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9/26/2015

América Latina aborda con deudas de los ODM los retos de los ODS


 

La atención a la madre durante el embarazo, el parto y el postparto son esenciales para disminuir la alta mortalidad materna en América Latina. Crédito: Cortesía del gobierno del municipio de Tigre

La atención a la madre durante el embarazo, el parto y el postparto son esenciales para disminuir la alta mortalidad materna en América Latina. Crédito: Cortesía del gobierno del pio Tigre
SANTIAGO, 23 sep 2015 (IPS) - América Latina y el Caribe alcanzó en los últimos 15 años varias metas clave de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), como la reducción de la pobreza extrema, el hambre y la mortalidad infantil, la incorporación de las niñas a la educación y el acceso al agua potable.
Sin embargo, al iniciar el desafío de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que constituirán la hoja de ruta hacia 2030, la región debe hacer mayores esfuerzos para, entre otros,  reducir la mortalidad materna y el embarazo adolescente, dos de sus mayores fracasos en las metas del milenio, debido en parte a la cultura patriarcal de la sociedad y los poderes regionales.
“No hay que esperar el análisis de los ODM para comprender que la región está en deuda en estas materias”, advirtió a IPS el médico chileno Ramiro Molina, fundador del Centro de Medicina Reproductiva y de Desarrollo del Adolescente.
“Lo primero es la prevención del primer embarazo y para esto lo que hay que hacer es educación, educación, y cuándo todo haya fracasado, educación y educación. Y dentro de la educación, educación sexual amplia y profunda, sin sesgos ideológicos o valóricos”: Ramiro Molina.

“Las inversiones necesarias en salud sexual y reproductiva en adolescentes son bajas. No se ha percibido con claridad que es absolutamente indispensable invertir más en esa materia”, añadió.
Los ocho ODM fueron aprobados en septiembre de 2000 por 189 jefes de Estado y de gobierno en una cumbre en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), e intentaron corregir los déficits de desarrollo durante los primeros 15 años del nuevo milenio.
En otra cumbre en Nueva York, gobernantes de todo el mundo aprobarán el domingo 27 el Marco para el Desarrollo Sostenible después de 2015, que incluye los 17 ODS dentro de la desde ahora denominada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Con ellos, la comunidad internacional seguirá tratando de corregir las desigualdades y promover un desarrollo sustentable e inclusivo.
El informe “América Latina y el Caribe: Una mirada al futuro desde los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, publicado este mes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), detalla que la región cumplió en erradicar la pobreza extrema y el hambre.
Entre 1990 y 2015, redujo en más de la mitad el porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar: 4,6 por ciento vivía con menos de 1,25 dólares diarios en 2011, frente a 12,6 por ciento en 1990. La proporción de personas que pasan hambre, en tanto, se redujo desde 14,7 por ciento en el bienio 1990-1992 hasta 5,5 por ciento en 2014-2016.
Además, las cifras de participación laboral y desempleo muestran ahora los mejores niveles de los últimos 20 años, la tasa de acceso y término de estudios en educación primaria aumentó, y el nivel de analfabetismo entre las personas de 15 a 24 años descendió de 6,9 por ciento en 1990 a 1,7 por ciento en 2015.
La región también logró la meta de asegurar el acceso de las niñas a la educación primaria, secundaria y superior, y acortó la brecha de género en el ámbito político.
Pero estos avances contrastan con importantes incumplimientos, en especial en el  quinto ODM, el del mejoramiento de la salud materna, donde las carencias siguen siendo urticantes.
El informe subraya que en 2013 en América Latina y el Caribe hubo 85 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos, lo que supone una reducción de 39 por ciento respecto a 1990, muy lejos del 75 por ciento comprometido  en los ODM.
Además, en la región se registran 75,5 nacidos vivos de madres de 15 a 19 años de edad por cada 1.000 mujeres de esa franja etaria.
América Latina aborda con deudas de los ODM los retos de los ODS
Miriam Toaquiza y su hija Jennifer, en un hospital de Latacunga, en Ecuador. Ella es la única ocupante de una sala especial para madres adolescentes, gracias a políticas públicas para reducir el fenómeno. Crédito: Gonzalo Ortiz/IPS
“La adolescencia, su desarrollo y fecundidad, están sustentados en la ignorancia de nuestros países”, afirmó Molina.
Tamara, que ahora tiene 23 años, es un buen ejemplo de ello. A los 13 quedó embarazada de su novio de 27 años.
El embarazo inesperado la obligó a dejar el colegio, aunque con esfuerzo pudo terminar su educación primaria. Nunca llegó a cursar secundaria y tres años más tarde, tuvo a su segundo hijo, del mismo padre.
“A mí me faltaron varias cosas: por supuesto, el apoyo de mi madre y mi padre, pero sobretodo, educación sexual”, afirmó a IPS esta joven que pidió no mencionar su apellido.
La historia de Tamara estuvo cargada de sufrimientos anteriores a su primer embarazo. Hija de una madre que no concluyó la educación primaria y de un padre alcohólico y drogadicto, fue testigo de violencia intrafamiliar durante toda su infancia.
Desde pequeña fue víctima de las violaciones sexuales que ejerció en su contra el mayor de sus seis hermanos, quien pagó con 10 años de presidio una vez que ella se decidió a denunciarlo, sin el consentimiento de su madre.
Hoy, próxima a tener su tercer hijo, de un padre distinto al de los dos primeros, pero igual de ausente, aseguró que su lucha es por la educación de sus hijos.

“Me esfuerzo todos los días porque mis hijos estudien, me esfuerzo por educarlos, porque no quiero que ellos sean víctimas de lo que yo sufrí. Quiero romper el círculo”, aseguró.
A juicio de Molina, para acortar las brechas en materia de salud sexual y reproductiva, la intencionalidad política debe verse reflejada en inversión económica en el nivel de atención primaria en salud sexual y reproductiva del adolescente, preparación de profesionales y del personal de salud en esta área y programas de educación sexual efectivos, de los que carece toda la región.
“Los buenos programas de educación sexual en México caminan parcialmente; los excelentes programas que tenía Costa Rica, se han descontinuado; Colombia ha hecho tremendos esfuerzos por tener un material docente muy lindo y muy adecuado en educación sexual, sin embargo, los aspectos políticos y estratégicos no los dejan avanzar y prácticamente los hacen fracasar”, repasó Molina.
“Algo semejante pasa en Perú, donde también han tenido buenos programas pero no tienen apoyos estratégicos y políticos del gobierno. Argentina tiene buenos resultados, pero con un tremendo apoyo estatal y del gobierno en el desarrollo de programas de educación sexual. Lo mismo pasa con Uruguay”, continuó.
Según el facultativo, el caso chileno es “el peor de todos” porque “estamos cubiertos de oprobio y de vergüenza”.
“Somos el último país en tener una ley que protege a los jóvenes con educación sexual, que se dictó en el 2010 y recién en julio de 2014 entró en vigencia. Es una realidad que da vergüenza”, aseveró.
En esa línea, insistió que para lograr la meta de prevenir el embarazo adolescente, con miras a la Agenda 2030, no basta con suministrar anticonceptivos “porque yo podría lanzar condones y píldoras desde un helicóptero pero no sería una medida efectiva”.
El problema está, dijo, en que las personas los usen y sepan cuándo y cómo usarlos, y para ello se necesita instrucción y educación.
“Lo primero es la prevención del primer embarazo y para esto lo que hay que hacer es educación, educación, y cuándo todo haya fracasado, educación y educación. Y dentro de la educación, educación sexual amplia y profunda, sin sesgos ideológicos o valóricos”, añadió.
Molina subrayó, además, que tanto la mortalidad materna como el embarazo adolescente “ya no es un problema técnico, sino político”, que requiere que el Estado sea responsable e implemente políticas públicas efectivas, sin importar enfrentarse a los poderes fácticos conservadores, “de un tradicionalismo ignorante…que nos hace un daño espantoso”.
Todo un reto para la región al suscribirse los ODS, que suponen nuevos desafíos, con una mirada más holística, participativa, interdisciplinaria y universal.
Editado por Estrella Gutiérrez

6/19/2015

Lanzan campaña “Acción 2015” para informar sobre ODS


 Incluir a la sociedad en debate global por los Derechos Humanos

El rumbo que las naciones tomarán en los próximos 15 años, principalmente para erradicar la pobreza extrema, combatir la desigualdad y lograr un planeta más sostenible, se definirá este año a nivel internacional.

 
Para alcanzar esas metas en un país tan inequitativo y donde persiste la desigualdad de género, como México, es necesario que la sociedad se involucre e informe de todo el proceso global.
 
Previo a la reunión de los Estados miembro de la ONU en septiembre y diciembre próximos, de cara a nuevos acuerdos internacionales, más de 40 organizaciones civiles mexicanas se unieron a la campaña “Acción 2015” para demandar al Estado que garantice la transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana en el cumplimiento de los nuevos compromisos globales.
 
Nancy Ramírez, coordinadora de campañas de Save the Children-México, explicó a Cimacnoticias que con “Acción 2015” se busca informar a la población que los países ya están negociando los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que sustituyen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), metas que van a empezar a implementarse a partir de 2016 y tienen como fecha de cumplimiento el año 2030. 
 
Por primera vez –precisó Ramírez– en las negociaciones se está mirando al desarrollo como algo integral, por lo que se plantea una agenda con 17 ODS que incluyen un eje de combate a la inequidad, con el que las naciones se comprometerán a atender en primer lugar a quienes históricamente han sido las poblaciones más marginadas.
 
La activista sostuvo que esto implica un gran avance para la población, ya que lo que ocurrió con los ODM es que fueron planteados de manera general, por lo que si bien en México se dice que se cumplieron las metas, cuando se desglosan los datos por grupos de edad o áreas geográficas, se observa que muchos de los avances no llegaron a toda la población.
 
Según datos oficiales, el 80 por ciento de las personas de origen indígena vivía en la pobreza; 27 millones no ganan el dinero suficiente para comprar la canasta básica; en zonas rurales las mujeres trabajan 30 por ciento más que los varones y ganan menos; y se registra más de un millón de mujeres analfabetas a nivel nacional.
 
A decir de Nancy Ramírez, una de las grandes barreras que impidió conquistar los ODM fue que la ciudadanía no tuvo la información precisa sobre los compromisos que había adquirido el gobierno mexicano, y sobre las acciones que estaba implementando para cumplirlos, por lo que parte de “Acción 2015” es exigir que las autoridades mantengan informada a la población sobre los acuerdos asumidos.
 
En ese tenor, Libertad Enríquez Abad, coordinadora del Programa de Jóvenes, Salud Sexual y Derechos de Salud Integral para la Mujer (Sipam) –organización que se sumó a “Acción 2015”–, dijo a Cimacnoticias que la campaña también busca que en los nuevos acuerdos internacionales se mantengan vigentes la Plataforma de Acción de Beijing y el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo.
 
Los dos últimos instrumentos han sido clave para la conquista y reconocimiento de los Derechos Humanos (DH) de las mujeres, tales como los derechos sexuales y reproductivos, o la inclusión de las mujeres en los medios de comunicación, entre otras esferas de preocupación para el movimiento feminista.
 
