10/11/2020

Columnas y opinión del periódico La Jornada domingo 11 de oct


¿Cómo van las elecciones del próximo 18 de octubre?
La atmósfera prelectoral es muy fluida en los dos estados: Coahuila e Hidalgo. La gente se ha replegado mucho por el coronavirus. Pocos actos políticos, escasa concurrencia. La administración que está haciendo el INE es de alta calidad, prácticamente ya está completa la designación de funcionarios electorales y la instalación de casillas. Es de esperarse una baja votación en Coahuila porque las elecciones legislativas locales no atraen al gran público. Los incidentes han sido en números muy pequeños y de baja importancia. Por supuesto que debemos mantener la alerta hasta el final de la jornada.
En la Fiscalía Electoral hemos enviado equipos de agentes del Ministerio Público a los dos estados. Estos equipos tienen tres misiones: vigilar sobre el terreno para detectar a tiempo signos de irregularidades. Segundo, colaborar con las autoridades locales que son las principales responsables para identificar estos delitos. Hay que tomar en cuenta que los delitos federales son pocos: uno que es grave pero que todavía no se perfecciona en la ley es el uso indebido de programas sociales para fines electorales. También podían haber delitos por la intervención indebida de funcionarios federales y las alteraciones al Registro Federal de Electores y el mal uso de credenciales electorales. Todos los demás delitos son competencia de las fiscalías electorales locales. Sin embargo, si nosotros sorprendemos la comisión de delitos de competencia local podemos levantar un acta e iniciar el proceso antes de declararnos incompetentes.
Nos hemos involucrado en este proceso con otras instituciones: por supuesto la FGR, el INE, la SSPC, el CNI. Esto es un hecho inédito. Se ha generado un fenómeno de sinergia. La iniciativa del Presidente que abarca a todas las instituciones del Estado es la de desarraigar la práctica del delito electoral que ha sido una lacra durante toda la historia de México.
El efecto final de estas maniobras será juzgado hasta después de las elecciones. Tenemos un cauto optimismo porque los fraudes electorales presentan síntomas mucho antes de la jornada electoral y hasta hoy no hay esos signos. No podemos hacernos ilusiones, el verdadero desafío es para 2021.Colaboró: Mario A Domínguez

Momento Sarajevo: EU vs. China/Rusia, según Kevin Rudd, Alastair Crooke y Kissinger
▲ Armenia y Azerbaiyán intercambiaron ayer acusaciones de ataques, pese al acuerdo de alto el fuego para detener combates por la región de Nagorno-Karabaj.Foto Afp Foto
La nueva bipolaridad tecnológica de EU vs. China/Rusia (https://bit.ly/2FgNzyD) comporta componentes geopolíticos superlativos tanto a lo largo de la Ruta de la Seda terrestre de China –v.gr misteriosa mega-explosión del puerto de Beirut: salida de las mercancías chinas al mar Mediterráneo– como en la periferia inmediata de Rusia –en su región asiática de Belarús, Nagorno-Karabaj (enclave en disputa entre Azerbaiyán y Armenia) y Kirguistán– que han sido incendiadas o desestabilizadas, en sincronía con las obscenas giras bélicas en sus regiones por Mike Pompeo (MP), ex-director de la CIA, confeso evangelista sionista y secretario de Estado con Trump.
Dejo de lado el otro preocupante incendio o la desestabilización por el control del gas en Libia, el mar Egeo y la costa oriental del mar Mediterráneo, donde colisionan Francia y Turquía –dos miembros formales de la OTAN– con sus respectivos aliados.
Ahora es obligado (re)leer los libros La gran ilusión (https://amzn.to/3lnjBIC)”, de Norman Angel, de 1909 –que obnubiló el nivel de alerta de los cándidos dirigentes– y Los sonámbulos (https://amzn.to/3dg4D4j)”, de Christopher Clark, sobre el fracaso del manejo de la crisis y la diplomacia en 1914: dos antagónicos puntos de vista sobre el desencadenamiento inesperado de la Primera Guerra Mundial (PGM) que fue detonada en Sarajevo (hoy capital de Bosnia y Herzegovina) como consecuencia del asesinato del archiduque Francisco Fernando, del imperio austro-húngaro.
Hoy, según tres relevantes actores políticos de “Occidente ( whatever that means)” –Kevin Rudd, Alastair Crooke y Kissinger– el mundo se encuentra a un paso del Momento Sarajevo debido al encono ascendente entre EU y China (aliada de Rusia) y a los varios puntos candentes, sino incendiados, que pueden jalar a las superpotencias a una confrontación secuencial, como ocurrió en la PGM que aparentemente nadie deseaba y que acabó siendo fatídicamente inexorable.
Kevin Rudd –ex primer y ex canciller australiano, hoy a cargo del Instituto de Política de la Sociedad Asiática– tanto en un artículo para Foreign Affairs como en su entrevista a The Market juzga que “la lección seminal delos actos que desembocaron en la PMG es que un incidente relativamente menor (el asesina-to del archiduque austriaco en Sarajevo a fina-les de junio de 1914) puede escalar a una guerra entre las grandes potencias en cuestión de semanas (https://bit.ly/2Ifff88)”.
Alastair Crooke –anterior espía del MI6 y ex asesor británico del canciller JavierSolana en la Unión Europea– expone el Momento Sarajevo: planean las “sombras de 1914 cuando el imperio austro-húngaro estaba confinado en una gran batalla con Rusia, de manera similar a la confrontación de hoyde Alemania con Rusia (https://bit.ly/33KG8sL)” –cuando MP ha impulsado una peligrosa dinámica con su belicoso Clean network ( Limpiar la red; https://bit.ly/2IfH0xp).
A sus 97 años, Kissinger, anterior secretario de Estado y ex asesor de Seguridad Nacional de los presidentes Nixon y Ford, advirtió ante el Club Económico de Nueva York que EU y China deben colocar límites para evitar una conflagración, ya que sin reglas, la situación puede ser similar a la PMG. Sugiere que ambas superpotencias deben encontrar una manera de conducir una política sobre un extenso periodo y si esto fuera imposible nos deslizaríamos a una situación similar a la de la PGM.
Afirmó que la nueva guerra entre China y EU es atribuible a avances tecnológicos que han cambiado ampliamente el paisaje geopolítico, por lo que EU necesita una nueva manera de pensar que “entienda que el mundo es demasiado complejo para que un sólo país “consiga una superioridad unilateral tanto en estrategia como en economía para que nadie se encuentre en una posición que nos amenace (https://bloom.bg/3jN1mM6)”.
¿Qué tanto cambiaría la ominosa dinámica en el juego de los actores implicados en el Momento Sarajevo con un triunfo de Joe Biden al que apuestan sotto voce China, Irán y Alemania?

Bolivia: ¿ofrece la dictadura garantías democráticas a la elección del 18/10?

El costoso sistema de diques largamente esperado en Venecia empezó a funcionar con éxito
Foto ▲ Durante el final de la etapa más fuerte de la pandemia por coronavirus se habilitó un botecinema en el muelle Arsenal, en Venecia, en el que se permitió la permanencia a 50 botes y 200 personas.Foto Afp
Las controvertidas y largamente demoradas barreras móviles que por fin se instalaron en la laguna de Venecia pasaron su primera emergencia con gran éxito, al proteger a la ciudad italiana el pasado fin de semana de una marea que alcanzó 130 centímetros de altura, un caudal que normalmente habría inundado la mitad de la ciudad.
La Plaza de San Marcos, uno de los puntos más bajos de la ciudad, permaneció seca y los turistas recorrían el lugar sin saber de los pasillos elevados que se tenían que colocar cada vez que se producía una marea alta.
El sistema de diques móviles que recién comenzó a funcionar se denomina MOSE (del italiano Modulo Sperimentale Elettromeccanico), se vio afectado por actos de corrupción, sobrecostos y un enorme retraso.
Se trata de un sistema de barreras submarinas diseñadas para proteger a la ciudad de un incremento en el nivel del agua de hasta 3 metros y se colocaron en el punto en el que la laguna se encuentra con el mar Adriático.
Su costo estaba proyectado en mil 800 millones de euros y se esperaba tenerlo concluido en 2011, pero hasta ahora se han invertido 5 mil 500 millones de euros y llevaba más de una década de retraso.
La voz del alcalde Luigi Brugnaro se quebró de emoción mientras inspeccionaba desde un bote las barreras en posición erigida, diciendo: Estamos satisfechos.
Más tarde brindó por el éxito al colocar el pie en tierra seca en Pellestrina, una isla en medio de la laguna que a menudo es una de las primeras en inundarse cuando llega la marea alta.
Se necesitaron alrededor de 100 técnicos para colocar las 78 barreras en aproximadamente 75 minutos, dijo Giuseppe Fiengo, el comisionado del gobierno a cargo del colosal proyecto manchado por el escándalo de corrupción.
Fiengo dijo por teléfono que en el futuro un solo equipo de 18 personas debería ser capaz de colocarlas.
Las autoridades aceleraron el despliegue del sistema después de que la ciudad se inundó en noviembre pasado con las peores mareas registradas en 53 años.
Cada vez con mayor frecuencia se presentaban mareas altas ocasionadas por el cambio climático y el hundimiento de la ciudad, lo que agregó urgencia a la finalización del proyecto.
Ap


El regreso de mamá
Apenas puedo creer lo que acabo de decirle a mi amiga Zoe: Bendigo la pandemia. Pensó que era una ironía y fue necesario explicarle lo que a mí misma se me dificulta entender: el virus me devolvió a mi madre. De cómo fue de niña, de joven, jamás habíamos hablado. Al fin lo hicimos y de ese modo he podido acercarme a una persona que siempre fue hermética y distante conmigo.
En los años recientes convivimos muy poco. Todo cambió a principios de marzo, cuando mi hermano Isauro me llamó para darme una buena noticia: Me hablaron de la planta de León para recontratarme. Chávez, el contador, renunció. Ya sabes: miedo al contagio. Acepté la plaza. El sueldo es bajo, pero a cambio me darán un departamento en el parque industrial.
Sólo por el gusto de avivar su entusiasmo le pedí que me dijera cómo se sentía: Feliz. La chamba me permitirá resolver los problemas que fueron acumulándose en dos años sin empleo: desde compromisos y deudas impagables hasta una crisis conyugal que estuvo a punto de acabar con mi matrimonio. Martha Elena y yo queremos salvarlo. Creo que estamos mejor que nunca, pero surgió un conflicto serio: mi madre no quiere irse con nosotros. Cree que el cambio la mataría. Respeto su decisión y por eso necesito tu ayuda. Me consta que ustedes nunca se han llevado muy bien que digamos, pero de todas formas voy a preguntarte algo: ¿podrías recibir a mi madre en tu casa? Tienes espacio, vives sola; juntas se acompañarían. ¿Qué me dices?
Lo inesperado de la petición me desconcertó, pero comprendí que era mi deber alojar a mi madre. Isauro, agradecido, de inmediato me puso al tanto de la situación: Sabes que desde hace tiempo mamá está presentando síntomas de Alzheimer. El doctor nos dijo que, conforme pasara el tiempo, se agravarían. Por desgracia, los olvidos de mamá son cada vez más frecuentes; se desorienta mucho, en minutos pasa de la serenidad a la irritación. En esos momentos deberás tenerle mucha paciencia y si te dice algo raro no la contradigas, síguele la corriente.
Le prometí que haría todo lo necesario para que nuestra madre se sintiera bien y entonces agregó: Se me olvidaba decirte que en tu casa debes tomar ciertas medidas: puertas cerradas, nada de tijeras ni cuchillos a su alcance, guarda todas las medicinas que tengas. Vi un panorama con muchos obstáculos que salvar, pero no dije nada y sólo pregunté cuándo traería a nuestra madre a la casa. Este jueves. Necesito apresurar la mudanza porque en la planta me esperan el lunes.
Pasé la noche despierta pensando que en unos cuantos días, y en pleno confinamiento, mi vida iba a sufrir otro cambio, el más difícil tal vez desde que Álvaro decidió separarse y mis hijos se fueron para hacer su vida. Acortan la distancia con llamadas telefónicas que cada vez me resultan más breves.
II
Mi madre y yo llevábamos tiempo sin vernos. Cuando Isauro nos dejó solas, al tenerla frente a mí me sentí como si estuviera atrapada con un desconocido en un elevador. Por su forma de mirarme, entre suspicaz y curiosa, pensé que ella tenía la misma sensación. Para darle confianza le propuse que hiciéramos un recorrido por el departamento. Le mostré el que iba a ser su cuarto y mencioné sus ventajas como todo un corredor de bienes raíces: Aunque no dé a la calle, es la mejor habitación. Es amplia, muy calientita y tiene medio baño.
Intempestivamente, la expresión de mi madre se alteró, lo mismo que su tono de voz: ¿Qué estamos haciendo aquí? Este lugar es peligroso. La niña se puede resbalar. Me la llevo. Se encaminó a la puerta. Me apresuré a detenerla y, guiada por los consejos de mi hermano, secundé su inquietud: Tienes razón, pero no se vayan. El piso está muy resbaloso. Desde mañana dejaré de encerarlo. Mi madre se me quedó mirando y me dijo: ¿Qué haces allí parada. ¿No ibas a enseñarme mi cuarto? Le contesté que ya estábamos allí y se disculpó: Estoy algo confundida, ha de ser por el viaje. Fue largo. Necesito descansar antes de que Isauro venga a recogerme a las nueve. Si se le hace tarde, ¿puedo quedarme a dormir aquí?
Esta es tu casa, madre. ¿Por qué me dices eso? ¿Quién eres? Oculté mi desconcierto y respondí con naturalidad: “Soy tu hija Daniela. Me pusiste ese nombre en memoria de tu hermano que murió de niño, a los... “No me escuchaba. Asentó su bolsa en el tocador, sacó un libro y de entre sus páginas una fotografía: “Esta soy yo –me indicó señalando la figura borrosa de una muchacha–. Para la foto me puse un suetercito de cuello alto, ¿lo ves? Ese día conocí a tu padre. Al poco nos casamos, pero no me acuerdo en qué año. ¿Te das cuenta? Una fecha tan importante y la olvido. Antes lo recordaba todo: fechas, nombres, lugares. Ya no. Es triste olvidar.
No hice ningún movimiento y permanecí en silencio, mientras ella miraba el techo: Quiero dormirme, pero no sé dónde. ¿Sabes que las escaleras son muy peligrosas? Mi hermanito Daniel se cayó en la de nuestra casa y ya nunca fue el mismo. ¿Crees que pueda dormir?
Después de aquel primer día he vivido entre el pasado de mi madre y el presente que ahora compartimos. Con frecuencia menciona a Daniel. Ahora sé que murió a los cuatro años porque ella me lo dijo, pero no recuerda de qué. Es uno de los muchos olvidos que padece. Los supera de un momento a otro y vuelve al presente. Puede permanecer allí minutos, horas. Aprovecho ese tiempo para preguntarle acerca de su vida, de su familia. Habla mucho de su abuela Ligia. Recuerda que cantaba La ventanita morada. Le pregunto si se la sabe y me la canta. Ay, ventanita morada,/ cubierta de enredadera/ quién escalarte pudiera... Sé que nunca olvidaré esa canción
III
Como a tantas otras personas, la pandemia me ha impuesto límites y me ha impedido convivir con mis seres queridos; sin embargo, tengo un motivo para bendecirla: me permitió acercarme a mi madre y conocerla al fin. Cuando se aísla en sus olvidos me parece que se vuelve borrosa, como su imagen de joven en la foto. Un día se esfumará por completo, pero tendré su recuerdo.

En medio de la pandemia por Covid que ha cerrado las salas de cine en muchos países, condicionando la continuidad de su reapertura a la amenaza latente de rebrotes inoportunos, el tradicional Tour de cine francés celebra, del 8 de octubre al 11 de noviembre, su edición 24 con la exhibición escalonada de siete películas recientes en 73 ciudades del país.
En la propuesta de este año destacan dos títulos emblemáticos: Alguien, en algún lugar (Deux moi, 2019), decimotercer largometraje de Cédric Klapisch (Y Chloe perdió su gato, 1996), realizador que ha sido siempre una apuesta segura en el gusto popular de cinéfilos tanto en Francia como en México, y la cinta más reciente de Nicolas Bedos, La bella época (La belle époque, 2019), presentada en el pasado festival de Cannes. Se trata de dos comedias románticas que tienen en común la solución del malestar anímico de sus personajes (abrumados por la insatisfacción existencial y por las penurias laborales), a través de revelaciones amorosas mágicas, casi providenciales. Ambos directores juegan los clichés más recurrentes en torno del comportamiento francés, algo recurrente desde la proverbial cinta de Jean Pierre Jeunet , Amélie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, 2001).
En Alguien, en algún lugar, Klapisch renueva su gusto por el vagabundeo romántico a través de un barrio predilecto de París. Antes fueron los alrededores de la Plaza de la Bastilla, ahora el tramo entre la colina de Montmartre y una estación de trenes vecina. Ahí, dos personajes jóvenes, Rémy Pelletier (François Civil) y Mélanie Perret (Ana Girardot), son vecinos que se cruzan múltiples veces en la calle o en alguna tienda del barrio, sin hablarse jamás, sin siquiera mirarse, ignorando que todo en la trama los conduce a una reunión final, tan diferida como ineluctable.
El problema de la cinta es mantener vivo el interés de los espectadores en un juego de dilaciones y casualidades cuya conclusión se antoja desde el inicio muy previsible. Ambos personajes llevan rutinas semejantes y padecen malestares anímicos similares que se resuelven a medias con alguna aventura sexual fallida (en el caso de Rémy) o mediante la empatía de la sicoanalista que atiende a Mélanie. No hay mayores sorpresas en esta historia edulcorada que pone en primer plano a personajes físicamente muy atractivos, pero que se asumen como seres apagados y un tanto grises. Lo interesante es ver cómo a partir de esa banalidad existencial compartida, el gusto que Klapisch ha manifestado siempre por un París alejado de una estética de tarjeta postal, cobra una intensidad renovada. La novedad y el encanto de la cinta van por cuenta de esta cartografía citadina con secretos y misterios más interesantes que los que encierran muchos de sus habitantes. Muy por encima de su talento como narrador de ficciones perdurables, Klapisch destaca característicamente como un estupendo cronista urbano.
El caso de La bella época es muy distinto. El título no alude a un periodo histórico preciso, sino al nombre de un café de utilería en un estudio de producciones audiovisuales mercantiles. Antoine (Guillaume Cantet), un director y guionista exitoso, propone a clientes acaudalados protagonizar un video situado en la época o el momento que más atesoren en su memoria. El sexagenario Víctor (Daniel Auteuil), un dibujante jubilado, elige trasladarse a la década de los 70, y vivir de nuevo el inicio feliz de la relación amorosa con Marianne (Fanny Ardant), la mujer que cuatro décadas después se le ha vuelto una esposa infiel, tiránica e incomprensiva.
Los diálogos en que Marianne recrimina al marido su mediocridad y su anacronismo de viejo anclado en el pasado son memorables y poseen una vena satírica propia del teatro de bulevar francés o del cine de un Sacha Guitry (La poison, 1951). El intento vano de ambos personajes por recobrar la lozanía perdida es un atinado asunto de comedia negra. En el viaje nostálgico a la bella época de juventud, Rémy recobra vitalidad y aplomo moral, aunque comete el fatídico error de enamorarse de la actriz (Doria Tillier) que interpreta a su esposa y que siendo mucho más joven que él se perfila más exigente aún que su actual Marianne sexagenaria. Regresar obstinadamente a un pasado en principio más feliz, no garantiza no encontrar en él las mismas torpezas y banalidades vividas en el tiempo presente. Rémy, el anciano escarmentado, tendrá que aprender a convivir con las gratificaciones y las complejidades de su madurez recobrada. Una parábola moral muy agria y, por la excelencia de las actuaciones, también encantadoras.Se exhibe en la Cineteca nacional y en salas comerciales. Títulos, horarios y sinopsis: www.tourdecinefrances.com Twitter: @CarlosBonfil1


Los recursos naturales de México pertenecen y deben beneficiar a sus ciudadanos. El presidente Andrés Manuel López Obrador y la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI, por sus siglas en inglés) comparten esa convicción. EITI es un estándar global para la transparencia y la buena gobernanza de los sectores de petróleo, gas y minería, conducido en México por el gobierno, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil involucradas en el sector extractivo.
En su segundo Informe de gobierno, el presidente López Obrador centró su mensaje en la transparencia y el combate a la corrupción y en la estrategia del gobierno federal al respecto. Allí, resaltó la participación de México como país implementador de la EITI como uno de los logros en la ejecución de esa estrategia. El compromiso del Presidente en la lucha contra la corrupción y el involucramiento sostenido de México con la EITI han impulsado la agenda de transparencia en el país, dando acceso a los ciudadanos a información relevante sobre el sector extractivo.
La transparencia y la divulgación de datos por sí solos son insuficientes para controlar la corrupción. Las denuncias por este delito y sobornos contra el ex director de Pemex en el escándalo con Odebrecht muestran que pueden quedar resquicios donde se escondan prácticas de corrupción.
Como país integrante de la EITI, México ha conducido los esfuerzos por la transparencia en el sector extractivo con un grupo que incluye representantes gubernamentales, a Pemex, a empresas privadas de los sectores de hidrocarburos y minería, así como a organizaciones de la sociedad civil. El equilibrio entre estos actores diversos, a veces con posiciones encontradas, ha contribuido a mantener los esfuerzos enfocados hacia lograr las metas en materia de transparencia en el país. El debate abierto en torno de la transparencia y la buena gobernanza del sector extractivo contribuye a fortalecer la democracia y la rendición de cuentas.
El compromiso de la actual administración para combatir la corrupción es oportuno y bienvenido. Las disposiciones del estándar EITI para integrar mayor transparencia en áreas de alto riesgo como los contratos y el anonimato de los propietarios de las empresas pueden fortalecer aún más los mecanismos anticorrupción en el sector extractivo, incluidas las empresas de participación estatal. Al adoptarlas, México tiene la oportunidad de concretar el cumplimiento de políticas que aseguren mayores ganancias provenientes del sector extractivo para beneficio de sus ciudadanos.
La opacidad y la no divulgación de los contratos y sus enmiendas generan un elevado riesgo de corrupción que, de con-cretarse, representan pérdidas de miles de millones de dólares al año, mismos que podrían haberse empleado en programas de desarrollo en el país.
México ha mostrado liderazgo en la Red de Transparencia de Contratos de la EITI. Fortalecer la divulgación rutinaria de contratos y sus enmiendas mediante los sistemas gubernamentales y los sitios web de las empresas en el sector extractivo daría a los mexicanos un mejor acceso y más oportuno a información esencial sobre los ingresos que recibe la nación de las actividades extractivas.
Hay oportunidades para una mayor supervisión en el sector extractivo.
La transparencia no está exenta de puntos ciegos, como lo demuestra la investigación en curso sobre Lava Jato, Emilio Lozoya y el escándalo de diversas transacciones entre Pemex y Odebrecht.
Si bien México ha logrado avances importantes en hacer disponibles todos los contratos de hidrocarburos, se necesitan mayores esfuerzos que garanticen que el patrón de corrupción se detenga. Estos esfuerzos también deben enfocarse en divulgar los contratos de minería y en convocar a los gobiernos estatales y municipales a unirse a la red EITI en el país, así como promover que se publiquen datos de manera ágil y accesible.
Una gran oportunidad para México sería liderar en la transparencia en torno de los beneficiarios reales, revelando los nombres de las personas que reciben las ganancias de las operaciones extractivas. Los datos abiertos sobre los propietarios de las empresas son vitales para la buena gobernanza del sector extractivo y reducen la posibilidad de que algunos individuos puedan refugiarse en el anonimato.
Para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), México cuenta con un marco legal maduro para el combate del lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Éste es menos robusto, sin embargo, en cuanto a la divulgación de información de los beneficiarios reales. México apoya los Principios de Alto Nivel sobre Transparencia de los Beneficiarios Reales en el G20 y su Plan de Acción 2019-2021 en la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA) incluye compromisos relacionados con esta meta, como el objetivo final de desarrollar un registro nacional de beneficiarios reales para 2023.
Alcanzar estos objetivos representaría pasos concretos y sustanciales en el camino por delante.
El compromiso del presidente López Obrador contra la corrupción y por la transparencia respalda los esfuerzos de la EITI en México. Si bien la transparencia no es suficiente para combatir la corrupción, la atención en las áreas de alto riesgo puede garantizar que los ingresos que provienen de los recursos naturales de México se utilicen para el cumplimiento de las prioridades nacionales.
El involucramiento del gobierno mexicano, de las empresas que operan en el sector extractivo y de un amplio rango de organizaciones de la sociedad civil con la EITI es una señal alentadora. El desarrollo de nuevas políticas en materia de transparencia contribuirá a garantizar que los ciudadanos de México cosechen los beneficios de los recursos naturales a los que tienen derecho.
* Presidenta del Consejo de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI). Ex primera ministra de Nueva Zelanda (1999-2008); administradora del PNUD (2009-2017).

Cuando ya no se sabe, lo menos que se puede hacer por uno mismo es cultivar algún tipo de paranoia ilustrada. Eso hice cuando el Presidente de la República y algunos representantes del mundo empresarial nos informaron de sus planes y proyectos de inversión para impulsar la recuperación económica.
Lo primero que uno debería hacer es contrastar esas cifras con el tamaño de la inversión bruta fija, con el producto interno bruto, su relación con la magnitud y el crecimiento de la formación de capital. Una vez hecho esto, aunque sea con cargo a cálculos rancheros y correlaciones, uno puede felicitar al gobierno y a los capitanes de la empresa y felicitarse por lo que podría anunciar una recuperación venturosa. O, también, no hacerlo, porque sin estar mal lo prometido, por sí mismo, es del todo insuficiente no sólo para sacar al animal económico de su pasmo, sino para dar sentido a la conversación entre el Estado y el capital que, como pocas veces en nuestra historia, se requiere para sanear una maquinaria de producción de bienes, mercancías, ganancias y servicios que está mal acostumbrada a una vida latente, lo peor que puede pasarle a una sociedad articulada por la producción mercantil y, en general, por las señales de eso que llamamos el mercado.
Lo anterior quizá no nos guste, pero lo que no se puede hacer es negarla como realidad y contexto donde se aprueban y rechazan acciones, omisiones, planes y hasta deseos del poder público constituido, los poderes de hecho y del capital y otras interpelaciones de la sociedad organizada y no.
Exigir al gobierno que no soslaye estas señales no implica pedirle rendición; por el contrario, que se apreste a dar la pelea lo mejor informado e ilustrado que se pueda. No más, pero tampoco menos.
Partir de los hechos duros y de los que nos lega la experiencia no es un ejercicio baladí, sino punto de partida obligado de una estrategia dirigida a enfrentar la recesión y poner a la crisis en dirección de salida. Se trata de propiciar la degradación de la recesión económica como acaba de ocurrir con el huracán Delta.
Pocos afrontaron la amenaza natural bajo la hipótesis de que el huracán perdería fuerza pronto. Más bien lo contrario. La movilización organizada para evacuar a turistas y lugareños fue eficaz y no pienso que alguien vaya a quejarse a la Comisión de Derechos Humanos por el desenlace del huracán. Ojalá y pudiéramos decir lo mismo de lo que se ha convertido para nosotros en una tormenta perfecta.
Nadie niega los primeros barruntos de recuperación en el empleo, el consumo o la inversión. Similar reconocimiento habría que pedir al gobierno ante la lentitud de estas reactivaciones y lo azaroso que se ha vuelto el mercado internacional que más nos atañe y tiene su epicentro en Estados Unidos.
No hay en ese entorno signos de aliento, sino señales descoordinadas de recaída económica y rumores de renovadas embestidas naturales. La conversión americana a país bananero sólo pueden celebrarla los tontos; quienes pretendan lidiar con nuevas contingencias, muchas inéditas, deben asumir que no hay recetas que funcionen sin pasar por alguna mutación de la farmacopea.
La coyuntura es peligrosa y puede mutar hacia algo peor; de Carstens a Herrera, las ho-milías financieras confluyen en un registro cuidadoso de variables y tendencias ominosas. “La crisis –dice el banquero de los bancos– ha durado más de lo esperado y durará más… llegará un momento en el que la acción gubernamental no pueda prevenir el incremento de bancarrota” ( La Jornada, 08/10/2020, p. 25). El Fondo, el BM o la OCDE lo corean, pero eso no tiene nada de conspirativo.
La circunstancia económica se ha mezclado con la sanitaria y no saldremos de la primera sin domar la segunda. No hay registro alguno de que una doble pesadilla como ésta haya sido exorcizada sin actuar racionalmente sobre y contra ella. Más bien lo contrario.
Nada ganaremos soslayando estas historias, que deberían servirnos para imaginar algún futuro mejor. Tampoco avanzaremos al pretender no oír las destempladas señales del mercado y la economía que recuerdan los llamados de la selva.
No se trata de un regreso a la jungla, pero tampoco creer haber tocado un fondo imaginario, repleto de voluntarismo juvenil.

