8/28/2018

El TLC sólo beneficia a empresarios multimillonarios; el pueblo empeora su vida

Pedro Echeverría V.

1. En los años 1991, 92, 93, la batalla que dimos los articulistas de izquierda contra la derecha empresarial, alrededor de las discusiones sobre la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), fue grande. Nosotros manifestamos contra esos acuerdos porque estaban contra los intereses del pueblo, porque la economía mexicana no podría competir con esos dos poderosos países capitalistas; pero el gobierno de Salinas, los empresarios y los medios de información, no dejaban de hacer campaña buscando convencer que con la firma de TLC junto a EEUU y Canadá, México daba un salto al “primer mundo”. La realidad es que eran dos posiciones irreconciliables confrontadas representadas  por opositores izquierdosos, por un lado, y las clases dominantes y sus seguidores por otro.

2.  Cuando al fin se firmó en 1993 el TLC,  en medio de festejos de Salinas por televisión cantando el himno nacional, nos sentimos derrotados y en esos días Salinas impuso a Colosio como el candidato presidencial del PRI para realzar su triunfo, junto con la derecha. Sin embargo ese desánimo se transformó en una maravillosa alegría al enterarnos que en la madrugada del 1 de enero de 1994 se habían levando en armas contra el TLC y el gobierno cientos de indígenas de Chiapas con la bandera del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); fue tan maravillosa esa noticia que el mismo día me trasladé a San Cristóbal como periodista para estar allí los primeros 10 días. Ese levantamiento nos recuperó, nos renovó nuestras fuerzas debilitadas por las maniobras del salinismo.

3, Durante sus más de 23 años de vida del TLC –a pesar del estallido social que provocó el EZLN- los grandes empresarios lograron enormes negocios, la multiplicación de sus ganancias y muchos de ellos pasaron a integrar la lista de los hombres más ricos del mundo. Pero del otro lado, como siempre, las pequeñas y medianas empresas cerraron sus puertas “por no poder competir”, el desempleo de hizo mucho más grande, creció el trabajo informal y en México se crearon las bases para el crecimiento de la migración, la delincuencia, los fracasos escolares y el desplome de los servicios de salud. Es indiscutible que el TLC produjo un enorme beneficio para los empresarios, pero desmantelo toda la economía que no podía competir con EEUU y Canadá.  Por ello hoy, que se ha firmado el TLC, los empresarios mexicanos están felices.

4. Trump no quería la negociación 2007-08 porque –según él- los mexicanos y canadienses son los que se han beneficiado del TLC. Probablemente tenga algo de razón, pero no son los mexicanos en general, son los empresarios más ricos de México.  Espero que los asesores de López Obrador encuentren una salida que beneficie a los trabajadores mexicanos. ¿Qué hacer para que el salario mínimo crezca realmente –por lo menos a doble- y que las ganancias empresariales se dividan para crear más empleos,  que sirvan a la educación y a la salud? En la primera etapa del TLC sólo se crearon ricos; ahora debe vigilarse el combate contra la pobreza a fin de que cada año se pueda informar de su disminución. Si esto no se logra, ¿para qué carajos sirve apoyar o halagar el TCL si sólo es un instrumente para ricos?

5. Observa y piensa este cuadro comparativo para comprobar la política y economía mexicana

América Latina: media anual de crecimiento per cápita 1994-2016

1 Panamá   4,40%

2 Perú   3.42%

3 Chile   3,40%

4 Guyana   2,8%

5 Surinam   2,6%

6 Costa Rica   2,5%

7 Nicaragua   2,5%

8 Bolivia   2,3%

9 Uruguay   2,3%

10 Colombia.  2,1%

11 El Salvador   1,9%

12 Honduras.  1,9%

13 Paraguay   1,4%

14 Ecuador   1,4%

15 México   1,2%

16 Brasil   1,1%

17 Argentina   1,1%

18 Guatemala 1,1%

19 Belice.  1,0%

20 Venezuela (boicoteada por EEUU y sus aliados)    -0,4%

Fuente: CEPR, FMI (2016)

http://pedroecheverráv.wordpress.com

alterar26@gmail.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario