9/01/2017

Los periodistas pal café. . . .



Aun cuando formalmente habrá de entregar el poder hasta el uno de diciembre de 2018, Enrique Peña Nieto agudiza a partir de hoy su declive político, con la entrega oficial del quinto Informe de gobierno y, en el horizonte priísta, con la cuenta regresiva para la designación de un aspirante grupal a la sucesión.
Calificado socialmente en términos muy negativos, determinada su administración por los jinetes galopantes de la corrupción, el crimen organizado y la ineficacia (el país, un socavón), Peña Nieto atiborra pantallas, bocinas y planas de prensa con una abundante propaganda en la que pinta de tres colores los supuestos éxitos que ha tenido como gobernante.
La insistencia en mostrar triunfal su administración (menos pobreza, entre otros logros), ímpetu con cargo al erario, coincide con los simulacros de recomposición priísta (la asamblea nacional del partido en el poder, como ejemplo), de cara a las cruciales elecciones de 2018.
Además, el quinto Informe ha sido pretexto para ir más allá de lo gubernamental y adentrarse en los vericuetos partidistas y electorales: así, Peña Nieto ha hecho saber que el siguiente candidato presidencial del PRI debe tener claridad en el proyecto a cumplir el próximo sexenio y contar con una reputación intachable. Con esos requisitos, pareciera quedar fuera del radar futurista el actual secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong (una de las cuatro cartas que, como vocero del Casino Nacional, marcó como viables el senador Emilio Gamboa Patrón en días pasados).
La cuarteta de tres quedaría integrada, entonces, por José Antonio Meade Kuribreña (la carta de Luis Videgaray, el virtual vicepresidente ejecutivo del país), Aurelio Nuño (a quien Peña Nieto siente más cercano, incluso relativamente distante del poder expansivo de Videgaray) y José Narro (el ex rector de la UNAM que podría tener viabilidad solamente si los pleitos en las cúpulas cierran el paso a los dos aspirantes enunciados aquí en primer término).
En otra de las entrevistas que sostuvo, en el marco de este quinto Informe, Peña Nieto tocó el tema de Venezuela, bajo el enfoque de que tal forma de gobierno podría extenderse a México si ganara el candidato de Morena. Voces con un dejo de preocupación le han dicho a EPN, respecto a Andrés Manuel López Obrador (según dijo a Ciro Gómez Leyva, para Imagen y Excélsior), que es muy parecido, que su fórmula es muy parecida y que les preocupa que, el día de mañana, ese discurso (de López Obrador) prospere; que el día de mañana, México, en vez de avanzar, como ha ocurrido en los pasados 25 años, se parezca a lo que hoy es Venezuela.
Uno de los principales ejes de la campaña priísta por la Presidencia de la República consiste justamente en asociar al chavismo-madurismo con López Obrador, tratando de revivir episodios electorales en los que el voto del miedo, como sucedió en 2006, lleven al electorado a preferir al malo por conocido. Luis Videgaray, como secretario de Relaciones Exteriores, ha sido el principal ejecutor de esas maniobras que buscan equiparar la actual Venezuela con lo que dicen que sería México con López Obrador en la silla presidencial.
Perder o ganar votaciones en la Organización de Estados Americanos, por ejemplo, en el intento de sancionar a Venezuela, ha sido irrelevante para el citado Videgaray, pues lo importante para el grupo que está en Los Pinos era insertar, en la agenda internacional y nacional, ese punto de la forzada identificación, para fines propagandísticos, de Venezuela con el supuesto México de Morena.
Un grupo de senadores panistas, la mayoría abiertamente identificados con Felipe Calderón y con el proyecto presidencial de Margarita Zavala Gómez del Campo, están dispuestos a sostener la estipulación legal que permite el pase automático del priísta, amigo y promovido de Peña Nieto, Raúl Cervantes Andrade, para que sea fiscal general de la nación, autónomo de todo poder o grupo político, durante nueve años.
Dicho segmento del partido conservador busca ganar favores y entendimiento con la administración de Peña Nieto, a la vez que desatienden el llamado del dirigente formal de Acción Nacional, el queretano Ricardo Anaya, de que la bancada de blanco y azul vote en contra de la evidente intención priísta de hacerse de un guardaespaldas político transexenal.
Anaya, también aspirante presidencial, y principal dique para las pretensiones de Margarita Zavala, llegó a declarar una guerra política contra el gobierno de Peña Nieto, que el calderonismo ha aprovechado para negociar su abstinencia guerrera con el gobierno peñista que, así, está de plácemes. Todo listo para aprobar al #FiscalCarnal.
Tal como era de preverse, el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, ha hecho trampa con la huelga de hambre que dijo haber iniciado el pasado 17 de octubre. O, visto de otra manera, ha recreado el viejo concepto de ese método de lucha civil, pues fue pillado comiendo sopa de verduras en compañía de un hermano, diez días después del inicio de la peculiar dieta que le ha hecho bajar varios kilogramos de peso, y tan campante hizo saber que, conforme a su personal criterio, él sigue en huelga de hambre (la referencia a la ingestión de verduras, y al criterio innovador respecto a la mencionada huelga, fue dada a conocer por la subsecretaría del Gobierno capitalino encargada del sistema penitenciario).
La huelga de hambre, con alimentos a discreción, le sirvió, con evidencia que saltaba a la vista desde el primer minuto, para mantener presencia en algunos medios de comunicación, intentar posicionarse como víctima o mártir político y disparar acusaciones de abuso de poder, corrupción y manipulación institucional (parte de lo mismo de lo que lo han acusado a él muchos ciudadanos de Veracruz) contra su sucesor, el panista Miguel Ángel Yunes. Pero, por encima de todo, Javidú ha hecho saber que, a pesar de esas interferencias gastronómicas en su camino, él seguirá considerando que está en huelga de hambre. ¡Hasta el próximo lunes! Twitter: @julioastillero Facebook: Julio Astillero Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx



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Académicos de la Universidad Iberoamericana de Puebla presentaron el informe titulado México: país de pobres y no de clases medias, que va en sentido opuesto a la evaluación del Inegi y del Coneval. Lo cierto es que somos un país con mayoría de pobres, concluye el estudio. El investigador y director del Observatorio de Salarios, Miguel Reyes Hernández, explicó que las clases medias son vulnerables, un pobre pudo haber salido de ese rango a través de su trabajo, pero la situación económica en el país y el desempleo hacen que regrese a la pobreza. Lamentó que el Inegi diga que México es un país de clase media, porque evidentemente sus estudios están truqueados, carecen de confiabilidad y transparencia. El estudio, realizado con el auspicio de la fundación Konrad Adenauer, reveló que entre 1992 y 2014, México destacó como un país rico en producción pero pobre por la desigualdad social y económica. De 1996 y hasta 2006, el porcentaje de población de clase media creció en forma importante, pero a partir de esa fecha volvió a descender significativamente, por carencia alimentaria, falta de acceso a la seguridad social y a los servicios básicos, vivienda y educación. Las estadísticas señalan que el ingreso poco ha avanzado en 10 años, ya que el mínimo es de 80.04 pesos y tendría que ser 353 pesos para que los trabajadores alcanzaran a adquirir la canasta básica.
Socavones
¿Qué provocó el socavón de avenida Humbolt, en el corazón de la ciudad de México? Esta es la explicación de Ramón Aguirre, director general del Sistema de Aguas: Se genera por el deterioro de la tubería del drenaje, que son tubos de 50 años dando servicio a la ciudad y requieren reponerse. Parece aceptable, pero suele suceder que un fenómeno de esa naturaleza tiene diversos orígenes. Recibí este mensaje:
“Hay algo que no están diciendo las autoridades de Protección Civil, ni de Conagua y menos el gobierno metrobusero de Mancera. La presencia de socavones en la Ciudad de México será cada vez más frecuente. La enorme cantidad de habitantes ha requerido una también enorme explotación de los acuíferos. El nivel freático (nivel del agua en el subsuelo) que antes se encontraba entre 8 y 12 metros, ha bajado hasta 80 metros en algunas partes de la ciudad. Esa cantidad de agua extraída deja el subsuelo más frágil, y cuando se presenta una corriente subterránea por fuertes lluvias o fugas, esa tierra se lava (se la lleva la corriente) y genera grandes vacíos. Sin ningún afán apocalíptico, es necesario informar a la comunidad que esto seguirá pasando y será cada vez más frecuente y peligroso. Pude participar en la perforación de un pozo profundo en la capital y sé de lo que hablo; además, tristemente, el tiempo nos lo seguirá demostrando.
Ricardo López, ingeniero petrolero.
La enorme cantidad de gente a la que se refiere el ingeniero López ha sido amontonada en la ciudad para favorecer el negocio del pulpo inmobiliario. Se olvidó la lección del temblor de septiembre de 1985. Entonces se adoptaron medidas para detener el crecimiento de la ciudad, incluso fueron trasladadas fuera de la capital algunas oficinas burocráticas, como el Inegi, Caminos y Puentes Federales y Conalep.
Leal a morir
–No voy a traicionar a Morena…
–Si él dice, quiero que vaya Sheinbaum, ¿y no tú?
–Lo acepto. Fíjate lo que digo, por vez primera, en esta etapa de mi vida, no puedo andar con mezquindades porque lo que quiero es que sea presidente de la República. Si él dijera: Ricardo, necesito que vaya Claudia o que vaya Martí como candidato a jefe de Gobierno, no puedes ir tú, yo le diría, adelante
–¿Lo firmas aquí y ahora?
–Lo firmo ahorita, porque no voy a pelearme con él. Es mi convicción.
–¿Es tu amigo?
–Es amigo.
–¿Vas con él al 18?
–Hasta morir.
–¿Si te pide que no vayas al Gobierno, lo vas a hacer?
–Lo voy a hacer porque no soy un ambicioso vulgar. Quiero que él sea presidente de la República.
(Ricardo Monreal Ávila, en videoentrevista con Megáfono, el pasado mes de mayo)