Libertad Enríquez expuso que es de vital importancia acercar estas agendas a las negociaciones internacionales para nutrir los ODS, toda vez que si bien los planteamientos previos ya señalan la cuestión de género, se quedan limitados en reconocer la perspectiva de DH de las mujeres en temas trascendentes como la salud sexual, el acceso al agua o el uso de la tierra por parte de las mujeres.
 
Abundó que a través de la campaña se busca incidir para que la ciudadanía pueda participar en la elaboración de indicadores de seguimiento de los ODS, y para que estas medidas de evaluación realmente respondan a los contextos del país, donde además de que las metas no se alcanzaron, algunos problemas como la violencia contra las mujeres o enfermedades como el cáncer de mama y cérvico uterino, forman parte de la agenda emergente que debe ser atendida por el gobierno mexicano.
 
“Acción 2015” es una campaña internacional que se desarrolla en países de los cinco continentes, y se difunde en redes sociales para informar sobre las problemáticas más importantes que enfrenta la población, y que busca la movilización social para exigir a los gobiernos que informen qué compromisos están adoptando y cómo los van a cumplir.
 
Como parte de la campaña en México, este domingo 21 de junio se realizará una manifestación en la Glorieta de la Palma, en Paseo de la Reforma, para brindar información a las y los capitalinos.
 
Para saber más sobre la campaña y las acciones que se realizarán en México, ir a https://accion2015mx.wordpress.com/



Imagen retomada del sitio https://accion2015mx.wordpress.com
Por: Anaiz Zamora Márquez, Cimacnoticias | México, DF.-

2/22/2014

Igualdad de género, base para la agenda de desarrollo post 2015


INTERNACIONAL
   Gran pendiente el empoderamiento femenino: Mariela Castro


CIMACFoto: César Martínez López
Por: Waldo Mendiluza*
Cimacnoticias/PL | Naciones Unidas.- 

El empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género constituyen componentes clave para el desarrollo sostenible, sin embargo, la exclusión y la inequidad impiden su pleno aporte al progreso.

Su capacidad y potencial no pueden aprovecharse al máximo, porque entre las mujeres –quienes representan la mitad de la población mundial– se encuentra el 70 por ciento de las personas pobres y el 65 por ciento de las analfabetas.

En momentos en los cuales la comunidad internacional perfila un nuevo marco de desarrollo sostenible, desde los cinco continentes muchas voces se alzan para reclamar el espacio que corresponde a las mujeres en la agenda post 2015, la cual dará continuidad a los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) fijados hace 14 años.

A propósito de este escenario, Prensa Latina conversó con la parlamentaria y sexóloga cubana Mariela Castro Espín, integrante del Grupo de Trabajo de Alto Nivel para la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, uno de los que labora en las nuevas metas de progreso socioeconómico en armonía con la naturaleza.

La también directora del Centro Nacional de Educación Sexual de la isla caribeña participó, en la primera semana de febrero, en un foro de Naciones Unidas encargado de perfilar la agenda post 2015 de desarrollo sostenible, para su posterior presentación a la Asamblea General.

UN TEMA APREMIANTE

Para la diputada, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son temas pendientes en la comunidad internacional que apremian. No podemos hablar de sostenibilidad sin resolver esos problemas, opinó.

Por otra parte, advirtió que “poderosas e impactantes estadísticas hablan por sí solas de la urgencia de superarlos”.

Cada día, 800 mujeres mueren por causas relacionadas con el embarazo y el parto; mientras que una de cada tres niñas menores de 18 años contrae matrimonio sin consentimiento propio, y hasta siete de cada 10 mujeres experimentan a lo largo de su vida violencia doméstica y/o sexual.

Además, se manifiestan en niveles alarmantes el feminicidio, la mutilación genital, la trata, el turismo sexual y el tráfico de órganos, lamentó.

A tan oscuro panorama, habría que agregarle la falta de acceso a la salud, la educación y el empleo, así como el mayor riesgo para las jóvenes de adquirir VIH o los obstáculos que encuentran para conseguir un método moderno de anticoncepción.

Castro Espín señaló que no pueden ignorarse estas situaciones en el establecimiento de los nuevos objetivos, los cuales deben construirse sobre la base del consenso y los aspectos por cumplir de las metas del milenio y la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de Naciones Unidas (CIPD), celebrada en 1994 en El Cairo, Egipto.

LA CLAVE DEL ASUNTO

Según la investigadora, para avanzar hacia el desarrollo sostenible en el planeta se requiere la voluntad política de los gobiernos, con un accionar concreto en temas legislativos, financieros y de Derechos Humanos (DH).

Necesitamos que los nuevos objetivos no queden en simple discurso, hace falta compromiso para vencer los obstáculos y desafíos en materia de inclusión, igualdad y justicia, subrayó.

La parlamentaria calificó los sufrimientos de millones de mujeres en el planeta de “una tragedia en pleno siglo XXI, pese a tantos discursos, convenciones y consensos en torno a la urgencia de superarla”.

Castro Espín insistió en los datos que indican la importancia de mostrar responsabilidad y tomar decisiones en función de los DH en general, y en particular de las mujeres y niñas, una de las poblaciones más vulnerables ante los fenómenos de la exclusión y la inequidad sociales.

Son momentos de actuar, resulta inadmisible que las mujeres en la mayoría de los países reciban un salario inferior al de los hombres por igual trabajo; o que se vean obligadas a elegir entre la muerte y la cárcel cuando necesitan interrumpir un embarazo no deseado, expuso.

De acuerdo con la maestra en sexualidad, sólo la voluntad política, traducida en inversiones y medidas prácticas a favor del empoderamiento y la igualdad de género, puede revertir tan nefasto panorama.

