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9/22/2026

El sicariato informativo en México. Casos concretos




Otredades/Columna 
14/09/2026

El sicariato informativo en México. Casos concretos

 Los de Julieta Ramírez y Milena Quiroga han permitido revisar el sicariato informativo desde la perspectiva electoral rumbo a 2027, mientras que el de los 54 periodistas nos ayuda a estudiar la confrontación entre el poder político, los medios y las redes algorítmicas.

 La deepfake publicada por Donald Trump: el mapa como instrumento de comunicación política.

Por José Sobrevilla

Desde hace unos meses ha venido circulando en Amazon el libro “El Sicariato Informativo. El algoritmo su arma letal” de Juan Ayón y José Sobrevilla, —ahora también en versión impresa editado por el Club de Periodistas de México, A.C— 1 ; en él se revelan las estrategias de desinformación, propaganda y campañas negras, que se vienen operando en plataformas digitales para influir la opinión pública mediante la manipulación de algoritmos, memes, bots y contenidos virales, ridiculizar personas, grupos, instituciones, o bien trivializar temas políticos, económicos o sociales; aunque muchas veces son para desacreditar a quienes promueven cambios sociales.

Detrás de estas prácticas están grupos con poder económico y tecnológico que, desde el anonimato, financian estructuras de comunicación digital para influir en los cibernautas. Hoy en día, las redes sociales, la inteligencia artificial y la manipulación informativa se han convertido en herramientas clave para moldear la percepción pública en todos los ámbitos, especialmente en los ámbitos político y social.

Como precisión metodológica, podemos advertir que la palabra “sicariato informativo” no es una categoría jurídica ni una tipología académica consolidada; sin embargo, como concepto periodístico, se utiliza para describir operaciones coordinadas cuyo objetivo no es informar sino desacreditar, intimidar, destruir reputaciones o imponer narrativas mediante redes sociales, publicidad digital, cuentas anónimas, bots, medios afines y, cada vez más, apoyadas por inteligencia artificial.

Son situaciones que se viven en el día a día y, al revisar información publicada en agosto y en los primeros días de septiembre de 2026, encontramos varios casos que pueden analizarse en esta categoría. No todos han sido probados como operaciones de sicariato informativas; son denuncias todavía sujetas a investigación; sin embargo, la forma en que han sido denunciadas presenta todas las características.

La senadora morenista Julieta Ramírez —por ejemplo—, al solicitar licencia al Senado para registrarse en los procesos internos de Morena rumbo a la Coordinación Estatal de Defensa de la Cuarta Transformación y ser candidata a la gubernatura de Baja California en 2027, denunció el 18 de agosto pasado una campaña de desprestigio basada en publicaciones digitales y en contenidos difundidos por medios de comunicación. Según su denuncia, entre el 3 y el 9 de agosto se habrían identificado solamente más de 100 mil pesos en publicidad negativa relacionada con su imagen; 1 El 24 de septiembre a las 17:30 será presentado en el auditorio Francisco Zarco del Club de Periodistas de México (Filomento mata #8 Centro Histórico) además, —agregó— el gasto acumulado durante el proceso interno de Morena, PT y PVEM ha superado el millón de pesos en contenido en su contra.

Lo interesante es que presenta diversos elementos característicos del fenómeno de sicariato: inversión económica, segmentación digital, concentración temporal de los ataques, uso de redes sociales, reproducción de contenidos negativos y coincidencia con una disputa política interna; sin embargo, la existencia de publicidad negativa documentada no alcanza para configurarlo como sicariato, porque aún se requieren pruebas sobre quién financió y coordinó la operación.

Otro ha sido el de Milena Quiroga Romero, también aspirante a la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación en Baja California Sur, quien el 11 de agosto anunció que solicitaría un peritaje federal especializado sobre un video relacionado con la colocación de mantas y mensajes en su contra (15 de junio) y determinar la autenticidad, el origen, la integridad y la trazabilidad del material, así como identificar a quienes participaron, lo que requiere investigar a los autores intelectuales y sus fuentes de financiamiento.

En este caso hay características aún más sofisticadas: la operación no se ha limitado al contenido digital; incluye acción física, grabación, circulación digital, construcción de narrativa y presión política. Por ello, si el peritaje confirma la coordinación y una estructura de financiamiento, podría constituir un caso especialmente relevante de sicariato informativo híbrido, en el que la acción física genera el contenido que posteriormente se utiliza para alimentar el ecosistema digital. Por tanto, debe calificarse como una presunta campaña negra, no como una operación demostrada.

Un caso que llamó mucho la atención fue la lista (que “no fue lista”, se dijo) de 54 periodistas y medios presentada desde Palacio Nacional por la consejera jurídica de la Presidencia. Este ha sido, probablemente, el caso más delicado desde la perspectiva institucional, aunque de naturaleza distinta. Fue el 12 de agosto cuando Luisa María Alcalde presentó en su espacio “Derecho de Réplica” un análisis titulado “ecosistema de amplificación digital”, en el que identificó medios, cuentas y actores que —según el Gobierno— participarían en una estructura de amplificación de contenidos críticos contra la administración de Claudia Sheinbaum. El análisis abarcó información del 1 de enero al 8 de agosto pasados.

Posteriormente, diversos medios reportaron que se trataba de más de 54 periodistas, medios y opositores señalados por el gobierno, y que la autoridad sostuvo que no se trataba de una “lista negra”, pero organizaciones y periodistas cuestionaron públicamente haberlas expuesto. El caso importa porque introduce una inversión del concepto: el sicariato informativo normalmente utiliza redes para señalar a una persona; aquí el propio señalamiento institucional puede convertirse en combustible para campañas digitales contra esas personas. Es decir, aunque no pueda llamarse automáticamente sicariato informativo, sí genera un ecosistema propicio para producirlo. 

El 7 de septiembre de 2026, el presidente norteamericano difundió un mapa con la bandera de Estados Unidos cubriendo México, Canadá, Groenlandia, Islandia, Centroamérica y buena parte del Caribe. Es lo que en el libro “El Sicariato Informativo” 2 llamamos deepfake, y diversos medios lo interpretaron como una estrategia de provocación política y de reivindicación de una visión territorial ampliada de Estados Unidos. El mensaje puede leerse en tres niveles: Mapa: modifica 2 Juan Ayón y José Sobrevilla, “El sicariato informativo. El algoritmo su arma letal”, editado por el Club de Periodistas de México, A.C., Primera edición, agosto de 2026. visualmente las fronteras; Poder: presenta a Estados Unidos como potencia dominante del continente; y Soberanía: convierte la representación territorial en una provocación para México, Canadá, Groenlandia, Islandia y otros países, producto de una mente enferma de poder.

La “guerra cognitiva” y la activación de bots 

El presentar en la discusión pública el monitoreo de granjas de bots y redes de amplificación política, realizado por la Presidencia de la República (Ecosistema digital de derecha), que amplificaban narrativas contra el Gobierno, no implica aceptar automáticamente la explicación oficial, sino observar el mecanismo descrito: cuentas + amplificación + tendencia + narrativa + medios + opinión pública + nueva amplificación, es el circuito —precisamente— de uno de los mecanismos que pueden convertir una falsedad originalmente marginal en una percepción social aparentemente mayoritaria.

De hecho, especialistas citados por el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), Ana Lilia Pérez y Azul Alzaga, han advertido sobre la combinación de bots, algoritmos y campañas de odio como una amenaza creciente para la estabilidad democrática y el debate público. Se refirieron a que se generan ‘conversaciones artificiales’, en las que los algoritmos están diseñados para amplificar contenidos que generan polarización, creando falsas tendencias y distorsionando el interés público real.

Un caso documentado (28-30 de agosto de 2026) es el video generado con IA en el que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, pronuncia un discurso que nunca pronunció. Fue difundido en “X” por Derek Maltz, exdirector interino de la DEA, quien posteriormente —según documentó Intolerancia Diario— señaló que la imagen generada con IA, que mostraba a Rocha Moya escoltado por agentes estadounidenses, no correspondía a declaraciones reales del exgobernador y que se trataba de una recreación artificial. Advierte también que algunos de los cargos mencionados en la pieza no coincidían exactamente con la acusación formal; sin embargo, eso aumenta considerablemente su potencial propagandístico al mezclar una acusación real con una supuesta “evidencia audiovisual” totalmente falsa. El objetivo: deteriorar la credibilidad de Rocha Moya y reforzar públicamente la narrativa de una eventual persecución judicial estadounidense —claro, una potencial intervención—.

Por otro lado, un reporte del medio regional “Hoy BCS” señala que el aspirante a la alcaldía de Los Cabos, Ernesto Ibarra Montoya, denunció una operación mediante videos y audios presuntamente manipulados con IA, en la que se le atribuían declaraciones contra distintos personajes políticos vinculados al proyecto de Milena Quiroga. Ibarra negó que fueran auténticos y afirmó que se trataba de audios editados con inteligencia artificial. También afirmó haber recibido una exigencia de 300 mil pesos para detener la difusión de esos materiales, por lo que presentó una denuncia por extorsión; sin embargo, no está probado quién los produjo. 

Un caso más difundido por “Puebla Online” es el de José Luis García Parra, coordinador del Gabinete de Puebla, quien denuncia que la oposición al proyecto del Cablebús fue artificialmente amplificada en redes sociales mediante cuentas coordinadas y bots, algunos supuestamente operados desde países sudamericanos. Presentó un análisis de más de 412 mil menciones entre enero y agosto de 2026 donde existe sincronización temporal, similitudes textuales, hashtags recurrentes, URLs provenientes de fuentes comunes, pocas cuentas generadoras de contenido que después eran amplificadas por cuentas con cero seguidores; agregó que las cuentas fueron geolocalizadas en Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Bolivia y Paraguay, e identificó varias cuentas concretas de “X” que, según la administración estatal, funcionaban como replicadoras. 

La información procedía fundamentalmente de la exposición del gobierno de Puebla recogida por Puebla Online; sin embargo, la existencia de una red coordinada fue solo una acusación sustentada en un análisis presentado por el gobierno, no una conclusión independiente que podamos dar por definitivamente probada. Investigaciones recientes sobre México (Animal Político/El Sabueso) encontraron que en 2026 la desinformación mexicana utilizará cada vez más imágenes generadas o manipuladas con IA, videos fuera de contexto y mecanismos para evadir filtros, con X como uno de los principales canales de propagación.

La desinformación posterior a la muerte de “El Mencho”

¿Recordará que, meses atrás, durante el operativo que llevó a la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, se difundió ampliamente información falsa en redes sociales, con supuestas tomas de aeropuertos, ataques a iglesias, ciudades bajo control criminal, turistas secuestrados y versiones contradictorias sobre la situación de Claudia Sheinbaum, ¿entre otras narrativas?

El fenómeno es lo suficientemente importante como para no ser analizado como una operación de desinformación vinculada a redes digitales asociadas al crimen organizado, con una dimensión fundamental: el sicariato informativo no necesariamente tiene como objetivo a una persona; también puede tener como finalidad generar miedos colectivos.

Aquí, lo más importante es que el sicariato informativo mexicano está pasando de la simple “campaña de desprestigio” a un modelo de ingeniería de la percepción. Antes era publicar una mentira contra alguien y esperar las reacciones, pero hoy el circuito es: Identifico al objetivo → fabrico o selecciono un contenido → lo distribuyo mediante cuentas coordinadas → el algoritmo lo detecta como ‘relevante’ → lo multiplica → otros usuarios lo reproducen → un medio lo convierte en noticia → y el contenido regresa a las redes con apariencia de información confirmada. 

Y ahí aparece el elemento más peligroso: la víctima deja de combatir una sola mentira y empieza a combatir una realidad artificialmente construida, en la que la expansión de la inteligencia artificial vuelve este mecanismo aun más poderoso, porque permite producir simultáneamente texto, imágenes, audio y video sintéticos. No por nada la UNESCO ha advertido de que la expansión de la inteligencia artificial está amplificando los riesgos de desinformación y alterando el ecosistema informativo. Sin embargo, por ahora no se podría afirmar que algunos de los casos mencionados lleguen a configurar sicariato informativo probado. Metodológicamente sería incorrecto.

Puede afirmarse que México está acumulando casos que presentan componentes característicos del sicariato informativo, como campañas de desprestigio pagadas, cuentas coordinadas, publicidad negativa, narrativas artificialmente amplificadas, operaciones híbridas físico-digitales y el uso de bots; pero ¿por qué es importante legislarlo? Existen muchos casos, solo mencionaremos algunos; el 25 de octubre de 1924 —por ejemplo—, poco antes de las elecciones generales en el Reino Unido, el Daily Mail publicó un texto de Grigori Zinoviev, dirigente de la Internacional Comunista, que fingía ser una orden de Moscú para que los comunistas británicos alentaran una REVOLUCIÓN; posteriormente la carta fue considerada falsa, pero ya había hecho que los conservadores de Stanley Baldwin obtuvieron una contundente victoria y regresaron al gobierno.

Ni hablar de 2016, cuando, para asegurar la elección, @RealDonaldTrump circuló numerosas historias falsas y teorías conspirativas contra Hillary Clinton: Pizzagate 3 , supuestos delitos, acusaciones de redes criminales, etc. O bien en 2018, con Jair Bolsonaro, cuando circularon masivamente falsedades contra el PT y Fernando Haddad; el más conocido: el supuesto “kit gay”, presentado engañosamente como material escolar destinado a “sexualizar” a los niños, y —posteriormente— un estudio encontró que aproximadamente el 42% del contenido de la derecha analizado en grupos de WhatsApp, había sido información falsa, frente a menos del 3% del contenido de izquierda… y como esto, varios ejemplos.
 
Algunas fuentes consultadas:

1. https://oxigenopuro.com.mx/julieta-ramirez-pide-licencia-al-senado-por-gubernatura-bc/
2. https://enfoquenoticias.com.mx/noticias/el-reto-mas-grande-es-baja-california-sur-es-el-agua-el-gobierno-federal-nos-ha-ayudado-con-infraestructura-milena-quiroga
3. https://www.unesco.org/es/articles/inteligencia-artificial-y-desinformacion
4. https://noticias.imer.mx/blog/bots-algoritmos-y-campanas-de-odio-el-impacto-de-la-desinformacion-en-la-democracia-periodistas/
5. https://apnews.com/article/desinformación-fake-noticias-falsas-redes-violencia-mexico-1612a9043cfdeebcbe9847c12d8064a2
6. https://www.facebook.com/watch/?v=24037768567610513 Teoría conspirativa falsa y desacreditada que surgió durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos (2016) y afirmaba, sin pruebas, que altos funcionarios del Partido Demócrata, incluidos Hillary Clinton y John Podesta,su jefe de campaña, formaron una redde tráfico de personas y abuso sexual infantil desde el sótano de una pizzería en Washington.

8/02/2026

Derechos de las audiencias: entre la tutela y la polémica

José Sobrevilla

Entrevista con el maestro Gabriel Sosa Plata, autor de libros como “Días de Radio” (Secretaría de Cultura y Tintable, 2016 y 2021), “Innovaciones tecnológicas de la radio en México” (Fundación Manuel Buendía, 2004), coautor de los libros “Las mil y una radios” (McGraw-Hill, 1997) y “Medios Digitales: México” (Open Society, 2011).

Por José Sobrevilla

El día de ayer, en la Conferencia del Pueblo, se dieron a conocer los lineamientos para garantizar los derechos de las audiencias e inmediatamente las voces opositoras empezaron a denunciar “censura” y, para conocer lo que realmente hay detrás de ello, platicamos con el profesor e investigador de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco. 

Defensor de las Audiencias de Canal 44 y de Radio Universidad de Guadalajara. Licenciado y maestro en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, titulado con mención honorífica en ambos grados, Gabriel Sosa Plata.

El conductor del programa Media 20.1 de TV UNAM ha sido ganador de dos premios nacionales de investigación: en 1995 obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de Trabajos Recepcionales en Comunicación, organizado por el Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación, CONEICC, y en 2004 obtuvo el segundo lugar del mismo concurso en la categoría de maestría.

Ha sido mediador del Instituto Mexicano de la Radio (2011-2013), seleccionado, por primera vez, mediante un proceso democrático, a partir de una votación del Consejo de Programación de Radio Ciudadana del IMER, y Ombudsman de Noticias MVS (2013-2015). Subdirector de Información de Radio Educación (2005-2006), miembro del Consejo de Programación de Radio Ciudadana del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) y asesor en materia de medios de comunicación y telecomunicaciones en la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados (2009-2011).

—¿Qué opinión te merecen los nuevos lineamientos sobre los derechos de las audiencias, presentados la mañana de este martes 28 de julio (2026)?

Han abierto un intenso debate en el ecosistema mediático. Mientras especialistas celebran el avance hacia una comunicación más ética y democrática, sectores empresariales y voces opositoras advierten sobre un supuesto riesgo de censura. Los lineamientos responden a la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión aprobada en 2025. Entre sus puntos centrales destacan:

diferenciar información de opinión; separar publicidad de contenido periodístico; garantizar accesibilidad, pluralidad y diversidad; y exigir códigos de ética efectivos en medios de radio y televisión.

Según expertos, estas medidas fortalecen la libertad de expresión y el derecho a la información,evitando que las audiencias reciban “gato por liebre” al consumir contenidos disfrazados de noticias. La narrativa crítica sostiene que el Estado podría usar estos lineamientos como herramienta de intimidación contra medios incómodos. Sin embargo, quienes han encabezado defensorías de audiencias aseguran que se trata de un mecanismo de autorregulación interna.

“Las defensorías no actúan a priori ni imponen censura previa. Solo intervienen cuando una queja es presentada por la audiencia”, se subraya en el documento. Ejemplos comunes de quejas incluyen cambios de horarios sin aviso, sesgos informativos o falta de contraste de fuentes en investigaciones periodísticas.

—¿Quién gana y quién pierde?

Ganan las audiencias, el periodismo ético, la pluralidad y la diversidad; pierden concesionarios que deberán asumir mayor responsabilidad y transparencia en sus contenidos. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones revisará los códigos de ética registrados para verificar que incluyan mecanismos claros de protección a las audiencias.

Históricamente, los códigos de ética nacieron como instrumentos voluntarios de autorregulación. En México, la falta de cumplimiento obligó a que la ley exigiera su elaboración y aplicación, y ahora, los lineamientos buscan que estos documentos dejen de ser “de adorno” y se conviertan en compromisos reales con la sociedad.

Uno de los puntos más discutidos es la exigencia de “veracidad respaldada por un ejercicio razonable de investigación”. La definición de qué es “razonable” recaerá en los propios medios y en los defensores de audiencias, quienes deberán evaluar si una investigación cumple con estándares básicos como el contraste de fuentes y la transparencia editorial.

—¿Autoritarismo o protección?

El temor de que estas medidas sean el inicio de un autoritarismo gubernamental es considerado una exageración por diversos especialistas. “Estos lineamientos son en pro de la libertad de expresión, del derecho a la información y de la protección integral de las audiencias”, afirmó el especialista. La experiencia muestra que la mayoría de las quejas son sencillas y se resuelven con recomendaciones internas, sin llegar a sanciones estatales.

“Finalmente te podría decir que los nuevos lineamientos representan un parteaguas en la relación entre medios y audiencias. Más que censura, buscan garantizar transparencia y responsabilidad en la comunicación. El reto será que los concesionarios cumplan con sus códigos de ética y que las defensorías actúen con independencia y rigor”.

En un entorno mediático marcado por la desinformación y la polarización, la implementación efectiva de estos derechos podría convertirse en un pilar de confianza ciudadana y en un paso ecisivo hacia una comunicación democrática.

Pero, ¿qué es lo que plantean estos lineamientos?

Según lo establecido en la conferencia de Palacio Nacional, se fija la ruta para hacer efectivos los derechos de las audiencias; se definen con precisión los conceptos establecidos en la ley para que no haya laxitud, subjetividad o discrecionalidad a la hora de interpretar dicha ley. Estos lineamientos aplican a la radio y la televisión y son obligatorios para las concesionarias de televisión abierta y radio, las concesionarias de televisión y audio de paga, así como las programadoras, tanto de uso comercial como de uso público, como también de uso social.

Se definen las responsabilidades de los medios para protegerlos. Se les obliga a contar con un código de ética y designar personas defensoras de las audiencias. Y, finalmente, se contemplan mecanismos de protección para las audiencias a través de las quejas.

¿Cuáles son?

Uno: recibir información veraz y oportuna. La obligación o responsabilidad de los medios es no difundir información falsa, descontextualizada o información histórica como si fuera actual.

