12/27/2007

La ley igualitaria de la naturaleza es débil frente a la ley desigualitaria de la historia.

Michel Focault

Hace poco más de una docena de años, durante mis primeras visitas a Oaxaca, un guía explicaba a cierto grupo de turistas acerca de la posible relación de los grabados sobre las rocas que cubren los muros de Mitla, -el mictlán, o lugar del “descanso eterno” de los señores zapotecas- con antiguos caracteres procedentes quizá de China.

La imaginación y posible acierto histórico del que hablaba ante los visitantes sugería intercambios que se dieron hace milenios entre culturas distantes y separadas por un enorme océano, mucho más grande aún que toda la tierra conocida entonces.

La simetría de los relieves esculpidos en los muros de dicha ciudad sagrada representa símbolos labrados en piezas que a su vez fueron talladas, cada una, para ocupar un determinado espacio en las sorprendentes edificaciones. Es una técnica de construcción que se acopla a las ondas de los frecuentes movimientos sísmicos que ocurren en la región. Las piedras quedan en su lugar después de las sacudidas, por lo que las representaciones de los bajorrelieves no han sufrido alteraciones por esta causa.

Algunos restos de pintura todavía cubren los recovecos y pasillos que pudieron conservarse por siglos con esa sobriedad. Las escalinatas dividen patios que seguramente en las celebraciones y rituales saturaba el humo del copal. El aire que respiraban quienes se acomodaban en el Palacio de las Columnas, era impregnado de mezclas aromáticas que se revolvían con el olor de la gente que entraba y abandonaba los recintos durante las prolongadas reuniones. Estas se extendían en ocasiones durante varios días y noches en que no se callaba el bullicio de instrumentos, cánticos y conversaciones, en medio de la algarabía de los niños que correteaban juguetones y los llamados de los vendedores para que se arrimaran los marchantes a ver la mercancía y llevarla.

Los adornos de los atuendos lanzaban destellos a la luz de las antorchas durante las ceremonias nocturnas; cuando las fiestas tenían lugar en pleno día, la actividad parecía flotar entre nubes de penachos, telas y flores.

Los juegos que se practicaban tuvieron un lugar destacado en la antigua sociedad zapoteca, al igual que en el resto de las culturas de Mesoamérica.

Aún se conservan grandes espacios rectangulares que estaban delimitados con muros que en algunos sitios fueron cóncavos y sostenían aros de piedra colocados en distintas posiciones y niveles.

Las variantes en las dimensiones y formas de estos lugares dan idea de los estilos de juego. Algunos cronistas mencionan que en ocasiones los enfrentamientos culminaban con la muerte de los vencidos.

Una gran cantidad de rocas de toda clase y tamaño fueron transportadas y labradas durante cientos de años por las manos de incontables individuos que las colocaron para dar forma a las pirámides, así como las murallas, los patios y las viviendas de la gente que habitó, desde épocas tempranas, el Valle de Oaxaca. (5 mil a 3 mil aC)

Ubicándose en Monte Albán (conocida con este nombre por el español que se apropió de estas tierras después de la conquista) es posible contemplar las planicies donde se aprecian las huellas de otras poblaciones ocultas por la acción del tiempo.

Ésta metrópoli de la antigua América antecede a otras como Tenochtitlán y Tula, Tollan-Xicocotitlán y quizá halla sido en un tiempo contemporánea de Teotihuacan, la ciudad que veneraron, ochocientos años después de abandonada, los aztecas.

Lo elevado de su ubicación y lo recio de su arquitectura, nos hacen pensar en una ciudad construida en función de la guerra. Las atalayas dominan lejanías donde no podían pasar inadvertidos los forasteros o invasores.

Monte Albàn cuyo nombre zapoteco es Dauyacach, que significa “Colina de las piedras sagradas”, se construyó para que sobrevivieran sus habitantes ante las constantes guerras, quienes finalmente se dispersaron por los valles.
Estos combatieron, dominaron y a su vez fueron dominados por distintos agrupamientos emparentados entre sí y con otros extranjeros provenientes de la región del golfo de México, donde habitaron antiguamente los Olmecas. (1200 aC)

Cuando hicieron su aparición los europeos la ciudad ya tenía varios años despoblada.

En la parte baja de la colina donde se erigen sus pirámides se extiende la actual ciudad de Oaxaca, bautizada por los españoles del siglo XVI como “La Verde Antequera”. Abunda la cantera de tonalidad verdosa aplicada en las edificaciones.

Es la actual capital de una región multiétnica y gastronómicamente suculenta, que además nos maravilla con su tradición de bordados y arte plasmado en variedad de figuras y tonos que reinventan la luz sobre las telas y objetos. Singulares formas artesanales, lúdicas, como para establecer un contacto fuera de este tiempo y a través de la creatividad que nos lleva a otro mundo.

De pronto aparecemos ataviados con ropa de algodón y sandalias entre una multitud que hace lo mismo. La gente estrena atuendos y adornos mientras se deleita con las vendimias del tianguis que rebosa de acento indígena.

Para comer, las tlayudas, para beber es el mezcal. Además, el clima de Oaxaca trajo la tradición de hacer nieve: bocado de sabor afrutado y melosamente sabroso.

El quesillo se estira como liga y fundido lo untan en el maíz convertido en tlayuda, o sea, la tortilla de Oaxaca tostada y bañada de caldo de frijol.

Un tamal oaxaqueño es la masa de maíz con carne enchilada y envuelta en hojas de plátano. El mole es un lujo presentado como pasta achocolatada, ligeramente picante, que se acompaña con carne, generalmente de pollo.

El chocolate se bebe casi hervido con agua. El agrio sabor del chapulín y el gusano de maguey, nutren y condimentan, junto con hierba santa, los platillos de esta región.

De tales características es tal maravilloso lugar. Y podemos hablar de la genética autóctona, repartida en quinientos setenta municipios habitados por más de veinte etnias subdivididas en ocho regiones: La cuenca del Papaluapan, (Tuxtepec), La cañada, (Huautla de Jiménez) La Mixteca , Sierra Norte, Sierra Sur, La costa, Los Valles Centrales y el codiciado Istmo de Tehuantepec.

Este istmo, significó en el pasado un objeto imprescindible para el desarrollo de los estadounidenses. La historia de ambos países registra las presiones que ejercieron los distintos gobiernos de los vecinos para controlar el estrecho interoceánico. En 1914 se inauguró el Canal de Panamá y el Istmo de Tehuantepec fue temporalmente olvidado.

Ahora el mundo es muy distinto; los recursos como la biodiversidad y los energéticos, adquieren un significado estratégico cuya posesión y control han desatado una carrera sorda, insensible y cruel, que cambió radicalmente las reglas del juego geopolítico.
Las fronteras geográficas pasan a otra categoría debido a los numerosos tratados comerciales y la soberanía se pone bajo el acoso y la presión de las exigencias de los capitales que operan bajo sus propios esquemas globales.

No es remoto que pudiera desencadenarse una transformación que diluya el pacto federal en el corto plazo y pierda el país su actual fisonomía para dar lugar a dos o tres regiones con características socioculturales y económicas específicas. A un costo político, económico y social imposible de calcular.
El impacto de lo que se decidió hacer veladamente en el Istmo, es de consecuencias tales que afectan en todos los renglones constitucionales y en la sociedad contemporánea, principalmente en la vida de los ciudadanos mexicanos que habitan en dicha región.

Me preocupan y a la vez me decepcionan los gobiernos de nuestro país que permiten que los intereses extranjeros, por medio de las trasnacionales y los políticos enriquecidos en el poder, se apropien nuevamente de una parte del suelo de la patria. Esta zona fue defendida históricamente por individuos íntegros, de la estatura y dignidad del presidente Benito Juárez y el general Lázaro Cárdenas, en cuyo gobierno fue rescatado el istmo que hasta entonces estaba concesionado a los estadounidenses por un acuerdo que se tuvo en fecha cercana a la primera mitad del siglo XIX y que no se había anulado cuando asumió la presidencia.

El istmo de Tehuantepec representa una zona de gran relevancia para los planes de control político-militar y expansión de EU hacia Centro América y América del Sur.

Además, Junto con el canal de Panamá conformaría la ruta por donde pudiera desplazarse más del diez por ciento de la mercancía del comercio que se ejerce mundialmente y es el puente de flujos migratorios y hasta la droga que viaja hacia el norte por tierra.

Me atrevo a presumir que los presidentes mexicanos, durante los últimos cuatro sexenios, obedecieron a intereses que dieron y darán más beneficios a los habitantes e inversionistas de Estados Unidos y europeos, que a los propios ciudadanos mexicanos, a menos que pertenezcan estos a las reducidas clases altas y las mafias que de alguna forma han salido beneficiadas con el auge neoliberal.

A partir del periodo de Miguel de la Madrid Hurtado, han actuado como si los conciudadanos fueran gente de otra categoría, que puede servir en los empleos de las trasnacionales cuyos salarios no cubren siquiera necesidades básicas.

El lugar donde estudiaron, su educación, entrenamiento y quizá algunos rasgos psicológicos y de su propia idiosincrasia, les hicieron abrazar el llamado Universalismo Europeo y subordinaron la política nacional de sus sexenios al discurso del poder estadounidense. Amenazados, real o imaginariamente por alguien, o convencidos de las bondades de la cultura del dólar, el caso es que han traicionado con lujo de hipocresía, una y otra vez, al pueblo. Le han mentido y lo han rebajado a la condición de esclavo del nuevo colonialismo. Con veleidad comprometen los recursos como el agua, el petróleo, la biodiversidad y la cultura milenaria de los pueblos de la región y del país.

¿Qué clase de gobernantes ha tenido México y algunos países latinoamericanos que cada día son más pobres y menos dueños de sus recursos? (Haití, Colombia, Panamá, Nicaragua, Ecuador, y otros)
Gente ambiciosa, que trata de llevar la fiesta en paz con los sucesivos gobiernos estadounidenses, que les permiten a su vez acumular una envidiable fortuna sin ser molestados, pero siempre bajo la amenaza de fuerzas desestabilizadoras o derrocamientos.

Han asimilado una evidente domesticación pro yanqui, de tal suerte que firman tratados ominosos que desencadenan estallidos sociales por rebajar tanto la calidad de vida de sus gobernados, que bien harían en llamarse víctimas. Sometidos a los organismos financieros internacionales y las mafias que operan las trasnacionales, como si fuesen empleados de categoría muy inferior, arriesgan todo el edificio de nuestra sociedad. Ávidos de poder y sin dominio muchas veces de sí mismos, suelen exhibirse como bufones ante el mundo y al mismo tiempo son contrabandistas de la riqueza de su país.

No han faltado en la historia; desde Santa Ana, hasta los cuatro jinetes de este Apocalipsis neoliberal de nuestros días: De la Madrid, Salinas, Cedillo y Fox.

El que tenemos ahora va por la misma línea: condicionó el apoyo que le dieron para conservar la presidencia pese al fraude, a cambio de toda facilidad posible a la transformación que sufre el istmo de Tehuantepec y más que nada la militarización yanqui en nuestro territorio, por medio de maquillajes y membretes de planes y proyectos motivados por los aviesos capitalistas convencidos de que el mundo solamente es para ellos y el resto no debe aspirar más que a ser la fuerza de trabajo.

El presente estudio comenzó hace aproximadamente diez años en forma de tarea escolar y a partir de entonces no he dejado de comprobar que las acciones de los gobiernos de América del Norte apuntan en esa dirección.

En el año 2002, envié ingenuamente una carta en respuesta a una convocatoria que realizó el entonces presidente Vicente Fox para diseñar el Plan Nacional de Desarrollo. Hablé claro de este asunto, sugiriendo que el negocio del canal seco, transoceánico, multimodal, fuese para beneficio de los mexicanos por medio de obras sociales tan requeridas en todos los rubros.

Jamás obtuve respuesta. Ellos ya tenían y conservan su plan que no es otro que plegarse al plan de los gringos. Una vez más en esta historia cíclica.

No sabía a quién acudir para tratar de provocar una investigación y posibles foros o debates para ventilar este asunto, por cierto demasiado ocultado por las autoridades o, mejor dicho, bastante maquillado con argumentos y nombres rimbombantes como: Plan de las Américas, Plan de Desarrollo 2000, Plan Puebla Panamá, Plan Mérida y el abominable ASPAN. (Acuerdo para la seguridad y prosperidad de América del Norte)

Todos son engendros de una sola bestia, agazapada en el discurso del progreso y las oportunidades. Palabrería abiertamente neoliberal que se empeña en articular a la humanidad bajo el dominio del mercado y de las armas que lo custodian.

Decidí darme a la tarea de documentar y continuar con estas reflexiones que ya es necesario sacar a la luz.

Agradezco a todas las personas que comprendieron su importancia y contribuyeron para el presente trabajo.

Mi admiración y reconocimiento para quienes antes y después de esta obra, han investigado y publicado sus trabajos para que los ciudadanos estemos más informados sobre este tema que tiene la relevancia de ser decisivo para el futuro de los mexicanos. Vuelven sobre el Istmo de Tehuantepec

En momentos de agudización de problemas sociales y crisis políticas, como la que vivimos en estos días, es necesario mirar de frente la historia y hacer nuevamente las preguntas que no han sido del todo contestadas y cuyas respuestas quizá contienen aún mucho material que nos puede servir para descifrar el entramado que se encuentra detrás de los conflictos y que no nos permite ver hacia el fondo, tratándose éste de esconder y disimular por los sucesivos poderes que se han servido de los bienes de nuestros países en lugar de servir a sus habitantes.

Es preciso recordar aquél siniestro “pacto de la embajada”, que desencadenó la usurpación de Huerta y el crimen de Madero el 22 de febrero de 1913: todo por el control del petróleo mexicano. El gobierno de Estados Unidos una vez más irrumpió en la vida política de este país y con ello no tan sólo precipitó la caída y muerte de un revolucionario, sino que su intromisión -que incluyó la venta de armas a las distintas facciones- tuvo que ver profundamente con una guerra civil de consecuencias terribles en pérdidas humanas y materiales, cuya recuperación significó endeudamientos y pactos sumamente penosos.

Enseguida fue vendida la paz a cambio de una desastrosa dependencia económica y tecnológica, que en gran medida ha dificultado el desarrollo como una de las causales del atraso sociocultural que padece la población y que se agrega a la histórica falta de un auténtico compromiso social, por parte del Estado.

¿Qué hay detrás de los puntos medulares de los endeudamientos con el FMI y los tratados comerciales de América del Norte (TLC, ALCA, ASPAN) y qué similitud guardan en su lógica con los decisivos acuerdos llamados de Bucareli, signados durante el gobierno de Álvaro Obregón? ¿Está el país entrampado en una espiral de neocolonialismo?

Lo que aconteció entre 1901 y 1941, trazó el rumbo de la política hasta nuestros días, configurándose ésta cada vez más a favor de los grupos capitalistas estadounidenses. Aparecen registrados en este lapso los crímenes y las expropiaciones de tierras en la “Faja de Oro” y de las Huastecas, al igual que las conversaciones y acuerdos del embajador Lane Wilson con Victoriano Huerta, con la idea de hacerse del poder desconociendo a Francisco I. Madero, quien fuera asesinado al igual que su hermano Gustavo y el vicepresidente Pino Suárez.

Toda una trama para extraer la riqueza, sin obstáculos, contando con la venia de los cómplices de la época.

A casi un siglo de distancia de la “revuelta” de 1910, nuevamente nos mueven vientos de cambio revolucionario y no tan sólo las estructuras institucionales muestran agotamiento al igual que las viejas prácticas del ejercicio del poder, si no que una vez más el gobierno de Estados Unidos aparece en la escena y no precisamente como extra de la trama, sino con el papel estelar. Siempre ha estado ahí, invariablemente; como “socio”, cliente, proveedor, espía y beneficiario de nuestras crisis.

Desafortunadamente ha dominado el terreno como fuerza que es el llamado “Imperio americano”. No está nuestro país exento de su determinismo en todos los renglones bilaterales, tanto en lo comercial, como en lo político e ideológico, hasta en lo moral y no se diga en lo cultural. La influencia es enorme y no es exagerado decir que la historia de México, durante casi doscientos años, ha estado ligada en forma dependiente, incluso sumisa en ocasiones como la presente, al poderío y expansionismo del país que es vecino en el norte.
No es poca cosa ser los “Estados Unidos Mexicanos”.
La presión en nuestro tiempo se ha intensificado al grado de operar “ellos” la decisión política más importante del país, que es la sucesión presidencial. Ahora no es imprescindible que los embajadores hagan largas estadías en nuestro territorio para afianzar acuerdos, sino que los ex presidentes, como Ernesto Zedillo y Carlos Salinas, cursaron estudios en universidades norteamericanas y despachan en sendas oficinas en los centros financieros de allá, del norte. No es una ocurrencia popular llamarles gerentes en lugar de presidentes, es la realidad.
El control hacia México se ejecuta vía la presidencia de la república y ya ni siquiera es necesaria la carrera política sino que basta con haber dirigido la sucursal de una trasnacional como la Coca Cola, para contar con el visto bueno de Washington.

México vive un pre-estallido social generalizado que puede ser de funestas consecuencias. Grupos de los Estados Unidos y españoles en combinación con mexicanos lo instigan como beneficiarios. Esa es la tesis que sostengo a partir del análisis documental y en base a la observación del desenvolvimiento de los acontecimientos actuales: Desde Estados Unidos se pretende el control absoluto del paso interoceánico en el Istmo de Tehuantepec y con ello crear una “zona de seguridad” en la región. El desmantelamiento del artículo 27 Constitucional llevado a efecto por el ex presidente Salinas ya apuntaba en esa orientación: se negoció la posesión de la zona ístmica y únicamente falta la crisis social y política para consumarlo en hechos. De Chiapas se pasó a Oaxaca y tal vez veremos el sureste sumergido en esta vorágine provocada.
Ahora vamos a tratar de responder
¿Por qué?

Lo que llamo “La saga del Istmo de Tehuantepec, (Cerro del Tigre en Náhuatl) es un plan que desde mi perspectiva implica antecedentes políticos y una evolución histórica que es posible que tenga una vinculación muy directa con lo que se vive en el país en estos días; inestabilidad que en breve pudiera desembocar en ingobernabilidad.

La parte angosta del sur de la República Mexicana, lo que llamamos Istmo de Tehuantepec, es una región sumamente estratégica en términos de riquezas naturales como fuentes de agua no contaminada, petróleo, uranio y una gran riqueza biótica. Además ofrece la posibilidad de rutas comerciales desde el norte al sur del continente o viceversa, así como entre ambos océanos (Pacífico y Atlántico) que divide dicha zona ístmica. Un paso interoceánico ha sido concebido y discutido por los gobiernos de México y EU, desde la época de Santa Anna.

En distintos momentos los vecinos norteños exigieron la posesión y por tanto el libre paso a través del istmo y hasta se llegó a construir un ferrocarril concesionado a una compañía inglesa cuando gobernaba Porfirio Díaz: “El Tehuano”, inaugurado en 1907.

Al finalizar el siglo XIX fue enviado por el gobierno francés, monsieur Lesceps, (El contratista del Canal de Suez) quien sugirió, como lugar idóneo para la realización del canal, el Istmo de Tehuantepec. Sin embargo, las condiciones sociales del país no estaban como para ceder el paso a los franceses y estadounidenses que pretendían asociarse y éstos últimos buscaron otra alternativa: La gran Colombia, en una parte muy angosta y con abundantes recursos hidrológicos; Panamá, entonces departamento colombiano.

La previsible negativa de los colombianos devino en una guerra que se conoce como la “Guerra de los mil días” que costó alrededor de noventa mil vidas y la pérdida del territorio.

Finalmente fue tomada esta parte del país y los estadounidenses “inventaron” la “independencia” de Panamá para construir el canal.
El nudo gordiano lo rompió el primero de los Rooseveltes, con el famoso I took Panamá and talked about it afterwards, la arrebató desmembrando a Colombia y disputándola después con el negocio de la indemnización. Por lo demás así quedó cerrado en América el capítulo de la construcción de la vía interoceánica. González (1973) p.123.

En 1903 se firman unos tratados a perpetuidad entre ambos países para ceder el istmo panameño con la idea de agilizar la construcción del canal que se realiza entre 1903 y 1914.

Hacia 1908 se reconoce plenamente la independencia de esta nueva república, después de entregar E.U. ochenta mil dólares al congreso colombiano. A partir de ese año y hasta finales de 1999, fue cruzado por alrededor de 800 mil navíos de diferentes calados y procedencias, hasta que se comenzaron a construir los barcos “Pos-panamax”, de los cuales existen actualmente unos 300 navegando los mares del planeta y cuyas dimensiones hacen imposible atravesar de un océano a otro a través de dicho canal.
La importancia que tuvo el canal de Panamá, comercial y militarmente durante un siglo, está fuera de toda duda. Sin embargo, esta compleja obra de ingeniería que continúa brindando un importante servicio, al ser la única posibilidad de paso interoceánico, (además del Estrecho de Magallanes) fue “devuelta” a los panameños el 31 de diciembre de 1999 en una ceremonia pomposa y al mismo tiempo discreta.

Años antes tuvieron lugar los “acuerdos Torrijos-Carter” (1977), por medio de lo cual se retiró la cláusula de perpetuidad del tratado anterior, así como los conflictos que desembocaron en las invasiones de Granada y Colón. Fue la época de las protestas y brutales represiones estudiantiles. Sin respetar la soberanía fueron construidas las bases militares (la base aérea Howard y la estación naval Rodem) en las islas panameñas y posteriormente vino el secuestro y encarcelamiento de Noriega, la sangrienta invasión y bombardeo por parte de las tropas navales y aviación estadounidense, (1986) entre otros hechos que tuvieron lugar en esta región latinoamericana.

Las grandes transnacionales y los gobiernos de Estados Unidos y España, principalmente, voltean nuevamente hacia México, específicamente hacia Tehuantepec, al tiempo en que en Panamá se programó un referendo que tuvo lugar el 22 de octubre de 2006, donde los ciudadanos decidieron el futuro del canal como principal recurso económico del país.

Setenta por ciento de los panameños votaron a favor de una ampliación cuyo costo ascendería a unos 5 mil 250 millones de dólares y los trabajos de construcción llevarían unos siete años.

Tuvieron que movilizarse las autoridades del canal, ya que se estima que su vida útil concluye en el año 2012, sin que ello signifique que quedara en desuso.

La tecnología de canales secos multimodales que emprende EU, así como las alternativas que ofrece Centroamérica en Nicaragua y el Istmo de Tehuantepec en México, pudieran significar una fuerte competencia para la ACP (Administración del Canal de Panamá).

El istmo mexicano ofrece condiciones idóneas para abrir, no ya un canal como ruta navegable, si no que puede abrigarse un megaproyecto que contemple la construcción de una doble vía de ferrocarril y varias autopistas para conectar los puertos de Coatzacoalcos, Veracrúz y Salina Cruz, Oaxaca, y entre ellos las conexiones hacia el norte y hacia el sur de América. Este nuevo plan se dio a conocer en el inicio del sexenio de Fox con el nombre de: Plan Puebla Panamá, aunque tiene antecedentes en el gobierno de Echeverría.

Pude comprobar con los viajes realizados en 2004, que todo lo que había supuesto a partir de las lecturas y de observar el curso de la política en México, junto con el fenómeno social del neoliberalismo, está a la vista.
Las autopistas ahí se encuentran y el artículo 27 constitucional fue modificado por Carlos Salinas para facilitar la reconversión socio-geográfica de esta región. Pudiera abundar más en otros detalles como lo es la energía eólica que ofrece esta “cintura” del país, convirtiendo la zona en un lugar privilegiado para aprovechar las potentes y constantes corrientes de aire que cruzan de uno a otro océano, específicamente en un área cercana a un lugar que se conoce como “La Ventosa”.

Una de las grandes modificaciones se efectuó en 1992, con Carlos Salinas de Gortari, cuando se reformó el artículo 27 Constitucional en materia de tenencia de la tierra, donde se convirtió la propiedad social en propiedad enajenable, así se legaliza que el ejido y la propiedad comunal puedan rentarse o venderse a particulares, restándole además importancia a la asamblea ejidal.
En la ley agraria reformada en 1993 debido a esta modificación, se establecen los mecanismos por los cuales se pueden comercializar las tierras ejidales.
Almeyra y Alonso (2002) P.66

Artículo 45.- Las tierras ejidales podrán ser objeto de contrato de asociación o aprovechamiento celebrado por el núcleo de población ejidal, o por los ejidatarios titulares, según se trate de tierras de uso común o parceladas, respectivamente. Los contratos que impliquen el uso de tierras por terceros tendrán una duración acorde al proyecto correspondiente, no mayor a treinta años.

Ya se han instalado cientos de generadores eólicos con los que se pretende alimentar de energía a las industrias que se posicionen y comiencen a invertir como Aurrerá-Walmart, Repsol, Monsanto y otras.

Considero que no debe ser visto de forma negativa el progreso, siempre y cuando el país se vea beneficiado directamente del mismo. Al decir “el país”, me refiero a la gente de toda condición que pueda recibir dicho beneficio traducido en servicios y oportunidades de desarrollo, al igual que una mejoría sustancial en la calidad de vida.

El problema surge cuando los beneficiarios son los dueños de los capitales extranjeros que se han apropiado de los recursos y en este caso dichos inversores trasladan las ganancias a sus respectivas naciones. De hecho, en su mayoría son principalmente compañías españolas y estadounidenses las que hasta ahora han invertido.

Hasta el momento prevalece una decidida resistencia por parte de las agrupaciones civiles; comisariados y otras representaciones populares, para que se lleve a cabo este plan concebido desde la óptica global y sobretodo neoliberal, sin embargo, constantemente son acosados los pobladores para que dejen sus tierras.

El Plan Puebla Panamá (PPP) habla del desarrollo de la región sur de México integrada por los estados de Vreracrúz, Puebla, Guerrero, Oaxaca Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo;región caracterizada por una enorme pobreza y un enorme despilfarro de riquezas naturales. Pero también habla del desarrollo de los paìses centroamericanos (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá) así como la integración del sureste de México con Centroamérica por medio de una seri de corredores logísticos de infraestructuras de transporte 8carreteras, puertos marinos, aeropuertos), comunicaciones (redes de fibra óptica) y energía 8electricidad y gasoductos) BIODIVERSIDAD 33/1 Agosto-2002.
Las condiciones económicas recesivas en E.U habían impedido mayores flujos de capital hacia la zona a través de los organismos financieros que acostumbran endeudar a los países en desarrollo, sin embargo, el gobierno de Bush encontró la manera de enviar los primeros quinientos millones de dólares con el argumento de la colaboración mutua contra el narcotráfico y otros delitos relacionados con la seguridad de Norteamérica.
La presión de las trasnacionales sobre la zona va en aumento y en breve pudiera modificarse el acuerdo constitucional que mantiene el sector energético estatizado para quedar ofertado al capital internacional junto con los recursos del Istmo.
Todo ello ha sido acompañado de crisis y rupturas entre grupos sociales donde no ha faltado la represión de las fuerzas del Estado. La gobernabilidad se ha tornado más vulnerable con lo que se hace propicia la intervención externa y de ahí una negociación en condiciones desfavorables que dejan para el otro las ventajas de los acuerdos.

Estas fechas me recuerdan a los años anteriores e inmediatamente posteriores a 1910, cuando el petróleo se convirtió en el detonante de la guerra revolucionaria tras el crimen de Madero. Enseguida vinieron los “Acuerdos de Bucareli” con el gobierno obregonista y no hemos dejado de ser de alguna manera sometidos a los intereses de los organismos financieros internacionales, por medio de créditos impagables, acuerdos de libre comercio, entre otras medidas bastante difíciles para la vida de un ciudadano que vive del salario y absolutamente cruentas y despiadadas, para los millones que ni siquiera salario tienen.

Volviendo al motivo de la presente consideración, quisiera mencionar un artículo de Walter Goobar (Buenos Aires) titulado “Confesiones de un golpeador económico”, (Público-24-05-2005) en el que habla de un libro escrito por un tal John Perkins, quien por muchos años trabajó al servicio del gobierno de Estados Unidos para introducirse a países pobres y mediante indicadores económicos falsos y otras truculencias, lograba involucrarlos en créditos imposibles de pagar. Con ello se desestabilizaban las respectivas economías, por lo que se recurría a métodos de cobranza bastante extremos.
El autor narra que Indira Gandhi fue visitada por un representante de E.U, quien le llevó un mensaje donde se le decía que 70 inversionistas estadounidenses, con contratos de inversión de 30 mil millones de dólares, viajarían a Nueva Delhi en cuestión de horas si ella aceptaba un crédito por la misma cifra del FMI.

Gandhi recibió al representante en su despacho del parlamento, pero rechazó la oferta con el argumento de que con dificultades acababa de pagar un empréstito de dos mil millones de dólares y no veía cómo aceptar este “negocio”. Según un alto funcionario, ella pagó con su vida este rechazo.

Así actúan estos monstruos del dinero. Por eso no dudo que una crisis que se agudice con elementos explosivos, tales como el crimen organizado y el no organizado, la corrupción desmedida en los distintos niveles de gobierno, la inoperancia del Estado, etc., viene a la medida para consumar planes como la enajenación del istmo de Tehuantepec.

El proyecto Puebla-Panamá es la cara económica del plan militar Chiapas 2000, renovada estrategia contrainsurgente de rostro más “amable” puesta en práctica por la Secretaría de la Defensa Nacional, dirigida a “quitarle las banderas” a los zapatistas sobre la base de la legitimidad democrática” del nuevo régimen (Carlos Facio, La Jornada, 11.XII.2000).

Más que nunca debemos informarnos sobre lo que se tramó y negociaron los gobiernos recientes en el contexto neoliberal que se ha instalado políticamente en el país y que ha comprometido no tan sólo recursos naturales, como bienes de la nación que no de las corporaciones, sino también la soberanía sobre espacios geográficos, como lo son las playas, bosques y otros lugares estratégicos por la cercanía de yacimientos o rutas de comercio internacional.

Las señales sobre una intención que opera desde los centros del poder son múltiples y lo que sucede en el sureste mexicano, especialmente en Chiapas y Oaxaca, no es espontáneo.

De océano a océano a través de una “Franja” de tierra
Vasco Núñez de Balboa divisó el que conocemos como Océano Pacífico el 24 de septiembre de 1513, junto con los expedicionarios que le acompañaron en la exploración que le llevó cuatro meses y medio hasta su regreso a la Antigua el 19 de enero de 1514.

El hallazgo de otro mar hacia el sur despertó el interés de encontrar una ruta navegable a partir de la costa, ya reconocida por los españoles desde la Florida hasta el Darién. Fue la aventura que inició Fernando de Magallanes la que finalmente demostró la inexistencia del paso interoceánico a través de la masa del continente, después de navegar los Ríos y afluentes que desembocan en el Atlántico, como el Amazonas y el Río de la Plata.

La castigada expedición circunnavegó por primera vez el globo, logrando pasar los mares agitados y los vientos del estrecho que divide el cono del sur de América, de los helados archipiélagos antárticos y que por tal motivo recibe el nombre de “Estrecho de Magallanes”, (1519-1522) según nos lo hacen saber los apuntes de la bitácora que llevaba el cronista italiano Antonio Pigafetta, (1491-1534) quien sobrevivió a Magallanes al ser éste emboscado y muerto por los nativos de una de las islas del Pacífico del Sur.

Desde el siglo XVI, se pensó en la forma de abrir un canal en la parte angosta del continente, empero el desgarrado devenir de los pueblos que la conforman en lo que se llama Centroamérica, imposibilitó la organización y fuerza económica necesaria para semejante empresa. En su lugar, Estados Unidos capitalizó la angostura para garantizarse el anhelado paso. Con Panamá materializó el plan a través de la construcción de una obra de ingeniería cuya magnitud queda para las páginas que dedica la historia a las empresas titánicas.

Fue necesaria la guerra y la ruptura de una soberanía emanada de un movimiento independentista consumado desde el siglo XIX, a un elevado costo en vidas. A la gran Colombia le cercenaron Panamá con la idea de “abrir” la tierra y permitir que los barcos fuesen de un mar a otro y de ahí a cualquier puerto del mundo.

Evitar el largo y penoso viaje marítimo hasta la Tierra de Fuego, para llevarse lo que fuera desde New York a Los Ángeles, o hasta San Francisco, o viceversa, era y es algo sustancial para la vida de los Estados Unidos, si tomamos en cuenta que las costas de ambos océanos se hayan alejadísimas entre sí y no todo es transportable por aire, por ejemplo el petróleo.

