3/31/2025

La revolución marxista en México nunca avanzó; fuimos pocos; nos aplastó el capitalismo, el electoralismo y el oportunismo

Pedro Echeverría V.

1. Estaba en la preparatoria, ya con 19 años de edad y nunca en escuela alguna o en la sociedad me habló nadie de capitalismo, socialismo, comunismo o anarquismo. La enseñanza –hoy casi nada ha cambiado- fue puro chrnos o de robos o atracos. En los planes y programas escolares se hablaba de la historia sin analizar nada y el civismo era de buen o mal comportamiento. Pero llegó la revolución cubana en 1959, los largos discursos de Fidel Castro y sus denuncias contra el imperialismo yanqui y sus halagos al gobierno de la Unión Soviética, para enterarnos de que existía el mundo. Así comencé a pensar en la igualdad y la lucha de clases.


2. Estudiando a Marx aprendí que capitalismo era; propiedad privada en manos de unos cuantos políticos o empresarios; que el 80 por ciento vive en la pobreza; que los ricos dominan a todos los gobiernos; que son dueños de tierras, fábricas, transportes; son de ellos la prensa, radio, TV, estadios y equipos; son uña y mugre con las religiones. Pero también aprendí que los proletarios o trabajadores, los desempleados nunca han ocupado cargo alguno en el gobierno. Marx fue siempre enemigo del sistema electoral porque servía para elegir a los nuevos amos, además que la llamada democracia ha estado siempre al servicio de la burguesía en todos los países.

3. Marx, que vivió de 1818 a 1883, jamás respetó la llamada izquierda, la democracia y el electoralismo porque los tres fueron creaciones de la burguesía. ¿O alguien se atrevería a decir que las constituciones, las leyes, los abogados e instituciones, no fueron creados para defender los intereses de la burguesía dominante? El sistema capitalista o burgués ha creado todo a su imagen y semejanza. Siempre me ha indignado y he luchado más de 60 años contra lo que se hace a los proletarios; pero también me indigna que no hayamos podido hacer ninguna revolución como planteaba Marx, que entierre para siempre la desigualdad.

4. Debo reconocer que después de 64 años de activismo y estudios alrededor de la revolución proletaria en México, no pudimos. Fue el triunfo de la revolución cubana y las luchas de ferrocarrileros vallejistas las que determinaron mi participación. Como todos los jóvenes, fui dogmático en mis primeros dos años de los cinco que estuve en el PCM, pero abrí los ojos y el pensamiento al ponerme a estudiar a Marx y discutir un poco. Fui superando los dogmas insistiendo en el estudio de los que llamamos la “lucha de clases” en los diferentes países del mundo. Estudiamos y participamos en las confrontaciones en México, pero estuvimos siempre atentos a los conflictos de otras naciones.

5. En México se fundó el Partido Comunista, así como en otros países, en 1919 por consigna internacional Comunista que funcionaba en Moscú. Su objetivo era ser “cerco protector” de la “primera revolución socialista en el mundo” ante la gigantesca amenaza de las naciones imperialistas y, al mismo tiempo, extender la ideología socialista dentro del pueblo mexicano. Muy pocos participaron, quizá alrededor de 100; luego fue creciendo sin llegar a dos mil en sus primeros años. El problema central es que en México apenas había concluido la Revolución y el lanzamiento de la Constitución, pero también a que el PCM recibía todas las instrucciones de Moscú.

6. Los gobiernos del PRI: Obregón, Calles, el Maximato, Cárdenas, Ávila, Alemán -a pesar de la valía, hasta heroísmo de muchos militantes del PCM- por su fortaleza y dinero como gobierno, siempre trajeron barrido y trapeado al único partido de “la clase obrera”. Durante 30 años, habiendo gobernado la URSS Lenin y Stalin, a la muerte de éste viene en el mundo un “deshielo” en la PCs –en México en particular- que llegó a escisiones, rompimientos y creación de otros partidos muy pequeños de izquierda. Así surgieron los trotskistas, maoístas, espartacos, guerrilleristas, libertarios, y toda una amplia izquierda no electoral de pequeños grupos.

7. Cada grupo nuevo llegó a tener en la República alrededor de mil militantes y el PCM quizá cuatro mil, pero ideológicamente las diferencias en cuanto a la concepción de la revolución eran radicales. En ese contexto llegó el PRI-gobierno con su enorme poder político y económico en 1977, con un hampón o tramposo inteligente: Reyes Heroles a proponer a izquierda y derecha mucho dinero, cargos políticos, diputaciones, pago de locales, aparición en medios de información, viajes, etcétera. Todos aceptaron de inmediato y a los pocos días el PRI-gobierno demostró su gran capacidad corruptora y la llamada izquierda su oportunismo más vil.

8. Esa reforma del PRI de 1977 fue definitiva: permitió que diputados y senadores se multipliquen. Así llegó 1988 y la unidad PRI-PAN impulsada por el presidente Salinas; la fundación de PRD en 1989 encabezada por Cárdenas, Muñoz Ledo, López Obrador, así como por los llamados “Chuchos” que, al final, en 2012, se quedarían con el PRD. En el 2000, después de dirigir el PRD, López Obrador ocuparía la jefatura de la CDMX y en 2004 se inicia la confrontación AMLO-presidente Fox. Fox logró imponer al panista Calderón en 2006 y éste al priísta Peña Nieto en 2012 mediante un arreglo. Fueron las condiciones que prepararon el arribo del morenista López Obrador en 2018. (8/III/23)

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