8/30/2026

Trump señala, la CIA apunta, Cerimedo y Negre disparan

Un Quijote en Tenochtitlán

Juan Carlos Monedero

"Trump y las derechas han entregado la manipulación de las elecciones a tipos que pueden mandar asesinar a su novia embarazada para que no hable".

Trump señala, la CIA apunta, Cerimedo y Negre, disparan. Por Juan Carlos Monedero

A Trump el fracaso se le ha subido a la cabeza. Las tres noticias política de la semana tienen como epicentro a unos EU lleno de personajes purulentos, un país rodeado de colaboradores horrendos que darían risa si no dieran miedo. Un EU convertido en una caricatura violenta de lo que debiera ser el hegemón mundial y transmutado en el hazmerreír del planeta, salvando, todo hay que decirlo, que tiene el 50 por ciento del arsenal militar del mundo y, todavía, la economía más poderosa del planeta. Lo que Ennio Flaiano, novelista y guionista de Fellini, escribió en su Diario Nocturno en 1954, hoy vale para la Norteamérica de Trump: “La situazione politica in gli Stati Uniti è grave ma non è seria”

Por un lado ha estallado el enfrentamiento ya descarnado entre Canadá, socio histórico de Washington, y Trump. Esta pelea amenaza al bienestar de los pueblos de ambos países y, de una manera u otra, llegará a México vía T-MEC. Y de ahí al resto de la región. “Si te atacan, estás en guerra”, ha declarado el Primer Ministro Mark Carney tras saber del nuevo paquete arancelario impuesto por la Casa Blanca. Da igual que Trump vaya de farol. Los líderes de otros países se han cansado de sus bravuconerías. El gobierno canadiense ya ha tomado medidas, se ha acercado a la Unión Europea, ha comprado cientos de miles de dólares en armas a otros países y ha librado ayudas para los sectores que se van a ver afectados por esta ruptura de relaciones económicas.

Siguiendo con la estela, Trump ha amenazado con sanciones a cualquier país que negocie con Irán. Es la manera que ha encontrado de paliar su derrota en Ormuz y la pérdida de aliados en Oriente Medio y en prácticamente todo el mundo. Conforme más estrecha su relación con los genocidas de Israel, de Netanyahu y sus soldados y también de sus colonos asesinos, más se aleja de los países y las poblaciones del mundo. Por supuesto, China, que ha venido comprando crudo iraní y ha podido, cuando las circunstancias lo han permitido, sortear el cierre del Estrecho de Ormuz, ha dicho que no piensa hacer caso de esas amenazas. El 90 por ciento del crudo que exporta Irán acaba en China. A Xi Jinping parece que se la ha acabado la paciencia.

La otra ha sido la detención de Fernando Cerimedo, un argentino buscavidas, devenido consultor político que, como una suerte de Rasputín en las decadentes cortes de la extrema derecha latinoamericana, fue ascendiendo de la mano de sus amigos norteamericanos, entrenados en Miami en la lucha contra Cuba, hasta convertirse en una pieza clave de las victorias de los candidatos de Trump en Honduras, Argentina, Colombia, Perú o Bolivia, ayudado por otro sinvergüenza, el español Javier Negre, financiado por Milei e Israel para desinformar y llenar la esfera pública de mierda. En alianza con Trump y, al parecer también con la CIA, y ayudados con tecnología israelí, lanzaron millones de mensajes en las redes para descalificar a los candidatos de la izquierda, confundir al votante con imágenes falsas creadas con IA, ensalzar a los propios y, sobre todo, generar miedo particularizado a cada votante, recordándole a cada uno su más íntimo medio a través del celular que llevan en el bolsillo. Por ejemplo, diciendo a los hondureños que si ganaba la izquierda, no iban a llegar nunca las remesas de los inmigrantes.

