5/03/2015

México en remate: Zonas Económicas Especiales



El 27 de noviembre de 2014, a tan solo dos meses de que ocurrió la desaparición forzada de los 43 estudiantes normalistas en el estado de Guerrero, Enrique Pena Nieto anunció la creación de tres Zonas Económicas Especiales en el Sur de México con el fin de generar una “estrategia de desarrollo integral e inmediata que permita crear empleos formales y bien remunerados”: El Corredor Industrial Inter-Oceánico, el Puerto Chiapas y el Puerto de Lázaro Cárdenas.
Si bien las Zonas Económicas Especiales no han sido aprobadas como ley, existen suficientes trazos que demuestran la realidad del proyecto, además de la insistente angustia de los voceros empresariales por su urgente aprobación. Hay poca información sobre el tema, no se ha realizado análisis y los medios de comunicación que lo anuncian, lo han hecho desde la perspectiva empresarial, justificando el proyecto como parte de la necesidad de llevar a la zona sur del país por el camino del desarrollo y el progreso. Desde este punto de vista, México se encuentra en el rezago del mundo globalizado y se hace necesario abrir sus puertas a la economía mundial y seguir los pasos de las economías emergentes como China. La forma de hacerlo será una historia que ya conocemos en México: ofrecer el territorio al capital extranjero por medio de una excepcionalidad arancelaria, una geografía estratégica y una mano de obra barata.
Entre los hechos relacionados a la planeación de las Zonas Económicas Especiales son destacables los siguientes:
A principios de febrero, el gobernador de Chiapas se reunió con el director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Abraham Zamora Torres, y el director del Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann. Según medios locales , en esta reunión acordaron “trabajar unidos para detonar proyectos de desarrollo en la frontera sur en la nueva Zona Económica Especial de Puerto Chiapas”. ¿Qué hace la Universidad de Harvard en esto? ¿Qué hace Ricardo Hausman en México?
Ricardo Hausmanm, que vive en Estados Unidos como “economista de renombre”, fue ministro de Planificación de Venezuela y jefe de la "Oficina Presidencial de Coordinación y Planificación" (1992-1993) durante el gobierno neoliberal de Carlos Andres Perez. Luego, se desempeñó como economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo y ahora es conocido por su afán golpista al dedicar mucha tinta y aliento en promover la bancarrota del gobierno venezolano. Mientras tanto, sigue recorriendo América Latina promoviendo las recetas neoliberales de la productividad y la competitividad y ahora llega a México a decirle a los empresarios de Coparmex, como lo hizo hace 4 años sin existo, que es un momento trascendental para la economía mexicana por lo que se hace necesario invertir en las áreas más pobres del país. No en educación, porque, como el mismo lo dijo . “no todo se resuelve con educación”. Desde su punto de vista, es necesario abrir el país a la inversión productiva, no para el mercado nacional porque como él dijo “la competitividad se arruina sustituyendo importaciones”. Por el contrario, se trata generar competitividad a través de la inversión productiva en áreas de exportación. Por eso viaja a México, para promover y apoyar el desarrollo de Zonas Económicas Especiales.
Para la zona sur del país no es novedad la actividad exportadora, sin embargo, ahora que está el proyecto de las ZEE en la puerta, sus promotores lo hacen ver así. Las actividades exportadoras no son nuevas y cualquiera que conozca un poco sobre la región cafetalera del Soconusco podrá desconfiar del discurso del progreso que cobija al proyecto de las ZEE. El Soconusco es un caso claro y ejemplar para demostrar que la actividad exportadora llego al sur de México para aprovecharse y perpetuar la precariedad y la pobreza. Estudios en la región fronteriza del Soconusco han demostrado que la actividad exportadora se lleva muy bien con la pobreza. En esta región tan importante a nivel nacional para la producción y exportación de café se emplea mano de obra infantil y migrante:
“La migración laboral es una respuesta a los embates sociales y económicos del actual modelo de desarrollo, así lo sugieren 88.9% de hombres y mujeres guatemaltecos (as) que migran con el objetivo de mejorar sus condiciones económicas en las fincas cafetaleras del Soconusco, Chiapas. El fenómeno migratorio inserta a las y los individuos en un estado de vulnerabilidad social, pues van perdiendo la posibilidad de desarrollar capacidades que les permitan responder ante situaciones de alto riesgo o acceder a posibilidades que mejoren su calidad de vida.
Uno de los grupos más vulnerables es la infancia. Ésta se transforma en un conglomerado de seres invisibles, extranjeros, que se exponen permanentemente a la precarización laboral y exclusión social, sin que nadie se responsabilice de su bienestar por tratarse de un contexto transnacional”.
¿Este es el progreso que se pretende generar con Zonas Económicas Especiales?
El gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello viajó a Washington en noviembre de 2014 y después de reunirse con “especialistas” del Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo para analizar “la estructura y la gestión para el desarrollo de proyectos altamente productivos que detonarán la economía de la entidad”, anunció la creación de la Comisión para el Desarrollo de la Zona Económica Especial y la creación de un agro parque en el Soconusco como parte de la Zona Económica Especial de Puerto Chiapas. Así lo dijo .
“Los impulsos y el incentivo fiscal que tendrán las zonas estratégicas económicas, especialmente Puerto Chiapas, habrán de beneficiar al comercio y a la industria, nosotros nos estamos preparando con una infraestructura adecuada, estamos ya con la construcción del Parque Agroindustrial en Puerto Chiapas, para aprovechar de mejor manera esta gran oportunidad que se nos va a presentar”.
¿Qué va a significar una zona económica especial de estas características en Chiapas? Hay poca información pública al respecto y muchos discursos que insisten en el beneficio económico. Sin embargo, los antecedentes que existen no dejan lugar al aliento. Por el contrario, suponen un proyecto que profundizará el subdesarrollo de la región y utilizará la mano de precaria como el motor principal del crecimiento, la ganancia y la exportación.
Otro de los hechos relevantes relacionados a las Zonas Económicas Especiales en México fue la Convención Nacional de Industriales-2015 realizada en 27 de marzo. En este evento anual organizado por la Canacintra, en el que participan representaciones empresariales de todo el país y funcionarios federales, uno de los paneles se tituló “Zonas Económicas Especiales” y fue presentado por el presidente nacional de Canacintra de la siguiente manera:
“México es un país con una geografía económica polarizada, que si cada entidad federativa fuera analizada como si fuese un país en términos de productividad, nos encontraríamos con que coexisten realidades tan distantes como Corea del Sur, Chile, Nueva Zelanda, Turquía, Estonia, Malasia, el emirato de Qatar e inclusive Namibia.
CANACINTRA está cierta que si se alinea el debido marco jurídico, las políticas públicas y los incentivos correctos, las Zonas Económicas Especiales pueden ser una gran “caja de herramientas” para el desarrollo, en donde los estímulos, tanto por el lado del gasto, como por la vía fiscal y la normatividad, pueden resultar en una sinergia muy favorable que eleve los niveles de competitividad del Sureste Mexicano.
La aspiración de la Industria es que a través de las Zonas Económicas Especiales, se consoliden, fortalezcan e incuben nuevas vocaciones productivas que deriven en la generación de riqueza y empleos, así como una mayor equidad en la asignación de recursos en el país, que materialice beneficios tangibles para la Industria en su conjunto y para los vastos segmentos de la población que están desvinculados del proceso de modernización o están desempeñando su labor en sectores de mucha generación de empleo pero muy baja productividad.