Una de las imágenes más difundidas por el cine de Hollywood, representa las caravanas de carretas y jinetes que cruzaban desde la costa del Este para alcanzar las tierras “cobradas” del Oeste, a las que la imaginación de la época atribuía riquezas auríferas, valles fértiles y otras bellezas, como sus alegres salones y abundantes oportunidades de emprender cualquier cosa.
Mas era necesario vencer a las tribus autóctonas y al clima inhóspito de las montañas y los desiertos, además de sortear las crecidas de los caudalosos ríos. Éstos llegan a tener en algunas zonas grandes ensanchamientos, pero también rugen dentro de profundos cañones.

Cruzar Norteamérica, desde el Atlántico al pacífico, era una aventura que muchos solamente experimentaron una sola vez en su vida: cruzaron y no volvieron. Se convirtieron en colonos del Oeste de los Estados Unidos.
El cómo llegar al Oeste más rápido y seguro, se convirtió en una búsqueda obligada para las empresas y para el gobierno de esta potencia económica. La red de ferrocarriles desarrollada desde la segunda mitad del siglo XIX pronto se extendió por el territorio, sin embargo, es mucha la distancia en millas terrestres.
De ahí que se buscara la ruta a través del mar, siendo el Istmo de Tehuantepec el paso idóneo para ir de una costa a otra del país, por lo que “negociaron” con el gobierno de Santa Anna, después de haber invadido y finalmente despojado a México de la mitad de su territorio entre 1847 y 1848. Este gobernante concertó con los vecinos norteamericanos un pacto en 1842 y que fuera ratificado en 1853, conocido con el nombre de Tratado de La Mesilla, en el cual se otorgó a los estadounidenses, además de este territorio, la servidumbre de paso por el Istmo.

Afortunadamente no fue llevado a la práctica el acuerdo que hubiera significado seguramente la presencia de tropas y algunas bases para resguardar el tránsito de los vecinos. Con el tiempo hubiera sido seguramente una extensión de aquél país y tendríamos doble frontera con Estados Unidos: en el norte y en el sureste.

Casi un siglo después, cuando Lázaro Cárdenas tomó posesión como presidente de la República el 1º de diciembre de 1934, una de las primeras acciones que realizó su gobierno fue buscar y finalmente encontrar la manera de nulificar el Tratado de La Mesilla, a través del recurso de la denuncia (anulación).

Los altos funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores le pusieron al tanto detalladamente de los asuntos pendientes con los Estados Unidos. Entre los datos que le fueron presentados se encontraba la vigencia del artículo VIII de dicho tratado y cuyo cumplimiento podía ser reclamado en cualquier momento.

En la lista que se le proporcionó estaba en primer lugar la vigencia del artículo VIII del Tratado de La Mesilla. Se le informó que Santa Anna lo había ratificado y que, por ello, los norteamericanos podían exigir, en cualquier momento, el paso por el istmo de Tehuantepec, y que México, por tanto, no le quedaba otro recurso que acceder a tales demandas de nuestros vecinos si hacían valer la obligación concertada en el pacto de 1853(…) González (1973) p.9.

Cárdenas instruyó a quien por entonces era embajador ante el gobierno de Washington, el Doctor Francisco Castillo Nájera, para que llevara a cabo la negociación que librara a México de la obligación de permitir irrestrictamente el paso de los viajeros estadounidenses con sus mercancías y valijas de correo, por la ruta del Istmo de Tehuantepec.

Sin duda se trataba de una misión que exigía además de habilidad diplomática, condiciones favorables y éstas se dieron en parte gracias a la política de buen vecino que mantuvo el presidente Franklin Delano Roosevelt.
La encomiable actitud del embajador de México tuvo en cuenta este factor y se aprovechó de un viaje que fue necesario realizar para asistir a la Conferencia de la Paz celebrada en Buenos Aires.

A bordo del barco que lo transportaba junto con otros funcionarios encontró el momento para conversar con el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Sumner Welles. El doctor Castillo le solicitó durante la charla que su gobierno considerara dejar sin efecto los derechos del artículo VIII del tratado. Argumentó que en los años transcurridos desde la época en que dicho tratado fue signado, jamás fue utilizado el paso por el Istmo de Tehuantepec, de manera que no tenía sentido mantenerse en el acuerdo, además la reunión hacia donde viajaban en la capital Argentina, tenía el espíritu de la buena voluntad entre los vecinos del continente, ocasión que hacía propicia la suspensión o “denuncia” que dejara sin efecto el acuerdo.
Así se le hizo ver a Welles, quien estuvo a favor de la idea y pidió tiempo para consultarlo con el secretario Cordell Hull. Durante los trabajos de la reunión el embajador mexicano insistió con su petición ante el pleno donde se encontraba el presidente Rossevelt, quien ofreció analizar la propuesta y ponerla a consideración del Departamento de Marina. Sin embargo el esfuerzo diplomático mexicano no había logrado un documento escrito, donde quedara asentado el avance que se tuvo con la aceptación de Welles, Hull y el propio presidente, quienes desde el principio vieron con simpatía la idea.

Esta situación motivó a Castillo Nájera a elaborar un memorándum que mencionaba algunos asuntos bilaterales, dejando a propósito en segundo término lo concerniente a la anulación de los derechos concedidos en el artículo VIII del Tratado de La Mesilla. En el documento se argumentaba que la demora del Departamento de Marina impedía el cumplimiento de los acuerdos, porque aún no se daba respuesta a la consulta formulada al respecto.

Después de algunos meses de espera, en la Misión diplomática mexicana en Washington fue recibida la noticia favorable a la gestión que realizó el doctor Castillo Nájera, con lo cual se liberaba el compromiso de permitir a los estadounidenses el libre paso de personas, mercancías y correspondencia, por el Istmo de Tehuantepec, compromiso que fue ratificado por Santa Anna y el jefe de los conservadores Manuel Díez Bonilla en 1853.
La anulación del acuerdo está fechada el 14 de abril de 1937, es decir, transcurrieron ochenta y cuatro años sin que se ejerciera el derecho pactado.

Los hombres ligados al Istmo de Tehuantepec, a uno y otro lado de la frontera, de Santa Anna a Polk, Juarez, Buchanan, Ocampo, Mc clane, entre otros, tuvieron sus motivos y visiones para ambicionar, vender o defender esta angostura geográfica como paso estratégico que además ofrece riquezas naturales gracias al variado clima, suelos, subsuelos y los caudales de sus ríos.

Cuando el petróleo se convirtió en la sustancia más codiciada del planeta, el Istmo aumentó su valor geopolítico debido a su proximidad a los grandes yacimientos que aún controla México.

La distribución social de la zona abarca en nuestros días una población superior a dos millones de personas, que representan el veinticuatro por ciento del total de habitantes de Oaxaca. Comprende mil doscientos treinta núcleos agrarios de los cuales el noventa y cinco por ciento son ejidos y sólo doscientos cuarenta y nueve de ellos están en municipios que tienen más del cincuenta y un por ciento de indígenas. Setenta y tres núcleos más están en el rango del treinta y un al cincuenta por ciento de indígenas y novecientos ocho núcleos cuentan con el treinta por ciento de población indígena. Entre ellos encontramos chinantecos, mazatecos, zapotecos, mijes, nahuas, popolucas, ikoots, chontales, mixtecos, ixcatecos, tzotziles, chochos, zoques y huaves.

Indígenas y pobreza son dos realidades unidas. En el sureste del país habita el 74 por ciento de la población indígena nacional, en el 84 por ciento de sus municipios se vive la alta y muy alta marginación y es aquí donde se ubican más del 50 por ciento de las localidades del país cuyo número de habitantes es menor a 2 500. Almeyra y Alonso. (2002) P.33.

Esta variedad étnica y su riqueza biótica sufren una gran transformación a partir de los primeros acuerdos para el megaproyecto del PPP. (Plan Puebla Panamá) Las resistencias que a lo largo de la historia han encarnado los habitantes del Istmo, se concatena con las actuales luchas que mantienen las comunidades ante el embate de la punta de lanza que el neoliberalismo ha trazado en la zona.

En busca de un paso

La llegada de Hernán Cortés a las playas de lo que hoy es el Golfo de México, donde fundó él mismo la Villa Rica de la Verdadera Cruz en 1519, así como la derrota de los aztecas en Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521, significaron el comienzo de un rumbo diferente para los pueblos establecidos en este territorio del planeta que comenzaban a descubrir los españoles.
Los europeos avanzaron conquistando a su vez territorios y tribus sin saber a ciencia cierta dónde se encontraban. La búsqueda de riquezas, principalmente oro, ocupaban su interés.
Todo lo demás pasaba a segundo término, salvo cuando se establecían en las encomiendas que les permitían poseer tierras y esclavos para trabajarlas conforme a las leyes establecidas a partir del coloniaje de las primeras islas americanas. Sin embargo, el colonialismo en el continente tuvo que esperar a que la acción de los conquistadores culminara con el sometimiento y pacificación de los naturales, quienes fueron combatidos con la peor saña jamás practicada, según las narraciones de cronistas y frailes, como Bernal Díaz o el propio Bartolomé de las Casas, así como los propios testimonios de los indígenas sobrevivientes a los tormentos o persecuciones a los que fueron sometidos.

Dichos acontecimientos quedaron narrados en códices que se conservan en museos y colecciones particulares como el Mendocino, el Celia Nuttal, Borgia, el Códice de Tlaxcala, entre otros que se hayan dispersos por el mundo. Los genocidios practicados en estas tierras nunca han merecido disculpas ni recapitulación alguna en ningún sentido, hasta donde se sabe.

Cortés venció y cautivó a Moctezuma y con ello acabó con el mayor poderío organizado en la región. A la postre obtuvo, directamente de Carlos V, el Marquezado del Valle de Oaxaca. Para entonces ya se pensaba en explorar la mar del Sur, descubierta unos años antes por Núñez de Balboa.

El marqués del Valle de Oaxaca, y más tarde el sobrino Francisco Cortés de San Buenaventura, iniciaron la exploración de dicho mar, sin despegarse tanto de la costa, dando su navegación en el golfo que lleva el nombre de mar de Cortés y cuyas tierras él mismo bautizó como Las Californias. Los barcos fueron armados en las bahías de Huatulco y la expedición culminó con un desastre al enfrentarse a los bravíos aborígenes de la península bajacaliforniana.

Cortés buscaba afanosamente las riquezas de Cíbola y Quibirra. Míticas ciudades cubiertas de metal precioso, según la descripción de otros expedicionarios náufragos que sobrevivieron y cruzaron desde las costas de la Florida, entre los que se recuerda a Albar Núñez Cabeza de Vaca y su ayudante Estebanico. El oro no fue encontrado y Hernán Cortés gastó sus últimos reales en la empresa. Posteriormente viajó a España donde murió.
La costa americana del Océano Pacífico permaneció a la espera de nuevos aventureros y salvo algunos comerciantes de pieles, rara vez se navegada.
La importancia de los puertos del Pacífico llegó a partir de la expedición de Manuel López de Legaspi y Andrés de Urdaneta. Pilotos que zarparon de la Bahía de Tenacatita en las costas del actual estado de Jalisco y encontraron las Islas que bautizaron como Filipinas en honor al príncipe español descendiente de Carlos V, Felipe II de España.

En ese momento comienza el comercio con Manila, capital del archipiélago y posteriormente se extiende hasta China.

El carey, el bambú, el marfil, la seda, la porcelana y otros productos, pronto invaden los comercios de la Nueva España. Con ello da inicio una nueva época del comercio y las modas cambiaron conforme al uso de los atuendos comerciados.

En México, es un ejemplo clásico el traje de “China poblana”. Se le reconoce así a una mujer indígena, mestiza o criolla, ataviada con ropajes de seda de procedencia china. En los varones el atuendo se llevaba con ropa o calzón de algodón, con ceñidor en la cintura y paño de seda rojo en la cabeza, espuelas y chaparreras. Esos eran los chinacos.

Ya estaban abiertas las puertas del oriente, solamente faltaba unir el tramo terrestre para complementar el viaje hasta Europa.

Quien lograra abreviar y facilitar dicho tramo, se convertiría en el factor dominante. Por tanto, el afán ha sido y es mayúsculo en términos de dominio, control mercantil, económico y político, en América.

Los caminos, las rutas y puentes, han sido tradicionalmente estratégicos en el devenir humano. El posicionamiento de los turcos en los límites de Europa y anteriormente el avasallamiento romano en el Medio Oriente y África se mantuvieron bajo este tenor. Las llamadas guerras púnicas por el dominio del comercio entre Cartago y Roma, obedecieron a lo mismo; un control militar estratégico y sistemático de las rutas y plazas comerciales.

El Mar Rojo y el Mediterráneo fueron comunicados a la navegación por el Canal Suez, construido entre 1859 y 1867 gracias a los trabajos que dirigió Fernando de Leseps.

Éste canal constituye junto con el de Panamá el único par de puentes o pasos transoceánicos que se cuenta en el mundo.

La presión sobre los sucesivos gobiernos mexicanos por parte de los vecinos norteños, para ceder el libre tránsito a través del Istmo de Tehuantepec, como si fuese su derecho, ha sido una constante histórica que por momentos encuentra calma, como lo ha sido cuando se abrió el Canal de Panamá, inaugurado en 1914. El desahogo por dicha ruta permitió a México vivir cerca de cien años sin que los nubarrones de los intereses internacionales volvieran a nublar el destino, hasta llegados los días actuales en los que nuevamente se presentan las imperiosas leyes del mercado y de la milicia disfrazada de seguridad que controla principalmente E.U, para reclamar concesiones, facilidades y privilegios de toda índole, ante la pérdida de la capacidad de mantener la soberanía por parte del Estado mexicano.

Tehuantepec vuelve a ser un objetivo. El mundo comercial lo reclama para su dinámica que puede interpretarse en los tiempos actuales como un intercambio de millones de toneladas métricas de productos que van de la electrónica, a los fertilizantes, sin dejar de lado los miles o millones de contenedores saturados de materias primas e insumos para la industria y el comercio que envuelve a todo el orbe, además del disputado petróleo.
Este reclamo bien puede ser aprovechado a favor de millones de habitantes que verán alteradas sus formas de vida.
Pudieran ellos acoplarse al nuevo mapa social que marcan los capitales, salvo por un detalle mayúsculo: no entran en el plan como iguales. Su condición de naturales los excluye. En este escollo se coartan las aspiraciones y expectativas que mantienen. Las desigualdades existentes se agudizarían con una abrupta reconversión socioeconómica y cultural de gran impacto, como la que supone este plan de las trasnacionales y del gobierno de Estados Unidos. La constante incapacidad del Estado para dar respuesta a las demandas de estos sectores y sus rápidos reflejos para disponer de los recursos a favor de los capitales, hacen doblemente explosiva la crisis del Istmo de Tehuantepec en nuestra época.

La ruta para transitar de uno a otro océano por el Istmo, se mantuvo en la mira de los vecinos estadounidenses a través de la historia de ambos países. Forma parte de los acuerdos a raíz de las deudas contraídas por el hecho de perder la guerra México y ser el vecino que posee riquezas y puntos geográficos clave. El afán expansionista de Estados Unidos ubicó al Istmo de Tehuantepec como puente geográfico natural entre los océanos Pacífico y Atlántico, en su ruta más corta después de Centroamérica.

Desde el punto de vista teórico el corredor del Istmo podría entonces reducir a la mitad el tiempo actualmente necesario para llevar mercancías por el Canal de Panamá desde Asia hasta la costa Este de Estados Unidos (de seis días se pasaría a 72 horas por el solo paso transístmico) y también el tiempo de transporte por la misma vía de las mercancías que van de Europa a la costa occidental de Estados Unidos. Almeyra y Alfonso (2004) p.59.
E.U y México tienen un conflicto histórico en Tehuantepec, semejante al que se tuvo en Colombia, antes de perder este país a su territorio de Panamá. La situación es de primer nivel de atención ya que subordina la política de seguridad de nuestro país a los dictados del comando militar estadounidense de la región.