Así es la lucha por la democracia en el Palacio de San Lázaro y en el Senado de la República. Las discusiones son verbales, pero también, como en otros países, a fuerza de golpes. Ahora está por verse si la justicia llega para el pueblo de México, donde durante s
eis sexenios se impusieron gobiernos despóticos y sumamente corruptos. Las pruebas están a la vista.Todos los presidentes dejaron para el siguiente en turno, obras sin concluir, miles de personas desaparecidas, presupuestos esfumados, empobrecimiento en todos los sectores de la población mientras creció la lista de millonarios del país, sumado a otras evidencias de privilegios para una élite. Dejaron, asimismo, un sistema de fideicomisos que, en un porcentaje alto, se aprovechaba del fondo económico para beneficio personal.
Hasta el día de antier, viernes 9, se debatía en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República la extinción de 109 fondos, la discusión continúa para que no se agregue ni un fondo más a la lista de los ya señalados. Está por verse la desaparición del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y el Fondo del Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar). Se ha informado abiertamente al público que los apoyos se otorgarán directamente a los grupos interesados. El dinero lo recibirán personalmente bajo distinto método de entrega.
Se aprobó por mayoría, con 242 votos de Morena, y 170 en contra de parte del PAN, PRI, MC y PRD, la consulta solicitada por el presidente López Obrador.
Otros votos fueron los 65 de Morena y sus aliados a favor, y 49 del PAN, PRI, MC y PRD en contra, y una abstención. Esta votación le permitió al Senado avalar la procedencia de la solicitud y refrendar la trascendencia de esta consulta, pues se trata del derecho de la ciudadanía a manifestarse, a opinar y a decidir.
La pregunta, aunque modificada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que la gente la entienda un poco menos, por lo menos, avala el hecho de dar voz y voto al pueblo.
La filosofía china es muy clara si no quieres que se sepa, no lo hagas. Pero en este caso, el de los ex presidentes a juicio, sí se van a conocer muchas cosas porque sí lo hicieron. Sí cometieron delitos que deben llevarse a los más altos tribunales para que sean juzgados. Seguramente, creyeron que nunca se iba a saber y que nadie les podría reclamar.
La derecha, representada en el Congreso por los partidos de oposición, ha manifestado el grado elevado de temor ante las declaraciones que hagan los presos mexicanos. Ahora ya no creen en la SCJN, pero antes era su aliada.
El debate se centró en las críticas a la Suprema Corte por parte de la oposición. La culpan por haber avalado la consulta. También se formó una especie de campaña personal con acusaciones mutuas entre las senadoras priístas, panistas y morenistas. Integrantes de Morena dijeron que panistas y priístas tienen temor de que se someta a juicio a sus ex presidentes, lo que puedan declarar los funcionarios mexicanos presos en Estados Unidos y en México podría aclarar, todavía más, infinidad de ilícitos cometidos por ellos.
Las acusaciones mutuas van en el sentido de que estos acontecimientos de la consulta y las firmas se hicieron como parte de la campaña política electoral, así lo declararon diversos integrantes del PAN y del PRI.
La oposición (el PRIAN) ya olvidó que lucró con la pobreza de millones durante décadas. Sexenio, tras sexenio, en campaña electoral, utilizaba a la población urgida de un poco de dinero y algo de comer, los convirtieron en acarreados. Prometieron llevar la electricidad a todos los rincones del país. Prometieron alimento, educación, atención médica para toda la población y, sucedió todo lo contrario.
Durante los sexenios pasados, México estuvo hundido en la corrupción, los gobiernos no hacían consultas, no les interesaba la opinión de sus gobernados. Lo que sí hacían: perseguían, encarcelaban, torturaban y desaparecían gente por preguntar, por opinar y buscar la verdad y el origen de la pobreza, por exigir fuentes de trabajo y mejores condiciones laborales.
El senador y ex presidente del Senado, Martí Batres Guadarrama, hizo hincapié en que los crímenes son muchos y no se olvidan. Luis Echeverría, es culpable de matanzas, como las del 68, porque no sólo sucedió en Tlatelolco, sino en otros puntos de la Ciudad de México y en otros Estados de la República. Carlos Salinas de Gortari privatizó, inconstitucionalmente, el patrimonio nacional. Vicente Fox y Felipe Calderón, continuaron preparando la Reforma Energética y violando Derechos Humanos. Han sido cómplices entre estos dos partidos por lo que se convirtieron en intocables. Así se han protegido entre ellos. Simulan acusarse mutuamente, pero todo es una farsa.
En otros países de Latinoamérica, algunos ex presidentes y ex funcionarios ya han sido procesados, pero en México, eso no sucedía. Hasta hoy es cuando eso se espera, se les enviará a juicio y pagarán la condena correspondiente. Es imprescindible que la impunidad no quede en la cuerda floja y el primer paso del juicio deberá ser la devolución de todo lo robado. Es por esto, el miedo a la verdad.
Enviamos un fraterno reconocimiento a la vida y obra del Dr. Mario Molina.

A mediados de septiembre empezó a aparecer en redes sociales un anuncio simple y escueto que decía: CARAVANA. Salida Central Metropolitana, sps. Hora de salida 4 am. 1ro de Octubre de 2020. Y como fondo una foto de la caravana de 2018 con la bandera hondureña.
Ese anuncio fue capaz de movilizar a más de 3 mil personas que dejaron sus casas, familias y pertenencias para empezar a caminar hacia Estados Unidos en plena pandemia, cuando ya se anuncia el frío del otoño y en plena campaña electoral en Estados Unidos.
Todos los pronósticos de éxito eran desfavorables, incluso para Bartolo Fuentes, ex diputado de oposición hondureño, que en cierto modo provocó, promovió y defendió la gran caravana de 2018.
Uno se pregunta por qué todas las caravanas surgen en Honduras y no en Guatemala o El Salvador, aunque en el camino se sumen algunos migrantes de estos países. Cuáles son las condiciones prevalecientes en Honduras que la diferencian de otros. Ciertamente hay un malestar social y político que lleva al cansancio y al hartazgo.
En Nicaragua sucede lo mismo, pero la gran emigración de más de 70 mil personas a Costa Rica, en 2018, se dio después de la lucha en las calles y la brutal represión.
Pareciera que en Honduras, a diferencia de sus vecinos, prevalecen condiciones sociopolíticas de los años 70, de una aristocracia gobernante de familias acaudaladas apoyada por el ejército y con sustento y control irrestricto de Estados Unidos. Y, por el otro lado, un pueblo sometido y cansado que prefiere la huida y el sacrificio a la protesta callejera, que tampoco soluciona nada.
Corren dos versiones sobre los motivos y fuerzas que operan detrás de la caravana. López Obrador afirmó que se trataba de influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. ¿Quién? El timing era perfecto para que Trump aprovechara y volviera a meter el tema de la amenaza migratoria en la campaña. Pero en Guatemala se comenta la versión contraria, que la caravana fue inducida por los intereses de Estados Unidos para poner en evidencia que su política era correcta y daba resultados. También se especula sobre diferentes activistas y agrupaciones que la fomentan. En resumen, y en cualquier circunstancia, los migrantes son simplemente manipulados.
El balance es claro, como la pirinola: todos ganan. Ganó Trump porque su política fronteriza ha dado resultado; ganaron Guatemala y su presidente por una muy posible reanudación de la ayuda económica por parte de Estados Unidos; ganó México porque, en esta ocasión, no tuvo que ensuciarse las manos, y ganó Honduras porque la caravana operó como válvula de escape a sus graves problemas económicos, políticos y sociales.
Los que perdieron, como suele suceder, fueron los migrantes y sus familias, que gastaron sus pocos ahorros, energías y esperanzas en una aventura inútil y desesperada.
También perdieron algunos medios nacionales e internacionales, que esperaban con ansias un tumulto en el puente del Río Suchiate y la escenificación, en tiempo real, del mantra mexicano estelarizado por el comisionado Francisco Garduño: que por una parte afirmaba No pasarán y, por otra, que México promueve una migración segura, ordenada y regular, con pleno respeto a los derechos humanos, con dos mil elementos para custodiar la frontera y la amenaza de 10 años de cárcel según el código chiapaneco.
Entre tanto, en Guatemala, grupos de élite del ejército cercaban a los migrantes y los obligaban a retornar a su país de origen. El presidente Alejandro Giammattei, desde su lecho convaleciente por Covid-19, dio la orden directamente al ejército de detener la caravana y forzar el retorno. El argumento utilizado fue la pandemia, pero la razón subyacente es el acuerdo, convenio o arreglo de Tercer país seguro firmado por Jimmy Morales. Un acuerdo que no ha sido oficial ni cuenta con la autorización de la Corte de Constitucionali-dad de Guatemala y cuyo contenido no se conoce a plenitud.
La medida rompió formalmente con el convenio multilateral de libre circulación CA4 y, curiosamente, Honduras, cuyos ciudadanos fueron afectados, no ha reclamado sobre el particular.
Tampoco hubo tuits al respecto, por parte de Mr. Trump, pero México y Guatemala tenían listos los dispositivos que iban a aplicar y las justificaciones sanitarias para detener a la caravana. En ese sentido, no parece haber habido una coordinación estratégica entre ambos países. Si se sabía que Guatemala iba a actuar de esta manera, no tenía sentido desplegar en México a cientos de funcionarios, guardias nacionales y ejército en la frontera sur.
Quizá esta sea la última caravana migrante. Pero volverá el incesante transitar de migrantes clandestinos, de los desesperados del planeta que buscan refugio, de los niños y jóvenes que buscan el reencuentro con sus padres y de los que huyen de la violencia. A esto se suma el persistente accionar de las mafias de traficantes y tratantes.
De todo eso se encargarán México y la Guardia Nacional. No se pronostican cambios a la política de control, deportación y sumisión a las amenazas del vecino.

▲ La cineasta bosnia Jasmila Zbanic (tercera a la izquierda) acudió al cementerio conmemorativo de Potocari antes de la primera proyección pública de la cinta Quo Vadis, Aida?, sobre la masacre de Srebrenica.Foto Ap
Me encantó la expresión en el rostro de Aleksandar Vucic cuando Donald Trump anunció que, conforme al nuevo acuerdo de normalización entre Serbia y Kosovo, Serbia trasladaría su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
Mientras Trump anunciaba que los chicos de Belgrado mudarían a su embajador a la ciudad que Estados Unidos afirma que es la capital unificada de Israel, el antiguo publirrelacionista del dictador Slobodan Milosevic miró con asombro los documentos que tenía enfrente… y luego empezó a rebuscar en las páginas. Cuando Serbia masacraba a los musulmanes de Bosnia, hace casi tres décadas, uno no veía vacilar así a los hombres más poderosos de Belgrado.
Milosevic, por supuesto, era un criminal de guerra, pero ¿Vucic? Nunca, aunque es cierto que durante la guerra con Bosnia sugirió de manera gráfica que por cada serbio muerto, mataremos 100 musulmanes. También acompañó a uno de los jefes milicianos más aterradores en una excursión secreta para reunirse con Saddam Hussein en Bagdad. Y, en respuesta a una pregunta mía, se refirió a la masacre de 8 mil musulmanes en Srebrenica como una situación. Sin embargo, tan pronto como, pasada la guerra, se puso a hablar de derechos humanos y del deseo de Serbia de unirse a la Unión Europea, se volvió la delicia de Bruselas. Vaya, el nuevo presidente serbio –Vucic, nada menos– hasta consiguió la ayuda de Tony Blair (alguna vez el bombardero de Belgrado) para que lo aconsejara sobre las futuras políticas serbias.
Pero los recuerdos son como socavones. Hoy están aquí, mañana se habrán ido. Así como el invasor de Irak se volvió una inspiración santa para los derechos humanos, el sórdido ministro de información del menos sagrado de los tiranos balcánicos se convirtió en un presidente agradable, democrático y favorable a la Unión Europea. Israel, cuyo primer ministro actual –no hablemos más de ese asunto de corrupción, por favor– quedó complacido al enterarse el mes pasado de que Serbia secundaría a Kosovo en abrir una embajada en Jerusalén.
Ninguna mención hizo el líder israelí de las bandas serbias de estilo SS que destruyeron las ciudades y aldeas de Bosnia con el apoyo del antiguo jefe de Vucic. La propia Unión Europea –dueña del mayor socavón de la memoria política en Europa– se sacó un poco de onda. Esperen un momento, dijo: si Vucic quiere que Serbia se una a la UE, ¿por qué se distancia de sus futuros socios europeos al enviar a su embajador a Jerusalén? ¿Acaso Vucic no recordó la insistencia de la UE en la solución de dos estados, una capital para los palestinos al igual que para los judíos en Jerusalén, etcétera, etcétera?
O bien –dada su expresión de asombro cuando escuchó a Trump anunciar el traslado de la embajada serbia a Jerusalén–, ¿acaso Vucic tenía la menor idea de lo que estaba haciendo, por principio de cuentas?
Es muy posible que no. Cuando llegó a Kosovo, el 18 de junio de 1998 –con su cara de niño, gruesos labios y rápida sonrisa, anoté con poca amabilidad en The Independent en esa ocasión–, era la voz fiel del dictador Milosevic. Todo lo que el que pronto sería declarado criminal de guerra deseaba en Kosovo, nos dijo Vucic, era paz, diálogo y derechos humanos para todos, incluido 90 por ciento de la población musulmana kosovara albanesa.
Vucic también había sido vocero de Vojislav Seselj, líder de la milicia serbia que llevó a cabo la limpieza étnica en gran parte de Bosnia. Seselj dijo que sus hombres sacaban los ojos a croatas con cucharas oxidadas, nada menos. Por eso le pregunté a Vucic acerca de Srebrenica. No había razón, me dijo entonces, en usar comparaciones con Bosnia y –aquí todos contuvimos el aliento– con el vocabulario de la situación en Srebrenica. Esa palabra situación salió de los labios de Vucic, terrible expresión para la ejecución de más de 8 mil musulmanes en fosas comunes que ocurrió después de la rendición del refugio seguro de Srebrenica a los asesinos serbios, en 1995.
Allí estaba Vucic, el ministro de información, menos de tres años después de la masacre, palmeándonos el hombro con la situación, mientras nos daba lecciones sobre deber cívico, derechos constitucionales, patriotismo y no violencia. Así pues, ¿por qué habría de sorprendernos descubrir que ese mismo joven alto, algo desgarbado, pero listo, había acompañado al monstruoso Vojislav Seselj (bajo un velo de sigilo y en compañía de agentes de seguridad iraquíes) a Bagdad como invitado del partido Baaz de Saddam Hu-ssein? Seselj tuvo una larga reunión con Saddam –Irak estaba devastado tras 10 años de sanciones impuestas a raíz de la invasión de Kuwait, en 1990– después de aterrizar en el aeropuerto de Damasco, en Siria, y ser escoltado por guardias tanto sirios como iraquíes al puesto fronterizo de Wadi Ash Salan para el viaje por tierra a Bagdad.
Vucic, el ex ministro de información de Milosevic –quien sabía muy bien que Saddam había enviado telegramas de apoyo mutuo a Milosevic en plena guerra de Kosovo en 1999, cuando los serbios, bajo ataque aéreo de la OTAN, expulsaban de Kosovo a 200 mil musulmanes–, más tarde se convirtió en líder de la Serbia posterior a Milosevic. Ahora quería llevar a Serbia a la UE, y por tanto era amado por nuestros amigos de la UE en Bruselas y ahora aconsejado por –no contengan el aliento aquí, por favor– Tony Blair. Y, puesto que Blair ahora ha aconsejado al dictador de Uzbekistán y en fecha más reciente al líder golpista egipcio, el brigadier general presidente Al Sisi, Vucic está en buena compañía.
Un seguro par de manos, pues, recibido con calidez en Downing Street y Bruselas; no sólo un hijo pródigo, sino un hombre cuya decisión de aceptar una resolución negociada sobre Kosovo –reconocer un fallo de la Corte Mundial de que la declaración de independencia de Kosovo fue legal– fue saludada por nuestra élite en Bruselas como importante parteaguas. Todo lo cual aceleró la solicitud de Belgrado de conceder la membresía en la UE.
Bienaventurados los pacifistas. Vucic, desde luego, hizo todo lo correcto. Dirigió el Partido Progresista Serbio, fue odiado de corazón por su viejo amigo Seselj –quien fue exculpado de crímenes de guerra en Bosnia después de pasar ocho años en prisión en La Haya– e incluso se presentó en el servicio memorial en Srebrenica, donde Bill Clinton exigió apresuradamente a los dolientes que le estrecharan la mano. No lo hicieron, y él salió corriendo de la escena.
Pero todo esto es mero contexto. A los israelíes no les preocupa el pasado de Vucic en las guerras balcánicas. Ni sus viejos amigos de mala fama. No es difícil, desde luego, ver por qué los israelíes instintivamente ven con buenos ojos a los serbios. Partisanos serbios salvaron de Hitler a muchos judíos y, durante la Segunda Guerra Mundial, los serbios compartieron el destino de muchos miles de judíos en uno de los campos de concentración más sádicos de los nazis croatas, en una pequeña ciudad llamada Jasenovac, en el río Sava. Los lectores deberían buscar referencias de este terrible lugar de decapitaciones y tortura y quedar justamente conmovidos.
No sólo la Segunda Guerra Mundial vincula a israelíes y serbios de la actualidad. Durante la lucha de Kosovo por liberarse de los serbios, Ariel Sharon, entonces ministro israelí del Exterior, se opuso a la guerra de la OTAN contra Kosovo, despotricando contra el terror islámico en la provincia serbia. ¿Les suena familiar? Sharon había detectado con gran astucia que la OTAN había emprendido esa guerra para separar parte del territorio soberano de Serbia y concederle independencia sobre la base de que una mayoría de su población –los musulmanes kosovares– deseaban un Estado aparte.
En el momento en que Israel exprese apoyo (a la OTAN), dijo Sharon, “es probable que se vuelva la próxima víctima. Imaginen que un día los árabes de Galilea demanden que la región que habitan sea reconocida como un área autónoma, conectada a la Autoridad Palestina…” De ese modo Sharon, aunque fuera por breve tiempo, se volvió un aliado de Milosevic. No podría haber un Estado albanés en Kosovo, según Sharon, a riesgo de que más tarde el mundo decidiera que los ciudadanos palestinos israelíes de Galilea también deberían separarse. Muy aparte del futuro de la Cisjordania y Gaza ocupadas. Bueno, Kosovo obtuvo su independencia…
Así pues, el futuro embajador serbio en Jerusalén tendrá mucho de qué hablar con sus anfitriones israelíes. Y los israelíes, por supuesto, podrán charlar del mismo tema con el futuro embajador de Kosovo en Jerusalén. Seguro se convertirá en un debate formidable.
© The Independent
Traducción: Jorge Anaya