Dos: distinguir entre información noticiosa y opinión. No es lo mismo emitir una opinión que dar una noticia. El medio debe garantizar la distinción entre noticia y opinión por medio de menciones, mensajes en pantalla, cortinillas o plecas. No tratar de engañar a la audiencia: decir esto es una opinión o esto es una noticia, ambas cosas se valen, pero hay que aclarar de qué se trata.

Tres, distinguir entre publicidad y contenido. Ese es el derecho que tenemos en las audiencias y la responsabilidad del medio es asegurar la diferencia entre lo que es publicidad y contenido a través de menciones, mensajes en pantalla o plecas. Esto es publicidad, esto es contenido.

Cuatro, derecho de réplica: permitir que las personas soliciten al medio que corrija información falsa o inexacta que afecte su imagen.

Y, finalmente, se innova también en esta ley, en estos lineamientos, sobre las audiencias con
discapacidad, sobre contar con servicios de accesibilidad para personas con debilidad auditiva y contar con representaciones visuales respetuosas e inclusivas.

Respecto al Código de Ética, todas las estaciones de radio y televisión deben emitir un Código de Ética que incluya mención expresa de los derechos de las audiencias, procedimientos para presentar quejas ante las personas defensoras de las audiencias, criterios editoriales y valores que aseguren que, al difundir información noticiosa, se cuenta con elementos para concluir que la información es veraz y mecanismos para la designación de las personas defensoras.

A su vez, todas las radiodifusoras y televisoras deben contar con personas defensoras. Para radios y televisoras comunitarias, indígenas y afromexicanas, la persona deberá provenir de la misma comunidad y deberá regirse por los principios de imparcialidad, independencia, objetividad y transparencia.

Las personas defensoras no deben tener conflicto de interés. Se designará al menos una persona defensora por concesionaria y finalmente tendrá a su cargo la atención de las quejas presentadas por las audiencias. Finalmente, y como último punto, la queja.

¿En qué consiste? La persona que forma parte de la audiencia presenta una queja. El defensor de las audiencias la recibe y pide un informe al medio. Si se vulneraron los derechos, emite una recomendación a dicho medio. Si el medio no atiende la recomendación, se acude a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones para que pueda intervenir.

Y en casos extremos en los que no se sigan ni se respeten los derechos de las audiencias, puede haber multas y sanciones, como última instancia, a través de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones. La defensoría tiene un plazo de 20 días para resolver las quejas. Estos son los lineamientos que se someten a 20 días de consulta.


Con respetuoso saludo 
José Sobrevilla

Móvil (04455) 69718305
@PPsobrevilla

7/13/2026

Arturo Kemchs, y el arte de la caricatura

 Ok HV Otredades.

José Sobrevilla


De padre alemán y madre mexicana, el caricaturista Arturo Kemchs Dávila nació en la colonia Narvarte, CDMX, pero la vida lo llevó a radicarse en la Alcaldía Iztapalapa, lugar desde donde actualmente vive y desarrolla sus actividades. En entrevista pactada en la ciudad de Xalapa el pasado 7 de junio donde el Club de Periodistas reconoció su trabajo en el marco de la Libertad de Prensa, nos reveló que cuando era muy niño, veía los trazos de los caricaturistas y sabía que eso era a lo que tenía que dedicarse, y —finalmente— ese ha sido el destino que hoy nos comparte. “Muchos creemos que encontramos rápidamente nuestro oficio… pero no” —reveló Kemchs— (…) Tengo una hija que estudia periodismo (y ya lo ejerce), quien un día me dijo: “Papá, tú tuviste suerte porque encontraste tu vocación rápidamente (…) Lo que a muchos estudiantes nos cuesta muchos años: primero la prepa, la facultad, y a veces terminan la carrera y no era lo que ellos querían, y se regresan y van a otra, batallando así para encontrar un oficio que les haga sentir bien”. 

…“Tú lo encontraste velozmente; te enamoraste de tu trabajo y de ahí te arrancaste”, le argumentaba su hija; pero, gracias a ello —reconoce Arturo Kemchs—, el haber empezado temprano, cuando estaba en la preparatoria, ha hecho que ya, dentro de un año y medio, esté cumpliendo 50 años de ser caricaturista; confiando que ha sido totalmente empírico, tanto en la pintura como en el dibujo de la caricatura.

Nos refirió que ya en la preparatoria había empezado a leer a Rius, comenzando con ‘Los Agachados’, y ‘Los Supermachos’, y que sus profesores de historia le habían empezado a inculcar, o proponer, que continuara con la lectura; fue así que retomó los libros de Eduardo del Río García (Rius); especialmente con su primer texto ‘Cuba para principiantes’, ‘La joven Alemania’, ‘Marx para principiantes’, ‘Lenin para principiantes’ (…) y con todos estos textos es que le voy tomando cariño a la caricatura (…) ni se diga el de ‘La panza es primero’.

Después de estas lecturas, entre otras cosas, fue que comenzó a dar con la combinación entre su interés por la política y el oficio de la caricatura, “y el destino me llevó a relacionarme con otros de los grandes maestros del trazo, y —así— empiezo a seguir sus pasos. Gracias a ello estoy armando ahorita el libro número 52 (…) mi primer libro lo hice cuando estuve en el último año de prensa”. Fue entonces, que se apoyó en los maestros de historia. Nos reveló que su primer libro se llamó “El México Atracado” y “aunque era una copia exacta de los libros de Rius, o sea, un fusil del estilo, la manera de escribir, de dibujar, pero fue todo esto lo que me fue dando escuela”.

— ¿Qué más puedes agregar de tus inicios en el mundo de la caricatura?

Principalmente que fui aprendiendo de los demás maestros dibujantes. En aquel entonces ya estaban caricaturistas como Naranjo, Magú y tantos más; los fui siguiendo y “qué bueno que la vida me permitió tratarlos y convivir con ellos. Sin quererlo —a lo mejor— ellos fueron mis maestros”. 

Tengo otra faceta que, aunque ya no tengo tiempo, pinto muy poco, prácticamente no, pero pues va de la mano… si puedes hacer el trazo de una caricatura, un personaje, lo puedes pasar a lienzo utilizando otros materiales. Sin embargo, tengo muy pocas obras que no me alcanzarían para montar una exposición y también porque decidí poner una escuela para personas con síndrome de Down.

Arturo Kmechs ha sido presidente de la Sociedad Mexicana de Caricaturistas, director del Museo de la Caricatura y creador del actual Museo Zapata dentro del Metro Zapata de la CDMX. Dirige actualmente la UNIHG (Unión Iberoamericana de Humoristas Gráficos) y la Fundación Arte Down México A.C., donde comparte el arte con jóvenes de educación especial. Ha sido también ganador de múltiples reconocimientos, entre ellos cinco Premios Nacionales de Periodismo, y nombrado por la Witty World (revista internacional dedicada al universo de la caricatura, el cómic y la animación) como uno de los cien mejores caricaturistas del mundo.

