11/05/2023

¿Por qué Israel?

 



Días pasados el grupo Hamas, de la resistencia palestina, llevó a cabo una operación militar, denominada Tormenta de Al-Aqsa, que vuelve a tensionar en un grado máximo la situación en Medio Oriente. La prensa capitalista occidental inmediatamente reaccionó presentando la situación como un “deleznable acto terrorista” de fanáticos musulmanes “sedientos de sangre”, sin considerar la historia y el marco general en que se inscribe todo ello. “La operación palestina reveló un colosal fallo de inteligencia, que dejó al régimen israelí sorprendido por la entrada de combatientes de la resistencia a través de la frontera sur y el lanzamiento de miles de cohetes”, expresó Reza Javadi. 5,000 cohetes exactamente, muchos de ellos, según revelaciones luego acalladas, comprados en el mercado negro al “heroico” gobierno ucraniano dirigido por Volodimir Zelensky -el más corrupto de toda Europa, según la misma Bruselas declaró en su momento-, cohetes disparados hacia los poblados de Ashqelon, Ashdod y Tel Aviv, los cuales produjeron una mortandad calculada en alrededor de 1,000 personas. La respuesta del régimen israelí no se hizo esperar, ejecutando operaciones de alta precisión matando inmediatamente alrededor de 1,500 civiles en la Franja de Gaza, zona ocupada por el sionismo ultraconservador, “la cárcel al aire libre más grande del mundo”, según suele decirse. Todo ello es preparatorio de una muy probable incursión de Tel Aviv por vía terrestre, lo cual causará más daño y dolor a una población palestina crónicamente golpeada y humillada por el Estado de Israel. Una vez más, la situación medio-oriental vuelve a ser un polvorín, donde la gente de pie es la que aporta las mayores cuotas de sufrimiento. La relatora especial de Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, alerta de “otra limpieza étnica en masa” por ocurrir en Gaza, implementada por Tel Aviv. 

Ahora bien: no todos los judíos, habitando en territorio israelí o diseminados por el mundo, aprueban esa masacre implementada por el gobierno sionista de Tel Aviv. “Los crímenes del gobierno fascista israelí, destinados a sostener la ocupación, están conduciendo a una guerra regional. Tenemos que detener esta escalada. En estos tiempos difíciles, repetimos nuestra condena inequívoca de cualquier ataque contra civiles inocentes e instamos a todas las partes a detener a los civiles en el ciclo de violencia”, se expidió el Partido Comunista de Israel luego de la amenaza de Netanyahu de aplastar a los palestinos de la Franja de Gaza. Junto a ello, aunque los gobiernos tratan de impedirlas, por todo el orbe se desarrollan manifestaciones de abierto apoyo al pueblo palestino y de repudio a los ataques israelís.

La prensa capitalista occidental, absolutamente regenteada por Estados Unidos, alza la voz contra la “brutalidad” del llamado “fundamentalismo islámico”, pero calla los crímenes israelís. El doble rasero, la inmoralidad llevada a un grado máximo, estalla aquí en cada palabra de un funcionario o politólogo “democrático” de Occidente: la invasión rusa a Ucrania es deplorable, criminal, sanguinaria…, pero no lo es la ocupación judía de Palestina. el Primer Ministro Benjamín Netanyahu asumió su cargo el 20 de diciembre de 2005, acumulando ya casi 20 años en el poder; eso es democrático, pero no lo son las presidencias de Vladimir Putin, o de Nicolás Maduro, o en su momento la de Fidel Castro. Parece que el mundo que muestra la corporación mediática capitalista es distinto a lo que puede verse con otra perspectiva; así hay misiles nucleares “buenos” -los ofrecidos ahora por Washington a Israel, por ejemplo, para defenderse de la “perversidad palestina”- y “malos” -los de Corea del Norte. 

Las represalias del gobierno de Netanyahu, asesinando cuanto civil palestino encuentre en el camino, parece justa y necesaria. Ni un solo político de las democracias capitalistas dice una palabra en contra. Pero ¿no es eso una carnicería, similar a los campos de concentración del nazismo? “Destacamos que es imposible “gestionar” el conflicto o resolverlo militarmente. Sólo hay una solución: luchar para poner fin a la ocupación y reconocer los derechos legítimos del pueblo palestino y sus justificadas demandas”, declaran los comunistas israelíes. No puede dejar de mencionarse que el actual gobierno se hallaba bajo fuertes presiones populares por políticas no aceptadas por la población israelita. Se dice -lo cual, de momento, es imposible de verificar- que el Primer Ministro supo del posible ataque de Hamas, pero no hizo nada en su contra (lo cual hace recordar al Pearl Harbor de 1941 o la caída de las Torres Gemelas en Nueva York en 2001). De ese modo, Netanyahu logró detener las protestas en contra de su administración, fomentando este espíritu patriótico hacia el agresor externo. Los chivos expiatorios siempre son una buena salida. 

II

Declaró vez pasada Sergei Gornostayev, soldado israelí que se negó a tomar parte en uno de los tantos conflictos de Israel con El Líbano: “Comencé lentamente a comprender el sentido de las políticas israelíes y de la ocupación, y empecé a involucrarme, más o menos activamente, en la acción política de la izquierda. También decidí negarme a prestar el servicio de reserva. Creo que lo obvio y más irritante de esta guerra es su falta de sentido. Para todos está claro que no hay conexión entre los dos soldados capturados por Hezbollah y la operación en El Líbano. Hoy, después de un mes, incluso ni los ministros recuerdan mencionar a esos pobres muchachos, y están buscando justificaciones para el conflicto”. Es decir: hay más de un judío que no avala la agresión que realiza Israel contra los palestinos, ni contra ningún punto del Medio Oriente, aunque la imagen mediática dominante es que todos los judíos están en una guerra -justa y necesaria, por otro lado- contra sus vecinos.

El pueblo judío ha sido, desde el legendario éxodo bíblico, un colectivo marcado por la exclusión, la persecución, el escarnio. Proceso milenario que concluye con el Holocausto a manos de la locura nazi, donde murieron seis millones de sus miembros, es decir, alrededor de una tercera parte de su población mundial en ese entonces. Sin ningún lugar a dudas, su historia como pueblo ha sido sumamente sufrida, como la de tantos otros grupos en la humanidad.

Hoy día el Estado de Israel lleva a cabo una política de terrorismo y agresión pavorosa; nada, absolutamente nada lo puede justificar, y las tropelías que comete contra el pueblo palestino son tan atroces como las que sufrieran los judíos en los campos de exterminio de Europa durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué ha pasado ahí? ¿Cómo puede explicarse esta mutación tan asombrosa en tan poco tiempo? Parece ser cierto aquel aforismo psicológico que indica que se repite activamente lo que se padeció pasivamente. “Los árabes”, expresó el ultraderechista ex mandatario israelí Ariel Sharon, “sólo entienden la fuerza, y ahora que tenemos poder los trataremos como se merecen”; “y como solíamos ser tratados”, agregó con mucha perspicacia el politólogo palestino-estadounidense Edward Said.

El Premio Nobel José Saramago dijo recientemente que “Israel está haciendo perder el capital de compasión, de admiración y de respeto que el pueblo judío merecía por los sufrimientos por los que pasó. Ya no son dignos de ese capital”. Afirmación fuerte, excesiva quizá. No se puede decir que “el pueblo judío” está llevando adelante esta política, que en realidad es una política de Estado que pretende consolidar una ocupación permanente sobre los territorios palestinos que Israel ilegítimamente anexionó con violencia en 1967 y que, pese a una enorme cantidad de resoluciones de Naciones Unidas, se niega a abandonar. Política que se ha profundizado con los programas de asentamientos de colonos israelitas en el territorio ocupado, con la construcción de un muro para asfixiar la viabilidad futura de Palestina y, finalmente, con la sistemática comisión de asesinatos selectivos a los que cada vez nos tiene más acostumbrados, donde campea exultante la más odiosa impunidad. Es el elenco gobernante, aupado por todas las administraciones estadounidenses, no importa si sean republicanas o demócratas, el verdadero responsable de toda esta situación explosiva, que termina siempre con montañas de muertos. Lo es, en el marco de una connivencia del imperialismo de Estados Unidos, que hace de Israel su punta de lanza en Medio Oriente. También hay voces judías que piden terminar con esta locura militarista, con la política anexionista, sectores que buscan una paz genuina. Una visión tendenciosamente simplificada -y maniquea- de la situación de esta región del planeta pretende hacer ver la lucha entre judíos y árabes como consustancial a la historia, como una vieja disputa entre hermanos que compartieron un ancestral territorio, marcados por diferencias religiosas. Pero en verdad este conflicto no es religioso, ni tampoco étnico, por cuanto los palestinos son tan semitas como los judíos y durante siglos han convivido en paz. Es un conflicto de proyectos estratégico-militares, internacional y territorial, con grandes intereses económicos de por medio, y que se anuda con vericuetos psicológicos muy complejos donde no está ausente algún mecanismo por el que las históricas víctimas juegan ahora el papel de victimarios. Algo así como “su venganza como pueblo”. 

Desde su nacimiento como Estado independiente el 14 de mayo de 1948, la historia de Israel no ha sido sencilla. En realidad, si bien amparándose en el deseo histórico de un pueblo paria de tener su propio territorio, surge como estrategia geo-imperial de las grandes potencias occidentales, Gran Bretaña y Francia entre las principales, con los intereses petroleros como trasfondo. La vergüenza, la admiración y el respeto que hizo sentir el Holocausto de seis millones de judíos, preparó las condiciones para que ese nacimiento pudiera tener lugar. Una “compensación histórica”, podría decirse. Claro que no debe dejar de mencionarse la asimetría de poderes que se juega ahí: muchísimos pueblos, en la sangrienta historia de la humanidad, fueron masacrados (indígenas de todo el continente americano a manos del imperio español y luego de la naciente nación estadounidense, matanzas en Namibia a principios del siglo XX, genocidio en Ruanda, masacres en la ex Yugoeslavia, genocidio rohinyá en Birmania, las ejecuciones colectivas de Pol Pot en Camboya, asesinatos en masa de Japón en China a inicios de la Segunda Guerra Mundial, 25 millones de soviéticos ante el ataque nazi, genocidio de griegos a manos del imperio otomano, exterminio de dos millones de armenios por musulmanes, y la lista puede continuar). Pero el pueblo judío, dado su indudable poder económico en el mundo capitalista moderno, ha hecho del Holocausto en los campos de exterminio nazi la más mediática de todas esas atrocidades. Por ejemplo: ¿cuántas películas se han hecho de las 626 masacres de población maya durante los años de la guerra interna en Guatemala? ¿Por qué la cabeza visible -el verdugo que cumplía las órdenes de sus amos- perpetradora de esos delitos de lesa humanidad, el general Efraín Ríos Montt, nunca cumplió la pena que le impuso un tribunal (80 años de prisión inconmutable), y los jerarcas nazis, derrotados que fueran, terminaron castigados en los juicios de Nuremberg, y al día de hoy se les sigue castigando? Todo somos iguales…, pero hay algunos más iguales que otros. ¿Vale más un judío que un maya?