Ya hacen año que partió de este mundo Miguel León Portilla, el hombre sabio, generoso y profundamente humano cuya magna obra nos permitió conocer a fondo las culturas prehispánicas. El conocimiento de esta herencia ancestral nos dio identidad y orgullo. Sacó a la luz la filosofía, religión, poesía, cantos; en pocas palabras, la cosmovisión de los antiguos mexicanos y develó la grandeza que guardaba.
En medio de la pandemia por Covid que ha cerrado las salas de cine en muchos países, condicionando la continuidad de su reapertura a la amenaza latente de rebrotes inoportunos, el tradicional Tour de cine francés celebra, del 8 de octubre al 11 de noviembre, su edición 24 con la exhibición escalonada de siete películas recientes en 73 ciudades del país.
En la propuesta de este año destacan dos títulos emblemáticos: Alguien, en algún lugar (Deux moi, 2019), decimotercer largometraje de Cédric Klapisch (Y Chloe perdió su gato, 1996), realizador que ha sido siempre una apuesta segura en el gusto popular de cinéfilos tanto en Francia como en México, y la cinta más reciente de Nicolas Bedos, La bella época (La belle époque, 2019), presentada en el pasado festival de Cannes. Se trata de dos comedias románticas que tienen en común la solución del malestar anímico de sus personajes (abrumados por la insatisfacción existencial y por las penurias laborales), a través de revelaciones amorosas mágicas, casi providenciales. Ambos directores juegan los clichés más recurrentes en torno del comportamiento francés, algo recurrente desde la proverbial cinta de Jean Pierre Jeunet , Amélie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, 2001).
En Alguien, en algún lugar, Klapisch renueva su gusto por el vagabundeo romántico a través de un barrio predilecto de París. Antes fueron los alrededores de la Plaza de la Bastilla, ahora el tramo entre la colina de Montmartre y una estación de trenes vecina. Ahí, dos personajes jóvenes, Rémy Pelletier (François Civil) y Mélanie Perret (Ana Girardot), son vecinos que se cruzan múltiples veces en la calle o en alguna tienda del barrio, sin hablarse jamás, sin siquiera mirarse, ignorando que todo en la trama los conduce a una reunión final, tan diferida como ineluctable.
El problema de la cinta es mantener vivo el interés de los espectadores en un juego de dilaciones y casualidades cuya conclusión se antoja desde el inicio muy previsible. Ambos personajes llevan rutinas semejantes y padecen malestares anímicos similares que se resuelven a medias con alguna aventura sexual fallida (en el caso de Rémy) o mediante la empatía de la sicoanalista que atiende a Mélanie. No hay mayores sorpresas en esta historia edulcorada que pone en primer plano a personajes físicamente muy atractivos, pero que se asumen como seres apagados y un tanto grises. Lo interesante es ver cómo a partir de esa banalidad existencial compartida, el gusto que Klapisch ha manifestado siempre por un París alejado de una estética de tarjeta postal, cobra una intensidad renovada. La novedad y el encanto de la cinta van por cuenta de esta cartografía citadina con secretos y misterios más interesantes que los que encierran muchos de sus habitantes. Muy por encima de su talento como narrador de ficciones perdurables, Klapisch destaca característicamente como un estupendo cronista urbano.
El caso de La bella época es muy distinto. El título no alude a un periodo histórico preciso, sino al nombre de un café de utilería en un estudio de producciones audiovisuales mercantiles. Antoine (Guillaume Cantet), un director y guionista exitoso, propone a clientes acaudalados protagonizar un video situado en la época o el momento que más atesoren en su memoria. El sexagenario Víctor (Daniel Auteuil), un dibujante jubilado, elige trasladarse a la década de los 70, y vivir de nuevo el inicio feliz de la relación amorosa con Marianne (Fanny Ardant), la mujer que cuatro décadas después se le ha vuelto una esposa infiel, tiránica e incomprensiva.
Los diálogos en que Marianne recrimina al marido su mediocridad y su anacronismo de viejo anclado en el pasado son memorables y poseen una vena satírica propia del teatro de bulevar francés o del cine de un Sacha Guitry (La poison, 1951). El intento vano de ambos personajes por recobrar la lozanía perdida es un atinado asunto de comedia negra. En el viaje nostálgico a la bella época de juventud, Rémy recobra vitalidad y aplomo moral, aunque comete el fatídico error de enamorarse de la actriz (Doria Tillier) que interpreta a su esposa y que siendo mucho más joven que él se perfila más exigente aún que su actual Marianne sexagenaria. Regresar obstinadamente a un pasado en principio más feliz, no garantiza no encontrar en él las mismas torpezas y banalidades vividas en el tiempo presente. Rémy, el anciano escarmentado, tendrá que aprender a convivir con las gratificaciones y las complejidades de su madurez recobrada. Una parábola moral muy agria y, por la excelencia de las actuaciones, también encantadoras.
Se exhibe en la Cineteca nacional y en salas comerciales. Títulos, horarios y sinopsis: www.tourdecinefrances.com


Columnas y opinión del periódico La Jornada sábado 10 oct


Van a cumplir 27 años de vida pública y 37 desde que se conformaron como comunidades zapatistas organizadas, y no han dejado un solo momento de irrumpir en el escenario político con iniciativas que las alejan de la victimización y las colocan en la ofensiva.
Sus propósitos son claros. Alguna vez dijeron que los gobiernos no necesitaban servicios de inteligencia para conocer sus pasos, pues en sus comunicados los hacen públicos. El problema es que no les creen. Es decir, prefieren averiguar qué hay detrás de las intenciones declaradas, qué esconden, qué no dicen. Cuando en realidad explican con detalle lo que habrán de hacer.
En estas casi tres décadas no siempre han acertado, es cierto, pero nadie, ni siquiera sus enemigos, pueden escatimar al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) su esfuerzo incansable por continuar su lucha con todo en contra.
Lejos están de conformarse con los logros de la autonomía en sus más de mil comunidades, donde han construido con éxito probado un sistema propio de gobierno, justicia, educación, salud, comercio y comunicaciones, iné­dito en el mundo, que en su conjunto representaría para cualquier organización su aporte histórico a la lucha por un mundo menos desigual, más justo y democrático. Pero no. Tercos como son, insisten en aliarse con los desposeídos de México y del mundo, y en luchar juntos contra el sistema capitalista, contra la represión y la muerte. Insisten en la defensa de los recursos naturales, en denunciar el asesinato de quienes los defienden, en aliarse con las luchas de las mujeres contra el feminicidio y por la libertad de decidir sobre sus cuerpos.
Los zapatistas vuelven a navegar. No será la primera vez que crucen el Atlántico, pero sí la primera gira por el mundo que se iniciará justo en Europa. No viajarán solos.
Sus iguales del Congreso Nacional Indígena zarparán con ellos. El camino es aún más incierto y peligroso que el 1º de enero de 1994, pero, como siempre, vuelven a desafiarlo todo, poniendo el cuerpo por delante en un mundo más violento y fascista que el de hace dos décadas.
¿A quién le importa que un pequeño, pequeñísimo, grupo de originarios, de indígenas, viva, es decir, luche?, se preguntan.

Foto
Ha vuelto a insistir el Fondo Monetario Internacional (ya no son órdenes como antes, sino recomendaciones), en que el gobierno mexicano debe cobrar IVA a los alimentos, subir el precio de la gasolina (ahora tiene como tope el índice de la inflación) y detener la construcción de la refinería de Dos Bocas, entre otras. La respuesta del gobierno de López Obrador ha sido un rotundo no. ¿Cuál es tu opinión?
Metodología
El sondeo se distribuyó por redes sociales. Participaron mil 864 personas; en Twitter, 484; en El Foro México, 475, y en Facebook, 904.

Por obra y gracia del siempre desinteresado Ricardo Monreal, desde diciembre pasado en el Senado se mantiene congelada una iniciativa de ley, promovida por Napoleón Gómez Urrutia, para erradicar la creciente práctica del outsourcing ilegal y regular el legal. Desde entonces, circo y maroma ha hecho el zacatecano para frenar tal proyecto y mantener intacta esa práctica, con el pretexto de que proceder en sentido contrario sería “incumplir los acuerdos con los empresarios –una falta de respeto, tomarles el pelo, y yo empeñé mi palabra–”, a quienes obtienen pingües ganancias por esos ilegales menesteres.
Congelado el dictamen que, por unanimidad, aprobó la comisión senatorial respectiva, Monreal se sacó de la manga un (segundo) parlamento abierto (a modo, en realidad) para evitar el avance en la materia. En ese encuentro, más de 80 por ciento de los participantes representaron al sector empresarial (a los del outsourcing ilegal) y desde entonces tal iniciativa se mantiene bajo toneladas de hielo, en el rincón más apartado del Senado.
Pues bien, a ver qué inventa ahora Monreal, porque el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que enviará su propuesta sobre dicha materia, en el entendido de que esa modalidad de contratación también es fruto podrido del periodo neoliberal; aprovechamos el viaje, la ocasión, para aclarar que eso surgió en el periodo neoliberal y va a haber una iniciativa de ley para hacer una reforma. Vamos a tratar de enderezar entuertos, todo lo que podamos; o sea, hay una propuesta sin extremismos, pero proteger a los trabajadores y corregir esos vicios que se fueron creando durante el periodo neoliberal. Sí, son muchos los abusos; muchas injusticias se cometen, por eso vamos a poner también orden en eso.
Bastó el reciente anuncio presidencial para enloquecer al avispero que cuenta con el compromiso de Monreal. Como lo advierte el senador Gómez Urrutia, los empresarios, que por décadas se han beneficiado de la subcontratación laboral, han incrementado sus presiones y cabildeos en el Congreso, en su afán de impedir que se termine con la evasión fiscal y la explotación de los trabajadores; buscan incluso desestabilizar al gobierno federal, como lo comprueban las revelaciones de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, sobre la participación de GINgroup, propiedad de uno de los principales subcontratistas, Raúl Beyruti, en la toma de las instalaciones de la sede de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ( La Jornada, Andrea Becerril y Víctor Ballinas).
Para el líder minero, quienes se dedican al outsourcing están desesperados, porque se calcula que la evasión al fisco es de 500 mil millones de pesos al año, ya que tan sólo por no pagar las cuotas correspondientes a cada uno de sus trabajadores, el Instituto Mexicano del Seguro Social deja de percibir anualmente 50 mil millones de pesos.
El senador por Morena detalló que la reforma debe estar lista en las próximas semanas, a pesar de que los dueños de GINgroup y los demás empresarios la quieran frenar a toda costa. Seguramente van a cabildear con los cómplices en el Senado y van a hacer lo posible por mantener sus ganancias millonarias, porque no acaban de entender que ya no gobierna el PRI o el PAN. Sólo van a perder el tiempo y su dinero en las campañas sucias que quieren echar a andar en contra de la iniciativa y, al final, quedarán con una imagen peor de la que ya tienen como defraudadores de Hacienda.
Desde diciembre pasado comentamos en este espacio que con la iniciativa (congelada por Monreal, enemigo en casa) los primeros beneficiados serían los trabajadores, el fisco y las finanzas del IMSS y el Infonavit, pero al zacatecano se le hizo fácil operar con otros partidos políticos, todos afines a la patronal. Entonces, a ver qué se le ocurre para frenar la iniciativa presidencial.
Las rebanadas del pastel
Lo dicho: el gobierno los encarcela y los jue$$$es los liberan. Así, nunca se limpiará la casa.