La misión de regresar por los senderos de la historia no obedece en sentido alguno a revanchismos, sino a la posibilidad de tener una visión que se acople a las nuevas realidades que se configuran en el orbe, sin perder los valores identitarios, en términos de conciliar los momentos de transición cultural en los que se ha visto envuelta nuestra civilización en el capítulo concerniente a "las Américas”, como pueblos en transición.

La velocidad con la que se desvanece la cultura original de los pueblos latinoamericanos, no nos exime de la obligación de hacer acopio de sus voces y expresiones para explicarnos el devenir actual. No hay comprensión posible al margen de las raíces étnicas y culturales que ciñen nuestro ayer.
“Yo no quisiera otra cosa tanto como volver a esa tierra” escribió un navegante anónimo del siglo XVI.

Tal expresión no encierra otra cosa que el anhelo por estar nuevamente en el nuevo mundo; a pesar de todo, las riquezas lo valen.

Retornar a las Indias se traducía en una empresa capaz de recompensar los sufrimientos, así se tratase de vérselas con “infieles” dispuestos a vender caro el “pellejo”, o el “ánima”. Ahí se estaba cerca de la ventura de encontrar fuentes prometidas que conservaban el cuerpo jovial por eternidades, o minerales comparables a las riquezas de Salomón.
Si no se obtenía lo anterior, la recompensa que daban las mujeres morenas que abundaban y abundan aún en estas latitudes era comparable a los ritos eleusinos o las caricias de las meretrices de Roma. Todo ello fue el motor del coloniaje, aunado al ímpetu de los religiosos por adoctrinar y “salvar” las almas del averno.

Oro, plata, la grana cochinilla, entre decenas de productos de toda variedad, llenaban las bodegas de las embarcaciones que partían hacia el Viejo continente. Éstas retornaban cargadas de toneles de vino, jamones, mantas sevillanas, espadas, arcabuces, armaduras y muebles laqueados. Las mercancías se acomodaban entre sacos de correspondencia y baúles de ropa madrileña, vajillas, porcelanas y candiles de cristal veneciano.

Era frecuente ver en los puertos el desembarco de salterios y hasta órganos tubulares desarmados para instalarse en los templos de la Nueva España. Las imágenes marmóreas de los santos también se transportaban desde Europa, junto con los candiles checoslovacos, óleos y tapetes que habían sido traídos desde Persia.

La remota Catay o China, Manila, San Blas, Acapulco, Veracruz, Nueva Orleáns, La Habana, Sevilla y Londres, se unían con el comercio istmeño de Tehuantepec. Tal actividad era interrumpida por las frecuentes revoluciones y los saqueadores que merodeaban los caminos mexicanos, cuando las mercancías eran llevadas de un océano a otro para reembarcarse.

Las escoltas no siempre garantizaban el resguardo de los carruajes y diligencias ante la superioridad numérica de las gavillas y el conocimiento que los rufianes tenían del terreno. Abundan las crónicas de asaltos y muertes de viajeros o bandidos en estos recorridos. Se supone que los botines se ocultaban en cuevas, antes de ser repartidos y muchas veces se olvidaron dichos escondites cuando eran perseguidos o ejecutados los bandoleros.
Llevar cosas de valor ponía en riesgo la vida y debido a la agitación social del siglo XIX y buena parte del siglo XX, ninguna ruta era segura. Por este motivo se puso énfasis en el resguardo de los pasajeros y sus bienes que cruzaran a través del Istmo de Tehuantepec.
Los tratados de Guadalupe Hidalgo (2 de febrero de 1848) y el tratado de La Mesilla (30 de diciembre de 1853) así lo estipulan, al igual que el acuerdo que firmaron (sin que fuera ratificado por los presidentes de ambos gobiernos) McLane y Ocampo, el 14 de diciembre de 1859. No solamente se concesionaría el paso de Tehuantepec, si no el tránsito hasta el puerto de Guaymas y la península de Baja California.

Santa Anna había vendido además el derecho de tránsito por Tehuantepec al español José Garaiz en 1853.

La guerra con México y la guerra de secesión en EU, incidieron en la exigencia de estas rutas por parte de los estadounidenses que, al estar divididos en norteños y sureños, requirieron los primeros salidas hacia el Pacífico, lo cual se logró al ocupar los territorios “cobrados” a México.
Por su parte, los sureños, necesitaban sacar y embarcar la producción de algodón, así como proveerse de armamento para continuar los combates. El conflicto entre confederados y unionistas, distrajo hasta cierto punto los asuntos que se enfocaban hacia el cumplimiento de los acuerdos con el uso de las rutas por territorio mexicano.

Sin embargo, al lograrse la paz, los enviados se multiplicaron para negociar con México ya no sólo el tránsito, sino la posesión de territorios que se pretendieron comprar en un afán expansionista, característico del país vecino durante la época y mucho después.

La constante negativa de los gobiernos de Juárez y Porfirio Díaz, para ceder soberanía sobre territorio nacional, mantuvo eficacia dado que en la práctica no se llegó más allá de concesiones, de ahí que los norteamericanos rechazaran la ratificación de los tratados al parecerles insuficiente lo que ampara una concesión. Los emisarios regresaron siempre a Washington con las manos vacías.

Bajo tal esquema, se construyó y autorizó la concesión del ferrocarril trans –istmico, conocido como el Tehuano, inaugurado por el propio Porfirio Díaz pocos años antes de que fuera liquidado su régimen por la revolución maderista de 1910.

La ambición por Tehuantepec envuelve intentos de desembarco, ofertas y hasta sobornos, creando con ello una constante presión que trasciende el tiempo en que se configuran las naciones americanas hasta nuestros días.
El propio Benito Juárez siendo gobernador de su estado tuvo que detener y finalmente expulsar a los norteamericanos que osaron desembarcar en las costas del istmo sin ningún trámite.

Lo mismo ha padecido Nicaragua, Costa Rica y Colombia, donde tuvo lugar un acuerdo en 1859 y que guarda semejanza con el que negoció McLein con Ocampo. Les mueve a estas “negociaciones” el mismo interés dominante que busca hacerse de cuanto recurso sirva a los planes de los poderosos.
En medio de cada acción que ha desencadenado esta historia, hay documentos y testimonios que tal vez sea interesante conocer y revelar.
Saber quienes y en qué forma han intervenido en el desarrollo de este complejo y no menos importante tema, es lo que se ha propuesto la presente obra.

La relación de por sí difícil, entre una nación fuerte y una débil, tiene que ver con la sustancia, es decir, los “cómo” y los “por qué, de lo que se realizó. No es sencillo explicar cómo y por qué tal país se anexionó más de la mitad del territorio de su vecino, empero se puede entender a simple vista. Basta revisar la historia y el origen de cada pueblo.

Tener lo que otro necesita y no ser lo suficientemente fuerte como para cuidarlo, puede ser muy peligroso. Por otra parte, carecer de algo que el vecino tiene y ser más fuerte que él como para arrebatárselo, debe poner a prueba las capacidades de compromiso y ética, para que finalmente se logre obtener lo que se requiere sin llegar a lastimar su dignidad.

Los países latinoamericanos han facilitado suministros que ayudaron a enriquecer a otros sin salir ellos mismos de su pobreza. La paradoja de la mina de oro y el jacal de quien trabaja en ella, subyace en nuestros pueblos. La magnífica abundancia no nos exime de que millones vivan aislados de la cultura que permite a otros el acceso a estudios, servicios y beneficios, que les ofrecen niveles de vida aceptables y/o privilegiados.

No es una ocurrencia pesimista decir que en Latinoamérica casi todos son pobres. Es que en realidad la mayoría lo es. La disfuncionalidad social se agrava en proporción a las distancias entre los que tienen en abundancia y los que carecen de casi todo.

No es problema nuevo y tampoco el único que enfrentamos, aunque sí el más importante de todos.

La fórmula que eligieron los gobernantes, des- regula y libera los términos y los flujos del mercado. Los libres tratados comerciales destraban y desconocen obstáculos para colocar la mercancía donde conviene que esté y en las condiciones que más favorezcan en cuanto a transportes, embalajes, aranceles y las indispensables rutas.

Se ofrece con esta dinámica aumentar los movimientos del capital y de allí se desprende el crecimiento de la economía. Esto es real para quienes tienen medios de estar en el juego gracias al ingreso que perciben o los bienes que heredan o acumulan vía negocios, desarrollo profesional o inversiones.
Lo deseable y esperado teóricamente por quienes mantienen esta expectativa es que paulatinamente las clases subordinadas accedan a los peldaños superiores. Sin embargo, el desencantamiento llega pronto y la sociedad no se iguala ni en los países más desarrollados.
Se da en ellos, eso sí, una mejor distribución del gasto público en términos de equidad y pertinencia de servicios para los ciudadanos. Otra característica de los que tienen mejores estadísticas en niveles y calidad de vida, es la menor corrupción en contraste a lo que ocurre en México, por ejemplo.

Evidentemente se acentúa la crisis pos electoral de 2006 en este país. Las razones del conflicto son hasta cierto punto claras, porque las fuerzas que se disputan el poder político han manifestado su ideología y más que nada la estrategia con las que cada fracción busca presidir el destino de los mexicanos en el terreno social y político del futuro inmediato.

Unos, se han hecho a la idea de que no debe interrumpirse la inercia del neoliberalismo que opera desde hace años. El compromiso es tanto internacional como nacional, ya que en base a capitales mixtos o totalmente extranjeros, es como se busca reactivar y crecer económicamente.
Esto significa también que el Estado libere sectores considerados estratégicos, como el energético y los hidrocarburos. Tal liberación no es otra cosa que la privatización.

El impacto de una medida semejante pudiera trasformar los equilibrios y de no tener un fundamento que asegure una transición estable de una condición a otra, los estallidos sociales como los que han brotado serían la constante hasta llegar a la ingobernabilidad total y en el peor de los casos; una guerra civil.

Las luces de alerta se han encendido porque las decisiones tomadas en este sentido no dieron resultados, es más, ni siquiera se acercaron a las expectativas. Se desploma la credibilidad y se multiplica la inconformidad. La economía no se aleja del anémico dos por ciento de crecimiento, mientras que se ordenan más sacrificios de parte de los desposeídos. El trato privilegiado al empresario aniquila el porvenir de varias generaciones de mexicanos y latinoamericanos sometidos a políticas del mercado. No se trata de aludir al discurso que la izquierda utiliza y repite sin tregua y muchas veces con razón, sino de poner al día nuestra visión sobre las constantes antropológicas y socioeconómicas que con variados tintes dibujan nuestra realidad.

Evidentemente no se han agotado los embates neoliberales alentados por la derecha. Su fuerza es capaz de crear ambientes virtuales y burbujas económicas que cuando llegan a estallar reproducen en serie la banca rota.
En la era del auge del comercio mundial la disputa por el control de los puentes internacionales y las rutas de tránsito, como amplios corredores de flujos humanos y de mercancías, se vuelven prioridades junto al acceso a los recursos naturales.

La posición geopolítica es propicia para las tensiones por múltiples causas; nos toca vecindad con un país que triplica en número de habitantes al nuestro, es decir, son alrededor de trescientos millones de estadounidenses que demandan recursos como es agua, energía, alimentos y de todo lo que el mundo produce. Nos encontramos inmediatamente en el sur de su frontera y los bienes que aún contamos como nuestros, son altamente cotizados en el mercado internacional por su gran rentabilidad; tales como sectores energéticos, rutas de transportes, forestales, pesqueros, hidrológicos, entre muchas otras vetas de riqueza que aún mantiene en abundancia nuestra nación.

El asunto se vuelve aún más cuestionable cuando nos percatamos que de todo ese potencial, una mínima parte llega a ser de alguna manera traducido en mejoras para la vida de las tres cuartas partes de la población mexicana.
Asistimos a una disolución de antiguos contenedores o moldes, que se reemplazan por nuevas fuerzas fusionadas y a su vez desprendidas de sus viejas “amarras”, quedando sueltas para volverse poderes en sí mismos, desgobernados, deslocalizados, autónomos y muchas veces invisibles.
“La desintegración de la trama social y el desmoronamiento de las agencias de acción colectiva suelen señalarse con gran ansiedad y justificarse como “efecto colateral” anticipado de la nueva levedad y fluidez de un poder cada vez más móvil, escurridizo, cambiante, evasivo y fugitivo (…) Para que el poder fluya, el mundo debe estar libre de trabas, barreras, fronteras fortificadas y controles”. (Bauman, 2002:19)
Todas esas rupturas, el fin de los “grilletes”, de las narrativas éticas y corresponsabilidad social que hace a los sujetos y a las instituciones partícipes integradores del desarrollo mutuo, son sustituidas por un nuevo orden que censura, reprime o excluye, a los que no logran situarse en sus dinámicas y exigencias.

De ello desprendo el requerimiento para investigar las tramas y los escenarios que se han relacionado a la saga del Istmo de Tehuantepec. Lo analizo como una coyuntura y una constante o la confluencia de varias constantes; ha sido y es factor de riesgo y amenaza de la estabilidad social.
Un recurso en pleno auge, como lo sería un moderno paso a través de vías y autopistas para trasladar mercancías entre los océanos Pacífico y Atlántico en México, es capaz de generar riqueza que coadyuve en el desarrollo social de la una nación.

Panamá vive de su canal y le costará mucho dinero y tiempo ponerlo al día. Más de cinco mil millones de dólares y siete años de trabajos. Además, se tiene que considerar la pérdida de varios millones de toneladas cúbicas de agua dulce en cada embarcación que pasa por las esclusas.

El proyecto de Tehuantepec revive, pero con carácter neoliberal. Esa es la diferencia y las consecuencias pueden calcularse en base a lo que se ha visto como resultados en la aplicación de éste régimen de mercado.

Lo que es difícil saber es qué sucederá con los imaginarios de la población y sus representaciones simbólicas cuando la transformación industrial se haga presente en el Istmo de Tehuantepec. La industria y el comercio en su máxima expresión ¿lograrán desarticular los muros de Mitla? Desde lo alto de las construcciones de Monte Albán, que sirvieron para observar y dominar los horizontes por donde aparecían las columnas de mercaderes o guerreros ¿se verán ahora columnas de ferrocarriles, tractocamiones y todo ello custodiado por fuerzas armadas?

Han sido centurias recibiendo extraños y luchando. Las tensiones humanas en Oaxaca son ordinarias desde tiempos que no alcanza a cubrir la memoria y se han olvidado.

Las razones que les mueven a pelear van de la conservación de la identidad, entendida como idioma y tradiciones, básicamente, hasta las inercias de un aparato político que se instaló en el imaginario de los mexicanos durante siete décadas y amenaza con permanecer e inclusive reforzarse.

La pobreza en que vive la mayor parte de la gente de Oaxaca, es equiparable a la que se padece en los más atrasados rincones del orbe. El conflicto que se manifiesta en las calles de la capital es mucho más que un choque de grupos de diferente filiación política. Se ha fermentado algo más grave aún y puede ser leído con ayuda de indicadores como el último lugar que ocupa en PIB per cápita y el penúltimo en desarrollo humano, según la ONU.

Un tercio de las viviendas en el estado cuenta con piso de tierra, el treinta y ocho por ciento carece de drenaje y veintinueve por ciento no cuenta con agua corriente.

La crisis llegó a convertir a Oaxaca en un “estado de Excepción”, lo cual significa que pudieron desaparecer los poderes.

La acción represiva contra los manifestantes posicionados de las calles y algunos edificios públicos e instalaciones de medios de comunicación, no ha llegado a desalentar los ánimos de mucha gente que se replegó para organizar una nueva ofensiva en contra de las autoridades estatales. Lo más probable es que veremos en esta región más acontecimientos, donde están en juego el propio Estado mexicano y la estabilidad social del país.

Lo que sucedió a mediados del siglo XIX, donde sobresalió la ambición del Istmo de Tehuantepec, como asunto vital para el expansionismo norteamericano, sirva para hacernos reflexionar en las condiciones que ubican el paso de uno a otro océano como un puente fundamental para el mundo moderno
¿quién se lo apropia?

