8/30/2026

Cerimedos de México

 Fabrizio Mejía Madrid

"No es Negre o Cerimedo solos con sus granjas de bots, eso es sólo un amplificador de una estrategia desde EU".

Cerimedos de México. Por Fabrizio Mejía

El destape de la red de difamación que manejan Fernando Cerimedo y Javier Negre tiene como centro a Miami, desde donde fluye el dinero para las granjas de bots en México, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Ecuador y Bolivia. Por eso esta columna no tratará en momento alguno sobre desinformación sino sobre su doble fascistoide: la difamación, es decir, esparcir la mala fama para dañar la dignidad de personas, instituciones y países. La Derecha Diario ni siquiera llega a medio de noticias falsas sino a su degradación en la vulgaridad. No es Negre o Cerimedo solos con sus granjas de bots y sus bagatelas, sino que eso es tan sólo un amplificador de una estrategia desde los Estados Unidos para revivir la Doctrina Monroe, el racismo contra los inmigrantes, y la mismísima Guerra Fría contra
unos comunistas sin comunismo.

Sus líderes son las petroleras detrás del Atlas Network, como Tim Dunn, políticos como Marco Rubio, María Elvira Salazar, la congresista republicana por Florida que encabeza Subcomité del hemisferio occidental en el Congreso de allá, o Mario Díaz-Balart, un anti-cubano, anti-Obamacare, anti-aborto, anti-crisis climática, anti-parejas del mismo sexo, anti-impuestos a los ricos, a favor de las armas y de que Trump no sea auditado en sus pagos de impuestos. Por cierto, la hija de María Elvira Salazar, es quien le cobra miles de dólares a "Alito" Moreno por escogerle su ropa en sus paradas continuas en Washington. Esos son los jefes de mercenarios de la difamación como Cerimedo y Negre de La Derecha Diario, un medio de enlodamiento del debate público que no dejará de existir sólo porque los metan presos por feminicidas. En medio, entre jefes y mercenarios, están personajes como Mauricio Claver-Carone, el enviado de Trump para “poner en orden” ---así dijo--- a América Latina, Brad Parscale que heredó el método de Cambridge Analítica del Brexit para influir en elecciones mediante el miedo.

Para entender por qué y para qué el evasor de impuestos, concesionario de un canal de televisión abierta, Ricardo Salinas Pliego, trajo a México esto, tendríamos que hacer un primer alto en la dictadura nazi en Alemania entre 1933 y 1945. En esa sociedad surgió el modelo de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda que tiene diez métodos para desinformar. Y que son:

1) Simplificar, es decir, nombrar un rival que sea la causa del mal de todo. En el caso de los nazis fueron los comunistas y los judíos. En el caso de la Derecha Diario es la narco- dictadura, que es como llaman a todos los gobiernos progresistas o humanistas de América Latina. En el caso de los propios Estados Unidos, lo atribuyen a los “socialistas” que son todos los que no militan en MAGA.

2) Contagio, es decir, que ese mal se disemina peligrosamente. En el caso nazi era por la sangre y en el de la Derecha Diario por el lenguaje. Así, si se defienden los derechos de géneros o sociales, estás contagiando el mal.

3) Transposición. Adjudicarle todos tus defectos al rival para prevenir que, cuando te ataque por ellos, ya habérselos endilgado. Curarse en salud, hubiera dicho Goebbels de hablar en español. Esta ha sido claramente la estrategia con la narco-dictadura que se le aplica a los rivales como México y Brasil, mientras que la gente de Trump en América Latina, como Orlando Hernández en Honduras, sentenciado por introducir millones de toneladas de cocaína a Estados Unidos y que fue perdonado por el propio Trump; Noboa en Ecuador que usa sus embarques de plátano para distribuir drogas a todo el mundo; De la Espriella que hizo su fortuna de defender narcotraficantes y paramilitares en Colombia, son aliados de esta red de presidentes de ultraderecha conocida como el escudo de las Américas.