Hay muchas maneras de asesinar niños. Todas son crueldad mayúscula y muy humana, pues los animales no matan a sus crías. Quizá la mayor crueldad contra los niños es matarlos en vida, robarles su infancia y condenarlos al infierno de la violencia y la maldad, o a la muerte lenta que va del abandono y el hambre hasta el horror de tener que matar a otros y destazarlos para lograr la propia subsistencia. “En este canijo México –dice uno de tantos adolescentes atrapados en la delincuencia y las drogas– no tienes derecho a un nombre ni a vivir con una familia. En este México se te niega todo, salud, bienestar, educación, alimentación…”
Quienes entregan miles de millones de pesos a las ma-fias de los partidos políticos y quienes acomodan la justicia a las ansias del poder deben leer –narrado por los propios niños y niñas condenados al espanto– la obra testimonial Un sicario en cada hijo te dio (Aguilar, 2020), preparado por Saskia Niño de Rivera, Mercedes Castañeda, Fernanda Dorantes y Mercedes Llamas Palomar.
Los gobiernos neoliberales dejaron 30 generaciones de infancias destrozadas, cien-tos de miles de casos sin posibilidad de reparación. Fueron gobiernos sin más moral que la codicia. Por desgracia, al primer tercio de gobierno, la 4T no ha hecho nada para transformar la realidad de la niñez mexicana ni parece tener mayor interés por asegurar los derechos fundamentales de la niñez.
Es imposible transformar a México sin dar prioridad a la infancia, a la educación y a la salud. Erradicar el analfabetismo, dar escuela básica a todos los niños y acabar con el abuso y explotación de menores son obras más titánicas que el Tren Maya, la refinaría Dos Bocas o salvar a Pemex, pero que exigen una inteligentevisión de futuro; una verdadera economía moral y una auténtica ambición de amor por México. Los niños son personas, son suje-tos de derecho y –aunque no voten– han de considerarse ciudadanos. Hoy es infanticidio de Estado ignorar la pobreza extrema de 25 millones de menores y sus fatales consecuencias, así como dejar morir niños enfermos por falta de medicamentos. Amar a los niños en tiempos de odio es humanismo revolucionario. “En tiempos de confusión organizada… de humanidad deshumanizada, nada debe parecer imposible de cambiar…”: Bertolt Brecht.

El 22 de enero: Lo tenemos totalmente bajo control. Se trata de una persona que vino de China. Todo va a ir bien.
24 de enero. China ha estado trabajando muy duro para contener el coronavirus... En particular, en representación del pueblo estadunidense quiero agradecer al presidente Xi.
7 de febrero: Es algo más mortífero que la más grave y extenuante gripe. Es algo letal.
26 de febrero: Esto es una gripe. Es como una gripe.
27 de febrero: Va a desaparecer. Un día, como un milagro.
28 de febrero: Muchos piensan que el virus se irá con el calor, en el mes de abril.
6 de marzo: “Todos los doctores me dicen: ‘¿cómo es que sabe tanto sobre el virus?’ Quizá yo tenga una capacidad natural. Quizá debí dedicarme a esto en lugar de ser candidato a presidente”.
11 de marzo: El virus no tiene la menor posibilidad contra nosotros. Ninguna nación está tan preparada o es más resistente que Estados Unidos.
17 de marzo: Siempre supe que esto era real, que era una pandemia. Sentía que era una pandemia antes de que fuera llamada una pandemia.
3 de abril: Llevar mascarilla es algo voluntario... Yo prefiero no utilizarlas, algunos lo harán y está bien.
24 de abril: Veo que el desinfectante noquea al virus en un minuto... ¿No habría alguna forma de hacer algo así con una inyección en el interior o casi una limpieza?
28 de julio: Como saben, he tomado hidroxicloroquina durante 14 días. Y aquí estoy. Creo que funciona en las fases previas de la enfermedad.
19 de septiembre: El virus no afecta virtualmente a nadie. Es increíble. Afecta a personas mayores con problemas cardiacos.
22 de Septiembre: Este gobierno chino, y la Organización Mundial de la Salud, que está virtualmente controlada por China, declararon falsamente que no existía prueba de transmisión entre seres humanos.
29 de septiembre: Llevo una mascarilla y me la pongo cuando creo que la necesito.
6 de octubre: No teman al Covid. No dejes que domine tu vida... Me siento mejor que hace 20 años.
El Coloquio Africanías, que se lleva a cabo anualmente en la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH) tuvo que resignarse esta vez, como la feria misma, a llevar a cabo sus actividades de forma virtual por las limitaciones impuestas por la pandemia del Covid-19. El encuentro, que reúne a investigadores y especialistas de las raíces afro en América Latina, fue transmitido por el INAH TV en YouTube a manera de conversatorio entre los participantes, que centraron sus ponencias y comentarios en los logros obtenidos a partir de la declaratoria de la ONU del Decenio Internacional para los Afrodescendientes 2015-2024.
En la primera mesa del encuentro académico, Lo que hemos logrado y lo que aún nos hace falta: perspectivas internacionales, Pastor Elías Murillo, integrante del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, destacó la importancia de tal declaratoria en el avance hacia el reconocimiento, la justicia y el desarrollo de los afrodescendientes.
El activista colombiano comentó que los logros también se pueden constatar con el surgimiento o consolidación de una suerte de arquitectura institucional y jurídica en las instituciones mundiales, lo que se resume en el reconocimiento de los afrodescendientes como sujetos de derecho internacional, considerado en su sentido más amplio.
El reconocimiento de que los afrodescendientes fuimos víctimas de racismo, de discriminación racial, de esclavitud, de trata trasatlántica, y cuyas consecuencias continuamos sintiendo, reflejadas en la persistencia de discriminación racial estructural y sistémica, hoy, es uno de los avances más evidentes, afirmó.
En su intervención, el escritor y educador costarricense Quince Duncan destacó el gran impulso que se ha dado a las organizaciones civiles de afrodescendientes y afromestizos a lo largo y ancho del continente, incluido México, donde, hace poco decían que no había gente negra en este país, y en Chile se ha retomado el tema.
Otro aporte, comentó el investigador, han sido los esfuerzos editoriales en la materia, como los hechos en México a través del INAH, con María Elisa Velázquez, José Manuel Serna y Gabriela Iturralde; en Colombia, con Estela Malpica, produciendo textos escolares, o las nuevas voces cubanas que han dado un enfoque retador a este trabajo.
Sin embargo, para Jhon Antón Sánchez, investigador del Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador, no todo son logros o avances, ya que aseguró que el Decenio Internacional para los Afrodescendientes 2015-2024 navega por un momento de incertidumbre y preocupación, incluso en las organizaciones afrodescendientes a nivel intercontinental.
En este momento, los afrodescendientes estamos atravesando una coyuntura mundial muy dramática, vemos un recrudecimiento de la violencia racial en Brasil y en otros países; por ejemplo, la muerte de George Floyd, en Estados Unidos, aunada a las masacres de líderes jóvenes afrodescendientes que están ocurriendo en Colombia.
Resaltó que, en términos generales, tanto en América Latina como en Estados Unidos, la declaratoria atraviesa un recrudecimiento del tema racial y en la violación de los derechos humanos de los afrodescendientes de forma sistemática, aunados a que la pandemia de Covid-19 ha desnudado las desigualdades, pues se ha visto una ausencia total del Estado en políticas públicas de salud en los territorios de esta población.
No obstante, dijo, un aspecto positivo es el aumento de la conciencia racial y étnica, sobre todo entre los jóvenes, quienes ahora están tomando la palabra en países como Costa Rica, Ecuador y Panamá. Asimismo, la agenda feminista se ha ennegrecido, se ha vuelto más afrodescendiente.
También se ha tenido una visibilidad política en algunos escenarios institucionales; por ejemplo, en Honduras se cuenta con mujeres y una bancada parlamentaria importante; mientras en Costa Rica el presidente del Congreso es afrodescendiente, igual que la vicepresidenta, mencionó.
Finalmente, la titular del Programa Nacional de Investigación Afrodescendientes y Diversidad Cultural del INAH, María Elisa Velázquez, consideró que sin duda alguna, bien ha valido la pena el Decenio. Creo que depende también de la presión a los Estados miembros para reconocer y avalar esta postura. Para México ha sido muy importante tener este aval internacional, para conseguir la encuesta intercensal en el Censo 2020, y por supuesto, en el reconocimiento de este sector de la población,
(Con información del INAH)

El año pasado en estas mismas fechas ya se podía respirar el bullicio de la gran fiesta de los libros capitalina, con infinidad de sugerentes títulos de carpas llenas de infinidad de editoriales, desde las poderosas trasnacionales hasta las más subterráneas propuestas independientes, todas conviviendo muy de cerquita con los públicos más insospechados que día a día circulaban por la concurrida plancha del Zócalo. Hoy apenas se advierte el ridículo performance involuntario de tiendas de campaña volando y, alrededor, las groseras descalificaciones para con los que piensan distinto; nada que ver con la civilizada experiencia de la lectura.
Sin embargo, hay que reconocer el gran esfuerzo del equipo de trabajo que hará posible hasta el 18 de este mes celebrar de manera virtual la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México. Pudimos constatar la cálida y entusiasta disposición de los responsables de organizar más de 150 actividades virtuales que a lo largo de 10 días se desarrollarán como parte de esta feria, en donde también estarán a disposición de quienes lo deseen un directorio de librerías de barrio, bicimensajeros y ventas en las tiendas en línea del Fondo de Cultura Económica, Educal, Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana y Siglo XXI Editores México. Ante un incierto panorama político-pandémico, disfrutemos la fiesta de los libros.
La FIL Oaxaca, también virtual
Debido a la pandemia, este año tampoco será posible asistir presencialmente a la festiva Feria Internacional del Libro de Oaxaca, que en esta ocasión conmemora su 40 aniversario, del 17 al 30 de octubre. Las decenas de afortunados autores que año con año han disfrutado de la generosa hospitalidad de esta feria, tendrán que conformarse con participar sentados frente a una computadora para presentar sus libros o disertar sobre diversos temas. Pero como sus organizadores lo han manifestado, cada edición es celebrada como una gran victoria de perseverancia, de resistencia y de esperanza; una fiesta que nos cohesiona y nos reafirma en lo colectivo. Sabemos que los retos de esta edición son grandes, que rebasan el límite de nuestras competencias, pero estamos poniendo todo de nuestra parte para lograr juntos nuevamente ese espacio con más libros, con más conversación e imaginación. Ya habrá tiempos mejores para recorrer de nuevo la bella ciudad de Oaxaca, visitar a queridos amigos, disfrutar de la gastronomía local y brindar con un buen mezcal por la feria del libro.
Dos convocatorias del Feciba
Todo está listo ya para la realización del segundo Festival de Cine de Barrio (Feciba), que si las condiciones lo permiten se realizará de manera presencial durante los primeros días de diciembre, mientras, este festival ha lanzado dos convocatorias más, una de poesía de barrio y otra para participar en un taller de realización de cine de barrio (sólo habrá veinte lugares).
Los interesados pueden consultar las bases en las redes sociales del Feciba, @fecibacine en Facebook, Twitter e Instagram, así como en su página, web www.feciba.com


Editorial
 Pompeo y la CIA contra Venezuela
La misma semana que se hacía público un informe denunciando al gobierno venezolano por crímenes de lesa humanidad, realizado por una Misión Internacional Independiente que no llegó a pisar el país y se basó en testimonios opositores y redes sociales, el secretario de Estado Mike Pompeo visitaba Brasil y Colombia para seguir alimentando la retórica contra la revolución bolivariana durante la campaña presidencial estadunidense, pero también en plena campaña electoral por las elecciones legislativas que tendrán lugar el 6 de diciembre en Venezuela.

En Brasil, Pompeo llamó a Nicolás Maduro traficante de drogas, y dijo que Washington seguirá trabajando para llegar al lugar correcto en lo que respecta a la crisis desatada por el bloqueo y las sanciones impuestas a la economía venezolana. En Colombia, su principal socio en la región, acusó al gobierno venezolano de colaborar con el terrorismo y cobijar a miembros del ELN y disidencias de las FARC.

Terrorismo y narcotráfico, pero no colombiano, principal suministrador de la cocaína consumida en Estados Unidos, sino venezolano, a pesar de que en Venezuela no hay hoja de coca, al contrario que en el país vecino, que cuenta con más de 200 mil hectáreas de cultivos, 10 veces más que por ejemplo, las hectáreas de hoja de coca cultivadas en Bolivia.

Pero es necesario detenerse en la visita de Pompeo, que no olvidemos fue director de la CIA, a Colombia. Su principal objetivo fue impulsar un cambio en la estrategia para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, comenzando por la incidencia en el resultado electoral de las legislativas de diciembre.

La delegación estadunidense ultimó detalles para el arribo de 300 soldados que se instalarían en una nueva base militar en la ciudad fronteriza de Cúcuta, concretamente en el Cerro del Tasajero, ubicación clave a nivel geopolítico pues desde ahí se divisa una buena parte de la frontera colombo-venezolana y el petrolero lago de Maracaibo.

Además de pedirle a Iván Duque su apoyo para impulsar el voto republicano entre la comunidad colombiana en Texas, New Jersey y sur de Florida, Pompeo solicitó a Colombia sus consideraciones sobre la nueva estrategia operativa y mediática diseñada contra Venezuela, la cual comprendería desde una acción militar en coalición tripartita (EU-Colombia-Brasil), hasta la declaración de fraude y desconocimiento de los resultados al estilo Bolivia, pasando por infiltraciones paramilitares desde suelo colombiano, revueltas terroristas en forma de guarimbas e incluso un intento de magnicidio contra Maduro.

Pompeo le mencionó a Duque que durante su estancia en Brasil, acordó con Bolsonaro el apoyo del ejército brasileño a una eventual intervención militar en territorio venezolano. Se tiene contemplada la creación de falsos positivos que justifiquen una intervención armada de la coalición, que podrían traducirse en forma de ataque a una embajada en Caracas de un país aliado de Estados Unidos, así como agresiones a diplomáticos y altos dirigentes opositores. Para ello, ya se ha desplazado a territorio venezolano un grupo paramilitar, entrenado en Inirida por desertores venezolanos supervisados por mercenarios estadunidenses e israelíes.

Pompeo también pidió a Iván Duque que realizara, durante el mes de octubre, operaciones antinarcóticos, sobre todo en las franjas fronterizas de los departamentos de Arauca, norte de Santander y la Guajira, de manera que sirvieran como pretexto para el arribo y despliegue de militares que puedan usarse en acciones de desestabilización de cara a las elecciones del 6 de diciembre.

Otro de los elementos que justificaría una posible agresión militar sería la denuncia preparada sobre una supuesta compra de armas iraníes de mediano y largo alcance, con las que Venezuela presuntamente intentaría agredir a Colombia.

Como ya denunciamos en la columna Sabotaje electoral del G4, en fecha cercana al 6 de diciembre se espera que se produzcan graves alteraciones del orden púbico en Venezuela (saqueos y ataques a instituciones públicas) con el objetivo de propiciar la tesis de un estado fallido que aumente la presión internacional sobre Venezuela.

Pompeo también le dejó claro a Duque que Guaidó ya no es un protagonista principal en su estrategia de injerencia, por lo que no debe amparar su idea de un gobierno paralelo en el exilio que podría terminar favoreciendo al chavismo electoralmente. La apuesta estadunidense se mueve ahora hacia Capriles, quien a pesar de las dudas que pesan sobre él tras su excarcelación, les resulta útil para impulsar la campaña de desacreditación de las elecciones, junto a Almagro, la OEA y otras vocerías de la derecha internacional.