El Senador del PRD por el estado de Oaxaca, Benjamín Robles Montoya, presidente de la Comisión Especial Sur-Sureste, participó en este este panel agradeciendo incansablemente a la Canacintra por haber organizado la mesa. En su intervención, no dejó de insistir en la necesidad de apoyar la aprobación de una iniciativa de ley sobre las Zonas Económicas Especiales que beneficie al sur de México.
Robles apareció tres semanas después participando en un “taller de las Zonas Económicas Especiales” organizado por el Banco Mundial. De acuerdo con La Voz del Sur
“El legislador oaxaqueño dijo que esta propuesta permitirá que México se integre de manera más dinámica a los mercados internacionales, y que, al mismo tiempo, contribuya al desarrollo local, regional y nacional (…) El Sur-Sureste merece salir del rezago, de la marginación y estamos obligados a que las tres zonas económicas especiales la de Oaxaca, la de Chiapas y la de Guerrero sean exitosas, se lo debemos a la gente del Sur-Sureste del país”.
Como ya se mencionó, el gobernador de Chiapas se reunió con el Bando Interamericano de Desarrollo y con el Banco Mundial en Washington. El senador Robles participó en un evento organizado por el Banco Mundial sobre las Zonas Económicas Especiales. Cuando menos lo esperemos, serán estos organismos internacionales financieros quienes darán dinero para incentivar las nuevas zonas especiales.
Por último, cabe mencionar que han existido muchas iniciativas de ley relacionadas con las Zonas Económicas Especiales. La última de ellas fue publicada en la gaceta parlamentaria el miércoles 18 de marzo y su revisión de cerca nos podría indicar cuáles serán los marcos para el desarrollo de estas zonas.
La exposición de motivos es insistente en situar a México como región estratégica en la economía global. La importancia de las ZEE la ubica en el espacio geográfico trascendental que el país representa para el comercio Asia-Pacifico, ósea el papel que México jugará en el marco acuerdos como Acuerdo Transpacífico (TPP). Así lo dice:
“la nueva política industrial competitiva en México, requiere un instrumento diferenciado como son las Zonas Económicas Especiales que permitan a nuestra economía generar mejores condiciones de inversión y desarrollo de tecnología(…) establecer una nueva política de industrialización para frente al desafío que representa la competencia comercial de la Alianza del Pacífico y el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica.
Posteriormente realiza un análisis de las diferentes Zonas Económicas desarrolladas en el mundo y, aunque usted no lo creo, hace una amplia referencia a las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, también conocido como ciudades Modelo, aprobadas en Honduras en 2011 como un caso ejemplar para México
“Sobresale del modelo hondureño que no se restringe al sector de manufacturas, sino que se pueden constituir como como Centros Financieros Internacionales, Centros Logísticos Internacionales, Ciudades autónomas, Cortes Comerciales Internacionales, Distritos Especiales de Inversión, Distritos Energéticos Renovables, Zonas Económicas Especiales, Zonas sujetas a un Sistema Jurídico Especial, también como Zonas Agroindustriales Especiales, Zonas Turísticas Especiales, Zonas Mineras Sociales, Zonas Forestales Sociales o cualquier otro régimen especial no especificado que incluya una combinación de varios de estos regímenes para procurar el desarrollo de las inversiones bajo modelos incluyentes” .
“Otras de la características de la flexibilidad del modelo de Honduras es que su régimen fiscal las autoriza a crear su propio presupuesto, el derecho a recaudar y administrar sus propios impuestos, a determinar las tasas que cobran por los servicios que prestan, a celebrar todo tipo de convenios o contratos hasta el cumplimiento de sus objetivos en el tiempo, aun cuando fuera a lo largo de varios períodos de gobierno. Además que son zonas fiscales y aduaneras extraterritoriales, distintas a las del resto del territorio nacional”.
No sorprende que la iniciativa de ley integre el ejemplar caso de las ZEDES ya que las disposiciones generales de la ley parecen promover un proyecto igual. Como se puede apreciar en los artículos de la ley, se pretende formar zonas exclusivas para el capital, con excepcionalidad arancelaria, libres de impuestos, con tribunales autónomos y reglas laborales propias. Aquí destaco algunos:
Artículo 4. Las Zonas deben operar sobre una política de libre comercio y competencia que garantice la libre circulación de bienes, activos intangibles, servicios, tecnología, inversión y capital humano.
Artículo 5. Las Zonas contarán con tribunales autónomos e independientes con competencia exclusiva sobre las mismas, los que pueden adoptar sistemas o jurisprudencia jurídicas conforme a las mejores prácticas internacionales.
Las Zonas gozan de un régimen fiscal y aduanero distinto al del resto del territorio nacional
Artículo 10. En las Zonas se pueden crear con el objetivo de desarrollar una actividad específica de la economía como centros logísticos internacionales, Centros de Población Sustentables, Zonas Especiales de Inversión, Zonas Turísticas Especiales, Zonas Mineras Sociales, Centros Financieros Internacionales
Artículo 44. Las Zonas Económicas Especiales tienen un régimen fiscal autónomo, pueden utilizar y distribuir sus ingresos financieros conforme a lo establecido en la presente Ley
I. La enajenación de servicios y mercancías nacionales de proveedores nacionales ajenos a la Zona, se aplicará una tasa del cero por ciento del Impuesto al Valor Agregado;
II. Expedición automática de la constancia de Empresa Altamente Exportadora;
III. Exención del pago de los Impuestos al Comercio Exterior causados o por causarse e Impuesto al Valor Agregado causado por la introducción de mercancías que se destinen a las actividades establecidas en el artículo 9 de la Ley;
IV. Exenciones al pago del Impuesto al Valor Agregado causado por la venta de servicios y mercancías dentro y entre Zonas y por la venta de mercancías a maquiladoras y las empresas con programas de exportación autorizados por la Secretaría de Economía;
V. El Impuesto sobre la Renta para personas físicas no puede ser superior al 12 %.
VI. El Impuesto sobre la Renta para personas morales no puede ser superior al 16 %.
VII. Un impuesto especial a los terrenos o tierras sin uso o explotación de 10 %.
VIII. Un impuesto a los bienes inmuebles cuyo porcentaje será fijado por la Comisión hasta un máximo de 10 %,
IX. Exención del pago de los derechos de trámites aduaneros.
Artículo 57. Las relaciones laborales entre Usuarios de las Zonas y sus trabajadores se sujetan a la Ley Federal del Trabajo, con las excepciones que se introducen en este capítulo.
Artículo 58. Los salarios de los trabajadores que laboren para los usuarios de las Zonas deberán ser similares y competitivos a los salarios del sector o rama económica a nivel internacional. Los incrementos salariales de los trabajadores se determinarán por productividad y desarrollo de conocimientos.
Las Zonas Económicas Especiales serán un proyecto renovado del libre comercio en México. Serán los enclaves del siglo XXI en México donde operará el capital trasnacional desde la industria, las finanzas, la extracción de recursos naturales, el turismo, etc. Resulta evidentemente falsa la idea alentada incansablemente por políticos y empresarios que promueven las ZEE como proyectos de desarrollo y crecimiento para la zona sur del país. Las actividades económicas que ya se realizan en la región, de las cuales solo mencioné una (producción de café en Soconusco) dan un indicio del interés que capital extranjero tiene en esa región del país. Como lo mencioné anteriormente, el gran capital extranjero y nacional ya existen en el sur del país, superexplotando fuerza de trabajo y despojando de tierras a los pueblos indígenas. Las Zonas Económicas Especiales vendrán a renovar ese modelo, a ponerle más gasolina al motor de la explotación y el despojo. 

