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3/22/2024

Ottawa reducirá la proporción de residentes temporales en Canadá para el 2027

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Zone Politique - ICI.Radio-Canada.ca

El ministro federal de Inmigración, Marc Miller, dijo este 21 de marzo que el gobierno federal está buscando reducir la proporción de residentes temporales en la población de Canadá dentro de los próximos tres años.

Miller dijo que los residentes temporales constituían el 6,2 por ciento de la población de Canadá en 2023 y que el gobierno está trabajando para reducir esa proporción al 5 por ciento para el 2027. Eso significaría una disminución de aproximadamente el 19 por ciento de este segmento de la población, explicó.

Reducir el número de residentes temporales un 19 por ciento no es un mínimo histórico, pero es algo que debe hacerse bien, dijo.

Es un objetivo razonable, creo que es relativamente ambicioso, pero es algo que tenemos que cristalizar en los próximos tres años, añadió Miller.

Ottawa incluirá por primera vez a los residentes temporales en su plan anual de niveles de inmigración, que se espera que sean dados a conocer en el otoño próximo.

El Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá llevará a cabo una revisión de los programas de permisos de trabajo temporales del gobierno en un esfuerzo por alinearse mejor con las necesidades del mercado laboral, dijo Miller.

La vitalidad económica futura de Canadá depende de aquellas personas que traigamos hoy al país, nos guste o no.
Marc Miller

El ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, Marc Miller, anunció que el número de residentes temporales en el país será reducido en el lapso de tres años.

Foto: La Presse canadienne / Sean Kilpatrick

El ministro federal de Empleo, Randy Boissonnault, dijo que a partir del 1 de mayo, el gobierno canadiense comenzará a reducir la cantidad de trabajadores extranjeros temporales que los empleadores de ciertos sectores pueden contratar.

Ottawa implementó medidas temporales en abril de 2022 para permitir a los empleadores del sector de alojamiento y servicios de alimentación, entre otros sectores que enfrentaban una escasez de mano de obra, contratar hasta el 30 por ciento de su fuerza laboral a través del programa de trabajadores extranjeros temporales para puestos de bajos salarios.

Boissonnault dijo este 21 de marzo que ese límite será reducido al 20 por ciento para la mayoría de los sectores. La excepción serán los sectores de la construcción y la atención médica que seguirán pudiendo contratar hasta el 30 por ciento de sus trabajadores a través de ese programa.

Por otra parte, las industrias de actividad económica por temporada, como la agricultura, la pesca y el turismo, también están exentas de esa reducción al 20 por ciento, pero sólo durante sus temporadas altas.

El gobierno también realizará cambios en su programa de solicitud de evaluaciones de impacto en el mercado laboral (LMIA). Los empleadores que deseen contratar a un trabajador extranjero deberán hacerlo mediante una solicitud LMIA.

Boissonnault también explicó que las nuevas LMIA emitidas sólo se aplicarán durante seis meses, en lugar del límite de tiempo actual de un año.

Ottawa también impondrá requisitos más estrictos a los empleadores para que demuestren que efectivamente han agotado todas las opciones de conseguir trabajadores en su localidad, incluyendo la posibilidad de contratar a solicitantes de asilo con permisos de trabajo válidos.

El programa de trabajadores extranjeros temporales es un programa de último recurso. Esperamos que las empresas y los propietarios de negocios agoten todas las opciones y trabajen para priorizar a los trabajadores que se encuentran aquí en Canadá antes de solicitar la llegada de trabajadores extranjeros temporales.
Randy Boissonnault

Randy Boissonnault, ministro de Empleo de Canadá, destacó que los empleadores deben agotar todas las posibilidades de encontrar trabajadores en Canadá antes de recurrir a la mano de obra extranjera temporal.

Foto: Radio-Canada

El gobierno de Canadá anunció en enero un límite de dos años para los permisos de estudiantes internacionales.

Miller dijo que el establecimiento de un límite al número de estudiantes internacionales autorizados a venir al país contribuirá al objetivo de reducir al 5 por ciento el número de residentes temporales en Canadá.

Ahora estamos empezando a tener un cierto control sobre la categoría de estudiantes, que es una parte muy importante de eso, afirmó.

Miller dijo que convocará a sus homólogos provinciales y territoriales a participar en una reunión a llevarse a cabo en mayo para discutir el objetivo de reducción del cinco por ciento.

En diciembre, el Departamento de Estadísticas de Canadá dijo que la población del país creció en más de 430.000 personas durante el tercer trimestre de 2023, lo que marca el ritmo más rápido de crecimiento poblacional en cualquier trimestre desde 1957.

Ese aumento se vio impulsado por la migración internacional, que incluyó a unos 313.000 residentes no permanentes que llegaron al país entre julio y septiembre del año pasado.

Según el Departamento de Estadísticas de Canadá, estos residentes no permanentes eran en su mayoría personas con permisos temporales de trabajo y estudio y, en menor medida, solicitantes de asilo.

