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4/18/2026

Con deuda hacia mexicanas y descalificaciones de CEDAW, Citlalli Hernández abandona SeMujeres

 

.- Ciudad de México.— Está mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que la Secretaria de las Mujeres, Minerva Citlalli Hernández Mora, entregó su renuncia para ser ejecutada a partir del día de mañana y con ello incorporarse a otras labores del partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) rumbo a las elecciones del 2027; sin embargo, detrás de su salida deja una deuda con las mujeres, niñas y adolescentes del país y un calificación reprobatoria del Estado mexicano frente a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

Hernández Mora deja la Secretaría de las Mujeres con una deuda importante ya que, en el 2025, las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indicaron que México registró 721 víctimas de feminicidio en México y 2 mil 74 mujeres víctimas de homicidio doloso. En lo que va del 2026 ya hay 94 registros de casos de feminicidio y 225 por homicidio dolosos en el país, solo entre enero y febrero.

Parte de sus compromisos adquiridos está:

«La Secretaría de las Mujeres coordina las acciones y políticas públicas que se implementan a nivel nacional para promover las condiciones para avanzar hacia una vida libre de violencias para niñas, adolescentes y mujeres en México».

La Secretaría de las Mujeres entró en funciones el 1 de enero de 2025 tras la publicación del decreto correspondiente en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y con ello, Citlalli Hernández lideró lo que sería un nuevo capítulo para el movimiento de mujeres, ya que por primera vez se reconocía la desigualdad histórica de género, sin embargo, a un año y tres meses en funciones, hoy la política morenista se retira del cargo.

La noticia de su renuncia se dio a conocer durante la Conferencia de Prensa “La Mañanera”, donde Sheinbaum explicó que durante las elecciones de 2024, el papel de Citlalli Hernández fue importante para pactar alianzas con MORENA. Ahora, a petición de la dirigente del partido Luisa María Alcalde, la funcionaria estará presidiendo la Comisión Nacional de Elecciones en Morena.

En 2027 se esperan las elecciones más grandes en la historia de México, pues se realizará la elección intermedia en el que se elegirán 500 diputaciones, 17 gubernaturas, 2 mil 478 cargos en ayuntamientos, así como diputaciones locales en los 32 congresos estatales. A esto se suma la segunda elección judicial donde se elegirán al restos de jueces y magistrados por voto popular.

Además del número de casos de feminicidio acumulados en el país durante el 2025 y los dos primeros meses del 2026, Citlalli Hernández acumuló otras deudas, una de ellas fue con las trabajadoras del extinto Instituto de las Mujeres y de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contras las Mujeres (CONAVIM) quienes fueron despedidas para dar paso a la institución que hoy deja.

Cimacnoticias publicó una investigación periodística titulada “Conavim se extingue. Secretaría de las Mujeres surgirá «sin estructura y violentando a trabajadoras» en la cual se detalló que más de 100 trabajadoras de la Conavim perdieron su empleo y denunciaron violencia institucional.

A esto se suma que Citllali Hernández encabezó la delegación mexicana que acudió el 17 de junio del 2025 a Ginebra, Suiza, en aras de realizar la sustentación de su X informe Periódico ante la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) donde recibió una calificación reprobatoria por las fallas presentadas en justicia y autonomía institucional.

De acuerdo con la relatora de la CEDAW, Yamila González Ferrer, las respuestas del Estado mexicano no estuvieron acompañadas por estadísticas que acreditaran los resultados, es decir, en función de saber cómo han beneficiado a mujeres víctimas al tomar medidas contra los agresores.

En esa comparecencia, el informe sombra «Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres: Ni armonización/ ni coordinación» alertó que a seis meses de entrar en funciones, la institución a cargo de Citlalli Hernández no era capaz de asumir las funciones de las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), las cuales estaban a cargo de la CONAVIM y pasaron a la Dirección General de Políticas de Acceso a una Vida Libre de Violencia de la Semujeres.

Y es que, el Estado mexicano ha sido señalado reiteradas veces de no contar con datos desagregados de las víctimas de feminicidio, desapariciones en otros tipos de cuestionamientos y mucho menos en cuanto a los resultados de las medidas implementadas para combatir la violencia de género.

