3/26/2009

Periodistas pal café.....


Astillero
Hilaridad
Clinton, buena
Napolitano, mala
Refinada pasarela

Placidez y algazara en el primer día de Hillary Clinton en México. La dura funcionaria obámica apareció ante los medios cediendo en público todo cuanto a los oídos calderónicos produjera satisfacción, al extremo de asegurar que no hay rinconcito mexicano donde anide la ingobernabilidad: todo México es territorio de la legalidad y el estado de derecho, caminos libres de asaltantes, ciudades ajenas al mando de los narcotraficantes, orden y progreso en el reino de Felipe el de la Iniciativa Mérida. La mujer de la sonrisa tatuada aceptó incluso la responsabilidad del imperio central en las desgracias de los feudos aledaños: por nuestra grandísima, grandísima culpa, decía la secretaria de Estado, mientras reconocía que en su país hay una insaciable demanda de drogas ilegales y un contrabando de armas a través de la frontera que pertrecha a los narcos mexicanos.
¿Virtudes públicas, vicios privados? Porque pareciera que la habilidosa ex senadora neoyorquina recitó ante los medios el guión deseado por Los Pinos, pero no se sabe a cambio de qué arreglos en lo oscurito, en las pláticas asimétricas entre una cancillería mexicana de corte amateur y la diplomacia gringa revitalizada a partir del cambio gerencial en la Casa Blanca, en las imposiciones que ya sin sonrisa ni mea culpa habría hecho una funcionaria expansiva y siempre gananciosa que vino, vio y cerró tratos favorables a su país, con el beneplácito de los ocupantes de Los Pinos cuyo principal inquilino, el licenciado Felipe, convirtió un saludo, originalmente considerado como breve, en una alegre sesión de casi una hora: ¡aguas, cuando Calderón está tan contento, suele haber razones para que la nación no lo esté!
La señora Clinton dedicará hoy unas horas al Monterrey de las narcoprotestas sociales mediante encapuchados y de la conversión de los negocios criminales extremos en política de Estado, antes de dar por terminada su visita al México fallido que por decreto hilarante ha sido declarado plenamente reparado. Luego vendrá el propio Barack a confirmar los entendimientos de ayer, entre otros los relacionados con Obamamex, el banco nacional de Estados Unidos, y con formas de control gringo sobre México como la oficina binacional de atención a problemas fronterizos que anunció con su sonrisa de diseño la señora Clinton.
Pero, ¡oh, los dioses anglófonos de la ambivalencia!, mientras en la capital mexicana todo era gusto y satisfacción, en la estadunidense la secretaria Janet Napolitano cumplía la parte que le corresponde en la estrategia de los policías bueno y malo. Hillary complacía acá los oídos subdesarrollados, mientras la secretaria gringa de seguridad interior pronunciaba un sí inequívoco a la pregunta del senador John Mc Cain, hecha en dos ocasiones, de si estaba de acuerdo con “una afirmación generalizada de que los cárteles de la droga eran una amenaza existencial para el gobierno de México”. La esposa del señor Bill aseguraba en México que no hay zonas de ingobernabilidad (nomás por decirlo, pues no visitó ninguna ni le consta personalmente lo que sucede en, por ejemplo, Ciudad Juárez), mientras la ex gobernadora de Arizona se colocaba en el mismo plano del director de inteligencia nacional, Dennis Blair, quien antes había hablado de que la capital mexicana no podía gobernar ciertas zonas del país a causa del narcotráfico, lo que provocó una airada respuesta del licenciado Calderón, quien invitó a esos críticos a visitar el país, pero no de vacaciones. Policía buena y policía mala: el juego del gato y el ratón.
En otra representación teatral llena de efectismos, algunos gobernadores iniciaron ayer el concurso de engaños denominado La refinería que yo soñé. Hubo quienes, como el de Campeche, invocaron razones sentimentales, llamando a que la obra magna se construya en sus terrenos para compensar fiscalmente lo mucho que la Federación ha sacado de aquella entidad mártir, aunque hubo malosos que creyeron que el chantaje iba más por el lado de las debilidades sentimentales de la Casa Real por la familia Mouriño, encaminada electoralmente ésta a convertirse en heredera absoluta de la riqueza de aquellas románticas tierras. El comandante socialista de Michoacán, Leonel Como veo doy, habló por su parte de que hace más bien a la sociedad de aquella entidad la construcción de una refinería que el envío de miles de soldados. El gobernador del estado del Golfo que se llama Tamaulipas presumió la paz laboral que hay por allá y el presunto ganador extraoficial, el mandatario de Hidalgo, el priísta Miguel Ángel Osorio Chong, habló de estabilidad y mano de obra calificada. En el siguiente episodio de la telenovela con gobernadores, mañana, participarán el de Puebla, que de seguro ofrecerá botellas de coñac y amigos empresarios pederastas; el de Oaxaca, que cuenta con escuadrones de la muerte y represión a granel; el de Guanajuato, con yunques empoderados; el de Tabasco, especializado en la desaparición de ayudas destinadas a catástrofes; el de Veracruz, poblado de trampas y chapuzas pintadas de rojo y el de Tlaxcala que nomás concursa simbólicamente.
Astillas
La transferencia de Luis Téllez a la presidencia de la Bolsa Mexicana de Valores, ya arreglada con los accionistas, contamina la operación de una entidad privada que, sin embargo, suele moverse en función de circunstancias en que los intereses políticos y empresariales se funden, para mal del interés público. Téllez fue derribado del gabinete calderonista por poderes que se sentían injustamente tratados por el secretario de Comunicaciones y Transportes cuya carrera ha estado permanentemente signada por el conflicto de intereses y el tráfico de influencias. Ahora, ese equipaje negativo es enviado a la cúpula de la mencionada Bolsa, como para que el panorama acabe de hacerse oscuro y enrarecido... Y, mientras los cableros son conminados por Los Pinos a mantener buena voluntad y buenas maneras –sin descalificaciones personales, oh, sí– aunque los tiburones de las telecomunicaciones les coman el mandado, ¡hasta mañana, con Tello Peón avanzando otra casilla en el ajedrez chapeado!
Fax: 5605-2099 •
juliohdz@jornada.com.mx