Diez puntos clave de la fallida reforma anticorrupción


Emilio Gamboa con Dolores Padierna, Alejandro Encinas y Miguel Barbosa. Foto: Eduardo Miranda.
Emilio Gamboa con Dolores Padierna, Alejandro Encinas y Miguel Barbosa.
Foto: Eduardo Miranda.
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Las demandas de la opinión pública para dar vida a un Sistema Nacional Anticorrupción que, se supone, habría de eliminar este problema endémico en México y la difusión de los reportajes sobre La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto y su esposa así como la compra de otra casa por parte del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, aceleraron la aprobación de una reforma en esta materia. Las cosas no son, empero, como se ha publicitado por el gobierno y sus aliados. Veamos.
Primero. La Reforma Anticorrupción tiene lugar justo en pleno proceso electoral federal y local en varias entidades del país. El descrédito de los políticos está fuera de duda. La aprobación de una reforma constitucional sobre Anticorrupción fue la estrategia pluripartidista para vender la percepción a la opinión pública que se actúa para enfrentar el tema, de ahí el respaldo amplio entre las fracciones parlamentarias, salvo honrosas excepciones. El problema es que es eso; sólo una percepción, no una realidad efectiva.
Segundo. La reforma constitucional Anticorrupción deja intocada la figura del presidente de la República, sólo sujeto a dos hipótesis para ser procesado: a) Traición a la patria, cuyo tipo penal es poco menos que imposible acreditar y b) Delitos graves del orden común, cuyo título ha desaparecido del Código Penal. En síntesis, no hay en esta reforma ninguna medida para evitar que el presidente de la República incurra en corrupción y sí permite que el abuso del ejercicio de poder quede sin ser sancionado. Un caso como la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto y su esposa si el sistema Anticorrupción se hubiera dado sin ninguna sanción porque no se reguló esa hipótesis de alta corrupción.
Tercero. Fue precisamente la corrupción en la que incurrió el Presidente, su familia y su secretario de Hacienda quienes generaron, con sus conductas, la necesidad en el círculo rojo de hacer algo en esta materia. Paradójicamente, los responsables de los principales actos de corrupción no tuvieron una sola referencia legal Anticorrupción y, en realidad, se asiste a un acto de simulación, otro más, para manipular a la opinión pública.
Cuarto. La palabra clave de la corrupción fue el conflicto de interés, que la clase política debió aprender como parte de un control de daños que nunca fue efectivo. Lo absurdo es que el vocablo conflicto de interés razón y justificación, en buena medida, de la reforma constitucional comentada no fue incluida en la citada reforma. Ni una sola mención a esta expresión que, como dice la senadora Dolores Padierna ha quedado proscrita en el lenguaje del poder. Dicho sea de paso, la senadora Padierna fue una de las poquísimas expresiones de anteponer el interés general a criterios de ventaja política y fue la que mejor dio una batalla argumental sólida en la tribuna del Senado. Es de la excepciones que confirman la regla de que no todos los políticos son corruptos.
Quinto. La propia senadora Padierna sintetizó el problema: “Se requería un cambio de 5 kilómetros y se hizo uno de cinco milímetros. Duro, pero cierto. Ese es el tamaño de lo que debió hacerse y no se hizo. Peor aun como una concesión graciosa los ilícitos administrativos – no penales que no fueron extrañamente normados- pasaron de una prescripción de cinco a siete años. En las sociedades democráticas este periodo abarca en promedio 15 años.
Sexto. La figura del fuero previsto en el artículo 108 constitucional tuvo como finalidad proteger la libertad de expresión de los legisladores para evitar ser enjuiciados por sus palabras en tribuna desde la Constitución de 1917. Esa figura se mal formó al transcurso del tiempo para convertirse en lo que es ahora, garante de impunidad. Al no tocar esta figura se deja intacto ese conspicuo instrumento para hacer frente sin problemas a delitos y/o ilícitos cometidos por una amplia red de políticos que buscan espacios en el Congreso para gozar privilegios que constituyen, en sí mismos, actos de corrupción.
Séptimo. La reforma constitucional incluye lo que ya existe en la ley desde los 80´s: la declaración patrimonial y agrega la figura de la declaración de interés. Lo hace, empero, bajo protesta de decir verdad; es decir, no se revisará si lo que dice el servidor público y lo que declara coincide en los hechos. Peor aún, esta información no está sujeta al principio de máxima publicidad, ni siquiera a la mínima.
Octavo. La participación más activa del Congreso de la Unión para ratificar a los órganos de control del Ejecutivo y al secretario del tema, no garantiza nada. Más aún, genera un nuevo reparto de cuotas o mecanismos de incentivos económicos para que los legisladores aprueben a los propuestos sin mayor debate, porque son los mismos de siempre con las mañas que todos les conocemos.
Noveno. En nombre de la Anticorrupción se creará una nueva estructura burocrática, la Fiscalía Anticorrupción que, en modo alguno, combatirá la corrupción, sino que generará incentivos para repartir espacios ensanchando la burocracia sin garantía alguna, en perjuicio de los recursos del pueblo. La Auditoría Superior de la Federación tendrá algunas nuevas atribuciones, pero se queda sólo en la mera recomendación igual que ahora. En todo caso, podrá presentar denuncias de hecho, pero al no reformar la figura del Procurador General de la República eso está destinado a actuar sólo en aquellos casos donde, no por la corrupción, sino debido a las revanchas políticas tengan lugar para justificar su existencia.
Décimo. La reforma constitucional se queda en una mera ilusión óptica que no resuelve los problemas de fondo ni de forma siquiera. Eventualmente podrá sancionar la corrupción minúscula, pero no la de los altos niveles de gobierno. Y todo lo anterior habrá de esperar largos años, porque México no es, todos los sabemos, un Estado de derecho. De esta suerte, si se cumpliera y aplicara la ley sus efectos serían de largo plazo. En la impunidad tan nuestra en la clase política eso se prolonga al infinito. Como diría Lampedusa en su obra El Gatopardo “”Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”. “¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado”. Una de esas batallas que se libran para que todo siga como está”. No hay, a final de cuentas, nada que festejar y mucho que lamentar porque se ha perdido una oportunidad de avanzar más allá de los cinco milímetros Dolores Padierna dixit.
@evillanuevamx
ernestovillanueva@hushmail.com
www.ernestovillanueva.blogspot.com

“Tragedia nacional”: 25 mil 821 personas desaparecidas en México


Hasta marzo de 2015, en el país se enlistaron oficialmente 25 mil 821 personas “no localizadas” en el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, del Sistema Nacional de Seguridad Pública. De éstas, 10 mil 836 desaparecieron en lo que va del actual gobierno. El resto, es decir la mayoría, data de la administración de Felipe Calderón. Por su metodología, la base de datos gubernamental podría ocultar centenas de desapariciones, señalan organizaciones civiles. Esta realidad constituye “una verdadera tragedia nacional”, considera Santiago Corcuera, integrante del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU


En agosto de 2014, el gobierno mexicano reconoció la existencia de 22 mil 611 personas “no localizadas”. Siete meses después, a marzo del año en curso, ya son 25 mil 821.           
Más del 40 por ciento de las personas que a la fecha se encuentran en calidad de “no localizadas” (10 mil 836) desapareció en lo que va del actual gobierno: de enero de 2013 a marzo de 2015. Mientras que el 54 por ciento (13 mil 996) fue durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa. Se trata de personas que hasta el momento permanecen en calidad de desaparecidas, es decir, que no han sido encontradas vivas o muertas.
Estas cifras constan en el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (Rnped), que se alimenta de las denuncias presentadas ante las agencias del Ministerio Público, tanto del fuero federal como del común. El instrumento de información del Sistema Nacional de Seguridad Pública contabiliza únicamente a las personas que aún no han sido localizadas.
El 72 por ciento de las personas que actualmente se encuentran desaparecidas (18 mil 536) son varones. En tanto, el 59 por ciento (15 mil 294) están en edad productiva, y el 25 por ciento (6 mil 467) son menores de 19 años. Estos indicativos sobre el perfil de las 25 mil 821 “no localizadas” se desprenden de la estadística oficial.
El Rnped permite, asimismo, ubicar las entidades con los más altos índices de desaparición. Se trata, en primer lugar, de Tamaulipas, con 5 mil 479 casos. Le siguen Jalisco, con 2 mil 248; Estado de México, con 2 mil 74; y Nuevo León, con 2 mil 21.
En febrero pasado, México fue examinado por el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Como parte de sus observaciones finales, éste advirtió un contexto de desapariciones generalizadas en gran parte del territorio mexicano, muchas de las cuales podrían calificarse como desapariciones forzadas.
 “Una verdadera tragedia nacional”, así se refiere Santiago Corcuera Cabezut, integrante del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, a la dimensión que ha alcanzado el fenómeno de la desaparición de personas en México.
En entrevista con Contralínea, y bajo la aclaración de que los comentarios que emite son a título personal, el maestro en derecho por la Universidad de Cambridge dice que, en aras de desarrollar las medidas adecuadas y efectivas para la erradicación de las desapariciones, el Estado mexicano debe reconocer la dimensión del problema, tal como se lo recomendó, en 2011, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU.
Sin embargo, a la fecha, el gobierno mexicano sigue sin reconocer la magnitud de la problemática en cuestión, además de que le ha faltado voluntad para resolverla, señala Corcuera Cabezut.
A decir del exintegrante del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU, el origen de la tragedia de las desapariciones en territorio mexicano data de 2006, luego del “espiral de violencia” que desató la “guerra contra el narcotráfico”, política de seguridad ejercida por Felipe Calderón a través del empleo de las Fuerzas Armadas.