Armando Bartra ha señalado con tino cómo el planteamiento del gobierno mexicano, que es quien bautiza este proyecto mesoamericano como PPP, pone ofensivamente en el mismo plano a los países centroamericanos con los estados sureños de la República. Si concediéramos que efectivamente este plan fue elaborado por el gobierno mexicano, sería la primera vez que éste tomara una iniciativa transnacional para influir económicamente de manera tan decisiva en el conjunto del área centroamericana.
Pero en realidad hay indicios sólidos de que este plan fue originalmente elaborado por el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CEPAL y diversas universidades estadounidenses, en colaboración con algunos tecnócratas procedentes. BIODIVERSIDAD 33/1 Agosto, 2002.
La apertura del Canal de Panamá en 1914, con el consecuente sacrificio de colombianos, desahogó la presión ejercida sobre el uso de la ruta por el Istmo de Tehuantepec.

Hoy, Panamá se haya en situación distinta al cumplir casi cien años como vía marítima. Los gigantes de los mares no intentan cruzar porque su calado rebasa con creces la magnífica tecnología y dimensiones del canal. Tendrán que esperar la inminente ampliación que llevará siete años a las empresas de Carlos Slim, empero se construirán buques de mayores dimensiones.

El mundo globalmente mercantilizado así lo exige. Los “Pos-panamax” irán por las rutas que se abran y esto puede significar la habilitación de dos puertos clave en México: Salina Cruz y Coatzacoalcos, en Oaxaca y Veracruz respectivamente. Además, será necesario ampliar y posiblemente construir dos vías para ferrocarriles de alta velocidad.

La autopista “trans- istmica” ya está construida. Es muy reciente, no tiene más de dos años de haberse completado. El nuevo mapa del país en su edición INEGI- 2006, la marca como autopista de cuota.

La gente habla de inversiones extranjeras en la región y existen estudios que documentan dichas afirmaciones. Adentrarse en Oaxaca en estos días de incertidumbre es un desafío sociológico interesante y peligroso a la vez. No están visibles todas las fuerzas, ni tampoco aparecen fácilmente las intenciones que mueven y motivan a los contingentes en pugna. Se ve lo obvio, el añejo reclamo, los clamores de las víctimas del abandono y la inequidad. Nadie habla de la razón de construir las autopistas, ni cuál es el sentido de las mismas. Se trazaron en medio de las comunidades y seguramente se cierne un destino diferente al darles un uso.

A partir de los últimos 30 años los gobiernos mexicanos han pavimentado el camino para la implementación de los Planes de Desarrollo Neoliberales, donde en la zona del Istmo se instalaron empresas arroceras, azucareras, se ampliaron las refinerías y plantas petroquímicas, privatización de empresas paraestatales, instalación de maquiladoras, entre otras.
De ellas, una de las medidas que más afectó a la población local fue la instalación de algunas reformas legales a la legislación agraria para la liberación de la propiedad comunal y así facilitar la individualización de los títulos de propiedad, para su posterior venta, renta y posterior despojo en beneficio de los grandes grupos transnacionales interesados en invertir y explotar en esas comunidades, por lo general indígenas. Esta iniciativa se ejecuta a través del programa PROCEDE (Programa de certificación de la propiedad ejidal) , el cual a través de la entrega de certificación individual de la propiedad de la tierra a los campesinos va destryendo la propiedad comunal, con un supuesto fin de legalizar la propiedad de la tierra. Jerez, (2002).

El ansiado paso hacia la Mar del Sur, en el que se afanaron los aventureros que exploraban América en el siglo XVI, cobra vigencia. Se busca un nuevo paso a través de las mismas tierras. No tanto porque el que se tiene viva sus últimos años, si es que no se llega a transformar y modernizar, sino porque al jugar sus piezas, el más poderoso imperio que existe, no escatimará acciones para satisfacer a su majestad “El Mercado”.

El mexicano-estadounidense Plan Puebla Panamá, ratifica que existe un plan y al mismo tiempo lo oculta. Se muestra la punta del iceberg y la parte sumergida contiene la explicación de lo que se vive en México, particularmente en Oaxaca y Chiapas.

En otro escenario se alinean quienes dicen buscar la restauración, una vez más, de la Republica. Liberales versus neoliberales o neoconservadores. El pensamiento de Juárez en oposición a la visión del FMI. En el pasado Polk, Pickett, Buchanan, Santa Anna, Díez de Bonilla… en el presente están los Bush, Tony Garza, Zedillo, Salinas, Fox, Santiago Levy… Ayer fueron los confederados y los unionistas, hoy son los demócratas y los conservadores. Ayer y hoy, lo que deciden y hacen unos y otros, impacta en nuestras vidas como latinoamericanos.

La diferencia es que hoy existe un elemento que no se tuvo ayer, o al menos no con la misma intensidad, no estaba imaginado y mucho menos definido. Me refiero a la organización civil en defensa de los derechos y causas de los grupos humanos. Oaxaca no es solamente su comunidad, sino que se refleja ahí México y, en algún sentido, el mundo tiene presencia en los acontecimientos recientes que suceden en este suelo.

La interconectividad de los medios de comunicación y sobretodo la movilidad social, cada día más entrenada, han dado un cariz distinto al problema oaxaqueño que ya se comparte, al menos a nivel informativo, por millones de sujetos y grupos sociales. Las redes de solidaridad y apoyo, dentro y fuera de las fronteras son una prueba más de este sentir colectivo que revela la caducidad de las formas y los discursos que sobreviven en países subdesarrollados como el nuestro.

De igual forma, el acceso a los proyectos, transparentarlos desde que son concebidos, ha de formar parte de la cultura como sucede en el primer mundo. Ha sido muy alto el precio de la libertad democrática que se vislumbra apenas en nuestros pueblos, como para retroceder por el capricho mercantilista que mueve los hilos del poder.

La tiranía del mercado puede resultar más costosa de lo que imaginamos, aún para los propios mercaderes.

Los contrapesos se hayan en la ley cuando se aplica, aunque ésta ya muchas veces es rebasada por la vertiginosidad del cambio social.
Otra forma para contra restar la opresión se basa en formar opinión que llegue a cuestionar los proyectos cuando se considere necesario, sin detenerse a causa de quienes están detrás de los mismos. Privilegiar la participación ciudadana en la toma de decisiones, es finalmente la mejor opción para construir un país.

Vivimos procesos de ciudadanización bastante claros y elocuentes. Es común que se mezclen movimientos reivindicativos con personas que asumieron de motu propio, la tarea de contribuir a los cambios sociales que mejoren las condiciones de vida de ellos y sus conciudadanos.

En ese orden de ideas, el caso de Oaxaca y el Istmo no es ajeno a muchos que siguen de cerca los acontecimientos y procuran formarse una opinión diversificada en cuanto a las fuentes de información. Cada día se supera el número de ciudadanos críticos que se mantienen alerta a lo que sucede en este entorno de confrontación.

También es verdad que muchos nos preguntamos las razones que llevan a esta tensión social y los agentes que las provocan ¿quienes y con qué fin?
Tehuantepec puede contener el futuro de México y ser al mismo tiempo un modelo para repetirse o desecharse. Alguien se ha referido a la región como el laboratorio del sistema, donde se pone a prueba la forma en que se controlará y dirigirá el país en los tiempos venideros.

Los planes elaborados de espaldas a la opinión pública, necesariamente conllevan malas noticias para los que los padecerán. Su ocultamiento pretende aplazar las protestas para llevarlos a cabo con la menor interrupción posible.

Ni siquiera los vestigios de los sitios arqueológicos detienen este avance del capitalismo vuelto una fuerza salvaje. Según una nota que publica la Jornada (2007-12-21) escrita por Octavio Vélez Ascencio, los activistas opositores a cierto proyecto de la CFE en el Istmo, piden una inspección de la zona arqueológica recién descubierta. De acuerdo con el periodista, los ejidatarios y asociaciones civiles de la Venta, informaron al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sobre el hallazgo de restos de edificaciones prehispánicas en la zona donde la Comisión Federal de Electricidad (CFE) instaló generadores de energía eólica.
En el reporte señalan que el proyecto tampoco tomó en cuenta los estudios de reconocimiento que el mismo INAH ordenó realizar en esta región y en otros pueblos del Istmo, “que eran ruta de las culturas zapoteca, zoque, huave, mixe y maya.

Por su parte el Frente de Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra sostuvo que la CFE impulsa “con engaños y amenazas” el proyecto eólico La Venta III en el ejido de Ingenio Santo Domingo, también en el Istmo de Tehuatepec. Asegura esta organización que empleados de la paraestatal presionan a los ejidatarios para que “arrienden en condiciones leoninas” sus terrenos para la construcción de ese parque eólico que de acuerdo a la opinión de los campesinos seguramente será entregado a las compañías españolas que ya operan en la región.
Afirman que se les obligó a firmar ante notario público contratos de arrendamiento por treinta años y no tienen copia de ello.

De igual manera, anunciaron una reunión nacional de afectados por la CFE en La Ventosa, municipio de Juchitán, para oponerse al despojo de tierras ejidales y comunales, a los daños ambientales y a la pérdida de soberanía nacional. Participarán el Frente de Pueblos del Istmo y organizaciones como la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), Grupo Solidario La Venta, Red de Radios Comunitarias del Istmo, Campesinos y Granaderos de Unión Hidalgo, Ejidatarios de La Blanca y Cactus, apoyados por legisladores federales. Vélez. La Jornada (2007-12-21).

Lo anterior da cuenta de las enormes tensiones que se viven en esta región de México donde entran en juego los intereses capitalistas y militares de E.U., principalmente y de España como uno de los países asociados.

Sí se hubieran sometido los sucesivos proyectos de la zona del Istmo de Tehuantepec a un plebiscito entre la población, como lo hicieron los panameños con el proyecto de ampliación de su canal en 2005, seguramente hubiera habido un respaldo popular hacia los mismos, sin embargo, sucedió todo lo contrario: se impuso la coacción y las fuerzas represivas del Estado para desplazar a las comunidades de sus tierras.

Los sucesivos presidentes mexicanos a partir de Salinas, negociaron esta operación trasnacional con la Casa Blanca, al margen del congreso, como sucede con el acuerdo llamado ASPAN, que elaboró el gobierno de Bush para aplicarse en México con la rúbrica del ex presidente Fox y ahora apalancado en el aval personal de Felipe Calderón.

Años difíciles se vislumbran para este país sacudido por el descrédito popular hacia sus instituciones y la recurrente crisis económica que golpea a las clases menos favorecidas económicamente desde hace por lo menos tres décadas.

El fin del auge petrolero a partir del agotamiento de las reservas principales puede ser otro factor que haga aún más agudo el problema social de no llevarse a la práctica fuentes alternas de energía.

Igualmente el endurecimiento de EU en sus políticas anti- inmigrantes, como el llamado “muro de la vergüenza” que se construye en la frontera, constituyen formas de presión, junto con las constantes expulsiones, asesinatos y acoso de ilegales. Todo ello deriva en empeoramiento de las condiciones de vida del mexicano y del latinoamericano común.

Me parece incorrecto permanecer solamente como espectadores y esperar a lo que suceda. Es tiempo de la imaginación para inventar un futuro donde nadie tenga por qué ser sacrificado en aras de unos que se consideran privilegiados o superiores.

DEMANDAMOS UN ALTO TOTAL A LA REPRESION EN CHIAPAS



Mandar comunicaciones con clave AU-035-2007-CARRIZAL-CHIS

con copia a




felipe.calderon@presidencia.gob.mx, frjramirez@segob.gob.mx , juansabines@chiapas.gob.mx , fiscaliachiapas@prodigy.net.mx , cdh@cdh-chiapas.org.mx, emilio.gamboa@congreso.gob.mx, screel@senado.gob.mx , tb-petitions@ohchr.org, oacnudh@hchr.org.mx, cidhoea@oas.org

Favor escribir también a las Representaciones Diplomáticas de México en sus respectivos países. Con copia:
enlace.limeddh@gmail.com

ACCION URGENTE:


HOSTIGAMIENTO DEL EJÉRCITO FEDERAL Y POLICÍA ESTATAL PREVENTIVA EN EL EJIDO CARRIZAL, MUNICIPIO DE OCOSINGO, CHIAPAS.
2005-2015


"Década de lucha contra la impunidad"

AU- 035-2007 - CARRIZAL - CHIS

ACCION URGENTE: HOSTIGAMIENTO DEL EJÉRCITO FEDERAL Y POLICÍA ESTATAL PREVENTIVA EN EL EJIDO CARRIZAL, MUNICIPIO DE OCOSINGO, CHIAPAS.



México, Distrito Federal a 26 de diciembre de 2007.

Lic. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente de la República

Lic. Francisco Ramírez Acuña
Secretario de Gobernación

Lic. Juan José Sabines Guerrero
Gobernador del Estado de Chiapas

Lic. Amador Rodríguez Lozano
Fiscal General de Justicia
del estado de Chiapas

Lic. Juan Carlos Moreno Guillen
Presidente de la CDH de Chiapas

Dr. Estuardo Mario Bermúdez Molina
Unidad de Derechos Humanos SEGOB

Dip. Emilio Gamboa Patrón
Presidente de la Junta de Coordinación Política
de la Cámara de Diputados

Sen. Santiago Creel Miranda
Presidente de la Junta de Coordinación Política
de la Cámara de Senadores

Santiago Cantón
Secretario Ejecutivo de la CIDH

Louise Arbour Alta Comisionado de la ONU


La Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos A.C. (Limeddh), la Fundación Diego Lucero A.C., el Comité de Derechos Humanos de las Huastecas y Sierra Oriental (CODHSSO), la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Victimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (AFADEM-FEDEFAM), el Centro de Derechos Humanos Coordinadora 28 de Mayo A.C., la Asociación de Derechos Humanos del Estado de México (ADHEM), la Comisión Magisterial de Derechos Humanos (COMADH), el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDAPHI), el Comité cerezo, la Asociación Mexicana de Asesores en Derechos Humanos (AMADH), la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS), con domicilio para recibir comunicaciones en Avenida Azcapotzalco No. 275, Colonia Clavería, Delegación Azcapotzalco, C.P. 02090, México, D. F., con número telefónico: 53990592 y Fax: 55991336,
enlace.limeddh@gmail.com,
solicita su intervención urgente ¡¡¡
ante el
HOSTIGAMIENTO DEL EJÉRCITO FEDERAL Y POLICÍA ESTATAL PREVENTIVA EN EL EJIDO CARRIZAL,
MUNICIPIO DE OCOSINGO, CHIAPAS.
H E C H O S

Los días 14, 15, 16 y 18 de diciembre de 2007 la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ-FNLS) denunció que una avioneta había estado realizando sobrevuelos permanentes alrededor de la comunidad del Carrizal, lo que generó estrés y preocupación entre las mujeres, hombres y niños indígenas y campesinos del Ejido Carrizal, ya que se interpretó como una señal de que en cualquier momento se podíá dar una incursión policiaco militar en la comunidad. Señalamos que nuevamente se reanudaron estos sobrevuelos el 25 de diciembre.

El 25 de diciembre de 2007, aproximadamente a las 12:00 horas del día se presentaron de manera sorpresiva y sin previo aviso en la comunidad del Ejido Carrizal, Alejandro Gamboa López, sub-secretario de relaciones políticas de la secretaria de gobierno, Jorge Luís Hernández Alabat, director de asuntos políticos de la misma secretaría y Nestor Escobar Roque del Ministerio de Justicia para "solicitar" que se reinicie la mesa de negociación para la búsqueda de una solución al conflicto agrario entre la OCEZ-FNLS y la Organización de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO). Dichos funcionarios venían custodiados por un par de camionetas de la policía estatal que se quedaron estacionadas en la puerta de entrada de la comunidad.
Los funcionarios del gobierno estatal, previamente citados, llegaron en un helicóptero que aterrizó en el campo de fútbol de la escuela telesecundaria que se encuentra dentro del ejido Carrizal, desplegando un enorme operativo policiaco militar. Integrantes de la OCEZ-FNLS se percataron de la presencia de 5 camiones del Ejército Federal y 10 camiones de la policía estatal preventiva que se encontraban estacionados en el crucero conocido como Kuxulja y en los alrededores de la comunidad totalmente llenos de soldados y policías estatales.

La OCEZ siempre ha estado dispuesta al diálogo, han dado prueba de su voluntad de buscar una salida pacífica y negociada, asistiendo todas las veces que han sido convocados para tratar de buscar una solución al conflicto agrario de la comunidad de Carrizal. Como FNLS mantienen una mesa de diálogo con el gobierno estatal, en la cual se planteó desde el 21 de noviembre la urgente necesidad de una sesión para tratar los problemas de la comunidad de Carrizal y el ejido de Petalcingo en Tila que se estaban agudizando, sin respuesta hasta la fecha.

