Sheinbaum se reúne con el cuerpo consular
La presidenta Sheinbaum se reunió en Palacio Nacional con los embajadores y cónsules de México en el mundo. La instrucción fue clara: en la nueva situación global deben estar atentos y defender sin vacilaciones los principios de la política exterior: no al intervencionismo, respeto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos. El canciller Juan Ramón de la Fuente informó sobre las actividades del cuerpo diplomático en defensa de los ciudadanos mexicanos que viven en el exterior.
BdeM, río de dólares
Comienza Banco de México el nuevo año con las arcas cargadas de dólares. Tiene más de un cuarto de billón de dólares en las reservas; para decirlo con exactitud, 251 mil 828 millones. En los últimos 12 meses se incrementaron en 22 mil 881 millones. Algunos suponían que por estas fechas las reservas ya habrían desaparecido, dilapidadas por el gobierno de la 4T, ya que entró su gente a dirigir la institución, con Victoria Rodríguez Ceja como gobernadora. Aunque el éxito se le ha subido un poco a la cabeza –la joven funcionaria dio un espectacular salto de la Secretaría de Hacienda al BdeM–, hay que reconocer que ha hecho lo que se esperaba de ella: una dirección seria y profesional en el manejo de esa enorme cantidad de dinero que es propiedad de los mexicanos.
Díselo a Claudia
Asunto: esperando al IMSS
El 2 de enero de 2026 acudí a la Coordinación de Asistentes Médicos de la clínica 1 del IMSS a presentar una queja porque desde el 1º de diciembre de 2025 solicité, con el médico familiar, consulta de urología en el nuevo Hospital Carmen Serdán y, a la fecha, la asistente de mi consultorio aún no ha programado mi cita. En esa oficina hay dos “doctores” sentados en sendos escritorios, pero sólo se ocupan revisar su celular y regañan a quienes acudimos por ayuda. En el Hospital Carmen Serdán me informaron que las citas para urología están “abiertas” desde principios de diciembre de 2025.
Juana Ordaz Puebla, Pue.
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Pronto, Alejandro Gertz Manero llegará como embajador de México en el Reino Unido. Como Fiscal General, me encarceló durante 17 meses por un delito que nunca existió. La Suprema Corte de México dictaminó 11–0 que mi proceso fue ilegal.
Éste no fue un abuso aislado. Durante su gestión, personas inocentes fueron encarceladas mediante acusaciones fabricadas o legalmente imposibles; 31 académicos fueron perseguidos penalmente como “crimen organizado” por razones políticas; desapariciones masivas, violencia sistémica y corrupción quedaron mayormente sin investigar. Esto no es diplomacia. Esto es impunidad siendo exportada.
Alejandra Cuevas Moran @AleCuevasMoran
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Donald Trump, conforme a su estrategia de seguridad nacional invasiva y expoliadora, se ha apropiado del petróleo venezolano (arguyendo que ese recurso, nacionalizado décadas atrás, fue “robado” a empresas estadunidenses), energético que va a vender en el mercado internacional, y el producto de tales transacciones será manejado por el mandatario gringo, quien destinará las porciones que decida hacia el “beneficio” de Estados Unidos y Venezuela, aunque a esta nación ha obligado a que con tal dinero sólo compre productos del país imperial: virtual tienda de raya, al estilo del dictador mexicano Porfirio Díaz.
El cesarismo trumpista decide sin reserva o pudor alguno los asuntos de la tierra conquistada, Venezuela, donde prefirió dejar de encargada presidencial a una ambiciosa vicepresidenta, Delcy Rodríguez, a pesar de que ella formó parte relevante del equipo del depuesto y encarcelado Nicolás Maduro, con tal de que desde su muy menguada y amenazada posición apruebe el plan de pirataje decidido por Donald y ejecutado por el “virrey” a distancia, Marco Rubio.
Lo cierto es que en una semana se ha instalado explícitamente el imperio de la fuerza, en América y el mundo: Europa menospreciada y en alerta; Irán bajo protestas que podrían tirar al gobierno de los ayatolas; Dinamarca presionada para vender o ceder Groenlandia; ataque a un barco petrolero con bandera rusa; Colombia con su presidente Petro en telefone-ma conciliatorio y convocado a reunión en la Casa Blanca; Cuba en riesgo de desplome institucional ante un mayor estrangulamiento económico y energético; México en la mira expresa a pesar de todas las concesiones hechas…
¡Bueno, hasta en Mineápolis se ha producido protesta ciudadana ante el asesinato deuna mujer a manos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), con el propio Trump justificando la ejecución porque, a pesar de que los videos correspondientes no muestran una agresión femenina que hubiera propiciado los tiros, consideró que el agente “parece haber disparado en defensa personal”, que la mujer “era obviamente una agitadora profesional” y que “la razón de que estén ocurriendo estos incidentes es porque la izquierda radical todos los días está amenazando, asaltando y concentrándose en nuestros agentes de la aplicación de la ley y en los de ICE”.