Clase Política
Quieren más refinerías
Miguel Ángel Rivera
Dinero
Devolución de impuestos en 15 días
Nuevo embajador sería experto en estados fallidos
Kafka en la bolsa
Enrique Galván Ochoa
Felipe Calderón ha hecho una nueva promesa, es muy grata: el SAT devolverá impuestos a los contribuyentes –personas físicas y compañías– en sólo 15 días. Actualmente el plazo es de 45 a 90 días, pero puede extenderse por la tramitología. Suena maravilloso pero tenemos que ser prudentes, dados los antecedentes. Ofreció congelar el precio de la gasolina, luego los consumidores de la frontera norte cayeron en cuenta de que ellos no estaban incluidos y allá siguen sufriendo los gasolinazos. Adquirió el compromiso de bajar el precio del gas y meterlo al freezer, pero hasta más adelante supimos que sólo se refirió al gas LP, dejó fuera a 2 millones de consumidores de gas natural. Así que el nuevo compromiso de acelerar la devolución de impuestos es gustosamente recibido pero esperemos a conocer la letra chiquita del acuerdo presidencial, no vaya a venir acompañado de sorpresas.
El nuevo embajador
Según información recibida anoche de Washington, aunque no confirmada todavía cuando tecleaba estos renglones, el presidente Obama se había decidido por Carlos Pascual para que desempeñe el cargo de embajador en México, en remplazo de Antonio O. Garza. Antes se desempeñó con Bush como coordinador de Reconstrucción y Estabilización del Departamento de Estado. ¿Y en qué es experto el egresado de la Universidad de Harvard? En 2005 publicó un ensayo, al alimón con Stephen D. Krasner, también funcionario del Departamento de Estado, en la revista Foreign Affairs, en el que sostienen la siguiente tesis: En el mundo interconectado de hoy, los estados débiles y fallidos representan un riesgo agudo para Estados Unidos y la seguridad global. Anticipar, evitar y responder a situaciones de conflicto, requiere más planeación y mejor organización –precisamente la misión de la oficina para la Reconstrucción y Estabilización que encabezaba el, según se dice, nuevo embajador. ¿El mensajero es el mensaje?
Kafka en la bolsa
Cuesta creerlo: el consejo de la Bolsa Mexicana de Valores eligió a Luis Téllez como nuevo presidente. ¿Se imaginan la filtración de información confidencial cuando deje descolgado el celular?

México SA
La coctelera de Los Pinos
Otra vez contra Bancomext
Atacan pieza esencial en la política anticíclica
Carlos Fernández-Vega
En medio de la crisis económico-financiera, al creativo gobierno calderonista le ha dado por retomar fallidas recetas foxistas en materia de banca de desarrollo. Así, el inquilino de Los Pinos decidió sacar la coctelera y, con el mismo entusiasmo y falta de visión de su antecesor, pretende mezclar todo tipo de bebidas, en el entendido que, dice, al final de cuentas todas embriagan, no importa de qué estén hechas.
Resulta que el mochoacano envió una iniciativa al Legislativo para reformar la banca de desarrollo (propiedad del Estado, aunque dirigida por personeros de la cúpula empresarial) y mejorar las opciones financieras y crediticias que ofrece. Tal iniciativa ya fue entregada al Senado de la República, y de acuerdo con su presidente hoy amanecerá sobre los escaños de los inquilinos de Xicoténcatl.
Entre sus pretensiones está la de fusionar Nacional Financiera con el Banco Nacional de Comercio Exterior, dos instituciones creadas para atender a sectores distintos, las cuales por el capricho de Fox y la reincidencia de Calderón han sido obligadas a caminar de la mano, aunque la primera lleva la batuta y la segunda registra las mayores pérdidas y despojos. Al final de cuentas, supone el inquilino de Los Pinos, da lo mismo fusionarlas, porque ambas otorgan crédito, asesoría y promoción, por mucho que atiendan a empresas distintas con fines diferentes.
En los maravillosos tiempos del cambio, Fox y su secretario de Hacienda –hoy empleado de trasnacional telefónica española– hicieron hasta lo impensable por borrar del mapa a buena parte de la banca de desarrollo, aunque su fijación fue el Banco Nacional de Comercio Exterior, al que quitó atribuciones, recortó personal, debilitó al extremo y lo retiró del presupuesto federal, entre otras gracias. Todo con el fin de fusionarlo a Nacional Financiera. Felizmente no lo logró, por la decidida intervención del Legislativo, el mismo que ahora recibe la nueva iniciativa.
Pero al mochoacano le gustó la idea, y sacó la coctelera. Siete meses después de instalarse (haiga sido como haiga sido) en Los Pinos, Calderón expidió un decreto por medio del cual creó un enorme elefante blanco llamado ProMéxico, dependiente de la Secretaría de Economía, que se dedicaría a promover el comercio exterior mexicano y atender las necesidades de los exportadores nacionales, o lo que es lo mismo lo que desde su fundación (1937) hacía Bancomext, dependiente de la Secretaría de Hacienda.
Como Fox, Calderón cree que la banca de desarrollo debe desaparecer, que es un estorbo a la banca privada y que aquella representa una competencia desleal para ésta. Sólo el estallido formal de la crisis pospuso la decisión calderonista, pues Bancomext rápidamente se convirtió en una de las principales instituciones otorgantes de crédito para las pequeñas y medianas empresas, aunque en los hechos se colaron grandes consorcios.
Parece que el inquilino de Los Pinos realmente cree que la crisis concluye el siguiente verano, según su propio dicho, y con la coctelera en la mano se apresta, si el Legislativo lo avala, a mezclar todo tipo de bebidas para desbaratar instituciones financieras propiedad de la nación. Obvio es que entre los primeros en subrayar esa incongruencia está el sindicato de trabajadores de Bancomext, que si bien no puedo evitar despojos y olvidos, sí ha sido pieza fundamental para evitar el desmantelamiento total. En tiempos de Fox impidió que al banco lo borraran del mapa; con Calderón intenta hacer lo propio con la fusión.
Así, esta agrupación comenta a México SA que el inquilino de Los Pinos comete el mismo error de tratar de desaparecer al principal instrumento público especializado en financiar las exportaciones mexicanas, pero el gobierno lo comete ahora en un entorno de severa crisis económica, con nulo crecimiento y un deterioro galopante de la balanza comercial, cuando más se requiere de todas las capacidades institucionales del Estado mexicano. Lo comete de manera unilateral, sin tomar en cuenta la insistente demanda empresarial de multiplicar el crédito directo de la banca de desarrollo, y sentencia a muerte al Bancomext, proveedor casi único de financiamiento de primer piso al sector productivo. Por ello, hace un llamado a los partidos políticos a rechazar la iniciativa de fusión y a construir propuestas de transformación de la banca de desarrollo con visión de Estado.
Sobre el particular, semanas atrás en este espacio comentamos que Bancomext ha sido víctima de cuatro gobiernos al hilo (de Salinas a Calderón), sobreviviente de la permanente agresión de quien, se supone, debería protegerlo y estimular su crecimiento (léase la Secretaría de Hacienda). A lo largo de los últimos 20 años esta institución de la banca de desarrollo, propiedad de la nación, ha estado a punto de desaparecer en infinidad de ocasiones como resultado de las enormes cargas financieras impuestas por el señor de Los Pinos en turno, entre ellas: generosos créditos otorgados a los amigos que nunca se pagaron; asunción de voluminosos pasivos, porque a los cuates presidenciales les fallaron los negocios; onerosos rescates, nacionales e internacionales, que ya no cabían en el Fobaproa, etcétera, etcétera. A pesar de todo, no pudieron doblegar a la institución. Y de repente, estalla la nueva crisis y el acorralado banco surge como pieza fundamental de la política anticíclica del gobierno federal. Pero éste no ceja en su empeño.
Las rebanadas del pastel
De los lectores y la banca: “días atrás mi familia tuvo que abrir una cuenta en el BBVA Bancomer, la cual se llama Tarjeta Básica; sin embargo, las ejecutivas de dicho banco hacen lo que quieren. De entrada, dicen que no existe dicha cuenta (la cual se promociona en Internet, sección: personas) y ofrecen lo que ellas quieren y como quieren. Para rematar su flamante servicio, la ejecutiva le da a firmar una dichosa solicitud de ‘seguro para hogar’, lo cual no comprendo hasta hoy (según ellas es requisito para obtener una cuenta de ahorros o cheques). En dicha solicitud se tienen que registrar los datos del bien inmueble, aunque la brillante ejecutiva nunca preguntó sobre las condiciones del mismo, pero eso sí cotizó, y la mensualidad del flamante seguro es de 112.00 pesos. Mi familia regresó al día siguiente para cancelar dicho seguro. El trato fue de lo más corriente y vulgar por parte de estas ejecutivas. No cabe duda que la Condusef lleva a cabo su trabajo con eficiencia, para que esta bola de rateros te atraquen de una forma elegante” (Oscar Reyes Sánchez,
oskkarreyes@gmail.com).
cfvmexico_sa@hotmail.commexicosa@infinitum.com.mx
Navegaciones

