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4/08/2015

Más mujeres son jefas de hogar, pero no son dueñas de sus casas

Varones mantienen propiedad de la vivienda, reporta Inegi

El 80 por ciento de las mujeres que son jefas de hogar en México no tienen una pareja, pero sí hijos, y menos del 16 por ciento de las mujeres en las ciudades vive en una casa de su propiedad, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).



 
Inegi presentó la semana pasada, junto con el Instituto Nacional de las Mujeres, el informe “Mujeres y Hombres en México 2014”, que brinda estadísticas actualizadas y desagregadas por sexo sobre las condiciones de vida de los diferentes grupos poblacionales.
 
De acuerdo con el capítulo “Hogares y Propiedad de la Vivienda”, para 2014 una cuarta parte de los hogares en México tenía como jefa a una mujer.
 
No obstante, uno de cada cinco hogares con jefatura femenina es unipersonal (hogar integrado por una sola persona), y sólo el 44 por ciento es “nuclear” (conformado por una pareja con hijas e hijos).
 
Ese dato contrasta con que el 77 por ciento de los hogares que están encabezados por un varón son “nucleares”.
 
El Inegi también informó que los hogares con jefatura femenina tienen en promedio menos integrantes que aquellos que están encabezados por hombres.
 
Este cálculo podría estar relacionado con que casi el 80 por ciento de las mujeres que encabezan un hogar no tienen pareja, pero sí descendencia. Mientras que a la inversa, el mismo porcentaje de hombres jefes de familia reportó que sí tiene una pareja y también hijas e hijos.
 
A esta situación se suma que sólo 15.9 por ciento de las mujeres urbanas reside en una vivienda de su propiedad, lo que es 5 por ciento menos que el porcentaje de varones que poseen casa propia.
 
No obstante en el ámbito rural la brecha de género es mayor, ya que entre las mujeres y los hombres que residen en una vivienda de su propiedad hay una diferencia de casi 16 puntos porcentuales.
 
En los hogares rurales y urbanos con jefatura femenina, la propiedad pertenece a la mujer en 42.3 por ciento de los casos, mientras que en 41.5 por ciento el dueño es su pareja; y en 22 de cada 100 viviendas cuya propietaria es una mujer, ellas carecen de las escrituras correspondientes.



Por: la Redacción
Cimacnoticias | México, DF.- 

10/02/2013

Cuestionan Seguro de Vida para Jefas de Familia

NACIONAL
POLÍTICA
   Recursos no benefician a las mujeres, acusan diputadas

Foto: Comisión de Igualdad de Género en la Mesa Interinstitucional “Presupuesto Para La Igualdad Entre Mujeres Y Hombres" | Cortesía Cámara de Diputados
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 

En lo que va de 2013, el Seguro de Vida para Jefas de Familia –programa lanzado por Enrique Peña Nieto como una acción de justicia social en beneficio de las mujeres– favoreció a los hijos de sólo 48 mexicanas fallecidas, a pesar de que el fondo recibió 400 millones de pesos (mdp) para este año.

Para 2014 el Ejecutivo federal propone aumentar el monto a mil 15.2 mdp, recursos que de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) benefician a las hijas o hijos de hasta 23 años de edad de mujeres que fallecen y que estén inscritas en el programa, al darles de 300 a mil 850 pesos mensuales.

En una reunión con diputadas federales, Angélica Luna Parra, titular del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), instancia dependiente de la Sedesol, expuso los avances en su presupuesto, las metas alcanzadas en los tres primeros trimestres del año y las perspectivas para el ejercicio fiscal 2014.

En la mesa interinstitucional que realiza la Comisión de Igualdad de Género para analizar el gasto a favor de las mujeres, Luna Parra afirmó que de enero a septiembre de este año se entregó el apoyo económico a las hijas e hijos de 48 mujeres que fallecieron en dicho periodo, aunque no explicó más sobre el tema.

La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, la perredista Martha Lucía Micher, aseguró que esos 400 mdp deberían ser para las mujeres que padecen violencia, que tienen alguna enfermedad, que tienen un empleo informal o que no pueden acceder a una estancia infantil.