Durante la comparecencia en Ginebra, las y los expertos del organismo expresaron una preocupación sostenida por retrocesos que afectan dos pilares fundamentales para la garantía de los derechos de las mujeres: la justicia con perspectiva de género y la autonomía de las instituciones encargadas de vigilarla y hacerla cumplir.

El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es el órgano de expertos independientes que supervisan la aplicación de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Está conformado por 23 expertas y expertos en derechos de las mujeres que se dedicaron a hacer cuestionamientos puntuales al Estado mexicano ante el informe recibido en septiembre de 2024.

La conformación de la SeMujeres

Fue un 19 de agosto del 2024 cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de forma previa a la toma de su actual cargo, sorprendió al informar sobre la creación de la Secretaría de las Mujeres.

Para el 1 de noviembre de ese mismo año, la presidenta Sheinbaum presentó la iniciativa para realizar cambios en la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, con el objetivo de fortalecer “la eficiencia y eficacia de cada una las Secretarías del Estado”.

Con esta aprobación se extinguió el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) luego de 23 años de su creación para dar paso a la Secretaría de las Mujeres,

Por tanto, se dijo en su momento que al ser una Secretaría, se le otorgaría un nivel más alto de interlocución con otras dependencias y poderes del Estado, lo que facilitaría la integración de políticas de género en todas las áreas del gobierno.

Los recursos humanos, financieros y materiales con que contaba el Instituto Nacional de las Mujeres fueron transferidos a la Secretaría de las Mujeres. 

Con este cambio, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra la Mujeres (Conavim) quedó adscrita a la Secretaria de las Mujeres.

Quién es Citlalli Hernández Mora

Su militancia inició en 2014 cuando fue integrante del Comité de Base, miembro de las juventudes y secretaria de Cultura del Comité Ejecutivo Delegacional de MORENA en Iztacalco. Para 2015, fue elegida diputada local en la VII Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y entre 2018 a 2024 fungió como senadora por la Ciudad de México en segunda fórmula para las legislaturas LXIV y LXV. 

Fue en 2020 cuando fue elegida como secretaria general de MORENA en fórmula con Porfirio Muñoz Ledo, obteniendo la preferencia por arriba de las otras 12 personas candidatas. En 2024 fue designada por Sheinbaum cuando era precandidata a la Presidencia de la República como Coordinadora de Alianzas y Coaliciones, aunque más tarde la nombró Coordinadora de Enlace de las Mujeres de la campaña.

Ese mismo año, al estar dentro de la lista de senadoras y senadores plurinominales de Morena, fue elegida como senadora de la República para un segundo mandato. Hasta que el 19 agosto de 2024, Sheinbaum la presentó como la nueva secretaria de las Mujeres.

8/09/2025

¿Cómo llega América Latina y el Caribe a la XVI Conferencia Regional de la Mujer?

 

.Ciudad de México.- De cara a la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer, que tendrá lugar en la Ciudad de México, el panorama regional se presenta adverso porque los compromisos asumidos en la edición anterior, celebrada en Argentina en 2022, no se han cumplido, lo que mantiene una brecha significativa en la atención a los derechos de las mujeres en América Latina y el Caribe.

Dentro de la XV conferencia, se pactaron 54 acuerdos en torno a ejes prioritarios como sistemas de cuidados, erradicación de la pobreza, cambio climático, servicios de salud, violencia contra las mujeres, migración y protección a mujeres defensoras, no obstante en aras de la próxima conferencia, llegamos con acuerdos pendientes y obligaciones incumplidas 

La sociedad de cuidados fue la problemática más destacada en las recomendaciones. De los 54 acuerdos, 13 se centraron en este tema, subrayando la urgencia de reconocer los cuidados como un derecho humano y de corregir la injusta distribución del tiempo, que recae principalmente en las mujeres. Ante este panorama, los países se comprometieron a crear mecanismos y planes para el desarrollo de sistemas integrales de cuidado, así como a implementar medidas para superar la división sexual del trabajo.