4) Desfigurar, es decir, cualquier pequeño error de tu rival en una amenaza grave. Esta la hemos visto cientos de veces cuando la oposición anuncia cada viernes el fin de la 4T porque un morenista se fue a comer una pizza a un restorán y no en una fonda.

5) Vulgarización, es decir, bajar el nivel al nivel más bajo del mensaje. Son los apodos, los insultos, las calumnias sobre el aspecto de los rivales o sobre su falta de valentía.

6) Orquestar, es decir, repetir el mismo lema simulando que tiene varios puntos de origen. Así vemos cómo la Derecha Diario inventa una falsedad que, a su vez, reproduce un medio tradicional, por ejemplo El Universal o Radio Fórmula o TvAzteca, y más tarde lo comenta una influencer o una cuenta en X.

7) El estado de shock continuo que no permite al público pensar en el escándalo anterior. Esto fue especialmente notorio cuando se descubren los agentes de la CIA en Chihuahua e inmediatamente se responde con la petición de extraditar al ahora exgobernador de Sinaloa o se niegan las visas por parte del subcomité de María Elvira Salazar.

8) Inventar datos. En tiempos de Goebbels eran las emisiones radiofónicas de la pseudociencia de las razas o la victoria inminente de Hitler sobre los Aliados. Ahora son las encuestas falsas como las de Massive Caller o algunas de El Financiero que son las únicas en las que la aprobación a la Presidenta bajan de 60 por ciento.

9) Silenciar, es decir, descalificar a las voces que apoyan a la 4T diciéndoles “focas aplaudidoras”, “maromeros” o “que les dan sus croquetas”.

Y, finalmente, 10) Aprovechar mitos para sustentar posturas ideológicas. En el caso de los nazis fue la supuesta raza aria que jamás se encontró ni en la India, ni Perú, ni en Suecia. En el de la red de la ultraderecha es tomar el mito de que los gringos son mejores que los mexicanos y que, por tanto, estaría bien que nos invadieran para que nos enseñen cómo se hacen las cosas. Hasta un influencer que dirige algo llamado "Narcopolíticos" aseguró hace poco que García Luna no había hecho nada malo porque hizo lo mismo que la DEA. Es decir, si viene de Estados Unidos, todo está bien, es justo y provechoso. Todo esto en medio de la decadencia del imperio gringo.

Y así es esa red. Está dirigida por los magnates petroleros detrás de Atlas Network como Exxon y Shell, farmacéuticas como Pfizer, los cigarros y vapeadores de la Philip Morris, las industrias Koch, Mastercard, el monopolio Fanjul del azúcar, Bacardí y MasTec, que fundó el lobby cubano. Su método de generación de mayorías de opinión son las tecnologías de segmentar los mensajes al electorado de tal manera que piense que votar por el progresismo signifique que le quiten su casa, sus remesas, o sus tarjetas de débito. Sus amplificadores son difamadores profesionales como Cerimedo y Negre, que lo mismo donan dinero en efectivo a campañas como las de Milei y Bolsonaro, que se alían con medios tradicionales como El Mercurio de Chile, TvAzteca de México, o las televisoras y radios pagadas por presidentes de la derecha latinomericana, convertidos ya en lumpen políticos a los pies del Atlas Network, la ultraderecha ha avanzado. Y, finalmente, una parte de la ciudadanía que cree que el fraude electoral es que se roben los votos. y no lo que sucede antes y después de depositar los sufragios.

