantil! Ya tenemos nuestra Mafalda mexicana.

Los programas de mayor nivel de audiencia –el inefable rating—, las mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador y las del Dr. López-Gatell, en las tardes, tienen como escenario el Palacio Nacional, y su causa es el morbo.

2

Además de ser el vocero oficial sobre la epidemia, el Dr. Gatell es un subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud visiblemente preocupado, ya que el país padece un grave problema de diabetes, hipertensión y obesidad (que pone en mayor riesgo o vulnerabilidad frente al Covid-19), y que, en definitiva, es un problema de salud pública, por el abandono y sustitución de la dieta tradicional, que lleva a una mala alimentación, con altos índices de desnutrición debido a la ingesta de comida chatarra, con exceso de azúcar, sal y grasas, con escaso o nulo valor nutricional, pero con eficientes sistemas de promoción y publicidad.

A partir de la importación del estilo estadunidense, en la que sobresale la comida, como se aprecia en la proliferación de franquicias de las grandes cadenas de alimentos chatarra (que viene del inglés junk food). Sin olvidar que, en vez de tomar agua de frutas de temporada, de las cuales el país es rico y abundante, preferimos beber las aguas negras del imperialismo (mi primer artículo para una revista, a principios de la década de los setenta), de las cuales somos los primeros consumidores en el mundo, por encima de Estados Unidos, su país de origen.

Llegamos a los días críticos para México, en los que se alcanzará el pico de la epidemia, que, ojalá, no rebase la capacidad hospitalaria, siempre y cuando la gente siga el consejo: Quédate en casa, que representa un lujo y privilegio.

 3

Después de más de un mes de verlo y escucharlo por televisión y radio, el Dr. Gatell se ha vuelto un personaje tan entrañable como cualquier personaje de telenovela o serie televisiva, de aventuras o de médicos, a la altura del Dr. Kildare o el Dr., House. Con un estilo pedagógico, cada noche, y a veces también en la mañana, nos mantiene al día respecto a la evolución de la pandemia (global) / epidemia (local). Entre mapas, estadísticas y gráficas, basados en modelos matemáticos. “Cubre bocas sí, cubre bocas no; qué tanto protege, y cómo ponérselo”, son preguntas elementales que todavía se hacen.

Gráficas que nos dicen que nos hallamos en franco ascenso hacia la cumbre, el pico, en cuanto a los casos positivos, enfermos y defunciones (¿subestimadas?). Del otro lado, fuera de cuadro, una pendiente que nos habla del desplome de la actividad económica, en caída libre. La pandemia en la cima y la economía en la sima.

Prosiguen los reclamos de que se regrese a la normalidad. ¿A la de la desigualdad y exclusión, o a la de la igualdad y fraternidad, que, junto a la libertad, constituye la triada de la Revolución Francesa (1789), la revolución burguesa por excelencia? Una libertad que, con el tiempo, se transformó en libertinaje, para beneficio de unos cuantos (one percent).

4

A Estados Unidos le urge que entre en vigor el TMEC, el tratado comercial que tiene suscrito con Canadá y México, que sustituye al TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), a fin de restablecer las cadenas de valor, interrumpidas por la expansión de la pandemia, para poder competir con Europa y China (el enemigo, para un obsesivo Trump, y que por los tiempos será el primer país en recuperarse). El significado de cadena es que un producto no se fabrica totalmente en un solo país, sino que, en nuestro caso, se reparte entre los tres países: desde la búsqueda de materias primas hasta su venta al público, pasando por su transformación industrial. EU busca mantener abiertas sus empresas en México, a pesar de que los trabajadores se están enfermando y muriendo (The Washington Post, 5/1/2020).

El papel de México en este proceso es vital, ya que se traduce en menores costos de producción en términos de productividad y diferencia salarial en cuanto a la relación peso-dólar. Así, por mejor pagado que esté un obrero o empleado mexicano, estará por debajo de lo que reciben en Estados Unidos y Canadá.

Cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con sede en París y que preside el mexicano José Ángel Gurría, revelan que, entre la treintena de países que la constituyen, y aun entre los de América Latina, México ocupa el último lugar en términos salariales. Aquí, un trabajador en la economía formal, recibe 14 mil 187 dólares anuales, contra los 45 mil 813 de un trabajador en Canadá y los 57 mil 55 dólares en Estados Unidos. México no sólo es cola de león (OCDE), sino cola de ratón (AL).

En un documental alemán sobre las relaciones comerciales entre Europa y Estados Unidos, se pone de ejemplo al NAFTA (nombre en inglés del Tratado de Libre Comercio de América del Norte), antecedente del TMEC. La cuestión principal es la diferencia salarial. En los estados que constituyen el Cinturón Industrial en EU, que pasó a ser el cinturón de óxido, en los últimos 20 años los salarios apenas crecieron seis por ciento. En las empresas que llegaron a México se aprovecharon de la brecha salarial: en una maquiladora de Ciudad Juárez, el salario promedio es de 97 pesos diarios (la octava parte de lo que se percibiría en EU).

Donald Trump, desde que fue candidato presidencial (y todavía hoy que busca su reelección), hizo de la pérdida de empleos una bandera política, por el cierre de plantas y la migración de capitales a espacios con menores costos y donde las leyes (en materia laboral y ambiental) son más laxas, particularmente a México.

Aquí se inserta el problema de la migración indocumentada, que acepta salarios por debajo del legal y que desplaza a mano de obra estadunidense. Esta visión nacionalista y xenofóbica le atrajo a Trump simpatías y votos, que lo condujo a la Casa Blanca; visión que, cuatro años después, sigue utilizando en su beneficio.

Hay de violencias a violencias, que en estos días se exacerban, y que forman parte de la canasta básica noticiosa. A la violencia que se vive desde hace tres sexenios, incluyendo las desapariciones (más de 60 mil) y casos de feminicidio, siempre hay que tener en cuenta la violencia estructural, por las condiciones propias de vida y trabajo. Igualmente, en Estados Unidos, no hay que olvidar las otras violencias y crisis, como la del consumo de drogas (Daily Beast, 5/3/2020). Una más de las múltiples vías de la integración México-Estados Unidos.

5

Este año no hubo conmemoración del Día del Trabajo en el mundo (excepto en Estados Unidos, que lo hace el primer lunes de septiembre), de lucha en las calles, en recuerdo a los mártires de Chicago (1886), que se alzaron en huelga en demanda de mejores condiciones de vida y de trabajo (como hoy). De los seis trabajadores condenados a morir en la horca (efectuado un año después, hecho del cual fue testigo José Martí, como corresponsal del diario argentino La Razón), tres fueron periodistas y uno, tipógrafo.

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): “El Covid-19 y el mundo del trabajo”, advierte que casi la mitad de la planta laboral, es decir, mil 600 millones de personas, podrían perder su trabajo, particularmente los que se encuentran en la economía informal, que sobreviven en condiciones precarias (Peoples Dispatch, 5/1/2020).

En México, la mayoría de la planta productiva del país caen dentro de la denominación de Mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas), que ocupan entre una y hasta cien personas; muchas de ellas de carácter familiar y que carecen de acceso al financiamiento bancario.

6

Una de las tesis a revisar es la de las relaciones interpersonales, a distancia, así como las interfamiliares, en el estrecho espacio de la casa; espacio íntimo, que se creía exclusivo de la mujer ama de casa, reina del hogar, siguiendo el esquema machista patriarcal. Un espacio que se ve, de repente, invadida por el resto de la familia, origen de manifestaciones de violencia doméstica. Pero, también, es un espacio redescubierto de convivencia, y una oportunidad de descubrir talentos, como los de la cocina…

No obstante, los llamados a la fraternidad, donde la publicidad y la propaganda se hermanan, los índices de violencia, dentro y fuera de la casa, no cesan. En un solo día, hay menos muertos por la epidemia.

