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6/02/2019

Electricidad con el Sol las 24 horas



Según cuenta la leyenda, Arquímedes –el matemático y físico que defendió la ciudad griega de Siracusa– asesoró al rey para que cada soldado enfocara su escudo, cual espejo, hacia las naves romanas para así quemarlas, al igual que hoy día sucede con los rayos de Sol cuando los concentramos en un punto con una lupa. Aunque la anécdota tal vez no sea cierta, se ha quedado en el imaginario popular, y actualmente es una realidad porque hoy sí es posible enfocar cientos de miles de espejos que siguen al Sol y concentrarlos, por ejemplo, en una gran torre central para alcanzar elevadas temperaturas (de más de 500 grados centígrados).
Además de aprovechar el calor del Sol para calentar el agua, cocinar y secar las frutas y verduras, se puede emplear para producir electricidad en las grandes centrales termosolares.
Existen dos tipos de centrales que aprovechan el calor del Sol: las primeras emplean un conjunto de espejos cilíndrico-parabólicos que concentran el calor a lo largo de un tubo, y ahí se calienta directa o indirectamente el agua. Cuando se hace en forma indirecta, se pueden calentar directamente sales, aceite o algún otro fluido. Y a su vezesas sales, aceite o fluido calientan el agua –mediante un intercambiador de calor–. El vapor de agua así obtenido tiene la temperatura suficiente para mover una turbina; esta última, unida a un generador, produce electricidad. El Instituto de Ingeniería de la UNAM tiene una planta experimental con este modelo.
El segundo tipo son plantas de heliostatos –espejos– de concentración del calor solar. En ellas, se ha llegado a tener más de 300 mil espejos que reflejan la luz del Sol para que llegue lo más perpendicular posible con ayuda de una computadora que mueve los espejos en dos direcciones –espejos con seguimiento del Sol– para dirigirlos a una torre central de más de 100 metros de altura en un terreno que ocupa, por ejemplo, 400 hectáreas.
El calor que se concentra en la torre sirve para fundir sales de nitrato de sodio y de potasio que, por un lado, calientan el agua mediante un intercam-biador de calor y a la vez las sales fundidas se almacenan en uno o varios tanques que están muy bien aislados y permiten guardar el calor durante alrededor de 18 horas –es decir, cuando no hay Sol–, de esta manera producen vapor de agua a lo largo del día y la noche para que funcione un turbogenerador, ¡y así producir electricidad las 24 horas del día!
A lo largo de muchos años se ha señalado que dos de las principales desventajas de la energía solar son su costo y su intermitencia. En relación con el costo, hoy podemos decir que la energía solar fotovoltaica es más barata que las centrales de gas natural, y que las plantas termosolares están cerca de lograrlo. Se espera que éstas bajen 50 por ciento sus costos de producción para el año 2025. La Asociación Europea de Electricidad Termosolar (Estela, por sus siglas en inglés) señala que las plantas termosolares serán competitivas con las de gas para 2020, y que en 2050, 11 por ciento de la electricidad mundial se generará con dichas plantas, que producirán mil 600 gigawats. Si queremos que México forme parte de ello, se tendrían que contruir, de 2020 a 2050, poco más de 7 mil megawats (MW) de plantas termosolares, lo que equivale a construir al año una planta de un poco más de 200 MW.
En México se tiene la experiencia de la planta híbrida Agua Prieta II, en Sonora, de gas y solar con concentradores cilíndrico-parabólicos que ya genera 14 MW de electricidad. Y a finales del 2019 se inaugurará en Chile la planta Cerro Dominador, en el desierto de Atacama, que será la primera planta termosolar de heliostatos en Latinoamérica, la cual, con el uso de sales fundidas, será capaz de generar 100 MW las 24 horas del día, es decir, podrá generar electricidad de día y de noche.
Tanto el Instituto de Energías Renovables como el Instituto de Ingeniería de la UNAM, el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias y la Universidad de Sonora, entre otras, tienen experiencia al respecto.
La central más grande hasta ahora construida es Ivanpah en la frontera de California y Nevada, en Estados Unidos, de 392 MW, que empezó a funcionar en febrero de este año. Hasta ahora, hay alrededor de 120 plantas termosolares en todo el mundo y se están construyendo 42 más, entre ellas una de 2 mil MW en el desierto de Mongolia.
Así que para contribuir al desarrollo sustentable de México y a una tecnología que se puede dominar, bien podríamos probar la construcción de una o varias plantas Zapata o Villa Termosolares de Heliostatos de alrededor de 200 MW con almacenamiento de sales durante 18 horas, y tener electricidad con el Sol las 24 horas del día sin depender del gas o el petróleo.