III

En un primer momento el Estado de Israel no jugó el papel que actualmente se le conoce; por el contrario, trató de mantener una política de neutralidad entre los bloques de poder. Pero ello duró poco; para comienzos de los 50 comienza a alinearse con una de las potencias que libraban la Guerra Fría: los Estados Unidos, y la doctrina de la neutralidad es desechada. En 1951 el premier israelí David Ben Gurión propuso secretamente enviar tropas de su país a Corea del Sur como ayuda a la guerra librada por Washington contra la pro soviética Corea del Norte. Pero durante la década de 1950 Estados Unidos no estaba interesado en fomentar la inestabilidad del Medio Oriente, cuyas principales zonas de interés coincidían con los intereses inmediatos del mayor grupo petrolero norteamericano en el Golfo Pérsico y en la Península Arábiga. Por eso en esa época los aliados estratégicos del militarismo israelí fueron Francia y Gran Bretaña.

Luego de la Guerra del Sinaí de 1956 la situación regional empezó a preocupar a la administración de Washington, con Eisenhower a la cabeza. Para ese entonces comienzan a caer los regímenes monárquicos apoyados por Gran Bretaña, y en su lugar se da el ascenso de proyectos militares anti-occidentales que acudieron a la ayuda militar soviética. Kennedy fue el primer presidente estadounidense que le vendió armas a Israel, y a partir de 1963 comenzó a forjarse una alianza no oficial entre el Pentágono y los altos mandos del ejército israelí. Esta supeditación de los intereses nacionales a la lógica del enfrentamiento entre las por ese entonces dos superpotencias globales por zonas de influencia y control en el Medio Oriente no sólo reprodujo la lógica del conflicto árabe-israelí, sino que echa mano -sin saberlo seguramente- de esa trágica historia del paso de víctima a victimario: “ahora que tenemos poder los trataremos como se merecen”, así como fuimos tratados nosotros en la Shoa. Si se quiere -la psicología lo dice y la historia lo confirma-, es muy fácil encontrar enemigos y fantasmas a la vuelta de la esquina (he ahí nuestra trágica condición humana: “El infierno es el otro”, dirá Sartre). Desde ese momento el joven Estado de Israel pasa a ser la vanguardia estadounidense en esa convulsa región, importantísima para los intereses estratégicos de la Casa Blanca (reserva petrolera y zona de contención de su archirrival, la Unión Soviética).

Para inicios de los ‘70 del siglo pasado en Estados Unidos se calculaba que ya había alcanzado su techo de producción petrolera doméstica (el pico, en realidad, se alcanzó en el 2006), por lo que las reservas de Medio Oriente pasan a ser, cada vez con mayor empeño, de importancia vital para su proyecto hegemónico. En esa lógica -lamentable para los judíos, importante para la estrategia expansionista del Estado de Israel, que no es lo mismo- Tel Aviv entrará a desempeñar un papel decisivo en la lógica estadounidense. Tanto, que comienza a ser -y lo sigue siendo hasta la fecha- su “niño mimado”.

No es ninguna novedad que Israel vive, en muy buena medida, de la “cooperación” estadounidense: 3 mil millones de dólares al año (el 17% de la ayuda externa mundial entregada por Washington). Por un complejo anudamiento de intereses, el lobby hebreo de la super potencia -con un gran poder de cabildeo, sin lugar a dudas- ha conseguido que tanto la administración federal como importantes sectores de la iniciativa privada, destinen ingentes recursos al país asiático. La inversión, por supuesto, no es gratuita. Israel, más allá de sectores pacifistas de los que también hay, como Estado nacional cumple a la perfección su mandato, no muy oculto por cierto, de defender intereses extrarregionales: es el gendarme armado hasta los dientes que la geoestrategia estadounidense destina a la región (algo así como lo es Colombia en Latinoamérica, el reaseguro militar del Pentágono, aún con Petro en la presidencia). Esta operación militar-policial en gran escala que las fuerzas israelíes efectúan con la más campante impunidad no tiene por objeto -como pomposamente se declara- impedir atentados terroristas (de hecho, de ser ése su objetivo, ha fracasado estrepitosamente, y lo sucedido días pasados lo muestra), sino aniquilar la militancia palestina -“todos los palestinos son sospechosos de terrorismo”- como paso necesario para disciplinar a este pueblo, al que se pretende seguir ocupando y controlando, y a toda la región en definitiva. En otros términos: sirve como mensaje. Las potencias europeas, cada vez más un triste furgón de cola de Estados Unidos, hacen el coro a Washington y condenan con vehemencia al fundamentalismo islámico, poniendo a Israel como la gran víctima. 

La inestabilidad, los conflictos y las guerras periódicas son el medio funcional para el florecimiento de los negocios de las corporaciones de la industria de armamentos y de las grandes empresas petroleras. Lo trágico en este anudamiento de intereses complejo es el papel al que se destina a un pueblo tan sufrido históricamente como el judío. Por supuesto que la generalización a que nos invita Saramago puede ser peligrosa: no todos los judíos son el epígrafe de Ariel Sharon, ni el actual Netanyahu. Pero no hay dudas que los preceptos de la psicología obligan a seguir la reflexión: dadas las circunstancias todos podemos pasar del Dr. Jekyll a Mr. Hyde. El Estado de Israel nos lo recuerda patéticamente.

¿Por qué el Estado de Israel se ha transformado en una potencia agresora, militarista, invasora? ¿Por qué esa guerra perpetua que mantiene con sus vecinos árabes? ¿Por qué está armado hasta los dientes, y siempre dispuesto a utilizar ese armamento? Dicho sea de paso: con un potencial nuclear –oficialmente negado y siempre imprecisamente conocido– que lo coloca como la cuarta o quinta potencia atómica del mundo, con alrededor de 400 cabezas atómicas.

¿Qué ha pasado ahí que el colectivo judío, de víctima de una segregación histórica milenaria, y víctima de las peores atrocidades durante el período nazi en la Alemania de los años 30 del siglo pasado, pasó a ser ahora un azote para sus vecinos árabes del Medio Oriente? ¿Cómo y por qué ha pasado de víctima a victimario? Su posición de potencia militar regional, su alta belicosidad, el martirio a que somete al pueblo palestino, ¿tiene que ver con un real derecho a defenderse, o hay algo más? ¿Es legítima defensa contra el “monstruoso terrorismo” al que se ve sometido? Dicho sea de paso, más allá de la insidiosa campaña mediática que ha transformado al siempre mal definido terrorismo en una nueva plaga bíblica, los datos duros indican que debido a acciones que podrían llamarse “terroristas” muere un promedio de 12 personas diarias en el mundo, el 0,1% de los que mueren de hambre (¡en un mundo donde la comida sobra y muchas veces se bota a la basura!)

IV

La prensa occidental de las grandes corporaciones mediáticas nos tiene acostumbrados a presentar la convulsa situación del Medio Oriente como producto del terrorismo islámico del que es víctima el estado de Israel. Pero como dijo Adrián Salbuchi: “Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel han declarado a Hamas y Hezbollah como «organizaciones terroristas». Conviene recordar, sin embargo, que el origen de las Fuerzas de Defensa Israelíes (el Ejército de Israel) surge de la fusión en 1948 de tres grandes organizaciones terroristas: los grupos Stern, Irgun y Zvai Leumi que previo al surgimiento del Estado de Israel, perpetraron crímenes terroristas como el asesinato del mediador de la ONU en Palestina, Conde Bernadotte (organizado por la guerrilla a cargo de Ytzakh Shamir, luego primer ministro israelí), y el ataque terrorista con bombas en 1947 contra el Hotel Rey David de Jerusalén, sede de la comandancia militar británica (perpetrado por la guerrilla de Menahem Beghin, luego también primer ministro israelí). Una de dos: o todos estos grupos -Hamas, Hezbollah y Ejército Israelí- son catalogados como «fuerzas de defensa»; o son todos catalogados como «grupos terroristas»”.

Conviene recordar también que las voces más racionales surgidas entre judíos, como la de Ytzakh Rabin, ex primer ministro que buscaba un entendimiento con sus vecinos árabes, fueron silenciadas por los fundamentalistas guerreristas que tienen secuestrado el Estado israelí. Rabin -como dijo Saluchi- “fue acribillado a balazos en Israel NO por un terrorista musulmán; NO por un neonazi; sino por Ygal Amir, un joven militante sionista israelí estrechamente vinculado al movimiento ultra-derechista de los colonos, y próximo al Shin-Beth, el servicio de seguridad interna israelí”. Si alguien no quiere la paz en esta zona, parece ser el gobierno israelí precisamente.

No todos los judíos avalan esta política agresiva y pro-estadounidense. Hay voces, como la de Ytzakh Rabin, como la del soldado Sergei Gornostayev citado más arriba, y la de tantos otros, que no comparten el sionismo ultra derechista que busca ser el gendarme nuclear de la región, haciéndole el juego a los intereses petroleros estadounidenses y británicos. 

