2/16/2019

8 de marzo: huelga por la abolición de la mercantilización del cuerpo de las mujeres


Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*


La semana pasada se llevó a cabo una Conferencia Mundial para celebrar el 30 Aniversario de la Coalición contra la Trata de Mujeres – Internacional (CATW por sus siglas en inglés). Fue una reunión inspiradora que fortaleció los lazos de amistad e intercambio entre abolicionistas de todas las regiones del mundo, desde África, Europa, Asia, Norteamérica y Latinoamérica y el Caribe, con toda la fuerza y la potencia de las voces de las sobrevivientes, sus propuestas, sus historias y la autoridad moral para reivindicar la abolición de la prostitución, la pornografía y cualquier forma de mercantilización del cuerpo de las mujeres.
Como ha quedado demostrado a lo largo de la historia, el movimiento feminista es abolicionista, a pesar de que ahora estén tratando de reducirlo a una postura moral. Para las abolicionistas la prostitución y la pornografía son formas profundamente violentas con las que el patriarcado controla la vida y la sexualidad de las mujeres. Yo no he visto una mejor forma para apoyar al neopatriarcado y al neoliberalismo, que reconocer la prostitución como supuesto “trabajo sexual”, lo que significaría que los gobiernos ya no tienen que preocuparse por generar u ofrecer opciones de trabajo dignas para las mujeres, sólo para los hombres.
Y hablando de trata y prostitución, al hacer un análisis de los verbos rectores del delito de trata: captación, transporte, traslado, acogida o recepción, ninguno describe las acciones típicas o verbos rectores de cualquier forma de explotación, que en el delito de trata es el fin, pero que por lo menos, en el derecho romano son actividades ilícitas que cada una tiene sus propios verbos rectores.
Y es así como esos fines pueden ser otros delitos tipificados en las normas internas, por lo que esos delitos deben juzgarse por concurso real, esto es, una pena se debe acumular sobre la otra, por cada uno de los delitos cometidos, incluso, delincuencia organizada. Esto significaría que la trata termina cuando empieza la forma de explotación a que se va a someter a la víctima.
Lo que debe quedarnos claro es que la trata es el medio para surtir el mercado de la prostitución, la pornografía y los vientres de alquiler. Por eso, cuando hay trata o hubo captación, transporte, traslado, acogida o recepción, no debemos utilizar el término de prostitución forzada, porque al final, el Protocolo de Palermo establece que cuando se haya recurrido a cualquiera de los medios, entre los que destaca el abuso de una situación de vulnerabilidad, como pobreza extrema, falta de oportunidades, entre otras, el consentimiento no se debe tomar en cuenta.
Y viendo que la Asamblea de Madrid para la Huelga del 8M por mayoría conformaron una Comisión para denunciar el intento de infiltración del lobby proxeneta dentro del movimiento feminista y para levantar la voz contra la mercantilización de los cuerpos de las mujeres en la prostitución, la pornografía y los vientres de alquiler, pensé que eso mismo deberíamos estar haciendo nosotras en México, especialmente cuando se está tratando de modificar el Artículo 4º. Constitucional, para que diga:
… “Toda persona tiene derecho a la sexualidad, a decidir sobre la misma y con quien compartirla, a ejercerla de manera libre, responsable e informada, sin coerción o violencia, así como a recibir la educación integral correspondiente.
Toda persona tiene derecho al libre desarrollo de la personalidad y a la autonomía reproductiva, así como a decidir de manera libre, responsable, informada y segura sobre tener hijos o no, con quién y el número e intervalo de éstos, así como a recibir servicios para acceder al más alto nivel de salud sexual y reproductiva. Esto incluye la reproducción asistida, así como la prevención, investigación, sanción y reparación de daño por esterilización involuntaria o de cualquier otro método anticonceptivo forzado”...
Lo que significa que están sentando las bases en el primer párrafo para legalizar la prostitución y la pornografía, que en México no está prohibida, pero tampoco está legalizada, existen leyes y bandos municipales que la reglamentan y lo que está penado es la trata y el proxenetismo. Pero aún peor, se eleva a garantía constitucional la sexualidad y a decidir con quién compartirla…
Y en el segundo párrafo se sientan las bases constitucionales y se reconoce como derecho la libre autonomía reproductiva y el más alto nivel de salud sexual y reproductiva incluye la reproducción asistida.
Viendo el panorama que tendremos que enfrentar las mexicanas, creo que este año, también nosotras tenemos que lograr un 8M abolicionista, que debemos levantar la voz por la abolición de la explotación sexual y reproductiva de las mujeres, sobre todo de las que se encuentran en mayores niveles de pobreza y exclusión social. Elegir no puede ser no tener opciones u oportunidades.
Elegir, no puede ser haber sido reclutada por seducción o engañada con promesas falsas de trabajo o matrimonio.
Afortunadamente, cada día crece más el abolicionismo en México y lo mejor es que son abolicionistas jóvenes, militantes del feminismo radical, del feminismo socialista y del feminismo de la diferencia, lo que nos reaviva la esperanza de tener un 8M abolicionista y poder derrotar las intentonas reglamentaristas del lobby proxeneta y del liberalismo que hoy prevalece entre los políticos mexicanos y representantes populares.

*Directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: @CATWLAC

CIMACFoto: César Martínez López
Cimacnoticias | Ciudad de México.

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