Edipo, reloaded
La culpa es del Oráculo
Pedro Miguel
Sinopsis del capítulo anterior, por si se lo perdieron: Laio, rey de Tebas, se casa con Yocasta, y como no pueden tener bebés, acuden al Oráculo de Delfos para que les diga qué onda. La pitonisa de turno les advierte que engendrarán a un niño que matará a su padre y se casará con su madre. Poco después, la reina se embaraza, pare a un chamaco, y el papá, temeroso de que ocurra lo que le dijeron, ordena que maten al crío, pero el encargado de ejecutar semejante cosa decide llevarlo al monte Citerón, donde lo abandona, colgado de las patas como un queso provolone. Un pastor encuentra al niño, lo desata y se lo regala a Pólibo y a Mérope, reyes de Corinto. La señora lo bautiza Oidipus (el de los pies hinchados) y lo cría como si fuera suyo. Cuando Edipo crece, es objeto de burlas que ponen en duda su origen y, para salir de dudas, va a Delfos, donde el oráculo le dice que está destinado a asesinar a papá y a casarse con mamá. Aterrado ante la perspectiva, huye de Corinto, vaga por ahí y, en una de ésas, se topa con un carro tirado por mulas y custodiado por cinco guaruras. El propietario del transporte le ordena, de mala manera, que le deje el paso libre. El joven se saca de onda, se hace de palabras con el señor y sus guardaespaldas, se van a los golpes y Edipo mata a sus seis rivales, sin sospechar que el muerto más importante es Laio, su padre. Tras la defunción, el reino de Tebas se ve azotado por un monstruo horrible con cabeza y pechos de mujer, cuerpo de perro, garras de león, alas de águila y una cola con punta venenosa: chán chááán, con ustedes... ¡La Esfinge!
Creonte, hermano de Yocasta, y quien se ha pasado de listo asumiendo las funciones de rey tras la muerte de Laio, ofrece la corona de Tebas y la mano (y algo más) de su hermana a quien logre acabar con semejante azote. Edipo llega al reino, se ofrece de voluntario, va en busca del monstruo y le contesta correctamente un par de acertijos, ante lo cual La Esfinge, muy deprimida, se avienta por un barranco y muere. Entonces el joven reclama sus premios y, ¡cuas!, que, sin saberlo, empieza a tener bebitos con su propia mamá: Eteocles, Polinices, Ismene, Antígona... El incesto engorila a los dioses, quienes envían sobre Tebas una terrible epidemia (sida no, que aún no se inventaba) y el rey Edipo, en vez de preguntarse ¿y yo, por qué?, toma cartas en el asunto y acude al adivinador Tiresias, quien le da unas claves que le permiten descubrir toda la neta y se arma la bronquísima: Yocasta se cuelga de una viga, Edipo se arranca los ojos y es expulsado del reino, y el único ganancioso es Creonte, cuyo nombre ha sido usado por Manuel Rivas para tipificar el complejo que padecen quienes llegan al poder por vías deshonestas y luego asumen una amnesia retrógrada con el afán de borrar (o no hurgar en) las huellas del pasado: desde negarse a investigar desapariciones hasta quemar las boletas electorales, por ejemplo. Y no se pierda el próximo capítulo.
Se ha dicho que Edipo no pudo experimentar el complejo que lleva su nombre, o no en todo caso orientado hacia su madre, pues no la conoció como tal sino en su condición de una viuda buenona y poderosa, deseable tanto por dictados de la hormona como por cálculos de carrera política. Tal vez el mito original esté más relacionado con asuntos sucesorios del poder que con impulsos sexuales primarios, y podría ser una versión para mortales de las fregaderas que se hacían padres e hijos divinos: Urano a Cronos, Cronos a Urano, Cronos a Zeus y Zeus a Cronos: derrocarse, castrarse, devorarse, cosas así. Se puede ver en la leyenda una alegoría sobre el poder del destino y, con los ojos de nuestra época, una metáfora de los riesgos de la desinformación: habría bastado con que la sibila chambona que le tocó a Edipo en Delfos hubiese hecho la caridad de soltarle la sopa completa (sí, mira, el rollo es que vas a matar a tu padre y a casarte con tu madre, pero tú eres hijo de Layo y de Yocasta, no de Pólibo y de Mérope, así que aguas) para que el joven se olvidara de aventuras extrañas y se quedara en Corinto, en su condición de hijo adoptivo. Pero el joven actuó a ciegas (el que posteriormente se hubiese sacado los ojos viene a ser la formalización de esa circunstancia) y pasó lo que pasó. Así que tal vez la gran moraleja de la historia sea que, si no quieren destrozarse la vida, no le hagan el menor caso a las indicaciones de la Torre de Control situada en Delfos.