Sin embargo, estos acuerdos no se han materializado y las tareas de cuidado siguen recayendo en las mujeres. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2023 el 27% de las mujeres ocupadas trabajaba en sectores vinculados a la economía del cuidado, frente a apenas 6% de los hombres. Para 2025, las mujeres realizan más de dos tercios del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, dedicando entre 12% y 24.2% de su tiempo diario, mientras que los hombres solo destinan entre 3% y 12.5%.

El contexto demográfico agrava la situación, pues en 2024, la CEPAL estimó que más de 95 millones de personas mayores de 60 años viven en la región (14,3% de la población), y para 2050 se proyecta que representen el 25%. Este rápido envejecimiento incrementa las necesidades de cuidado a largo plazo, sobre todo entre mayores de 80 años, muchas de ellas sin protección social.

En materia de pobreza, los países miembros se comprometieron a promover estrategias interseccionales que respondieran a las necesidades específicas de las mujeres, con atención especial a la feminización de la pobreza, y a evitar recortes en programas sociales que pudieran agravarla. La realidad actual refleja la brecha. pues la mitad de las mujeres en América Latina y el Caribe permanece fuera del mercado laboral, frente a una participación masculina cercana al 75%. Además, por cada 100 hombres en situación de pobreza hay 118 mujeres, y en pobreza extrema, 120. Esta desigualdad se profundiza entre mujeres indígenas, afrodescendientes y rurales.

En cuanto a la violencia contra las mujeres, los Estados acordaron crear servicios integrales de prevención y atención, implementar planes multisectoriales, generar estadísticas confiables y fomentar cooperación regional y multilateral. Aun así, la violencia persiste. Según la CEPAL, en 2023 se registraron 3 mil 897 feminicidios en 27 países de América Latina y el Caribe, lo que equivale a 11 asesinatos diarios. Más del 65% de estos crímenes fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima.

En el eje de migración, los acuerdos plantean eliminar las condiciones estructurales de vulnerabilidad que enfrentan mujeres y niñas en el ciclo migratorio, incluida la trata y el tráfico de personas. La realidad es distinta: los flujos migratorios aumentaron y las políticas se endurecieron. Solo en 2023, la UNICEF (El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) reportó mil 094 muertes de personas migrantes en el continente, de las cuales 14% correspondieron a mujeres, mientras que el 41% permanece sin identificar.

Además la presencia de niñas, niños y adolescentes en los flujos migratorios ha incrementado, ya sea que viajen acompañados o solos. Tan solo en Proyecto Migrantes Desaparecidos de la International Organization for Migration (OIM), establecen que de enero de 2024 a junio del mismo año se reportaron 782 personas migrantes fallecidas o desaparecidas en la frontera de México-Estados Unidos, de los cuales 40 fueron niñas, niños y adolescentes.

Por otro lado, los países se comprometieron a proteger a las mujeres defensoras de derechos humanos, en especial a quienes resguardan el territorio y el medio ambiente, y a fortalecer las organizaciones donde participan. Sin embargo, el informe “La tierra, para quienes la trabajan y la defienden” de IM-Defensoras (2024) advierte que entre 2012 y 2024 se registraron 35 asesinatos y 10 mil agresiones contra defensoras ambientales. México, Honduras, Nicaragua y El Salvador figuran como los países más peligrosos para estas mujeres.

Respecto del año anterior se reportó un incremento de 11% en el número de agresiones, causado principalmente por el aumento en el ámbito digital documentadas en El Salvador y Nicaragua. Casi la mitad de los agresores identificados (42%) fueron actores vinculados al Estado: autoridades públicas, policiales o militares; que actuaron muchas veces para proteger intereses de grupos de poder privados.

En cuanto a la mitigación de cambio climático, se propuso integrar perspectiva de género, interseccionalidad e interculturalidad en las políticas, iniciativas y programas nacionales ambientales, además de apoyar a promover la participación de las mujeres en la toma de decisiones relativas al medio ambiente y a la reducción del riesgo de desastres.