* Instituto de Energías, Renovables. Temixco, Morelos.

4/25/2019

Te bajaré una estrella

La Jornada
Juan Tonda


Los rayos de luz que nos llegan del Sol como cualquier otra estrella del universo se pueden aprovechar para producir electricidad y para el calentamiento, enfriamiento o secado de alimentos en lo que se conoce como la energía solar.
Los compromisos que estableció México en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que se celebró en París, en el año 2015, suponen los siguientes compromisos: en el año 2024 se generará 35 por ciento de la energía que produce el país mediante energías limpias y se reducirá en 50 por ciento la generación de gases de efecto invernadero producidos en 2000 para el año 2030. Llama la atención que la definición de energías limpias que se utiliza en México (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de agosto de 2014) considera a la energía nuclear como una energía limpia y, más aún, se tienen contempladas dos centrales nucleares nuevas para los próximos años; lo anterior sin lugar a dudas va contra la utilización de energías renovables que no incluyen a la nuclear por ser una fuente de energía que emplea uranio y, además, los desechos de los reactores, a pesar de que se manden a la Luna, son radiactivos y por tanto una fuente no sólo de contaminación sino de muerte para los seres vivos, sin considerar que en algunos casos son la fuente para obtener el combustible de las bombas atómicas.

Hasta donde se tienen cifras de la Secretaría de Energía –2017–, en cuanto a generación de energía, casi 80 por ciento proviene de los combustibles fósiles que son la principal fuente de contaminación del planeta por la producción de CO2, 15 por ciento proviene de energías renovables –el Sol, el viento o energía eólica, la energía geotérmica, la microhidráulica (menos de 30 MW), la biomasa y la energía de los océanos, así como el hidrógeno– y 5 por ciento restante de fuentes como la nuclear y plantas de gas y combustóleo que absorben el bióxido de carbono –llamadaslimpias. En relación con la energía eléctrica, 71 por ciento proviene del petróleo, gas y carbón, 25 por ciento de las energías renovables que ya definimos y casi 4 por ciento de las llamadaslimpias.
A partir de estas condiciones, la primera pregunta que surge es: ¿cuáles son las razones para que México continúe con una política petrolera –hoy del 80 por ciento de la energía del país– y no de un giro radical hacia las energías renovables, entendidas sobre todo como la energía solar a gran escala y a pequeña escala?
Para muestra algunos botones: Costa Rica planea para el año 2021 producir 100 por ciento de su energía con fuentes renovables; Brasil en 2019 lo hará en 85por ciento; Uruguay planea tener 50 por ciento de energías renovables para el año 2030, y Chile, 20 por ciento para 2025. Y México, según la COP21, pretende tener 43 por ciento de energías limpias para 2030, pero haciendo trampa porque no es lo mismo renovables que limpias.
Si nuestro país quisiera, según algunos investigadores del Instituto de Energías Renovables de la UNAM, se podría tener para el año 2050 a México generando toda su energía eléctrica con 100 por ciento de energías renovables, sobre todo la solar y eólica, pero también la geotérmica, la microhidráulica, la oceánica y la que se obtiene de la biomasa. Cabe señalar que nuestro país recibe cuatro veces más radiación solar que nuestro vecino del norte.
Hasta ahora no ha habido en México más que una tibia política hacia las fuentes renovables de energía, con argumentos de que no son costeables y son intermitentes, ambos hoy falsos, según se ha publicado ampliamente en todo el mundo. Hoy la energía solar fotovoltaica es más barata que el petróleo y el gas, y además ya se han construido plantas termosolares que generan energía eléctrica las 24 horas con almacenamiento de sales, lo que demuestra que ya no es intermitente. En nuestro país todavía no se construye ninguna, a pesar de las condiciones privilegiadas de México.
¿Cuáles serían las ventajas de dirigir nuestra política energética hacia las fuentes renovables de energía?
En primer lugar, destinar más petróleo a la refinación o bien aumentar nuestras exportaciones petroleras o nuestras reservas. En cualesquiera de estas dos posibilidades es posible invertir una parte de esos recursos en la construcción de plantas de energías renovables –que en caso de las solares fotovoltaicas durarían 25 años–, por medio de empresas estatales y nacionales (ya existen algunas, como Solartec, Iusasol y Módulo Solar) que produzcan los diferentes componentes y así dar empleo a investigadores y estudiantes universitarios para producir paneles fotovoltaicos para centrales fotovoltaicas, calentadores solares, cocinas solares, biodigestores, centrales termosolares, aerogeneradores, biocombustibles, plantas que aprovechen la basura para generar energía eléctrica, automóviles, camiones y trenes eléctricos y lámparas de ledes, por mencionar sólo algunos. Con este modelo se puede ligar el trabajo de las universidades y los jóvenes con aquellos aspectos prioritarios para el país.
En segundo lugar, colaborar en serio para mitigar los efectos del cambio climático global reduciendo a cero las emisiones de gases de efecto invernadero de nuestro país. Y en tercer lugar, contribuir al desarrollo sustentable para no hipotecar el crecimiento y calidad de vida de las futuras generaciones.
Hasta ahora se ha invertido poco en las fuentes renovables de energía, esperemos que esa situación ahora cambie.
Instituto de Energías Renovables, UNAM.