Recordamos que el 28 de Agosto de 2007, en Chiapas, fuerzas especiales del ejército federal en vehículos hummer incursionaron en la comunidad 28 de Junio del municipio de Venustiano Carranza, en donde las mujeres y niños fueron concentrados en un campo de fútbol y fueron interrogados sobre supuestos campos de entrenamiento.
(Acción Urgente: AU- 021-2007 – V. CARRANZA - CHIAPAS)
Desde entonces sufren el permanente hostigamiento e intimidación del ejército federal.

ANTECEDENTES

La Organización campesina Emiliano Zapata (OCEZ), se formó en 1982 por la necesidad de recuperar tierras en manos de grandes latifundistas y caciques de la región. En 1965 la OCEZ logró un decreto presidencial, para la confirmación y titulación de los bienes comunales con una superficie de 50,152 has. de tierra, al ver que el gobierno no daba posesión legal de estas tierras se organizaron junto con otras comunidades para formar parte de La Coordinadora Nacional Plan de Ayala para recuperar tierras. El saldo hasta hoy en día es de 37 campesinos asesinados, 3 desaparecidos y centenares de perseguidos, torturados y encarcelados y el desplazamiento de 78 familias pro acción del grupo paramilitar Alianza San Bartolomé de los Llanos.
Actualmente los que forman parte de la OCEZ, han sufriendo hostigamiento y para criminalizar su lucha y confundir a la opinión publica los gobiernos federal y estatal han tratado de fabricarles delitos, de vincularles con grupos armados y así justificar la represión en contra de los integrantes de la OCEZ y de las comunidades que integra la organización.

La Limeddh manifiesta gran preocupación ante estos hechos de amenazas e intimidación hacía la OCEZ y las comunidades a través la presencia del ejército. La situación de la militarización del Estado de Chiapas es preocupante así como las tareas implementadas por el mismo.

Por lo anterior solicitamos

i. Que se garantice la integridad física y psicológica, y de seguridad jurídica a los integrantes de la Organización Campesina Emiliano Zapata OCEZ así como de las poblaciones de la comunidad del Carrizal.

ii. El cese de los hostigamientos por parte del ejército en el Estado de Chiapas.

iii. Que se informe oficialmente de las acciones tomadas por parte de las autoridades.

iv. El cese de las amenazas de violencia o de cualquier otra forma de intimidación que menoscabe su dignidad humana.

v. De manera general, conformar sus acciones a lo dispuesto por la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Pactos y Convenciones Internacionales sobre Derechos Humanos y referentes a la protección de los Defensores de Derechos Humanos ratificados por México.

ATENTAMENTE

Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, LIMEDDH¡Una llama encendida por los derechos de los pueblos!

Adrián Ramírez López; Presidente de la Limeddh


Mandar comunicaciones con calve AU-035-2007-CARRIZAL-CHIS con copia a
enlace.limeddh@gmail.com :

Presidente FELIPE DE JESÚS CALDERÓN HINOJOSA
Residencia Oficial de los Pinos Casa Miguel Alemán
Col. San Miguel Chapultepec, C.P. 11850, México DF
Tel: +52 (55) 27891100
Fax: +52 (55) 52772376
felipe.calderon@presidencia.gob.mx

Licenciado Francisco Javier Ramírez Acuña,
Secretario de Gobernación,
Bucareli 99, 1er. piso, Col. Juárez,
Delegación Cuauhtémoc, México D.F., C.P. 06600, México,
Fax: +52 (55) 5093 3414
frjramirez@segob.gob.mx

Lic. Juan José Sabines Guerrero
Gobernador del Estado de Chiapas
Palacio de Gobierno 1er. Piso, Centro C.P. 29000
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Conmutador: 01(961) 8-80-50 Ext. 21121
Teléfono: 61 8-80-86, 61 8-80-87, 61 8-80-88 Fax: Ext. 21120, 21122
uansabines@chiapas.gob.mx

Lic. Amador Rodríguez Lozano
Fiscal General de Justicia del estado de Chiapas
Libramiento Norte Oriente S/N, Col. Infonavit El Rosario, C.P. 29049 Tuxtla Gutiérrez, Chiapas Conmutador: (961) 6 17 23 00. Ext. 17117, 17118 Fax: Ext. 17119
fiscaliachiapas@prodigy.net.mx

Lic. Juan Carlos Moreno Guillen
Presidente de la Comisión de los derechos humanos del Estado de Chiapas
Boulevard Comitán 143 Col. MoctezumaTuxtla Gutiérrez, Chiapas, México.Tel. (961) 602 8980 y 602 8981Lada sin costo: 01 800 55 28 242
cdh@cdh-chiapas.org.mx

Dip. Emilio Gamboa Patrón
Av. Congreso de la Unión 66
Col. El Parque, Del. Venustiano Carranza, CP, 15969, Mexico, DF
Tel. conmutador y pedir fax 56 28 13 00
emilio.gamboa@congreso.gob.mx

Senador Santiago Creel Miranda
Torre Azul, Piso 20, Reforma 136
Col. Juárez, Del. Cuauhtémoc, México DF, 06600
Teléfono
53.45.30.00 Ext: 3042,3493, Fax 3527
screel@senado.gob.mx

Louise Arbour
Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
tb-petitions@ohchr.org

Sr. Amerigo Incalcaterra
Representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
oacnudh@hchr.org.mx
Sr. Santiago CantónSecretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
cidhoea@oas.org

Favor escribir también a las Representaciones Diplomáticas de México en sus respectivos países. Con copia:
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AREA DE ENLACE - COMUNICACIONUna llama encendida por los Derechos de los pueblos!Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos HumanosLa Limeddh es filial de la Federación Internacional de Derechos Humanos, la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT) y está asociada aTrabajar Juntos por los Derechos Humanos.Todos ellos con estatuto consultivo ante la ONU (Resolución 1296 del ECOSOC)Av. Azcapotzalco No. 275. Col. Clavería. C. P. 02090,México D.F.Tel. 53 99 05 92.Fax: 53 99 13 36.


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LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS
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EN MÉXICO LOS INOCENTES SON CREYENTES, BONDADOSOS E ILUSOS



Pedro Echeverría V.

1. En todo el mundo hay inocentes que parecen creer todo lo que les cuentan o dicen. No es malo ser así, tampoco es una virtud; es una forma de ser de alguien que no hace mal (aparentemente) a nadie y, por el contrario, puede ser muy solidario. No sé si el lado opuesto es ser “muy vivo” y muy hábil para moverse en los entretelones de la realidad, para luego aprovecharse de todo. Cada año, los días 28 de diciembre, se recuerda en México que ese día como el de los inocentes, por eso se propaga que “no hay que dar dinero prestado porque sólo te lo devolverán al año siguiente o nunca”; que “no hay que creer en las declaraciones de amor porque es seguro que te estarán mintiendo”; que “cuando te inviten a comer debes darte cuenta en lo que comes, porque puede ser un engaño”, en fin, se hacen muchas bromas o trampas ese día con “juegos” que parecen muy ofensivos que suelen provocar riñas y castigos. Pero el problema de la credulidad de los inocentes suele paralizarlos por vivir siempre esperanzados.

2. Un inocente cree en que el capitalismo puede ser bueno. Sin saber que el capitalismo nació como sistema para intensificar la explotación del trabajo para que un sector minoritario de la población establezca su dominación y acumule grandes riquezas y poder; sin saber que no es por maldad de los hombres, sino que el mismo sistema no puede mantenerse si no somete a su dominio a la población mediante la fuerza y la represión y, al mismo tiempo la convierte en productora de riquezas para la clase dominante, el inocente cree ilusamente que hay que tener fe, que no es necesario luchar y llegar a confrontaciones porque cree que algún día desaparecerá esa injusticia al darse cuenta los explotadores que son injustos. El inocente no entiende ni desea comprender; está convencido que sólo hay que tener esperanzas. Más que dominado por la televisión o la radio, parece totalmente supeditado al pensamiento de la Iglesia

3. Un inocente cree que EEUU es el país de la democracia y la justicia. Sin asumir pensamiento crítico y reflexivo alguno, el inocente acepta las imágenes y las palabras que le dan a leer al locutor de la radio y la televisión. Se convierte en un propagador de lo que escucha sin detenerse a pensar en que puede ser una tergiversación de la realidad. Dado que en EEUU se concentran las principales agencias noticiosas, bien controladas por los empresarios y el gobierno norteamericano en turno, las notas que le llegan a todos los países subordinados buscan convencer a radioescuchas y televidentes que los EEUU son el modelo de democracia y justicia en el mundo. El inocente no sabe que quienes gobiernan sirven directamente a las empresas imperialistas más poderosas del mundo, que la industria armamentista impulsa las guerras por necesidad y que esas guerras le han permitido a los EEUU ser el país más poderoso y mejor armado del mundo.

4. Un inocente cree en los gobiernos y los partidos. Los que ocupan cargos gubernamentales y dirigen los partidos políticos en México no son inocentes, al contrario, son los personajes más “vivos” y hábiles del país. Los inocentes son los que, sin aspirar a un cargo, creen que los de arriba están realmente preocupados por solucionar los problemas de la nación. Piensan que las luchas sociales no sirven porque provocan confrontaciones y que sólo mediante diálogos institucionales se pueden llegar a acuerdos. No sabe el inocente que las confrontaciones sólo aparecen después que los trabajadores se cansan de hacer sus peticiones y pedir diálogo; o porque los trabajadores entraron en “diálogo” con un gobierno o empresario sordo racista que no está dispuesto a escuchar. Y los inocentes siguen creyendo a pesar de que gobiernos y partidos parecen ser los mismos o se comportan como cómplices cuando se pone en peligro el poder.

5. Un inocente cree en la economía del país. La economía mexicana se desplomó durante el sexenio del panista Fox. El crecimiento promedio en su gobierno de fue 2 por ciento, mientras otras economías del mundo crecieron del 6 al 10 por ciento. Calderón, el presidente legítimo que hizo su campaña como “el candidato del empleo”, después de un año de gobierno se ha registrado mucho más desempleo que con Fox. Entretenido en “el combate al narcotráfico”, en la llamada “delincuencia organizada” y en el cuidado de la frontera de los EEUU, Calderón se ha entregado al ejército y lo ha hecho ocupar todo el país. Perece no preocuparle el rápido crecimiento de los precios y que el salario mínimo autorizado siga siendo de 50 pesos al mes (menos de 4 dólares y medio). Lo más grave es que al iniciarse enero artículos agrícolas como el maíz, el frijol, el azúcar, incluso la leche, entrarán a una competencia desleal (por falta de subsidios) para obedecer al TLC.

6. Un inocente cree que los medios de información le dicen la verdad. En México los medios de información son propiedad de poderosos monopolios: Televisa de Azcárraga, TV Azteca de Salinas Pliego y Radio Fórmula de otra familia Azcárraga. Estos tres monopolios de medios de información imponen la ideología a un alto porcentaje de la población y tergiversan de manera abierta las noticias. Durante su existencia, a cambio de “favores” económicos millonarios, esos medios se han subordinado al gobierno en turno. Sólo aparecen o se escuchan opiniones de personas o “intelectuales orgánicos” y se ha prohibido hacer entrevistas a personajes como López Obrador, Marcos, a opositores serios, incluso a exlegisladores como Bartlett, Corral y perredistas que votaron contra sus negocios en espots electorales. Pues los inocentes, incluso sabiendo que los medios son funestos, se atreven a escucharlos y a repetir lo que ellos propagan.

7. Un inocente cree en que el Papa y la Iglesia no tienen intereses particulares. Quizá la mayor parte de los inocentes del mundo pertenezca a alguna religión, en México, a la católica en particular. Convencidos en hacer el bien creen que todos los que tienen poder como el Papa, los Cardenales y demás altas autoridades de la Iglesia, de la misma manera sólo están preocupados en hacer el bien. No saben que el Papa y el alto clero se mueven en los altos círculos de la política mundial donde su juegan los más poderosos intereses económicos. El Papa, por ejemplo, maneja un doble discurso con el objetivo de mantener un gran control sobre la población católica mundial; en tanto cuida estar siempre bien con los presidentes de todas las naciones, en especial con los de EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia etcétera. Además la Iglesia es una de las instituciones con más poder económico del mundo. ¿Por qué no consultar los brillantes estudios de los críticos de Teología por la Liberación?

8. Los inocentes deben de dejar de ser muy inocentes. Si bien hay que tener miedo y desconfianza hacia los muy habilidosos y calculadores que se aprovechan de todas las circunstancias para “ganar”, debemos ayudar a los inocentes para que abran bien los ojos y reflexionen sobre esta terrible realidad que nos oprime y aprisiona. Hay que tener esperanzas, pero no se debe vivir permanente con ella a pesar de ver que seguimos siendo víctimas de los grandes poderes. Gobiernos, empresarios, imperio, medios de información, Iglesia, todos hacen trampas, engañan, para conservar su poder y sistema de dominación. Aunque el 28 de diciembre es un solo día al año, todos los años hay muchos inocentes que siguen confiando en el poder o que éste nunca podrá cambiar. Nuestra obligación es demostrarles que las cosas no siempre serán así y que todo depende de los seres libres.


pedroe@cablered.net.mx

12/26/2007

PRESOS POLITICOS LIBERTAD ¡¡¡







RED INFORMATIVA VIRTIN

Llamado para una movilización internacional


y en los EEUU a favor de los Cinco

• El Comité para la Liberación de los cinco de los EEUU – Coordinación Europea para la Liberación de los Cinco, llaman a una movilización internacional a favor de los Cinco un día después de conocerse la decisión de la Corte de Apelaciones del onceno circuito. Destacan, además, que inmediatamente después de la noticia habrá una "Semana de Acción"

A continuación, el texto íntegro del llamado:
Sin tomar en cuenta el resultado de la decisión de la corte, va a ser vital para todos los defensores de los Cinco, organizaciones o individuos, dar una respuesta inmediata. Hacemos un llamado para organizar conferencias de prensa, manifestaciones de urgencia delante de las embajadas de los EEUU o oficinas del gobierno en los EEUU, y una campaña masiva de cartas al presidente y al ministro de justicia de los EEUU.

No sabemos cuando se dará a conocer la decisión de la corte, puede ser en semanas o en meses. Pero sí sabemos que si todos las organizaciones se preparan desde AHORA de manera coordinada, podemos tener un éxito máximo.

Sí la corte decide favorablemente en uno de los temas de la apelación, muy probablemente el gobierno va apelar delante el panel de 12 jueces del 11 circuito. Es importante oponernos a cualquier apelación del gobierno contra una victoria de los Cinco.

Tenemosque a conocer que mientras se abriga a un terrorista como Luis Posada Carriles, los Cinco anti-terroristas cubanos estan siendo procesados.
Si la decisión de la corte es negativa o mixta, sin otorgar plena justicia a los Cinco, va ser igual importante de organizar los mismos eventos el Día después y la Semana de Acción, para exigir la libertad inmediata de los Cinco.

Muchos de ustedes contribuyeron generosamente en el pasado, apoyando la valiente lucha de los Cinco. La importancia de su caso no queda solamente en la tremenda injusticia cometida contra cinco individuos, pero en el casi medio siglo de guerra, bloqueo y terrorismo contra Cuba, un pequeño país vecino.

Comité para la Liberación de los cinco de los EEUU – Coordinación Europea para la Liberación de los Cinco.

Liberen a los Cinco Cubanos (EEUU)
porlos5baqcol@telecom.com.co

26 de diciembre, 2007
Boletín del Comité Nacional por la Libertad de los Cinco Cubanos
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Mensajes de solidaridad y esperanza de Ramón y Antonio:

Mensaje de Ramón


Ahora se acercan las celebraciones por las navidades y del año nuevo 2008. Queremos enviarles nuestras felicitaciones acompañadas de todo el agradecimiento y afecto por apoyarnos en esta causa que nos une: la solidaridad con Cuba y la libertad de los Cinco.
Siempre por estos días se hacen recuentos de lo hecho y lo por hacer, es por eso que al rememorar todas las acciones que este año 2007 se han realizado con vistas a ganar más solidaridad con nuestra causa nos llenamos de fuerzas y más optimismo en la victoria segura.