Tiene que existir –dijo– conciencia y convencimiento verdadero de que estas problemáticas afectan el desarrollo. “Si las mujeres no acceden a la educación o a los servicios de salud sexual y reproductiva, no encuentran trabajo y no son independientes, por tanto siguen subordinadas a un patriarca y sometidas a leyes injustas y a las violaciones de sus derechos”, sentenció.

EL FLAGELO DE LA VIOLENCIA

En su entrevista con Prensa Latina, la experta llamó la atención sobre las diversas manifestaciones de la violencia contra las mujeres, hasta llegar al asesinato, un fenómeno que en algunos lugares alcanza niveles espeluznantes.

Vemos con preocupación la presencia de grandes mafias detrás de situaciones como el tráfico, la trata y las redes de prostitución, que no son otra cosa que formas de explotación, dominación y violación de los DH de las mujeres, expresó.

Castro Espín recordó las consecuencias de tales hechos, en particular la pérdida de vidas y los sufrimientos permanentes. “Hay que parar esto, y pasa también por la voluntad de actuar; las sociedades deben adoptar políticas responsables para proteger a sus poblaciones, y en este caso a las mujeres y niñas”, afirmó.

LAS MUJERES EN CUBA

Respecto al escenario de Cuba, la parlamentaria destacó que cuando se establecieron los ODM (2000) y el acuerdo de la CIPD de El Cairo (1994), ya la isla tenía cumplidas muchas de las metas, a partir de la voluntad de sus autoridades desde el triunfo de la Revolución de 1959.

En El Cairo, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) jugó un importante papel en las negociaciones del plan de acción, con la defensa de aspectos en los cuales el país caribeño ya había avanzado, para su impulso en otros Estados, resaltó.

La investigadora galardonada en 2012 con el Premio Mundial de las Ciencias Eureka precisó que Cuba activó su propio programa nacional, con varias metas, algunas todavía pendientes.

Castro Espín mencionó los pasos dados en materia de empoderamiento de las mujeres, salud, educación integral de la sexualidad y lucha contra la violencia de género. “Hay un importante camino recorrido, pero todavía no hemos logrado todo lo que nos hemos propuesto”, aclaró.

De acuerdo con la parlamentaria, la isla tiene que continuar trabajando en el enfrentamiento de la violencia, en perfeccionar sus programas de educación y salud sexual, y en el aspecto legislativo.

También debe superar prejuicios y mitos, así como fortalecer la labor en los medios de comunicación para formar en las personas una cultura sobre estos temas, estimó.

*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Naciones Unidas.
 

“La violencia pasó de ser un tema marginal a convertirse en un problema público gracias al movimiento de mujeres”


 

Por Mariana Fernández Camacho

COMUNICAR IGUALDAD- Neus Bernabé es especialista del Área Práctica de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En esta entrevista explica cómo fue el proceso de diseño y realización del informe El Compromiso de los Estados: Planes y políticas para erradicar la violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe, que acaban de publicar PNUD y ONU Mujeres.

- ¿Cómo fue el proceso de elaboración del informe “El Compromiso de los Estados: Planes y políticas para erradicar la violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe”?

La investigación fue impulsada por el PNUD, en colaboración con ONU Mujeres, en el marco de la campaña del secretario general de Naciones Unidas Únete para poner fin a la violencia contra las mujeres. El objetivo fue sistematizar y compartir con los países de la región lo hecho para abordar la violencia contra las mujeres, y contribuir a mejorar los niveles de implementación. Así, durante una primera etapa se recolectó información y se realizaron entrevistas a las instituciones de gobierno responsables de los planes y acciones públicas. También fuimos a buscar a la sociedad civil y a las academias de 32 países de América latina y el Caribe. Ya con todo sobre la mesa, se revisó la documentación, se identificaron nudos o problemas comunes y se definieron recomendaciones. Todo el proceso llevó un año de trabajo.

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- Preocupa percibir, a pesar del mayor activismo, sensibilización y concientización social, un aumento en la gravedad y ensañamiento de la violencia contra las mujeres. ¿Qué explicación le encuentra?

Gracias al compromiso, activismo y trabajo incansable de las organizaciones feministas y de mujeres la violencia contra las mujeres ha pasado de ser un tema marginal a convertirse en un problema público en varios países de la región. La denuncia continua, la demanda de soluciones, la visibilización del problema y la movilización social han ido en aumento y han conducido a la generación de un marco institucional y legal sobre la violencia contra las mujeres. Pese a estos avances, la magnitud del problema nos supera, se complejiza y se entrecruza con nuevas expresiones de violencia de género que hacen aumentar el ensañamiento de estas situaciones. Ha habido avances en leyes nacionales para tipificar la trata, el tráfico de personas y la prostitución forzada, por ejemplo, pero son temas que no están todavía suficientemente incorporados en los planes nacionales de violencia contra las mujeres.

- Resulta llamativo que solo once países amplíen la protección del Estado a los ámbitos público y privado.

La mayoría de los países de la región han dado un salto importante en sus legislaciones para romper con la idea de que la violencia contra las mujeres es un tema del ámbito privado. Ocho países de la región abordan en su legislación el derecho a vivir una vida libre de violencia, y once de ellos ya tienen leyes de segunda generación donde además de abordar el tema de la violencia intrafamiliar o doméstica incluyen otras manifestaciones de violencia que ocurren en el ámbito público.

2/21/2014

Logros de ODM son insuficientes para las mexicanas: Cepal


NACIONAL
   No se trata sólo de cifras, sino de respetar derechos femeninos

Especial
Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.- 

Mientras el Estado mexicano sigue lanzando las campanas al vuelo por su “cumplimiento” de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió hoy que los logros son insuficientes sobre todo para las mujeres, quienes padecen aún severo rezago social.  