Stephen Miller, jefe adjunto de personal para políticas e influyente asesor de seguridad nacional de Trump, ha expresado con absoluta claridad la filosofía que anima al multimillonario depredador. Entrevistado en CNN, dejó constancia invaluable del pensamiento crudo que, encubierto o no confeso en otros tiempos, ahora domina en la Casa Blanca: “Vivimos en un mundo en el que puedes hablar todo lo que quieras sobre sutilezas internacionales y todo lo demás, pero vivimos en un mundo, en el mundo real (...) que se rige por la fortaleza, que se rige por la fuerza, que se rige por el poder (...) Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos”. Palabra de Trump, aunque la haya dicho Miller. Nadie se diga sorprendido.
Astillas
El pago a Alejandro Gertz Manero por haber dejado la fiscalía federal de justicia será la embajada de México en Reino Unido. Ayer, la presidenta Sheinbaum informó en la mañanera que ya se tiene el beneplácito de Londres y que sólo falta la aprobación del Senado (donde Morena y aliados tienen la aritmética suficiente para darle vía libre al impugnado personaje, de carrera administrativa tan larga como sombría)... Y, mientras la presidenta Sheinbaum se hubo reunido ayer con la plantilla de embajadores y cónsules mexicanos en la que siguen destacando negativamente varios personajes tan heredados como intocados, ¡hasta mañana!
X: @julioastillero,Facebook: Julio Astillero,juliohdz@jornada.com.mx
La directora del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, al cual se encuentra adscrito el ICE), Kristi Noem, calificó lo ocurrido como un acto de “terrorismo doméstico contra los oficiales”, y aseguró que el asesino “actuó rápidamente de manera defensiva y disparó para protegerse a sí mismo y a las personas en las inmediaciones”, narrativa secundada por su segunda al mando, Tricia McLaughlin, y por el propio Trump. En contraste, el alcalde de la urbe, Jacob Frey, condenó sin rodeos la ejecución: “ya están tratando de presentarlo como una acción en defensa propia, pero vi el video y quiero decirles a todos directamente que eso son pendejadas ( bullshit)”.
Frey fue más lejos, al afirmar que “lo que están haciendo no es proveer seguridad, sino provocar caos y desconfianza; están separando familias, sembrando el caos en las calles y, en este caso, literalmente, matando gente”, por lo que envió un mensaje al ICE: “lárguense de Mineápolis, no los queremos aquí”.
En un tono más contenido, el gobernador Tim Walz llamó a los ciudadanos a no caer en las provocaciones del trumpismo, pero respaldó la postura de Frey con un llamado directo a Trump y Noem a que saquen las manos del estado. En declaraciones posteriores, la secretaria de Seguridad expresó que “el oficial siguió su entrenamiento, hizo exactamente lo que está adiestrado para hacer en esa situación”.
Los acontecimientos y las reacciones de la Casa Blanca suponen un ejemplo puro de la deriva autoritaria que vive Estados Unidos con el trumpismo. Si bien el gatillo fácil y la impunidad casi absoluta con que operan todas las fuerzas policiales en ese país son un asunto histórico y estructural, la celebración abierta del abuso de autoridad, ahora normalizada, era impensable hace apenas unos años. Por otro lado, la caracterización del intento de escape de la víctima como “terrorismo doméstico” muestra hasta qué punto la administración republicana fuerza y tergiversa el significado de ese concepto para criminalizar a cualquiera que no simpatice con sus políticas, ya sean ciudadanos que se oponen a la cacería de migrantes, estudiantes que denuncian el genocidio contra el pueblo palestino o el presidente de una nación soberana cuyo petróleo es codiciado por Trump.
Al mismo tiempo, la respuesta de los habitantes de Mineápolis da cuenta del hartazgo de amplios sectores de la sociedad con la retórica de odio, las persecuciones contra los más vulnerables y el afán trumpista de establecer un Estado policiaco. Como notaron desde el primer momento los medios, Mineápolis es la ciudad que albergó algunas de las protestas más grandes de la historia estadunidense después de que policías blancos asesinaran a George Floyd el 25 de mayo de 2020, a sólo kilómetro y medio del punto donde ayer ICE mató a Renee Nicole Good. La indignación de los ciudadanos presentes y el reclamo espontáneo contra los asesinos permiten albergar la esperanza de que, sin proponérselo, el trumpismo esté generando una amplia reacción social de rechazo al fascismo y por la recuperación de niveles mínimos de civilidad.