La Esfinge con el interfecto, en un cuadro de Gustave Moreau (fragmento)
Pero Freud decidió ponerle el nombre de Edipo a una pulsión universal –según esto, la experimentaban hombres y mujeres, otomíes y otomanos, gays y bugas, panistas y perredistas, el Papa y el Dalai Lama– por acostarse con mami y destronar a papi y que, de paso, sirve para resolver profundas cuestiones de identidad. Carl Jung formuló luego que las mujeres hacen las cosas a su manera y que más bien se sienten atraídas por el padre y rivalizan con la madre (complejo de Electra), pero al venerable ruco vienés no le gustó la idea, y desde entonces la discusión está servida. Después, Malinowski demostró, con pruebas en la mano, que el complejo no es tan universal y que hay sociedades en las que los conceptos freudianos del rollo edípico simplemente no aplican, o bien tienen lugar en forma distinta a como quería don Segismundo. En todo caso, uno se pregunta si, desde el punto de vista sicoanalítico, Edipo, en vez de orientar su ídem hacia su madre biológica, no lo habría dirigido hacia Mérope, quien, de bebé, lo arrulló, le limpió la caca y le testereó los destos (significado de testerear y otros links, en el blog).
Con las generaciones de hoy en día la historia de Edipo es impensable porque si el joven residente de Corinto experimenta dudas sobre su origen no irá a Delfos a que le digan verdades a medias sino a hacerse pruebas de ADN en un laboratorio y luego, con documentos en mano, y sin andar por los caminos matando a papás desconocidos, acudirá directamente al palacio tebano, se presentará ante su progenitor y le espetará:
–Yo quiero esa silla donde estás sentado tú. Ya me toca.
Laio, un hombre experimentado y sagaz, quien de seguro ha asistido a algunos diplomados de técnicas de negociación y solución de conflictos, responderá al joven impetuoso: Saluda primero, ¿no? ¿Cómo te ha ido? –y al notar que su vástago no anda de pulgas para cumplidos y pláticas, irá al grano: A ver, Edipo: tú lo que quieres es el poder. ¿No te interesaría compartirlo? Estoy un tanto desbordado por mis tareas, y...
–Na, na, na: lo quiero todo. Ni creas que me conformaré con ser tu ayudante.
–Muy bien –replica Laio, iluminado por la súbita perspectiva de una jubilación padrísima (se ve a sí mismo escribiendo sus memorias y dedicado, ¡por fin!, a las manualidades de Mecánica Popular) y bendice el momento en que engendró al mocetón impertinente. En su interior, las bases para un acuerdo están sentadas. Aunque, epa, falta el punto más espinoso:
–¿Y con Yocasta, qué? ¿También quieres hacerla tu mujer?
–Pero qué te pasa –responde el muchacho, muy seguro de sí mismo–. Tú eres el único que aguanta a esa señora fofa, parlanchina, regañona y que no entiende nada de nada. Ah, y además, es mi madre, no la friegues.
El viejo soberano se siente inquieto al escuchar aquello, pues leyó por ahí que no hay hombre que no convierta a su progenitora en primer objeto amoroso y en motivo de deseo, y que eso es necesario para el sano desarrollo de la personalidad.
–¿Cómo? ¿Y entonces en quién has depositado tu fijación edípica?
–Pues... la que me movía la hormona de chavito era mi tía Queta, que estaba más joven, olía bien rico y era buena onda...
Tiene toda la razón, piensa Laio, reconfortado, y se dispone a convocar a una sesión fraudulenta del consejo de administración para ceder sus acciones al vástago recuperado; se felicita porque se irán al caño las taimadas ambiciones de Creonte –ese cuñado incómodo– y se dice a sí mismo: Lo que sigue va a estar más aburrido que los últimos siglos de la historia suiza. Pero qué bueno.
navegaciones@yahoo.comhttp://navegaciones.blogspot.com

Salón Palacio
Marchas pro cannábicas en EU en favor de Michael Phelps
Carlos Martínez Rentería

EU: tonos de alarma y planteamientos equívocos
La secretaria de Estado Hillary Clinton desplegó ayer en su visita a nuestro país un discurso amable y hasta cálido –llegó a decir que Estados Unidos y México son parte de la misma familia y que fracasamos y avanzamos juntos–, en el que abundaron los reconocimientos autocríticos sobre las responsabilidades estadunidenses incumplidas en materia de combate a la delincuencia, las manifestaciones de confianza en la capacidad del gobierno mexicano para enfrentarla, las promesas de ayuda policial y de inteligencia, y los horizontes auspiciosos, como una reforma migratoria que es –dijo– prioritaria para el gobierno de Barack Obama. En este tenor, la funcionaria minimizó señalamientos formulados recientemente en los ámbitos políticos de su país en el sentido de que las autoridades del nuestro han perdido el control de diversas zonas del territorio nacional.

El Correo Ilustrado
Aclaración de candidato perredista
El día de ayer, en la sección Política, página 13, se publica una nota titulada Siguen las negociaciones en el PRD, que escribe la reportera Alma E. Muñoz, en la cual en el último párrafo se hace mención a mi persona y a la de mi padre.

La reconversión panista del CIDHEM
Es preocupante lo que ha ocurrido en el Centro de Investigación y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos (CIDHEM), pues aunque parece ser una más de las instituciones académicas de un estado de la República, en realidad se trata de un núcleo de alto nivel por cuyas aulas han pasado estudiantes, sobre todo de posgrado, de varias entidades del país y del extranjero. Su planta de profesores ha estado formada, en diversos momentos, por Pablo González Casanova, Rodolfo Stavenhagen, Eduardo Matos Moctezuma, Gloria Villegas, Alfredo López Austin, Adriana Yáñez, Antonio García de León, Elsa Cross, Carlos Montemayor, Luis Tamayo, quien esto escribe y muchos más que largo sería citar.
Enoé Uranga candidata
El proceso de elección abierto por el PRD de candidaturas externas provenientes de los movimientos sociales podría desembocar en un ejercicio interesante de práctica democrática y madurez política si, al mismo tiempo, este proceso permite llevar la discusión de las agendas sociales del país más allá de las estructuras del partido. Una candidatura independiente debe servir para fortalecer los movimientos sociales, no para debilitarlos, dividirlos o cooptarlos. A los partidos de izquierda les conviene que existan liderazgos y movimientos sociales fuertes porque representan potenciales aliados políticos en una infinidad de causas.

Vienen con todo
Vienen con todo. Primero la conferencia de Janet Napolitano acerca de la nueva política de seguridad en la frontera con México. Ahora la visita oficial –y mediática– de Hillary Clinton, luego la del secretario de Justicia y pronto la del mismísimo Barack Obama. Un elenco estelar para un problema candente. Calderón debería sentirse satisfecho: sus deseos se han cumplido. Estados Unidos asume la corresponsabilidad requerida como piedra de toque para una nueva relación, pero todavía no sabemos qué pedirá a cambio a su contraparte mexicana y cómo, en definitiva, influirá en el futuro la inclusión directa de la frontera como un problema de seguridad nacional, más allá de los filtros contra el terrorismo y la actividad contra los flujos de inmigrantes. Lo han dicho con claridad, para que nadie se confunda. Les preocupa el cariz que vienen tomando las cosas en la frontera con México y quieren poner orden. “Nuestra meta es de dos sentidos –dijo Janet Napolitano–: apoyar al gobierno de México y protegernos en Estados Unidos por las acciones que se toman en México contra los cárteles”. A eso, seguramente, se referirán las conversaciones que tienen lugar con la secretaria de Estado Clinton.

Seis años miserables
Hace un año dijimos que, entre la crisis económica y financiera y la situación en Irak, el nuevo presidente de Estados Unidos tendría un difícil, por no decir imposible, inicio de gestión. El artífice de la invasión de Irak ya no está en la Casa Blanca y su nuevo inquilino ha dado muestras de una hiperactividad en varios frentes.