Pablo Yanes, jefe de la Unidad de Desarrollo Social de la Cepal, dijo que los Estados miembro de la ONU –incluido México– aprovecharon la falta de especificidad de los criterios para evaluar el cumplimento de los ODM –previstos para lograrse a más tardar en 2015–, y dar así por satisfechas las metas aunque lo alcanzado es insuficiente, especialmente para las mujeres.

Durante el foro “Balance del cumplimiento de la Plataforma de Acción de Beijing y de las metas del milenio”, realizado en la Cámara de Diputados, Yanes aclaró que los criterios de seguimiento de los ODM no fueron “bien establecidos”, ya que no se visualizaron las características sociales y económicas de cada país.

Puso como ejemplo el objetivo de reducir la muerte materna (MM), el cual estableció un criterio general para todos los países que consiste en disminuir en dos tercios el número de decesos por complicaciones o mala atención durante el embarazo, parto o puerperio registrados en 1990.

Pablo Yanes señaló que en el caso de México, aunque “efectivamente bajó el número de muertes maternas, por el tamaño de población y economía del país se tendría que cuestionar si esta reducción es suficiente”, toda vez que existe un elevado número de mujeres que mueren por mala atención médica, cifra que debe ser atendida pues no se trata de números sino de vidas de mujeres.

Al respecto, la titular del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Lorena Cruz Sánchez, reconoció que no se logrará cumplir la meta para reducir la MM, pero se congratuló de que el Estado mexicano “cumplió 84.3 por ciento” de los ODM.

Y es que en el rubro de mortalidad materna, México debía reducir la cifra a 22 decesos por cada 100 mil nacidos vivos, pero al 2011 el número de fallecimientos llegó a 43 por cada 100 mil nacidos vivos.

FALTA MAYOR RIGOR

En otro ejemplo, el representante de la Cepal expuso que México asegura que alcanzó la igualdad de género, pero al analizar los indicadores de manera individual se puede observar que si bien las mujeres están ante una brecha educativa que se va cerrando, la brecha salarial se ha mantenido constante, es decir, las mexicanas ganan aún menos que los hombres.

Por ello, acotó, el “criterio no puede ser sólo aumentar la participación de las mujeres en ciertos espacios, porque lo esencial es que el país se acerque a la paridad y a la participación política de las mujeres en el gobierno, el Parlamento y la judicatura”.

En ese sentido, Yanes llamó a que en la próxima evaluación y replanteamiento de los ODM se fijen con más rigor los criterios para determinar su cumplimiento, así como las metas que deben ser acordes al grado de desarrollo y potencialidad de cada país.

Estas metas –enfatizó– deben ser pensadas desde una concepción de Derechos Humanos, y no sólo una perspectiva de logros de bienestar definidos por “criterios cortos o extremadamente limitados que no permiten lograr cambios materiales”.

Dio a conocer que desde la Cepal se propone la construcción de un objetivo específico para lograr la autonomía de las mujeres en tres sentidos: autonomía física (que garantice los derechos sexuales y reproductivos y el acceso a una vida libre de violencia), autonomía política y autonomía económica.

Concluyó que los mecanismos de evaluación de los próximos ODM deben ser indicadores sociales con criterios de progresividad y no regresividad, es decir que no se evalúe sólo el avance de las metas sino el progreso de la población y el país en su conjunto.

7/26/2013

ODM avanzan… pero no lo suficiente para las mujeres

NACIONAL
POBLACIÓN Y DESARROLLO
   Rezagos severos en empleo, educación y salud

Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.- 

A nivel global, los países miembros de Naciones Unidas han avanzado significativamente en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), sin embargo el progreso es desigual particularmente para mujeres y niñas, y en muchas áreas estos esfuerzos están lejos de ser suficientes para la población femenina.

En el artículo “La dimensión de género de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Informe 2013”, ONU-Mujeres da cuenta de los progresos y rezagos de los ocho objetivos –que deben cumplirse en 2015– en específico para las mujeres de todo el mundo.

Para el objetivo uno de “erradicar la pobreza extrema y el hambre” se informa que la proporción de personas viviendo con menos de 1.25 dólares (cerca de 16 pesos mexicanos) por día disminuyó del 47 por ciento que se registraba en 1990 a 22 por ciento registrado en 2010, pero evidencia que la brecha de género en el ámbito de empleo persiste con 24.8 puntos porcentuales entre mujeres y hombres registrada en la tasa de población económicamente activa.  

El análisis agrega que en las regiones en desarrollo las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de trabajar sin seguridad social y financiera, y comúnmente lo hacen para lograr el desarrollo de la familia y no el  propio.

Dentro del objetivo dos (lograr el acceso universal a la educación primaria), se ha logrado –de acuerdo con el reporte general– que en las regiones en desarrollo el acceso a este nivel educativo alcanzó el 90 por ciento en 2011 superando el 82 por ciento que se registraba en 1999, sin embargo el porcentaje se estancó desde 2004, lo que implica un severo obstáculo para alcanzar la meta.

El estudio de ONU-Mujeres destaca que en cerca de 63 países en desarrollo las mujeres son más susceptibles de abandonar la escuela que los niños y jóvenes en las primeras etapas de la educación, y esta brecha se ensancha en niveles más avanzados, por lo que se hace evidente la necesidad de incrementar no sólo el ingreso al ámbito educativo sino la permanencia en el mismo de niñas y mujeres jóvenes.

En el objetivo tres (promover la equidad de género y empoderar a las mujeres), que incluye asegurar a la población femenina un empleo asalariado, así como su inclusión en puestos públicos, el análisis evidencia severos rezagos.

