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12/01/2010

Aunque mi hijo nació vivo, “me lo dieron muerto”

Campaña Regional por una Maternidad Libre y Voluntaria

Testimonio

Modesta de la Cruz, hospital de Ometepec, Guerrero

Por Sandra Torres Pastrana, enviada

Ometepec, Gro, 30 nov 10 (CIMAC).- “Cuando tuve mi primer embarazo yo tenía 14 años, y la gente me decía, cuando te dé dolor vas hacer fuerza, y cuando te salga el agua es porque ya viene tu cría, por más 15 minutos va tardar, pero en el hospital aunque ya había quebrado el agua, me tardaron un día y medio para que me sacaran a mi bebé, a pesar de que yo ya me sentía mal y tenía dura pero bien dura mi panza”.

Es la historia de Modesta de la Cruz Rodríguez, quien a sus 34 años de edad tiene seis niños, el primero enfermó y murió, y quién sería su séptimo hijo tuvo la misma suerte, sólo que éste caso se debió a negligencia médica.

Modesta vive en la colonia Cruz Verde, en el municipio de Ometepec, Guerrero. Ella habla español y nos cuenta, “todos mis hijos fueron atendidos por doctor pero particular, el único que fue atendido en el hospital fue mi niño el que se murió”.

“Yo me estuve checando en el Centro de Salud de Huajintepec y ahí me dijeron que mi hijo no iba a nacer bien, porque venía sentado, que era necesario me fuera al hospital porque me iban hacer cesárea, me dieron el papel para que yo me fuera al Hospital de Ometepec y me hicieran un ultrasonido”.

Ahí me dijeron, “usted se queda porque su niño ya va a nacer, me pasaron, me checaron y me bañé, pero después dijeron, usted no va a tener a su bebé ahorita, pues no tiene ni dolor ni nada, pero me tuvieron ahí esperando, luego me dijeron, sálgase al pasillo a caminar y me salí”.

Ahí un doctor me dijo, usted no va a tener a su bebé ahorita, sino hasta dentro de dos o tres días, yo le digo “oiga doctor si yo ya quebré el agua”, y me aseguró, no usted no va a parir, usted sálgase porque las que estaban adentro –que gritaban bien feo- son las que van a parir, y usted no grita, me dijo.

“Yo le dije, como voy a gritar doctor si yo soy madre de cinco niños, no soy primeriza, pero me dijo mira, también ellas son madres de tres o cuatro hijos, y como quiera gritan, a ellas si les duele”.

Afuera encontré a un doctor que conocí en Huajintepec y le dije que no me querían atender. Fuimos de nuevo para adentro y él le dijo a otro doctor que ya se me estaba pasando el tiempo del parto, que el bebé ya no se movía.

“Se juntaron otros cuatro o cinco doctores y me estaban cheque y cheque nomás, que puro que no abría y que no sé qué cosa y entonces les dije, pues ya mejor déjenme y me salí. Le dije a mi esposo vamos a otro hospital, porque aquí la verdad me van a matar”.

Después de eso, se metió mi cuñada y le dijo al doctor que me tenían que hacer una cesárea, que eso decían los papeles y ya se los habíamos entregado, fue hasta entonces cuando después de tres días y medio me hicieron la cesárea, ya no se me movía mi niño.

El cirujano me dijo que ya no le funcionaba el corazón a mi hijo y me preguntó si lo quería tener normal o por cesárea, “yo le dije, si viene bien que sea normal, pero después me dijo acuéstese en la camilla y me iba a poner una inyección para que me apuraran los dolores.

“Yo miré todo, cómo me raspaban cuando me sacaban a mi niño y el doctor me dijo que había salido un poco enfermo, luego el mismo oxigeno que yo tenía –porque me puse mal- se lo pusieron a mi niño, pero ya no reaccionó, no lloró, no pujo, ni nada”.

Ya después yo le preguntaba al doctor y a las enfermeras que me iban a checar, que como estaba mi niño y me decían, “madre no se preocupe su niño está bien, esta en cuneros”, siempre me dijeron así.

El segundo día me pusieron a caminar y me dijeron que me bañara.
Mi cuñada y mi esposo ya sabían que mi niño había muerto, pero nadie me había dicho nada, hasta que llegó una de mis hermanas y escuché que les dijo que porqué no me habían dicho que mi bebé se había muerto, entonces yo ya no supe nada me puse mala.