Habrá que preguntarse cuál es la calidad de la democracia representativa en todos nuestros países cuando las pueden determinar tipos como Cerimedo, detenido por haber inducido el asesinato de su novia embarazada, o su socio Negre, despedido de un diario tan laxo como El Mundo por haberse inventado una entrevista o publicar diariamente bulos que saben con absoluta certeza que son mentira (El día que detenían a su socio en La derecha diario, Negre guardó y guardó silencio. Finalmente publicaron un video de hace varios años con inmigrantes llegando a una playa en España y lo presentaron como si hubiera ocurrido ese mismo día, diciendo que esos migrantes eran parte de los que habían entrado en Ceuta. Intentos de golpear al gobierno de España. Estos son los aliados de Trump en América Latina para hacer valer la Doctrina de Seguridad Estratégica y cuyos dardos se van a dirigir a México y a Brasil.

El diario Clarín, aliado de Milei, tuvo que explicar el caso Cerimedo en Argentina, pues la conmoción inicial fue enorme. Aunque luego han salido intentando defender a Javier Negre (no en vano es dueño del pseudomedio más citado por Milei), lo que narraron parece un exagerado guión de telenovela: “Fernando Gabriel Cerimedo está preso en Bolivia, acusado de intentar matar a su pareja, la dirigente política de ese país Nadia Beller. Ella sobrevivió a una balacera en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y lo denunció cuando la llevaban en ambulancia a una clínica; la policía lo detuvo en un avión del aeropuerto de esa ciudad que acababa de llegar desde La Paz. Tenía pasajes para volar a la Argentina. Su denunciante amplió el escándalo cuando reveló en entrevistas, hospitalizada y herida, que Cerimedo le había contado detalles de "corrupción" en la Argentina, que decía trabajar "para la CIA", y que hacía negocios ilegales en Bolivia pagados en dólares en efectivo que acumulaba en uno de sus departamentos. "Me quiso silenciar”. Hasta el día de los hechos investigados, el 17 de agosto pasado, era el principal asesor del Presidente boliviano, Rodrigo Paz. Ganaba cada vez más influencia y dinero. Sumaba vínculos con las fuerzas de seguridad y militares, y también con agentes de Inteligencia. Cerimedo fue asesor de Javier Milei en la campaña que lo llevó a la Presidencia en el 2023. Trabajó para Jair Bolsonaro y su hijo Eduardo en Brasil. Y fue contratado por Nasry Asfura, quien ganó las últimas elecciones en Honduras. (…) La revista más influyente del mundo, The Economist, señaló que Cerimedo era el consultor de MAGA (el eslogan de Donald Trump) en Latinoamérica. Fue en febrero pasado cuando una organización de la derecha de los Estados Unidos le otorgó un premio en una celebración organizada en una residencia del propio Trump en Florida, Mar-A-Lago. "Gracias Brad por confiarme tu tecnología", dijo Cerimedo en su discurso. Brad es Parscale. Tocaba el cielo con las manos. Hoy duerme en el infierno: un calabozo de la cárcel boliviana de Palmasola."

En sociedades donde el contrato social está roto o rompiéndose, Cerimedo, Negre y toda esa cuerda de vividores siempre han existido. De la existencia de gorrones, vividores y abusones hay noticia incluso antes de la revolución neolítica. En esos tiempos en que éramos nómadas, los desterraban o los ejecutaban. El problema añadido hoy que demasiados de ellos tienen posiciones de poder, son presidentes de sus países o, incluso, son millonarios con acceso a sofisticadas tecnologías. Por supuesto, utilizan el dinero para tener más poder. Y por eso controlan medios, redes y la Inteligencia Artificial. Vividores que se acercan a donde hay mucho dinero y mucha opacidad: la minería, los deportes, los entornos presidenciales, la cooperación… De las familias reales hablamos otro día.

Nuestras democracias representativas se sostienen con la corrupción, el trabajo represivo de los jueces y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, con migajas de redistribución de la renta, con mucho entretenimiento y con el trabajo de esta gente lumpen como Cerimedo y Negre. Lumpen es una palabra alemana para referirse a un trapo, a un andrajo. Marx la popularizó al señalar que también entre la clase obrera había escoria social, es decir, aquella gente que, proviniendo de las clases sociales subalternas, estaban dispuestas a hacerles el trabajo sucio al poder, fuera la burguesía, la nobleza o sectores golpistas del ejército. Su condición de supervivientes -gente que trabajaba en la economía informal o se dedicaban a la mendicidad, la delincuencia o la caridad-, les brindaba el camino para perder cualquier empatía que no fuera con los suyos. Marx lo llamó el lumpenproletariatat.