A pesar de su aparente éxito, esta red de derecha ha fracasado por lo menos en tres ocasiones. La primera fue cuando Jair Bolsonario perdió contra Lula da Silva en 2022. La Derecha Diario publicitó que les habían robado la elección y agitó para que se repitiera en Brasilia lo que había sucedido el 6 de enero en Washington: que una turba enardecida tomara el Congreso. También fracasó porque, a la postre, Bolsonaro fue sentenciado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado. Ahora su hijo tratará de desafiar a Lula. La segunda derrota fue en Chile. La Derecha Diario llamó a la formación de un “Comando rechazo” para convencer a la gente que Chile no necesitaba una Constitución distinta a la del dictador Pinochet. Sólo lograron que el 22 por ciento los apoyara en el rechazo. Pero, a la postre, incidieron en que no se aporbara el nuevo proyecto de Constitución de Boric.

Pero la tercera derrota fue en México. Ocurrió el 15 de noviembre de 2025. Convocada desde las redes X y Discord, la Marcha de la Generación Z, fue amplificada por TvAzteca y la Derecha Diario. En un primer momento, tomaron como bandera el asesinato en público del Alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, pero no prendió. Su propósito era que la Presidenta Sheinbaum renunciara a su cargo y elegir un sustituto, como en Nepal, usando una red de videojugadores. Una estupidez que aplaudieron el PRI de "Alito" Moreno en la tribuna de la Cámara y que secundaron los noticiarios de TvAzteca. El día de la Marcha, no llegaron jóvenes sino golpeadores que trataron de llegar a la puerta del Palacio Nacional cobijados por los manifestantes de siempre de la Marea Rosa de Claudio X. González, José Woldenberg y Lorenzo Córdoba. Los saldos fueron 120 policías heridos, daños por 500 millones de pesos a la Suprema Corte de Justicia y a tres mil 700 comercios del Centro Histórico. La idea de la Derecha Diario y de TvAzteca era tener una imagen de la policía de la narco-dictadura agrediendo a manifestantes, pero sólo consiguieron varias del bloque negro martillando estructuras de metal del resguardo de Palacio Nacional. Unos días después de semejante trifulca, se convocó a una segunda marcha a la que asistió la prensa y cerca de 20 personas, ya mayores de edad.

Muchos se preguntan si la ultraderecha continental podrá determinar la próxima elección mexicana. La respuesta es no. La razón es nuestra historia. Hay que recordar la Guerra de Reforma. La separación de las labores del Estado y las de la Iglesia Católica son el origen de la expresión “Batalla Cultural”, que tanto usa la ultraderecha en nuestros países. Bueno, pues esa batalla la ganaron los liberales de Benito Juárez hace casi dos siglos. Hay cuestiones que la historia no reaborda y esa es una de ellas. La expresión Kulturkampf fue acuñada en 1873 por el mismo que nombró la trombosis, la leucemia y la embolia. Su nombre fue Victor Virchow y se refirió así a la República de Bismarck que separó a la Iglesia Católica de las competencias del Estado nacional en Alemania. En los Estados Unidos de los años noventas del siglo pasado se adoptó como una lucha por la disputa moral de la nación. Una década antes de que los alemanes le llamaran “batalla cultural”, en México se había dado una guerra real durante tres años, con 200 mil muertos y millones de heridos, para lograrlo. No hay otro país de América Latina que haya tenido una guerra para definir el poder del Estado, y la separación de cualquier credo de las labores educativas y científicas. Muchos presidentes de América Latina y los Estados Unidos siguen jurando lealtad, no ante el pueblo y su Constitución, sino ante Dios y la Biblia. Eso es una diferencia abismal.

Pero la otra razón es no menos importante: la batalla cultural de la ultraderecha esconde otros intereses y propósitos. Como hemos visto, tiene intereses petroleros, de tierras raras, de apoyos geopolíticos a Trump y Netanyahu. En México, le pertenece a un evasor de impuestos cuya carrera presidencial se terminó antes de empezar, en el Estadio Azteca, donde él llamó a la afición a portar pañuelos blancos que nunca aparecieron. Y su empleado de la Derecha Diario ya duerme en alguna cárcel boliviana.

https://www.sinembargo.mx/4861169/cerimedos-de-mexico/


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