2/05/2022

Refugios cerrados y mujeres deben vivir con su violentador o en la calle

 

El refugio municipal, del que se apoderó Hugo Jarquín López desde 2017, político que ha pasado de un partido a otro, la Casa de Medio Camino (CAMEC) está en litigio y no es habitable. El grado de abandono es tal que el espacio es ocupado por basura y ratas.

Sin personal, en condiciones insalubres y sin capacidad de gestión económica por una deuda de millón y medio que arrastra el Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) desde la gestión de Elia Pérez Martínez (2017), su reapertura se ve lejana.

El refugio no opera a pesar de que la declaratoria de Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres (DAVGM) ,emitida por la Secretaría de Gobernación (Segob) en agosto de 2018 para 40 municipios de Oaxaca, entre estos la capital del estado, ordena a las autoridades a establecer refugios temporales para que las mujeres, sus hijas e hijos, puedan salvaguardar su integridad.

Así, en su resolutivo cuarto, relativas a las de seguridad, establece que “los trabajos municipales deberán incluir la creación o fortalecimiento de albergues para mujeres víctimas de violencia, sus hijas e hijos en las ocho regiones estatales, garantizando su cobertura y enfoque diferencial y especializado”.

En indefensión, mujeres e infancias víctimas de violencia

Mirna López Torres, quien fuera regidora de Igualdad de Género en la pasada administración y actualmente de Derechos Humanos y Asuntos Indígenas, destacó que la CAMEC, como muchos otros servicios, dejó de funcionar los últimos meses de la administración encabezada por Oswaldo García Jarquín, a pesar de la necesidad de las mujeres por un espacio de resguardo.

“Desgraciadamente, la necesidad es permanente y en aumento. El problema es que no se les ha podido atender al no contar con el espacio, toda vez que la CAMEC dejó de estar funcionando y operando, no solo por el tema de la pandemia sino porque no hubo los medios económicos y humanos para seguir en este proceso de atención y acompañamiento que las mujeres con sus hijas e hijos que acudían los atendían”, destacó.

El tema -apuntó- fue varias veces señalado en sesión de Cabildo en la administración anterior, sin embargo, no hubo atención ni respuesta.

¿A dónde enviaron a las víctimas?

Con el incremento de la violencia en el hogar, agudizada por el confinamiento en el inicio de la pandemia por COVID-19, la CAMEC albergó hasta 11 familias al mismo tiempo con la aplicación de protocolos sanitarios para evitar contagios.

De acuerdo con datos de la Red Nacional de Refugios (RNR) durante los primeros meses de la pandemia se incrementaron 12.71 por ciento las solicitudes de ingreso a nivel nacional, y en algunos casos registraron un aumento de más de 50 por ciento.

Tan sólo de enero a abril de 2020 el número telefónico 911 registró 4 mil 285 llamadas de emergencia relacionadas con hechos de violencia familiar en todo el estado de Oaxaca, detallan cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

“La CAMEC llegó a resguardar hasta 11 familias juntas durante la pandemia. El área de biblioteca se habilitó para que fuera un cuarto de filtro y que las mujeres de nuevo ingreso tuvieran una cuarentena preventiva”, explicó Jaquelina Escamilla, quien fuera titular de la IMM y destituida el 29 de mayo de 2020 por denunciar violencia política en razón de género por parte del entonces edil capitalino, Oswaldo García Jarquín.

A su despido le siguió el de diez personas más que laboraban con ella, entre éstas personal a cargo de la CAMEC. De las mujeres albergadas no se supo cuándo y cómo comenzaron a ser desalojadas o si fueron canalizadas a otros albergues dado que algunas enfrentaban alto grado de riesgo.

La Casa de Medio Camino nació en 2019. Su objetivo, establecido en su reglamento, es brindar alojamiento, asistencia, protección y atención integral especializada con perspectiva de género, Derechos Humanos e interculturalidad a las mujeres víctimas de violencia, así como a sus hijas e hijos, en base al interés superior de las niñas, niños y adolescentes; para contribuir a mejorar sus condiciones de vida, libres de todo tipo de violencia, su empoderamiento y la construcción de un proyecto de vida digna.

Era un edificio que estaba en abandono, se hicieron los arreglos necesarios y se ejerció un recurso de 400 mil pesos del gobierno federal, en ese entonces la Secretaría de las Mujeres aportó un vehículo y gente de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) acudió a revisar las instalaciones.

Se habilitaron tres habitaciones más a las cinco ya existentes, se rehabilitaron los baños, las recámaras y cocina, además de la instalación de un área verde para que el lugar comenzara a operar, recordó Jaquelina Escamilla.

Refugio en manos de un líder del comercio informal

Tema aparte es el refugio, el cual está en manos del exdiputado federal y líder de comerciantes informales, Hugo Jarquín. Este despojo fue propiciado por la propia autoridad municipal.

El comodato fue firmado con fecha 3 de abril de 2017 por Elia Pérez Martínez, directora del IMM en representación del municipio y por Rigoberto José Ramírez, representante legal de la Red Internacional de Grupos Organizados Mixtecos, organización vinculada al político.

El contrato fue firmado por el entonces presidente municipal José Antonio Hernández Fraguas y el síndico segundo Juan Enrique Lira Vásquez. Hoy Hugo Jarquín vuelve como parte del equipo de la actual administración, sin que esto halla logrado destrabar el conflicto legal. Mientras tanto, las mujeres víctimas de violencia continúan en vulnerabilidad.

En cifras

Violencia contra las mujeres en Oaxaca de Juárez, de acuerdo con el mapa de la plataforma Violencia feminicida de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad:

  • 27 casos de feminicidio
  • 289 reportes de mujeres desaparecidas
  • 82 delitos sexuales
  • 2 casos por violencia política de género
  • 182 por violencia familiar
  • 19 suicidios

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