4/10/2020

Columnas y opinión del periódico La Jornada


Acuerda la OPEP poner fin a la guerra del petróleo 
México no aceptó bajar producción
El desempleo en EU, a nivel histórico
Los países de la OPEP+ llegaron a un acuerdo después de muchas horas de teledebates: reducirán la producción de petróleo en forma escalonada. En abril y mayo, 10.2 millones de barriles al día, y de junio a julio, 8 millones. Participaron en la telereunión 23 países. El gran logro fue que Rusia y Arabia Saudita acercaran sus posiciones, pues habían llegado a un punto de desacuerdo que parecía imposible salvar. México asistió representado por la secretaria de Energia, Rocío Nahle. Quisieron que aceptara que Pemex redujera su producción en 400 mil barriles diarios. No aceptó. Le dieron la opción de que su decisión quedara pendiente, que apareciera en blanco la cuota de México, y rehusó. Las presiones vinieron principalmente de Rusia y Arabia Saudita. No la convencieron. El acuerdo de la OPEP tiene un costo y un beneficio. El beneficio consiste en que subirá el precio del petróleo y los ingresos del gobierno mexicano. El costo es que los consumidores verán que el precio de la gasolina, que ha bajado en las semanas recientes de 20 a 13 pesos el litro, tenderá a subir nuevamente. ¿Cuánto? Es algo difícil de predecir. Sin embargo, no puede restarse importancia a que la OPEP haya puesto final a la guerra del petróleo, ya que había desquiciado el mercado y amenazaba con llevar a la quiebra a empresas petroleras de todo el mundo. También hay que destacar la posición firme de México ante los tiburones rusos y árabes. Entrada la noche, Nahle informó vía Twitter que México había ofrecido bajar 100 mil barriles diarios.
Sin empleo
Foto
La semana pasada se registraron 6.6 millones de solicitudes de ayuda por desempleo en Estados Unidos. Añadidas a las de las tres últimas semanas, suman 16.6 millones. Los desempleados tienen derecho a recibir un subsidio en dinero, pero muy por debajo de su sueldo. De acuerdo con expectativas de Bloomberg Economics, el desempleo en la Unión Americana se acercará a 15 por ciento de la población laboral en abril. Apenas en febrero había registrado un mínimo histórico de 3.5 por ciento. El pico registrado en la última recesión había sido de 10 por ciento. A medida que se cerraron empresas por el coronavirus, los trabajadores fueron despedidos en todas las industrias con una velocidad sin precedentes. Es probable que las solicitudes se mantengan elevadas en las próximas semanas, ya que más estados emitierion órdenes a sus habitantes de quedarse en casa.
Nahle y los (des)acuerdos petroleros
Covid-19 y religiosos en los cielos
En helicóptero oficial
Restricciones bancarias en tiendas y farmacias
En medio de los estremecimientos relacionados con el avance del contagio por Covid-19, la secretaria mexicana de Energía, Rocío Nahle, se abrió paso entre la maraña mediática dominada por las noticias del virus y colocó como tema de polémica nacional e internacional la negativa de México a aceptar en su rutina de producción una reducción de 400 mil barriles de crudo al día, conforme a los acuerdos aceptados por todos los asistentes (excepto México) en una teleconferencia entre miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y productores independientes aliados, a los que se identifica como OPEP+.
La postura mexicana acepta sólo una reducción de 100 mil barriles al día, contra los 400 mil diarios que pretenden la OPEP y la OPEP+ . Además, México discute sobre la base a partir de la cual se estima la reducción, pues considera que debe tomarse en cuenta una cantidad más alta de producción diaria de la que aceptan los otros países.
Al medio México volcado en la interpretación y la discusión sobre temas epidemiológicos, ahora ha de sumarse la irrupción de súbitos analistas en temas energéticos y petroleros. En particular, ha generado polémica en las muy polarizadas redes sociales la manera en que se condujo la secretaria Nahle en ese encuentro virtual de secretarios o ministros de Energía, pues durante cinco horas se discutió la postura de México, que fue la única disonante. Agencias informativas internacionales reportaron que Nahle había abandonado la reunión luego de las horas de debate. Posteriormente, a través de su cuenta de Twitter, la titular de la Sener precisó la postura mexicana.
Mientras tanto, los enconados adversarios del obradorismo aseguraban que los desplantes de Nahle costarían caro al país y, a otros diagnósticos tremendistas de días recientes, agregaban lo sucedido en la citada teleconferencia cumbre.
La Diócesis de Querétaro organizó ayer que la representación de la Virgen de los Dolores, el Santísimo Sacramento y un vicario general eclesiástico volaran por varios municipios (18 queretanos y siete guanajuatenses) para dar inicio al triduo pascual (el lapso en que, conforme a la liturgia, se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús) y para pedir que cesen los estragos del Covid-19.
Según declaró el vicario general, José Martín Lara Becerril, la aérea expedición religiosa fue financiada por empresarios y otros benefactores. Dicho vicario pidió a los fieles que rezaran el rosario y que saludaran el paso del helicóptero con espejos, palmas o banderas blancas. Falta saber si entre estos patrocinadores estuvo el gobierno del estado, a cargo del panista Francisco Domínguez, Pancho, actualmente en aislamiento por dar positivo al Covid-19. Resulta que la nave a bordo de la cual se realizó la peculiar travesía católica, es propiedad del gobierno estatal, originalmente destinada a ser una ambulancia aérea.
Mantengamos la esperanza
Salvemos a los niños
“A veces, muchas veces, se es, o deja de serse, todo al mismo tiempo. Se muere y se renace, al mismo tiempo. Un hombre o un pueblo, o la especie toda. Es el sino del hombre, acaso: de esta especie que en su ya muy larga errancia sobre la tierra no ha podido encontrar el sosiego, desterrar la tristeza, la miseria, la injusticia, el olvido… Hay, pues tiempos de exultación y cobijo, plenos de esperanza y logro y, por el contrario, tiempos de intemperie y frío en donde…lo que se oye es el chirriar de dientes y el horizonte como que se cierra y se clausura, de este modo, la esperanza.” Max Rojas, presentación de Antología Poética de Renato Leduc, 1991
Sirvan estas profundas palabras del poeta y militante comunista Max Rojas como epígrafe de esta entrega que quiere transmitir un mensaje de esperanza en la Semana Santa, que siempre coincide en el calendario con la fiesta judía del Pesaj o Pascua. La última cena que Cristo celebró con sus apóstoles fue el Séder que se celebra al inicio de dicha fiesta y en la que se conmemora la liberación, encabezada por Moisés, de la esclavitud a la que estuvo sometida el pueblo judío en Egipto. Son pues días de luto y de liberación, donde se muere y se renace al mismo tiempo.
¿Se puede mantener la esperanza en tiempos tan difíciles como los actuales de la pandemia de Covid-19? Es un tiempo de destrucción (casi 100 mil muertes y 1.5 millones de contagiados reconocidos). También es un tiempo de aislamiento, de cuarentena para muchos millones en muchos países del planeta. Encerrarse para salvarse es lo que la Biblia relata que Dios le ordenó a Noé. Recibí por correo electrónico hace un par de semanas una carta abierta escrita por el director de relaciones internacionales de Yad Vashem (Museo del Holocausto), Shaya Ben Yehuda, que dice:

Empresarios: Covid-laboral
CCE: la moral da moras o …
La información gubernamental revela que entre el 13 de marzo y el 6 de abril del presente año en nuestro país se cancelaron casi 347 mil empleos formales (es decir, aquellos con registro en el IMSS), lo que es atribuible –versión oficial y empresarial– al creciente efecto económico del Covid-19.
Sin duda, la cancelación de esas plazas representa un golpazo al bienestar –de por sí precario– de miles y miles de familias mexicanas que en esas fuentes laborales obtenían sus medios de sobrevivencia, amén de que ahora deben enfrentar la consecuente pérdida de acceso a las instituciones de seguridad social.
El Covid-19 pasa la factura a los jodidos y muchos empresarios –que se mueven en el esquema de sálvese quien pueda– se niegan a echar el hombro solidario, a mantener los empleos en espera de tiempos mejores en los que recuperen lo perdido en esta pandemia.
Sin embargo, existe una duda: si la verdad histórica para justificar los despidos en el sector formal de la economía es el Covid-19, entonces no cabría duda de que desde hace muchísimos años ese bicho depredador de plazas laborales llegó a México para quedarse.
Lo anterior, porque, con base en la estadística del IMSS, la constante (cuando menos desde 1994) ha sido la cancelación (con crisis o sin ella; con bicho o sin él) de miles y miles de empleos formales al cierre de cada año (“diciembre me gustó pa’que te corra”, cantan los empresarios).
Por ejemplo, en el último mes de 1994 se cancelaron alrededor de 165 mil empleos formales, con el pretexto de la ya desatada crisis por los errores de diciembre. A partir de entonces (sin que ello quiera decir que antes de la fecha citada no existiera la práctica), el cierre de año resulta espeluznante en mortandad de plazas laborales.
Entonces, según la versión oficial, en México esa suerte de Covid-laboral –hace estragos entre los trabajadores– llegó hace mucho y lo hizo para quedarse. En realidad, no se trata de un bicho microscópico, sino de una clase empresarial depredadora a la que le importa un pepino el bienestar de sus empleados, porque lo primero que hace para obtener mayores utilidades es recortar el personal, amén de pagar salarios de hambre, y siempre bajo la premisa ética (cortesía del cacique potosino Gonzalo N. Santos, El Alazán Tostado), de que la moral es un árbol que da moras o sirve para una chingada.
Para dar una idea, en el periodo abril-mayo de 2009, los meses más duros de la pandemia de influenza, se cancelaron 171 mil empleos formales, pero en el último mes de ese año –superada la crisis sanitaria, según la versión oficial de entonces–, 187 mil trabajadores del sector formal de la economía terminaron en la calle, con todo y programa oportuno contra la crisis ( Corona-Borolas dixit, el autodenominado presidente del empleo).
Castigo divino
Apetición de los lectores, otro ramillete de declaraciones sobre el origen del nuevo coronavirus y cómo evitarlo.
La pandemia de Covid-19 es un grito de Dios a la humanidad ante el desorden social, el aborto, la violencia, la corrupción, la eutanasia y la homosexualidad. Ramón Castro, obispo de Cuernavaca.
El coronavirus es un castigo divino por la homosexualidad. Todas las personas LGBT son pecadoras. Yaakov Litzman, ministro de Salud de Israel, quien, junto con su esposa, recién dio positivo en la prueba de Covid-19.
Para Oppah Muchingure, ministra de defensa de Zimbabue, el virus es un castigo de Dios contra la Unión Europea y, especialmente, Estados Unidos, por imponer sanciones a su país, sumido en una dictadura. Agregó que el presidente Trump debe saber que él no es Dios.
El poder de la oración estoy seguro de que va a proteger a nuestra nación contra el coronavirus. Mario Abdo Rodríguez, presidente de Paraguay.
José María Amelibia, teólogo español: No podemos descartar que Dios envíe castigos a la humanidad, como hizo en tiempos bíblicos. Recordemos Sodoma y Gomorra, el diluvio universal, la cautividad de los israelitas en Babilonia.

Contigo en la Distancia
Far Away Together
Radiohead Live Shows
Adaptarse o morir, en esta cuarentena la opción musical para disfru-tar de actos en vivo sigue siendo la red, y desde diferentes frentes, nacionales e internacionales, músicos e industria hacen lo que pueden; sin el mismo impacto que en directo, por supuesto, pero como una luz encendida que nos recuerda que aquí seguimos, en comunidad, músicos y público, cada uno desde sus hogares.
Stream nacional
En México, ha destacado Contigo en la Distancia, de la Secretaría de Cultura federal (bit.ly/2y7oLow), plataforma gratuita a través de la cual se presenta en vivo ópera, música de cámara, de orquesta, pop, música tradicional, entre otros géneros, así como cápsulas documentales e históricas, recorridos por museos, pe-lículas, lecturas, conferencias, documentales, obras de teatro, actos para niños. En particular, se llevó a cabo un primer festival en línea el miércoles 8, con cuatro horas de duración, en el que desde sus casas, actuaron Eugenia León, Ely Guerra, Paté de Fuá, Vivir Quintana, Joaquina Mertz, Chéjere, Troker, entre otros, con el apoyo del Festival Internacional Cervantino. Proyectan tener más programas, en fecha aún no precisada, mientras dure el distanciamiento social. Se dará a conocer el día en las redes oficiales de la secretaría y en medios afines, como Canal 22 y Radio Educación. Acá puede verse completo, por si se lo perdieron: tiny.cc/p1mrmz. El mismo tipo de contenido, con conciertos y festivales de archivo, así como numerosos recorridos culturales, puede verse en el programa Capital Cultural en Nuestra Casa, por parte de la Secretaría de Cultura capitalina (bit.ly/3ebZj20).

Sara García: la madre y abuela del ci

ne mexicano
“Es conforme la cinta se va desarrollando, conforme la gente se va adentrado en el argumento, cuando sabe si le gusta o no. Por ello, el actor está obligado a comunicar sus sentimientos al público, a hacer que su personaje llegue al corazón de los espectadores, para que éstos se olviden de Sara García y vean en el personaje a una actriz anónima (…)”.
Sara García. Entrevista para Cuadernos de la Cineteca Nacional Número 2 (1976).
Un milagro en Orizaba/
Sus padres eran españoles, estaban en Cuba y viajaban a la ciudad de Monterrey, en México. Un matrimonio que esperaba encontrar en la capital de Nuevo León la prosperidad laboral, pero también la dicha que se les había negado en 10 intentos: ser padres. Un onceavo embarazo parecía su última oportunidad de abrazar a un bebé. Felipa Hidalgo e Isidoro García trazaban ya la ruta hacia el norte de la República mexicana cuando ella tuvo que ser internada en Orizaba, Veracruz, por problemas ligados al embarazo. La sombra techó su horizonte una vez más, pero por única vez tuvieron la alegría de recibir a una pequeña sana y vivaz a la que llamarían Sara.