Por ejemplo, sólo dos de 130 países tienen acceso igualitario a niveles más altos de educación, y globalmente 40 de cada 100 empleos asalariados en el sector no agrícola los ocupan las mujeres, quienes siguen entrando al mercado laboral en condiciones desiguales.

Hasta el pasado 31 de enero, el promedio de mujeres miembros de algún Parlamento estaba apenas arriba del 20 por ciento, por lo que “a ese paso tomará al menos 40 años alcanzar una verdadera paridad”.

En el objetivo cuatro (reducir la mortalidad infantil) se logró disminuir en 41 por ciento la problemática, toda vez que mientras en 1990 se registraban 87 muertes por cada mil nacidos vivos, en 2011 hubo 51 decesos.

Aunque antes de los cinco años de edad los niños son más vulnerables que las niñas de morir a causa de alguna complicación o padecimiento, en algunos países se continua con la idea de que es mejor un varón que una mujer, por lo que se llegan a incrementar los riesgos de que las niñas no reciban los cuidados necesarios al nacer.

Con respecto al objetivo cinco (mejorar la salud materna y reducir en tres cuartas partes la mortalidad materna), los fallecimientos ligados al embarazo, parto o puerperio declinaron 47 por ciento en comparación con las pasadas dos décadas, pues de 400 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos en 1990 se pasó a 210 por cada 100 mil para 2010, lo que implica que para alcanzar la meta se requieren acelerar las intervenciones.

Como objetivo seis se estableció el combate al VIH/Sida, malaria y otras enfermedades, dentro de lo que se advierte que aunque la incidencia en la adquisición del virus está decayendo, aún 2.5 millones de personas se registran como nuevos portadores cada año.

Cada minuto una mujer joven adquiere el virus debido a que son más vulnerables por cuestiones sociales y de género, entre las que se encuentra la explotación sexual.

El análisis de ONU-Mujeres identificó que para el objetivo siete (garantizar la sustentabilidad del medio ambiente) las mujeres continúan siendo invisibilizadas y padeciendo las consecuencias más graves de no alcanzar la meta.

Debido a la escasez de agua en países en desarrollo donde el acceso al vital líquido se vuelve complicado, son las mujeres y niñas las que deben realizar grandes traslados para llevar el suministro a su familia, por ejemplo.

Finalmente para el objetivo ocho (fomentar una alianza mundial para el desarrollo) también se registran evidentes brechas de género en el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación.

Por ejemplo a nivel global son más los hombres (41 por ciento) que tienen acceso a internet que las mujeres (37 por ciento), pero esta brecha se hace más pronunciada en países en desarrollo.
 

7/20/2013

LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES FRENTE A LA REALIDAD DE LA REGIÓN



Presentación de Gloria Bonder
Quito, 11 de Julio de 2013
Por Katerina Anfossi, Radio Internacional Feminista

amigasEl 2015 sería el año en que parte de los 8 objetivos del milenio, acordados por ONU en el 2000 se verían cumplidos. Sin embargo, y como algunos pronósticos señalaban, si el modelo económico y de desarrollo no cambiaba, mucho menos la grave situación de pobreza, hambre, desigualdad entre los géneros, reducción de la mortalidad materna e infantil, acceso universal a la educación primaria y así una serie de objetivos y sus correspondientes 18 metas.
Frente a la imposibilidad de cumplir los objetivos del milenio, Naciones Unidas comienza un proceso llamado la Agenda post 2015, en el cual se incorporan nuevos actores y escenarios diversos, haciendo que las negociaciones o acuerdos pasen por una revisión que permitirá, en algunos casos compromisos genuinos, y en otros estancamientos y retrocesos.

EN Qué Situación Está la región HOY
Presentación de Gloria Bonder
Para acercarnos a la situación de las mujeres en el post 2015, repasaremos la situación actual de las mujeres y la región junto a Gloria Bonder, académica y activista feminista, Directora del Área de Género, Sociedad y Políticas de Flacso, Argentina, quien hizo una panorámica durante el Panel Tendencias Mundiales y Regionales: retos y oportunidades para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, realizado por ONUMujer, el pasado 9 de junio en Quito.
A través de su presentación, Gloria Bonder va señalando diversos rasgos que caracterizan a la región, los cuales iremos resumiendo:
  • En América Latina y El Caribe hay altos niveles de violencia que afectan principalmente a las mujeres, a las jóvenes, a las poblaciones indígenas y a niños y niñas. Desde una perspectiva feminista destaca el feminicidio, la trata y expresiones invisibilizadas como la violencia económica, simbólica y mediática.
  • Es la región más desigual del mundo, con transformaciones políticas y económicas aceleradas, con cambios legislativos importantes, como países con leyes de avanzada sobre matrimonio igualitario e igualdad de género.
     