Registro oficial podría ocultar   cientos de desapariciones

El Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas no reflejaría la totalidad de las desapariciones que ocurren en el país. Las razones son diversas: no incluye a las personas que ya fueron localizadas; no da cuenta de los casos que carecen de denuncia ante la autoridad; respecto de los hechos que constan en el fuero federal, sólo contempla las averiguaciones previas iniciadas por la Procuraduría General de la República (PGR) entre 2014 y 2015.
Un ejercicio realizado por Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila permite entrever la ºde las desapariciones en México. De un total de 147 casos que tienen averiguación previa en la PGR, la organización civil encontró que tan sólo 23 constan en el Rnped. De acuerdo con este parámetro, en ese caso la base de datos oficial ocultó el 84 por ciento de los casos de desaparición.
A este subregistro habría que adherir los casos que no constan en los expedientes judiciales porque, como explica Corcuera Cabezut, los familiares o seres queridos de la persona desaparecida no siempre denuncian. Esto ocurre, precisa el experto, principalmente por temor o por el trato de “hostigamiento terrible” que reciben en su intento de exponer los hechos ante la autoridad ministerial.
Perseo Quiroz Rendón, director ejecutivo de Amnistía Internacional México, comenta que la base de datos gubernamental no es “muy confiable”, dada su falta de rigor técnico y su “rudimentaria metodología” de recopilación de información. Es así, asegura, que dicho registro no refleja el número real de desaparecidos a nivel nacional.
Derivado de un acuerdo de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, en 2011 el gobierno mexicano empezó a construir una base de datos de personas no localizadas basada en información de las procuradurías y fiscalías locales. Al 30 de noviembre de 2012, es decir, en vísperas del fin del sexenio de Felipe Calderón, ésta llegó a acumular un total de 26 mil 121 registros.
De acuerdo con información difundida por la PGR, la base de datos oficial sería depurada y actualizada por la administración de Enrique Peña Nieto a partir de la eliminación de los nombres de las personas ya localizadas y de la identificación de homonimias o registros duplicados. Es así que, a marzo del año en curso, constan en el registro gubernamental 25 mil 821 casos de personas no localizadas.
A principios de 2012 se expidió la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, la cual regula la operación, funcionamiento y administración del Rnped. La aplicación de la misma corresponde al Ejecutivo federal, a través del Secretariado Ejecutivo, quien tiene la obligación de publicar el registro actualizado en su página electrónica.
En febrero pasado, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU externó su preocupación por la falta de reglamentación de la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, y por el hecho de que el Rnped no diferencia entre las desapariciones perpetradas por particulares y las forzadas, es decir, aquellas que son obra de agentes del Estado o de personas o grupos que actúan con su autorización, apoyo o aquiescencia.
 “Mientras toma nota de la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, al Comité le preocupa su falta de reglamentación, así como el hecho de que el registro no incluye información que permita determinar si la persona pudo haber sido sometida a desaparición forzada.”
Los expertos de la ONU recomiendan al Estado mexicano contar con un registro único de personas desaparecidas a nivel nacional que, como mínimo, refleje de forma exhaustiva y adecuada todos los casos de personas desaparecidas, al contemplar datos como sexo, edad, nacionalidad, así como lugar y fecha de desaparición; incorpore información que permita determinar si se trata de una desaparición forzada o de un hecho sin participación alguna de agentes estatales; permita generar datos estadísticos respecto de los casos de desaparición forzada aun cuando hayan sido esclarecidos; sea completado con base en criterios claros y homogéneos, y actualizado permanentemente.
Flor Goche, @flor_contra
[PORTADA]

Los caporales del imperio



Participación de Salvador Castañeda O´Connor, miembro de la Dirección Colectiva del Partido de los Comunistas y Director de la revista Unidad Comunista en el Seminario "El Pensamiento Crítico frente la Hidra Capitalista" celebrado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas

Saludo con mucho respeto a quienes convocaron y a quienes participan en este foro.

Compañeros y amigos:

Voy a referirme principalmente a la Hidra capitalista y a sus barbaridades en México porque apenas soy un comunista de rancho; hablo desde la posición de quien comparte con mis compañeros del Partido de los Comunistas, la satisfacción de no habernos rendido, de no habernos vendido, de no haber claudicado y de ser adherentes a la Sexta, prácticamente desde que nacimos como organización política del proletariado.

Tenemos el orgullo además por haber sido de las pocas organizaciones que recorrieron junto a la Comisión Sexta del EZLN todo el territorio nacional, de sur a norte y de este a oeste, en lo que se le conoce como La Otra Campaña. Aunque en el recorrido haya muerto de un infarto nuestro Secretario General, el inolvidable compañero Sergio Almaguer Cosío.

La Revolución mexicana, hecha por campesinos, indígenas, obreros y pequeños burgueses, destruyó la dictadura porfirista; reconoció la lucha de clases y los derechos sociales de la clase obrera y de los campesinos; reconoció la personalidad jurídica de los pueblos originarios y ordenó la restitución de sus tierras, aunque esto sólo se haya logrado en una mínima parte; multiplicó las fuerzas productivas y elevó los niveles de vida de la población; transformó a México de un país agrario y minero, en un país agrícola e industrial; y tomó medidas para asegurar su desarrollo independiente respecto del extranjero, puesto que ya había sufrido el despojo de más de la mitad de su territorio a manos de los Estados Unidos y soportado y vencido la intervención política y militar del Imperio Francés.

El presidente Alemán, representante de la burguesía, que surge y se fortalece a causa del desarrollo económico post- revolucionario, asaltó los sindicatos con el ejército para imponer a dirigentes adictos al gobierno llamados “charros”; agredió a los campesinos, al conceder a los terratenientes la posibilidad de acudir al juicio de amparo contra las resoluciones agrarias; expropia ejidos para construir fraccionamientos urbanos; entrega las tierras de riego a los ricos; traiciona al movimiento y se convierte en un hombre muy próspero.

Establecida la hegemonía burguesa, se mantiene, sin embargo, el crecimiento económico, a base del capitalismo de Estado, hasta que llega una época de declinación y crisis, que termina con el arribo al poder de funcionarios neoliberales para interrumpir el desarrollo independiente del país y suprimir los derechos de la Nación, de los obreros, de los campesinos, de los indígenas y de toda la población.

La elección del presidente Miguel De la Madrid, no fue cuestionada, pero él fue quien en 1982 modificó radicalmente nuestra Constitución, para facilitar la aplicación de las prácticas neoliberales y poner al Estado al servicio de los monopolios.

El nuevo artículo 25 constitucional, por ejemplo, obliga al Estado a apoyar a las empresas del sector privado y a proteger la actividad económica que realizan los particulares, cuando la tesis original es que la propiedad privada no es un derecho inherente al individuo sino una concesión que la Nación le otorga, a la que puede expropiar e imponerle las modalidades que dicte el interés público. La reforma se propuso fortalecer a los monopolios nacionales y extranjeros, en lugar de combatirlos.

Toda la reforma estaba llena de contradicciones y falsedades. Se reclamaba para el Estado la rectoría del desarrollo económico, cuando, por otra parte, se abría el camino para despojarlo de las empresas del sector público, que eran precisamente las que materialmente permitían dicha rectoría. Se facultaba innecesariamente al Estado para planear la economía, porque esa facultad ya estaba prevista en artículo 27 de nuestra Constitución, con el propósito expreso de eximir a los particulares de la obligación de someterse a dicha planeación.