1/21/2019

México, estrategia errónea en energía



Inicio aclarando que no pertenezco o tengo afiliación alguna a partidos políticos; mis aportaciones son de estadística y análisis basado en mi experiencia de ingeniero en la industria de la energía, así como en economía para la planeación, diseño y operación (campo) en proyectos de esta índole.
El mundo no ha parado y continúan los cambios geopolíticos a gran velocidad, dando lugar a la mejor utilización de la energía a largo plazo, pero continuamos sumergidos en la industria de hidrocarburos.
Actualmente estamos en una encrucijada sobre el robo de combustible. Es de seguridad nacional para el país, ante la falta de combustibles alternativos, que se movilicen unidades automotrices diferentes a la gasolina o diésel.
Respiremos un momento y evaluemos dónde estamos, dónde queremos estar y qué necesitamos resolver a largo plazo. Los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo, en conjunto con la sociedad, nos estamos concentrando en un punto cuyo valor de importancia para el país corresponde a 20 por ciento del total de la energía necesaria para movilizar, y no estamos evaluando el aseguramiento energético a largo plazo.
Comprar un barril de petróleo para nuestras casas y llevarlo puede generar electricidad o podemos obtener combustibles. Los combustibles fósiles son importantes para la movilidad de la sociedad y productos, pero en un futuro dependeremos de la forma como generamos la electricidad.
Pregunto: ¿es acaso una forma conectar a un barril de crudo? El poder cargar mi celular, computadora, refrigerador, aire acondicionado, televisión, lavadora, computadora, base de datos o cualquier aparato de uso común en casas, oficinas, industria o algún proceso que requería de electricidad.
La electricidad se genera no con base en el tipo de tecnología para crearla, sino que depende de la materia prima o recurso natural para producirla. El costo de generación es de alrededor de 60 a 70 por ciento del precio final del usuario. En México, más de 70 por ciento de la electricidad es generada con gas natural del país.
El Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen) 2018-2032, del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), indica que el consumo de gas natural se incrementará a una tasa promedio de 2.4 por ciento al año, por lo que al final de 2032 se espera que su participación alcanzará 63 por ciento del consumo de combustibles fósiles requeridos para la producción de electricidad en México.
La materia prima fundamental en Mexico es el gas natural. La mayoría importado por CFEEnergia, siendo ahora un negocio rentable para esta subsidiaria de la empresa productiva del Estado al tener una mayor participación de intercambios comerciales para CFE generación y privados que requieren molécula. Dejando a Pemex fuera del mercado del gas por el momento ante la necesidad de incrementar la producción de crudo en la plataforma base de la nación y, en forma alternada, la extracción de gas húmedo (requiere una inversión adicional para eliminar los líquidos), lo que relega a la extracción de gas seco en el norte del país y lo deja en espera por el momento (cabe mencionar que en el norte del país existen yacimientos con gas húmedo con alto valor comercial).
En México, según el Informe de la tecnología de generación de referencia del Cenace de octubre de 2018, tenemos plantas de ciclo combinado (mayor eficiencia) 83, termoeléctrica convencional 59, carboeléctrica 3, turbogás 131 y combustión interna 248.
Entonces la realidad en el mundo hoy no radica en el futuro de los hidrocarburos, sino en la forma de obtener energía eléctrica infinita basada en:

• La energía solar y la eólica, que constituyen 23 por ciento del mercado mundial de energía para 2035 (y 6 por ciento del mercado total de energía). El debate ya no se trata de si las energías renovables crecerán durante las próximas décadas, sino cuánta será su parte en la combinación energética y qué energías renovables específicas invertir para equilibrar con las de los combustibles fósiles.
• El gas natural, cuyo uso aumentará por las crecientes regulaciones de emisión de dióxido de carboro y este combustible emite por debajo de los parámetros.
• El gas natural en sus diferentes modalidades será alrededor de 30 por ciento de toda la energía de transporte usada en 2050.
• La demanda de petróleo alcanzaría su punto máximo en 2030, y los gastos en electricidad superarán a los productos derivados del petróleo antes de 2035.
• La capacidad de la energía solar fotovoltaica se incrementará: se superará a la eólica en 2025 y se adelantará al carbón a mediados de la década de 2030 para convertirse en la segunda capacidad instalada más grande del mundo, después del gas. La capacidad alimentada por gas supera al carbón mucho antes de 2030, ya que los países buscan abordar los problemas de emisiones y contaminación del aire, a la vez que satisfacen las necesidades de flexibilidad y adecuación.

En el mundo los mercados de electricidad se desarrollaban y operaban dentro de marcos estrictamente regulados, en los cuales las empresas de servicio público integradas verticalmente manejaban todas o la mayoría de las actividades, desde la generación hasta la transmisión y la venta minorista. Sin embargo, en los pasados 35 años, todos se han movido gradualmente hacia mercados competitivos como medio para generar y obtener electricidad junto con muchos de los servicios de soporte necesarios para operar un sistema de energía cuya finalidad es poder cubrir la demanda a bajo costo.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) indica que los países que dependen de mercados competitivos para mantener operaciones eficientes a corto plazo, ya sea a través de contratos físicos bilaterales, intercambios de energía o mercados puntuales coordinados, representan 54 por ciento del consumo mundial de electricidad. Una vez que China complete la implementación de la reforma del sector eléctrico, este porcentaje aumentará a casi 80 puntos; esto es, donde Mexico está cambiando para poder competir en electricidad de bajo costo con los riesgos de la inversión realizados por privados y no por el Estado al aumentar el costo del capital con las dificultades que cuesta colocar el dinero en el mundo.
A escala internacional se gastan 750 mil millones de dólares en el mercado eléctrico debido a que se está cambiando a la electrificación, la pregunta en Mexico es qué tan rápido lo lograremos si dependemos del presupuesto.
Fuentes: Secretaría de Energía; Política de Almacenamiento EIA; Agencia de Energía de EU; Cenace-Prodesen; CFE -CFEEnergia
* Analista/asesor en energía y economía.

6/04/2016

Usan energías renovables en beneficio de las mujeres



   Red de ingenieras realiza proyectos en comunidades de Chiapas

 ¿Cómo pueden estar vinculadas las energías renovables y la perspectiva de género? ¿Qué tienen que ver las celdas solares, por poner un ejemplo, con las mujeres y la mejora de sus condiciones de vida?
 