Colombia fue clave en la elección de la propuesta del Departamento de Estado para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de Mauricio Claver Carone, y parece que podría volver a jugar un rol determinante tanto en la justificación internacional de nuevas sanciones económicas contra el sector minero y petrolero, como en convertirse en plataforma de una nueva agresión paramilitar con el objetivo de desestabilizar las elecciones legislativas venezolanas.

Un mes antes, la disputa presidencial entre Trump y Biden, donde buena parte del resultado se puede jugar en el estado péndulo de Florida, y desgraciadamente, los votos en Estados Unidos se pueden traducir en muertos en Venezuela.

El Correo Ilustrado

Multas a quien abuse de la libertad de expresión

Ignacio Comonfort, como presidente, en 1855 decretó la Ley Lafragua sobre libertad de imprenta. Su artículo 3 establecía: se abusa de la libertad de imprenta cuando se publican noticias falsas o alarmantes, o máximas o documentos dirigidos a excitar la rebelión o la perturbación de la tranquilidad pública. Tales escritos se calificaban como sediciosos; la pena para los infractores consistía en una multa muy alta y seis meses de prisión, por lo menos. Al reincidente se le aplicaba doble pena. La inquisitorial pena de prisión se descarta para que sirva como modelo para una ley actual. La aplicación de multa sí me parece conveniente para que sea considerada por los daños ocasionados de manera deliberada a los receptores de un mensaje falso.

El artículo 6 de la Constitución vigente garantiza la libertad de expresión y, en 1977 se adicionó otra garantía: el derecho a la información será garantizado por el Estado. El jurista Máximo N. Gámiz Parral señaló con tino que la falta de la ley reglamentaria ha hecho que la misma (garantía) no tenga mayor trascendencia práctica por el momento. En el contexto actual urge que se elabore y apruebe esa ley reglamentaria para que se garantice el derecho a la información del pueblo de México, aunque periodistas y comentaristas falsarios se opongan. ¡No a la infodemia!

Enrique Rivera Siqueiros

Lamenta postura de política argentina

Es lamentable la postura en relación a la política exterior del gobierno argentino en la presidencia de Alberto Fernández en dos temas importantes, sean expresión de un absoluto servilismo a las posiciones de Estados Unidos, y de los gobiernos golpistas y reaccionarios latinoamericanos. Los temas son la postura a favor de haber legislado en ese país una resolución que equipara la denuncia de las políticas de Israel y del sionismo, en relación a la población palestina, como actos antisemitas, se niega, así, el derecho a las denuncias, amparando las acciones de expansión territorial, discriminación y limpieza étnica. Y, por otro, en la reciente votación en Naciones Unidas, con base enel informe sesgado realizado porMichele Bachelet, donde se condena a Venezuela por transgresión a los derechos humanos. Es denigrante el voto del denominado gobierno progresista se hubiera preferido que las líneas de la política exterior regresaran a lo realizado y expresado por los gobiernos kirchneristas, una política de parcial independencia política del imperialismo.

Eduardo Mosches

A un año del cierre del centro de estudios filosóficos

Esta semana se cumple un año del cierre del Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano. Durante todo el sexenio pasado funcionarios de la Secretaría de Educación Pública demoraron tres, cuatro y hasta cinco meses para entregar los recursos que le correspondían, viéndose directamente afectados los trabajadores y sus familias, no sólo económicamente, también moral y sicológicamente.

A la llegada del actual gobierno se creyó resuelta la situación, pero los nuevos funcionarios le dieron el golpe final. Una mal entendida política de austeridad le quitó 80 por ciento de presupuesto y la institución perdió sus áreas fundamentales de investigación y publicaciones, con lo cual quedó como biblioteca por algunos meses hasta que en octubre de 2019 cesó actividades. Sus proyectos editoriales propios y en colaboración con otras instituciones quedaroncancelados, lo mismo que el convenio de intercambio bibliográfico con instituciones de educación superior nacionales y foráneas, se suspendieron los trabajos de investigación y, lo peor, 30 familias perdieron su fuente de ingresos.

Resulta incomprensible que un gobierno de izquierda haya cancelado una institución educativa y cultural con más de 45 años de historia, que resistió estoicamente los vendavales neoliberales y que mantuvo en alto el nombre de Vicente Lombardo Toledano, el primero en ponderar, en 1955, la necesidad de una cuarta revolución, pacífica, pero que fuera continuación y superara en objetivos a las tres anteriores. (Carta resumida)

Emilio García Bonilla

Se queja viuda por trámites de pensión

Realicé la solicitud de pensión por viudez en la UMF 11 del IMSS. Una vez aceptada, el 16 de diciembre de 2019, me enviaron a continuar los trámites a la Subdelegación Guerrero, en la Ciudad de México, donde me presenté en febrero y marzo pasados. La persona que me atendió me indicó que el trámite duraba entre cuatro y cinco meses, ya que se encontraba en transferencia en Tlalnepantla, pero que me presentara cada 15 días hábiles, lo cual no hice por la contingencia sanitaria, pues formo parte del grupo de riesgo debido a mi edad.

Me presenté de nuevo el 24 de septiembre y me informaron por escrito que “… la solicitud de viudez se declara improcedente… en tanto se envíe expediente original y transferencia electrónica correspondiente a la Sub 006 Tlalnepantla”.

Considero que nueve meses es un tiempo más que suficiente para enviar de Tlalnepantla a la Ciudad de México los documentos originales de mi solicitud y realizar la transferencia electrónica. Además, los datos que contiene la solicitud son suficientes para informame por teléfono, fijo o móvil, por correo electrónico u ordinario, la improcedencia de mi solicitud, sobre todo si es por causas no imputables a mí. (Carta resumida).

Rocío Hernández Maldonado

Invitaciones

Jornada de limpia en parque de la Agrícola Oriental

Invitamos a vecinos a participar en la limpia, pinta y embellecimiento del parque ubicado en Sur 20 esquina Oriente 237 en la colonia Agrícola Oriental, alcaldía Iztacalco. La cita es hoy a las 12 horas. Pueden traer pintura, brochas, bolsas, guantes, escobas, cubetas y mucho ánimo. Es un acto familiar y comunitario con respeto a la sana distancia.

Vecinos de Iztacalco, Carlos Esteban Jiménez Martínez

Reflexión sobre la utilidad de los fideicomisos

El Círculo de Reflexión del colectivo Buzón Ciudadano invita al análisis y reflexión ¿Para qué sirven los fideicomisos?, con el abogado Mercurio Cadena. La cita es hoy a las 12 horas.

Sólo en vivo y suscríbete por YouTube Buzón Ciudadano.

Rosy Almanza, David Villa, Luis Martín Ángeles, Julio Adrián Pérez, Imelda Beristáin, Teresa Moreno, Víctor Hugo Alpiza y José Salcido

El 2 de octubre, en una emisión de radio, un escritor fantasea: Si estuviéramos en la Inquisición, yo quemaría vivos a los morenistas en el Zócalo. El 5, en la cuenta de un magistrado del Tribunal Electoral se lee: Ojalá se muera ese viejito culero de Palacio Nacional. Tres meses antes, el hoy vocero de Frena aparece en una imagen con la cabeza del Presidente de la República en una charola de plata. Le seguía un comentario de una usuaria del chat: Ojalá hubiera un héroe que se lo eche. Que las fantasías de la derecha coincidan con la barbarie de los desollados, descabezados, disueltos en ácido, del crimen organizado en la guerra de Felipe Calderón, revela el imaginario que precede a toda violencia política: si el otro desaparece, yo estoy mejor. Su sola existencia es una amenaza. De los llamados abiertos a un golpe de Estado –cosa que ninguna oposición en México había hecho desde 1913– se ha pasado a un lenguaje colérico donde no sólo se trata de eliminar a una fuerza política o a su representante electo, sino de algo muy distinto: imaginar que se inflige dolor al otro para crear terror y angustia públicos. No es ya la lógica de la guerra, sino de la crueldad.

La crueldad es un resultado de la desigualdad ilusoria: dañar a otros porque se cree que no son tus iguales. La perpetración de esa atrocidad, según el estudio canónico de Michael Mann, tiene varias motivaciones: la ideológica, es decir, una finalidad trascendente; la fanática, producto del fervor religioso; la violenta, que es la de la voluptuosidad de destruir; los aterrorizados, que matan para defenderse de quienes los quieren exterminar; los asesinos de carrera, en una estructura que premia la crueldad como heroísmo; los disciplinados, que lo hacen por obedecer a la autoridad; los que la cometen por dinero, por quedar bien con sus jefes, y los demonios mediocres, aquellos atrapados en una maquinaria burocrática de exterminio. Pero, a la luz de la añoranza por la Inquisición española, descubrimos esa herencia colonial del dolor como reducción de la víctima a su condición mínima. El quemado, el torturado, ya no puede ser más que su dolor. Como dijo Miguel Nazar en el interrogatorio del FBI en abril de 1982: se vacía de él mismo y lo llenamos nosotros.

Hay algo singular en la continuidad del lenguaje de los torturadores de la guerra sucia, la guerra contra el crimen de Calderón, y los actuales llamados públicos al exterminio de los vistos como inferiores: alguien decide qué vidas deben ser protegidas y cuáles otras deben ser descartadas. Quien decide está inoculado con la superioridad del salvador que justifica su propia crueldad al considerarla necesaria; un deber que debe ser cumplido. El lenguaje de la guerra y el del mercado encontraron en decir la crueldad una forma de sinceridad. Se confunde, entonces, la conciencia con la espontaneidad: ser fiel a ti mismo te hace publicitar tu propio egoísmo, pero no alude ya al entendimiento. Más aún, propicia la crueldad moral al humillar al distinto llamándolo morenaco, feligresía irracional, lacayos del autoritarismo populista.

En 1989, aparecen dos libros que teorizan sobre ese futuro. El de Francis Fukuyama sobre el final de la Historia –un estado de cosas universal donde se confunden en la eternidad el consumo con las libertades– y el de Judith Shklar, El liberalismo del miedo, que previene sobre la nueva ola de crueldad que, en efecto, sobrevendría con las limpiezas étnicas en Yugoslavia y Ruanda, y el terrorismo religioso. Lo que Shklar detallaba ya desde 1984 ( Vicios ordinarios) es el problema moral de la vida liberal: los comerciantes creen que la hipocresía es el mayor mal porque hay que honrar los contratos mercantiles; que no haya distancia entre lo que se promete y lo que se hace. El mayor miedo del liberalismo es el engaño porque pierde dinero. Pero no reprueba la crueldad que permite, por necesidad, despojar a otros de territorios, recursos y hasta despedir trabajadores. El adaptar tu conciencia a tu conducta, en lugar de ajustar tu proceder a tu entendimiento, abría un nuevo espacio público a partir de los últimos años del siglo XX. Con ello llegaba una sinceridad que, en economía y en su debate público, se proclamó como realismo. No hay que ser hipócritas. Decir la crueldad era hablar sin engaños. El problema sobrevino cuando los ganadores del fin de la Historia se encontraron con que no podrían sino mentir sobre el destino de la mayoría de los habitantes del planeta y, entonces, se autoengañaron con la fórmula sin demostración alguna de que, entre más se concentraba la riqueza, un día de éstos se iría derramando hacia abajo. Una hipocresía que, además, resultó en crueldad. Una de tipo moral: llamar perdedores a los que no encajaban en la economía. Llamarlos holgazanes, atrasados, pre-modernos, anti-científicos.

No existe justificación para la crueldad física o moral –en el cuerpo o en el lenguaje– que no provenga de la idea de superioridad de unos frente a los demás. Condenar la crueldad moral –la humillación reiterada– antes de que se convierta en física, implica deshacernos de los resabios de la sociedad colonial que engendró la Inquisición española. Ponerla como el mal más abominable en la jerarquía de lo inaceptable implica una cultura plenamente laica: después de todo, rechazarla y deplorarla es un juicio de una conducta entre seres humanos que ninguna fuerza superior debiera excusar. Aunque fuera una simple expresión de sinceridad.

El llamado juicio de residencia jugó un papel muy importante en lo que ahora son nuestros países durante los primeros años de su época colonial. Después, en la medida en que se volvía más compleja la administración y crecía el número de funcionarios, fue perdiendo formalidad y acabó convertido en un trámite que, siendo hipotéticamente obligatorio según la legislación de Castilla y lo que, de ésta, se aplicó en América, con frecuencia no se cumplía o simplemente se llevaba a cabo una suerte de simulacro. Además, claro está, de que también se eludía con frecuencia mediante una corta feria.

Pero en principio, el saber que se tenía que pasar por él, de seguro que contuvo algunos de los muchos desmanes que, como quiera, llevaron a cabo las autoridades peninsulares.

A dicho juicio lo ha definido el jurista yucateco Juan Pablo Bolio Ortiz más o menos de la siguiente manera: al terminar el desempeño de una función, en primer lugar, unos jueces nombrados por el Consejo de Indias revisaban las actividades del susodicho y se le daba la oportunidad de que argumentara en su favor. Posteriormente, se escuchaba a cuantos tuvieran agravios y se reunían cargos que hubiera en su contra.

Como decía una de las famosas Partidas de Alfonso X, apodado El Sabio, se procuraría hacer derecho a todos aquellos que [del funcionario] se hubiesen recibido entuertos.

Se dice que el dicho juicio se origina en Roma entre las facultades del magistrado que se denominaba defensor de la ­ciudad.

Dicho en términos contemporáneos y locales, los personajes que detentaban cargos de importancia con nombramiento real, no así el rey quien lo era por derecho divino, tenían que pasar por la báscula.

Con muy buen tino, el doctor Bolio Ortiz concluye uno de sus textos insistiendo en la necesidad de que el Estado mexicano cuente con un recurso para enjuiciar a todos los funcionarios públicos, no como excepción sino como regla.

Con esta perspectiva, no parece que debiera armar tanto alboroto que se abra la posibilidad de revisar las cuentas de gobernantes anteriores a los cuales, sin que estuviera claramente establecido, hay muchos que, a pesar de haberse quejado de su corrupción, ahora sostienen que no se les puede molestar ni tocar ni un pelo, lo mismo que a los monarcas por la gracia de Dios habidos en ­España.

Quizá valdría la pena recordarles a quienes ahora se desgarran las vestiduras, porque hay quien osa sugerir que convendría también pasarlos por la báscula, que en México, chueco o derecho, al menos formalmente, todos los gobernantes lo han sido por la voluntad del pueblo, a pesar de lo cual tenemos claro que han constituido unos más que otros en uno de los principales vértices de la corrupción que tanto daño hace a nuestro país.

A partir de aquí, tal como lo está promoviendo el diputado del Congreso de Jalisco Héctor Pizano, en un país con tanta miseria como el nuestro, vale la pena que el mal uso del erario no debería ser un delito menor y prescriptible. Es, no cabe duda, en verdad un delito de traición a la patria o, como se dice también, un crimen de lesa humanidad.

*INAH

Como seguramente usted lo imagina, he tomado prestado el título de la obra memorable del gran escritor Francisco del Paso, para referirme no al de Maximiliano, sino a otro imperio, tan terrible como todos los demás, pero dotado de armas devastadoras, de tal poder que podría terminar no sólo con la humanidad, sino con la vida misma que existe en el planeta, y quizás también con este.