No importa cuando tarde esta crueldad, esa victoria será nuestra y por eso seguiremos batallando junto a ustedes para poner fin a la doble moral del imperio que dice luchar contra el terrorismo y nos mantiene presos desconociendo nuestra historia de ataques terroristas contra el pueblo cubano.

Desde Argentina hasta Canada y los Estados Unidos, pasando por Centroamérica y el Caribe, del otro lado del Atlántico, desde España hasta Viet Nam y Australia, en el continente africano, en cada rincón del planeta se ha escuchado la voz de la justicia reclamando nuestra excarcelación. Sus cartas nos informan cada día de todas estas acciones, eventos y demostraciones solidarias. Cuenten siempre con nosotros para toda causa justa, pronto nos uniremos a ustedes.
Muchas gracias hermanas y hermanos por saber que podemos contar siempre con ustedes para poner fin a tanta injusticia que nos aleja ya por casi 10 años de nuestros seres queridos y de nuestra amada patria.

¡Viva el 49 aniversario del triunfo de la revolución cubana !
! Hasta la victoria siempre !
Ramón Labañino Salazar USP Beaumont,
Texas 20 Diciembre de 2007
Mensaje de Antonio

Queridos amigos:

Gracias por sus palabras llenas de aliento y hermandad.
Este año 2007 está llegando a su fin y de una u otra forma haremos un balance de nuestros logros y fracasos, así también como de nuestras alegrías y tristezas en estos 12 meses. Sabemos que el tiempo es relativo, no podemos evitar medirlo y dentro del mismo, nuestros sueños lejanos y cercanos.

Hay algo que claramente viene a nuestra mente en nuestra evaluación de este año: es el crecimiento incesante de la solidaridad con nuestra lucha por la justicia y la libertad.
Por supuesto, sabemos que todavía tenemos mucho por hacer para llevar la verdad a todos los rincones y de esa forma alcanzar la puerta de la justicia, pero podemos contar con la tenacidad que cada uno de nuestros amigos ha demostrado, en su indestructible lazo a la razón y honestidad y al amor inmenso hacia el pueblo cubano y su Revolución.
La mayoría de las veces mi respuesta a vuestras cartas van con atraso porque tengo tantos compromisos y estoy envuelto en varios proyectos pero deberías saber que tu estas y estarás por siempre en los corazones de los Cinco.
Feliz Año Nuevo 2008! Te deseamos salud, paz y amor. Un fuerte abrazo de los Cinco.
¡Hasta la Victoria Siempre!
Saludos a los amigos,
En solidaridad,
Antonio Guerrero
USP Florence, Colorado Diciembre 2007

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Libertad para los Cinco Ya!¡Permitan Visitas Familiares! ¡Otorguen las visitas de entrada al país aAdriana Pérez y a Olga Salanueva!

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EL PROBLEMA DEL TRANSPORTE URBANO ES CAPITALISTA Y MUNDIAL



Pedro Echeverría V.

1. En las ciudades mexicanas el gasto familiar en el pago de transporte urbano de pasajeros representa más de la mitad del salario mínimo diario de 50 pesos (menos de cuatro y medio dólares) Los dueños de los autobuses o camiones de pasajeros, en comunión con los gobiernos, imponen alzas casi cada año con el argumento de que “todo ha subido”, sin importarles que los salarios de manera permanente vayan a la baja comparado con el crecimiento de los precios. Cada año aumentan los salarios un peso o dos mientras los artículos de la canasta básica suben al doble. Sólo en la Ciudad de México, donde López Obrador propagó la consigna de “Primero los pobres”, se ha seguido subsidiando el trasporte como el Metro y se ha frenado las alzas en líneas de transporte privado. De tal manera que mientras en el DF se ha mantenido el precio en 2 pesos 50 centavos como promedio, en las demás ciudades el promedio es de 5 pesos.

2. Los empresarios jamás informan de sus enormes ganancias; se quejan solamente de que operan con pérdidas ocasionadas por pago de intereses, por altos costos de refacciones y por los robos de “chóferes” en los boletajes. Sin embargo investigaciones sobre esos dueños de camiones demuestran que viven como grandes ricos, sobre todo aquellos que tienen cuatro o cinco rutas y poseen decenas de autobuses. Los enojados pasajeros piensan que como inversionistas deben ganar dinero pero no tales cantidades que en corto tiempo los convierten en millonarios, y se preguntan: ¿Si no ganan como dicen los empresarios, por qué no se retiran del negocio? No deben olvidarse los empresarios que no son dueños de las rutas, que son permisionarios autorizados por el poder público. El gobierno en cualquier tiempo puede dejarlos sin permisos y concederlos a otra empresa; puede municipalizarlos o estatizarlos.

3. Tanto empresarios y gobierno aumentan los precios del transporte sin hacer estudios económicos de las ciudades o del estado. En Mérida decretan aumentos sin tomar en cuenta que Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Yucatán son los estados más pobres y miserables, mientras en otras entidades se poseen más recursos económicos y oportunidades para obtener mayores ingresos, tal como son los casos de Monterrey, Guadalajara, Estado de México o el DF.
¿Qué hacer ante la posibilidad que los empresarios demuestren que no ganan u obtienen poco? Pues los gobiernos tendrían que crear un subsidio para que la población pobre (única que lo usa) pueda transportarse. Esa debe ser la función de los subsidios: entregarlos a quienes lo necesitan y prohibir dárselos a banqueros, carreteros y negociantes que quebraron sus empresas. Mientras el gobierno no cree los empleos necesarios debe subsidiar a quien lo necesite.

4. En la sociedad capitalista (como la yanqui, la española o la mexicana) el problema principal del sector dominante de la población (empresarios y gobierno) es cómo obtener la máxima ganancia económica y acumular capital para hacer crecer su poder. A los capitalistas no les importa el tipo de negocio (vender alcohol u otra droga, vender niños robados, hacer negocios amparados en gobierno o religión alguna, etcétera; lo importante para el capitalista es “hacer dinero como se pueda y donde se pueda”.
Pero la inmensa mayoría de los capitalistas medios, pequeños y micros no tiene que ver con la droga y negocios ilegítimos, pero cuando se meten a algún negocio es para hacer dinero. ¿Podría ser de otra manera, distinta a los negocios para enriquecimiento individual? Podrían apoyarse la creación de cooperativas, de tiendas comunitarias y otras asociaciones donde las ganancias se dividan en la colectividad. Muy despreciadas hoy.

5. En Mérida ha crecido el uso de automotores privados que contaminan mucho la atmósfera. El Centro de la ciudad empieza a complicarse porque se permite que miles de vehículos particulares transiten en él o busquen estacionarse en el mismo Centro. Si se exigiera que automóviles y camionetas privadas no entren a la zona y si evitara que los camiones lo hagan, no habría problemas para que algunas rutas de autobuses o combis colectivos atraviesen el Centro para que la ciudadanía los tenga a la mano.
En la medida en que el transporte brinde una buena organización de rutas transversales y sea barato, en ese ritmo se ocupará más. Para eso los arquitectos o ingenieros del Ayuntamiento que planean el transporte deben usar como único criterio el servicio a la comunidad y no a las ganancias exorbitantes de los permisionarios. No son los monopolios empresariales el eje, sino la comunidad que es a quien debe servirse.

6. Los ejes fundamentales para organizar el transporte urbano son, en primerísimo lugar,
a) Tarifas de precios bajos, acordes a las condiciones de pobreza económica de Yucatán;
b) Rutas largas transversales (sur/centro/norte, oriente/centro/poniente, etcétera, sin Terminal en el centro) y periféricas o concéntricas como las rutas de Circuito Colonias.
c) Salario justo a los chóferes más prestaciones, evitando la necesidad de hacer trampas. En ese contexto los chóferes estarán contentos, no corretearán y serán amables con los pasajeros. Estos trabajadores deben estar organizados sindicalmente para que dejen de depender del capricho de los permisionarios: no se les podrá despedir del trabajo por manifestar sus ideas, por participar en alguna petición o protesta.
Sólo se podrá actuar contra ellos por irresponsabilidad comprobada plenamente. A partir de que los chóferes gocen de buenos ingresos serán mucho más responsables, en caso contrario se justificarán las sanciones.

7. Si los empresarios llegaran a demostrar a la opinión pública que sus ganancias no son justas, por pequeñas; entonces habría que pensar más a fondo la solución del transporte. Quizá habría que cambiar a unidades pequeñas, baratas y de gastos menores, sustituyendo a las grandes unidades que circulan en horas del día con pocos pasajeros. Quizá el gobierno yucateco tendría que exigir subsidios para el transporte o quizá construir grandes líneas parecidas al Metro o al Metrobús de la ciudad de México.
¡Qué importante sería una línea que se inicie en el punto extremo de la calle 60 sur (por el Cerezo) y concluya donde se inicia la carretera al puerto de Progreso, pasando en la plaza principal! Así funcionan (con rutas de 30 a 50 kilómetros) autobuses o trenes en las más grandes ciudades del mundo. Pero en Mérida hay que comenzar diciéndole a los permisionarios que no son propietarios de rutas ni de Mérida y que no piensen que las malas costumbres se hacen ley.

pedroe@cablered.net.mx
Denuncian injerencia política en 20 municipios de Oaxaca

pedro matías
OAXACA, Oax., 24 de diciembre (apro).- La injerencia de partidos y operadores políticos en 20 municipios provoca conflictos en comunidades que se rigen por el sistema de “usos y costumbres”, advirtió Marcos Leyva Madrid, representante de Servicios para una Educación Alternativa.


Pronosticó desórdenes en varias alcaldías en respuesta a esa intromisión, presuntamente solapada por la dirección del Instituto Estatal Electoral (IEE).Destacó el caso de Santos Reyes Nopala en donde se reeligió el priista Fredy Gil Gopar. Sin embargo, la imposición fue desconocida por la población y con ello se rectificó esa irregularidad.No obstante, hay otros casos, como el de Santa María Quiegolani, donde se desconoció el triunfo de una mujer por una cuestión de género, o el de San Juan Lalana, en que no se aprendió la lección de hace tres años y que derivó en graves conflictos.


Da la impresión, consideró, que “hay una estrategia oficial para trastocar el sistema tradicional indígena, cuando su normatividad ancestral sigue siendo un sistema mucho más democrático o justo que el sistema de partidos”.Aclaró que el propio presidente del IEE, José Luis Echeverría, declaró recientemente que “las elecciones de usos y costumbres eran un atraso democrático”.


Detalló una serie de municipios que padecen esa situación:En San Pedro Guegorexe la asamblea destituyó al agente municipal por abuso de autoridad y mal manejo de recursos; en San Andrés Huajuapam se acusó al subsecretario de Gobierno de ordenar trabajos topográficos en una zona de disputa agraria.Mientras en Santiago Jocotepec los habitantes acusan al alcalde de tratar de imponer a su sucesor, y en San Lucas Zoquiapan los operadores políticos exigen recursos del ramo 28 y 33.En Pluma Hidalgo algunas corporaciones policiales se hicieron presentes en medio de la asamblea para renovar concejales.


En tanto en San Pedro y San Pablo Ayutla, después de la asamblea sobre uso de recursos del 2006, la población detuvo e intentó linchar al exalcalde y a tres integrantes de su cabildo por un supuesto desvío de 3 millones de pesos.De igual forma en Santa María Temaxcaltepec se registraron siete heridos durante la elección por usos y costumbres.En San Mateo Yoloxochitlan se impugnaron los comicios luego que se impidió el voto a seguidores del candidato a edil, y en Santa María Atzompa se alertó sobre el riesgo de enfrentamientos por la invasión de terrenos ejidales por parte de seguidores del actual alcalde, que busca imponer a su primo.


Incumplen con el tequioA esos casos se suma San Antonio de la Cal, donde persiste una disputa por el incumplimiento del tequio (trabajo colectivo); en San Lorenzo Cacaotepec también se buscó impedir la imposición del munícipe, y en Quetzaltepec se denunció que el diputado electo genera el divisionismo entre la ciudadanía.Además, en Santa María Quiegolani, en la asamblea del 4 de noviembre, el presidente de la mesa de debates anuló la candidatura de la ganadora, sólo “porque eres mujer, profesionista y no vives aquí”.


También en Santa María Colotepec se registró una reñida elección; en San Agustín de las Juntas, la asamblea se suspendió por el rechazo a la participación de Miguel Tereso Torres Elorza, que busca imponerse.En San Mateo Tunuchi exigen nulidad de una supuesta asamblea realizada en San Sebastián Tecomaxtlahuaca por un conflicto agrario que ha generado más de 40 muertos y dos desaparecidos.En Santa María Temaxcaltepec el Ejército Mexicano detuvo a las autoridades municipales y comunales por presunta portación de armas. Los funcionarios locales fueron liberados al día siguiente después de pagar una fianza de 20 mil pesos.Y en San Mateo Yoloxochitlán los inconformes realizaron una marcha de protesta y advirtieron de que no habrá toma de posesión si el IEE valida “el fraude”.En tanto en Santo Reyes Nopala, en la elección bajo los usos y costumbres, contendieron candidatos de PRI y PRD; aquí el tricolor alega su triunfo.


Finalmente en San Lucas Zoquiapam los agentes municipales advirtieron que, sin un acuerdo previo con el IEE, no habría comicios.Otros casos son el de San Mateo Piñas, La Venta, Juchitán y Santiago Amoltepec; en esta última fue asesinado un agente municipal en una emboscada.En Santa Cruz Zenzontepec y San Juan de los Cués los habitantes exigen a la Cámara de Diputados no se califique la elección, pues supuestamente se violentó el derecho de los habitantes a participar. Y en San Miguel Peras se exige se repitan los comicios.En San Miguel Chimalapa los inconformes irrumpieron en la Cámara de Diputados para también exigir no se califique la elección municipal. Advirtieron que “se podría dar un baño de sangre si se decide avalar al candidato ganador, Antonio Cruz Ordaz, del PRI”.

Advierte el obispo Raúl Vera que continuará con sus acciones en contra de la injusticia





arturo rodríguez garcía


SALTILLO, Coah., 24 de diciembre (apro).- El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, advierte que la campaña de hostigamiento en su contra lo “dinamita para lanzar más acciones en contra de las injusticias que se realizan cada día en este país”.Entrevistado en su domicilio particular, el obispo asegura que la campaña de hostigamiento no ha logrado amedrentarlo, sino que ha fortalecido su espíritu y sus convicciones personales.


“Nuestras voces serán silenciadas sólo cuando encontremos una estructura social que nos hermane a todos y a todas, y el mundo se ordene en base a la justicia y al derecho”, advierte.“Esta situación nos lleva a concluir que debemos tomar más precauciones personales y laborales. Pero, lo más importantes es que fortalece nuestra fe, que no es conformista ni pasiva, sino que nos despierta a la realidad”, explica.


El pasado viernes 21, las oficinas del Centro Diocesano de Derechos Humanos “Fray Juan de Larios” fueron asaltadas por dos sujetos encapuchados que, aparentemente, se llevaron documentos personales del obispo Vera López, quien ese día, se encontraba en el estado de Chiapas. Los agresores se introdujeron en el edificio de la Diócesis de Saltillo, donde golpearon y sometieron a la activista, Mariana Villarreal Contreras, cuando se disponía a cerrar la oficina.


Este nuevo incidente, asegura el obispo, se inscribe dentro de la campaña nacional de descrédito y agresiones contra defensores de derechos humanos en el país. Cita, por ejemplo, los casos ocurridos contra activistas de Oaxaca, San Salvador Atenco y Chiapas.A mediados de noviembre, Raúl Vera denunció que dos sujetos amenazaron de muerte al personal de servicio de su domicilio. “Los vamos a matar”, les dijeron a través del altavoz de la entrada a su casa.En la entrevista, Vera López habla también sobre la detención de Antonio Santiz, a quien diversos testigos identifican como el autor intelectual de la masacre de Acteal.


Duda que sea el único y recuerda que existen recursos pendientes de resolver, pues la actividad de grupos paramilitares fue promovida por el gobierno federal y las fuerzas armadas, por lo que existen otros autores intelectuales.Subraya, así mismo, que lo que sucedió en Acteal fue un genocidio y que, por ende, el expresidente Ernesto Zedillo, como comandante supremo de las fuerzas armadas, es responsable, igual que el entonces secretario de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre, entre otras autoridades federales y estatales.