Desmintiendo el prestigio de la Constitución de Querétaro, que fue considerada, en su tiempo, como la más avanzada, la nueva Constitución, pasó a ser la única en el mundo que consagra el mando del capital monopólico trasnacional.

32 años más tarde Peña Nieto promueve, con carácter urgente y sin discusión, reformas constitucionales para despojar a la Nación y a los trabajadores de los pocos derechos que aún conservaban y para convertir las garantías en delitos, elevando al más alto rango jurídico las prácticas fascistas

A pesar de este alegato, estoy muy lejos de creer en la magia del derecho.

A Hitler nunca le preocuparon mucho las cuestiones legales. Gobernó inclusive con la constitución de Weimar, él impuso el terrorismo fascista de hecho. A nuestros gobernantes, en cambio, les encanta legislar, aunque para ellos el derecho es como el juego del “Jadir”, que cambia las reglas según el capricho y conveniencia de quien reparte las cartas.

El origen de nuestro sometimiento a los monopolios globales que surgieron a causa de leyes objetivas del desarrollo del capitalismo, es el reconocimiento y pago puntual de una deuda moralmente inaceptable y materialmente impagable, que pasó de 2 mil millones de dólares en 1964 a 19 mil millones en 1976, sobrepasando los 50 mil millones de dólares durante la administración de López Portillo.

Frente a la crisis que vive el país, muchos mexicanos de buena fe, apelan al artículo 39 de nuestra Constitución para llamar a nuestro pueblo a que en uso de su soberanía, imponga los cambios revolucionarios que nuestra sociedad necesita. Eso me parece bien, pero lo que va a provocar esos cambios, es una ley inexorable del desarrollo social descubierta por Carlos Marx, quien nos dice que, cuando las relaciones de producción no se corresponden con el desarrollo de las fuerzas productivas se produce la revolución social. Y en nuestro país hace mucho tiempo que las fuerzas productivas más que trabadas han sido radicalmente subsumidas por una estructura productiva comandada por el capital monopólico trasnacional. Sólo falta que nuestro pueblo tenga conciencia de ello. Falta la subjetividad revolucionaria.

Como sea, sospecho que el capitalismo degeneró en barbarie y las consecuencias de la dictadura neoliberal están a la vista:

-El Estado mexicano expropió a la Nación sus bienes inalienables, incluyendo la mayor parte de su territorio y desnacionalizó la casi totalidad de las empresas del sector público, para terminar desnacionalizándose a sí mismo, abdicando de su soberanía a favor de los monopolios globales que ejercen su dominio por conducto del gobierno norteamericano.

-La Nación mexicana carece ahora del derecho a autodeterminarse.

-El pago de la deuda externa distrae enormes recursos que debieran emplearse en medidas contra el hambre. Además nos convierte de manera absurda en exportadores de divisas e importadores de alimentos.

-Se canceló la Reforma Agraria y se pusieron a la venta las parcelas ejidales no solo en perjuicio de ejidatarios sino de la integridad del territorio nacional.

-Se suscribe el Tratado de Libre Comercio y se inaugura la ruina económica del país.

-El crecimiento promedio del PIB, oscila entre el 1 y el 2%. ” El crecimiento económico , dice el economista Arturo Guillén, bajo el neoliberalismo, se ha asemejado, al “vuelo de la gallina”: corto y a ras de tierra”.
-El campo está en la ruina, se ha perdido la soberanía alimentaria. Puesto que tenemos que importar más del 50% de granos y otros productos de primera necesidad.

-La industria nacional desmantelada.

-El hombre que es la principal fuerza productiva ha sido expulsado de los procesos productivos y arrojado a la llamada economía informal, al desempleo y a la marginación. México, está integrado, dijo la Comandanta Esther en la tribuna de la Cámara de Diputados, por los que producen, por los que se enriquecen y por los que piden limosna.

-El balance de 2014, elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, advierte que lo único que crece es la pobreza y el hambre.
-20 millones de mexicanos, según confesión del gobierno, no tienen que comer el día de hoy.
-Los salarios han perdido en poco tiempo el 70% de su poder adquisitivo.

- La desigualdad social es enorme, al grado que un obrero, así sea calificado y perciba 20 salarios mínimos, necesitaría trabajar 325 años para ganar lo que el señor Carlos Slim gana en un día (142 millones de pesos, según la revista Forbes) .

-La plusvalía, que los capitalistas obtienen del trabajo humano es de enormes proporciones, apenas comparable con la que obtenían los nazis en los campos de concentración.

Por si fuera poco, desde 1993 se han otorgado 43 mil 675 concesiones, a empresas mineras extranjeras, que incluyen 95 millones 765 mil 800 hectáreas, lo que representa la mitad de nuestro territorio, superficie sobre la cual no puede desarrollarse ninguna actividad productiva, agrícola, ganadera o forestal, al menos que la emprenda el mismo concesionario. El promedio de una parcela es de 5 hectáreas, mientras que las concesiones mineras llegan a poseer hasta 5 mil hectáreas. Además del riesgo de perder esa superficie para siempre, cancelamos de plano, el crecimiento de la economía rural. De paso debo decir que la cantidad de oro que sustrajeron las empresas en 10 años fue de 420 toneladas, contra las 190 toneladas que se extrajeron durante los 300 años de la colonia

Quienes nos gobiernan no tienen opinión sobre las políticas públicas que se aplican en el país. Ni siquiera pueden compararse con los virreyes que representaban aquí a la Monarquía española, que se quedaban con la mayor parte del oro y la plata, mientras que los gobiernos actuales solo retienen menos del 2% del valor de los metales que extraen de nuestro territorio. Son incapaces de enmendarle una coma a las leyes, presupuestos y demás instrucciones que les envía la metrópoli, cuando los virreyes se desentendían de algunas cédulas reales mediante la fórmula:” Se acatan pero no se cumplen”.

Son apenas los caporales del imperio.

En su calidad de testaferros de los poderes trasnacionales desplazan a los grupos políticos y económicos orientados por la vieja lógica del capitalismo nacional. La progresiva refundación de los Estados nacionales limita la actividad de los parlamentos a la aprobación formal de legislaciones de factura trasnacional, en tanto sus órganos ejecutivos y sus tribunales quedan atados de pies y cabeza.

Es totalmente falso que el voto mayoritario del pueblo haya designado a nuestros gobernantes. Su origen es el golpe de Estado y el fraude electoral. Gobiernan gracias a la fuerza del ejército, la policía, grupos paramilitares y bandas del narcotráfico, con el apoyo de la potencia militar del imperialismo.

Las elecciones están concebidas para legitimar a los que detentan el poder. No son por hoy, un camino para el cambio. De que sirve integrar un parlamento que ni parlamenta ni decide nada, solo formaliza los paquetes legislativos que nos mandan los gringos.

Compañeros y amigos:

En el Manifiesto Comunista se dice que la lucha de clases conduce a la transformación revolucionaria de toda la sociedad o al hundimiento de las clases en pugna. Ninguno de estos dos fenómenos se ha producido en México, pero si existe una transformación de las clases fundamentales, que se encamina a su hundimiento.

Por el lado de la burguesía, han desaparecido los múltiples monopolios de carácter nacional para que aparezcan los grandes monopolios globales que, siendo unos cuantos, concentran la producción económica y acumulan la mayor parte de los capitales en el mundo. Los burgueses se están haciendo poquitos al grado que los dueños de riqueza no llegan ni con mucho al 1% de la población mundial.

La burguesía mexicana montada en el proceso revolucionario que iniciaron en 1910, los obreros, los campesinos y la pequeña burguesía y que, según Atilio Borón, fue la más poderosa de todas las burguesías de América Latina, al disponer sin ningún derecho de la casi totalidad de las empresas públicas, que eran además la base material de su existencia, ha pasado a convertirse en un parasito social en vías de extinción.

Respecto a los mexicanos que encabezan o figuran en la lista de Forbes, se puede decir que son criminales de la peor especie, que se han enriquecido hasta lo absurdo, a costa del patrimonio de la Nación o explotando sin piedad a los trabajadores. La Nación les entrega, casi sin costo, las riquezas de su territorio, del espacio, del mar y del subsuelo. No gobiernan a México directamente sino a través de su participación en los monopolios globales.