Juana María Hernández Jarquín, coordinadora de la Red de Mujeres en Energía Renovables y Eficiencia Energética (Redmere), lo tiene muy claro, y por eso es que impulsó la creación de este grupo de ingenieras en energía en Chiapas.
 
Está convencida que desde su trabajo como ingeniera en Energía puede apoyar a que más mujeres se empoderen, desde sus propias compañeras profesionales como otras que viven en condiciones de pobreza y marginación.
 
El uso de energías renovables, además de los beneficios ambientales que traen, proporciona beneficios sociales importantes. Las mujeres de los lugares donde se instala una planta de energía renovable se pueden ver beneficiadas con la oportunidad de nuevas formas de empleo, reducción de jornadas domésticas y la mejora de la salud.
 
“Cuando se puede instalar, por ejemplo una bomba de agua, las mujeres se ven beneficiadas porque ellas son las que acarrean el agua; esto mejora su salud y condiciones de vida”, explica Juana María Hernández, la primera persona en Chiapas que está certificada en energías renovables.
 
El uso de las energías renovables tienen que aplicarse con una visión de género, de lo contrario podrían aumentar las diferencias dentro de las comunidades beneficiarias, y para ello se debe impulsar la participación femenina antes de que se instale el proyecto.
 
“Hay que conocer las necesidades de ellas, qué es lo que necesitan, cómo se pueden ver beneficiadas con un proyecto de energía renovable”, comenta Hernández Jarquín.
 
En Chiapas, el número de ingenieras en Energía es reducido en comparación de los hombres. Alrededor de 20 por ciento del total de personas que egresan de esta carrera son mujeres.
 
Debido a los estereotipos de género, muchas veces las mujeres que se gradúan de esta carrera no se dedican a la instalación de equipos de energías, sino que se especializan en otras áreas.
 
“Para nosotras como mujeres es difícil salir a campo, entonces entre nosotras tenemos que tender puentes que nos permitan ejercer mejor nuestro trabajo. La red que construimos es una red sororaria”, destaca la ingeniera.
 
La Redmere busca profesionalizar a las ingenieras en Energía, y fomentar que más mujeres puedan empoderarse mediante el uso de energías renovables. La conforman 25 ingenieras egresadas de la Universidad Politécnica, Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, y el Instituto Tecnológico de Cintalapa.
 
Este grupo sabe que juntas pueden avanzar más y ayudar que otras mujeres también vean la luz más pronto.
 
Juana María Hernández Jarquín | Foto: Revista Enheduanna
Por: Sandra de los Santos
Cimacnoticias/Enheduanna | Tuxtla Gutiérrez, Chis.-

3/24/2014

Capacitan a mujeres indígenas en uso de energía solar


NACIONAL
   Dotarán de suministro eléctrico a su comunidad

Por: Diana Manzo
Cimacnoticias/pagina3.com | Juchitán.- 

Norma, Rosa Elvia, Olga Lilia, María Aidé son cuatro indígenas huaves-zapotecas de Cachimbo, que hace cinco meses se integraron al proyecto de formación en aprovechamiento de energía solar, auspiciado por el Barefoot Colleg (Universidad de Pies Descalzos) en la India, y ayer jueves regresaron al Istmo de Tehuantepec.

Las cuatro huaves  llamadas “abuelas solares” son oriundas de Cachimbo, agencia municipal de San Francisco Ixhuatán, de abuelos huaves y zapotecas, quienes viajaron a la India el 25 de octubre de 2013 y ayer ofrecieron una muestra de su aprendizaje en la Casa de la Cultura de Juchitán.

El presidente del Consejo Directivo del Comité, Melendre Gubidxa Luis Guerrero, añadió que las cuatro abuelas cachibeñas estuvieron aprendiendo todo lo relacionado con la construcción de celdas solares para ponerlas en uso dentro de su comunidad y aprovechar la luz solar.

Las indígenas recorrieron las ciudades de Tilonia y Rajastha en la India, donde aprendieron a montar, reparar y dar mantenimiento a paneles y equipos solares para uso doméstico, que serán de mucha utilidad para sus paisanos.