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En México, como en otros países, se observa una tendencia a que la evolución de la pobreza desplace al crecimiento del PIB como el principal indicador de la gestión gubernamental. Por eso, al acercarse las elecciones presidenciales en México, los miembros del Ejecutivo federal y del partido en el poder suelen tratar de reducir la pobreza en el papel cuando no han podido reducirla en los hechos. Esta necesidad de falsear la realidad se agrava ahora porque todas las encuestas muestran que AMLO va arriba en las preferencias electorales. Además, para crear pánico, la calificadora Moody’s declaró que si López Obrador gana la Presidencia va a haber un choque brutal de corto plazo en los mercados financieros, que dispararía cotizaciones del peso y alteraría los flujos de inversión (La Jornada, 31/8/17, p. 21). Si la evaluación del gobierno de Peña Nieto depende de si la pobreza bajó o subió, y si de tal ‘hecho’ (real o inventado) depende (al menos en parte) que el mismo partido permanezca en el poder, la tentación para modificar las estadísticas en las que se basa la medición de la pobreza son enormes. Aunque la medición de la pobreza en México depende desde hace varios años de dos organismos ‘autónomos’ (autonomía a medias, como todo en nuestro país), el Ine-gi y el Coneval, las personas a cargo de los mismos pueden (y suelen) ceder a la presión del poder, como se aprecia en el INE, el TEPJF, la SCJN, el Inai, etcétera.
El año pasado y el presente hemos presenciado una confrontación entre las dos instituciones: el Inegi modificó sustancialmente (según dice) sus procedimientos de captación y verificación de la ENIGH (Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares) que se levantó en 2015 y volvió a modificarlos (de otra manera, al parecer) en la de 2016. En ambos casos los ingresos de los hogares son significativamente más altos que en las encuestas anteriores y la pobreza, si se calculara con ellos, sería mucho más baja y no tendría credibilidad social alguna. El Coneval se negó por ello, en ambos casos, a medir la pobreza con esos datos: los resultados no serían comparables con la serie 1992-2014. Para salir del impasse, Inegi y Coneval hicieron, al parecer, un pacto: el primero mantiene su ‘nuevo’ procedimiento de captación de ingresos, pero el segundo no usa los datos de ingresos captados (que costaron mucho dinero a los contribuyentes y se tiran a la basura) para calcular la pobreza, sino que usa datos calculados con un modelo estadístico diseñado por el Inegi que imputa a los hogares. Estos debieran ser comparables con la serie anterior de la ENIGH y reflejarían su realidad. Explicaré este modelo en la próxima entrega y mostraré su debilidad e inconsistencia. En este contexto, el lunes 28 el Inegi publicó los resultados de la ENIGH 2016 y el modelo estadístico. También surgió un problema respecto del indicador de acceso a la seguridad social (SS), que llevó a otro modelo para corregirlo. Van versiones de Inegi y Coneval [entre corchetes mis aclaraciones]:



Si en los últimos minutos o tuitazos Donald Trump no dispuso lo contrario, hoy debe iniciar la segunda ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América Latina (TLCAN), luego del rápido periplo que Tattoo Videgaray (¡el avión, el avión!) y su fiel escudero Ildefonso Guajardo realizaron a la capital estadunidense para tratar allá temas que, oficialmente, abordarían con sus contrapartes en el encuentro que –se supone– comienza hoy en la Ciudad de México.
Parece que al ex ministro del (d)año nada bien le hizo bien el viaje. De hecho, regresó a México un tanto desorientado, pues su primera declaración fue en el sentido de que nuestro país no continuará en la mesa (de negociaciones) si el energúmeno de la Casa Blanca inicia los protocolos para cancelar la participación estadunidense en el mecanismo comercial trilateral.
En apariencia, la de Videgaray se entendería como una declaración firme y hasta nacionalista, pero todo indica que el aprendiz de canciller no registra que si Trump procede en el sentido descrito, los negociadores mexicanos no tendrían que levantarse de ninguna mesa, porque en los hechos no habría qué negociar ni con quién hacerlo, al tiempo que nadie escucharía sus posicionamientos. Es decir, parece lo mismo pero no es igual: México no se retiraría del TLCAN… lo echaría el salvaje de la Casa Blanca.
Lo anterior no resulta novedoso, porque desde el inicio mismo de su gobierno, Trump fue claro: con su vecino del sur, nada, salvo rudeza; con su vecino del norte, cercanía y gracia. Y en sus siete meses de estadía en la Casa Blanca a México le pega un día sí y el siguiente también, mientras que a Canadá le envía flores de vez en vez. Ayer mismo, en conversación telefónica con Justin Trudeau, el kukluxklanteco refrendó su esperanza de llegar a un acuerdo a fines de este año… con la nación de la hoja de arce.
Ello se dio tersamente, con una enorme sonrisa, sin olvidar que el posicionamiento de Canadá siempre ha sido transparente: nuestros intereses nacionales están primero y la amistad viene después. Y ello sucedía al mismo tiempo que los agitados heraldos peñanietistas –Videgaray y Guajardo– intempestivamente viajaban a Washington, donde corrieron de oficina en oficina en su intento de calmar las aguas y apagar la furia del salvaje de la Casa Blanca. Pero no hay forma, porque el par de funcionarios mexicas insisten en aquello de socio y amigo de México.
Como en este espacio se apuntó desde enero pasado, el gobierno peñanietista ya dijo lo que no haría con la administración Trump (no habrá confrontación ni sumisión, sino todo lo contrario), pero siete meses después no ha dicho qué es lo que hará: ¿dónde enviará sus exportaciones? ¿Cómo abrirá nuevos mercados? ¿Cómo se sacudirá la brutal dependencia del mercado gringo? (80 por ciento de las exportaciones termina allá) ¿Qué va a hacer con la República maquiladora armada a gusto del patrón?, etcétera, etcétera. El punto es que se acabó el modelito y no tiene la menor idea de cuál será el siguiente paso. Y la dupla Videgaray-Guajardo lo confirma cotidianamente.
Pero bueno, en caso de que Trump lo permita, hoy debe iniciar la segunda ronda de negociaciones, que tendrá una cobertura perfecta: silenciosa cláusula de confidencialidad (cortesía del inquilino de Los Pinos) y un circo mediático de cinco pistas con otro tema en la marquesina: el quinto Informe de gobierno –así lo denominan– que ocupará (la propaganda es primero) todos los espacios mediáticos.
En vía de mientras, el agotado pero siempre optimista secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se dio tiempo para darse una vuelta por la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde, ante alumnos y académicos de esa institución educativa, dijo que en materia de negociación del TLCAN ya están instaladas 25 mesas de trabajo y tenemos avances significativos en una decena de capítulos; hemos identificado los puntos de diferencia en otros 10 y hemos dejado de una manera muy especial cuatro o cinco temas de altísimo nivel de importancia y profundización de análisis debido a que las diferencias son más importantes (La Jornada, Susana González).
Según dijo el funcionario, el gobierno de México trabaja constructivamente buscando la viabilidad en la negociación de TLCAN y detalló que al término de la segunda ronda de negociaciones (próximo 5 de septiembre), se llevará a cabo una reunión ministerial entre México, Canadá y Estados Unidos para tener una idea de los avances de la primera ronda y de la segunda; no se puede descartar ningún escenario, incluida la posibilidad de que Estados Unidos deje la mesa de negociaciones, pero el país sigue avanzando en profundizar y diversificar las relaciones comerciales con otros países.