Los burgueses más enriquecidos aquí son tan poquitos que la prensa nacional difundió el dato de que menos de 20 familias mexicanas reciben más ingresos que el resto de la población en su conjunto.

En la otra cara de la moneda, buena parte de la clase obrera ha sido expulsada de las empresas a causa del creciente empleo de máquinas, producto de los avances impresionantes de la ciencia y la tecnología, no para formar parte del ejército industrial de reserva, desde donde pueden recuperar su empleo, sino de la población sobrante.

El numero de trabajadores asalariados en nuestro país ha disminuido y la tendencia es que sigan disminuyendo .Todavía en el 2008, 28 millones de personas eran trabajadores remunerados y subordinados mientras que 3 años más tarde sólo eran 13.2 millones, menos que los trabajadores que participan en la llamada economía informal que sumaron 14 millones de personas, lo que acredita que, desde el punto de vista del número de trabajadores, las relaciones capitalistas de producción, basadas en la explotación del trabajo asalariado, han dejado de ser las más importante , lo que nos lleva a la reflexión de que tal vez la Hidra capitalista se esté consumiendo así misma porque la esencia del capitalismo es precisamente la explotación del trabajo asalariado.

“En términos económicos, dicen Rafael Cervantes Ramírez y otros analistas cubanos en su ensayo “Transnacionalización y Desnacionalización”, el efecto fundamental de la revolución de las fuerzas productivas contemporáneas es el ahorro gigantesco de trabajo humano, en tanto que la ley económica fundamental que preside el movimiento de todo capitalismo es la producción de plus trabajo”.

La clase obrera si tiene ahora algo que perder: el empleo. Compite por el empleo con sus propios hermanos de clase, abaratando la mano de obra. Vive a la defensiva, tratando de conservar uno a uno los derechos que va perdiendo y las conquistas de clase logradas en el pasado, en una lucha reivindicativa que resulta insuficiente. En México, ni siquiera cuenta, con verdaderos instrumentos de lucha, como son los sindicatos y los partidos obreros, de los que ha sido despojada. En ninguna parte del mundo, y mucho menos en Europa o los Estados Unidos, donde se supone que existe una clase obrera más numerosa, organizada y experimentada se le ve luchando contra el sistema o por el socialismo.

Pero la frase del Manifiesto que se refiere al “hundimiento de las clases en pugna”, tiene un sentido más profundo, de tal manera que si los mexicanos no nos organizamos para darle a la sociedad los cambios revolucionarios que reclama, nos espera la involución y el retroceso.

¿Quiénes son entonces los sujetos del cambio?

El comandante José Ramón Balaguer, responsable de la política internacional del Comité Central del Partido Comunista de Cuba ha escrito “…la clase obrera sigue siendo la productora de la casi totalidad de la masa de riqueza sobre la que se asienta no solamente el desarrollo, sino la subsistencia misma de la humanidad, por lo que en la lucha de clases sigue siendo determinante… la contradicción entre burgueses y proletarios sigue siendo la contradicción antagónica fundamental del capitalismo”. Pero también advierte que la noción de que en cualquier circunstancia histórica, la clase obrera esta necesariamente obligado a ejercer ese rol, que le está reservado de manera exclusiva, no es sino una vulgarización del pensamiento marxista. Además, agregaría yo, Marx y Engels no se refirieren en el Manifiesto solo al proletariado industrial, sino a todo el proletariado en su conjunto, a quienes carecen de los medios de producción y de subsistencia.

En México, el Partido de los Comunistas y sus aliados tienen una línea de ruptura y de enfrentamiento con el sistema capitalista, más son los pueblos originarios los que han tomado la iniciativa, como lo demuestra la organización de este foro.

El Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, siendo un agrupamiento armado, emprende la contradicción, que linda con la epopeya, de oponerse al sistema capitalista con formas pacíficas. No destruye ni mata; construye autonomías y defiende la vida; impulsa la economía y el trabajo colectivo en beneficio de todos los hombres, las mujeres, los niños y los ancianos; reinstala la democracia griega pero sin esclavos, bajo el principio que pronto será universal de “Mandar obedeciendo”. .

Frente a los peligros que se ciernen sobre nuestro planeta, como la contaminación ambiental, el cambio climático, y el posible uso de armas nucleares, el Comandante Fidel Castro ha hecho frecuentes y dramáticos llamados a todos los pueblos del mundo para enfrentar juntos a los imperialistas. La contradicción que enfrenta la humanidad con quienes se sienten los dueños del planeta no está por encima de la contradicción entre lo nuevo y lo viejo, ni niega el principio de la lucha de clases, ni tiene nada que ver con llamados románticos por la paz, sino por el contrario, llama a todos los pueblos del mundo a derrocar al capitalismo destruyendo a los monopolios globales. “ El sistema económico que ha prevalecido,   dice Fidel Castro , es incompatible con los intereses de la humanidad. Debe cesar y cesará”.

Respecto a nuestro país. ¿Quiénes son las víctimas, y por tanto, los más interesados en combatir la barbarie?
La Nación, los trabajadores, los pueblos originarios y las masas marginadas.

La Nación ha perdido su derecho a la autodeterminación y buena parte de su territorio y de su patrimonio. La faja prohibida para extranjeros en las fronteras y litorales, es ahora faja exclusiva para ellos. Se ha entregado a los concesionarios extranjeros más del 50% de nuestra superficie y las riquezas del subsuelo. El petróleo solo es propiedad inalienable de la Nación, mientras permanezca en el subsuelo. En lugar de ser la expropiadora ha sido expropiada de las minas, los ferrocarriles ,la industria siderúrgica, los teléfonos, las carreteras, los puertos, la aviación, los bancos, las empresas comerciales, los seguros, la electricidad, el petróleo y pronto lo será del agua.

A la clase obrera y a todos los trabajadores se les ha privado de sus derechos históricos, entre ellos, el derecho de huelga, y han sido despojados de sus instrumentos de lucha, en acciones de carácter abiertamente fascistas, según la caracterización que del fascismo hace Palmiro Togliatti.

A los pueblos indígenas se les sigue agrediendo como hace quinientos años. Y se les sigue despojando de sus tierras y aguas. Se atenta todos los días contra su vida y su cultura milenaria..

Las masas marginadas, en opinión de los monopolios globales, son población sobrante que debe desaparecer. ¿Cómo? Con guerras de exterminio, epidemias, hambre, enfermedades, desaparición forzada y asesinatos vulgares.

Los crímenes del sistema han llegado más allá del genocidio corriente. Y la corrupción de nuestros gobernantes actuales, no tiene parangón en ninguna parte de nuestra historia.

México es una colonia que se gobierna con métodos fascistas.

El fascismo del siglo pasado fue enfrentado en México por un gran frente nacional encabezado por la clase obrera, agrupada en una central única, que se organizó con anterioridad a los frentes nacionales propuestos por Jorge Dimitrov. El fascismo y la barbarie de nuestros días encuentran a los mexicanos desorganizados y dispersos. Tengo la convicción de que el día que se unan los partidarios de la liberación nacional y del progreso social, como lo hicieron en la guerra de independencia, caerán el gobierno, el Estado burgués y el sistema.

Sostengo que el EZLN, tiene como nadie, la suficiente autoridad política y moral para convocar a la sexta y a todas las resistencias, que existen por miles en el país, a la formación de un frente nacional por la liberación nacional, por la vida, la libertad y en contra de la barbarie. Este frente debe ser de los proletarios, de los que sufren. No pretende incorporar a los enemigos de la nación, del pueblo y de los cambios revolucionarios.

Por eso creemos en la vigencia de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en su llamado a “hacer es un acuerdo con personas y organizaciones mero de izquierda…Y tal vez encontramos un acuerdo entre los que somos sencillos y humildes y, juntos, nos organizamos en todo el país y ponemos de acuerdo nuestras luchas que ahorita están solas, apartadas unas de otras, y encontramos algo así como un programa que tenga lo que queremos todos, y un plan de cómo vamos a conseguir que ese programa, que se llama “programa nacional de lucha”, se cumpla.