Toda la humanidad se encuentra horrorizada ante el terrible sufrimiento en el Medio Oriente. Inocentes de ambos lados están siendo barridos en un espiral de al parecer interminable derramamiento de sangre. El mundo busca una solución. El reclamo de Israel de representar a los judíos del mundo vincula a todo nuestro pueblo a los actos de violencia del estado en contra del pueblo Palestino. Esta es una frustrante y vergonzosa mentira. Nada puede estar más alejado de la realidad. No hay necesidad para los judíos de ser vistos como los enemigos del mundo islámico”, dice la organización judía no gubernamental “Judíos contra el sionismo”. De todos modos, esas voces quedan silenciadas dentro del mismo Estado de Israel, y opacadas en el concierto internacional. El discurso oficial dominante es que Israel es víctima del ataque indiscriminado del fundamentalismo musulmán, siempre sanguinario y visceralmente antijudío.

¿Qué es el terrorismo finalmente? ¿Poner una bomba en un lugar público? ¿Atacar un país en nombre de la libertad para robarle sus recursos? ¿Hacer de la fabricación de las armas el principal negocio del mundo? Si Israel está enclavado en esta problemática zona como baluarte del antiterrorismo, evidentemente su función no se cumple muy bien que digamos, porque los grupos integristas, en vez de disminuir, crecen a diario. Se podría llegar a decir que el capitalismo occidental necesita del siempre mal definido “terrorismo”, mediáticamente vinculado al “fundamentalismo islámico”. Como dijera el politólogo pakistaní Lal Khan: “este virulento fundamentalismo es la culminación reaccionaria de las tendencias que, en la época moderna, caracterizada por la política y la economía mundiales, intentan recuperar el islamismo. En los años cincuenta, sesenta y setenta en el mundo musulmán existían corrientes de izquierda bastante importantes. En Siria, Yemen, Somalia, Etiopía y otros países islámicos, se produjeron golpes de Estado de izquierdas, y el derrocamiento de los regímenes capitalistas-feudales corruptos llevó a la creación del bonapartismo proletario o estados obreros deformados. En los demás países también hubo movimientos de masas importantes encabezados por dirigentes populistas de izquierda. En el clima de la Guerra Fría algunos de estos dirigentes, como Gamal Abdel Nasser, incluso desafiaron al imperialismo occidental y llevaron a cabo nacionalizaciones y reformas radicales. A partir de ese momento, una de las piedras angulares de la política exterior estadounidense fue organizar, armar y fomentar el fundamentalismo islámico moderno como un arma reaccionaria contra la insurrección de las masas y las revoluciones sociales. (…) Después de la derrota de Suez los imperialistas dieron prioridad a esta política. Gastaron ingentes sumas de dinero en operaciones especiales dirigidas por la CIA y el Pentágono. Suministraron ayuda, estrategia y entrenamiento a estos fanáticos religiosos. La mayor operación encubierta de la CIA en la que ha estado implicado el fundamentalismo islámico ha sido en Afganistán.” El siempre mal definido terrorismo es un “monstruo” que ataca la libertad y la democracia, así como el narcotráfico representa el cáncer a combatir en Latinoamérica. Parecen más creaciones mediáticas que otra cosa: la industria bélica necesita enemigos y, casualmente, ahí están ellos siempre listos para ser combatidos. 

Junto a ello es de destacar lo perverso de las religiones, acrecentado en forma exponencial por el uso “malintencionado” que se puede hacer de ellas cuando se las transforma en meras estrategias políticas, alimentando fundamentalismos que lo único que logran es obnubilar -más aún- el espíritu crítico en las masas, tanto en las escuelas coránicas de los integristas musulmanes como en el ultra ortodoxo sionismo judío. O también en cualquier otra religión, como puede apreciarse en el neopentecostalismo evangélico que adormece a las masas latinoamericanas.

El sistema capitalista, y en especial el imperialismo estadounidense, su indudable vanguardia, necesitan la guerra. Ello es negocio (70,000 dólares por segundo a nivel mundial produce este business). Un Medio Oriente en llamas es buen negocio para el complejo militar-industrial norteamericano, que es quien fija la política exterior del país. Eso tiene implicancias geopolíticas: control de las reservas petroleras, posibilidad de desestabilizar los suministros hacia China, negocio para los fabricantes de armas. Israel cumple una misión histórica para el sistema capitalista occidental, por eso los “amos del mundo” le toleran impunemente todas estas infames tropelías. 

Los judíos, pueblo históricamente marginado y aborrecido, se merecen algo más que un Estado como el que manejan los genocidas sionistas hoy en el poder, tanto en Tel Aviv como, en buena medida, en Washington. El grito de ¡Palestina libre! es un llamado a la justicia universal. 

Temporada de huracanes

Carlos Bonfil

Foto
▲ Fotograma de Temporada de huracanes de Elisa Miller.

En un lugar de la costa del Golfo de México, los lugareños de La Matosa, una ranchería venida a menos, hacen el descubrimiento macabro del cuerpo de La Bruja (Edgar Treviño), una singular leyenda rural, en estado de abierta descomposición, probablemente ejecutado a cuchilladas en lo que semeja un ajuste de cuentas pasional, aunque sin duda se trata de un crimen de odio, uno más en la larga suma de feminicidios y asesinatos por homofobia en el país. Nadie sabe a ciencia cierta quién es este personaje misterioso, homosexual o choto, transexual o matrona, figura a la vez maléfica y benefactora en una comarca ávida de supersticiones y leyendas instantáneas. La fascinación que ejerce sobre los habitantes, y en especial sobre un grupo de adolescentes que la frecuentan a escondidas lo mismo para participar en sus bacanales sexuales que para obtener otros favores o hechizos, o por codiciar la fortuna que pudiera atesorar en su mazmorra infranqueable. La historia de La Bruja la relatan, a manera de un testimonio coral, varios personajes que han tenido la suerte o la desdicha de haber estado cerca de ella, y es el centro de una de las novelas más logradas y absorbentes de la literatura mexicana actual, Temporada de huracanes, de la escritora veracruzana Fernanda Melchor.

Nada permitía suponer que los temas y la complejidad narrativa de esta novela pudieran interesar de modo especial a una realizadora como Elisa Miller, autora de un sobresaliente cortometraje, Ver llover (2007), premiado con la Palma de Oro en el Festival de Cannes, pero fuera de ello también de una breve filmografía sin distinciones particularmente memorables. Lo cierto es que la relaboración que la cineasta y su coguionista Daniela Gómez hacen del material literario de Melchor es un gran acierto. No sólo consigue la adaptación restituir la riqueza idiomática y el vertiginoso flujo verbal de los personajes, plagado todo de expresiones populares, picarescas y soeces, sino manejar de modo notable, gracias a la edición de Paulina del Paso y Miguel Schverdfinger, los diversos saltos temporales que en la novela se suceden con naturalidad y destreza. Hay también en el trabajo de la cinefotógrafa María Secco y en la música original de Héctor Ruíz una captura estupenda de las atmósferas exuberantes y turbias en esa suerte de purgatorio tropical en espera siempre de la furiosa embestida de los huracanes.

Elisa Miller ha sabido esquivar una de las mayores tentaciones empobrecedoras de una parte del cine mexicano que suele optar por el tremendismo al narrar historias semejantes a la que hoy propone Fernanda Melchor, y para ello ha considerado conveniente limar, por ejemplo, muchas de las asperezas de lenguaje que en la novela funcionan muy bien, pero que en el cine inevitablemente provocarían un alúd de risotadas fáciles a manera de reflejo automático. De modo similar, son acertadas las decisiones de casting que propician interpretaciones espontáneas y muy verosímiles a cargo de actores no profesionales, quienes encarnan con mucha naturalidad a sus personajes, muy alejados del artificio de aquellas caracterizaciones forzadas, por parte de comediantes reconocidos, que imaginan, con candor, cómo viven sus experiencias diarias los habitantes de comunidades indígenas o muy marginales. Elisa Miller revela, por otra parte, una habilidad particular para manejar situaciones delicadas, potencialmente escabrosas, como los lazos de complicidad afectiva que se tejen entre los personales masculinos (el vividor oportunista Luismi / Andrés Cordaz, y su retador y pretendiente reprimido Brando / Ernesto Meléndez) al explorar un homoerotismo manejado aquí de manera sutil e inteligente. Una mención especial merecen los personajes de Yesenia, La Lagarta /Paloma Alvamar, y de Norma / Kat Rigoni, dos extremos femeninos de una malevolencia en la frustración y de una inocencia corruptible en la adversidad. En cuanto a La Bruja –ese ser inasible entre lo grotesco y lo vulnerable–, todo la hace suponer producto de la imaginación de un García Márquez o del delirio desbordado de un cuadro de Goya.

Temporada de huracanes se exhibe en Cineteca Nacional, Cine Tonalá, Cinemanía, en salas comerciales y en la plataforma Netflix.

https://www.jornada.com.mx/2023/11/05/opinion/a07a1esp

11/04/2023

El aborto, un derecho reconocido pero negado a niñas violadas en Brasil

ipsnoticias.net

Mario Osava

RÍO DE JANEIRO – Un total de 17 456 bebes nacidos vivos en Brasil tenían como madres a niñas de 10 a 14 años en 2021. Las cifras anuales están bajando, pero aún exponen el drama de la niñez arruinada y las fallas de jueces y médicos en la cuestión del derecho al aborto.

Los datos del Sistema de Informaciones sobre Nacidos Vivos (Sinasc) del Ministerio de Salud cifran en 252 786 las parturientas de esas edades en la década 2010-2019, recopiló la Red Feminista de Salud. Es decir un promedio anual de 25 278.

Esa violencia dejó de ser invisible desde 2020, al estallar una seguidilla de escándalos de niñas a las que se las impedía abortar por jueces, hospitales e incluso autoridades como la entonces ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, Damares Alves, durante el gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022|), de extrema derecha.

En Brasil el aborto es legal en casos de violación, riesgo de muerte de la embarazada y fetos anencefálicos. Es también un derecho incuestionable de las niñas de hasta 14 años, ya que todas son legalmente víctimas de violación y sus abusadores se enfrentan a penas de ocho a 15 años de prisión.

Pero hubo jueces, incluso en la instancia de apelación, que fallaron en contra de la interrupción del embarazo en niñas que tenían 10 o 11 años.