Caos e intervención
John Saxe-Fernández
Cuatro son los pilares de los juegos geoestratégicos propiciados por el aparato de seguridad de Estados Unidos en México: armas, droga, negocio y caos. El término juegos es engañoso. No son travesuras espontáneas sino sangrientos esquemas encaminados a eliminar, del Bravo a la Patagonia, obstáculos jurisdiccionales al dominio hegemónico y empresarial de EU sobre naciones con recursos humanos y naturales estratégicos. México y Colombia son los campos de prueba para impulsar la doctrina de las fronteras flexibles, como ya lo experimentó Ecuador en Sucumbios el año pasado.
El manejo que hace el aparato de seguridad de EU de la dinámica entre armas, negocio y drogas es central en la promoción del caos y la inestabilidad en dichos países que es base y excusa para la intervención y ocupación militar. Son realmente espectaculares y muy preocupantes los datos ofrecidos por instancias oficiales del gobierno mexicano sobre la cauda inagotable de armamento de gran calibre, volumen y alta tecnología que, bajo las narices (si no es que con la venia) de las aduanas de EU, se envía a México: se han asegurado 29 mil armas de nueva tecnología de uso exclusivo militar como lanza granadas MGL calibre 37 y 40 milímetros; fusiles Barret 50; sub ametralladoras y pistolas belgas importadas por EU y enviadas de manera expedita a México; armamento diseñado para penetrar vehículos blindados, cohetes anti tanque M72 y At4; lanza-cohetes; granadas de fragmentación como las usadas contra la población en Morelia el 15 de septiembre de 2008 –un operativo utilizado para el lanzamiento de la Iniciativa Mérida.
Ese armamento, por su volumen, (imposible de escapar a la detección en aduanas), alto calibre junto con un probable despliegue de mercenarios y/o fuerzas especiales bajo cubierta, serían ingredientes centrales de los esquemas de ampliación militar del Departamento de Defensa (DdD) en curso en México, montados en el baño de sangre en que se transformó la militarización de la guerra contra el narco con que dio inicio un sexenio huérfano de legitimidad después de la cuestionada elección de 2006.
El escenario es deplorable: Mexicanos aniquilando mexicanos mientras EU, su aparato de seguridad y sistema bancario sacan jugo con la dinámica entre el tráfico y consumo sin control de drogas allá y la venta de armas aquí. Al norte, los dólares, al sur las balas y las pilas de cadáveres. Todo con graves riesgos para la soberanía e integridad territorial del país y sus vastos recursos naturales. Es una dinámica en la que los organismos de espionaje de EU y su DdD, ahora bajo Robert Gates, ex director de la CIA, juegan un papel primordial: la inter-relación con y protección de, los negocios mundiales del narco y el tráfico de armas, quedaron ilustrados en el escándalo Irán-contras, un operativo secreto de la CIA para financiar la guerra de Reagan contra la revolución sandinista usando dinero del tráfico ilegal de armas a Irán. Según Michel Chossudovsky, Gates está implicado en el Irán-contra y hoy las fuerzas de ocupación en Afganistán apoyan el narcotráfico que produce cerca de 200 mil millones de dólares en ingresos para el crimen organizado, las agencias de inteligencia e instituciones financieras occidentales. (Voces del Periodista, III-09). Además, se ha documentado que la CIA jugó un papel central en el desarrollo de los triángulos de la droga latinoamericanos y asiáticos. Estos fabulosos negocios y arreglos siguen bajo la protección de los servicios de inteligencia de EU indicando su vigencia bajo el nuevo gobierno demócrata, lo que además ofrece una base para la interpretación adecuada de un documento del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas cuyo eje es el caos en México, ante el cual EU estaría obligado a dar una respuesta dadas las consecuencias para su seguridad interna. Lo que no se menciona es el papel de EU en la génesis del caos inducido por medio del trinomio armas-negocio-drogas.
http://jsaxef.blogspot.com

La hora de los movimientos populares
Ángel Guerra Cabrera
La nave del capitalismo marcha ciegamente hacia el naufragio sin que sus tripulantes atinen a sortear los escollos de sus contradicciones más allá de las recetas clásicas, que ya no funcionan. Producen vértigo las cifras de dinero inyectadas al sistema financiero de las economías centrales, conducentes a un despojo inaudito de grandes contingentes humanos pero incapaces hasta ahora de reanimar al paciente. El crédito no fluye, continúan las quiebras, el desempleo bate marcas, mientras millones pierden el techo, carecen de atención médica y ven evaporarse sus fondos de retiro. Es más, los vaticinios de los economistas serios del sistema, con apenas presencia, por cierto, en sus medios masivos, auguran el fracaso de los planes de rescate de la administración Obama y sus pares europeos por considerarlos tibios, no encaminados a la raíz de los problemas y probablemente llamados a profundizar la crisis económica. Por cada mes perdido en tomar las medidas necesarias, advierte el Nobel Paul Krugman, se pierden 600 mil puestos de trabajo sólo en Estados Unidos.
No hay que ser economista para comprender las desastrosas consecuencias de la severa contracción de las principales economías capitalistas y su impacto sobre los países subdesarrollados, incluidos, por supuesto, los latinoamericanos, dependientes de aquellas. En su último reporte, el Banco Mundial y el FMI, que han ajustado varias veces a la baja sus estimaciones, anuncian que en 2009 el PIB de América Latina y el Caribe caerá hasta en 2 por ciento, ocasionando seis millones más de pobres y casi tres millones más de desempleados. Las vitales remesas caen, como también la inversión extranjera y los precios de las materias primas, que aportan dos tercios de los ingresos por exportaciones. Esta tragedia se suma a la ya crítica situación creada por las políticas neoliberales: una agricultura desprotegida y arrasada para dedicarla a la exportación o a los agrocombustibles, una industria desmantelada y un tejido social desgarrado por la emigración masiva, el trabajo precario e informal, pobreza, miseria, depredación ecológica y redes de protección social pulverizadas, todo en nombre del dios mercado.
La OIT, el Banco Mundial y el FMI prevén la perdida de los modestos avances logrados en el abatimiento de la pobreza y el desempleo gracias a la subida de precios de las materias primas de los últimos cinco años, ahora derrumbados. De la reunión del G20 no puede esperarse nada favorable a los pueblos puesto que allí llevarán la batuta sus mismos verdugos, los salvadores de las grandes corporaciones. No he leído un trabajo de un solo investigador respetable que comparta el optimista vaticinio de una recuperación económica en 2010 anunciada por algunos banqueros centrales.
Pero si en algún momento se reanudara el crecimiento, será a costa de una concentración oligopólica de capitales sin precedente, de nuevos Irak, Afganistán y Palestina; de la criminalización de la protesta social y el pensamiento alternativo en sociedades militarizadas, de la superexplotación y el sufrimiento sin par de las grandes mayorías. Continuaría el derroche de recursos, la depredación ecológica y el patrón energético contaminante que arrastran a la extinción de nuestra especie en fecha no lejana.
Es la hora de que los movimientos populares se fortalezcan, adopten estrategias novedosas y alianzas amplias y flexibles, de hacer pedagogía política con los tangibles efectos de la crisis en círculos de estudio de base. En ellos es muy útil discutir los problemas cotidianos y relacionarlos con todo el entramado de la dominación capitalista y de la crisis para elaborar planes de trasformación social.
Es la hora de la solidaridad planetaria urgente y en ninguna parte del mundo como en América Latina y el Caribe existe una experiencia política acumulada para proponerse proyectos antineoliberales y anticapitalistas a escala local, nacional e internacional. Del Bravo a la Patagonia, además de un conjunto único de gobiernos populares y progresistas, existen fuerzas fogueadas ya en la lucha de trabajadores, indígenas, campesinos, mujeres, estudiantes, pequeños empresarios, profesionistas y desempleados, que podrían dar un memorable ejemplo a sus hermanos de otras latitudes de unidad y organización desde abajo en la lucha por la liberación, la democracia radical y el socialismo. Mañana será tarde.
aguerra_123@yahoo.com.mx