Los patriarcas que tanto elevan la Biblia, los señores medievales, feudales, paladines y caballeros, entre muchos otros, nos conducen al dictador, al hacendado o al cacique, hasta llegar a la figura de quien desea, desde Occidente, arrasar al mundo.
Como coincidencia, la prepotente postura del actor John Gavin –republicano al igual que Trump y posterior embajador de Estados Unidos en México– al interpretar el papel principal de la primera adaptación cinematográfica de Pedro Páramo en 1967, obligó a que la Unión de Periodistas Democráticos exigieran mediante marchas y protestas que abandonara el país.
El anhelo de dominio que se vierte sobre los mexicanos debe abrirnos los ojos.
Tere Gil
Condenan injerencismo de EU en Venezuela
A la comunidad universitaria y a los pueblos de México y el mundo:
El Colectivo de Estudiantes de Economía, que de 1989 a 1992 luchó en la Facultad de Economía de la UNAM por una formación en ciencias económicas al servicio de las clases subalternas, cuyos integrantes continúan defendiendo la educación pública en diversos ámbitos de la academia, la cultura y la administración pública, repudia la intervención imperialista del gobierno de Donald Trump en la República Bolivariana de Venezuela para apoderarse de forma rapaz de su petróleo y otros recursos estratégicos, imprescindibles para el imperio declinante, e impedir la emergencia de un orden económico y geopolítico multipolar mundial regido por leyes y no por el poder militar.
El secuestro del presidente venezolano, el asesinato de 32 cubanos de la guardia presidencial y el bombardeo criminal contra civiles y militares, ha pisoteado el derecho internacional los principios de autodeterminación de los pueblos y la soberanía nacional.
¡Solidaridad inquebrantable con el pueblo venezolano y su derecho a decidir su propio destino! ¡A defender la paz, la soberanía y la justicia internacional! ¡Liberación inmediata del presidenteNicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores!
Antonio Sánchez Pereyra, Delia Carmona Hernández, Irma Balderas, José Barco Pérez, José Gandarilla Salgado, Ignacio Jiménez, Juan José Dávalos, Luis Eduardo Ruiz, Miguel Ángel Xochiteotzin, Mario Villamil, Patricia Santiago y Raúl Ruiz Escobedo
Denuncian abuso de poder durante desalojo del Refugio Franciscano
Durante la noche del 10 de diciembre de 2025, la Fundación Haghenbeck, acompañada por fuerza pública de la Ciudad de México, ingresó de forma violenta a las instalaciones del Refugio Franciscano, ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera México-Toluca, y desalojó a su personal. El acto se ejecutó de madrugada, sin transparencia y con una orden judicial irregular con nula firmeza jurídica.
El 24 de diciembre, el juzgado noveno de distrito otorgó suspensión definitiva contra el desalojo, obligando a las autoridades capitalinas a restituir al Refugio Franciscano, que es el legítimo poseedor de la tutela de los animales.
Sin embargo, el pasado 6 de enero, funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México presionaron al refugio con órdenes de aprehensión en caso de no firmar un convenio y ceder la tutela de los animales.
Ante la negativa, más de 400 efectivos policiales cercaron el lugar, violaron la suspensión federal, reprimieron a personas solidarias y trasladaron en condiciones inhumanas a los animales usando camiones de redilas.
Los hechos constituyen abuso de poder, violaciones a derechos humanos y graves actos de maltrato animal. Se equivoca, jefa de Gobierno: usted no salvó a nadie.
Comité de Apoyo Emergente Pro Refugio Franciscano
Invitación
Marcha antimperialista
La Coordinadora Mexicana de Solidaridad con Venezuela repudia la cobarde y criminal agresión militar de Estados Unidos a la República Bolivariana de Venezuela, perpetrada durante la madrugada del 3 de enero, así como el secuestro de su presidente constitucional, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores.
Hacemos un llamado al pueblo de México a participar en la marcha pacífica que se realizará este sábado a las 11 horas, en el marco de la Jornada Antimperialista por Venezuela, para exigir el cese de las amenazas del imperialismo yanqui al mundo y por el respeto al marco jurídico internacional. La movilización partirá del Ángel de la Independencia al Hemiciclo a Juárez.
¡Es momento de unirnos para apoyar a un pueblo hermano! ¡Defender al pueblo y gobierno de Venezuela es defender a todos los pueblos de Nuestra América!