En la base de esa iniquidad está la criminalización social del aborto, para la que contribuyen muchos religiosos que identifican “el aborto como asesinato, crimen repulsivo”, lamentó Clara Wardi, asesora técnica del Centro Feminista de Estudios y Asesoría (Cfemea), con su sede central en Brasilia.

Moralismo contamina Estado

“El estigma es fuerte, en la cultura, en la familia, incluso en las escuelas. Por eso las niñas desisten de la opción del aborto, aunque sea legal. Y hacerlo clandestinamente sale caro y es riesgoso”, observó a IPS desde Petrópolis, la ciudad cercana a Río de Janeiro donde vive.

Muchos médicos alegan “objeción de conciencia” para negar la práctica del servicio, lo que obliga las niñas a una “peregrinación” en busca de sus derechos en otros hospitales e incluso en la Justicia.

“Este país no cuida a las mujeres. Mientras la cardiología avanzó mucho en Brasil, la medicina dedicada a las mujeres, como la obstétrica y ginecológica, quedó en el siglo pasado, resiste la actualización. Un ejemplo es la persistencia del curetaje, una práctica abolida por la Organización Mundial de Salud hace más de 20 años”: Helena Paro.

Pese a todo, una encuesta de Cfemea, hecha desde 2018, apuntó una creciente opinión pública contra la penalización del aborto. A la pregunta “Usted está a favor o en contra de la prisión de mujeres que interrumpen el embarazo”, 59,3 % contestó ser contrario en 2023, contra 51,8 % en 2018.

Los que se pronunciaron a favor del encarcelamiento también aumentaron, pero menos, de 26,7% a 28,1%, reflejando la polarización ideológica durante el gobierno de Bolsonaro, que hizo caer de 16,1% a 7,6% a los indecisos, los que respondieron “depende” (de las circunstancias).

Hay “barreras institucionales” al aborto legal, un tema en que el estado deja de ser  laico al supeditar sus servicios a la moral religiosa. El caso más emblemático es el de la niña de 11 años embarazada por segunda vez en el estado nororiental de Piauí, que enfrentó a fines de 2022 la negación del aborto por un hospital público y por la Justicia.

Recogida en un albergue público, tuvo su segundo hijo en marzo de 2023. Es decir, el Estado actuó para alejarla de la familia, negarle el aborto legal que demandaba y forzar el parto, destacó Wardi.

Damares Alves, ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos (2019-2022), durante el gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro y de confesión evangélica radical, movilizaba a sus funcionarios para que presionasen a las niñas embarazadas a desistir del aborto, legal en su caso por tratarse siempre de víctimas de violación sexual. Fabio Rodrigues-Pozzebom / Agência Brasil

Desconocimiento

Todo eso ocurre en medio a “fallas colectivas” de la misma sociedad, como la insuficiente información sobre los derechos reproductivos y la posibilidad de una elección de las mujeres, especialmente las niñas. No hay elección, si no hay acceso a los servicios de salud, argumentó.

“La criminalización del aborto invalida la legalidad de las tres situaciones. Es necesario informar que sí hay aborto legal en Brasil y formar personal capacitado para ofrecer el servicio, sin necesidad de acción judicial para obtener acceso”, apuntó Denise Mascarenha, coordinadora ejecutiva del grupo Católicas por el Derecho de Decidir.

La falla básica está en la formación de los trabajadores en salud, sean médicos, enfermeros o sicólogos que “no reconocen la violencia en un embarazo de niñas con menos de 14 años”, presente en el Código Penal desde nada menos que 1940, sostuvo Helena Paro, profesora de ginecología y obstetricia de la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Uberlândia.

Las universidades, adujo, no capacitan los médicos para cuidar las víctimas de violación sexual, pero tampoco seria suficiente una buena enseñanza. Falta la experiencia en la asistencia práctica a las pacientes, con el foco en los derechos humanos de las mujeres, acotó la médica especializada en ginecología y obstetricia.

En Brasil solo hay poco más de 60 centros de servicios médicos de aborto legal, casi nada para una población de 203 millones de habitantes en que las mujeres constituyen una mayoría de 51,7 %, destacó a IPS desde Uberlândia, una ciudad del sureño estado de Minas Gerais.

Solo cerca de 2000 abortos legales se efectúan cada año en Brasil, donde se estima que más de 400 000 ilegales se practican anualmente, de lo que resultan muchas muertes y complicaciones posteriores que sobrecargan los hospitales.

La jueza Rosa Weber durante la motivación de su voto en defensa de la despenalización del aborto hasta la 12 semana de gestación, en sus últimas sesiones como presidente de la Corte, antes de jubilarse el 2 de octubre. Imagen: Antonio Cruz / Agência Brasil

Medicina discrimina a las mujeres

“Este país no cuida a las mujeres. Mientras la cardiología avanzó mucho en Brasil, la medicina dedicada a las mujeres, como la obstétrica y ginecológica, quedó en el siglo pasado, resiste la actualización. Un ejemplo es la persistencia del curetaje, una práctica abolida por la Organización Mundial de Salud (OMS) hace más de 20 años”, comentó.

Paro coordina el Núcleo de Atención Integral a las Víctimas de Agresión Sexual de Uberlândia (Nuavidas), establecido en 2017 en el hospital de su universidad. Desde 2021 el núcleo ofrece servicios relacionados al aborto por telemedicina, luego de una consulta inicial presencial.

La pandemia de covid-19 motivó la asistencia digital, facilitada también por la eficacia del medicamento abortivo misoprostol, aprobado por la OMS y las autoridades brasileñas del sector.

La actuación de Paro le generó un proceso de inhabilitación en el Consejo Regional de Medicina de Minas Gerais que la acusa de usar sus conocimientos “para el crimen” y no para el bienestar de las pacientes.

“Es todo al revés”, contesta la médica, al argüir que cuida la salud de las pacientes “basada en las evidencias científicas” que el Consejo niega.

Los consejos, uno nacional y 27 regionales (en cada uno de los estados), regulan la práctica médica en el país y varios de ellos actuaron de forma poco científica durante la pandemia de covid-19, al aprobar, por ejemplo, el uso de medicamentos ineficaces como la cloroquina.


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Una ofensiva conservadora en el legislativo Congreso Nacional amenaza restringir más aún el derecho al aborto en Brasil, a contramano de lo que sucede en Argentina, Colombia, México y Uruguay que despenalizaron la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas del embarazo.

Un proyecto de ley de 2007, llamado el Estatuto del Feto (nascituro en portugués), renovó su empuje desde el año pasado en la Cámara de Diputados, por iniciativa de diputados ultraconservadores. Su aprobación prohibiría cualquier aborto, por garantizar al feto todos los derechos de un ser humano, especialmente el derecho a la vida, desde su fecundación.

Otras medidas para penalizar legalmente incluso las interrupciones en los restringidos supuestos actualmente permitidos están en discusión parlamentaria.

Para contrarrestar esa ofensiva conservadora, los movimientos brasileños a favor de los derechos de la mujer activaron las campañas por la despenalización “Ni presa ni muerta” y “Niñas, no madres”, esta última de ámbito latinoamericano.

Las feministas celebran también el fallo de la jueza Rosa Weber, que dejó registrado su voto a favor de la despenalización del aborto hasta la 12 semana de embarazo, el 22 de septiembre, antes de dejar la presidencia del Supremo Tribunal Federal (STF) y jubilarse 10 días después.

En el máximo tribunal del país, que ha ejercido como contrapeso de las iniciativas ultraconservadoras del parlamento y del Ejecutivo de Bolsonaro,  se dirime si fallar a favor o en contra de la legalización del aborto en cualquier causal hasta ese plazo de 12 semanas.

El voto de Weber coincide con el movimiento feminista al defender “la justicia reproductiva como herramienta para transformaciones sociales”, celebró Wardi.

“Es un hito importante en la lucha por el derecho al aborto en Brasil” y afirma “la legitimidad del Poder Judicial en asegurar los derechos humanos de las mujeres”, acotó Mascarenha desde São Paulo.

Pero el momento es poco favorable a su tesis, con un Congreso dominado por grupos conservadores y ultraconservadores.

También porque el proceso dentro del STF sobre el derecho al aborto tiende a su postergación indefinida desde que su nuevo presidente, Luis Roberto Barroso, sustituyó a Weber.

ED: EG

Grupo antiabortista apunta a las mujeres en la frontera México-EEUU

   ipsnoticias.net

Dánae Vílchez y Verónica Martínez

EL PASO, Estados Unidos / CIUDAD JUÁREZ, México – Desde que Estados Unidos eliminó la protección federal del aborto el año pasado, cuando la Corte Suprema revocó la sentencia “Roe contra Wade”, miles de mujeres estadounidenses han mirado hacia el sur, a los estados fronterizos del norte de México, en busca de opciones para atender su salud reproductiva.

Sin embargo, en tres de esos estados – Chihuahua, Nuevo León y Sonora – las mexicanas se ven ante una repetición de la reacción violenta de Texas y otros estados de Estados Unidos, ya que organizaciones antiabortistas captan a mujeres y niñas (incluso posibles víctimas de violación) con publicidad engañosa y desinformación sobre sus derechos, según una nueva investigación de openDemocracy y el medio de comunicación mexicano La Verdad de Juárez.

«Parece como si estuviéramos en una película terrible en la que las mujeres siempre pierden», dijo a openDemocracy la activista en derechos reproductivos de Sonora, Andrea Sánchez. «Varias leyes protegen a las mujeres y permiten abortar, pero esto no siempre sucede porque los servicios de salud son inadecuados y estigmatizan a las mujeres», agregó.

Aunque el derecho al aborto avanzó en los últimos años, las mujeres mexicanas pueden enfrentar un camino difícil para acceder al aborto, dependiendo de dónde vivan.

Doce de los 32 estados del país permiten ahora la interrupción del embarazo a petición de la mujer en las primeras 12 semanas de gestación; además de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de septiembre de 2021 que despenalizó el aborto.

En septiembre, la Suprema Corte dictaminó que el derecho al aborto está protegido en todo el país, abriendo el camino a la regulación federal. Los proveedores de atención sanitaria pública ya estaban obligados a practicar abortos a las sobrevivientes de violación.