El asesino entre nosotros
Tienen razón quienes opinan que no hay que hablar de las muertas de Juárez, lo que quita al hecho parte del horror en que está inserto. Todos, al referirnos a los espantosos hechos en que niñas y jovencitas son toruradas, violadas y finalmente muertas, hemos de decir sin eufemismos las asesinadas de Juárez. Teorías van y teorías vienen y el feminicidio no cesa, sin que se obtengan mayores resultados en las investigaciones que la detención de algunos hombres que la opinión pública califica de chivos expiatorios. Libros, extensos reportajes en papel y cine se producen y, aunque parezca morbo, hay que insistir en el terrible fenómeno para que no se pierda de la conciencia colectiva. Recientemente, los talentos coludidos de Sabina Berman como guionista y Carlos Carrera como director, nos ofrecieron la dura película Backyard, el traspatio y casi de manera coincidente, otro talentoso artista como Mauricio Jiménez repone lo que fue un exitoso montaje escolar, ahora de profesionales, El asesino entre nosotros en el sótano del Teatro de Arquitectura de la UNAM.
Años luz
Estuve en París, en Lyon y ahora en Madrid, donde escribo estas líneas. Participé en las actividades de la Feria del libro de Bron-Lyon y del Salón del Libro en la Ciudad Luz –literal porque salió el sol–, y pude realizar varias actividades: visitar la exposición de Suzanne Valadon y su hijo Maurice Utrillo, juntos por primera vez en la Pinacoteca de París; una muestra de fotografía, la del suizo-estadunidense Robert Frank; una interesante y bella colección de objetos y pinturas de Daniel Cordier, en el Pompidou; la casa-museo del escultor Aristide Maillol (en un retrato, idéntico a León Tolstoi) para ver la colección de los pintores futuro-cubistas rusos, coleccionada por George Costakis, hijo de una familia de comerciantes griegos establecidos en Rusia a principios del siglo XX, y una retrospectiva en el mismo museo de Seraphine de Senlis, pintora naïve de enormes naturalezas muertas donde se admiran ramos gigantescos de flores de brillantes colores y cuya vida acaba de ser filmada con gran éxito, lo que aumentó el número de visitantes.
EU: tonos de alarma y planteamientos equívocos
La secretaria de Estado Hillary Clinton desplegó ayer en su visita a nuestro país un discurso amable y hasta cálido –llegó a decir que Estados Unidos y México son parte de la misma familia y que fracasamos y avanzamos juntos–, en el que abundaron los reconocimientos autocríticos sobre las responsabilidades estadunidenses incumplidas en materia de combate a la delincuencia, las manifestaciones de confianza en la capacidad del gobierno mexicano para enfrentarla, las promesas de ayuda policial y de inteligencia, y los horizontes auspiciosos, como una reforma migratoria que es –dijo– prioritaria para el gobierno de Barack Obama. En este tenor, la funcionaria minimizó señalamientos formulados recientemente en los ámbitos políticos de su país en el sentido de que las autoridades del nuestro han perdido el control de diversas zonas del territorio nacional.
Mientras tanto, en Washington, la secretaria de Seguridad Interna de la nación vecina, Janet Napolitano, se expresaba en términos mucho más crudos sobre la circunstancia por la que atraviesa nuestro país y sus implicaciones para Estados Unidos: en una comparecencia en el Capitolio, describió tal circunstancia como una amenaza internacional y un asunto significativo de seguridad nacional para Estados Unidos, y tanto ella como legisladores demócratas y republicanos hablaron de la urgencia de apoyar al gobierno mexicano ante las amenazas que representan las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Es reconfortante, sin duda, el cambio de tono registrado de la administración de Bush a la que preside Obama, cambio que puede verse, entre otros puntos, en el reconocimiento de la secretaria de Estado de la parte de responsabilidad que toca a su gobierno por el contrabando de armas a México y por nuestra insaciable demanda de drogas ilegales; en lo dicho por Robert Mueller, director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), quien aceptó que existe una creciente corrupción de funcionarios públicos al norte del río Bravo, así como en los exhortos de Napolitano a ayudar a México a resolver la crisis.
Por otra parte, las disonancias entre las secretarias de Estado y de Justicia podrían explicarse por el hecho de que, mientras a Clinton le corresponde mostrar la cara diplomática de la superpotencia, Napolitano debe rendir cuentas puntuales sobre la seguridad estadunidense. Con todo, la alarma de Washington ante el desastroso incremento de la inseguridad en México puede percibirse con claridad en las palabras de los funcionarios estadunidenses en general, y para la administración calderonista la preocupación estadunidense tendría que ser una señal de alerta sobre el grado de descontrol al que ha conducido su estrategia equivocada para enfrentar a la delincuencia organizada.
La propia Clinton formuló, ante periodistas que viajaban en el avión que la condujo a nuestro país, una de las apreciaciones erradas que han llevado a ambos gobiernos a mantener y ahondar esa estrategia: suponer una relación causal entre las adicciones y el narcotráfico, pese a que se trata de problemas distintos.
Por una parte, el consumo de sustancias que inducen estados de conciencia alterados es tan viejo como la humanidad y no ha significado un desafío grave para la sociedad, salvo en casos en los que tal consumo ha sido impulsado por intereses de Estado –como lo hizo Inglaterra en China, en el caso del opio– o corporativos –caso de los mercados internos que se han expandido en México desde hace tres lustros para la cocaína sudamericana y sus derivados–, independientemente de que las corporaciones sean legales o no. La prohibición de diversas sustancias sicotrópicas no sólo no ha contribuido a erradicar el problema de las adicciones, sino que lo ha exacerbado, en la medida en que ha empujado a incontables adictos a la delincuencia.
El narcotráfico –que no es sino la explotación, en los estrictos términos de la oferta y la demanda, de una oportunidad de negocio creada por la escasez y la dificultad de obtener ciertas drogas– no surge tanto de las adicciones como de la prohibición. Estados Unidos tiene en su historia un ejemplo muy similar al de los cárteles latinoamericanos: el de las mafias que florecieron, entre 1919 y 1933, al amparo de la ley seca, una enmienda constitucional que penalizó la producción, el transporte, la venta y el consumo de alcohol. Los precios desmesurados que las bebidas clandestinas alcanzaron en el mercado negro permitieron a los grupos delictivos amasar enormes fortunas, corromper a grandes estamentos institucionales e imponer un clima de terror y violencia en las calles. Tras la derogación de la enmienda el crimen organizado perdió casi todo su poder y uno de los principales promotores de la penalización, John D. Rockefeller, reconoció que, mientras ésta estuvo vigente, el consumo de bebidas alcohólicas se incrementó y el crimen creció a niveles nunca vistos.
Ahora que la relación bilateral entre México y Estados Unidos se encuentra sujeta a una revisión general, a consecuencia de la llegada de Obama a la Casa Blanca, sería deseable que las autoridades de ambos países exploraran las perspectivas de volcar los recursos que hoy se destinan a la persecución del narcotráfico en la rehabilitación de los consumidores de drogas, la educación de los menores y adultos jóvenes y la prevención de adicciones.