Rosa María Hernández, Irma Sofía Nava, Rafael Ordóñez e Irma Tovar
Si esas pretensiones hubieran dado buenos frutos en Guatemala (1954), Argentina (1955), Brasil (1964), República Dominicana (1965), Chile (1973), Nicaragua (1980), Honduras (2009), Bolivia (2019), quienes han elogiado la invasión delictuosa de Estados Unidos en Venezuela tendrían razón. No la tienen si nos atenemos a lo que han dejado los golpes de Estado o la desestabilización anidados en Washington: violencia, desolación y muerte.
Así terminó 2025 y se inicia 2026, si bien con una peor realidad: la guerra de agresión y el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa por tropas estadunidenses.
México supo de noticias referentes a sus grandes problemas nacionales a fines de 2025, entre ellas la generada por Marx Arriaga, titular de Materiales Educativos de la SEP. Arriaga advirtió que esta dependencia registra intentos de retrotraer la llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM) al anterior modelo neoliberal y privatizar sus procesos bajo presiones políticas y empresariales. Llamó, en este sentido, a defender el modelo resultante de la reforma educativa de 2019, en el que hubo una participación colectiva del magisterio nacional, así como de pedagogos expertos en la materia y representantes de diversas instituciones educativas del país. En su planteamiento convocó a la creación de comités para la defensa de la NEM y los libros de texto gratuitos. Puso, además, un énfasis insoslayable en algo que no ocurría desde hace un siglo: la refundación de ese paquidermo en la sala que es la SEP.
Como era previsible, la oposición prianista se lanzó a la yugular de Arriaga y pidió su destitución. Carolina Viggiano, secretaria general del PRI, afirmó que lo planteado por él es una locura y lo tachó de un “peligro para el sistema educativo”. Negó, además, que tuviera solidez intelectual y cultural. En una valoración instantánea y dando cuenta de sus fuentes, agregó que ella “ha escuchado decir” que el modelo educativo vigente “no es tan avanzado”. Lo que se requiere –dijo– es tener una educación orientada a la ciencia, sin “filias ni fobias”, sin ideología y con valores nacionalistas.
La coherencia acompañó a la dirigente priísta por boca de Alejandro Moreno, el presidente de su partido. A la voz virgen de fobias de “¿quién carajos se cree este pendejo para andar llamando a militarizar la educación con un discurso lleno de fanatismo y estupidez?”, agregó una verdad trumpista en modo interrogativo: “¿Enseñarles a los niños que abrazar al crimen organizado está bien? ¿Hacerles creer que el narcodictador Nicolás Maduro es un ejemplo a seguir?” Y en cuanto a los “valores nacionalistas”, Moreno ya se había adelantado a pedir para México lo que luego ha aplaudido en la invasión ordenada por Trump a suelo venezolano.
La descalificación profesional de Arriaga, con argucias hechizas, se la tenían guardada los priístas: sus ideas pedagógicas dieron impulso sustancial a la reforma educativa y las ha expuesto en muy diferentes foros y ocasiones, una de éstas, la polémica que sostuvo en el programa conducido por López Dóriga con Aurelio Nuño, el ex secretario de la SEP. No hay necesidad de festejar la contundencia de Arriaga frente al malvavisco de Nuño.
Me llama la atención la crítica de algunos opinantes desde posiciones de izquierda a la postura de Arriaga (“berrinche”, la llamó uno de ellos). Se brincaron los argumentos del funcionario de la SEP y se centraron básicamente en el personaje. Una luenga inercia le ha puesto nudo ciego a la convicción de que en los funcionarios toda disidencia es execrable. Esos argumentos, ¿no son objetivos? El pedagogo Lev M. Velázquez Barriga, profundo conocedor del sistema educativo mexicano, los ha expuesto puntualmente ( La Jornada, 30/12/25):
La tendencia de la educación hacia la dependencia tecnológica, el uso de la escuela pública para la formación gratuita de maquiladores y empleados de bajo costo, prioridad presupuestal para los consorcios editoriales cuyos contenidos han dado pie al ascenso de las derechas y el fascismo en los países latinoamericanos mediante la estandarización del aprendizaje y el desarme cultural, acceso a programas de corte empresarial filtrados por las cámaras empresariales, apertura y promoción oficial de una bisutería presuntamente educativa cuyo mercado lo constituyen estudiantes y maestros, pérdida de la autonomía profesional del maestro a partir de una capacitación tercerizada para emplear cuadernillos, materiales didácticos con enfoques gerenciales; evasión de impuestos a través de medidas filantrocapitalistas, como los programas de lentes de Coppel y BBVA; subrogación a evaluadoras para el ingreso y promoción docente, y bancarización de la nómina educativa para la especulación con el salario docente.
Indicios más amplios que los expuestos por Arriaga. ¿Tienen razón sus detractores? La tendrían si nos dieran mejores alternativas educativas que las que ofrece la NEM y no sólo la crítica a un funcionario.