Sí, por supuesto me refiero al imperio creado y dominado por nuestro país vecino, Estados Unidos, que a partir de una declaración realizada en 1823 por su quinto presidente, James Monroe en la que se sentencia América para los americanos, lograron llegar a ser el imperio más importante del mundo, mediante un proceso que se inició al final de la Segunda Guerra Mundial, historia de sobra conocida. Dado que nuestro país es vecino del territorio de este imperio, resulta de la mayor importancia que en estos días estemos atentos a lo que allí sucede, pues de ello depende el futuro no sólo de México, sino de todo nuestro planeta, en virtud de un proceso electoral, que haiga sido como haiga sido, sería posible elegir a un personaje que mucho nos recuerda a aquel emperador romano llamado Nerón, recordado entre otras cosas, por haber incendiado Roma, capital entonces de su imperio.

Es posible que algunos lectores de este artículo consideren que estoy exagerando las cosas, sin embargo dados los desvaríos y las incongruencias mentales de este individuo, me temo que si los estadunidenses deciden seguir poniendo en sus manos el destino no sólo de Washington sino del planeta entero, en lugar de pensar en la antorcha que utilizó Nerón, debemos pensar que Trump tiene a su disposición un pequeño botón para enviar cohetes con cargas nucleares a cualquier parte del mundo, sea Moscú, Terán, Pekín, Pyongyang o Caracas, sin descartar a la capital de nuestro país poblada según él por bad hombres.

Por ello es importante que en estos días dediquemos nuestra atención a lo que está sucediendo y ha sucedido durante los pasados cuatro años, cuando este enfermo mental sediento de poder logró llegar a la presidencia de ese país, con un claro deseo de convertirse en su emperador, siguiendo los pasos de aquel señor de los bigotitos simpáticos, a quien todos sus compatriotas se acostumbraban a saludar con el brazo extendido, repitiendo la conocida frase Heil Hitler.

En este singular periodo de cuatro años, iniciado con su eslogan Make America great again, este personaje pretendió convencer a su electorado de que por mucho tiempo Estados Unidos había estado ayuno de un líder de su estatura, evidenciando así sus delirios de grandeza. Durante los cuatro años en los que ha tenido el poder, ha utilizado estrategias similares a las del líder del Tercer Reich, amenazando a los gobiernos de diversos países latinoamericanos como Cuba y Venezuela, al igual que a otros de Asia como Irán, Corea del Norte y China, así como de Europa (Rusia y Alemania) y azuzando a los grupos fanáticos y racistas, los llamados supremacistas blancos, a atacar a la poblaciones de origen africano y latinoamericano, y en primer lugar a los mexicanos avecindados en EU, tal como aquel cabo austriaco lo hacía con los judíos y los gitanos. Aunque es un dicho conocido en nuestro país, que perro que ladra no muerde nuestra cercanía geográfica y dependencia económica de Estados Unidos hace necesario que estemos atentos a las noticias de este imperio vecino nuestro, tomando en cuenta lo sucedido a las naciones vecinas de la Alemania nazi, antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial.

¿Hasta dónde llegará este siniestro personaje, si logra ser relecto para un nuevo periodo de cuatro años? Para responder a esta pregunta, quizás debamos considerar lo que ha sucedido en su propio país, en relación con la pandemia que durante 2020 ha azotado a todo el planeta: su primera respuesta fue acusar a los chinos por haber permitido el surgimiento de la enfermedad, ignorando que el origen de las epidemias ha estado en diferentes países y regiones del mundo, mientras que el único pecado de China es ser considerado ahora como el principal rival económico de Estados Unidos. Nueve meses después del inicio de la pandemia, EU ha acumulado mas de 7.5 millones de casos, (más de la quinta parte del total mundial) así como 200 mil muertos, pero nuestro personaje de marras afirmó poco ha que no se trata de una enfermedad peligrosa, lo cual refleja la escasa importancia que tienen para él la vida y la salud de los seres humanos de su propio país, sobre todo si son pobres.

A partir de estos hechos, no debiera sorprendernos el comportamiento racista y deshumanizado, el trato humillante que se ha dado a los miles de centroamericanos que han tratado de migrar a Estados Unidos, en virtud de la pobreza y la violencia existente en sus países, como consecuencia de la explotación irresponsable de las empresas yanquis para extraer las riquezas naturales existentes en sus territorios, confirmando con ello su desdén hacia lo que él y sus seguidores consideran razas inferiores.

En relación con su actual campaña electoral para relegirse, es posible afirmar que si bien las noticias publicadas recientemente en los diarios más influyentes, como el New York Times, indican por una parte que el candidato demócrata Joe Biden supera a Trump por más de ocho puntos porcentuales, y que además el señor Trump está siendo investigado por presuntas defraudaciones por cientos de millones de dólares al sistema fiscal gringo, sería razonable pensar que este personaje no podrá ser relecto el próximo 3 de noviembre. Sin embargo, pareciera que nuestro personaje está dispuesto a continuar en el poder, utilizando los recursos de que dispone como presidente en funciones, sin importarle mucho las minucias jurídicas, que se puedan atravesar en su camino.

*Director del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa

La iniciativa de Ley General de Educación Superior (LGES) carece de la visión histórica que le permita valorar las profundas diferencias en la educación y su origen. De la Revolución mexicana surgió un normalismo inédito, comprometido y popular; del 68, la autonomía universitaria, un espacio independiente y crítico de formación de alto nivel. Instituciones distintas pero por eso indispensables, y que, desde la educación básica a la superior, construyeron al país del siglo XX. Esas importantes singularidades están hoy a punto de perderse porque la LGES crea un Sistema Nacional de Educación Superior único que, al incluir a la normal como una más de las instituciones productoras de profesionistas, le quita su carácter e identidad de escuela de Estado, espacio de formación de un magisterio de mentalidad comprometida con niños y comunidades y con una idea progresista, profundamente distinta a la que impulsan otras instituciones. Es un sistema que, además, busca que las universidades autónomas lleguen a consensos con las tecnológicas y privadas sobre planes y programas de estudio. Ni las universidades del Bienestar estarán libres de esta presión. Sobre todo cuando este sistema será profundamente autoritario. La ley dice, por ejemplo, que corresponde de manera exclusiva a la autoridad educativa federal (SEP) “coordinar el Sistema Nacional de Educación Superior (Art. 47). Para “modificar y actualizar los planes y programas…de las escuelas normales” (47, VI). Por otro lado, a escala estatal corresponderá a los gobernadores también “de manera exclusiva…coordinar el Sistema Local de Educación Superior” (Art. 48, I) y determinar el desarrollo de la educación superior de la entidad de manera concertada y participativa entre la autoridad educativa local y las instituciones de educación superior (Art. 54, I). Y es un desarrollo concebido como lineal donde no existen vocaciones institucionales distintas, sólo un diferente nivel de desarrollo de las instituciones (Art. 56) y un solo patrón de evaluación, la excelencia (Arts. 58, 59). En el caso de la Ciudad de México, serán coordinadas por el gobierno local, la UNAM, UAM, IPN, tecnológicos, las normales, las universidades del Bienestar, y, por supuesto, las privadas. Y, como en cada estado, entre todos podrán consensarse contenidos “para que… sean incluidos en los planes y programas de las escuelas normales.” (Art. 48, VI). Con la acotación de que en todo esto valdrá igual el voto de la Universidad Platón, digamos, que el de la UNAM. Y esa es sólo una de las 50 atribuciones que tiene la estructura federal-estatal (Ver Arts. 47-49). Pero, además, un Consejo Nacional para la Coordinación de la E.S. incorporará funciones adicionales (Art. 53), y tendrá una composición nada democrática: de un total de 118 miembros casi todos (100) serán autoridades (de SEP-Conacyt, estatales, rectores importantes, Anuies, rectores y rectoras de públicas y privadas). El resto, 18, serán académicos y estudiantes, pero, no ilusionarse demasiado, estas personas serán propuestas por una instancia oficial y elegidas por el [propio]Consejo, que podrá funcionar sin ellas. En suma, el consejo viene a institucionalizar el poder que ya ejercían ciertos rectores clave, muchos de los gobernadores en la relación con las universidades locales, el sector privado educativo (incluyendo Coparmex) y la cúpula de la Anuies.

La nueva organización del poder que establece la LGES, va aún más lejos. El sector privado tendrá acceso a los centros de decisión. Así, respecto del Consejo Nacional de Participación, se habla de los titulares de las instituciones públicas y privadas (Art.52). Y tendrán un peso muy importante porque gracias al número de instituciones privadas (3.2 mil vs. 2.2 mil públicas) inevitablemente serán parte importante de los 54 representantes de subsistema y región que forman dicho consejo (Art. 52). Podrán también ser parte de la representación de la Anuies –entre los gobernadores tendrán algunos de su lado– y finalmente las privadas podrán acceder al Reconocimiento a la Excelencia Educativa (Art. 72), algo que dará prestigio y clientes.

La inclusión de este nuevo actor privado y privatizador, a la conducción nacional de la educación superior contrasta violentamente con la exclusión que se hace a una verdaderamente libre y significativa representación de estudiantes y trabajadores académicos y administrativo y sus problemas. Con todo lo anterior, es posible pensar que será aún más conflictivo el contexto que en los pasados 20 años ha atestiguado potentes movilizaciones contra la modernización educativa impuesta y privatizadora: en la UNAM, IPN, UAM, y en el sector normalista-magisterial, contra la reforma educativa y Ayotzinapa. Y la LGES ni siquiera garantiza el derecho humano a la educación, pues cede a rectores públicos y privados, el poder para imponer requisitos. ¿La 4ª transformación?

*UAM-Xochimilco

La misma semana que se hacía público un informe denunciando al gobierno venezolano por crímenes de lesa humanidad, realizado por una Misión Internacional Independiente que no llegó a pisar el país y se basó en testimonios opositores y redes sociales, el secretario de Estado Mike Pompeo visitaba Brasil y Colombia para seguir alimentando la retórica contra la revolución bolivariana durante la campaña presidencial estadunidense, pero también en plena campaña electoral por las elecciones legislativas que tendrán lugar el 6 de diciembre en Venezuela.

En Brasil, Pompeo llamó a Nicolás Maduro traficante de drogas, y dijo que Washington seguirá trabajando para llegar al lugar correcto en lo que respecta a la crisis desatada por el bloqueo y las sanciones impuestas a la economía venezolana. En Colombia, su principal socio en la región, acusó al gobierno venezolano de colaborar con el terrorismo y cobijar a miembros del ELN y disidencias de las FARC.

Terrorismo y narcotráfico, pero no colombiano, principal suministrador de la cocaína consumida en Estados Unidos, sino venezolano, a pesar de que en Venezuela no hay hoja de coca, al contrario que en el país vecino, que cuenta con más de 200 mil hectáreas de cultivos, 10 veces más que por ejemplo, las hectáreas de hoja de coca cultivadas en Bolivia.

Pero es necesario detenerse en la visita de Pompeo, que no olvidemos fue director de la CIA, a Colombia. Su principal objetivo fue impulsar un cambio en la estrategia para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, comenzando por la incidencia en el resultado electoral de las legislativas de diciembre.

La delegación estadunidense ultimó detalles para el arribo de 300 soldados que se instalarían en una nueva base militar en la ciudad fronteriza de Cúcuta, concretamente en el Cerro del Tasajero, ubicación clave a nivel geopolítico pues desde ahí se divisa una buena parte de la frontera colombo-venezolana y el petrolero lago de Maracaibo.

Además de pedirle a Iván Duque su apoyo para impulsar el voto republicano entre la comunidad colombiana en Texas, New Jersey y sur de Florida, Pompeo solicitó a Colombia sus consideraciones sobre la nueva estrategia operativa y mediática diseñada contra Venezuela, la cual comprendería desde una acción militar en coalición tripartita (EU-Colombia-Brasil), hasta la declaración de fraude y desconocimiento de los resultados al estilo Bolivia, pasando por infiltraciones paramilitares desde suelo colombiano, revueltas terroristas en forma de guarimbas e incluso un intento de magnicidio contra Maduro.

Pompeo le mencionó a Duque que durante su estancia en Brasil, acordó con Bolsonaro el apoyo del ejército brasileño a una eventual intervención militar en territorio venezolano. Se tiene contemplada la creación de falsos positivos que justifiquen una intervención armada de la coalición, que podrían traducirse en forma de ataque a una embajada en Caracas de un país aliado de Estados Unidos, así como agresiones a diplomáticos y altos dirigentes opositores. Para ello, ya se ha desplazado a territorio venezolano un grupo paramilitar, entrenado en Inirida por desertores venezolanos supervisados por mercenarios estadunidenses e israelíes.

Pompeo también pidió a Iván Duque que realizara, durante el mes de octubre, operaciones antinarcóticos, sobre todo en las franjas fronterizas de los departamentos de Arauca, norte de Santander y la Guajira, de manera que sirvieran como pretexto para el arribo y despliegue de militares que puedan usarse en acciones de desestabilización de cara a las elecciones del 6 de diciembre.

Otro de los elementos que justificaría una posible agresión militar sería la denuncia preparada sobre una supuesta compra de armas iraníes de mediano y largo alcance, con las que Venezuela presuntamente intentaría agredir a Colombia.

Como ya denunciamos en la columna Sabotaje electoral del G4, en fecha cercana al 6 de diciembre se espera que se produzcan graves alteraciones del orden púbico en Venezuela (saqueos y ataques a instituciones públicas) con el objetivo de propiciar la tesis de un estado fallido que aumente la presión internacional sobre Venezuela.

Pompeo también le dejó claro a Duque que Guaidó ya no es un protagonista principal en su estrategia de injerencia, por lo que no debe amparar su idea de un gobierno paralelo en el exilio que podría terminar favoreciendo al chavismo electoralmente. La apuesta estadunidense se mueve ahora hacia Capriles, quien a pesar de las dudas que pesan sobre él tras su excarcelación, les resulta útil para impulsar la campaña de desacreditación de las elecciones, junto a Almagro, la OEA y otras vocerías de la derecha internacional.

Colombia fue clave en la elección de la propuesta del Departamento de Estado para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de Mauricio Claver Carone, y parece que podría volver a jugar un rol determinante tanto en la justificación internacional de nuevas sanciones económicas contra el sector minero y petrolero, como en convertirse en plataforma de una nueva agresión paramilitar con el objetivo de desestabilizar las elecciones legislativas venezolanas.

Un mes antes, la disputa presidencial entre Trump y Biden, donde buena parte del resultado se puede jugar en el estado péndulo de Florida, y desgraciadamente, los votos en Estados Unidos se pueden traducir en muertos en Venezuela.

La Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (Anuee) cumple hoy 10 años desde su fundación. Su nacimiento se dio poco después del decreto presidencial que dispuso en 2009 la extinción de Luz y Fuerza del Centro, de los excesivos, impositivos, arbitrarios e impagables cobros de luz en los recibos que comenzaron a recibir millones de personas por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como del inicio de la privatización de la industria de la energía eléctrica y la reforma energética de 2013.