La hermana de Modesta, le propuso reclamar, le dijo que estaba en contra de que doctores y enfermeras, le dijeran que su hijo estaba bien y que no le hubieran hecho rápido la cesárea, “pero no quisimos hacer nada, de todas formas mi hijo ya no iba a regresar”.

Mejor ya hicimos la cuenta en la farmacia, continúa Modesta, pregunté si me iban a regresar lo que había gastado en las medicinas que no tenía el hospital, - habíamos gastado bastante-, pero nadie sabía nada. La cesárea se pagaba con lo del Seguro Popular, por eso no tuve que pagar.

“Ya después ellos me pusieron cita, pero ya no fui, le dije a mi esposo que yo a ese hospital jamás vuelvo a regresar, mejor me fui al Centro de Salud de Huajintepec y ahí me sacaron las puntadas y ahí me estuvieron checando”.

“El cuerpo de mi hijo, se lo dieron a mi esposo en una cajita y lo enterró, pero nunca lo vio, aunque la hoja de alumbramiento dice que nació vivo, me lo dieron muerto”.

Consulta el testimonio de Modesta de la Cruz Rodríguez en video:


7/21/2010

Mario di Costanzo recordó que el SAE es el liquidador de la paraestatal

Denuncian que una empresa privada lleva a cabo el inventario de los activos de LFC

Exigen que Javier Lozano explique el origen de los recursos del tercer programa de finiquito

Andrea Becerril
Periódico La Jornada
Miércoles 21 de julio de 2010, p. 12

El inventario en torno a la infraestructura y demás activos de Luz y Fuerza del Centro (LFC) no lo lleva a cabo el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), que es el liquidador de la paraestatal, sino un despacho de la consultora extranjera Deloitte, denunció el diputado del Partido del Trabajo (PT), Mario di Costanzo, durante la reunión de la tercera comisión de la Permanente.

Expuso que es parte de las irregularidades y anomalías en torno a la extinción de LFC, ya que en el cuestionado decreto de liquidación que dejó en la calle a 44 mil afiliados al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no se especifica que sea una consultora la responsable del inventario de bienes.

Por ello, agregó, cuando comparecieron ante la Permanente funcionarios del SAE no respondieron nada sobre los bienes de LFC y las denuncias de robo de equipo, ya que no llevan a cabo ellos el inventario sino la empresa privada Deloitte. Habrá que ver cuánto cobra la consultora por ese trabajo que no ha querido realizar el liquidador.

También en esa reunión de la Permanente, el diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Agustín Guerrero, advirtió que el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, debe informar de dónde proceden los recursos para ofrecer un tercer programa de liquidación a los afiliados al SME, nueve meses después de que cerró LFC.

El señor Lozano nos tiene que explicar de dónde sale ese dinero, porque en el presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados para 2010 no se incluyó ninguna partida en ese sentido. Es decir, no estaba presupuestado y menos para una tercera etapa de liquidación.

Además, hay otra cuestión también delicada, ya que en el decreto del 10 de octubre de 2009, que extinguió a LFC no se estableció que la autoridad responsable del proceso de liquidación fuera el secretario del Trabajo, por lo que Lozano Alarcón está usurpando funciones, lo que no sólo es un exceso, sino un delito.

En entrevista aparte, el diputado di Costanzo sostuvo que hay una insensibilidad total del gobierno de Felipe Calderón, ya que no le importa que esté en riesgo la vida de los trabajadores del SME en huelga de hambre.

Hay peticiones muy sensatas de los electricistas, entre ellas que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) asuma la responsabilidad de patrón sustituto que le corresponde, que no han querido atender y tampoco el reclamo de los trabajadores de que se revisen las existencias e inventarios de sus centros de trabajo, ya que hay generadores y transformadores que son utilizados por las empresas privadas, en su mayoría trasnacionales, a las que se ha encargado la generación de electricidad.

Ni las secretarías de Gobernación y del Trabajo ni el SAE han querido responder a ello y ahora nos enteramos que el despacho de la calificadora Deloitte es la que tiene a su cargo el inventario de bienes de Luz y Fuerza.