Como le decía, el pasado 7 de junio de 2026, el también actual cartonista de El Universal participó en la compilación e inauguración de la Exposición Internacional de Caricatura “Humor y Talento Unidos por un balón” en la Universidad de Xalapa (“Saber para trascender”), lugar donde también recibió el reconocimiento por su trayectoria del Club de Periodistas de México, A.C., Delegación Veracruz.

— ¿Cómo surgió la Fundación Arte Down México A.C.?

Cierto día se me acercan unos chavos para que les diera lecciones de dibujo, y dije, “bueno, puedo un rato, los sábados, sin ningún problema, y empecé a enseñarles; pero estos chavos el día siguiente trajeron a otro, después dos más y a los quince días otros más, y cuando me di cuenta que esto ya era una necesidad social; o sea, faltaban escuelas para estos chavos y se tenía que hacer otra cosa, y fue así que me doy a la tarea de conseguir un inmueble para crear la Fundación Arte Dawn México, AC.

Fue hace dieciséis años que iniciamos la fundación. Cuando cumplimos quince hicimos una celebración con una exposición magna en el Aeropuerto Benito Juárez. Nos prestaron la galería por dos meses (me parece); para ese tiempo mis chavos ya estaban pintando obras de uno veinte por uno; o sea, de gran tamaño.

En realidad, mi objetivo ha sido rescatar a todos estos jovencitos, “porque hay Centros de Atención Múltiple (CAM), escuelas de gobierno donde tienen a personas con discapacidad, pero ahí están todas las discapacidades juntas, y a los dieciocho años los dejan ir a su casa.

Entonces, yo digo que a la edad de dieciocho los chavos están enteros, todavía pueden hacer muchas cosas y, efectivamente, el grueso de la población de Arte Dawn son jóvenes entre dieciocho y treinta y cinco años”.

Comenta Kemchs que todo empezó cuando estaba atendiendo a algunos papás que llegaban con sus chavos a inscribirlos, y empezaron a llegar algunas mamás con sus niños de brazos que también querían registrarlos. Entonces se dijo: “Aquí hay otra necesidad” y anotó los nombres y teléfonos de esas personas, y buscó al mismo tiempo apoyos solidarios, quienes —al aceptar— enviaron psicólogos, pedagogos, todo esto sin lucro alguno.

En la fundación nadie de los que participamos gana nada; y lo más valioso es que los maestros dicen ‘yo quiero trabajar con estos chavos’ y tenemos alumnos desde los 40 días de nacidos, que es cuando se tiene que empezar a trabajar con ellos, —y ahora— hasta los 40 o 50 años, ya tenemos todas las edades. “Contábamos con dos planteles, el más grande estaba aquí en Iztapalapa, donde llegamos a tener casi 80 alumnos; de hecho, tuvimos que escalonar las clases, porque la escuela no tenía la capacidad para atenderlos a todos; hubo un gran crecimiento, pero la pandemia (Covid19) nos mató; y, afortunadamente, contábamos con otra escuela muy pequeña, como con unos 30 alumnos en la colonia Narvarte, y esa ha sido con la que hemos sobrevivido este proyecto.

— Finalmente, mi querido Arturo, ¿cuál ha sido el fracaso, el reto o el momento de inflexión que más ha moldeado la persona que eres ahora?

Es difícil que te lo cuente en una sola respuesta, señala dubitativo: cuando empiezo con esta Fundación, dije “yo les puedo enseñar…”, y empecé a darles lecciones de cómo hacer caricaturas, pero me di cuenta que eso me rebasaba; que los chavos querían más y más, y fue así que me metí un poco más al tema de la pintura, a manejar otro tipo de materiales, pero la pintura siempre ha sido muy celosa, y tienes que dedicarte a ello, darle su tiempo; porque si lo haces en ratitos o cuando tengas ganas no te funciona; es un oficio también el cual merece respeto, cotidianeidad, al que necesitas trabajarlo diario (...) pero de momento realmente lo único que hago es caricatura.

—Más de 50 libros, cinco premios de periodismo… ¿Qué viene en tu vida? Porque no te veo muy satisfecho.

Todos ambicionamos —en el buen sentido de la palabra— algo más. Por ejemplo, me dicen, “¿cuál es tu caricatura preferida?”, respondo “es la que no he hecho todavía”; o sea, terminas de hacer tu cartón, lo mandas al periódico, y ya estás deseoso de ver el periódico para abrirlo y observar tu caricatura; pero en ese momento también te sientas a hacer la que viene, y entonces es otra vez un reto, y otra vez un deseo de volver a hacer algo, de mejorarte a ti mismo y seguir haciendo cosas.

Así como se habla de que el cartón pierde su vigencia y su vida en 24 horas, y siempre hay que hacer otro, yo creo que también es un impulso para los caricaturistas, es un reto permanente, “cuando me reúno con mis compañeros y platicamos del tema, pues todos los días es un reto de que el cartón que tienes que hacer, de hoy para mañana, tenga que ser mejor, y mañana vas a pensar lo mismo. Es un reto permanente…”

— ¿Nunca han censurado tu trabajo?

Sí, he tenido problemas con algunos periódicos. Hace algunos años todavía decía: “Díganme qué periódico hay, y yo les digo que ya estuve ahí”. He estado prácticamente en todos los periódicos de mi época. Hoy día ya muchos de ellos han desaparecido y han aparecido nuevos. Entonces, al estar en todos los periódicos, te encuentras con jefes de redacción y directores con diferentes circunstancias, otros estados de ánimo, diferentes compromisos y, por supuesto, sí se ha dado el caso.

Es más, si ahorita me preguntas de algún caso, no te lo tengo registrado porque para mí no ha sido importante; hay compañeros que sí les han corrido, pero yo nunca he tenido esa censura y, hasta hoy, que ya voy a cumplir muchísimos años en El Universal, nunca he tenido un problema de que me rechacen o que me hablen por teléfono, “ya bájale o súbele”; ha sido una plena libertad, espero que el jefe de redacción y el director —y todos— sigan convencidos de que estoy trabajando bien y no me vayan a correr un día. En los 18 años que estuve en el “unomásuno”, no se diga, ahí tuve una plena libertad también.

—¿Ha cambiado tu forma de trabajar con la llegada de las nuevas herramientas tecnológicas?

Sí, ha cambiado, y debo confesar públicamente que, si no tuviera un muchacho que me ayude en esta parte técnica, yo no podría incorporarme. Sigo trabajando como tradicionalmente se hacía: un papel, trazas con lápiz, después sobre lápiz entintas, con color, borras, haces asurado, le das sombra, todo eso sí lo puedes hacer todavía con la tinta: se escanea y se lo mando a un jovencito que me está ayudando a meter color y cosas así, y ya después se va al periódico.

Pero ahora con la tecnología es maravilloso, porque le puedes encontrar los colores que quieras, los tonos que quieras, hacer asurado y todo, puedes meter fotos de fondo, ¡esto es una maravilla! Hace como 15 días estuve en una plática porque se están cumpliendo 200 años de la caricatura en México. Entonces me preguntaban cuáles eran las ventajas o desventajas, o cuál era la situación en la que llegaba el caricaturista después de 200 años de haberse publicado la primera caricatura en 1826 1 .

Yo dije que encontraba tres desventajas: una, ‘el temor’, porque la verdad es que todos los días te miras con un poco de miedo de qué va a pasar, si el gobierno te va a permitir hasta dónde. Esa es una latente entre todos mis compañeros y de mi persona. Si me meto en una bronca, y si dicen que hice un dibujo inadecuado y al rato tengo demandas; o sea, hay un temor que antes no teníamos a ese grado; el otro es la tecnología, si tú ves caricaturas hechas con la computadora, te das cuenta que es difícilmente dibujado, puedes llegarle a esa categoría y sobre todo con esa rapidez, porque ahora competimos con la gente que maneja las computadoras.

Y la otra es que los medios impresos se están viniendo abajo cada día, y hay menos; son las tres cosas que nos están fregando hoy día y que no sabemos cómo lo vamos a resolver, pero los caricaturistas nos quejamos un poco porque se nos ocurre un cartón el cual, para su realización, te llevas unas dos, tres horas, mientras que un jovencito con una computadora te lo hace en 15 minutos y además mucho mejor. VER VIDEOCHARLA (SociodigitalTV, @SobrevillasProductions en YouTube)

Entrevista realizada vía MEET el 19 de junio 2026

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1 “La primera caricatura política en México se publicó el 15 de abril de 1826. Titulada ‘La Tiranía’, fue creada por el militar y litógrafo italiano Claudio Linati y apareció en el primer número del periódico crítico y literario El Iris”. Información de IA.

Con respetuoso saludo 
José Sobrevilla

Móvil (04455) 69718305
@PPsobrevilla


7/07/2026

Crónica de un desayuno en el University Club de México


Por José Sobrevilla, Premio Nacional de Periodismo 2023

Fuera de juicios y prejuicios, los que vivimos el periodo de conferencias mañaneras del expresidente AMLO (01/11/2018 al 30/09/2024), al irnos conociendo, vivimos grandes momentos: la convivencia cotidiana y disputa entre youtuberos contra periodistas tradicionales, las giras con el primer mandatorio, la lucha por obtener primeros asientos en Salón Tesorería, el trato —muchas veces preferencial— del equipo de comunicación para algunos medios sobre otros; en fin, tantas cosas acumuladas, varias plasmadas en 46 entrevistas publicadas en “Los que preguntan” (Grupo Editorial Letrame, España, 402 páginas/2023) de este su “seguro tecleador”; y que, para entregarle un ejemplar —en un desayuno— el colega Diego Elías Cedillo, invitó recientemente a este reportero a desayunar (los privilegios de la membresía) en el histórico University Club de México.

Diego Elías había entrado como corresponsal en las conferencias de Palacio Nacional para elperiódico “Basta”, de los empresarios Cantón Zetina, y ahora es director de información en la Coordinación de Comunicación Social del Senado de la República.

La reunión inició a las diez y quince de la mañana del 15 de junio pasado (2026), con comentarios sobre los días vividos en las mañaneras y otros tópicos; pero mejor quisiera compartirles algunos datos del lugar, y de ese Club que fue fundado un 12 de noviembre de 1905, en plena época porfiriana, por algunos profesionistas mexicanos, estadounidenses y británicos, entre otros, Eman L. Bleck, J. N. Bellwald y Víctor Manuel Brasch, que todas las fuentes destacan, inspirados en clubes universitarios y sociales de la ápoca, existentes en ciudades como Nueva York y Londres, y dieron origen al The University Club of Mexico, espacio de convivencia —independientemente de su nacionalidad— para personas con formación universitaria y vocación cultural.

La primera sede estuvo en la esquina de la calle de Bucareli (construida en 1778 por el virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa) y Donato Guerra (que lleva el nombre del general jalisciense que luchó heroicamente contra la Intervención Francesa y el Segundo Imperio Mexicano). Así el University Club, en casi tres décadas, aumentó el número de socios, y se fue consolidando como punto de encuentro de empresarios, diplomáticos, académicos y miembros de la vida pública mexicana, por lo que se vieron obligados a buscar un espacio más amplio, y llegaron a su sede actual de Paseo de la Reforma 150, esquina con la calle antes llamada Fuentes Brotantes, hoy Lucerna, en la Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México y que en aquellos tiempos era llamada “la nueva Colonia Americana”.

El terreno perteneció a don Juan Nepomuceno Federico Florentino Pedro Urquiaga Rincón- Gallardo (descendiente de Manuel José Rincón-Gallardo Calderón, Marqués Guadalupe Gallardo) hijo de Don Juan Nepomuceno Urquiaga Rincón-Gallardo y la señora Luz Rincón-Gallardo Rosso, quien habría nacido en 1861; y sobre él se inició la construcción de una vivienda en 1899, con el propósito de habitarla con la que sería su esposa, Doña María Olmedo Goytia ‒hija de José María Rincón-Gallardo Santos del Valle, Marqués también de Guadalupe Gallardo‒, según ha documentado el maestro en historia de la UNAM, Rafael Fierro Gossman en su blog “Grandes Casas de México” y que publicó el 20 de agosto de 2015.

El 31 de julio de 1901, —continúa el relato de Fierro Gossman— “Urquiaga vendió la propiedad a don José Gargollo y Garay, quien alteró sutilmente el diseño y continuó con la construcción, reformando apenas parte de lo ya edificado; a la propiedad original añadió tiempo después un nuevo predio ‒con frente a Fuentes Brotantes y superficie de cerca de 650 m²‒ sobre el que se extendió el proyecto de la residencia, dotándola además con un jardín privado al centro de la manzana…”

Don José Gargollo y Garay, hijo de Don José Joaquín Gregorio Gargollo y de la Parra y Doña Dolores Garay Tejada, se casó con una muy joven Alicia Rivas-Mercado Castellanos (hija del reconocido arquitecto Antonio Rivas Mercado (1853/1927), creador de “La victoria alada”, que representa a Niké, la diosa griega de la victoria, y que hoy conocemos como El Ángel de la Independencia), y con Doña Matilde Cristina Castellanos Haaf (1869/1943).

Esta residencia (150 del Paseo de la Reforma) fue propiedad del matrimonio Gargollo/Rivas 1 , que terminó de construirla en 1905 el arquitecto José Luis Cuevas Pietrasanta (1881-1952), urbanista mexicano, a quien debemos la subdivisión de la Ciudad de México en la Colonia Hipódromo de la Condesa, diseñada en 1926 e inspirada en parte en la Ciudad Jardín del urbanista británico Sir Ebenezer Howard (1850-1928)”.

La Revolución Mexicana y la Gran Depresión afectaron las finanzas de la familia Gargollo y, tras diversos problemas financieros e hipotecarios, la propiedad fue transferida en 1933 y adquirida para convertirse en la nueva sede del University Club, lo que permitió ampliar sus actividades. Por todo el siglo XX pasaron por ahí políticos, diplomáticos, empresarios, intelectuales y representantes de la comunidad internacional establecidos en México.