“Este proyecto inició el 20 de junio de 2013 cuando Bunker Roy, fundador del Barefoot College, llegó a Cachimbo, Ixhuatán, a bordo de una pequeña lancha para seleccionar personalmente a las cuatro mujeres que se irían a capacitar al otro lado del mundo”, señaló Gubidxa Guerrero.

El director de Comité Melendre narró que amigos y familiares de las abuelas de Cachimbo están emocionados de que muy pronto llegarán a su tierra natal, donde en un lapso de tres meses instalarán las celdas solares en esta comunidad que nunca ha visto un foco encendido.

Las abuelas cachibeñas contaron que el idioma no fue problema de comunicación, ya que tuvieron un traductor, con quien reforzaron su aprendizaje para la construcción de las celdas solares para su comunidad.

Cachimbo fue devastada en mayo del año pasado por el huracán Bárbara, donde 200 familias, que en su totalidad son pescadores, perdieron todas sus pertenencias y lo peor de todo es que las autoridades municipales las mantienen en el olvido.

“Tenemos muchas ganas de volver a ver a nuestras familias y nuestra tierra querida, ya estamos en Juchitán y muy pronto llegaremos en Cachimbo”, expresó la abuela Norma, manifestando que fue un agradable pasaje de su vida y lo mejor de todo será que dejarán huella en su natal Cachimbo.

5/19/2013

La guerra de las grandes petroleras contra la energía solar

Añadir leyenda

Un futuro sombrío



Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

¿Recordáis el “pico del petróleo”?

Los demás tampoco se acuerdan.

Es debido a que la teoría operacional de por qué, a comienzos de siglo, las grandes compañías petroleras aumentaron su presión sobre el sistema político y lo utilizaron para adquirir una gran parte del “decreciente” recurso por cualquier medio, a menudo a través de imperialismo por encargo, de repente se ha vuelto irrelevante.

No es que el temor de una inminente y precipitada disminución de la producción de petróleo no fuera un instrumento efectivo para manipular los mercados, influenciar a las autoridades y avivar a las masas sedientas de petróleo para que apoyaran guerras basadas en el petróleo, aunque fuera de forma subconsciente.
Fue efectivo.

Más bien de repente el planeta está inundado de petróleo. Nuevos descubrimientos en África, el oleoducto y el gasoducto tan esperados del Mar Caspio, la expansión de las reservas en EE.UU. y las posibilidades del Mar del Sur de China han convertido el ecosistema de la tierra en una fuente de juvenil exuberancia para las grandes compañías petroleras.

A esto hay que agregar las tecnologías cada vez más sofisticadas empleadas ahora para extraer petróleo de esquisto, hacer hervir pegote de tóxicas arenas bituminosas y la construcción masiva de nuevos proyectos de infraestructuras para transportarlo por el continente y el globo, y se obtiene una suministro de petróleo que no va llegar a un “pico” en algún momento del futuro previsible.

De hecho, con la apertura de la última frontera impoluta –el Océano Ártico– debido al cambio climático alimentado por el petróleo, los responsables de las grandes compañías petroleras podrían estar sacando aún más beneficios de lo que se paga por los combustibles. La quema de muchos hidrocarburos es un gran negocio para la industria petrolera.

¡Es bueno ser rey, y ahora mismo parece que el Gran Petróleo es el rey del mundo!

Pero existe un problema.

Cada día los ejecutivos, geólogos, ingenieros, lobistas y cómplices políticos de la industria petrolera se despiertan frente a una amenaza existencial. No puede ser eliminada por un ejército testaferro. No puede ser sobornada. Y todo el cabildeo del mundo no impedirá que aumente ´todos los días cerniéndose sobre ellos y desafiando cada uno de sus actos.

La industria petrolera no se puede esconder del sol.
Resulta que el sol no solo suministra la energía esencial que impulsa toda la vida en la tierra, sino que además -gracias al ingenio de algunos seres humanos particularmente molestos- su luz fiable se puede convertir en electricidad útil mediante un artefacto milagroso denominado célula fotovoltaica.