Fuente: CBC / D. Major

Adaptación: RCI / R. Valencia

4/26/2020

Indeseables indispensables



La historia se repite, una y otra vez, pero no se aprende. En 1939 se dio la última gran deportación de migrantes mexicanos, en ese decenio trágico, y dos años después, en 1942, Estados Unidos volvió a tocar la puerta de México, solicitando braceros para sus campos agrícolas.
En 1954 se realizó la operación Espalda Mojada ( wetback) y deportaron a un millón de braceros mexicanos en situación irregular, pero cuando se acercaba la fecha de la siguiente cosecha, los mismos funcionarios empezaron a solicitar a México mano de obra para realizar los trabajos agrícolas.
Ahora, que se acerca el verano, empieza la gran demanda de mano de obra mexicana y se requiere de alrededor de 300 mil trabajadores legales para la agricultura y los servicios a los que se les otorgan visas denominadas H2A y H2B. El decreto de Trump de limitar la migración legal, se refiere a las visas de residencia y ninguno de estos prospectos de migrantes pensaba ir a trabajar a la agricultura.
De hecho, los trabajadores agrícolas en Estados Unidos deberían ser considerados como calificados porque muy pocas personas pueden hacer ese tipo de labor y aguantar el ritmo que se impone durante la cosecha. En la recolecta de lechuga, coliflor, brócoli y otros vegetales es la máquina la que impone el ritmo y la velocidad. El producto se corta, embolsa y empaca en medio de los surcos y va directo al supermercado, los campos sonpropiamente fábricas donde se impone un modelo fordista de producción. Ese ritmo de trabajo sólo lo pueden aguantar ciertas personas que están impuestas, como dicen los campesinos mexicanos.
Cuando se suprimió el Programa Bracero, en 1964, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos organizó un programa de incorporación de estudiantes universitarios para que, en el verano, fueran a trabajar en los campos agrícolas y así financiaran parte de su educación. Se escogieron especialmente a los atletas y los que participaban en distintos equipos deportivos y se le dio bombo y platillo al programa denominado American Team. El experimento duró únicamente una semana, la insolación, cansancio y dolores de espalda terminó con los aguerridos güeros que pretendían ser la salvación de su país. Para remate, los jóvenes dijeron que era totalmente injusto otorgar ese magro salario por un trabajo tan pesado y desgastante, aunque al mismo tiempo necesario.
En una ocasión la empresa Driscoll, empacadora trasnacional de berries, me invitó a dar una conferencia sobre el futuro de la mano de obra mexicana para la agricultura. Estaban preocupados por las deportaciones y la amenaza que suponía la creciente animadversión en contra de los braceros mexicanos. Uno de ellos me confesó que, cuando era joven y rebelde, su padre lo puso a trabajar en un campo de fresa y al día siguiente no pudo levantarse. Esa experiencia le hizo cambiar totalmente su percepción sobre la calidad y competencia del trabajador mexicano en este tipo de labores.
Hace una semana, en California, el gobernador Gavin Newsom expidió una orden ejecutiva para permitir que los trabajadores agrícolas puedan movilizarse y trabajar, dado que la agricultura y otras actividades relacionadas se consideran de infraestructura crítica y el trabajador es esencial para el cultivo y procesamiento de productos agrícolas. Atrás quedaron las amenazas de Donald Trump, quien ahora se compromete con los agricultores a facilitarles mano de obra.
En realidad, todos los países ricos requieren de mano de obra migrante para la agricultura. El Reino Unido acaba de implementar un programa de vuelos chárter para traer 70 mil trabajadores temporales de Rumania. La ministra de agricultura de Italia, Teresa Bellanova, propone la legalización de 600 mil trabajadores indocumentados para poder sumarlos al plan de reactivación económica y a la crisis del sector agrícola por la escasez de trabajadores estacionales. Textualmente dijo: es que no queremos ver la realidad, la descubrimos sólo cuando lo irreparable nos obliga.
Las consecuencias de la pandemia en el mercado de trabajo afectarán, sin duda, a los trabajadores migrantes. En la agricultura son necesarios, pero en la hostelería y la restauración dependerán del ritmo de recuperación del turismo y el consumo diario. La construcción, otro gran rubro de contratación de mano de obra, tendrá una lenta recuperación. Cientos de miles de migrantes tendrán que regresar, porque no es posible pagar rentas y servicios sin tener ingresos.
De manera consecuente, las remesas van a bajar sustancialmente, ya vimos la drástica caída que tuvieron con la crisis de 2008. El panorama se complica en todos los frentes porque el petróleo ya no es una fuente de divisas para el país, tampoco el turismo, que ha sido afectado en su línea de flotación, y la inversión extranjera se esfumó en el horizonte.
Para remate, ya no habrá vacaciones en San Benito Juárez, tampoco el día de la Revolución y el de la Constitución, con lo cual el turismo interno perderá sus mejores fines de semana largos.