La asamblea ha pasado por momentos complejos: las crisis civilizatoria y de derechos humanos, el contexto de violencia estructural y sistemática, y las generalizadas violaciones a derechos fundamentales por parte de las autoridades. Se ha enfrentado igualmente a las fallas estructurales de los sistemas de administración e impartición de justicia, a la desigualdad social, a la pandemia por el Covid-19, y al desmantelamiento del sector energético. Pese a todos estos obstáculos, la lucha de la Anuee es desde 2010 hasta la fecha un rayo de esperanza que irradia la agenda de derechos humanos y los procesos de exigencia de otros sujetos, no sólo a lo largo y ancho del país, sino en otros lugares de Latinoamérica.

A sabiendas de que estas líneas serán insuficientes para hablar de los numerosos aportes que la asamblea nos ha legado, resulta oportuno mencionar algunas de sus conquistas. En tanto organización social, nos ha enseñado el fuerte potencial emancipatorio y liberador de las luchas populares; de aquellas que vienen desde abajo, desde la base, reivindicando así la relevancia y trascendencia de los propios movimientos sociales y las conquistas del pueblo, en tanto mecanismos necesarios para la consolidación de la democracia.

La Anuee exige a las autoridades una serie de demandas. Entre ellas están el reconocimiento de la energía eléctrica como un derecho humano, el establecimiento de una tarifa social justa y la aplicación del borrón y cuenta nueva no sólo en el estado de Tabasco, sino para todas las personas que han recibido cobros excesivos por parte de la CFE.

Por otro lado, lucha además por la renacionalización de la industria eléctrica y la reversión de la reforma energética y de igual forma por el cese de la represión, por la libertad de expresión, y contra la criminalización y judicialización de la protesta social. Cabe destacar también que desde su práctica ha desarrollado una comprensión y uso alternativo, crítico y contrahegemónico de los derechos humanos. De ahí su exigencia por el reconocimiento y la constitucionalización de la energía eléctrica como un derecho humano, porque ella no es un mero servicio o mercancía lujosa que sólo puede ser adquirida por quienes tienen recursos suficientes para pagarla. Es en cambio un bien público, una condición indispensable para garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos de todas las personas a una vida digna y a una vivienda adecuada. Por lo que ninguna persona debería verse en la necesidad de elegir entre tener pan en la mesa de su casa o pagar la luz de su domicilio.

En este sentido, la Anuee ha propiciado que los derechos humanos dejen de ser leídos desde interpretaciones tradicionales, como meras cualidades inherentes de todas las personas por el sólo hecho de serlo, y repensarlos y emplearlos como demandas políticas y herramientas de lucha, mediante las cuales puedan hacerse exigibles y justiciables. Entre éstas se encuentran las mesas de negociación con autoridades de diferentes dependencias del gobierno federal, los plantones, los mítines, las marchas y las movilizaciones pacíficas. También sobresalen las estrategias jurídicas y políticas, la documentación de violaciones a derechos, la presentación de iniciativas ciudadanas ante el Poder Legislativo, los procesos formativos, y la comunicación popular y estratégica.

La asamblea es asimismo un polo articulador entre diversos actores sociales que promueven planes de acción conjunta, los cuales buscan incidir no sólo en sus agendas, sino también en otras, buscando siempre bienes comunes que beneficien a la sociedad. Ejemplos de ello son la llamada Legislación Popular, el Movimiento Nacional de Usuarios, las campañas nacionales y las jornadas de lucha, sólo por mencionar algunos ejemplos. Todo lo cual se realiza de la mano con otros referentes, como el Sindicato Mexicano de Electricistas; Agua para Todos; Agua para la Vida; la Confederación de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores; Damnificados Unidos de la Ciudad de México; el Comité del 68, y los padres y madres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Saludamos finalmente la histórica lucha de la Anuee, la cual muestra, entre otras cosas, cómo se construye y reconoce colectivamente un nuevo derecho humano, como lo es el derecho a la energía eléctrica. Y por mostrarnos su firme determinación por construir un país más digno y democrático, con justicia, paz y dignidad para todos.

No deja de tener cierta ironía que el premio Nobel de química de 2020 –nombrado así por Alfred Nobel, el inventor de la dinamita y una de las mayores fábricas de armas del globo– se haya otorgado a las investigadoras que encontraron una forma de ingeniería genética –CRISPR-Cas9–, cuyas aplicaciones podrían causar un efecto tan explosivo en la naturaleza y la gente, que hasta se le ha llamado bomba genética (https://tinyurl.com/y2rsr5on).

CRISPR en sí no es una invención, es una forma natural de las bacterias para reconocer virus. Las galardonadas J. Doudna y E. Charpentier publicaron en 2012 la forma de replicar esa construcción sintéticamente y agregarle un sistema asociado (Cas9), que permite reconocer un sitio específico en los organismos donde se introduce y allí cortar las hebras del ADN. De esa forma se pueden silenciar genes o introducir nuevo material genético, o sea, transgénicos.

Parecía ser una forma más rápida y aparentemente más exacta que otras de ingeniería genética anteriores, que no tienen control del sitio donde se inserta material genético foráneo. Pero en poco tiempo se demostró que CRISPR tampoco es exacta. Aunque puede llegar a un sitio determinado en el genoma –lo cual da una falsa imagen de precisión– también altera otros sitios del mismo, con el potencial de producir una multitud de efectos fuera de blanco, borrar o reacomodar largas secuencias fuera del sitio objetivo, provocando cambios que pueden causar daños y enfermedades graves.

En 2018, un estudio del Karolinska Institutet (que otorga el premio Nobel de Medicina) mostró que la manipulación de células humanas con CRISPR puede causar cáncer (E. González, https://tinyurl.com/yyj4umsx). Otros estudios científicos han mostrado una serie de impactos dañinos del uso de CRISPR en animales, vegetales y células humanas, al punto de que Georges Church, pionero de biotecnología de la Universidad de Harvard, en 2019 llamó a CRISPR un hacha desafilada, cuyo uso es vandalismo genómico (https://tinyurl.com/vanda-geno).

No obstante, desde su puesta en circulación en 2012 –y pese a la agria disputa de patentes que surgió poco después con otro equipo estadunidense que reivindica también haber sido el inventor–, la tecnología se ha licenciado y aplicado a gran cantidad de experimentos con células humanas, en humanos (experimento ilegal en China con mujeres embarazadas, al menos una de las cuales dio a luz gemelas), animales y plantas. Doudna y Charpentier han ganado millones con la tecnología y han creado o están vinculadas a diversas empresas.

En 2016, un informe de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos clasificó CRISPR y la edición genética como armas de destrucción masiva (https://tinyurl.com/crispr-armas). El gobierno asignó 65 millones de dólares a la agencia de investigaciones de la defensa de Estados Unidos (DARPA) para el proyecto Safe Genes, con el propósito de desarrollar bioarmas supuestamente para defenderse de las bioarmas que otros podrían crear con CRISPR (https://tinyurl.com/yc5s7oed).

En realidad es para desarrollar las bioarmas de las que supuestamente se tendrían que defender. En ese contexto financian proyectos de investigación en varios países para el desarrollo de impulsores genéticos, una aplicación de CRISPR para cambiar las leyes de la herencia y lograr que los genes manipulados sean autorreplicantes y dominantes en una especie, por ejemplo, para que sólo nazcan machos, lo cual extinguiría la especie. La Fundación Bill y Melinda Gates financia el desarrollo de la misma tecnología, aunque no lo llama bioarmas, sino proyectos de salud. La ONU intentó establecer una moratoria a esta peligrosa aplicación, pero el dinero de Gates lo saboteó (https://tinyurl.com/y3jzz8oe).

La propia Jennifer Doudna ha manifestado que CRISPR tiene usos tremendamente peligrosos, incluso refiere que tiene una pesadilla en la que Hitler le pide la fórmula de CRISPR (https://tinyurl.com/y62hfmcu). Tanto los proyectos financiados por DARPA y la Fundación Gates, como los experimentos con humanos, transgreden fronteras éticas, ecológicas y políticas de enorme trascendencia, cuyo desarrollo no se debe permitir.

Aún más inmediata es la presión de las trasnacionales para liberar comercialmente la llamada edición genética (son transgénicos) en plantas y animales para la industria agropecuaria. La industria de transgénicos ha hecho una engañosa campaña para hacer creer que los productos de tecnologías como CRISPR no necesitan pasar por evaluaciones de bioseguridad o al menos deberían ser más laxas que las existentes. Lo han logrado en Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Honduras, Guatemala y Costa Rica, países lacayos de los agronegocios transgénicos y de Estados Unidos, en varios casos aprovechando las restricciones por la pandemia. La Unión Europea, gracias a las protestas y demanda de Vía Campesina y otros, se opuso a estos cambios.

CRISPR y todas las formas de edición genética introducen nuevos riesgos al ambiente y la salud, por lo que las normativas de bioseguridad, al contrario de lo que sostiene la industria, son altamente insuficientes. Estas nuevas formas de manipulación de nuestro ambiente y alimentos no se deben permitir.

* Investigadora del Grupo ETC

En el debate entre Kamala Harris y Mike Pence se repitió la división entre republicanos y demócratas. Destacó, desde mi punto de vista, la sencillez y poesía de Kamala, apostando por los desheredados que tratan de llegar a Estados Unidos y los que son ciudadanos que arribaron de otras naciones y que representan la grandeza del país del norte. Detrás de los migrantes está el miedo a la guerra nuclear, la hambruna, la pandemia, el cambio climático y la violencia racial.

En alguna parte la asocio con el poeta Rafael Alberti cuando llenaba las plazas de toros en España al inicio de la guerra civil con miles de obreros de boina y campesinos de sombrero de ala ancha escuchar un teatro de urgencia, expresión de política comprometida y activismo en la contienda que ensangrentaría a España.

Decía Alberti: Me levanto y miro ¡sangre a la derecha, / a la izquierda, sangre. / Mañana dejo mi casa / dejó los bueyes y el pueblo./ ¡Salud! ¿ Adónde vas, dime? Voy al quinto regimiento / soy del quinto regimiento.

Entrado en gastos canto por las alegrías del famoso galope de musicalidad flamenca en la que vibró Andalucía: Las tierras, las tierras, las tierras de España / las grandes, las solas, desiertas llanuras / galopa caballo cuatralbo / jinete del pueblo / al sol y la luna, / galopa, galopa / hasta enterrarlos en la mar / a corazón suenan, resuenan, resuenan / las tierras de España en las herraduras. / Galopa, jinete del pueblo, / caballo cuatralbo, caballo de espuma / Galopa, galopa…

Y venga ritmo, taconeo con redoble de palmas en un constante estribillo: las tierras, las tierras, las tierras / suenan, resuenan / galopa, galopa caballo cuatralbo / galopa, galopa que la tierra es tuya.

Insistente ritmo sexual de las estrofas que convergen en la expresión imaginativa del sonido del galope continuo in crescendo… Galopa, galopa, suena, suena, resuena; anda venga, niña, galopa, galopa, suenan las palmas.

Rafael Alberti, el de las deliciosas y alambicada frase que galopa y deja oír las pisadas de caballos y bailaoras, toros y toreros, despliega mi memoria hasta los recovecos inconscientes y silenciosos del deseo andaluz en una poesía que recoge el deseo español en su galopar, estremecido hasta la excitación y el vértigo del cálculo gozoso de una sexualidad exuberante que galopa y resuena.

La poesía de Rafael Alberti me vincula con la expresión no verbal poética de Kamala sobre los desheredados de su país. Poesía que es galopar de caballos cuatralbos, sorpresivos, pero que no serán inesperados, girando en formas acrobáticas y locuaces, estilizadas y lúdicas que suenan, suenan y resuenan en la noche americana.



La relación entre el hombre y la fauna ha sido plenamente documentada por el cine, que ha buscado, generalmente bajo la marca Disney, de antropomorfizar a los animales, de hacerlos ver como émulos del comportamiento humano para hacerlos más comprensibles y cercanos.

Nada de eso ocurre en Mi maestro el pulpo, sorprendente documental exhibido en Netflix, dirigido por la debutante Pippa Ehrlich y el más experimentado productor James Reed, quienes tuvieron la suerte de conectar con Craig Foster, cinefotógrafo sudafricano que ha practicado el buceo con esnórquel desde la infancia. Foster es también el narrador de la experiencia que tuvo en las costas de su país natal con un pulpo hembra, a lo largo de un año, la duración de su ciclo vital, de buscarla diariamente en el bosque de quelpo donde habitaba.

No sé ustedes, pero la impresión que uno tenía del pulpo es la de un molusco bastante feo, una masa informe con ojos y ocho tentáculos, los cuales resultan muy sabrosos en un restaurante de mariscos. Mi maestro el pulpo viene a contradecirnos al revelar que el pulpo es un animal inteligente, susceptible de establecer una comunicación con el ser humano.

Sin reducirlo a mascota poniéndole un nombre cursi, Foster tiene ante todo una relación de respeto con el pulpo, por lo que se acerca a él con mucha cautela para no atemorizarlo. El hecho de no usar traje de buzo o tanque de oxígeno es fundamental para ese objetivo. Foster se familiariza con el animal siguiendo su rutina diaria, observando sus hábitos de caza y, sobre todo, su enorme sagacidad para evitar a sus depredadores.

En una de las secuencias más fascinantes del documental, Foster registra cómo el pulpo evade a un tiburón pijama (llamado así por sus rayas distintivas), intentando mimetizarse con los diferentes elementos de la flora submarina y, en un momento increíble, adhiriendo pequeñas conchas con sus tentáculos y formando una bola así decorada. Aún así, el tiburón lo ataca, pero no puede morderlo pues está protegido por las conchas. Finalmente, el pulpo se adhiere al lomo del tiburón logrando burlarlo por completo.

Sin embargo, lo más emotivo viene al final del ciclo, cuando el pulpo hembra se aparea con un macho. Según se muestra, la madre debe sacrificarse y alimentar con su esencia a los millones de críos a los que dará a luz. La voz de Foster incluso se quiebra y sus ojos se llenan de lágrimas cuando narra ese fatal desenlace. Lo importante es que hemos visto y aceptado al pulpo en sus propios términos. Nada se ha trampeado para hacerlo ver como humano. El propio buzo afirma que el animal le ha enseñado a sentirse como parte del lugar, no sólo como un visitante.

Por ese mismo respeto, el hombre no hace nada para salvar al pulpo en sus momentos finales.

Nunca pensé que me conmovería así el comportamiento de un invertebrado. Mi maestro el pulpo es, en efecto, una lección sobre la humildad del hombre ante los misterios de la naturaleza y la necesidad de preservarlos. (Yo, por lo pronto, tardaré un rato antes de comer un platillo de pulpo a la plancha).

D: Pippa Ehrlich, James Reed/ G: Pippa Ehrlich, James Reed/ F. en C: Craig Foster, Roger Horrocks/ M: Kevin Smuts/ Ed: Pippa Ehrlich, Dan Schwalm/ Con: Craig Foster/ P: Off the Fence, The Sea Change Project. Sudáfrica, 2020.

Twitter: @walyder