No vamos a volver a construir naciones. Vamos a matar terroristas, aseguró recientemente el presidente Donald Trump al anunciar cambios drásticos en la estrategia que su país ha seguido en Afganistán. Por principio, no retirará las tropas que la gran potencia tiene allí, como prometió, y cumplió a medias, su antecesor Barack Obama. Por el contrario, duplicará su número (hoy son 4 mil 500 soldados) y mejorará su apoyo logístico, incluso a los países vecinos, como Pakistán. Trump, así, rompe una más de sus promesas de campaña electoral: no realizar más aventuras militares en el mundo.
Estados Unidos lleva 16 años apoyando con ayuda militar y financiera (suma ya 700 mil millones de dólares) al corrupto régimen afgano en una lucha sin cuartel contra Al Qaeda y el Talibán. Todo indica que lo único que ha logrado es alentar más a los grupos tribales que cada vez suman territorio y gente a su causa. Y, de paso, que florezca el cultivo de amapola en el país más pobre y analfabeta de Asia, y donde se ahondan las añejas divisiones entre pastunes, tayikos, uzbecos y hazaras. Además la religiosa entre suníes y chiítas.



Felicidad y luz al saber que la escritora, cantante y artista visual Patti Smith (Chicago, 1946), icónica figura de la contracultura estadunidense, vuelve a México, mas no en acto musical alguno, sino a ofrecer tres miradas: efectuar una lectura poética, inaugurar una exposición fotográfica y una obra de arte público, todo de su autoría.
“Hablaste de una hecatombe espiritual / el sacrificio de cien bueyes / ofrecidos al Oráculo / el dios de la verdad / Poesía y música. / Hablaste sobre una canción / la cruzada de los niños / la muerte y la montaña / helicoidalmente empalmada. / Ahora nosotros los despreciables / reveladores no solicitados / volteamos las mesas / pagamos por nuestros chips / y hablamos de esta / infiltración / canonización / celebración apocalíptica…”. Así inicia el poema Hecatomb, dedicado al escritor chileno Roberto Bolaño: en cien líneas exactas, la jefa máxima del punk poético, esboza imágenes terribles del mundo actual. Esta pieza literaria única, publicada como arte objeto en febrero de 2016, acompañada por 20 ilustraciones del artista colombiano José Antonio Suárez Londoño, será leída en su totalidad por su autora este sábado 2 de septiembre en la Casa del Lago (segunda sección del Bosque de Chapultepec), con esa misión permanente que tiene de dar a la palabra poder de sanación y de esperanza. El acto se inicia a las 12:30 horas, con entrada libre y cupo limitado.