Imaginémoslo, ¿y si la gente dejase de quemar petróleo, gas, e incluso carbón, y solo utilizara esos artefactos milagrosos para transformar la energía solar en la electricidad requerida para hacer funcionar casi todo?

Bueno, si alguien es uno de los amos del universo del petróleo, probablemente habrá perdido muchas horas de sueño preocupándose precisamente de ese problema. Pero preocuparse no basta. La industria petrolera está entrando en acción para detener el ataque del sol contra su monopolio energético. Las grandes compañías petroleras se esfuerzan para contrarrestar innovaciones impulsadas por el mercado que no solo hacen que la energía solar sea cada vez más asequible, sino que además hacen que la energía solar sea una inversión cada vez más atractiva para los que hasta ahora eran benefactores fiables en Wall Street de la industria petrolera.

De hecho Bloomberg New Energy Finance (BNEF) publicó recientemente un informe recomendando especialmente el futuro de la energía renovable como inversión. De repente no se trata de ética ecologista. Ahora tiene que ver con pérdidas y ganancias.

Según BNEF, la inversión anual en capacidad de nueva energía renovable va a aumentar significativamente de ahora a 2030. El informe señala: “El escenario más probable implica un salto del 230%, a 630.000 millones de dólares hasta 2030, impulsado por nuevas mejoras en la competitividad de los costes de tecnologías eólicas y solares con respecto a las alternativas basadas en los combustibles fósiles…”

Pero hay más: “Las mejoras en la competitividad de los costes significan que las energías renovables representarán entre el 69% y el 74% de la nueva capacidad energética agregada hasta 2030 en todo el mundo”.

Y mucho mejor aún: Las energías renovables no solo están cruzando la línea del sueño de los hippies de ser la gallina de los huevos de oro; el sector manufacturero se mueve tan rápido que existe un “exceso” de paneles solares. Así es. Los paneles solares ya no son “demasiado caros” o una alternativa “poco realista” al monopolio de la industria petrolera de la producción de energía. En cambio hay un excedente de producción en la manufactura solar.

Sí, es así. ¡Hay un excedente!

El excedente puede ser el verdadero motivo por el cual Solyndra, junto a otros importantes manufactureros solares, colapsó durante los últimos años. Simplemente fueron sobrepasados por rápidos progresos en la manufactura y la mano de obra barata en China. Esa combinación llevó a la obsolescencia rápida e irrevocable de su modelo de producción original. No es un ejemplo de los que castillos en el aire de la tecnología verde se hayan multiplicado. Más bien es un indicio de que las fuerzas del mercado se mueven a una velocidad vertiginosa para ofrecernos a todos el milagro de la energía fotovoltaica exactamente en el momento en el cual el planeta la necesita más.

Ahora, por primera vez en la historia, la industria petrolera se enfrenta a un peligro obvio y presente que realmente promete el suministro de energía sin una panoplia de problemas relacionados con el petróleo:

· Sin el CO2 que altera el clima
· Sin todos los cánceres, el asma y los defectos congénitos que provocan los tubos de escape
· Sin derrames, explosiones y rupturas de oleoductos que destruyen el ecosistema.
· Sin todas esas guerras y sobornos políticos y el apoyo a Petro-Estados represivos.
· Y sin todos esos compromisos morales, éticos y ecológicos que está arrastrando a todo el planeta, y a nosotros con él, en una espiral letal de consumo destructivo.

Pero todavía no comencéis a vender vuestras acciones de Chevron, ExxonMobil, Shell o Halliburton. La industria petrolera ha gastado miles de millones de dólares en el cuidado y bienestar de su control colectivo del mercado energético y, en efecto, del alma del mundo moderno.

La estrategia primordial de la guerra preventiva de la industria petrolera contra el poder revolucionario y liberador del sol es “exceder” el “excedente de renovables”.

De hecho el inventario de petróleo estadounidense llegó a un récord en 82 años el 1 de mayo, ¡con existencias que aumentaron a 395,3 millones de barriles a finales de la semana pasada! El precio del barril se fijó en más de 90 dólares, un descenso del máximo de 118 dólares de febrero de 2013, pero todavía lejos de los 11 a 25 dólares por barril de los peores días de los años de Clinton.