Estos personajes, caracterizados por la bajeza moral, la deshonestidad y la ausencia absoluta de principios no sólo vienen del pueblo golpeado. Han venido con mucha frecuencia de las clases medias e incluso de clases altas venidas a menos. Poblaron la falange española, los Freikorps de Alemania, en el final de la Primera Guerra Mundial, fueron los aristócratas emigrados que nunca habían trabajado honestamente y que no pudieron sacar sus fortunas de Rusia cuando huyeron. Todos estos personajes encontraron ocupación en las estafa, el juego ilegal, la prostitución de alta alcurnia, trabajando de espías o de soplones y, obviamente, también de asesinos.

Napoleón III reclutó a los "vividores" de la alta sociedad parisina junto a criminales para, en connivencia, armar una fuerza de choque política, como nos contó Marx. De la misma manera, el siglo XIX vio en Europa y América Latina a funcionarios cesantes, abogados sin clientes, médicos sin consultas y a universitarios frustrados, alguno que otro con pretensiones poéticas, siempre dispuestos a delinquir a las órdenes de quien les pagara para mantener su estatus a poder ser sin trabajar. La hiperinflación de la República de Weimar, en los años 20 y 30 Alemania, llevó a pequeños burgueses y a comerciantes arruinados a convertirse en especuladores en el mercado negro, en estafadores cualificados y en colaboradores de redes criminales organizadas. Muchos terminaron en el nazismo.

Amerigo Dumini fue un importante fascista en la Italia de Mussolini. En 1923 fue detenido en Pola mientras intentaba vender a los yugoslavos un cargamento de material bélico procedente de los excedentes del Ministerio de Guerra italiano. El episodio habría acabado bastante peor para él de no haber intervenido en su favor gente muy cercana al poder fascista. Cuando uno resulta útil al poder, el poder empieza a encontrar explicaciones para su comportamiento. Pensemos que Milei, el Presidente de Argentina, salió diciendo que el intento de asesinato de Nadia Beller, la novia de Cerimedo, había sido un autoatentado. Un Presidente negando por intereses políticos la evidencia de la fiscalía de un país de la región.

Nos hemos enterado de las tropelías de Fernando Cerimedo, el asesor principal del Pesidente boliviano, Rodrigo Paz, por la pelea que se trae éste con su Vicepresidente, el exoficial de la policía Edmand Lara. Mucha gente ha salido a decir que conoce a Cerimedo: estafador que intentó vender el mismo piso a varias personas, condenado, que ejerció de taxista junto a otros oficios varios en los que no prosperaba… En la avalancha de gobiernos de extrema derecha avalados por EU, este pícaro con pocos escrúpulos se fue ofreciendo al mejor postor hasta que se encontró con gente como él, especialmente en Miami, en el entorno de la extrema derecha anticastrista donde operaban personajes como Marco Rubio y John Bolton. En ese entorno prosperó otro argentino-estadounidense igual que Cerimedo: Damián Merlo, empresario en Miami y con conexiones con el primer gobierno de Trump. Por supuesto, todos ellos se hicieron amigos.

Luego aparecería otra persona vinculada a la CIA, Brad Parscole, que entendió que personajes como Cerimedo y Negre podían serles útil. Parscole heredó el entramado tecnológico de Cambridge Analytica, empresa que tuvo que cerrar en Europa por criminales y que fueron los que sacaron a Gran Bretaña de la Unión Europa. En las operaciones delincuenciales siempre está el que la diseña, el que la financia, el que la prepara, el que la ejecuta y el que conduce el coche. El que conduce el coche no suele ser el más listo. Negre conduce el coche.

