4/29/2013

Migración femenina sobrecarga labores de adultas mayores

La Otra Ruta Migratoria
   Asumen cuidado de nietos; enferman y están desprotegidas

Por: Nelson Rodríguez, corresponsal
Cimacnoticias | Managua.- 

Las abuelas maternas mayores de 60 años asumen el cuidado de las y los nietos de forma indefinida, ante la partida de sus hijas al exterior en busca de trabajo, según una investigación de ONU-Mujeres publicada en Nicaragua.

El estudio “La migración femenina nicaragüense en las cadenas globales de cuidado en Costa Rica” analiza la migración femenina al país vecino.

Se citan datos del Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censo (INEC), que señalan que de cada 10 migrantes a Costa Rica 6 son mujeres, de las cuales 7 de cada 10 tienen entre 20 y 35 años de edad y la mayoría cuenta con educación secundaria.

En 15 estudios de caso, las mujeres migrantes nicaragüenses dejaron a sus hijas e hijos al cuidado de una mujer; en la mayoría de casos su madre, pero también a hermanas e hijas mayores de edad, y en menor medida a la suegra.

Según el análisis de ONU-Mujeres, las migrantes suelen dar por sentado que cuentan con sus madres para que cuiden a sus hijas e hijos, y ellas se ven imposibilitadas a negarse.

“Yo estaba enferma, pero tenía que apoyar a mi hija para que se fuera a trabajar a Costa Rica, porque no tenía trabajo”, dijo Tomasa García, una mujer de 70 años originaria de Jinotepe, al sur de Managua, quien lleva cinco años cuidando cuatro nietos que le dejó su hija Teresa.

Ella envía al mes la remesa para los gastos del hogar y sólo se reúnen dos veces al año cuando Teresa regresa en vacaciones.

Para algunas mujeres tomar la responsabilidad de cuidar de los hijos de una migrante se convierte en un deber que no está sujeto a libre elección ni discusión, y muchas veces el arreglo entre la migrante y la cuidadora suele ser muy flexible, sin llegar a  precisar tiempos, recursos, ni condiciones, señala el estudio de ONU-Mujeres.

La psicóloga María José Sáenz, del Colectivo de Mujeres de Matagalpa, explica que se crea una dependencia emocional de las abuelas y cuando regresa la migrante en muchos casos hay conflictos cuando se les separa de las y los nietos.

La especialista sostiene que en otros casos las abuelas se cansan o enferman al cuidar de las y los nietos, porque este proceso revive una responsabilidad que creían ya pasada, y además en la mayoría de casos no están en las mismas condiciones de salud.

La psicóloga recomienda relaciones y acuerdos basados en el respeto, y pide no convertir a las abuelas en las trabajadoras del hogar al servicio de las y los nietos, ya que también se debe involucrar a los padres, así como establecer roles y compromisos con cuotas de responsabilidad de cada una de estas personas.

También las madres migrantes se ven afectadas emocionalmente, toda vez que algunas viajan con sentimientos de culpa por separarse de sus hijos.

El estudio de ONU-Mujeres indica que en los casos analizados se aprecia una violación del derecho de las adultas mayores a recibir cuidados y protección de parte de la familia, y que se requiere que esta problemática tenga un enfoque amplio sobre los derechos de las mujeres y el Estado se haga responsable al respecto.

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