La legisladora del PRD señaló que este seguro es “terriblemente cuestionable” porque lo que se quiere es que las mujeres estén vivas, invertir en su salud, nutrición y empoderamiento económico y no, como al parecer sucede ahora, “apostarle a su muerte”.

La diputada cuestionó que para 2014 el gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda, quiera aumentar en casi 300 por ciento los recursos del Seguro de Vida para Jefas de Familia, por lo que aseguró que desde el Legislativo se va revisar en qué consiste este programa

A los señalamientos Luna Parra respondió que el seguro es una apuesta al futuro. “A las madres, si les puedes dar esta tranquilidad, pues vale mucho”, y pidió una disculpa por no estar “bien informada” y no abundar más sobre el tema.

Según las reglas de operación de este programa, el seguro contribuye a disminuir la vulnerabilidad de los hogares jefaturados por mujeres ante el posible fallecimiento de la madre, fomentando la protección social de hijas e hijos en estado de orfandad. Es decir, no significa un beneficio directo a mejorar la calidad de vida de las mexicanas.

En meses pasados la Sedesol informó que los recursos de este programa beneficiarían a 1.7 millones de mujeres solas en condición de pobreza; ahora el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación que se discute en San Lázaro dice que para 2014 se apoyará a 52 mil 560 descendientes.
 

1/08/2013

Mayoría de jefas de familia supera los 45 años de edad

NACIONAL
LABORAL
   No tienen cónyuge y son económicamente activas: Inegi

Por: Guadalupe Cruz Jaimes
Cimacnoticias | México, DF.-

En México, donde los hogares encabezados por mujeres representan una cuarta parte, 8 de cada 10 jefas de familia vive sin cónyuge y participa en el mercado laboral para cubrir las necesidades de sus hijas e hijos, señala el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el informe “Mujeres y hombres en México 2011”, el Inegi indica que las familias de jefa o jefe con descendientes, pero sin cónyuge, representan el 19.1 por ciento del total de los hogares, de los cuales 84 por ciento son encabezados por mujeres.

El estudio refiere que la proporción de jefes de familia sin pareja y con descendientes es “muy baja”, sólo asciende cuando el hombre rebasa los 60 años de edad debido a la disolución conyugal o por viudez.

Al estar al frente de sus hogares muchas veces sin el apoyo económico de sus cónyuges, más de la mitad de estas mujeres trabaja, y su participación en actividades económicas varía según su edad.

Así, 60.3 por ciento de las jefas de hogar menores de 30 años se ocupa en el mercado laboral, como lo hace 65.3 por ciento de las mujeres de 30 a 59 años que están al frente de sus familias. Su participación disminuye a 15.2 por ciento entre las mayores de 60 años.

En el país el 25 por ciento de los 28.1 millones de hogares están dirigidos por mujeres, es decir, 6.9 millones de familias reconocen a una mujer como jefa.

En general, los jefes de hogar son más jóvenes que las jefas, ya que 53.2 por ciento de ellos es menor a los 45 años, y sólo 41.2 por ciento de las mujeres que dirigen una familia es menor de esa edad.

A partir de los 45 años, aumenta la proporción de jefaturas femeninas en comparación con las masculinas. Las mujeres de 45 a 59 años son jefas de hogar en 31.8 por ciento y de 26.9 por ciento cuando rebasan los 60 años; los hombres en esos grupos de edad representan el 28.7 y 18.1 por ciento, respectivamente.

Lo anterior confirma que las mujeres son reconocidas como jefas del hogar a edades mayores que los hombres, refiere el Inegi.

La composición de los hogares también varía si la jefatura es femenina o masculina, ya que mientras 70 de cada 100 hogares encabezados por un hombre son nucleares (integrados por jefe, cónyuge y al menos un descendiente, o jefe y cónyuge, o el jefe y uno o más hijos), en esa situación se encuentra 47 de cada 100 familias dirigidas por mujeres.

En contraste, los hogares no nucleares (formados por jefe, cónyuge, descendientes, más otros parientes como nieto, nuera, yerno, padre, madre) dirigidos por mujeres rebasan a los de jefatura masculina.

El tamaño promedio de los hogares que encabezan las jefas de hogar es menor en comparación con las familias dirigidas por los hombres, lo cual se debe a la ausencia del cónyuge, explica el Inegi.