En la década de los 50 y 60, hace setenta o sesenta años, el aparato de la televisión –signo inequívoco de la pertenencia a la clase media— ocupaba el centro de la sala o del lugar de reunión familiar. Hoy, las alternativas de medios y contenidos en entretenimiento e información se han multiplicado, pero ambos se han convertido en uno sólo. Aun las noticias más dramáticas se nos presentan con un halo de espectáculo. Al respecto, otro motivo de preocupación del Dr. López-Gatell es el de la desinformación. Una resultante contraindicada de la sobreinformación.

La galería noticiosa sobre el coronavirus es tan diversa y abrumadora que llegamos a un punto de saturación, que busca respuestas, pero también comportamientos. Desde “¿por qué y cómo apareció el coronavirus?” hasta “¿qué mortal será?” Una preocupación mayor es: “¿Cuánto durará la cuarentena?; pregunta ésta, más que por proteger la salud, sobre todo para reactivar de inmediato a las economías.

¿Cómo será el mundo post coronavirus? ¿Qué tan diferente? ¿Regresaremos a la normalidad?

7

¿A poco no nos debemos unos a otros la vida?

“Eso son deudas poco serias. Las de juego sí son serias. La vida no se debe”.

(Paco Ignacio Taibo II. Retornamos como sombras. Joaquín Mortiz. México. 2012)
  

https://www.alainet.org/es/articulo/206372  

5/01/2020

Llueve sobre mojado

45 días de confinamiento
1.- Instalados ya en la fase 3, y a pesar de las recomendaciones y advertencias, aquí en México la gente tiene dos reacciones frente a la epidemia del coronavirus. Mientras unos nos mantenemos guardados en casa, otros, por necesidad o incredulidad, siguen en las calles, con o sin tapabocas, con o sin Susana distancia. Las encuestas siguen reflejando la actitud de muchos que prefieren arriesgarse a enfermarse que a perder su chamba, anteponiendo el empleo a su salud.

Mucho tiene que ver con la actitud de Andrés Manuel López Obrador, que continúa apareciendo cada mañana en Palacio Nacional dando sus conferencias (cada vez, menos concurridas). Él, ya una persona mayor de 60 años, con antecedentes cardíacos, exponiéndose. “Si él sigue con sus actividades, ¿por qué yo no?”, piensan muchos, descartando que el virus no es tan maligno como lo pintan y que, por ello, la infección no es tan grave. Más aún cuando en pleno ascenso de la curva, aquí en el país, asegura que ha logrado “domar la epidemia”.

¿Llegará el momento en el que las mañaneras sean sólo virtuales, qué esté solo frente a cámaras y micrófonos?

La tesis que subyace en esta omnipresencia presidencial es que cualquier autoridad con poder de decisión no se puede tener el lujo de ser pesimista. Por eso, puede afirmar, el 25 de abril, que “hemos domado al coronavirus”. El pesimismo es propio de intelectuales y/o periodistas, que por naturaleza están desencantados, más cuando algunos de ellos, líderes de opinión (pública-privada) dejaron de ser los privilegiados del antiguo régimen –los favoritos del neoliberalismo—, del que aún se escuchan algunos gritos y reclamos.

2.- Continúa el enfrentamiento entre el gobierno y los empresarios. Recuérdese la polémica sobre mantener (mandando a su casa) o despedir a empleados y obreros; si con el salario completo o no, y por cuánto tiempo. La clave es aquí, precisamente, el tiempo, que en economía es determinante. En su lectura mercantil, Benjamín Franklin lo expuso claramente: Time is money (El tiempo es dinero). De allí que para los empresarios el dinero en forma de ganancia esté sobre todas las cosas.

Este apartado debería de titularse: la bolsa o la vida, en el que la Secretaría de Salud, natural y obviamente, privilegia la vida. Entre más se acaten sus recomendaciones básicas (quédate en casa, la sana distancia, el lavado de manos), menos posibilidad habrá de que se saturen los servicios de salud y sobretodo –algo que les interesa al sector empresarial— es volver a la normalidad de la actividad económica. En este sentido, todos los sectores, incluidos informales y/o que se realizan en la calle, son esenciales, de sobrevivencia.