Sin embargo, en estos tres estados (Chihuahua, Sonora y Nuevo Léon) prevalece un enfoque más conservador, a pesar de la postura de la Suprema Corte. En Chihuahua y Sonora solo se permite el aborto si está en peligro la vida de la madre; Nuevo León permite que otros riesgos para la salud sean motivo de excepción.

Los estados también imponen límites temporales, normalmente de 12 a 13 semanas de gestación. También descubrimos que el acceso efectivo al aborto se ve obstaculizado por la burocracia, el personal médico que se declara objetor de conciencia y otras barreras impuestas por las autoridades locales.

Mientras tanto, las organizaciones antiabortistas, algunas disfrazadas de grupos de apoyo al aborto, también desempeñan un papel importante para limitar las opciones reproductivas y desinformar a las mujeres y a las niñas sobre las posibilidades de que disponen.

La organización mexicana Vifac (Vida y Familia AC), fundada en 1985, dirige una red de 37 centros en todo México, así como uno en Brownsville (Texas), en la frontera entre Estados Unidos y México. Al igual que otras organizaciones antiabortistas que trabajan en las zonas fronterizas mexicanas, este grupo católico bien financiado anuncia una serie de serviciosalojamiento para mujeres y niñas embarazadas en albergues residenciales; atención nutricional, médica y psicológica; talleres de formación laboral; clases en la escuela, y asesoramiento jurídico para la adopción.

Varios testimonios recogidos por openDemocracy y La Verdad de Juárez revelan que Vifac y otros centros de la región se presentan en Internet como grupos de apoyo proaborto o facilitadores del aborto, con mensajes como: «Disfruta tu libertad y autonomía corporal» o «Recuerda que tú decides sobre tu cuerpo«.

Vifac dice ofrecer a mujeres vulnerables con embarazos no deseados «alternativas para su desarrollo y el de su hijo». Según su informe de 2022, proporcionó ayuda económica a 1316 embarazadas y dio información a 18 128 mujeres a través de sus líneas de atención telefónica y plataformas de redes sociales.

Sin embargo, fuentes familiarizadas con las actividades del grupo describieron cómo se desinformaba a las embarazadas y se las coaccionaba para que continuaran sus embarazos. El grupo también ha sido acusado, en un artículo publicado por el diario El País, de ofrecer adopciones falsas o «irregulares».

Vifac mantiene estrechos vínculos con los gobiernos municipales y estatales de los tres estados fronterizos mencionados, según la información obtenida por nuestra investigación.

Por ejemplo, el sistema federal de bienestar familiar e infantil (conocido como DIF) de Sonora confirmó su vincuilación con Vifac y dijo que había dado al grupo 120 000 pesos mexicanos (unas 6700 dólares) para «proyectos sociales» en 2022. La fiscalía del estado dijo que ofrecía los servicios de Vifac como proveedora de asesoramiento a mujeres embarazadas que habían denunciado haber sido violadas y que había derivado a dos mujeres desde 2016..

En Nuevo León, la fiscalía admitió haber enviado al menos a dos mujeres a Vifac en 2023, mientras que la Comisión de Derechos Humanos del estado admitió que tenía un acuerdo con la organización por el que ambas entidades se derivaban mujeres de forma recíproca y trabajaban juntas en cursos y talleres. Las autoridades del DIF de Nuevo León dijeron que carecían de datos al respecto.

Activistas y profesionales de la medicina que entrevistamos considera estas conexiones preocupantes, sobre todo teniendo en cuenta el mandato legal de la Comisión de Derechos Humanos y del DIF de proteger a las menores que han sufrido violencia sexual y de hacer cumplir las leyes federales sobre el aborto.

«Ocultar información clara y científicamente precisa constituye violencia obstétrica», dijo Sandra Cardona, activista de la organización Necesito Abortar, con sede en Monterrey.

Prácticas engañosas y perjudiciales

Una terapeuta que trabajó durante más de un año en un centro de Vifac en el estado de Chihuahua (y que pidió que no se revelara su nombre) describió prácticas «médica y psicológicamente perjudiciales».

Muchas clientas, nos dijo esta fuente, se habían enterado de la existencia de Vifac a través de publicaciones en las redes sociales con mensajes como «¿Estás embarazada? ¿Necesitas ayuda? Llama».

Varias querían saber cómo interrumpir su embarazo, dijo, pero Vifac no les había dado información precisa ni oportuna, por lo que, cuando tuvo su primer contacto con ellas, todas habían superado el plazo de 13 semanas para abortar legalmente.

«Lo único que hacían [el personal de Vifac] era revictimizarlas e incluso castigarlas», dijo esta fuente, «como si tuvieran que sentirse avergonzadas o mal por haber hecho algo malo [quedarse embarazadas]».

La terapeuta agregó que cuando creía o se enteraba de que sus pacientes eran víctimas de violencia sexual, pedía al personal de Vifac que las derivaran a atención primaria urgente, donde podían recibir asistencia especializada y abortar. Pero sus peticiones eran ignoradas, aseguró.

También se le asignó la tarea de organizar talleres para ayudar a las mujeres a adquirir habilidades y conseguir empleo, pero la mayoría de estos talleres nunca se realizaron; en su lugar, las mujeres recibían asesoramiento «espiritual».

«Todos los días tenían que rezar el rosario como parte de sus tareas [a cambio de alojamiento en el centro de acogida de Vifac para mujeres embarazadas vulnerables]», explicó la terapeuta.

Ella informaba con frecuencia a la directora del centro de las situaciones de violencia que sufrían sus pacientes. Muchas de sus preocupaciones eran desestimadas, dijo. También intentaba informar a las mujeres sobre violencia doméstica y de género mientras otras empleadas las sermoneaban sobre la cultura de la pureza y la virginidad.

Además de la omisión de información clave sobre sus derechos legales, la terapeuta alegó que las mujeres recibían sistemáticamente información errónea del personal sobre el aborto, tanto sobre aspectos morales como médicos. Se les hacía creer equivocadamente que correrían riesgos graves como la muerte o efectos irreversibles en la salud reproductiva, afirmó.

La terapeuta también afirmó que Vifac presentaba la maternidad como un «deber sagrado» y el aborto como equivalente a «quitar una vida».

Vifac le ordenó que presionara a sus pacientes para que consideraran la adopción en lugar de interrumpir el embarazo, incluso en casos de adolescentes que ni siquiera tenían la edad mínima para el consentimiento sexual (que varía de un estado a otro).

La terapeuta puso el ejemplo de una niña de 11 años que vivía con su madre y su padrastro en un barrio pobre de Ciudad Juárez, la urbe más grande de Chihuahua, situada frente a El Paso, en Texas.

Los registros internos de Vifac decían que había quedado embarazada tras mantener relaciones sexuales con su «novio» y que estaba dispuesta a dar a luz. Pero para la terapeuta, la niña había sido violada; lo mismo establece la ley; los niños y niñas de 11 años no tienen edad para consentir una relación sexual. «Una niña de 11 años no puede comprender plenamente y decir conscientemente que quiere quedarse embarazada», explicó.

Reacia a respaldar las prácticas de Vifac, la terapeuta renunció. Alegó que antes de aceptar el puesto no había entendido la postura de Vifac sobre el aborto; creyó que se trataba simplemente de una organización que ayudaba a mujeres en situaciones difíciles.

Vifac en Chihuahua

La Casa Hogar de Vifac en Ciudad Juárez parece ofrecer una cálida bienvenida. En la entrada hay un cartel con una imagen de una mujer embarazada que sostiene su vientre junto al mensaje: «Celebremos la vida». Estatuas y retratos de la Virgen de Guadalupe aparecen en la cocina, el salón y los dormitorios. Una pared del dormitorio dedicada a las nuevas madres y sus recién nacidos está adornada con un cuadro en el que se lee: «La encarnación es una hermosa historia de amor divino en el vientre de María». La encarnación se refiere a la creencia cristiana en que Dios se hizo humano mediante el nacimiento de Jesús.

Michelle Araiza anti-abortion group VIFAC in Chihuahua México

Michelle Araiza, coordinadora del centro Vifac en Ciudad Juárez, Chihuahua.  Imagen: Verónica Martínez / openDemocracy / La Verdad de Juárez

Michelle Araiza, la actual directora del centro, afirma que cada mes reciben entre 17 y 20 clientas, todas ellas embarazadas. Además de las mujeres que se ponen en contacto con Vifac por su cuenta, normalmente a través de WhatsApp o su página de Facebook, el centro recibe a adolescentes consideradas vulnerables, mujeres inmigrantes y víctimas de violación.

Algunas permanecen en el centro hasta que dan a luz; otras «reciben orientaciones sobre prevención del embarazo y educación sexual», dijo.

Según Araiza, sus clientas reciben «asistencia integral», que incluye asesoramiento espiritual. Los médicos y psicólogos son voluntarios, formados por «un psicólogo licenciado de España», dijo.

Ofrecen servicios que en otras organizaciones sociales podrían considerarse inusuales (como la psicoterapia). Araiza cree que «un psicólogo verdaderamente humano» debe «prestar atención a los sentimientos de las personas en su día a día y tener en cuenta cómo repercuten esas emociones en sus interacciones».

Algunas clientas son derivadas a Vifac por instituciones públicas, según Araiza. La directora aseguró que la fiscalía del estado remite a mujeres que han sido agredidas sexualmente, mientras que las adolescentes embarazadas que se encuentran bajo amparo del sistema de bienestar infantil son enviadas a Vifac «cuando quieren continuar con su embarazo».

La Secretaría de Salud de Chihuahua firmó un acuerdo en 2020 para derivar a Vifac a cualquier «mujer embarazada vulnerable» identificada por el sistema público de salud, y le concedió una financiación de 150.000 pesos mexicanos (unos 8700 dólares).

Otras autoridades estatales han firmado acuerdos similares con Vifac, como la Comisión de Derechos Humanos de Nuevo León y el Instituto de Salud Pública de Aguascalientes (ambos en 2021). El Sistema de Desarrollo e Inclusión Social de Jalisco financió los centros locales de Vifac con 2,8 millones de pesos mexicanos (alrededor de 157 000 dólares) entre 2007 y 2011 y entre 2016 y 2019, según el medio mexicano Zona Docs.