Los hogares con jefatura femenina se encuentran en una mayor proporción en el DF (31.4 por ciento), Morelos (27.4), Guerrero (26.9), Veracruz (26.6) y Baja California (26).

En tanto, los estados con los menores porcentajes de este tipo de familias son Nuevo León (19.5 por ciento), Chiapas (20.2), Coahuila (20.9), y Zacatecas (21.1).

12/24/2012

Exclusión de jefas de familia: reflejo de una sociedad en crisis

CONTEXTO
POBLACIÓN Y DESARROLLO
   Estado evade apoyo social y mejores condiciones laborales
Por: Gladis Torres Ruiz
Cimacnoticias | México, DF.- 

La falta de apoyo a la maternidad ha cobrado un alto precio a las mujeres, toda vez que los elevados gastos de guardería, la falta de acceso a esos servicios de manera gratuita, los altos cobros en las privadas, y el pago de impuestos las disuaden incluso hasta de trabajar, afirma la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En México hay 30 millones 475 mil mujeres en edad fértil, de las cuales 4 millones 754 mil tienen un hijo, 6 millones tienen dos, y 9 millones 81 mil tienen tres o más hijos. El número de madres en el país asciende a casi 20 millones, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid).

En el estudio “Cerrando las brechas de género: Es hora de actuar”, la OCDE señala que a pesar de que las mujeres profesionales tienen mayor acceso a servicios, el bajo salario que perciben no es suficiente para  quienes deciden ejercer su maternidad y no cuentan con prestaciones.

Advierte que una reforma al sistema fiscal y de prestaciones para las madres que trabajan ayudaría a cerrar la brecha de género, ya que sigue habiendo considerables diferencias en las horas de trabajo, condiciones de empleo y los ingresos entre mujeres y hombres.

Tras tomar en cuenta el cuidado de las y los niños, la OCDE advierte que el 52 por ciento del salario de una familia donde ambos padres trabajan se va en el pago de guardería, por lo que hay poco o ningún beneficio económico de que ambos trabajen de tiempo completo; el trabajo a tiempo parcial entre las mujeres es más común.

En México la doble jornada y la discriminación laboral son algunas problemáticas que minan la calidad de vida de millones de madres trabajadoras en el país, pues el 42.3 por ciento pertenece a la Población Económicamente Activa (PEA), de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Para la economista especializada en temas de género Carmen Ponce, la pobreza que enfrentan miles de mujeres jefas de familia las ha obligado a dejar de lado derechos básicos para ellas y sus hijas e hijos, tal es el caso de la educación y la salud, advirtió.

Este tipo de violencia económica afecta de manera particular a las mujeres cabezas de hogar, ya que soportan todos los gastos de la casa y absorben los trabajos domésticos y del cuidado de las y los hijos.

“Muchas de ellas dejan de lado su propia salud por no tener el poder económico para acceder a ella, a lo que se suma la escasa inversión en educación de sus hijas e hijos. De cada 100 pesos las madres destinan sólo 5 a la educación”, toda vez que tienen temas emergentes que atender como la alimentación.

Las madres trabajadoras padecen de doble discriminación en sus centros de trabajo, a la que se suman las dificultades que sufren las mujeres por su condición de género en el ámbito laboral como el hostigamiento y acoso sexual y laboral, menores salarios a comparación de los varones, y la doble jornada.

La Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) del Distrito Federal explica que la gran mayoría de madres trabajadoras no cuenta con tiempo suficiente para dedicarlo al descanso y esparcimiento. Tampoco tiene información suficiente sobre sus Derechos Humanos y laborales, y en muchos casos hasta desconoce a qué instancias recurrir para la defensa de los mismos.

Para Carmen Ponce el origen de estas violencias que padecen las mujeres es la falta de políticas públicas que tejan una red de sustento a la nueva dimensión social de la maternidad y de la jefatura de hogares, ya que con ello se lograría reducir la violencia y reconstruir un tejido social en crisis.

Las jefas de hogar requieren guarderías suficientes en calidad y cantidad; horarios extensos en primaria y secundaria; comedores y muchas otras prestaciones, afirmó la experta.