  • Destaca el surgimiento y persistencia de los movimientos populares con alta participación de jóvenes, con demandas de justicia, de reconocimiento y de democracia participativa.
  • Hay necesidad de escucharlos y entenderlos, de construir políticas con la voz de esos movimientos donde la presencia de las y los jóvenes que ocupan las plazas y las calles, tienen demandas claras y dentro de esas hay demandas de género.
  • Procesos globalizadores en escenarios ambivalentes de inclusión y resistencia.
  • Nuevas masculinidades que oscilan entre el reforzamiento del machismo y la violencia reforzada por la situación de pobreza y desocupación, pero también hay nuevas masculinidades en construcción.
  • Es fundamental reconocer el rol político contundente que juegan los medios de comunicación en la conformación de las agendas.
  • Es una región con una acelerada difusión del uso de las Tics.
  • Surgen y se sostienen nuevos actores y cosmovisiones de pensar el desarrollo, Ecuador y Bolivia podrían ser posibles ejemplos.
  • La pobreza no deja de afectar a las mujeres, la brecha salarial de género persiste, la responsabilidad del cuidado familiar no ha cambiado y la desigualdad en el uso del tiempo tampoco.
  • Hay mayor participación política de las mujeres, a nivel ministerial y en el poder judicial, no así en los poderes locales como las alcaldías.
  • Las mujeres han avanzado en educación de manera sustancial. En salud y violencia hay mayor visibilidad en los medios de comunicación, aunque el tratamiento sigue siendo victimizante.
  • Hay que repensar sobre qué ha pasado en los organismos de mujeres en la región, cuál es su capacidad, son los formatos que se necesitan o requieren cuestionarse.
  • Las ciencias y tecnologías no pueden desconocerse ya que tienen gran incidencia en nuestras vidas, salud y educación, y hay que incorporarlas para luchar por la igualdad de género.
  • La calidad de la vida necesita estar en el centro de las iniciativas. Hay nuevas visiones acerca de las políticas de igualdad y de desarrollo, no solo políticas que apunten al crecimiento económico, sino al buen vivir.

Para Bonder ya no caben las explicaciones lineales, las causalidades mecánicas, es necesario pensar con otros esquemas y paradigmas que tienen que ver con las complejidades. Hay que pensar en escenarios futuros, en dónde estarán las resistencias y las oportunidades y en los mensajes que lleguen al corazón de las personas.

hermanas1Al final de su presentación recuerda una frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano que dice:
 La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.

Para escuchar la presentación completa.
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 Fotografías Radio Internacional Feminista

7/17/2013

Cumbre en Montevideo para evaluar Programa de Cairo

NACIONAL
POBLACIÓN Y DESARROLLO
   Países de AL revisarán agendas a favor de las mujeres

Por: la Redacción
Cimacnoticias | México, DF.- 

Este 2013 los países miembros de Naciones Unidas comenzaron la cuenta regresiva para concluir el Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Desarrollo y Población, realizada en El Cairo en 1994, cuyo objetivo fundamental fue promover políticas para mejorar la calidad de vida de las personas y el desarrollo de los Estados.     

Hace 19 años los países reconocieron que la clave para mejorar el desarrollo era satisfacer las necesidades de mujeres y hombres, para lo cual debían atender temas como la fecundidad, la muerte materna, el acceso a la educación, y fomentar la participación económica femenina.

El acuerdo de los 180 Estados fue cumplir esta plataforma internacional –firmada en septiembre de 1994– en un plazo de 20 años, lo que significa que para 2014 problemas como el analfabetismo, la falta de oportunidades económicas, y la violencia de género tendrían que ser mínimos.

Para evaluar los avances y vislumbrar los retos que depara el futuro, delegaciones de América Latina (AL) y el Caribe se reunirán del 11 al 15 de agosto en Montevideo, Uruguay, para revisar si las agendas de cada nación garantizan los derechos de las mujeres y si contribuyen al desarrollo.

El Programa de Acción de El Cairo se revisa cada cinco años; así se tuvo Cairo+5, Cairo+10, Cairo+15 y próximamente Cairo+20.

Si bien el eje rector del Programa de Acción fue ver a las mujeres como personas que deciden sobre su reproducción, también reconoció que la desigualdad de género es un factor de gran influencia en los parámetros demográficos, el desarrollo económico y el desarrollo sostenible.

Este principio fue retomado por otras agencias de Naciones Unidas, como ONU-Mujeres, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y el Fondo de Población, y entidades como la Comisión Económica para América Latina y El Caribe, que reconocen el papel de las mujeres en el desarrollo.

Además Cairo fue base para la elaboración de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y otras cumbres como la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20).

La lógica del Programa de Acción de El Cairo es que si las mujeres acceden a métodos de planificación familiar, disfrutarán de mejor salud, mejor educación, más medios de acción en sus hogares y sus comunidades, y serán más productivas económicamente. Además sus hijas e hijos tendrán más oportunidades de salud, rendimiento escolar y mejores ingresos.

Según esta idea, una población sin oportunidades ni derechos crea modalidades irracionales de consumo, lo que contribuye al uso insostenible de los recursos naturales y a la degradación del medio ambiente, refuerza desigualdades sociales y genera pobreza.

En Montevideo los países tendrán la oportunidad de informar qué están haciendo para atender los derechos reproductivos y la salud reproductiva, la morbilidad y la mortalidad, y cómo atienden las necesidades de la juventud, la vejez, la migración, la educación y el empoderamiento de las mujeres.
 

5/25/2013

De los márgenes al centro


Un objetivo mundial en materia de igualdad de género, derechos de las mujeres y empoderamiento de las mujeres

23 de Mayo 2013
Por Lakshmi Puri*
Lakshmi PuriApenas pasa un día sin que llegue a las noticias alguna violación de los derechos de las mujeres. En los últimos meses, horrorosos episodios de violencia contra mujeres y niñas, que han ocurrido desde Nueva Delhi hasta Johannesburgo y Cleveland, han provocado la indignación pública y dado pie a reclamos de que se ponga fin a estos espantosos abusos.
En Bangladesh y Camboya, la escandalosa pérdida de vidas de trabajadores del sector textil, muchas de ellas mujeres, desató un debate mundial sobre cómo garantizar empleos seguros y decentes en nuestra economía globalizada. En Europa sigue dando lugar a titulares el impacto desproporcionado que han tenido los recortes de austeridad sobre las mujeres, así como el uso de sistemas de cuotas para que las mujeres ocupen puestos en las juntas corporativas.
Aunque las mujeres han logrado verdaderos avances, los hechos nos recuerdan continuamente que todavía queda mucho por hacer para hacer realidad la igualdad entre hombres y mujeres. 
Cuando firmaron la visionaria Declaración del Milenio en el año 2000, las y los líderes mundiales reconocieron que la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas son omnipresentes.
Entre los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio incluyeron el que se refiere a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.  
kibera- CongoEstos objetivos tienen fecha de cumplimiento en 2015, por lo que ahora estamos en una carrera para alcanzarlos. También nos encontramos en medio de un diálogo mundial acerca de lo que debería reemplazarlos. Ha llegado el momento de que las mujeres salgan de los márgenes y pasen al centro.
En una nueva agenda de desarrollo posterior a 2015, debemos aprovechar los logros de los ODM y a la vez evadir sus carencias. Todas y todos están de acuerdo en que los objetivos han impulsado avances para reducir la pobreza y la discriminación, y promover la educación, la igualdad de género, la salud y el acceso al agua potable y el saneamiento.
El objetivo de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres hizo un seguimiento de los avances en materia de matriculación escolar, participación de las mujeres en el trabajo remunerado y el porcentaje de mujeres en el parlamento, y atrajo la atención mundial al tiempo que estimuló la implementación de medidas diversas. Permitió exigir la rendición de cuentas a los gobiernos, movilizar los recursos necesarios, fomentar la promulgación de nuevas leyes, la ejecución de políticas y programas y la recopilación de datos. 
No obstante, hay omisiones manifiestas. Es notorio que falta una referencia a la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas. Otros asuntos fundamentales también están ausentes, por ejemplo, el derecho de las mujeres a ser propietarias de bienes y la división desigual de las responsabilidades domésticas y de cuidado de la familia.
Al no abordar las causas estructurales de la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas, el progreso hacia la igualdad se ha detenido. De todos los ODM, el que ha obtenido un menor progreso ha sido el ODM 5: reducir la mortalidad materna. El hecho de que este sea el objetivo más difícil de alcanzar es una prueba de la profundidad y el alcance de la desigualdad de género.
A fin de impulsar un avance mayor, ONU Mujeres propone la adopción de un objetivo independiente que aborde el logro de la igualdad de género, los derechos de las mujeres y su empoderamiento, que se apoye en los derechos humanos y afronte las relaciones de poder desigual.
Concebimos tres áreas que requieren medidas urgentes.
En primer lugar, poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas debe ser una prioridad. Desde la violencia sexual en los campamentos de Haití, Siria y la República Democrática del Congo, hasta la violencia a manos de un compañero sentimental en los Estados Unidos y otros países, esta violencia causa daños físicos y psicológicos incalculables. Se trata de una de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos y acarrea costos inmensos para las personas, las familias y las sociedades.
En segundo lugar, mujeres y hombres deben tener igualdad de oportunidades, recursos y responsabilidades para que la igualdad sea una realidad. Es preciso abordar con renovada urgencia la paridad del acceso a la tierra y el crédito, a los recursos naturales, la educación, los servicios de salud, incluidos los de salud sexual y reproductiva, el trabajo decente y la igualdad de remuneración. Se necesitan políticas, como las referidas al cuidado de los niños y la licencia maternal o paternal, que alivien la doble tarea de las mujeres con trabajo remunerado, para que mujeres y hombres puedan disfrutar de igualdad en el trabajo y en el hogar.
Y en tercer lugar, es preciso escuchar las voces de las mujeres. Ha llegado el momento de que las mujeres participen en pie de igualdad en la toma de decisiones en el hogar, en el sector privado y en las instituciones de gobierno. A pesar del progreso alcanzado en los últimos años, las mujeres ocupan sólo el 20 % de los escaños parlamentarios y el 27 % de los cargos judiciales. Para que la democracia sea significativa e inclusiva es preciso amplificar las voces de las mujeres y su liderazgo en todos los ámbitos, públicos y privados.
037 bgd 201211 wfp ranak matin 6958 copyToda nueva agenda para el desarrollo debe apoyarse en acuerdos de derechos humanos ya firmados por los gobiernos. Esto incluye la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Plataforma de Acción de Beijing de 1995 y las resoluciones de las Naciones Unidas, entre las que se encuentra el reciente acuerdo de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer sobre la eliminación y prevención de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas.
Hay abundantes pruebas de que los países donde las mujeres tienen una condición más elevada también disfrutan de mejores niveles de desempeño social y económico. También hay pruebas que pueden orientar a los países sobre lo que en efecto funciona, desde las políticas equitativas en el mercado laboral, hasta la eliminación de leyes y políticas discriminatorias, la universalidad de los servicios de protección social y los servicios sociales, así como las reformas de los sistemas de seguridad y justicia para poner fin a la impunidad de la violencia contra mujeres y niñas. El activismo de los movimientos de mujeres en todo el mundo ha sido fundamental para exigir e impulsar los cambios en todas estas áreas.
Las deliberaciones para dar forma a la agenda para el desarrollo posterior a 2015 ofrecen una oportunidad auténtica para impulsar cambios duraderos en materia de derechos e igualdad de las mujeres. Un objetivo mundial fuerte puede llevar a nuestras sociedades al punto de inflexión de rechazar la violencia y la discriminación contra las mujeres y las niñas, y desplegar el potencial de la mitad de la población, para que podamos tener un mundo más pacífico, justo y generoso y un planeta sostenible.
*Lakshmi Puri, Jefa interina de ONU Mujeres y Subsecretaria General de las Naciones Unidas (foto cortesía de ONU Mujeres)
Fotografías cortesía de Programa Mundial de Alimentos http://es.wfp.org,