Araiza dijo que cuando las clientas preguntan por «opciones de interrupción del embarazo», Vifac las deriva al Instituto Municipal de la Mujer (IMM), el organismo gubernamental responsable de proteger los derechos de las mujeres y las niñas.

El IMM de Juárez no respondió a nuestras preguntas sobre estas derivaciones, pero una empleada, que pidió no revelar su nombre, del IMM nos dijo que el instituto no tenía registros de mujeres derivadas por Vifac al menos desde 2017.

En México, las adopciones solo pueden ser tramitadas por el sistema federal de bienestar familiar e infantil DIF; no se permite que otras organizaciones desempeñen un papel en el proceso de adopción.

Sin embargo, hay múltiples testimonios de personal de Vifac que ofrece la adopción a mujeres con embarazos no deseados. La organización mantiene una lista de padres adoptivos preaprobados, y casados por la iglesia, según el personal con el que hablamos.

Las oficinas locales del DIF en Chihuahua, Nuevo León y Sonora no respondieron a nuestras solicitudes de entrevistas.

Acoso telefónico

Ana (nombre ficticio) necesitó un aborto en Ciudad Juárez en 2019, cuando tenía 24 años. Ya era madre, y ella y su esposo habían decidido que no querían más hijos. Mientras buscaba en línea, se encontró con un anuncio de Facebook que decía: «No estás sola. Podemos ayudarte». Escribió a la página y recibió una respuesta de Vifac en Juárez en el que le decían que ofrecían ayuda a mujeres embarazadas.

Ana les dio su número de teléfono y alguien de Vifac se puso en contacto con ella por WhatsApp. Pero esta persona no decía con claridad qué ayuda podían ofrecer a las mujeres con embarazos inesperados. «Me dijeron que nos iban a ayudar y que no tuviera miedo. Dijeron que entendían mi situación y que todo iba a salir bien, pero no me dijeron cómo abortar», cuenta Ana.

Un miembro de Vifac le pidió que se reunieran en un centro comercial de la ciudad, pero Ana desconfió y decidió no ir. En cambio, se puso en contacto con otra organización, un colectivo feminista de Mérida, en el sur de México, que la ayudó a abortar cuando estaba embarazada de 11 semanas.

Sin embargo, el personal de Vifac siguió llamándola durante cinco meses, expresando “su preocupación” por ella. A Ana le preocupaba haberles dado demasiada información personal.

«Ya era madre y tenía un bebé en brazos. Tomar la decisión fue difícil. Pasar por el procedimiento fue difícil, y luego tener que seguir recibiendo esas llamadas. Quería decirles: ‘¿Cómo quieres ayudarme? Ayúdame a cuidar de mi hijo mientras descanso, eso sí que es ayuda'», declaró.

Cuando le comentamos estas informaciones y le solicitamos una entrevista, Teresa Eguiluz, directora de comunicación de Vifac México, contestó: «Lamentamos informarle que no encontramos sustento, evidencia sólida y datos duros que respalden los hallazgos presentados por usted”.

«En Vifac estamos comprometidos con la transparencia y la integridad en nuestras actividades y programas. Nuestro objetivo es restablecer los derechos humanos y sociales de las mujeres embarazadas en situación difícil o vulnerable y ofrecerles alternativas para su desarrollo y el de sus hijos”, agregó.

Cuando openDemocracy proporcionó más detalles de las acusaciones, Eguiluz no respondió.

La directora de Vifac en Chihuahua, Michelle Araiza, tampoco respondió a una nueva ronda de preguntas.

Tácticas antiabortistas y lucha feminista

Los centros de Vifac parecen operar de forma similar a los ‘centros de embarazos en crisis’ (CPC,  en inglés) de Estados Unidos y otros países, cuyo objetivo principal es disuadir a las mujeres con embarazos no deseados de abortar.

En 2020, una investigación de openDemocracy reveló cómo organizaciones religiosas de la derecha cristiana de Estados Unidos coordinan e inspiran a centros dedicados a desinformar a las mujeres en 18 países del mundo, incluido México.

Uno de los actores clave es la organización cristiana conservadora Heartbeat International, con sede en Ohio. Decenas de CPC en todo México figuran en el directorio de Heartbeat, al menos 20 de ellos en ciudades fronterizas, de los cuales cuatro pertenecen a Vifac y se encuentran bajo su dirección.

Al ser preguntado por sus conexiones con Vifac y las acusaciones presentadas en nuestra investigación, el presidente de Heartbeat, Jor-El Godsey, declaró: «Avalamos y apoyamos las iniciativas de apoyo al embarazo que dan prioridad a la afirmación de la vida, como los servicios que ofrece Vifac. Estos programas pretenden ofrecer a las mujeres alternativas viables al aborto».

Estas supuestas clínicas “provida” actúan “con el pretexto de promover los derechos reproductivos, pero utilizan tácticas poco éticas para disuadir a las mujeres de abortar», afirmó Cardona, del grupo Necesito Abortar de Monterrey, capital de Nuevo Léon.

Otras organizaciones despliegan diversas estrategias para impedir que las mujeres accedan a servicios de aborto, desde presionar para que se promulguen leyes restrictivas del aborto hasta protestar y hacer piquetes en las clínicas que practican abortos.

40 Days for Life anti-abortion group street mural Monterrey México

Un mural callejero en Monterrey, Nuevo León, del grupo antiabortista 40 Días por la Vida. Imagen: Jorge Balleza / openDemocracy

También difunden sus mensajes en las comunidades. Caminando por las calles de ciudades de Chihuahua, Nuevo León y Sonora, es habitual ver murales y carteles contra el aborto. En Monterrey, hay al menos dos murales de 40 Días por la Vida, un poderoso grupo católico antiaborto con sede en Texas, conocido por acosar a clientas y personal de clínicas de aborto de todo el mundo.

En México, 40 Días por la Vida celebra vigilias y oraciones frente a hospitales públicos que ofrecen servicios de aborto. Eduardo Hayen, sacerdote de la histórica catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, en Juárez, está vinculado a la sección local por su cargo de responsable de la Pastoral Familiar de la archidiócesis. Su deber, nos dijo, es desplegar una «labor de persuasión» para evitar que las mujeres aborten.

Hayen reconoce que no puede obligar a las mujeres a seguir adelante con su embarazo, pero intenta convencerlas de que se hagan una ecografía. «Cuando una mujer ve una ecografía y ve cómo se mueve el niño, cómo se chupa el dedo, cómo salta en el útero, esa mujer reacciona y cambia de opinión muchas veces», afirmó.

A medida que la reacción contra la atención de salud reproductiva se vuelve más violenta, las feministas que defienden el derecho a decidir de las mujeres en los estados fronterizos mexicanos son blanco de ataques.

Vanessa Jiménez Pro-choice Mexican group Necesito Abortar Monterrey

Vanessa Jiménez frente al centro de Necesito Abortar en Monterrey, donde ayuda a las mujeres a a conseguir pastillas abortivas. Imagen: Jorge Balleza / openDemocracy

El acoso se perpetra sobre todo en línea. Tokya Casimiro, integrante de un grupo que ayuda a las personas a acceder a abortos médicos en la ciudad de Hermosillo, Sonora, dijo a openDemocracy y La Verdad de Juárez que la página de Facebook del grupo fue clonada en 2019 y utilizada para difundir desinformación.

«Usaron nuestras fotos y pagaron anuncios para llegar a más personas. En esos carteles decían que llamábamos a la gente a quemar y destruir cosas. Así que sabemos que la intención es desprestigiar a nuestro movimiento», dijo Casimiro.

En 2020, Vanessa Jiménez y otras activistas del grupo de apoyo Necesito Abortar de Monterrey fueron acusadas por un diputado estatal de «provocar el delito de aborto». La acusación desencadenó una investigación penal que duró varios meses, pero el caso finalmente se cerró, dijo Jiménez.

A pesar de los obstáculos crecientes y de los peligros a los que se enfrentan, las activistas no se dejan intimidar. Andrea Sánchez, de Aborto Seguro Sonora, que ayuda a conseguir medicamentos abortivos, dijo: «Hemos apoyado a muchas de estas mujeres – tras su traumática experiencia con estos grupos de ultraderecha – con información veraz para que puedan superar su trauma».

«El hecho de que no seamos médicos ni enfermeras ni profesionales de la salud no significa que no estemos capacitadas para ayudarlas o acompañarlas. Hemos apoyado a miles de mujeres en toda América Latina y seguiremos haciéndolo”.

Este artículo se publicó originalmente en openDemocracy.

RV: EG

Sistema Nacional de Cuidados y seguridad social

 Gustavo Leal F.*

Ciertamente, México lo requiere con urgencia y muy especialmente las mujeres, pero como avanzada pieza de seguridad social. Esto es: estructuralmente desvinculada de propuestas tecnocráticas para potenciar la movilidad social, minando el seguro social, como sostienen el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, la presunta Acción Ciudadana contra la Pobreza, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria y el Instituto Mexicano para la Competitividad.

En tanto que acciones que buscan el desarrollo, autonomía y bienestar de poblaciones en situación de dependencia que requieren ayuda de otros para realizar sus actividades, hace tiempo asistimos al doble debate sobre la necesidad de institucionalizar el derecho ciudadano al cuidado de quienes lo demanden: primera infancia, personas enfermas, con alguna discapacidad y adultos mayores, así como de los derechos de quienes proveen los servicios de cuidado –con y sin remuneración– junto con la obligación estatal de tutelar el derecho vía políticas institucionales.

Hay incluso avances legislativos como la Constitución Política de la Ciudad de México (7/2/2017), que reconoce el derecho al cuidado (artículos 9, 10 y 11). Para reglamentarlo, el gobierno capitalino remitió al Congreso local la iniciativa de Ley del Sistema Integral de Cuidados (21/3/2018) formulada por organismos internacionales, sociedad civil, academia y organizaciones sociales (aún pendiente de aprobación). Siguieron luego, sin éxito, diversas iniciativas de partidos políticos. Apenas el 9 de octubre pasado la ex alcaldesa de Iztapalapa Clara Brugada postuló que la CDMX sea vanguardia del sistema de cuidados que libere tiempo a favor de las mujeres ( La Jornada).

