1/31/2015

Polémica en Japón por las “esclavas sexuales” en la II Guerra Mundial


Tras negar durante años el sistema de esclavitud sexual militar, Japón lo reconoció y se excusó en 1993 cuando salieron a la luz pruebas claras

 Redacción

Tokio, 27 ene. 15. AmecoPress/Siete24.- Un grupo de más de 8,700 personas demandó al diario japonés Asahi por sus artículos sobre las esclavas en la II Guerra Mundial para exigir una indemnización y una disculpa por “difundir hechos erróneos a la comunidad internacional”, informó hoy el periódico local Mainichi.

Según la acusación, presentada ante el Tribunal de Distrito de Tokio este lunes, las personas demandantes, entre los que se incluyen investigadores, periodistas y legisladores, solicitan a Asahi una indemnización de 10,000 yenes (unos 75 euros, 66 euros) por persona, porque consideran que el periódico “dañó el derecho personal y el honor de los japoneses”.

Un miembro del diario Asahi dijo que la empresa estudiaría cómo abordar el asunto tras leer en profundidad la denuncia.

La demanda llega tras la disculpa del diario el pasado mes de agosto por una serie de reportajes, publicados hace décadas y "aparentemente basados en testimonios falsos", sobre el reclutamiento de mujeres en la isla coreana de Jeju para ser usadas como esclavas sexuales del ejército nipón durante la II Guerra Mundial.

Las personas demandantes criticaron al periódico diciendo que “Asahi simplemente pidió disculpas a las y los lectores y no hizo ningún esfuerzo para restablecer el honor público (de los japonesas) ante la comunidad internacional”.

El hombre que lidera la demanda, el profesor emérito de la Universidad Sophia de Tokio Shoichi Watanabe, dijo en una rueda de prensa que se sentía “enojado” con Asahi por hacer que la población japonesa se “avergüence”.

Unas 200,000 niñas, adolescentes y jóvenes, fueron reclutadas en Corea y China de forma forzosa durante la II Guerra Mundial (1939-1945) por el ejército japonés para proporcionar servicios sexuales a sus soldados bajo el eufemismo “mujeres de confort”, un episodio histórico que hoy sigue generando tensiones entre Tokio y ambos países.

Tras negar durante años el sistema de esclavitud sexual militar, Japón lo reconoció y se excusó en 1993 cuando salieron a la luz pruebas claras, aunque todavía existen movimientos que sostienen, como en la demanda, que “no existen evidencias de que las autoridades japonesas tomaran ‘mujeres de confort’ por la fuerza”.

"Mujeres de confort"

El término mujeres de confort era un eufemismo usado para describir a mujeres forzadas a la esclavitud sexual por los militares japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

Las estimaciones sobre la cantidad de mujeres involucradas varía, entre un número mínimo estimado de 20.000 estudiantes japonesas y un máximo de unas 410.000 de estudiantes chinas, pero el número exacto continua bajo investigación y debate. Con una mayoría de mujeres de Corea, China, Japón y las Filipinas, y además mujeres de Tailandia, Vietnam, Malasia, Taiwán, Indonesia y otros territorios ocupados por las tropas japonesas fueron usadas en las "estaciones de confort". Las estaciones fueron localizadas en Japón, China, las Filipinas, Indonesia, luego en Malasia, Tailandia, Birmania, Nueva Guinea, Hong Kong, Macau, y lo que fue Indochina francesa.

Mujeres jóvenes en los países bajo el control del Imperio japonés eran secuestradas de sus casas. En muchos casos se las engañaba con la promesa de trabajo en fábricas o restaurantes y, una vez reclutadas, las mujeres eran encarceladas en "estaciones de confort" en países extranjeros. Otras mujeres fueron detenidas a punta de pistola, y algunas, después de ser violadas fueron llevadas a "estaciones de confort". Ha sido documentado que los mismos militares japoneses reclutaban mujeres a la fuerza. Algunas "estaciones de confort" fueron administradas de forma privada, supervisadas, o administradas, directamente por el Ejército Imperial Japonés.

Algunos japoneses, como el historiador Ikuhiko Hata, negaron que hubiera habido reclutamiento organizado y forzado de mujeres de confort por parte del gobierno japonés o la armada. Otros historiadores japoneses, usando el testimonio de víctimas y soldados japoneses sobrevivientes, argumentaron que el Ejército Imperial Japonés y la Armada Imperial Japonesa estuvieron directa o indirectamente involucrados en coaccionar, engañar, atraer, y algunas veces, en el rapto de mujeres jóvenes en los territorios ocupados por Japón.
Foto: Especial. 

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