“Entre los cargos que se han fincado a los detenidos por la masacre, ni siquiera se ha considerado el delito de asociación delictuosa, porque eso sería un reconocimiento de la existencia de grupos paramilitares, que al Estado mexicano no le conviene reconocer.
www.proceso.com.mx

Festejos del bicentenario: la reforma judicial


Alejandro Nadal

La reforma judicial aprobada por la Cámara de Diputados y retocada por el Senado pretende combatir la delincuencia organizada. Para ello establece varios procedimientos que otorgan flexibilidad en materia de detenciones, arraigo y acceso a información confidencial o privada. La idea central es establecer reglas claras que faciliten la investigación y persecución en materia de delincuencia organizada.


Desde luego, los cateos sin orden judicial o la posibilidad de detener a un indiciado hasta por 80 días, manteniéndolo incomunicado mientras dura la investigación, son cambios graves. Pero la reforma judicial los justifica diciendo que sólo se aplicará en el caso de la delincuencia organizada.
Pero,


¿qué se debe entender por delincuencia organizada?


En nuestra legislación penal ya existe la figura de asociación delictuosa, pero eso es distinto de la delincuencia organizada.


La primera consiste en una sociedad para cometer delitos en general, mientras que la delincuencia organizada se tipifica en la legislación penal alrededor de delitos específicos.


Las consideraciones que pretenden justificar la reforma judicial contienen una referencia a la Convención de Naciones Unidas contra la delincuencia organizada trasnacional, firmada en Palermo en 2000. Se pretende cobijar así esta reforma interna y enviar el mensaje de que los cambios propuestos son acordes con las tendencias recientes del derecho internacional. Pero eso es falso. La reforma judicial tiene más parecido con la Ley Patriota de Bush y su Guantánamo que con la Convención de Palermo.


La reforma judicial define la delincuencia organizada como “una organización de hecho de tres o más personas, para cometer delitos en forma permanente o reiterada, en los términos de la ley de la materia”. ¿Cuál es esa ley? Se podría pensar que se trata de la ley federal contra la delincuencia organizada, aprobada en 1996 (bajo Zedillo). En esa ley se enlistan los delitos que corresponden a la delincuencia organizada: terrorismo, falsificación de moneda, lavado de dinero, acopio y tráfico de armas, tráfico de indocumentados y de órganos, asaltos y robo de vehículos.


Sin embargo, ésa no es la legislación de referencia. La ley en la materia no es otra que la propia Convención de Palermo, ratificada por México y, por lo tanto, parte de la ley suprema de la Unión (según el artículo 133 constitucional).


Y aquí yace la esencia del asunto: esa convención tiene una definición que no corresponde a la utilizada en la reforma judicial.


La Convención de Palermo define (artículo 2) como “grupo delictivo organizado” a un grupo estructurado de tres o más personas que actúe concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves con miras a obtener, directa o indirectamente, un beneficio económico. Esa referencia al tipo de beneficio que un grupo delictivo pretende obtener es una salvaguarda importante que está ausente de la definición de la reforma judicial.


Esto entraña un grave riesgo porque el carácter persecutorio de una reforma constitucional sobre delincuencia organizada podría ser extendido así a muchos otros fenómenos sociales, incluso a movimientos cívicos y de protesta social.


Por si fuera poco, la reforma judicial desliza en la lista de delitos graves, junto con los de la delincuencia organizada, los que atentan contra la seguridad nacional.


¿De dónde viene eso?


De la Ley de Seguridad Nacional aprobada en 2005 con Fox.


En un alarde de mala técnica jurídica, esa ley dice que por seguridad nacional “se entienden las acciones destinadas de manera inmediata y directa a mantener la integridad, estabilidad y permanencia del Estado mexicano”. Ahora sí estamos en el terreno de lo político y las referencias técnicas a la delincuencia organizada stricto sensu quedan muy lejos. Luz verde a la persecución política con ágiles trámites y procesos inquisitoriales.


Sobre delincuencia organizada tenemos en México una interesante lista de episodios. Comienza con el Fobaproa y llega hasta el caso de la conspiración en contra de Lydia Cacho. Pero no son esos casos lo que preocupa a los promotores de esta reforma judicial. Lo que interesa es penalizar los movimientos sociales de protesta y tener carta blanca para cometer crímenes tipo Acteal, Atenco y los realizados contra la APPO.


Todas las instancias de gobierno cuentan con comisiones organizadoras de festejos del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución. Pero,


¿qué es lo que se va a festejar?


¿La existencia de un Estado democrático en el que predomina la garantía de legalidad para todos?


¿Un nivel de desarrollo económico con bienestar para la población?


¿La reducción de la pobreza a su mínima expresión?


No está muy claro el motivo del festejo, pero un indicio de la fiesta que prepara el gobierno se encuentra en la reforma judicial.


¿Qué mejor que un retroceso de 150 años? De una vez,


¿por qué no eliminamos el juicio de amparo?


Digamos adiós a Manuel Crescencio Rejón.


¿Por qué no festejar las leyes centralistas de 1836 y su Supremo Poder Conservador?


Después de todo, ahí están los verdaderos precursores de la reforma judicial.

NO ES UNA CARTA MAS A UN PRESO POLÍTICO......

Las abuelas


Esta carta forma parte de un libro inédito que reúne las misivas de A’ida, una farmacéutica, a Xavier, encarcelado por defender sus ideas


John Berger


Las mujeres, siempre presentes en la lucha contra la globalización neoliberal. En la imagen superior, durante una protesta en Cancún; en la inferior, indígenas de Yalchiptic, Chiapas, impiden el paso del Ejército a su comunidad

Mi guapo:

Esta noche escuchas en tu celda mis palabras mientras escribo. Estoy sentada en la cama. Tengo el cuaderno en las rodillas.

Si cierro los ojos veo tus orejas, la izquierda sobresale un poco más que la derecha. Mi mejor amiga en la escuela alegaba que las orejas de los humanos son como diccionarios y que, si sabes cómo, puedes buscar palabras en ellas. Límpido, por ejemplo. Límpido.

No voy a mandarte esta carta, pero quiero decirte lo que hicimos el otro día. Tal vez no la leas hasta que ambos estemos muertos. No, los muertos no leen. Los muertos son lo que permanece de lo que alguna vez fue escrito. Mucho de lo escrito queda reducido a cenizas, pero los muertos están todos ahí, en las palabras que se quedan.

Sonó mi teléfono móvil y era la voz entrecortada de Yasmina –los pinzones chirrían así, veloces, cuando su árbol está en riesgo– para decirme que en el distrito de Abor un Apache sobrevolaba en círculos la vieja fábrica de tabaco, donde siete de nosotros se escondían, y que las vecinas –y también otras mujeres– se preparaban para formar un escudo humano en torno a la fábrica y sobre el techo, para evitar que los cañonearan. Le dije que ahí estaría.

Colgué el teléfono y me quedé quieta, y no obstante era como si corriera. El aire fresco me golpeaba la frente. Algo propio de mí –pero no mi cuerpo, tal vez mi nombre A’ida– corría, hacía virajes repentinos, se remontaba o hundía en los desniveles volviéndose imposible de avistar o que le apuntaran. Tal vez un pájaro liberado tiene esta sensación. Una especie de limpidez.
Para el momento en que llegué, ya se habían instalado en el techo plano veinte mujeres, y agitaban sus pañoletas blancas. La fábrica tiene tres pisos –como tu prisión.

En la planta baja, hileras de mujeres, de espaldas a los muros, rodeaban todo el edificio. Aún no se avistaban tanques, jeeps o Hummers. Así que anduve desde el camino cruzando el erial para juntarme con ellas. Reconocí a algunas mujeres y a otras no. Nos tocábamos y nos mirábamos en silencio, entre nosotras, confirmando lo que compartíamos, lo que teníamos en común. Nuestra única salida era convertirnos en un solo cuerpo todo el tiempo que nos mantuviéramos plantadas ahí, negadas a movernos.

Oímos regresar el Apache. Volaba despacio y muy bajo para amedrentarnos y observarnos, y su rotor de cuatro hojas chantajeaba las corrientes para mantenerse en el aire. Escuchamos el familiar retumbo del Apache –el retumbo de ellos al decidir y el de nosotras al correr buscando refugio para escondernos– pero no esta vez. Podíamos ver los dos misiles Hellfire alojados en sus sobacos. Podíamos ver al piloto y a su artillero. Podíamos ver sus diminutas armas apuntándonos.

Frente a la derruida montaña, frente a la fábrica abandonada que fuera utilizada como hospital provisional durante la epidemia de disentería de hace cuatro años, algunas de nosotras estábamos prontas a morir. Cada una de nosotras, pienso, tenía miedo, pero no por ella misma.

Otras mujeres se apuraban a bajar el sendero zigzagueante desde las alturas del monte Abor. Está muy empinado por ahí, ¿te acuerdas? –y no podían ver el helicóptero. Se sujetaban unas de otras y reían con nerviosismo.

Era extraño oír su risa junto al zumbar rugiente del Apache. Miré la línea entera de mis compañeras, en particular sus frentes, y quedé convencida de que algunas sentían algo parecido a lo que yo había sentido.
Sus frentes eran límpidas. Cuando las rezagadas que llegaban del monte Abor nos alcanzaron, se ajustaron la ropa y las abrazamos cálida y solemnemente.

Mientras más seamos, el blanco que formemos será mayor, y mientras más grande sea el blanco, más fuertes seremos. Una lógica extraña y límpida. Cada una de nosotras tenía miedo pero no por ella misma.

El Apache oscilaba sobre el techo de la fábrica, tres pisos arriba, estacionario en el cielo pero nunca quieto. Una a otra nos tomamos las manos y de cuando en cuando repetíamos los nombres de todas. Yo me tomaba de las manos con Koto y Miriam. Koto tenía diecinueve años y unos dientes muy blancos. Miriam era una viuda entrada en los cincuenta y a su marido lo habían asesinado hacía veinte años. Les cambié los nombres aunque no vaya a enviarte esta carta.

En ese momento escuchamos que por la calle se aproximaban los tanques. Cuatro de ellos. Koto me acariciaba una de las muñecas con sus dedos. Oímos la voz de los altoparlantes anunciar toque de queda y ordenarle a todos dispersarse y mantenerse en interiores. Del otro lado del erial la calle estaba atiborrada, y descubrí a algunos camarógrafos. Unos cuantos decigramos a nuestro favor.

Ahora los inmensos tanques arremetían rápido contra nosotras, y las torretas giraban para seleccionar el objetivo exacto.

El miedo que provocan los sonidos es el más difícil de controlar. El traqueteo de sus orugas al aplastar con forcejeos todo lo que atropellaban, el rugido de sus motores torciéndose al ejercer succión, los altoparlantes que nos ordenaban dispersarnos –los tres crecían y crecían, hasta que los tanques hicieron alto alineados frente a nosotros, a doce metros de distancia, con las bocas de sus cañones 105 mm. todavía más cerca.

No nos apretujamos, nos mantuvimos separadas, sólo nuestras manos se tocaban. Un comandante que emergió de la escotilla del primer tanque nos informó, hablando mal nuestro idioma, que ahora seríamos forzadas a dispersarnos.

¿Sabes cuánto cuesta un Apache? Eso le pregunté a Koto, desde la comisura de los labios. Negó con la cabeza. Cincuenta millones de dólares, le dije entre dientes. Miriam me besó en la mejilla. Yo estaba alerta de que empujaran la puerta trasera de uno de los tanques y que emergieran los soldados, brincaran a tierra y nos arrasaran. No les habría tomado más de un minuto. Y no ocurrió. En vez de eso, los tanques se dieron vuelta y enfilados uno tras otro, dejando unos veinte metros entre ellos, comenzaron a envolver nuestro círculo.

No lo pensé entonces, mi guapo, pero ahora que te escribo en mitad de la noche, pienso en Herodoto. Herodoto de Halicarnaso, quien fue el primero que escribió relatos de tiranos que se hicieron sordos a todos los dioses por el estruendo de sus propias máquinas.

No habríamos podido resistir a los soldados si nos hubieran arrollado. Conforme nos rodeaban, los tanques se aproximaban deliberadamente –con lentitud apretaban la soga alrededor nuestro.

¿Tú sabes cómo es que una gata mide su salto, la distancia que le espera, hasta aterrizar en sus cuatro patas juntas en los cuatro puntos donde ella lo calculó? Pues esto es lo que cada una de nosotras tuvo que hacer: medir, pero no la distancia de un brinco, sino su opuesto –el monto preciso de voluntad necesaria para tomar la aterradora decisión de mantenernos, de no hacer nada, pese al miedo. Nada. Si subestimábamos la voluntad necesaria, tal vez rompiéramos la línea corriendo antes de darnos cuenta de lo que hacíamos.

El miedo era constante pero fluctuaba. Si lo sobrestimábamos, habríamos estado exhaustas e inútiles antes de que todo terminara y las otras hubieran tenido que apalancarnos. Nuestras manos enlazadas ayudaban, pues nos hacían calcular la energía que cruzaba de mano en mano.

Cuando los tanques circundaron la fábrica la primera vez, no estaban a más de un brazo de distancia de nosotras. Por entre las ventilas cubiertas de malla podíamos ver sus cascos, sus ojos, sus manos enguantadas.

Lo más aterrador de todo era su blindaje, ¡visto tan de cerca! Cuando pasaba cada tanque era esta superficie, la más impermeable creada por el hombre, lo que no podíamos evitar ver incluso cuando cantábamos (y para entonces habíamos comenzado a cantar): sus remaches ciegos, su textura como de piel de animal pues nunca brilla, su dureza de granito y su color de caca, el color no de un mineral sino de la putrefacción. Era contra esta superficie que suponíamos nos iban a aplastar.

Y frente a esta superficie debíamos decidir, segundo tras segundo, no movernos, no retirarnos.

Mi hermano, dijo Koto, mi hermano dice que cualquier tanque puede destruirse si uno encuentra el sitio preciso en el momento preciso.
¿Cómo logramos –las trescientos de nosotras– mantenernos firmes como lo hicimos? Las bandas de oruga estaban ahora a unos cuantos centímetros de nuestras sandalias. No nos movimos. Seguimos tomadas de las manos y cantando entre nosotras con nuestras voces de viejas. Porque fue esto lo que ocurrió y es por eso que pudimos hacer lo que hicimos.

No habíamos envejecido, simplemente éramos ancianas, teníamos como mil años de edad.

El prolongado tableteo de una ametralladora en la calle. Posicionadas como estábamos, propiamente no pudimos ver lo que ocurría, así que hicimos señas a nuestras viejas hermanas en el techo, que podían ver mejor que nosotras. El Apache se mecía amenazador sobre ellas. Nos devolvieron las señas y entendimos que una patrulla había disparado a unas figuras que corrían. Muy pronto escuchamos el ulular de una sirena.

La succión del siguiente tanque que nos confinaba, también nos encrespaba e hinchaba la falda. No hagan nada. Ni nos meneamos. Estábamos aterradas. Y en nuestras agudas y estridentes voces de abuelas, cantamos –¡aquí nos vamos a quedar! No teníamos arma alguna excepto nuestro útero maltrecho.

Así estuvo.

Entonces un tanque –no creímos de inmediato lo que veían nuestros ojos apagados– dejó de formar el círculo y se enfiló a cruzar el erial, seguido por el siguiente y el siguiente y el siguiente. Las ancianas del techo vitorearon, y nosotras, todavía con las manos cogidas, pero ahora silenciosas, comenzamos a dar pasos laterales hacia la izquierda de tal modo que lenta, muy lentamente, como correspondía a nuestros años, dimos vuelta a la fábrica.

Más o menos una hora después, los siete nuestros estuvieron listos para escabullirse. Nosotras, sus abuelas, nos dispersamos, recordando cómo había sido ser jóvenes y luego hacernos jóvenes.

Hay tanta diferencia entre la esperanza y la expectativa de algo.
Al principio pensaba que era una cuestión de duración, y que la esperanza era el aguardar algo mucho más allá. Pero no. Me equivocaba. La expectativa pertenece al cuerpo, mientras la esperanza pertenece al alma. Ésa es la diferencia. Las dos conversan y se excitan o consuelan una a otra, pero el sueño de una y de otra son diferentes. He aprendido algo más. La expectativa de un cuerpo puede durar tanto como cualquier esperanza.
Como mi cuerpo, que espera el tuyo. Mientras tenga vida, soy tuya, mi guapo.

A’ida

Traducción: Ramón Vera Herrera