Actualmente, el University Club funciona como espacio de encuentro empresarial, cultural y social; y la Casa Gargollo es considerada uno de las pocas mansiones porfirianas que sobreviven prácticamente íntegras sobre Paseo de la Reforma, la avenida trazada en 1865 por mandato del emperador Maximiliano de Habsburgo, inspirado en los grandes bulevares europeos, y hoy —la casa— es testimonio más visible del esplendor arquitectónico de la Ciudad de México de principios del siglo XX, y catalogada como patrimonio protegido de la capital mexicana.

Pero antes de irnos, quiero decirle que Maximiliano de Habsburgo tomó el mandato de México tras la intervención francesa en el país, y llegó a México el 12 de junio de 1864, habiendo salido el 14 de abril de ese año, cuando él y la emperatriz Carlota partieron del puerto de Trieste, en Italia, “en medio de una emotiva despedida”, relatan los párrafos publicados de historia.

La famosa anécdota de las chinches cuenta que Maximiliano de Habsburgo, recién llegado a México en 1864, tuvo que dormir en una mesa de billar en Palacio Nacional porque su cama estaba infestada de chinches, y su esposa, Carlota, pasó su primera noche en un sofá nada cómodo. Esta anécdota la escuchó por primera ocasión —el que esto escribe—, de don Rafael Álvarez Díaz, un artesano culto que la había leído en la obra de José Luis Blasio “Maximiliano íntimo, memorias de un secretario particular”, y que hoy edita la Coordinación de Humanidades de la UNAM.

11 Rafael Fierro Gossman en el blog “Grandes Casas de México” https://grandescasasdemexico.blogspot.com/2015/08/casa-gargollo-rivas-mercado-university.html

Porque resulta que el jardinero de la casa de Habsburgo, Wilhelm Knechtel, entre la primavera de 1864 y la segunda mitad de 1867, emprendió el viaje a estas tierras, como avanzada, antes de que Maximiliano y Carlota hicieran su viaje, y quien había revisado el palacio donde vivirían, el Castillo de Chapultepec (rebautizado por ellos como Palacio Imperial de Chapultepec y Miravalle); sin embargo, a la obra le faltaban muchos detalles, pero nunca detectó la plaga y, al intentar dormir, encontró que la cama estaba infestada de chinches. VER VIDEO (SociodigitalTV, @sobrevillasproductions, YouTube)

Fuentes consultadas

 Gobierno de la Ciudad de México, Casa Gargollo (University Club).

 The University Club, un club con tradición centenaria (MXCity, 2017).

 The University Club se modernizará con una torre de 39 pisos (Obras Expansión).

 Reforma, de paseo histórico a bulevar de rascacielos (El Universal).

 University Club of México celebra su 120 aniversario (Reforma).

 University Tower, la más alta torre de vivienda en Reforma (Excélsior).

 Y otros espacios de Internet.

6/29/2026

La fábrica de realidades y el Sicariato Informativo

La fábrica de realidades y el Sicariato Informativo

· Cómo las redes sociales, la inteligencia artificial y la desinformación están transformando la democracia en México y América Latina

 Por José Sobrevilla

¿Se ha dado cuenta de que hoy la verdad compite contra un algoritmo? Tan ha sido así que un conocido columnista mexicano fue criticado por decir que “la realidad era irrelevante” y lo que importaba era la “narrativa”. Todavía en el siglo pasado, la información pública circulaba a través de periódicos, estaciones de radio y canales de televisión sometidos a criterios editoriales relativamente identificables. La llegada de Internet prometía democratizar el acceso al conocimiento y ampliar la libertad de expresión, pero, dos décadas después, América Latina enfrenta la paradoja de que nunca había existido tanta información disponible y, al mismo tiempo, jamás había sido tan difícil distinguir entre realidad y manipulación.

La irrupción de las redes sociales, la inteligencia artificial generativa, los sistemas automatizados de difusión de contenidos y los llamados “deepfakes” han transformado radicalmente el ecosistema informativo, comenzando una revolución tecnológica que se ha convertido en uno de los principales desafíos para las democracias contemporáneas.

Gran parte de esta información ha sido concentrada en un libro llamado “El Sicariato Informativo, El algoritmo su arma letal” que circula ya en Amazon y cuya autoría es del comunicador Juan Ayón Bernal (exjefe de información del periodista y conductor Ricardo Rocha) y de este columnista. ¿Por qué escribimos este libro? Precisamente porque organismos internacionales, autoridades electorales, universidades y centros de investigación coinciden en que la desinformación se ha convertido en un factor capaz de alterar procesos políticos, influir en la opinión pública, exacerbar conflictos sociales y erosionar la confianza ciudadana en las instituciones.

Originalmente las plataformas digitales no fueron diseñadas para difundir información verificada, sino para captar atención. Su modelo económico depende de mantener a los usuarios conectados el mayor tiempo posible; así, diversos estudios académicos han demostrado que los contenidos que provocan emociones intensas —miedo, enojo, indignación o sorpresa— generan más interacciones que la información objetiva y contextualizada. Como consecuencia, los algoritmos tienden a favorecer publicaciones que despiertan reacciones inmediatas.

La UNESCO ha advertido que esta dinámica facilita la propagación de contenidos falsos o engañosos, especialmente en contextos de polarización política y desconfianza institucional, características presentes en numerosos países latinoamericanos.

La velocidad con la que se propagan estos mensajes supera ampliamente la capacidad de verificación de periodistas, estudiosos del tema, académicos y autoridades. Cuando una noticia falsa es desmentida, el daño a menudo ya está hecho. Decía con frecuencia el expresidente AMLO “La mentira, cuando no mancha, tizna”.

Lo conocido globalmente es que México se ha convertido en uno de los principales laboratorios regionales de la desinformación política. Durante los procesos electorales de los últimos años, el Instituto Nacional Electoral (INE) y diversas organizaciones de verificación documentaron la circulación masiva de videos manipulados, fotografías sacadas de contexto y narrativas falsas relacionadas con supuestos fraudes electorales.

Las plataformas digitales se fueron transformando en espacios donde millones de ciudadanos recibieron información sin filtros editoriales y sin mecanismos eficaces para distinguir entre contenido auténtico y contenido fabricado. La situación se agravó debido a la creciente polarización política. Las redes sociales dejaron de ser únicamente espacios de interacción para convertirse en campos de batalla donde grupos políticos, simpatizantes, operadores digitales y usuarios anónimos compiten por imponer narrativas.

Expertos en comunicación política señalan que la discusión pública ya no gira necesariamente en torno a los hechos, sino alrededor de interpretaciones emocionales de esos hechos; por lo que la percepción termina siendo más importante que la evidencia, como bien lo ha dicho el cuestionado columnista de El Financiero, Raymundo Riva Palacio.