No es sorprendente que el precio en la gasolinera no haya bajado en 82 años. Pero ha bajado y CNNMoney lo pregonó como una dádiva para los consumidores y la tambaleante recuperación económica con un ambicioso titular en primera plana: “Caída de los precios de la gasolina al rescate”.

¿Pero a quién se está rescatando?

¿Consumidores? ¿Pequeñas empresas? ¿Al equipo económico de Obama?

¿O se está rescatando a las grandes compañías petroleras?

Engordadas por los aumentos de los precios de petróleo y gas de la era de Bush, tiene sentido que “sacrifiquen” unos centavos o incluso años de “beneficios fijos” para inundar el mercado con hidrocarburos y limitar los progresos de las energías renovables, y en concreto la energía solar.

En marzo de 2013 –solo unas semanas antes del máximo en 82 años de los inventarios de petróleo– la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) informó de que las plantas de energía fotovoltaica generaron un 100% de la nueva capacidad de energía eléctrica de todo EE.UU. Fue una primicia en la historia de EE.UU., a propósito.

Puede que sea el motivo por el cual Arabia Saudí está adoptando el auge del esquisto estadounidense que actualmente transforma EE.UU. en un exportador de energía. En un puro sentido de libre mercado, esto no parece que tenga mucho sentido para los saudíes que dependen del petróleo. Pero Khalid Al-Falih, director ejecutivo de Saudi Aramco, se mostró entusiasta ante el Financial Times sobre el impacto positivo del petróleo estadounidense y su papel crucial al “tranquilizar” a los consumidores sobre la “fiabilidad de los suministros de petróleo”.

Más específicamente, Al-Falih dijo al FT que más producción de petróleo en EE.UU. “…solo cementa el consenso público y global que ya hemos conocido. El petróleo será el combustible preferido… por un amplio período de tiempo y tenemos que administrarlo, tenemos que invertir en él”.

Y lo están haciendo con perforaciones cada vez más profundas, cabildeo político, nuevas flotas de buques cisterna y, sacando un as de una de sus numerosas perforaciones, el fracking hidráulico.

Y el frenesí del fracking es el principal frente de la guerra preventiva de las grandes compañías petroleras contra el la capacidad en aumento de las energías renovables. Armadas con el creciente suministro de así llamado “limpio” gas “natural”, el plan de “exceder” el excedente solar se está desarrollando en EE.UU.

Un aumento masivo de la producción de gas natural no solo está envenenando los suministros de agua y causando terremotos, también está menoscabando la transición a las energías renovables –la solar especialmente– y obligando a gobiernos escasos de dinero a renunciar al futuro en favor de un presente barato y fácil.

El gas natural es, en efecto, un “factor influyente” para las grandes compañías petroleras que preservará la infraestructura del hidrocarburo durante décadas por venir y menoscaba tanto los progresos rápidos en tecnologías renovables y el deseo declarado del público estadounidense de más énfasis en la energía solar y eólica. Se sienten cómodas con más “gas neutral”, también probablemente por la elegante marca del gas de hidrocarburo como “limpio” y “natural”.

Pero nada triunfa sobre el resultado neto. Y las compañías petroleras lo saben. Todas las malas noticias sobre el clima y las extinciones y los derrames de los oleoductos del mundo no superan la simple economía, particularmente en tiempos difíciles. Tal vez sea el motivo por el cual tantos estén convencidos de que la aprobación de la tubería Keystone XL es, de hecho, el “final del juego” del planeta.

Si se aprueba, la nueva oleada de petróleo hacia el mercado –en combinación con el auge del fracking y una fuente masiva, identificada recientemente, de metano “atrapado” en los lechos marinos llamado “fire ice”, amplificará la “alentadora fiabilidad” de Khalid Al-Falih y “consolidará” el monopolio de las grandes compañías petroleras en el futuro.

Y, por cierto, es un futuro sombrío.
JP Sottile es un periodista independiente, historiador publicado, copresentador en la radio y documentalista (The Warning), 2008).

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/05/14/big-oils-war-on-the-sun/
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