Editorial
El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, informó el miércoles pasado que por cada caso confirmado de la enfermedad Covid-19, hay un estimado de 10 a 12 personas contagiadas sin que exista registro de ello, ya sea porque los pacientes no consideraron necesario asistir a consulta, porque lo hicieron, pero no mostraron síntomas, porque el médico que los atendió no identificó los signos de la infección o por otros motivos. El encargado de mantener informada a la población acerca del desarrollo de la emergencia sanitaria estimó en 26 mil el número total de casos en el país.

Bernie Sanders no se va, sólo cambia estrategia contra Donald Trump
Bernie Sanders, dejas la candidatura, pero no te vas. No te puedes ir porque quedó sembrada la esperanza como un suspiro de salud universal, con la ansiada educación anclada al derecho y no como vulgar objeto de negocio. No te vas porque adheriste tu alma a la pluralidad sexual, la diversidad racial, la cultura milenaria, que tal vez los vientos o las aves transportaron en sus alas para depositarlos en San Francisco, Nueva York o Nueva Orleans.

Entra el monstruo…
En sus efectos y consecuencias, la pandemia es la gran guerra de nuestros días. Como sucedió con las dos conflagraciones del siglo XX o con la peste negra del siglo XIV, la pandemia es el cierre de un periodo de nuestra historia que, resumiendo, podemos denominar como el de la civilización moderna, occidental y capitalista, que abarca todo el planeta.
El ala más recalcitrante de la oligarquía que perdió el control del poder presidencial y sus voceros oficiosos han pretendido convertir la crisis sanitaria y económica del momento en una oportunidad para descarrilar a la Cuarta Transformación. Pero, como se ha dicho, para que este designio pudiera tener una mínima perspectiva de éxito tendrían que concretarse escenarios de catástrofe epidémica de enormes proporciones y de demolición de la economía. El plan ha sido concebido desde una tremenda incapacidad para entender las lógicas del actual gobierno y las que operan en el grueso de la sociedad mexicana desde hace algunos años y sus probabilidades de triunfo son, por ello, muy escasas. En realidad, la epidemia de Covid-19 –y los quebrantos que conlleva en la producción, el comercio, el empleo y las finanzas– representa para ese sector de la casta desplazada una gran oportunidad para empezar a comprender lo que ocurre en el país desde el derrumbe del programa neoliberal en adelante.
Si bien el siglo XX fue el del adelantamiento de las mujeres, por su acceso al voto, al empleo remunerado, a la escolaridad alta, el siglo XXI ha colocado en la agenda mundial las persistentes y muy generalizadas formas de violencia machista. Entre estas modalidades, recientemente se han logrado avances por erradicar la violencia política de género. Apenas el 18 de marzo se aprobó en la Cámara de Diputados reformar diversas leyes con el fin de tipificar la violencia política en razón del género, la cual implica toda acción u omisión que limite, anule o menoscabe el ejercicio de derechos políticos de mujeres.
La escuela pública es una institución central para la solidaridad democrática. Hoy, ante la ausencia física de la escuela, es notable su increíble número de funciones: organiza los calendarios sociales, laborales y vacacionales, permite que padres y madres puedan ir al trabajo, resguarda a un porcentaje importante de la población entre sus muros por varias horas al día y da trabajo y sustento a muchísimas personas, entre otras. Por otro lado, todavía más importante, en ella una generación intenta educar a otra, se producen infinidad de relaciones únicas, da oportunidad a los y las niñas de ser libres de sus padres, madres o tutores por una horas, crea oportunidad de democratizar el conocimiento y muchas otras tantas más.
Con más de un millón de casos confirmados por todo el mundo, el Covid-19, o nuevo coronavirus, no sólo ha cimbrado el aparato de salud pública, sino la economía global. Hasta el momento, las principales bolsas del mundo –la de México incluida– han perdido más de una quinta parte de su valor de capitalización. La destrucción de valor ha sido vertiginosa.
En Más allá del principio del placer, de Sigmund Freud, aparece la pulsión de muerte. Esta lectura tiende a reconocer las paradojas de la ligazón y el encadenamiento. Lo mismo que reactiva indudablemente el análisis y la tesis de toda posición analítica. No hay posición analítica, dice Derrida, desde que la resistencia no sea identificable. La posición analítica sólo puede ser una resistencia a otra ley. Se trata de una fuerza en obra y un cuestionamiento del principio del análisis. La tarjeta postal, Glas, son libros sobre el vínculo y sobre cierto efecto de correo. ¿No será el trabajo de los epidemiólogos uno sobre el vínculo sobre un efecto de correo?

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