El TMEC (Tratado México-Estados Unidos-Canadá), que entrará en vigor desde el 1 de junio, a través del mecanismo del comercio trilateral y recomponiendo las cadenas de valor, se espera como un salvavidas para unas economías en recesión, para lo cual Estados Unidos busca que México, reactive su actividad económica, en receso. El problema es que hay un desfase, pues mientras en EU algunos sectores se encuentran listos para arrancar de nuevo, aquí seguimos en pleno ascenso de la curva de la pandemia.  

3.- En su mañanera del 22 de abril, el presidente lanzó once medidas económicas, publicadas en el Diario Oficial de la Federación, que mantiene 38 programas sociales prioritarios, así como los proyectos estratégicos, como la construcción del Tren Maya y la refinería de Dos Bocas y la creación de dos millones de empleos. Para ello, anunció la desaparición de diez subsecretarías y la reducción de 25 por ciento de los salarios de la alta burocracia (desde subdirectores hasta el presidente), sin despedir a ningún empleado. Esto, sin incurrir en mayor endeudamiento, ni cobrar más impuestos, ni utilizar las reservas internacionales,  y aplicando una rigurosa austeridad (con el adjetivo de republicana, es decir, juarista).

El 26, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) suscribe un programa por 12 mil millones de dólares (290 mil millones de pesos) con el Consejo Mexicano de Negocios, con el respaldo de la Secretaría de Hacienda, a fin de dotar de créditos a 30 mil micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), de un universo total de 4.1 millones de mipymes (sólo 23 por ciento reciben financiamiento de la banca comercial) que existen en el país, pero que generan casi 80 por ciento de los empleos del país. Sin embargo, no le gustó el modito en que se realizó la acción, que ve como una imposición a su gobierno. El día 30, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anuncia el otorgamiento de casi 250 mil créditos a mipymes, de los cuales la gran mayoría (248 mil 185) tienen hasta diez personas empleadas, bajo el rubro de créditos solidarios a la palabra.

Nada de rescatar a los ricos, bajo la fórmula: “bancos quebrados, banqueros ricos”, recuerda López Obrador la experiencia del Fobaproa (1995), sobre el cual tiene un libro. Ahora se trata de una vuelta de tuerca, de un giro de 180 grados: “Esto es distinto, completamente,” al modelo neoliberal, insiste el presidente, en medio de chillidos.

4.- Persisten los ataques al personal médico (incluyendo a los que mantienen limpio clínicas y hospitales) que atienden a los pacientes, cuando la primera regla es la del asilamiento, tanto de éstos como de los familiares. También, se encuentra la gente, antes invisible, que recolecta la basura y que cosecha y reparte los alimentos.

Allí quedan dos imágenes: la de los aviones procedentes de China, cargados con toneladas de material médico, y la de médicos y enfermeros que protestan por las condiciones de vulnerabilidad con la que trabajan, con el objetivo de salvar vidas, arriesgando la suya propia.

5.- Pobres murciégalos: en ellos ha recaído la culpa de la pandemia. En uno de tantos reportajes y documentales, vi cómo se prepara la sopa del noctívago en un mercado chino. ¡Zoc, pum, Batman! Y el Dr. Trump receta inyectarnos laizol, pero el fabricante de Lysol lo desmiente.

Otra especie, los vampiros, éstos sí chupasangre, como llamó a los grandes capitalistas Julio Cortázar, porque se alimentan de la sangre de los trabajadores, ganan de todas, todas; en las buenas y las malas, en el río revuelto de las crisis. El Instituto de Estudios de Política (IPS, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, DC, publicó, el 23 de abril, un informe que constata lo anterior. En las últimas seis semanas, 30 millones de estadunidenses han tenido que hacer cola para solicitar el seguro desempleo, mientras que en sólo 23 días, el uno por ciento más rico vio aumentar su riqueza en 282 mil millones de dólares.

6.- Después de tantos llamados solidarios, de unidad y buena voluntad, ¿será el fin del régimen de explotación o sólo son desvaríos por la fiebre?

https://www.alainet.org/es/articulo/206288