Lo que sí nos han deparado sus críticos partidarios ha sido, oh, sorpresa, la constancia de que son los mismos que aplauden la ruptura del orden internacional e indican reproducirlo en México, como antes ya lo han difundido.
En el marco de polarización política y social que desde hace varios años se ha convertido en el estado de ánimo y de pensamiento generalizado en todo el mundo, algunas discusiones en medios y redes sociales no escapan a la tentación de plantear la circunstancia actual en términos dicotómicos al estilo de la antigua bipolaridad política mundial vigente durante la segunda mitad del siglo pasado. Hay quienes condenan la intervención militar y se expresan en términos indulgentes sobre el régimen autoritario venezolano, del mismo modo que hay opiniones que celebran la caída de un presidente autoritario y justifican sin matices la intervención militar extranjera.
Por eso, si se desea elaborar un análisis político que pretenda ser serio es necesario evitar los reduccionismos y dicotomías y mirar los diversos factores a través de una lente que privilegie dos principios que pueden garantizar la dignidad de la convivencia humana e internacional, más allá de las diversidades, asimetrías e intereses característicos de nuestra época, es decir: los derechos humanos y la calidad democrática. Con dicha brújula en mano es no sólo posible sino necesario comenzar por validar dos afirmaciones que en el debate público se han llegado a plantear como contradictorias: el gobierno de Nicolás Maduro es autoritario e ilegítimo y la intervención militar es una clara violación al derecho internacional.
La compatibilidad de ambas afirmaciones nos coloca frente a un debate de fondo que permanece vigente desde la guerra fría: ¿puede vulnerarse el derecho internacional en aras de salvaguardar los derechos humanos? En un sentido estrictamente teórico, podemos estar de acuerdo en que la autodeterminación de los pueblos no puede estar por encima de graves violaciones a derechos humanos; sin embargo, no podemos tomar como irrefutable esta premisa sin analizar cada caso en su debido contexto.
Estados Unidos tiene un largo historial de intervencionismo militar en países extranjeros. La Doctrina Monroe o la Operación Cóndor son ejemplos históricos del intervencionismo estadunidense inspirado principalmente por intereses económicos. La propia narrativa actual del gobierno estadunidense, junto a los hechos que han seguido a la incursión de sus fuerzas especiales el pasado fin de semana, respaldan la presunción de que los intereses que animaron la intervención en Venezuela no son ni los derechos humanos ni a la democracia, sino el petróleo, que sigue siendo motor de la economía global.
Si asumimos que el objetivo de la intervención militar es el control sobre las mayores reservas petroleras del mundo, no queda forma alguna de justificar estas acciones, por más que la bandera de la democracia y los derechos humanos se haya instrumentalizado numerosas veces en la historia como cortina de humo mediático. En este sentido, lo que se evidencia con el caso venezolano es que el multilateralismo, una vez más, ha fracasado y que el marco legal y la institucionalidad en la que se afincan la gobernanza y la cooperación internacional es a todas luces ineficaz, pues no ha logrado dar salidas plausibles a los recientes conflictos políticos en el mundo, como Ucrania, Palestina, Sudán, como tampoco lo hizo años antes en los casos de Siria, Libia, Afganistán e Irak, entre muchos otros.
El orden internacional le ha fallado a Venezuela en la intervención militar, pero le había fallado desde antes al no proporcionar soluciones viables al autoritarismo del régimen en el poder. En otras palabras, el orden internacional ha permitido la vulneración del derecho internacional por parte de Estados Unidos y ha sido incapaz de incentivar cambios en el sistema político de la mano del propio pueblo venezolano, lo que no hace sino oscurecer aún más la sombra de la duda que desde hace años se cierne sobre los alcances reales del multilateralismo.
La duda, al final de todo, es qué sigue para Venezuela, para América Latina y para el mundo entero. La moneda está en el aire: o se abre paso a salidas democráticas y a la protección de los derechos humanos o se reproduce la permisividad frente al retorno de viejas prácticas imperialistas que actúan sin escrúpulos ni contrapesos. Hoy es Venezuela, pero en la fila del riesgo están Ucrania, Palestina, Taiwán, Groenlandia y hasta el propio México.
Frente a la incertidumbre que persiste, hoy más que nunca urge reivindicar la perspectiva de los derechos humanos y el fortalecimiento democrático como clave de lectura pertinente para el análisis de los conflictos internacionales y las nuevas prácticas imperiales. Sólo mediante esta mirada crítica podremos encontrar no sólo claridad interpretativa, sino también alternativas de solución que pongan en el centro a las víctimas de los abusos de poder perpetrados tanto por gobiernos nacionales como extranjeros.