Uno de los fenómenos más documentados en América Latina es la utilización de redes coordinadas de cuentas automatizadas. Investigaciones realizadas por universidades y centros especializados han identificado estructuras capaces de generar miles de mensajes simultáneamente para amplificar tendencias, posicionar etiquetas o desacreditar adversarios políticos; operaciones que funcionan creando la ilusión de apoyo masivo. Un usuario promedio observa cientos o miles de mensajes similares y puede concluir erróneamente que representan una opinión mayoritaria. Ejemplos de ello han sido incluidos en el mencionado libro “El sicariato informativo”.

Brasil fue uno de los primeros países de la región donde este fenómeno alcanzó gran escala. Durante diversos procesos electorales se documentaron campañas coordinadas que utilizaron redes sociales y aplicaciones de mensajería para difundir información falsa o engañosa. En México, Colombia y Argentina también se han detectado operaciones digitales destinadas a influir en la conversación pública mediante mecanismos automatizados. Lo preocupante es que la inteligencia artificial ha reducido significativamente los costos de estas estrategias. Lo que antes requería decenas de operadores humanos hoy puede ejecutarse mediante sistemas automáticos capaces de producir textos, imágenes y videos de apariencia auténtica, y Brasil representa uno de los ejemplos más estudiados de desinformación digital en el mundo.

Investigaciones periodísticas y académicas han documentado cómo millones de mensajes fueron distribuidos mediante grupos de WhatsApp durante campañas electorales, aprovechando la naturaleza privada y cifrada de la plataforma. A diferencia de Facebook o “X”, donde el contenido puede ser monitoreado públicamente, las cadenas de WhatsApp se propagan en espacios cerrados difíciles de rastrear. Esta situación permitió la difusión masiva de rumores, teorías conspirativas y contenidos falsos que alcanzaron audiencias de enorme magnitud antes de ser verificados.

El fenómeno reveló una realidad inquietante: las campañas de desinformación ya no necesitan medios tradicionales para alcanzar impacto nacional. En Venezuela, por ejemplo, la manipulación informativa ha adquirido características particularmente complejas debido a la intensa confrontación política.

Diversas organizaciones internacionales han documentado tanto campañas oficiales de propaganda como operaciones digitales destinadas a influir en la percepción pública dentro y fuera del país. La abundancia de información contradictoria ha generado un entorno donde la ciudadanía enfrenta enormes dificultades para verificar hechos básicos sobre economía, política y derechos humanos.

Especialistas describen este fenómeno como una “guerra de narrativas”, donde la lucha por controlar la percepción pública se vuelve tan importante como los acontecimientos mismos. Si la desinformación tradicional ya representaba un desafío considerable, los deepfakes han elevado el problema a una nueva dimensión, porque con ellos, mediante inteligencia artificial, es posible crear videos en los que una persona parece decir algo que jamás dijo o participar en eventos que nunca ocurrieron.

Los avances tecnológicos han sido tan rápidos que incluso especialistas encuentran dificultades para distinguir algunos contenidos falsificados. Un video falso de un candidato presidencial, un líder empresarial o una autoridad gubernamental podría desencadenar crisis políticas, financieras o sociales antes de que las verificaciones logren desmentirlo. Pero quizá el efecto más peligroso sea otro: la destrucción de la confianza en la evidencia audiovisual. Si cualquier imagen puede ser falsificada, entonces cualquier imagen auténtica también puede ser cuestionada.

En Colombia y Argentina, investigadores han observado cómo las redes sociales amplifican divisiones políticas preexistentes. Los algoritmos suelen mostrar contenidos compatibles con las preferencias ideológicas del usuario. Con el tiempo, esto genera comunidades digitales donde las personas interactúan principalmente con quienes comparten sus creencias, formando cámaras de eco informativas.

Dentro de estas burbujas, las noticias falsas encuentran condiciones ideales para prosperar porque rara vez enfrentan cuestionamientos significativos. La consecuencia es una creciente fragmentación del espacio público y una disminución de los consensos mínimos necesarios para el funcionamiento democrático.

La manipulación digital no afecta únicamente a la política. Mujeres, periodistas, activistas y menores de edad se encuentran entre los grupos más vulnerables. UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), la agencia de la ONU dedicada a proteger y promover los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes, ha alertado sobre el incremento de imágenes y videos falsificados mediante inteligencia artificial con fines de explotación sexual, acoso o extorsión.

Periodistas de investigación han sido blanco de campañas coordinadas destinadas a desacreditar su trabajo mediante rumores, montajes y ataques digitales. La violencia simbólica generada por estas prácticas tiene consecuencias reales en la vida cotidiana de miles de personas. La principal víctima de la desinformación no es una elección específica ni un gobierno determinado; las democracias requieren que los ciudadanos compartan una base mínima de hechos verificables para debatir, discrepar y tomar decisiones colectivas.

Cuando la verdad se vuelve relativa y cada grupo construye su propia versión de la realidad, la posibilidad de diálogo disminuye y aumenta la polarización. La confianza en los medios, en las instituciones y en la evidencia misma comienza a deteriorarse. Por lo tanto, México y América Latina atraviesan una transformación histórica del espacio público. La combinación de algoritmos, redes sociales, inteligencia artificial, bots, fake news y deepfakes ha creado un ecosistema informativo donde la percepción puede ser moldeada con una eficacia sin precedentes.

La región enfrenta un reto que trasciende la tecnología. Se trata de una cuestión democrática, cultural y educativa. La capacidad de las sociedades para distinguir entre información verificable y manipulación digital será uno de los factores decisivos para la calidad de la vida pública en las próximas décadas.

La pregunta ya no es si la realidad puede ser manipulada digitalmente. La evidencia demuestra que puede hacerlo. La verdadera pregunta es si las democracias latinoamericanas serán capaces de desarrollar las herramientas necesarias para defender la verdad en una era en la que la ficción puede parecer más real que los hechos. VER VIDEO en YouTube (SociodigitalTV y @Sobrevillasproductions)

Fuentes consultadas

*[UNESCO – Disinformation in Latin America and the Caribbean](https://www.unesco.org/en/articles/how-can-latin-america-and-caribbean-deal-disinformation?utm_source=chatgpt.com)

*[Instituto Nacional Electoral (INE) – Estrategia Certeza contra la desinformación](https://centralelectoral.ine.mx/?utm_source=chatgpt.com)

*[Oxford Internet Institute – Computational Propaganda Project](https://demtech.oii.ox.ac.uk/?utm_source=chatgpt.com)

*[UNICEF América Latina y el Caribe](https://www.unicef.org/lac/?utm_source=chatgpt.com)

*[Reuters Fact Check] (https://www.reuters.com/fact-check/?utm_source=chatgpt.com)

*[First Draft News Archive (desinformación digital)](https://firstdraftnews.org/?utm_source=chatgpt.com)

* [International Fact-Checking Network (IFCN)](https://www.poynter.org/ifcn/?utm_source=chatgpt.com)

* Organization of American States – Informes sobre integridad electoral y desinformación.

* World Economic Forum – Riesgos globales de desinformación e información falsa.

* OECD – Estudios sobre resiliencia democrática e integridad de la información.