El ex titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Procuraduría General de la República (PGR) y actual secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad (CNS), Tomás Zerón de Lucio, afirmó ayer que no existen indicios que modifiquen la llamada verdad histórica sobre la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, la noche del 26 de septiembre de 2014, a las afueras de Iguala, Guerrero. De acuerdo con Zerón, las más de 800 búsquedas realizadas en el caso no han aportado ningún elemento que contradiga el relato según el cual los normalistas fueron levantados por elementos del crimen organizado, asesinados en incinerados entre esa misma noche y la madrugada siguiente en un basurero del municipio de Cocula.

Conflicto edad, trabajo e institución, difícil de resolver
En el siglo actual, debido a los adelantos en medicina y condiciones de higiene, la esperanza de vida en México es de 75 años, oficialmente, aunque con la dispersión poblacional una persona puede llegar a vivir 85 años o más, con todas sus capacidades. Esto puede ser una buena o mala noticia, pues se pueden vivir más años, pero también hay que tener las facilidades para el sustento diario, tanto económico como emocional del individuo y la familia. Siendo esto un conflicto generado por los avances de la ciencia y la medicina, pero no contemplado ni resuelto por la sociología o la sicología.

América latina busca la manera de afrontar la restricción externa. La desaceleración de la economía mundial dura ya casi una década. El consumo sigue sin recuperarse. La productividad está estancada. La expansión monetaria de los países centrales no ha logrado reactivar la economía real. La deuda global triplica al PIB mundial. La financiarización se propaga en forma imparable. La economía ficticia es la que domina a la real. Una encrucijada que tiene en jaque incluso al orden dominante.

Sentada en una ronda en la que participan más de 100 personas, Mari lanza una frase que es, a la vez, todo un programa político: Si los de abajo no nos miramos entre nosotros, nadie más nos mira. Mari es militante del Encuentro de Organizaciones (EO), uno de los colectivos con más trabajo territorial en Córdoba (Argentina), participa en la Universidad Trashumante, tiene alrededor de 50 años y es educadora popular de los abajos.

La gravedad de nuestra crisis generalizada hace que nos sintamos como un barco a la deriva, a merced de los vientos y de las olas. El timonel, el presidente, está acusado de delitos, rodeado de marujos (marineros) piratas, en su mayoría (con nobles excepciones) igualmente corruptos o acusados de otros delitos. Es increíble que un presidente, detestado por 90 por ciento de la población, sin ninguna credibilidad ni carisma, quiera gobernar un barco a la deriva.

Hay que reconocer la modernidad cultural de quienes viven en la Ciudad de México, en este territorio se reconoce la capacidad política de las mujeres y se valora a la ciencia como verdad. Como movimiento, el feminismo logró develar la manera en que la diferencia sexual se ha traducido en relaciones de poder; en tanto que los teóricos de la modernidad nos ayudan a comprender el proceso civilizatorio que llevó a que las sociedades separaran a la religión de la ciencia, así como a ubicar a la primera como esfera moral y a la segunda, como criterio de verdad.

Las voces indígenas, timbre extraño, mezcla de resignación y rugido. Voces que transmiten su pensamiento de un lugar a otro –del campo a la ciudad y de la ciudad al campo–, del pasado al presente y del presente al pasado, dando nuevos significados, no sólo en términos de lenguaje, sino políticos e institucionales. Voces que no son sólo una operación lingüística de un idioma a otro, sino la multiplicación alrededor de las voces, de iniciativas, afectadoras del conjunto del sentido.

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