No hace mucho, en su Ningún revolucionario es extranjero, el investigador Sebastián Rivera Mira evocaba la figura de Salvador de la Plaza, militante venezolano que pasó en varias ocasiones por México y que, en su momento, llegó a fundar junto a otros el Partido Revolucionario Venezolano, de inspiración antimperialista y marxista, mismo que diseñó y coordinó acciones de oposición a la dictadura de Juan Vicente Gómez.
La presencia de otros militantes asociados al PRV se dejó sentir en esfuerzos como la Liga Antimperialista de las Américas, cuyo órgano tomó el venezolano nombre de El Libertador, pero también en la iniciativa Manos Fuera de Nicaragua, al inicio de la gesta de Sandino. Mención especial tiene la participación de Carlos Augusto León, poeta venezolano que participó activamente en la Sociedad de Amigos de la URSS, que a la mitad de la década de 1930 propugnó por que la Revolución Mexicana restableciera relaciones con la URSS e impulsó sendas campañas de solidaridad, simbólica y material, ante el escenario del conflicto bélico mundial. La obra poética de Augusto León fue publicada, entre otras, por la editorial Morelos de la SAURSS bajo el título Los pasos vivientes. También en esos años fue parte activa de la sección mexicana del Socorro Rojo Internacional, destacando su participación en los mítines de homenaje a Julio Antonio Mella. Años más tarde, con dedicatoria al pueblo de Guatemala y con citas de Mao como epígrafe, se publicó en La Voz de México (órgano del PCM) su “Verso ante el mural de La gloriosa victoria” y en 1957, México sería el lugar de edición de su “Yo canto a Lenin”.
En esa línea, otro exiliado poco conocido y de paso fugaz fue Miguel Otero Silva, un importante escritor de izquierda a quien El Machete (legendario periódico del comunismo mexicano) le publicó su “Canción de Otero Silva a García Lorca”. Su prolífica y relativamente olvidada obra (al menos fuera de Venezuela) incluye una conferencia titulada “México y la Revolución Mexicana: un escritor venezolano en la Unión Soviética (1966)”, alocución dedicada a Mariano Picón Salas (amigo de Alfonso Reyes y embajador venezolano en México), donde expone los derroteros e importancia de la Revolución Mexicana, de sus líderes populares y sus principales reformas, destacando la obra cardenista respecto al petróleo.
Otro personaje del que poco se sabe sobre su paso por México es el importante historiador Germán Carrera Damas. Intelectual de obra kilométrica, provenía de una familia ilustrada con importantes vínculos en el comunismo venezolano. En el CEMOS se resguarda su ficha de afiliación al PCM siendo estudiante de la Escuela Nacional de Economía. Su tesis de maestría en historia fue: “Contribución al estudio del pensamiento intervencionista en México en el siglo XIX”. México sería también lugar de edición de su “La renovación de los estudios históricos: el caso de Venezuela”. Después de su estadía en México, se considera que Carrera Damas generó una verdadera revolución en la disciplina en su país.
Si bien la revolución cubana atrajo buena parte del vínculo que anteriormente sostenían con México militantes revolucionarios o marxistas, figuras progresistas encontraron en nuestro país un espacio para desarrollar sus ideas o darlas a conocer. Fue así que en las décadas de 1970 y 1980, bajo el abrigo de la figura de Alonso Aguilar Monteverde y de la Editorial Nuestro Tiempo, algunos intelectuales venezolanos visitaron México (especialmente el Seminario de Teoría del Desarrollo del Instituto de Investigaciones Económicas) o fueron publicados. Este núcleo académico participó activamente de simposios sobre la teoría del imperialismo y del subdesarrollo. Nombres como Faustino Maza Zavala, Héctor Malave Mata, Armando Córdova y José Agustín Silva Michelena fueron especialmente productivos. Libros como Venezuela, crecimiento sin desarrollo o Venezuela, dominación y disidencia aparecieron bajo el sello de Nuestro Tiempo en la capital mexicana. En el prólogo a alguno de estos libros, Alonso Aguilar decía: “El estudio del proceso venezolano exhibe la explicable preocupación en torno al petróleo”. Además, el hermano de Silva Michelena, el filósofo y poeta Ludovico Silva, conoció el éxito editorial cuando sus libros Teoría y práctica de la ideología y especialmente El estilo literario de Marx aparecieron en editoriales mexicanas. Silva quizás es hoy día el marxista latinoamericano más citado por los cerrados y provincianos círculos intelectuales del “norte global”.
Estas pinceladas apenas dan cuenta de algunos derroteros de vínculos persistentes, aunque muchas veces fragmentarios. La vida de los pueblos muestra que los gestos de genuina solidaridad también implican conocer un poco más de aquellos de los que se habla y opina hasta la saciedad.