Rosario Ibarra
La ausente
En mi mesa de trabajo se van apilando día a día cartas y solicitudes que deslían dolor, angustia, desesperación... Llegan de todo el país con su carga de tristeza, porque las dicta alguna injusticia sufrida por quienes las escriben... Asesinatos, desapariciones, tortura, encarcelamientos, persecución, violaciones, amenazas, que siembran miedo y zozobra en sus hogares.
Cuanto dicen me llega hasta lo más profundo del alma porque lo he vivido y lo he visto en muchos hogares durante más de seis lustros; porque he vivido más de 30 años con el dolor y la rabia trenzados en medio del pecho y con los ojos cansados de ver la repetición sin fin de desmanes y de tropelías, de atropellos y de burla. Como nuevos jinetes del Apocalipsis, cabalgan por este pobre suelo que llamamos patria la corrupción, la impunidad y la simulación, y a su paso van arrancando al pueblo pobre un coro de alaridos de dolor y de impotencia.
A los gobiernos de cuando menos hace ya más de cuatro décadas a nuestros días no ha parecido preocuparles ni el sufrimiento ni la justa ira del pueblo. El actual, distante y ensoberbecido, en una decisión anticonstitucional sacó a los soldados de sus cuarteles y a la larga, con el campo devastado, con el éxodo de pobres hacia el norte, con el incontenible desempleo, con el crecimiento de la miseria y el hambre, hay quienes piensan, y así lo dicen, que acabarán enfrentándose pueblo miserable y pueblo uniformado (espero que se equivoquen)...
Volviendo a las cartas, hay que agregar que a todas se les da respuesta y se envía al remitente copia del reclamo que a su nombre se hizo ante las autoridades responsables de investigar y castigar los ilícitos cometidos en su contra... pero... pero... terminamos por caer en la desesperación más terrible que se pueda imaginar, porque ni siquiera se vislumbra la intención de dar una respuesta favorable.
También en mi modesto escritorio hay otro grupo de cartas: las que llegan de fuera del país, de lugares lejanos en donde algunos de sus habitantes, interesados en la defensa de los derechos humanos, me hacen saber su preocupación por los hechos violentos que saben que se dan en México Al azar tomo una que resulta relativamente reciente, pues llegó el 2 de febrero, en la que me transmiten su preocupación por los casos de San Salvador Atenco que se van volviendo añejos, como los del 16 de julio de 2007, la tortura sufrida por Emeterio Cruz, Raymundo Torres, Jorge Luis Martínez y Eliel González en Oaxaca. Y en Oaxaca también, los asesinatos de José Jiménez Colmenares y Brad Will.
En el mismo estado, las muertes, que se cuentan ya por centenas, de los triquis desde hace más de 10 años, sin que persona alguna haya sido juzgada y castigada por ellas. Los asesinatos de Felícitas Martínez y Teresa Bautista, triquis también, asesinadas por ser las locutoras de la emisora indígena comunitaria La voz que rompe el silencio. El doble crimen continúa impune.
Todo lo anterior llegó por carta o se conoció por los medios de comunicación, pero lo más terrible, lo más doloroso, lo escuché en relatos directos de los familiares y amigos de las víctimas. Un joven que vio morir a su primo y una joven a su hermano, “¡en una fiesta infantil! en la que todavía ni quebraban la piñata”. En ese lugar —dijo el joven— “un encapuchado le disparó a mi primo”. En un lugar distante, “un militar mató a mi primo —dijo otro—, pero qué casualidad, que a los dos meses encontraron los dos cuerpos juntos en una narcofosa”, y se preguntaron los primos de los primos asesinados: “¿El encapuchado era militar también... o qué eran los dos asesinos?”.
Aparte, la joven llorosa decía cómo a su hermano lo mataron en la fatídica fiesta infantil y lloraba también por el crimen espantoso “de una amiguita de 14 años”, cuyo cuerpo se encontró en una calle céntrica de Ciudad Juárez, apuñalada y “estrangulada con un alambre de púas”.
Pido disculpas a los lectores por este espeluznante relato; he sufrido al escribirlo como sufrí al escucharlo, pero es necesario que se conozca y que reunamos nuestros esfuerzos para frenar el galope de la corrupción, la impunidad y la simulación, y para exigir la presencia de la justicia, de la cual desde hace mucho en este país sólo sabemos que es la ausente.
Dirigente del comité ¡Eureka!

Lydia Cacho
Plan B
Terroristas en México
El Departamento de Estado estadounidense ha elaborado planes de emergencia para reaccionar ante lo que denominan “ingobernabilidad” en México. El mes que entra el Pentágono entregará a la Secretaría de la Defensa de nuestro país apoyo y equipo técnico avanzado para la detección de terroristas.
La reflexión del gobierno estadounidense es muy sencilla: en río revuelto, ganancia de pescadores. Ante la ingobernabilidad, la violencia y la corrupción, su vecino del sur no es confiable para evitar el incremento del crimen organizado. Su definición de terrorista es “quien pretende la dominación por el terror; la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Y la actuación criminal de bandas organizadas que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos”.
En Canadá, el procurador general Wally Opal asegura que mientras el norte le venda mariguana al sur y el sur le venda cocaína al norte la economía criminal queda intacta. La violencia de bandas criminales en Columbia Británica se vincula con los cárteles mexicanos. En México poco impacto tuvo la declaración de Opal, quien aseguró en San Diego: “Este problema del crimen organizado ha inhabilitado por completo al sistema de justicia penal en México”. Algunos especialistas canadienses sugieren que la Universidad Simon Fraser envíe criminólogos a México, como hacen desde hace años con Guatemala. Pero han decidido que es dinero tirado a la basura. Colaborar con las autoridades mexicanas como iguales ya no es opción, ni para el gobierno canadiense ni para el estadounidense. La fantasía terminó. El hermanamiento por el TLC y la incursión parcial de México en el mundo desarrollado se vino abajo por las estrategias de guerra de Calderón, aseguran.
Especialistas de ambos países, particularmente del Pentágono, aseguran que Calderón no supo lo que hacía, que no conocía a su país y no acaba de entender la estructura económica del crimen organizado. Sea como sea, tanto Estados Unidos como Canadá hablan abiertamente de su plan A, que establece cooperación con México, pero bajo la manga se guardan su plan B, que implica hacer todo para defenderse de los potentes grupos criminales que incluyen, según el documento de inteligencia militar canadiense, altos mandos militares y gubernamentales de México.
El Pentágono entregará el equipo que utilizan en su propio país, en Irak y Afganistán, para espiar masivamente actividades de civiles. La preocupación creciente de las organizaciones mexicanas de derechos humanos es que este equipo se utilice para criminalizar más la protesta social, para acusar de terroristas a los críticos del sistema. Nos mandan armas, pero no hablan de la cooperación para la educación, para abatir la pobreza y educar para la paz. El tiro por la culata le salió a Calderón, pero la herida la sufre la sociedad mexicana.