Estos supervivientes sin moral fueron escalando de inmoralidad en inmoralidad, compartiendo maneras de estar en el mundo con otros muchos personajes que merodean las cortes de reyes y virreyes de derecha y extrema derecha (cada vez más indistinguibles). Han operado lo que Trump y Marco Rubio necesitaban para cumplir su promesa de hacer que el hemisferio occidental esté bajo control de los EU. Sabemos que han intervenido con sus trampas en las elecciones de Honduras, de Colombia, de Brasil, de Argentina, de Colombia, de México… De lo que han hecho en esas elecciones, unas cosas están ya probadas y las han reconocido ellos mismos, y otras podemos presuponerlas: uso de la IA, granjas de bots, compra de votos, manipulación de algoritmos, campañas sucias, compra de periodistas…

Ha sido desmantelar la granja de bots de Cerimedo y Negre, y cuentas como la de Ricardo Salinas Pliego y la de Javier Milei hundirse. No tienen en verdad seguidores: todo es pagado. Javier Negre tiene 200 visitas en sus programas basura en Youtube y, sin embargo, dice que es el medio más influyente del continente. Poderoso caballero es don dinero.

Trump y las derechas han entregado la manipulación de las elecciones a tipos que pueden mandar asesinar a su novia embarazada para que no hable. Estos son los Negre y los Cerimedo, asesores, socios, cómplices o bandidos de los Bolsonaro, Nasry Asfura, De la Espriella, Rodrigo Paz, Milei, Keiko Fujimori, Ricardo Salinas Pliego... Son los que ganan por ellos y con trampas las elecciones y son responsables también de las divisiones de la izquierda, algo a lo que también le dedican sus atenciones.

Todo lo que aprendió en la calle Cerimedo, luego lo uso en los gobiernos de Milei y de Paz. La policía ha encontrado millones de dólares en sus muchas casas, además de las granjas de bots. Estos criminales también se comportan como criminales entre ellos. Por eso nos enteramos de sus fechorías: porque se traicionan entre ellos. Todos son caimanes de la misma fosa: Milei, Paz, Cerimedo, Negre, Marco Rubio, Asfura, De la Espriella, Trump o la novia baleada.
Después del video publicado por el Departamento de Estado reconociendo que la Doctrina Monroe siempre ha marcado el interés imperial de los EU y que así va a seguir siendo, el caso Cerimedo-Negre-Paz-Milei demuestra que la manera de aplicar esa doctrina Monroe se la entregan a delincuentes. La CIA nunca ha sido una hermanita de la caridad, pero antes eran más elegantes. En la degradación del gobierno de Trump y sus ramificaciones globales, sostenido por una banda de lunáticos, depredadores, avariciosos y criminales, debe buscar la izquierda el espacio para explicar a la ciudadanía cómo en la extrema derecha no hay sino delincuencia encubierta. También en Europa. Que le pregunten a la madrileña Díaz Ayuso por el ático.

América Latina tiene que ganar tiempo. La economía estadounidense está en crecientes problemas: déficit, inflación y el coste de la deuda norteamericana, que cada vez les cuesta más. Este mes de julio, para evitar que Japón vendiera deuda norteamericana para recuperar el yen, EU intervino vendiendo euros para comprar yenes. Así evitaba que subieran los tipos de interés de la deuda -la remuneración que se paga por comprar deuda norteamericana- y subiera la inflación. Japón es el mayor tenedor extranjero de deuda pública estadounidense. Si Japón se hubiera visto forzado a liquidar masivamente sus reservas en bonos del Tesoro para conseguir dólares y defender su moneda, la remuneración de la deuda estadounidense habrían repuntado peligrosamente. Las contradicciones les crecen y crecen, a lo que se suma los errores tácticos en Canadá e Irán y los riesgos de rodearse de personajes sin escrúpulos.

El gobierno de los EU es una cueva de ladrones, donde algunos, además, son unos lunáticos. No se sabe cuánto durarán, pero es tiempo de ir plantándoles cara. Porque, en el fondo, es verdad que son un tigre de papel. Dan zarpazos y hacen mucho daño, pero van a terminar arrasados, como un papel en el aire, por el vendaval de los hartos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario