1/14/2018

Jared Kushner, yerno de Trump, en la picota: negocios espurios en Israel

Bajo la lupa

Alfredo Jalife-Rahme

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Jared Kushner se prepara para abordar el avión Fuerza Aérea Uno en Maryland, para acompañar al presidente Donald Trump a la convención anual de la Federación Estadunidense de Departamentos Agrícolas, el 8 de enero pasado Foto Ap

No fue una buena semana para la Santa Alianza bidireccional del premier israelí Benjamín Netanyahu y Jared Kushner, talmúdico yerno del cada vez más polémico Trump.
El premier israelí, amén de ser motivo de una estrecha investigación por corrupción, es de nueva cuenta puesto en la picota por las andanzas sicalípticas en un bar nudista de Tel Aviv de su hijo Yair, de 26 años, donde completamente alcoholizado alardeó de que su padre había arreglado un negocio gasero de 20 mil millones de dólares con el magnate filántropo israelí Jacob Kobi Maimon (https://goo.gl/PUwSny).
El mismo Yair, que ha resultado toda una fichita, había antes denostado a George Soros, acérrimo enemigo de su padre (y de Trump), a quien acusó de controlar el mundo (https://goo.gl/uKSvJh). Algo han de saber los Netanyahu…
La megacorrupción de Netanyahu y la lascivia de su disoluto hijo Yair debilita a Kushner, su hombre en la Casa Blanca, quien es motivo también de una investigación de su empresa inmobiliaria familiar por la comisión bursátil neoyorkina (SEC, por sus siglas en inglés, https://goo.gl/m1EDKE). Asimismo, el debilitamiento de Kushner, quien no sale bien librado en el polémico libro Fuego y furia de chismes y diretes de Michael Wolff, erosiona doblemente su cohesividad financiera y política con Israel y el premier Netanyahu.
Otro nodo de las redes mafiosas de los Kushner desemboca en su asociación presuntamente delictiva con el multimillonario y filántropo uzbeko-israelí Lev Leviev –rey de los diamantes desde Angola hasta Alaska y muy activo para financiar los ilegales asentamientos israelíes en tierra ocupada de Palestina–, quien era investigado por el fiscal estadunidense Preet Bharara, despedido fulminantemente por Trump a los dos meses de su llegada al poder para no indagar más en las minas de brillantes jurídicas. El despido del poderoso fiscal de Nueva York Bharara no es menor y seguro será objeto de un volcánico libro (https://goo.gl/4bLVuL).
El rotativo británico The Guardian, presuntamente vinculado a George Soros, acérrimo enemigo de Trump y Netanyahu, exhuma los negocios inmobiliarios de Jared Kushner y su familia en Israel (https://goo.gl/i6ZN2E), al mismo tiempo que su suegro lo había ungido como pacificador del contencioso palestino, donde luego se ventiló que versaba en regalar demencialmente Gaza a Egipto y Cisjordania a Jordania, según el volcánico libro Fuego y furia.
Lo más hilarante del caso es que mientras el talmúdico Jared operaba su peculiar paz entre palestinos e israelíes, la farisea fundación caritativa ( sic) de las empresas Kushner financiaban los asentamientos de colonos de los zelotes israelíes en Cisjordania (https://goo.gl/StfbZ8).
Por cierto, el exitoso mercader y esposo de Ivanka, quien fue pésimo estudiante y cuya aceptación en Harvard fue muy cuestionada por su nula elegibilidad (https://goo.gl/t3TqfN), ha sido muy incompetente en el manejo de la cartera del Medio Oriente, a la que vislumbra como vulgar negocio inmobiliario. Se atribuye a Jared haber urdido la noche de cuchillos largos en Arabia Saudita, la cual tenía como objetivo controlar el lanzamiento multimillonario de la oferta pública inicial de las acciones de la empresa estatal petrolera Aramco por Trump.
Según The New York Times (NYT) –que después de su reciente entrevista con Trump pasa por la estratégica transición catastral del control de los Clinton y George Soros al de BlackRock, de la que es socia Trump (https://goo.gl/U6b9PK)–, antes de acompañar a su suegro a Jerusalén, el talmúdico Kushner recibió con la empresa inmobiliaria de su familia alrededor de 30 millones de dólares de inversiones de la principal aseguradora israelí, Menora Mivtachim, principal tenedor de los fondos de inversiones de Israel.
Charles, padre demócrata del hoy republicano Jared Kushner, es un convicto criminal por evasión fiscal (https://goo.gl/U5XQ1W) y contrató a una meretriz para embaucar a su cuñado que había testificado en su contra. ¡Cómo se llevan! La fétida empresa Kushner, con serios problemas financieros en el inmueble 666 de la Quinta Avenida, invertirá el dinero de Menora Mivtachim en un complejo de bienes raíces en Baltimore. ¿Que se cocinará en Baltimore?
Las pestilentes empresas Kushner, que no existirían sin las lubricaciones bancarias de sus asociados Deutsche Bank, Banco Hapoalim y Goldman Sachs, ha recibido por lo menos cuatro empréstitos del principal banco israelí Hapoalim, sujeto a una investigación criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos cuando Suiza dio fin a sus actividades poco ortodoxas (https://goo.gl/wah3bg).
El haber desnudado hace 10 años las andanzas criminales del banco Hapoalim, al unísono de otros mafiosos bancos de Israel, me valió aquí el grotesco anatema de sus zelotes talmúdicos sionistas (https://goo.gl/kwtfgy).
Se nota que las empresas Kushner están estresadas financieramente, por decir lo menos, por lo que el talmúdico yerno usa los viajes de su suegro para concretar inmundos negocios bajo la mesa que salven a su inmobiliaria de la insolvencia. En específico, el préstamo de 285 millones de dólares del principal banco alemán, Deutsche Bank, a las empresas Kushner se ha vuelto muy radiactivo y es foco de atención del lavado de dinero, como confesó Steve Bannon.
Aunque el talmúdico Jared renunció como ejecutivo principal de las empresas Kushner cuando se colocó como predilecto consiglieri de su suegro en la Casa Blanca, según NYT, ha sido el beneficiario de una serie de tratativas de la inmobiliaria familiar, que se calcula vale 761 millones de dólares, pero que ha llegado a manejar hasta 7 mil millones en la pasada década, sin descontar su deuda colosal.
El talmúdico Jared ha vendido un paquete de acciones en la matriz inmobiliaria del icónico 666 de la Quinta Avenida y ahora busca en forma desesperada nuevos inversionistas en todo el mundo: desde China hasta Arabia Saudita (https://goo.gl/DvadqB).
Según NYT, el arreglo con Menora Mivtachim es una de las principales relaciones financieras de las empresas Kushner en Israel, cuando el rotativo había reportado que los Kushner se habían asociado por lo menos con un miembro de la pudiente familia Steinmetz de Israel para comprar cerca de 200 millones dólares de departamentos en Manhattan y construir una torre lujosa de renta en Nueva Jersey (https://goo.gl/1BpxzW). El filántropo Beny Steinmetz –magnate de diamantes, minas e inmobiliarias– ha sido detenido por la policía de Israel por lavado de dinero (https://goo.gl/VtQR7o). Steinmetz atribuye su desgracia a las intrigas de su correligionario y filántropo George Soros (https://goo.gl/Hg3HxJ), lo cual abona a mi hipótesis de que detrás de la feroz arremetida del filántropo fake Soros contra Trump existe una guerra civil entre filántropos israelíes.
Henry Kissinger (https://goo.gl/EryNKQ) cataloga el libro Fuego y furia como guerra civil en la Casa Blanca entre judíos y los no judíos (los goyim definidos como bestias por el Talmud, https://goo.gl/9nuVC7).
¿Por qué les ha dado a cierto tipo de hampones globales autodenominarse filántropos? Pareciera que a mayor filantropía, mayor criminalidad. ¡Ya cesen de ayudar al prójimo, por favor!
Facebook: AlfredoJalife

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