En su obra Who Are We?, Samuel Huntington –un intelectual gringo que prosperó por su clarividencia– planteó que la supervivencia de una nación depende de la preservación de un núcleo cultural inmutable. Bajo esta premisa, la identidad no es un proceso vivo de intercambio, sino una frontera sitiada. Es decir, la cultura es territorio, y pensar así tiene consecuencias devastadoras: la migración deja de ser un fenómeno social para convertirse en una invasión; la diferencia cultural se transforma en amenaza y el Estado se legitima como un guardián moral con derecho a quitar, poner y cercar. En este tablero, América Latina es reducida a una fuente de desorden que pone en riesgo la cultura del Norte y, por ende, su territorio.
La Doctrina Monroe es la traducción política de está ideología a nuestra geografía. Mientras administraciones anteriores la cubrieron con el lenguaje del desarrollo, hoy en día –con el poderío manifiesto del Dragón al Oeste y del Oso al Este comprimiendo al continente– se ejerce: América Latina debe permanecer bajo tutela ideológica y estratégica. No hay hipocresía liberal aquí; hay una afirmación de control. Venezuela, bajo esta doctrina, dejó de ser un país soberano cuyas instituciones y comunidades son fuertes para convertirse en una moneda de cambio debido a su posicionamiento geográfico.
La política exterior gringa hacia la región, es decir, la relación entre Norte y Sur, ha sido determinada por la obsesión del Norte por descabezar estructuras y extraer insumos del Sur, no para construir comunidades conjuntas. Por ello, la caída de los grandes magnates no elimina el problema, sino que lo fragmenta en unidades más violentas, territoriales y resistentes.
La táctica de personificar el conflicto –ya sea contra un capo o contra un mandatario– ignora que la fragmentación consecuente a una intervención violenta genera una adaptabilidad opaca en el resto de los miembros de la estructura decapitada. Al personificar los problemas en “personajes malos” individuales se comete el error que México ya conoce de sobra: creer que la presión directa (armas) y el control simbólico (instituciones) equivalen a una transformación estructural. Después de cuatro transformaciones, ya lo sabemos: eliminar al villano no desmantela el sistema; lo vuelve más ingobernable.
Ya hemos vivido esto: la guerra fragmenta el poder y rompe el tejido comunitario. La pregunta hoy no es cómo “sobrevivir” a la relación con Estados Unidos, sino qué país decidimos construir dentro de esta realidad aplastante.
Frente a la tentación permanente de convertir a América Latina en patio trasero, México tiene una responsabilidad: mirarse a sí mismo. La soberanía no se declama; se construye cuando el Estado es capaz de cuidar la vida, de garantizar salud, educación y seguridad, de sostener el bienestar de sus comunidades.
Un país con instituciones que protegen a sus pueblos es un país que puede negociar de pie ante quien sea. Entender que la seguridad no nace de la militarización, sino de la justicia; que la estabilidad no se impone desde arriba, sino que se cultiva desde abajo; que ningún país es fuerte cuando sus comunidades están rotas. Nada de esto es nostalgia ni añoranza bolivariana: construir comunidades con pertenencia cultural es supervivencia estratégica.
* Sociólogo e internacionalista
Hubo muchas víctimas militares, pero sobre todo civiles, y 32 cubanos del círculo de protección presidencial que se suman a las más de 100 personas asesinadas extrajudicialmente, además de la guerra sicológica con el despliegue de una flota tan poderosa para amenazar e intimidar a un país latinoamericano acosando a su presidente con acusaciones a cual más delirantes.
Con tanta parafernalia y arrogancia no se logró concretar el cambio de régimen, instrumento de política exterior al margen de la legalidad que en combinación con golpes de Estado e imposición de dictaduras militares o gobiernos afines ha resultado tan efectivo para derrocar gobiernos legítimos, ni se pudo imponer a la señora Machado como gobernante, ella que ha sido leal hasta la ignominia a Trump, quien la descartó. Asumió en su lugar la presidencia Delcy Rodríguez para garantizar la continuidad del poder político, la paz y el funcionamiento del gobierno como quedó definido no por Trump, sino por el presidente Maduro, al tiempo que la mandataria encargada calificaba la acción de “violación flagrante, descarada, bárbara y salvaje de la ley internacional. Ellos quieren imponer la ley de la selva con poderío militar y robarse nuestro petróleo”.
Como opina el coronel Douglas Macgregor, en entrevista con Glenn Diesen, además de ilegal, en este operativo “no había ningún marco estratégico coherente ninguna Grand estrategia, sino un improvisado ¿y ahora qué? Por su parte, el analista Jorge Luis Sierra señaló que Trump demostró fuerza abrumadora y miopía estratégica: La historia militar demuestra que Estados Unidos suele retirarse de conflictos que no puede resolver cuando enfrenta movilización popular, guerra irregular y escenarios geográficos que favorecen emboscadas y desgaste continuo (Diario Red, 07/01/26, Sinsonte).