Y entonces, según el acuerdo de la mayoría de esa gente que vamos a escuchar, pues hacemos una lucha con todos, con indígenas, obreros, campesinos, estudiantes, maestros, empleados, mujeres, niños, ancianos, hombres, y con todo aquel que tenga bueno su corazón y tenga la gana de luchar para que no se acabe de destruir y vender nuestra patria que se llama “México” y que viene quedando entre el río Bravo y el río Suchiate, y de un lado tiene el océano pacífico y del otro el océano atlántico.” 

Formado el frente, le corresponderá en primer lugar precisar, mediante un debate colectivo y democrático, que se eleve al plano sereno de la ciencia, la vía revolucionaria para enterrar al capitalismo, fascismo, barbarie, o como se llame, y enterrarlo boca abajo como lo propuso en vida el Subcomandante Marcos, para que entre más le rasque más se hunda. El desarrollo de la sociedad humana como el de la naturaleza está sujeto a leyes objetivas de las que debemos servirnos para impulsar las transformaciones revolucionarias que reclama la sociedad.

Optar por la violencia armada, siempre será un privilegio del enemigo. Pero si a algo le temen los norteamericanos es que los hechos de guerra se produzcan dentro de su territorio y no deben olvidar que allí habitan más de 20 millones de mexicanos, de los cuales, la mitad por lo menos, se rebelarán contra una nueva agresión armada sobre nuestro país.

En la lucha por la liberación nacional, tan comprometida por el TLC, los indios de México tuvieron voz y la tuvieron muy fuerte. Frente al desmantelamiento de los ejidos y la privatización de sus parcelas, que provocó la contrarreforma al artículo 27 constitucional, los zapatistas pusieron en marcha un nuevo agrarismo, basado en la tesis inmortal de que “la tierra es de quien la trabaja”. Frente al abandono de las tareas del Estado en materia de promover el desarrollo económico independiente, el progreso social y la democracia, los zapatistas iniciaron la lucha por la autonomía política, económica y social de los pueblos indígenas, privilegiando el trabajo colectivo y la autogestión.

A partir del primero de enero del año de 1994 cuando brotó como un milagro de la naturaleza y de la historia, la insurgencia zapatista, los indios de México han dejado de ser el objeto de la solidaridad de los mexicanos bien nacidos, para transformarse en sujetos revolucionarios contra el sistema capitalista y el dominio de los monopolios globales. Ni siquiera sería válido el reclamo ortodoxo de que la clase obrera es la clase revolucionaria por excelencia, porque esta última está integrada en buena parte por indígenas.

Los zapatistas han demostrado que podemos impulsar la economía y el verdadero bienestar de nuestros semejantes sin necesidad de la maldita explotación del hombre por el hombre.

Yo he visto la alegría de los zapatistas en la región de que venturosamente son dueños y señores. Y los he visto también, fuertes, sanos, solidarios y cariñosos, por la sencilla razón de que no se explotan unos a otros. Yo he visto a los zapatista amar, como pocos mexicanos, a la tierra y a su Nación.

El desarrollo de las autonomías zapatistas, es un camino probado que podemos emprender los mexicanos en el campo y las ciudades, de acuerdo con las particularidades de cada región del país. También hay que obtener experiencias de la llamada economía informal, que mejor debiera llamarse economía social, que bien pudieran ser un conjunto de relaciones de producción distintas a las de carácter capitalista.

Estas realidades acreditan que los mexicanos no necesitamos del gobierno ni del sistema de la explotación humana para que organicemos nuestra propia economía, nuestra propia democracia y la prestación de los servicios indispensables que requiere la población.

Si por otra parte, se logra construir en el mundo otro polo, opuesto a la dominación hegemónica de los Estados Unidos y socios, los caminos de la revolución quedarían despejados y lo que importa, como dicen los gitanos del cuento de Máximo Gorki, es precisamente el camino.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Mayo de 2015.

El sindicalismo oficial reitera su confianza en los cambios estructurales


Reconocen que no hay mucho que festejar el 1º de mayo

Georgina Saldierna 
Periódico La Jornada
Sábado 2 de mayo de 2015, p. 8

En la celebración del Día del Trabajo, dirigentes del sindicalismo oficial reiteraron ayer su apoyo a las llamadas reformas estructurales, pero demandaron que estos cambios se reflejen de manera positiva en casa de los asalariados y que no se conviertan en botín de unos cuantos, pues ello sólo generará pocos ricos más ricos y muchos pobres más pobres.

Ante miles de sindicalistas afiliados a la CTM, la CROM y la Confederación de Trabajadores y Campesinos (CTC), entre los que destacaron los petroleros por sus playeras rojas, reconocieron que no hay mucho que festejar el 1º de mayo, ya que todavía hay quienes quieren ver a los obreros como dóciles instrumentos que deben laborar por cada vez menos salario y empleos más precarios.

En medio de los distintos escándalos de corrupción que se han destapado en el país, también hicieron un llamado a combatir firmemente dicha práctica, venga de donde venga, y fortalecer el estado de derecho.
Los integrantes de las centrales oficiales colmaron el Zócalo de la ciudad de México desde antes de las 8 de la mañana, con lo que se convirtieron en los primeros en ocupar el lugar, por el que ayer pasaron todo tipo de sindicalistas, a diferentes horas del día.

Sin la participación de los máximos dirigentes de organizaciones gremiales afiliadas al Congreso del Trabajo, debido a que se encontraban en la residencia de Los Pinos, donde se conmemoró el Día del Trabajo, José Luis Carazo, de la CTM, consideró que las reformas estructurales impactarán en una mayor productividad, pero es importante que se reflejen en casa de los trabajadores, quienes con frecuencia se les deja al final de la lista.
Advirtió que el movimiento obrero se mantendrá vigilante de que los cambios legales se mantengan en la línea trazada en beneficio de una sociedad nueva.

Amador Monroy, de la CTC, agregó que la unificación del salario mínimo en todo el país y su desvinculación de más de 500 normas, no es suficiente. Lo que se requiere es que el sueldo alcance a cubrir las necesidades mínimas de un jefe de familia. Consideró necesario controlar el comercio, pues antes de que se registre un incremento salarial encarecen los productos básicos.

El dirigente también se refirió a que los trabajadores tienen poco que celebrar: No podemos festejar si la riqueza se concentra en unos cuantos mexicanos, si los salarios mínimos aumentan en la proporción de un trago de Coca Cola y si los créditos para la vivienda resultan inaccesibles.

Como su antecesor en el uso del micrófono, aludió a las reformas estructurales y dijo que deben ser base primordial para lograr el crecimiento y el desarrollo del país, y no convertirse en botín de unos cuantos.
En medio de chiflidos, matracas, silbatos de trenes y enormes globos con forma de zepelines, Luz Elena Arellano, de la CROM, recordó las duras condiciones de los asalariados al destacar que la jornada laboral de ocho horas no es una realidad, pues debido al bajo poder adquisitivo, los obreros se ven obligados a alargar sus horarios de trabajo.
Junto a una enorme manta en la que se leía que los trabajadores son la única alternativa para transformar al país, Jorge Eduardo Martín del Campo, del Congreso del Trabajo, se refirió a los problemas de la corrupción y pidió que se combata, venga de donde venga.

