7/19/2026

Ganadores y perdedores políticos del Mundial

Mario Campa

"El vacío post-Mundial está próximo y el cuerpo lo sabe. Tras una buena actuación de la Selección Mexicana, toca turno a los cortes de caja".

Ganadores y perdedores políticos del Mundial. Por Mario Campa

El vacío post-Mundial está próximo y el cuerpo lo sabe. Tras una buena actuación a secas de la Selección Mexicana, sentada en los anchos hombros del anfitrión, y una calidad del torneo por encima de lo esperado tras la expansión a 48 selecciones, toca turno a los cortes de caja. En este evento, la política ocupa un asiento en primera fila. Tres ganadores y tres perdedores son identificables en esta videocolumna. La pelota no se macha, dicen los puristas, aunque en verdad siempre ha estado enlodada.

Ganadores

La FIFA. Es cierto que la imagen de Infantino salió dañada por la intromisión de Donald Trump en el caso Balogun, que erosionó la credibilidad del deporte. Pero la organizadora del Mundial nunca ha sido acongojada por una mala prensa. En el fondo, la maximización de ganancias es su meta última, y vaya que el Mundial 2026 facturó como Shakira. Sports Value estima a partir de los Informes Anuales de la FIFA que los ingresos totales del torneo rondan los 10 mil 900 millones de dólares en 2026, lo que supone un aumento del 56 por ciento en comparación con Qatar 2022, que generó siete mil millones de dólares. La especulación desatada por los boletos, hoy convertidos en codiciados activos de reventa—facilitada por la oferta controlada, las tarifas dinámicas y la globalización—, encarna la danza del dinero tras bambalinas. El Mundial vende, está claro, pero las ganancias no gotean. En cambio, costos como el congestionamiento vehicular, la inseguridad en zonas turísticas, la inversión en infraestructura y el ausentismo escolar y laboral sí que son compartidos entre la población.

Javier Aguirre y Televisa. El técnico era reacio a tomar las riendas de la Selección, hasta que una llamada del exejecutivo de la televisora y entonces “alto comisionado” de la Femexfut, la “Bomba” Rodríguez, torció la voluntad de quien antes fue bombero en dos ocasiones (2002 y 2010). Después de Qatar 2022 y una eliminación temprana que afectó los flujos de ingreso del futbol mexicano, Televisa temía un nuevo ridículo y un golpe a la entrada extraordinario de patrocinios de cada cuatro años. No obstante, el quinto partido contra Inglaterra no sólo representó generosas ganancias, sino que atemperó las críticas a un proceso mundialista accidentado por los despidos de Diego Cocca y Jaime Lozano. "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie", escribía Giuseppe Tomasi di Lampedusa en la novela El gatopardo, la cual dio origen al término político "gatopardismo". Pues bien, con el cambio de ánimo de la afición, el control del futbol mexicano como mercado—que a su vez favorece los ingresos de las televisoras mediante un subsidio cruzado—está garantizado unos años más.

Claudia Sheinbaum. La expectativa del Mundial en México era baja. El retraso de la remodelación del aeropuerto y otras obras alimentaron la crítica legítima. No obstante, el Gobierno apretó tuercas y estuvo a la altura del evento. El transporte no colapsó; el turismo, si bien no cumplió las expectativas de tráfico, reportó experiencias favorables a la imagen del país, y el crimen organizado, que de acuerdo a la oposición iba a adueñarse de los encabezados, nunca se manifestó. Como puntos extra, la ausencia de la Presidenta en los palcos VIP neutralizó las quejas por los altos costos al aficionado y evitó una proyección elitista de un Gobierno con un discurso popular.    

Perdedores

Samuel García. El Mundial es la vaca de ordeña de la FIFA. Es un activo cuatrienal inmejorable que extrae hasta la última gota de ingresos por publicidad, taquilla dinámica, derechos de transmisión y merchandising. Poco importa que el grueso de los costos de infraestructura, seguridad pública, transporte y faltantes fiscales corra a cuenta del Estado: ogro en tiempos de vacas flacas, filántropo cuando el establo rebosa. Gobernantes como Samuel García facilitan un terso trueque de favores. El político de MC empeñó su menguante capital político en la sede mundialista y en el éxito de la Selección holandesa, a quien saló ante el ojo del aficionado. Además, el Gobernador de Nuevo León reforzó su imagen elitista con una continua presencia en los estadios, ufanándose de una transferencia no pecuniaria de recursos a su persona por los favores logísticos prestados. Desde la comodidad de cabinas y palcos, la FIFA bien vale una adecuación presupuestal.

Los argentinos, en general. El arbitraje favorable a la Selección sudamericana fue flagrante. Ciertamente, la mano amiga de la FIFA hacia anfitriones y campeones vigentes siempre ha estado presente. En el caso argentino, habría que sumar la visita de Messi a la Casa Blanca y la relación de Milei con Trump, quien a su vez goza de los favores del presidente de la FIFA. A un lado de Gianni Infantino, Joseph Blatter queda como la Madre Teresa de Calcuta, y Argentina saca provecho. La investigación del FBI a la Asociación de Futbol Argentino (AFA) por presunto lavado tras una larga disputa política con Javier Milei afecta la imagen del futbol nacional y del país en general. Las sospechas de balones enlodados por el pantalón largo son reforzadas por denuncias como la del exárbitro Eduardo Brizio, quien acusó que arbitrajes como el que eliminó a Egipto del Mundial restan credibilidad al deporte. Ganar sin la percepción de juega limpio equivale a victoria pírrica.

Ricardo Salinas Pliego. El magnate pifió al menos tres veces al haber: (1) provocado la viralización del hashtag #LaPerritadeTrump, (2) propagado la versión de que el narcotráfico había amenazado a los jugadores de Ecuador en territorio mexicano, y (3) frecuentado a Eduardo Feinmann y alimentado el crecimiento del portal digital La Derecha Diario, que divulgó la campaña de odio del comunicador argentino. El común denominador del triple yerro es la incubación de una imagen personal anti-nacionalista, que suele costar caro en las urnas. Nació un buen caso para pensar que el dueño de TV Azteca sepultó cualquier aspiración seria de buscar la Presidencia en 2030, si acaso alguna vez tuvo opciones reales. Debatiblemente, el tío más rechazado de la televisión fue el mayor perdedor por el paso del huracán político que es el Mundial, que retorna a un estado de hibernación de cuatro años.

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