Trump improvisó y señaló a quien estaba en su espalda, Marco Rubio, como Virrey encargado, “vamos a dirigir un tiempo a este país”. Un país “del tamaño de Alemania, Francia y Austria juntos y con entre 28 y 30 millones de habitantes”, señaló con ironía Macgregor. “Todo se mueve por impulsos”. Y es que en medio del cuestionamiento sobre la legalidad de tal ataque contra Venezuela, Trump y su coordinador de gabinete, Stephen Miller, y su esposa, quien publicó un mapa de Groenlandia con la bandera estadunidense, al parecer han tomado la batuta en este nuevo frente de conflicto con Europa.
Como señaló el analista Pepe Escobar, el pasado lunes marcó un momento de inflexión geopolítica sin precedente cuando Nicolás Maduro compareció ante el Tribunal Federal de Manhattan declarándose inocente. Y manteniendo que seguía siendo el presidente de su país, mientras simultáneamente emergía una nueva crisis hemisférica con las amenazas de Trump hacia Groenlandia, que revelan la verdadera extensión del proyecto imperial estadunidense pos-Venezuela, y como esta crisis muestra las fracturas que atraviesan la Alianza Atlántica, después de que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, declarara que cualquier ataque estadunidense contra Groenlandia significaría el fin de la OTAN, la pregunta es ¿hasta donde estaría Europa dispuesta a responderle Trump la amenaza de tomar Groenlandia, si es necesario por la fuerza?
El caso contra el presidente Maduro se está desmoronando en la Corte de Estados Unidos (el Departamento de Justicia tuvo que excluir de las acusaciones al cártel de los Soles que lideraría Maduro, porque no se puede probar su existencia), donde se ha pasado de preguntarse si la acción fue legal o ilegal a sentarse también en el banquillo de los acusados: ¿hasta donde van a permitir que Trump siga violando con tanto descaro el derecho internacional, aunque es cierto que siempre lo han hecho, pero llegando a un momento de crisis por la violación constante a la legalidad interna que prohíbe acciones de guerra sin la autorización del Congreso.
En su comparecencia frente al Consejo de Seguridad Nacional de las Naciones Unidas sobre la agresión a Venezuela, Jeffrey Sachs preguntó ¿hasta dónde un Estado miembro puede por fuerza, coerción o estrangulamiento económico, determinar el futuro político de otro y amenazar su integridad territorial e independencia política? Las operaciones encubiertas y el cambio de régimen tienen una larga trayectoria en Estados Unidos, durante la guerra fría y después en Irak, 2003; Libia, 2011; Siria, desde 2011; Honduras, 2009; Ucrania, 2014, y Venezuela, desde 2002.
Sólo el año pasado, Estados Unidos bombardeo siete países, incluyendo a Irán, Siria y Yemen, y ahora Venezuela, amenazando a otros países como Colombia, Dinamarca, Canadá, Panamá, Nigeria y México, llevando estas políticas a una situación límite. Como lo ha advertido John Mearsheimer, la anarquía en las relaciones exteriores ha sido y es una tragedia entre la política de las grandes potencias.
Esto muestra que en realidad no existía tal corrupción, que solo era una justificación para hacer a un lado a los juzgadores políticamente incómodos y que cuando se aplique la revisión retroactiva de alguna sentencia será por cuestiones políticas y no jurídicas. Otra opción es que los nuevos juzgadores carecen de los conocimientos para establecer cuándo estuvo mal aplicada la ley o que las partes defraudadas procesalmente prefieren quedarse con su fallo en contra. Las redes sociales cuentan con mucho material que acredita el desconocimiento de juzgadores, de todos los niveles. Como los conocimientos jurídicos no eran necesarios para ser electos, entre acordeones y mercadotecnia digital, los juzgadores electos triunfaron sin saber del trabajo que enfrentarían en calidad y cantidad. Esto ha llevado a muchos jueces electos a renunciar pues, a diferencia de los ministros, no tienen asesores que les permitan delegar la revisión del trabajo de los secretarios.
Antes de la reforma judicial, el apego a la constitución y a los derechos humanos era lo que materializaba la función del consejo de la judicatura. Hoy lo que lleva a sanciones administrativas es contrariar al interés público. Entonces, los miles de fallos judiciales que no han sido revisados no fueron dictados fraudulentamente ni son contrarios al interés público. Hay evidencia de que esa corrupción tantas veces invocada, no existió.
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