La sal de la tierra



Carlos Bonfil

Foto
Sebastiao Salgado en un fotograma de la cinta La sal de la tierra

Una belleza fantasmal. El cineasta alemán Wim Wenders ha elegido consagrar su documental más reciente, La sal de la tierra (2014), a la figura y obra del fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado, como antes lo hiciera, memorablemente, en sus aproximaciones biográficas a los directores Nicholas Ray, en Relámpago sobre el agua/Nick’s movie (1980), o Yasujiro Ozu, en Tokyo-Ga (1985), o a la coreógrafa y bailarina Pina Bausch, en Pina (2011). En esta ocasión, el también realizador de Hammett (1982), doble retrato del detective privado y escritor Dashiell Hammett, y tributo al cine negro, sigue de cerca, sin un orden cronológico convencional, la trayectoria artística de Salgado, fotógrafo social, en colaboración con su hijo Juliano Ribeiro Salgado, co-director y también guionista del documental. La organización del material es atractiva. El fotógrafo comenta su trayectoria artística, sus opciones profesionales a una edad temprana, los años de militantismo político, y lo hace de frente a la cámara, con su rostro apacible y maduro destacado en un fondo negro, como si la entrevista transcurriera en un cuarto oscuro.

Una vez esbozado el contexto social que decide el tránsito de una carrera de economista a otra de fotógrafo socialmente comprometido, Wenders y Juliano Ribeiro se abocan a lo esencial: trasladar a la pantalla grande las emblemáticas imágenes en un blanco y negro fuertemente contrastado, que integran algunas de sus recopilaciones más célebres (El Sahel, Trabajadores, Éxodos, La mina de oro de Sierra Pelada, Génesis). El resultado es formidable.

Si desechamos una controversia hasta cierto punto estéril, impulsada en su momento por la escritora Susan Sontag, y que alude a una supuesta explotación estética de la miseria por el fotógrafo itinerante, lo que queda en definitiva es la valoración de un trabajo artístico que siempre ha militado por desarticular los mecanismos de la amnesia colectiva frente a los desastres provocados por el hombre (guerra en la antigua Yugoslavia, genocidio en Ruanda, depredación del ecosistema, explotación laboral y otros saldos desastrosos del neoliberalismo en diversas regiones del mundo). Las imágenes fuertes, a menudo insoportables, de cadáveres flotando en los ríos o de cuerpos inertes abandonados en las calles, apenas difieren de los clichés que acumulan premios y que provienen de World Press Photo o de la agencia Magnum. La diferencia es que la celebridad de Salgado y la sofisticación de sus composiciones –hieráticas, casi escultóricas, con personajes amalgamados a la naturaleza, hormiguero humano en una mina, hombre cubierto todo de petróleo, rostros petrificados en el límite de la deshumanización– parecieran autorizar la acusación de un esteticismo deliberado.

El cineasta Wenders explora precisamente la calidad estética que aleja al trabajo de Salgado de un mero registro periodístico de denuncia, y confiere a sus imágenes la trascendencia final de una obra de arte. Apenas sorprenderá que esa elaboración artística del brasileño permita múltiples lecturas y apreciaciones y encierre una complejidad mayor que la del puro documento bruto. Es el periodismo gráfico como una expresión novedosa de las bellas artes. En la pantalla cinematográfica las cualidades plásticas de las imágenes de Salgado cobran un esplendor inusitado: resaltan las texturas; se aprecian, magnificados, los contrastes y la calidad del grano. Es una nueva exploración de lo que se creía ya conocido. El cine reivindica la dignidad y el brío estético de esa labor fotográfica. Una vez más, Wenders ha rescatado el trabajo de un artista de la trivialización mediática a que una sociedad de consumo condena muchas obras de arte, volviéndolas fetiches publicitarios, íconos para la ornamentación y el estatus social, y explotación –esa sí– de una miseria social a la que se busca transformar en un cliché visual inofensivo.

La sal de la tierra refiere, a tres voces –fotógrafo, hijo y cineasta–, el cometido social de una trayectoria artística muy coherente, y de modo más revelador, el paso del pesimismo atroz del fotógrafo testigo de la condición humana –una condición para muchos irredimible–, a una suerte de vocación revitalizadora: el compromiso de Salgado y su esposa de hacer de su labor de reforestación de su propiedad familiar un modelo práctico para recuperar las zonas verdes en la depredada selva atlántica brasileña. Un propósito desmesurado (plantar un millón de árboles) para combatir el desastre ecológico y mostrar que la destrucción de la naturaleza puede ser revertida. Sigue después plasmar ese esfuerzo social en nuevas imágenes tan didácticas como deslumbrantes. Muy lejos del miserabilismo de buen tono, el fotógrafo Salgado sigue siendo cronista puntual de las mejores faenas colectivas. Y Wim Wenders, su cómplice interlocutor privilegiado.
Se exhibe en salas comerciales y en la Cineteca Nacional.

RMFF: el año de la consolidación



Leonardo García Tsao

Foto
El actor estadunidense Aaron Paul clausuró la cuarta edición del Riviera Maya Film FestivalFoto Notimex
Para su cuarta edición, el Riviera Maya Film Festival (RMFF) enfrentó un reto del cual salió adelante: el cambio de sede. Por desgracia, se perdió la singular locación de Plaza Pelícano, moribundo centro comercial cuyo conjunto de salas de proyección sólo funcionaba para el festival. En su lugar, se habilitó un espacio en el Centro Maya, otro triste centro comercial que, en lugar de estar situado en Playa del Carmen, propiamente dicha, se encuentra al borde de la carretera que conduce a Tulum.
Por suerte, dicho cambio no representó una pérdida de espectadores ni merma en las actividades del festival. Las proyecciones se llevaron a cabo en un múltiplex de Cinemex que, contra su costumbre, no incurrió en fallas técnicas. Según se sabe, el fuerte del RMFF radica en su esmerada programación, que consigue combinar lo alternativo y lo experimental con el cine de autor, sin ceder en instancia alguna a lo meramente comercial. Ninguna de sus películas fue traída por una gran distribuidora trasnacional y es probable que muchas de ellas no vuelvan a verse en pantallas nacionales.
A diferencia de otros festivales que confunden lo grandioso con lo grandote, Ibargüengoitia dixit, el RMFF concentra su programación en menos de 70 títulos, cosa que evita la dispersión y el relleno. En este caso, las películas seleccionadas tienen su razón de ser. Y es mérito de los programadores Michel Lipkes y Maximiliano Cruz haber escogido una colección de películas internacionales particularmente fuerte en esta ocasión. Así, el descubrimiento de nuevos talentos se conjugaba con el refrendo de autores reconocidos.
En cambio, la sección competitiva, titulada Plataforma Mexicana, no corrió con igual suerte porque, como se comprobó también en los pasados festivales de Morelia y Guadalajara, 2014 no fue un año de memorable cosecha en cuanto a producciones nacionales se refiere, salvo las consabidas excepciones.
Nuevamente, los documentales fueron la parte fuerte de la selección con títulos como Ícaros, nueva exploración naturista de Pedro González Rubio sobre la frontera entre la ficción y el documental; Juanicas, exorcismo personal de Karina García Casanova sobre la crisis de su propia familia, y El silencio de la princesa, de Manuel Cañibe, inquietante investigación sobre la descomposición mental de la actriz y cantante Diana Mariscal.
Entre las ficciones rescato Me quedo contigo, de Artemio Narro, ganadora en ex aequo de la sección, por su calculada provocación al plantear el reverso de la fórmula sexista y misógina: en este caso, son las mujeres las depredadoras y el hombre –un machín caricaturizado– el victimado.
El comentario generalizado es que quizá la Plataforma Mexicana debió haber ofrecido menos películas dada la medianía dominante. Por lo menos, un par de títulos –no diremos nombres para no herir susceptibilidades–pudo ser sacrificado sin problema.
Por lo demás, el RMFF siguió realizando su útil concurso del Riviera Lab, con el apoyo monetario a posproducciones, así como clases magistrales de talentos extranjeros y nacionales. Uno supone que el festival también sufrió recortes presupuestales porque está de moda en este país. Si los hubo, la directora Paula Chaurand supo disfrazarlos, porque no se notó ninguna disminución de actividades. Y hasta todos los días hubo fiesta para quienes así lo requieren.
Lo único que se le pediría al RMFF es una estabilidad de fechas. El año pasado se celebró en marzo y eso fue beneficioso en cuestiones climáticas. En esta ocasión el calor fue sofocante en Playa del Carmen. Pero no importó mucho: las salas de cine tenían aire acondicionado.
lgtsao@hotmail.com
Twitter: @walyder