Miguel Carbonell
El verdadero asalto

Es natural y hasta comprensible el rechazo que suscitó la intentona de los consejeros del IFE de subirse los sueldos, como lo es también la irritación que suscitan los ingresos de algunos otros altos funcionarios del Estado mexicano. El reclamo ciudadano tiene fundamento y debería ser atendido sin demora por los legisladores.
Pero no debería servir como excusa para tapar que no es en sueldos donde se nos escapa el presupuesto. Hay otros espacios del gasto público que sí suponen un verdadero asalto y que llevan años siendo denunciados.
De hecho, la Auditoría de Fiscalización Superior de la Federación daba cuenta en su más reciente informe de desvíos y maquinaciones nada menores. Por ejemplo, el manejo opaco y discrecional de los subejercicios presupuestales, los cuales muchas veces son repartidos entre los funcionarios (como ha sucedido en la Cámara de Diputados, por ejemplo). Es decir, no sólo no saben ejecutar el presupuesto, sino que además —en el colmo del cinismo— se premian por ello. Otros casos: la Secretaría de Hacienda subsidia al sindicato de maestros para que los abnegados docentes no tengan que pagar el Impuesto Sobre la Renta por sus aguinaldos y primas vacacionales; en Fonatur se venden terrenos a precios llamativamente menores a los establecidos; el Programa Enciclomedia es una caja oscura donde hay faltantes de equipo, mala contratación de los derechos de uso de los programas, etcétera.
Para darnos una idea del monto de estos despropósitos, sólo en el presupuesto de 2007 la ASF observó más de 60 mil millones de pesos, cifra que es escandalosa, aunque sensiblemente menor a la observada durante el primer año del gobierno de Fox, cuando la llamada de atención del auditor fue por 339 mil millones de pesos. Entre esas cantidades hay gastos sin comprobar, entrega de donativos sin justificación, poco rigor en la asignación de concesiones y contratos públicos, apapacho para ciertos sindicatos, desorden en la administración de bienes inmuebles de propiedad pública, trato amable para algunos contribuyentes sujetos a procesos penales por fraude fiscal y así por el estilo.
Una mención aparte la merecen los “fideicomisos”, que se han creado lo mismo para asegurar pensiones complementarias para jueces y magistrados que para construir los segundos pisos del Periférico y el Viaducto; hay miles de millones de pesos depositados en fideicomisos que están alejados de la mirada pública y cuya administración es, por lo menos, opaca y discrecional. Otro sector muy delicado se observa en el ejercicio del gasto previsto en el llamado Ramo 33, por medio del cual se transfieren recursos a estados y municipios; esos recursos muchas veces se gastan sin justificación, orden, límite ni supervisión. El Ramo 33 se ha convertido en un surtidor económico de los pequeños reyezuelos que gobiernan en entidades federativas y en municipios.
La administración pública mexicana en sus diversos niveles de gobierno no solamente es una estructura llena de fugas de recursos y sin ningún esquema de racionalidad en el gasto, sino que además está dedicada a preservar la impunidad. Hace unos días el auditor de la Federación se quejaba del poco caso que le hacen dependencias como la Secretaría de la Función Pública o la PGR, que son las encargadas de abrir procedimientos sancionatorios contra funcionarios presuntamente corruptos. Una de sus denuncias fue presentada en 2007 por el presunto desvío de mil 700 millones de pesos entregados al sindicato de Pemex; según sus propias palabras, la PGR todavía no ha tenido el tiempo (ni las ganas, cabría agregar) para estudiar el caso y resolver conforme a derecho.
Si el gasto público se ejerciera mejor no haría falta discutir demasiado sobre los sueldos de los altos funcionarios. Lo peor es pagarles muy bien por malgastar nuestro dinero y permitirles además que se sigan encubriendo entre ellos. No estamos lejos de tener en México una “cleptocracia” en toda regla, es decir, un gobierno de ladrones. La pregunta interesante es hasta cuándo seguiremos aguantando este asalto masivo y cotidiano.
www.miguelcarbonell.com
Investigador del IIJ-UNAM

José Jorge Martínez
Banamex: la joya ilegal de la corona

La historia de Banamex es larga y exitosa. Nació en 1884 de la fusión de los bancos Nacional Mexicano y Mercantil Mexicano. Se convirtió en el primer emisor de papel moneda y pronto en una institución que generó confianza para la inversión y el ahorro que necesitaba el país.
En 1929 fue también el primero en prestar el servicio de cuenta de ahorro, en 1958 el de préstamos personales, en 1968 el de tarjeta de crédito y en 1972 el de cajeros automáticos.
Sin embargo, gracias a la ilusoria bonanza que generó “la administración de la abundancia” petrolera en el sexenio del presidente José López Portillo, Banamex adquirió una deuda en dólares, que una grave devaluación convirtió en impagable y obligó en 1982 al mandatario a su expropiación.
El fracaso fue sólo aparente. Banamex salió incólume y fue saneado por el gobierno junto con el resto de las instituciones de crédito, que habían caído todas en la misma situación. La mancha fue para Agustín Legorreta y sus socios, quienes al entrar en quiebra técnica perdieron su banco como en cualquier parte del mundo.
El gobierno absorbió los activos, las deudas, las acciones, así como las utilidades —que fueron incluidas dentro de los recursos utilizados para sufragar el costo del rescate—, y en 1991 fue a Carlos Salinas de Gortari a quien le tocó poner a la venta una banca sana.
Roberto Hernández y Alfredo Harp Helú, entre otros dueños de Casa de Bolsa Acciones y Valores de México (Accival), fueron los elegidos para comprar el banco que cambió su nombre a Grupo Financiero Banamex-Accival (Banacci).
Con los nuevos dueños, Banamex siguió siendo el banco más grande de México, hasta la fusión del Banco Bilbao Vizcaya (BBVA) con el Banco de Comercio (Bancomer), y además amplió sus operaciones con empresas subsidiarias como Seguros Banamex y Afore Banamex.
Banamex continuaba su historia de éxito, cuando la crisis financiera y la devaluación de 1994 hundieron de nuevo a la banca mexicana con mayor profundidad que antes, porque esta vez los deudores de la banca también se vieron sin posibilidades de pagar.
Es dado decir que la historia es cíclica. Lo es en el caso de los rescates bancarios cuando un gobierno es obligado a intervenir para sostener el sistema financiero y hacer pagar a los bancos con acciones la quiebra incurrida. Pero México no es cualquier parte del mundo ni tampoco Roberto Hernández cualquier banquero.
Sin caer en quiebra técnica y apelando a un etéreo “principio de equidad”, Banamex pidió recursos públicos del gobierno para que su valor no se viera mermado por el monto de su cartera vencida y pudiera participar en el mercado “en igualdad de condiciones”.
El entonces presidente Ernesto Zedillo accedió a favorecer a Roberto Hernández y al resto de los dueños de los bancos que sobrevivieron a la crisis financiera, sin pedir a cambio acciones por un monto equivalente.
Extraño concepto de igualdad éste. Los bancos no eran iguales para ser tratados iguales y además Zedillo violó dos artículos de la Constitución. El 31, que señala que los impuestos sólo podrán utilizarse para sufragar los servicios públicos, y el 74, que ordena al presidente realizar sólo los gastos autorizados por el Congreso.
Así, Banamex se convirtió ilegalmente en la joya de la corona, ya que fue precisamente el subsidio por 40 mil 177 millones de pesos (unos 2,678,466 millones de dólares al tipo de cambio actual) el que le valió tener un valor suficientemente atractivo para Citigroup, que logró adquirirlo en 2001 por 12 mil 500 millones de dólares.
Si México fuera como cualquier otro país, el gobierno exigiría a Estados Unidos compartir la historia de éxito de Banamex y entregarle acciones equivalentes a 2678,466 millones de dólares. Si México fuera otro país, el gobierno pediría también al de Estados Unidos y a Citigroup la puesta en venta de Banamex, como busca reclamar legítimamente el Senado, mediante una controversia constitucional por violaciones al artículo 13 de la Ley Bancaria.
Pero estamos en México y como México no hay dos.

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