A nivel federal, Inmujeres y ONU-Mujeres sentaron bases de la completa Estrategia Nacional de Cuidados (2018), observando la progresividad de derechos humanos, que obliga al gobierno a proteger el derecho al cuidado, a cuidar y establecer medidas que permitan su cumplimiento, con ruta crítica para establecerlo y la expedición de una ley general.

Durante 2019-20 en la Cámara de Diputados se presentaron diversas iniciativas de reforma a los artículos 4 y 73 constitucionales: cuatro de Morena y una de Movimiento Ciudadano. La minuta aprobada y turnada al Senado (18/11/2020, pendiente de aprobación) finca derechos a menores y a toda persona al cuidado digno y a cuidar, al implementar un Sistema Nacional de Cuidados y expedir la ley general. Ya en el Senado, en busca de salvar el escollo constitucional, Morena y aliados, más PRI y MC, suscribieron la iniciativa de Ley General del Sistema Nacional de Cuidados (30/11/2021, pendiente de aprobación).

Es claro que para la 4T el problema de un Sistema Nacional de Cuidados no reposa en el consenso para normar su derecho. Como señalara Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, ese sistema facilitaría el acceso de las mujeres a las oportunidades. Pero la gran discusión, enfatiza, consiste en cómo implementarlo y financiarlo ( El Financiero, 29/4/2023). Poco después se animó a dibujar un costo estimado: entre 1.2 y 1.4 del PIB ¡anual! Por lo tanto, Yorio delega enteramente la decisión a la administración 2024-2030 ( El Economista, 4/10/2023).

Subraya con fuerza: dado que las ganancias de incorporar a las mujeres en la economía son para todos, todos tenemos que contribuir. Y entonces propone: podría pensarse en un sistema fragmentado –como el de pensiones– y que sea tripartita; es decir, que gobierno, empleador y empleado contribuyan ( El Economista, 11/7/2023). En suma: aterrizar el financiamiento del Sistema de Cuidados conlleva un modelo de aportaciones tripartitas, donde todos ponen, o bipartita.

Sobre la tecnocracia neoliberal pesan años de esfuerzos intentando deslaboralizar el seguro social para desgravar a los empleadores con lo que ellos llaman un impuesto más. Su disfraz ha sido invariablemente el clamar por sistemas universales. Es el caso de la Fundación Mexicana para la Salud, de Guillermo Soberón y Julio Frenk (Funsalud), especialmente con Mercedes Juan como secretaria de Salud del peñismo, quien invocaba a la salud como un derecho humano y no un derecho social (2013). Pero también de posiciones aún más eclécticas como las del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social (CIESS) –cuya junta directiva es presidida por Zoé Robledo, director general del IMSS– para quien, la salud debe entenderse como un derecho humano, no como un derecho social” (2019).

Así que si Claudia Sheinbaum y los sindicatos quieren –pronto– un Sistema Nacional de Cuidados en oportuno beneficio de la mujer, bien harían en concentrarse (con toda seriedad) en un sólido esquema de financiamiento y alejarse –muy a tiempo– de las simplistas propuestas tecnócráticas –al estilo de Santiago Levy y Gerardo Esquivel–, que sólo aspiran a hundir el sesgo laboralista de la seguridad social para seguir desgravando al patrón con un pretendido impuesto más.

* UAM-X 

Islandia vive una jornada de huelga feminista histórica

rebelion.org

La protesta, que ha tenido un seguimiento masivo y a la que se ha sumado la primera ministra, Katrín Jakobsdóttir, denuncia la brecha salarial y la violencia de género en el país, considerado un referente en términos de igualdad.


Islandia se ha paralizado este martes en una huelga feminista histórica en el país nórdico, la más importante desde 1975, hace 48 años. Bajo el lema “¿A eso le llamas igualdad?”, las islandesas estaban convocadas a no acudir a sus trabajos ni realizar ninguna otra tarea doméstica no remunerada en protesta por la persistencia de la brecha salarial y la violencia de género en Islandia, a pesar de ser considerado un país referente en términos de igualdad.

La huelga, convocada por los principales sindicatos y 40 asociaciones feministas, ha tenido un seguimiento muy extendido. A la protesta estaban convocadas las mujeres y también las personas no binarias y, desde primera hora de la mañana, ha tenido impacto en escuelas, hospitales, comercios (donde mayoritariamente solo se vieron trabajar a hombres), y en los servicios municipales, que se han visto reducidos.

La huelga también se ha dejado notar en las emisiones de la cadena de radio y televisión públicas RÚV, y ha provocado varias cancelaciones de vuelos de la compañía aérea IcelandAir, en la que más de la mitad de sus trabajadores son mujeres. Según el periódico Morgunblaðið, el tráfico por la mañana en Reikiavik ha disminuido un 28% respecto a un martes normal, en una jornada que ha concluido con una manifestación con miles de personas recorriendo las calles de la capital. 

La primera ministra del país, Katrín Jakobsdóttir, también se ha sumado a la protesta aplazando el Consejo de Gobierno para el día siguiente y pidiendo a las otras ministras del Ejecutivo que tampoco acudieran a trabajar. El día antes de la huelga, Jakobsdóttir señaló ante los medios de comunicación islandeses que se unía a la huelga con la voluntad de “mostrar solidaridad con las mujeres islandesas. Como saben, todavía no hemos alcanzado nuestros objetivos de plena igualdad de género y todavía estamos abordando la brecha salarial de género, que es inaceptable en 2023”.

Lejos del “paraíso de la igualdad de género”

Según el Foro Económico Mundial, Islandia ha encabezado durante 14 años seguidos la lista de países en el mundo con mayor igualdad de género. Sin embargo, los datos del gobierno islandés muestran que el hecho de liderar los ránquines de igualdad no significa que las diferencias no existan: “Se habla de Islandia como si fuera un paraíso de la igualdad”, afirmó Freyja Steingrímsdóttir, directora de comunicación de la Federación Islandesa de Trabajadores Públicos (BSRB), uno de los sindicatos convocantes de la huelga.

Pero para Steingrímsdóttir “un paraíso de la igualdad no debería tener una brecha salarial del 21% y un 40% de mujeres que sufran violencia sexual o de género a lo largo de su vida. Eso no es para lo que luchan las mujeres de todo el mundo”, sentenció la portavoz sindicalista. Steingrímsdóttir también quiso hacer referencia a que Islandia tiene una reputación mundial en igualdad de género, y, por lo tanto, “tiene la responsabilidad de asegurarse de que estamos a la altura de esas expectativas”.

Desde el año 2018, Islandia se convirtió en el primer país en exigir a las empresas que demuestren que pagan equitativamente a sus empleados por ejercer las mismas funciones. Sin embargo, los sindicatos denuncian que las empresas aún van a remolque de la legislación y de las reivindicaciones feministas. 

Además, para Tatjana Latinovic, presidenta de la asociación islandesa de Derechos de las Mujeres, otro aspecto a tener en cuenta para entender la desigualdad salarial es que “los llamados empleos femeninos (limpiadoras, cuidadoras de ancianos, trabajadoras en guarderías) ahora son ocupados por mujeres extranjeras, porque es difícil encontrar personas que trabajen con los bajos salarios que ofrecen”. Actualmente, las mujeres inmigrantes representan el 22% del mercado laboral femenino islandés, pero, según los sindicatos, su contribución en la sociedad no se ve reflejada en los salarios que estas mujeres reciben. 

De acuerdo con el Gobierno, se está estudiando cómo se valoran económicamente en promedio los trabajos que mayoritariamente son ejercidos por mujeres en comparación con los trabajos mayoritariamente ocupados por hombres, ya que cree que este factor contribuye de forma clara a la actual disparidad salarial.

La igualdad no avanza 

La otra gran reivindicación de la huelga ha sido acabar con la violencia de género, que la alcaldesa de Reikiavik, Ingibjörg Sólrún Gísladóttir, la calificó en televisión como una “auténtica epidemia que debemos hacer frente con la misma seriedad con que nos enfrentamos a la COVID”. En el programa emitido en la cadena pública RÚV se puso como ejemplo de ello un estudio realizado por la Universidad de Islandia en 2018, que revelaba que una de cada cuatro mujeres ha experimentado violencia sexual a lo largo de su vida.

Los sindicatos organizadores de la huelga también han señalado que, durante la jornada de protesta, “se esperaba que los maridos, padres, hermanos y tíos asumiesen las responsabilidades de la familia y el hogar, por ejemplo, preparando el desayuno y el almuerzo, recordando los cumpleaños familiares, comprando los regalos para la suegra o programando la cita de los hijos al dentista” entre las muchas otras tareas y responsabilidades que normalmente son llevadas a cabo por las mujeres.


Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/le-llamas-igualdad-islandia-vive-jornada-huelga-feminista-historica_1_10626436.html

11/03/2023

Prensa México viernes 3 de noviembre de 2023

 

LA JORNADA
Impidieron EU e Israel romper el bloqueo a Cuba 

La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió ayer por trigésima primera vez que Estados Unidos ponga fin al bloqueo comercial de más de seis décadas contra Cuba, en momentos en que la isla sufre su peor crisis económica, con escasez de alimentos, medicinas, combustible y otros bienes.

En una votación en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, 187 países se manifestaron a favor de levantar el bloqueo, mientras Estados Unidos e Israel se opusieron a una resolución no vinculante y Ucrania se abstuvo.

El presidente Miguel Díaz-Canel dijo en la red social X: "El mundo se ha pronunciado con palabras enaltecedoras y firmes para reconocer la obra solidaria y de justicia social de Cuba y condenar el bloqueo genocida de Estados Unidos. Hoy votarán. Respétense la palabra y la voz de los pueblos. Mejor sin bloqueo".

El embajador cubano en México, Marcos Rodríguez Costa, publicó en la misma red social: "Agradecemos el tradicional respaldo de México en Naciones Unidas a la resolución que reclama el fin del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos a Cuba".

En la sesión de la Asamblea General, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo que “el bloqueo impide a Cuba el acceso a alimentos, medicamentos y equipamiento tecnológico y médico".

