6/05/2018

Primer debate presidencial en México: todos contra uno

Crónica de una derrota anunciada

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

El Debate
El primero de los debates presidenciales celebrado el 22 de abril de 2018 adoptó la forma de todos contra uno. La apariencia de un debate civil aunque México se ha forjado sobre la avaricia de pomposas y avariciosas élites nacionales y extranjeras fue una demostración encubierta de indiferencia respecto a los ciudadanos pobres y trabajadores. El destacado candidato progresista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) era el candidato principal. Los cuatro candidatos presidenciales recibieron múltiples puñetazos, ganchos y golpes debajo de la cintura. Sin embargo, como un boxeador experimentado AMLO esquivó los golpes agachándose, flotando y sobrepasando el tiempo que tenía asignado para responder. Sus mejores golpes están por llegar todavía en el asalto final, el día de las elecciones el 1 de julio de 2018. La tarde siguiente AMLO, de la coalición Juntos Haremos Historia, afirmó en un mitin en Ixtapaluca, México, “salimos de esta calamidad sin rasguños”.
Las calamidades van desde las tácticas de generar miedo hasta las reiteradas mentiras sobre las tendencias anticlericales de AMLO haciendo circular panfletos vinculados a la coalición Juntos Haremos Historia en los que aparece la Virgen de Guadalupe tachada .
El candidato del partido ultraconservador Ricardo Anaya (Partido Acción Nacional, PAN) un veterano y curtido orador, intentó un primer golpe de gracia dirigido contra AMLO. Entró en el ring dispuesto a demostrar su poderío verbal con fichas y fotos. Seguros de que resultaría ganador, él y sus preparadores habían calculado mal la capacidad de esquivar de AMLO, ¡no responder a los amagos y mantenerse con los pies firmes en el suelo! Anaya acusa a AMLO de ser una amenaza para los inversores extranjeros y un peligro para la estabilidad económica de la nación. Su plan educativo consiste en privatizar y que profesores bilingües mejor preparados enseñen inglés. Cuando se descifra su doble discurso centrado en el inglés se descubren sus políticas migratorias que evitan abordar las cuestiones igualdad, distribución de la riqueza y la reinversión en la agricultura a pequeña escala como forma de autosostenibilidad.
P.S. El candidato Anaya afirma que AMLO pone en peligro la libertad de prensa mientras que un periodista ha amenazado de muerte a AMLO [1] .
Mientras tanto el candidato que va a la cola, José Antonio Meade, del tradicional y actual partido gobernante, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se parapetó detrás de Anaya usándolo como escudo para reforzar su ataque a AMLO. La argumentación de Meade está en la línea de Anaya, que considera a AMLO intolerante y autoritario. La agenda neoliberal tanto de Anaya como de Meade consiste en seguir privatizando los recursos, la educación y la política.
P.S. El candidato Meade promete luchar hasta la muerte por el bien de la patria .
La única mujer que es candidata independiente, Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), amagó una serie de golpes ligeros con gestos manuales dirigidos a la cámara. Se olvidó de que el combate estaba a su derecha y no contra la cámara. En dos momentos aislados un lapsus reveló dos errores: se atribuyó al pueblo y no al Estado la causa de los problemas de México. El segundo desliz fue confundir a las fuerzas de seguridad con delincuentes. Inmediatamente rectificó a medias sus respuestas en su turno de réplica de dos minutos. Se considera que Zavala, que tiene una agenda poco clara, recicla temas como el progreso, la seguridad y la inversión extranjera.
P.S. Zavala renunció a la candidatura el miércoles 16 de mayo. Según su declaración de prensa, tenía posibilidades remotas de ganar.
A la izquierda de AMLO estaba el candidato independiente y gobernador de Nuevo León, México, Jaime Rodríguez, conocido como Bronco . Su actuación se pareció más a la de un boxeador de segunda línea que lanzaba golpes fáciles a AMLO y a los otros candidatos desde fuera del ring . Rodríguez cree que reducir el gasto social es la solución a la pobreza, en otras palabras, castigar a los pobres por ser pobres. Su estrategia de tener éxito únicamente gracias al propio esfuerzo se hacía eco de otro plan de simulacro neoliberal para México. Su burda postura sobre el crimen consiste literalmente en cortar las manos a los ladrones. Su respuesta pilló a la moderadora por sorpresa. Repitió la pregunta dos veces y las dos veces obtuvo la misma respuesta. Su petición de castigar a los ladrones tendría respuesta horas después del debate. En una carretera principal que une la ciudad de México y Acapulco se encontró un cadáver mutilado con un letrero que decía: “Bronco lo ha dicho, cortar las manos a quienes roban. Aquí está el primero” [2].
Andrés Manuel López Obrador (AMLO), uno de los fundadores del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), actuó con calma, especialmente respecto al neoliberal lanzador de dardos Ricardo Anaya. AMLO le rebatió en el debate: “No se lucha contra el fuego con fuego ni contra la violencia con violencia”.
La coalición progresista Juntos Haremos Historia es una mezcla de trabajadores sindicados, electricistas, el sindicato de profesores, agricultores, estudiantes, partidos independientes, ciudadanos y fuerzas progresistas. El proyecto de AMLO para la nación está más allá de los intereses partidistas y de los candidatos. Es un movimiento de ciudadanos que se unen cansados de la corrupción, la falta de seguridad, de oportunidades y de empleo, y que buscan restaurar los valores democráticos y detener la hemorragia de violencia del país y la huida de capital hacia multimillonarios y naciones ricas. Defiende valores nuevos y una nueva forma de vivir que anteponga a las personas. En una conversación con los alumnos celebrada en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, un estudiante moderador preguntó a AMLO “¿Qué cualidad debería tener un presidente?” y este contestó: “Honestidad”. El mismo estudiante le hizo otra pregunta: “¿Cree usted que la honestidad es suficiente?” y AMLO lo reiteró afirmando: “Sí, si no se puede partir de la honestidad no se puede gobernar con justicia” [3].
