12/31/2016

¿Que pasó en 2016?…reflexiones de fin de Año

MUJERES Y SALUD MENTAL
Por: Alejandra Buggs Lomelí*

Con esta columna, con la que cierro este 2016, pretendo compartir algunas reflexiones, que no quisiera se quedaran en el tintero, sobre todo por los diferentes acontecimientos sociales que hemos vivido a nivel mundial, mismos que han convertido a este año, en una montaña rusa de emociones y por tanto, en un periodo  particularmente difícil, especial y de grandes desafíos por enfrentar.

 
Un año es una unidad de tiempo, es un periodo que comprende 365 días, me parece importante saber, que este lapso fue impuesto en la antigüedad  por la Iglesia católica, apostólica y romana, relacionando los eventos en la biblia con Jesucristo.
 
Estos sucesos marcaron un antes y un después para la sociedad seguidora de este dogma, tanto así que se distinguieron dos etapas, a las que se les conoce como: A. C. (Antes de Cristo) y D. C. (Después de Cristo).
 
Partiré de lo general a lo particular, es decir, de lo que ha sucedido en el mundo, para después enfocarme en aquello  que ha pasado en casa, en México, seguramente no mencionaré todos los eventos, sin embargo, trataré de hacer visible lo que a mi parecer, es más relevante.
 
Comencemos por los polémicos Juegos Olímpicos, rodeados de una crisis económica, social y política que terminó con la terrible destitución de la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. El cambio de Asamblea en Venezuela que ha generado efectos radicales en el país.
 
Según  investigadores este 2016 fue el año más caluroso de la historia. También se celebró la firma del Tratado de Paz en Colombia; la visita de Barack Obama a Cuba; el sorpresivo Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan.
 
El fallecimiento de Fidel Castro, que puso de manifiesto actitudes polarizadas en todo el mundo. Los tristes y dolorosos atentados en Francia; la Guerra en Medio Oriente, y recientemente el controvertido triunfo de Donald Trump.
 
En nuestro país, la “políticamente correcta” visita del Papa Francisco a la Ciudad de México, la irrespetuosa y políticamente incorrecta  invitación del Presidente Enrique Peña Nieto a Trump.
 
Es preocupante e indignante, seguir sin respuestas reales ante: las desapariciones de los 43 normalistas, los casos de feminicido en incremento en todo el país, la trata de personas, la discriminación por orientación sexual y afectiva ante los matrimonios igualitarios.
 
El insultante aumento al salario mínimo que como consecuencia inmediata augura también un incremento en gasolinas y otros productos que lastiman la economía familiar, generando incertidumbre, y por tanto, temor, inseguridad y sensación de desprotección.
 
Este año en inminente agonía, ha sido un periodo, especialmente de grandes movimientos sociales y por ende emocionales, que nos han impactado a todas y todos.
 
En este año se llevó a cabo en México, la marcha del 24 de abril en contra de la violencia hacia las mujeres, en donde cada persona está convencida que un mundo de paz es posible, y seguimos trabajando para ese fin.
 
Un año donde los altibajos emocionales en nuestro país y fuera de él, cobraron mayor fuerza ante tantos eventos tan polarizados.
 
Cerremos una etapa más, un año que se va, probablemente con nuevas personas en nuestras vidas, y otras que se han ido ya, construyendo y reconstruyendo nuestros proyectos de vida, y teniendo la firme convicción de que estamos rodeadas y rodeados de otros seres humanos que al igual que nosotras sufren, gozan, temen, desean, quieren, logran, aman, mueren, y sobre todo, desean vivir en un mundo mejor.
 
Por mi parte, continúo mi compromiso diario por ser una mejor persona, congruente y consecuente, y una profesional de la salud mental, ética y sensible a las necesidades de cada persona que confía y se acerca en busca de una escucha diferente, sin juicios y sobre todo respetuosa.
 
Deseo para todas las personas un cierre de año lleno de salud, alegrías, y de un real interés por convertirnos en mejores seres humanos.
 
Que la vida que construyan día a día, se base en el respeto a sí mismas y hacia los demás, para crear  espacios de paz, y como  planteaba Rupert Scheldrake** “crear suficientes ondas concéntricas de amor, de paz y respeto” hasta aumentar esa masa crítica que terminará con la violencia, la discriminación y los malos tratos, en la vida de mujeres y hombres.
 
Agradezco a todo el equipo de Cimacnoticias por su total confianza y permitirme crear esta columna de reflexión sobre asuntos emocionales que competen especialmente a las mujeres, y a los hombres también.
 
A cada lectora y lector, que resuena con mis palabras o pudiera no estar de acuerdo con ellas, pues la realidad, lo que agradezco, es el aprendizaje que cotidianamente me llevo de cada postura.
 
Que la disposición y la  actitud, que en estas fechas genera un ambiente especial,  nos permita mantenerlas no sólo durante el siguiente año, sino toda la vida.
Felices fiestas y feliz cierre de año.
 
** Sheldrake publicó su primer libro A New Science of Life: The Hypothesis of Morphic Resonance en 1981. En él propuso el concepto de "campo mórfico" para explicar varios fenómenos, especialmente biológicos. Según él, ciertos fenómenos se hacen más probables a medida que ocurren más veces, por lo que el crecimiento biológico estaría guiado por hechos previos. Como
 
*Directora del Centro de Salud Mental y Género, psicóloga clínica, psicoterapeuta humanista existencial, y especialista en Estudios de Género.


CIMACFoto:César Martínez López

Cimacnoticias | Ciudad de México.

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