Es un acto de "guerra" y "genocidio" de Washington

CONTRAPORTADA
Dará fondo EU a países que acojan a migrantes

Estados Unidos anunciará hoy nuevos fondos para el desarrollo de los países que acojan a migrantes en el hemisferio occidental, como parte de un esfuerzo por frenar la llegada de migrantes a la frontera entre Estados Unidos y México y ampliar la cooperación económica en la región, dijeron a Reuters funcionarios estadunidenses de alto rango.

El presidente Joe Biden convocará a los líderes de América Latina y el Caribe en la Casa Blanca para discutir hoy temas económicos y de migración en la Cumbre de Líderes de la Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas (APEP).

La cumbre es la continuación de una reunión de líderes del hemisferio occidental celebrada el año pasado en Los Ángeles con un tema similar, y forma parte de una iniciativa más amplia para reforzar los lazos económicos regionales y reducir la influencia de China en la región.

La Casa Blanca informó que espera que los líderes de Barbados, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Perú y Uruguay asistan a la reunión de hoy, así como representantes de México y Panamá.

EL UNIVERSAL
Recortes al INE y Tribunal afectarán la elección de 2024
 
El recorte propuesto al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) del Poder Judicial de la Federación (PJF) obedece a que Morena está a favor de debilitar a entes públicos que le representan frenos y contrapesos, consideran constitucionalistas.

Así lo manifestaron luego de que la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados dio a conocer el proyecto de dictamen del Presupuesto 2024 que contempla una disminución al PJF de 6 mil 465 millones de pesos.

Francisco Burgoa, abogado constitucionalista, enfatizó que no debe sorprender este debilitamiento al PJF y, ahora que ya culminó la extinción de 13 de los 14 fideicomisos, que acumulan más de 15 mil millones de pesos, Morena dio el primer paso junto con sus aliados para estar debilitando al PJF a partir de quitarle presupuesto.

MILENIO
Sedena incentivará a miles de oficiales para evitar fuga de talento

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) busca dar incentivos a su personal para aprovechar su adiestramiento a favor del Estado, pues la formación de un piloto aviador le cuesta 6 millones 945 mil pesos en cuatro años y la de un ingeniero militar 2 millones 496 mil en seis años.

Ocho mil 598 oficiales y elementos de tropa han causado baja del Ejército y la Fuerza Aérea durante la actual administración, lo que representa un alto costo para las fuerzas armadas.

Según Glassdoor, una de las plataformas de empleo y reclutamiento más reconocidas del mundo, el sueldo de un piloto aviador comercial en México es de 70 mil 861 pesos al mes en promedio, con prestaciones y compensaciones incluidas, mientras la remuneración de un piloto aviador de la Fuerza Aérea Mexicana es de 26 mil 235 pesos al mes en promedio.

    “La preparación del personal militar en su profesionalización, capacitación y especialización tiene un alto costo para el Estado mexicano. En consecuencia, la baja anticipada del personal afecta el presupuesto de la Sedena, pues impide aprovechar su capacidad y conocimientos adquiridos en el adiestramiento”, advirtió el propio presidente Andrés Manuel López Obrador en una iniciativa enviada a la Cámara de Diputados para inhibir la salida del personal militar.

De 2019 a 2022, se dieron de baja 8 mil 598 oficiales y personal de tropa en el Ejército, de las cuales 2 mil 775 fueron por deserción; adicionalmente, en el mismo periodo, se presentaron 5 mil 823 bajas por solicitud, “cuyo adiestramiento especializado y capacitación, experiencia operativa, técnica y administrativa acumulada se perdió cuando causaron la baja”. 

EXCÉLSIOR
Arranca debate por Presupuesto de Egresos 2024

La discusión para definir el último Presupuesto de Egresos de este sexenio inicia hoy en la Cámara de Diputados.

El proyecto, que circuló desde la noche del miércoles, sugiere eliminar partidas a organismos autónomos. El recorte para la Corte alcanzaría seis mil 465 millones de pesos. Morena y sus aliados legislativos quieren quitar prestaciones de los mandos superiores del máximo tribunal.

Los gastos a recortar son la partida 22104, referente a alimentos para el personal en instalaciones, y cuyo monto previsto es de 52.68 millones de pesos, 29.31% más real respecto a lo aprobado para el Presupuesto 2023. Otra partida a eliminar es la de telefonía celular, por 1.55 millones de pesos.

También se contempla quitar el pago de estacionamientos y pensiones para automóviles, por 22.04 millones de pesos, así como el rubro para arrendamiento de vehículos terrestres, aéreos, marítimos, lacustres y fluviales para servidores públicos, que cuenta con un monto de 22.34 millones.

EL HERALDO
Otis devastó medio Guerrero

A una semana de la devastación por "Otis", que golpeó territorio mexicano el pasado 25 de octubre como huracán categoría 5, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) emitió una declaratoria de desastre natural por "lluvia severa, vientos fuertes, inundación fluvial y pluvial" en 47 municipios del estado de Guerrero.    

De acuerdo con el Artículo 60 de la Ley General de Protección Civil se emite una declaratoria de desastre natural para recibir apoyo financiero cuando demarcaciones o municipios de una o más entidades se ven afectadas por los embates de un "agente natural perturbador severo", cuyos daños rebasan la capacidad financiera y operativa local para atenderlo.

De acuerdo con el documento, publicado este jueves 2 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), por lluvias severas y vientos fuertes se declaran como zona de desastre los municipios de Apaxtla, Arcelia, Chilpancingo de los Bravo, Cuetzala del Progreso, Eduardo Neri, Florencio Villarreal, General Heliodoro Castillo, Juan R. Escudero, Leonardo Bravo, Mochitlán, San Marcos, Tecoanapa y Tlapehuala.

Por vientos fuertes, para los municipios de Coyuca de Catalán, Cutzamala de Pinzón, Petatlán, Pungarabato, Técpan de Galeana, Tlalchapa y Zirándaro; por lluvia severa y vientos fuertes el día 24 de octubre de 2023 e inundación pluvial el 25 de octubre de 2023, para los municipios de Acapulco de Juárez, Atoyac de Álvarez, Benito Juárez, Coyuca de Benítez y San Miguel Totolapan,

Además, por lluvias severas ocurridas el pasado 24 de octubre, se emitió la declaratoria para los municipios de Acatepec, Ayutla de los Libres, Azoyú, Chilapa de Álvarez, Cocula, Copala, Cuajinicuilapa, Cuautepec, Igualapa, Juchitán, Malinaltepec, Marquelia, Quechultenango, San Luis Acatlán, Tixtla de Guerrero, Tlacoachistlahuaca, Tlacoapa y Xalpatláhuac

REPORTE ÍNDIGO
Derechos reproductivos cuestionados

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el gasto público en salud por país represente mínimo el seis por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo, México destina menos del 3 por ciento, uno de los principales motivos por los cuales la atención médica es de baja calidad, no se cuenta con la infraestructura suficiente y el acceso es desigual.

Entre los sectores más afectados por la falta de recursos y de servicios de salud que cumplan con los estándares internacionales, están las mujeres.

De acuerdo con Fundar, a pesar de ser una de sus obligaciones, el Estado Mexicano está lejos de poder garantizar el derecho a la salud sexual y reproductiva (SSyR) de las mujeres.

Muestra de ello, son los altos niveles de muerte materna y embarazo adolescente no deseado, el creciente número de mujeres que experimentan violencia en todas sus formas y la persistente criminalización de quienes han ejercido su derecho a decidir.

LA RAZÓN
TEPJF levanta la voz ante el Anahí del recorte; advierte serías afectaciones

Frente a la amenaza de recorte a su presupuesto en pleno proceso electoral 2023-2024, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), levantó ayer la voz, al advertir el magistrado presidente, Reyes Rodríguez Mondragón, que dicho ajuste que prevé realizar la Cámara de Diputados al monto solicitado por el órgano electoral jurisdiccional afectaría su capacidad institucional.

Al participar en la inauguración de la Reunión de la Segunda Circunscripción de Encuentro de Autoridades Electorales, se refirió a la propuesta de reducción de 767.2 millones al presupuesto del TEPJF, prevista en el proyecto de dictamen que se analizará en la Comisión de Presupuesto de San Lázaro este viernes.

El magistrado presidente del Tribunal Electoral alertó sobre el impacto que tendría este recorte para el cumplimiento de sus responsabilidades en el contexto de un año en el que se renovarán la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión, junto con más de 20 mil cargos de elección a nivel federal y local, por lo que llamó a los diputados a valorar las afectaciones que traería un recorte de este tipo.

 Apuntó que el ajuste presupuestal básicamente sería en los recursos proyectados para la contratación del personal que se requiere para el año electoral en las cinco Salas Regionales y en la misma Sala Superior.

REFORMA
Alertan Trife e INE por recortes en ‘24

 El presidente del Tribunal Electoral, Reyes Rodríguez, advirtió que el recorte a su presupuesto del 2024 por 767.2 millones de pesos que propone Morena en la Cámara de Diputados afectaría seriamente la funcionalidad del organismo jurisdiccional, pues, recordó, es un año electoral.

EL ECONOMISTA
Plantean diputados reasignar del PPEF 46,266 MDP; ni un peso para Acapulco 

La Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, de la Cámara de Diputados, divulgó el predictamen del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2024, en el cual se proponen reasignaciones en el gasto público, sin mencionar en ningún momento alguna acción o recurso para Guerrero, luego del huracán Otis.

En total, se harán reasignaciones en el gasto público del siguiente año por 46,266 millones de pesos, en donde se reducirá el presupuesto, principalmente, a los ramos autónomos, eso para darle más recursos a Petróleos Mexicanos (Pemex), a la Secretaría de Educación Pública (SEP), y a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).

En total, a los ramos autónomos se les reducirá el presupuesto en 13,262 millones de pesos. Dentro de estos ramos, salvo la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Instituto Federal de Telecomunicaciones, todos sufrieron disminuciones respecto a lo presentado en el Paquete Económico 2024.

Los principales perdedores serán el Poder Judicial, con un ajuste a la baja de 6,465 millones de pesos, seguido del Consejo de la Judicatura Federal, con 5,735 millones de pesos menos. En tanto, en medio de un año electoral, al Instituto Nacional Electoral se le reducirá el gasto propuesto en 5,003 millones de pesos.