Al comparar a AMLO con el presidente venezolano Hugo Chavez el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (PRIAN) tratan de aplicar la política del miedo repitiendo la misma táctica que utilizaron en las elecciones presidenciales de 2006 [4]. Cuando dos días antes se le preguntó a AMLO si asistiría al ensayo del sábado antes del primer debate presidencial del domingo, contestó: “Después de 20 días de campaña tengo tiempo para estar en mi casa y pegar estampitas que le traje a Jesús de la gira por el norte” [5]. Y añadió que no necesita preparación especial porque todos los días le habla a la gente en plazas públicas. En los últimos doce años ha estado conversando con la gente por todo México, desde pueblos pequeños a grandes ciudades.
Según una de las principales instituciones financieras de México, Citibanamex, los candidatos Meade y Anaya representan una continuación de las reformas neoliberales. AMLO cuestiona estas mismas reformas estructurales [6]. En caso de que AMLO gane las elecciones, esta institución financiera está preparando escenarios para ayudar a abordar el cambio de guardia si llega a ser presidente. Citibanamex afirma que lo más probable es que gane. Tras una reunión con 20 de las empresas más ricas de México e inversionistas extranjeros el candidato de Juntos Haremos Historia estaba lo suficientemente confiado como para calificar la reunión de muy buena. AMLO ha dejado a claro a la élite, a la clase empresarial, a los banqueros y a todos los representantes del gobierno que su propuesta de modificar la enmienda constitucional 108 permitirá juzgar a cualquier presidente en activo acusado de corrupción.
Desde que se celebró el debate las acusaciones contra AMLO se han intensificado hasta llegar a afirmar que se hará cargo de las instituciones eclesiásticas si llega a ser presidente. La élite dirigente y los medios dominantes lo califican de demagogo populista [7]. Sus propuesta más polémica es la creación de un programa de amnistía para aquellas personas implicadas en la delincuencia organizada y crímenes violentos. Para sus oponentes un acuerdo con delincuentes es absolutamente imposible. No para AMLO. Se trata de una propuesta que se debe consultar y discutir con cada ciudadano mexicano, expertos y organizaciones de todo el país. No es una decisión tomada de arriba hacia abajo. La Iniciativa de Amnistía consiste en crear mecanismos que puedan facilitar una transición hacia la paz, lograr un futuro más prometedor sin violencia y acabar con la impunidad política. No es la primera vez que se sugiere un plan similar. En 1977 un plan de amnistía exoneró a los grupos políticos armados en México. En 1994 después del Levantamiento Zapatista en Chiapas, México, el artículo 4 de un decreto presidencial estipula que ninguna persona que hubiera participado en el Levantamiento podía ser perseguida, investigada, detenida, encarcelada o interrogada [8]. Ambas resoluciones han desempeñado un papel fundamental en paliar los conflictos internos de México.
Se está examinando la propuesta de un nuevo aeropuerto que sustituya al Aeropuerto Internacional Benito Juárez en ciudad de México (el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, NAICM). Se prevé que el coste de la construcción de este megaproyecto ascienda a varios miles de millones, lo que supone una pesada carga financiera para las generaciones futuras. AMLO considera necesario detener el proyecto. Propone como alternativa ampliar una base aérea existente (Santa Clara), lo que reduciría los costes en tres quinta partes. El actual gobierno del PRI está en contra de la petición de AMLO de volver a evaluar los contratos y la transparencia. Los demás partidos tampoco están a favor de paralizar la construcción. Para AMLO, si los promotores e inversionistas tienen tanto interés en construir el aeropuerto, este se debe construir sin fondos públicos. AMLO insiste en lo siguiente: “Si tanto desean el nuevo aeropuerto, los ricos tienen dinero suficiente para construirlo ellos mismos y pueden gestionarlo como quieran mientras no haya dinero público de por medio”.
La apuesta está poniendo a todo el mundo nervioso e inseguro. En una cena celebrada en la residencia del expresidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994, partido PRI) el 5 de abril de 2018 se reunieron representantes de la oposición a AMLO, la élite empresarial de México y el propio presidente actual Enrique Peña Nieto. La cena y celebración de cumpleaños de Salinas de Gortari se consideró una reunión estratégica. Hay un intento de unir (PRIAN) a los dos principales partidos políticos con otros grupos independientes a favor del candidato Anaya [9]. El candidato Meade (PRI) no tiene intención de abandonar la carrera presidencial.
Para el EZLN (Movimiento Zapatista de Liberación Nacional) la izquierda institucional parece estar obnubilada con una victoria que todavía no ha logrado y carece de un plan B en caso de que le roben las elecciones. El pastor y activista de los derechos humanos Alejandro Solalinde ha hecho un llamamiento a todos los candidatos, y en particular a AMLO, a integrar a los dirigentes indígenas de México en el gobierno. Para Solalinde, “los pueblos originarios no pueden seguir siendo condimento de un proyecto de nación, sino que tienen que ser parte de los espacios donde se planeen, evalúen y ejecuten las políticas públicas”. Afirma: “No habrá cohesión social progresista si no se incluye de hecho a los indígenas” [10].
Notas:

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