No obstante, de acuerdo con el Centro Global de la Movilidad Climática, las mujeres continúan siendo el grupo más afectado por el colapso ambiental, debido a políticas que no ofrecen soluciones reales. Este desequilibrio es reflejo de un sistema patriarcal que también se evidencia en la falta de representatividad. Un ejemplo claro fue la conferencia de la COP‑29, celebrada en noviembre de 2024, cuyo comité organizador inicial estuvo compuesto únicamente por hombres; la integración solo cambió ante la presión internacional.

En otro eje, se había acordado apoyar activamente la participación de organizaciones y movimientos de mujeres y feministas, sin embargo, la realidad se ha alejado de ese objetivo. De acuerdo con Fondo Semillas, el avance de la ultraderecha en diversos países, impulsado por gobiernos con políticas conservadoras, ha generado incertidumbre entre las organizaciones defensoras de los derechos humanos. En los últimos meses, estas han reportado recortes presupuestales y retrocesos que ponen en riesgo tanto sus labores como los avances alcanzados en la protección de niñas, adolescentes y mujeres.

Asimismo, se instó a promover políticas públicas intersectoriales que fomenten la participación, permanencia y culminación de la educación de niñas, adolescentes y mujeres en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Pese a que en América Latina y el Caribe se han logrado ciertos avances, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que solo el 41 % de las personas graduadas en STEM son mujeres, lo que evidencia que la paridad educativa aún está lejos de alcanzarse.

Esta desigualdad se intensifica en el ámbito laboral, donde, en promedio, las mujeres solo ocupan el 28 % de los puestos en ciencia e ingeniería a nivel mundial. Además, su presencia se concentra principalmente en sectores vinculados al cuidado y los servicios de salud, donde representan más del 70 % de la fuerza laboral.

A una semana de la Conferencia Regional de la Mujer que se llevará a cabo dentro de territorio Mexicano, la deuda con las mujeres sigue latente, pues pese los acuerdos pactados desde hace tres años, los avances han sido mínimos, por lo que evidencia el nulo compromiso de los Estados parte en transformar la realidad de las mujeres dentro de la Región.

7/26/2025

IM-Defensoras exige al Estado mexicano cumplir recomendaciones de la CEDAW

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Por Andrés Dominguez. Chiapas Paralelo. Resumen Latinoamericano, 23 de julio de 2025

La Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), en el marco de las recomendaciones hechas por la Convención sobre todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) hacia el Estado mexicano, exigió su cumplimiento y solicitó establecer mesas de seguimiento con sociedad civil, mujeres defensoras, periodistas y buscadoras.

Durante los últimos días, el Comité de la CEDAW expresó su preocupación por la violencia persistente contra mujeres defensoras de derechos humanos, periodistas y buscadoras en México. Por tanto, hizo un llamado a prevenir los ataques, incluso cuando se encuentren bajo medidas de protección.

Además, instó a reconocer a las buscadoras como defensoras de derechos humanos y víctimas, estableciendo estándares mínimos a nivel nacional para su definición, medidas de protección, búsqueda de la verdad y memoria.

También pidió establecer un sistema de recolección de datos y monitoreo para rastrear los patrones de violencia y evaluar las necesidades de protección.

Se destacó la necesidad de fortalecer el mecanismo de protección mediante la implementación de evaluaciones de riesgo y medidas de protección integral con enfoque de género e interseccional, asegurando financiamiento adecuado y una coordinación efectiva entre instituciones federales y estatales.

Por último, se exigió realizar investigaciones oportunas, prontas e imparciales frente a los ataques contra defensoras de derechos humanos, periodistas y buscadoras, para asegurar la persecución efectiva de los responsables, así como reparaciones integrales para las víctimas.

7/19/2025

Organizaciones civiles llevan propuestas al Senado para cumplir recomendaciones de CEDAW

 

El pasado el 17 y 18 de junio de 2025, una delegación de funcionarias del gobierno mexica, liderado por Citlali Hernández titular de la Secretaría de las Mujeres (Semujeres), acudió a Ginebra en Suiza para rendir cuentas sobre los avances u pendientes en el cumplimiento de sus obligaciones en materia de igualdad de género. Esta comparecencia formó parte del seguimiento a los compromisos adquiridos por el Estado mexicano sobre los derechos humanos de las mujeres. De esta manera, el Comité de la CEDAW escuchó la versión oficial, así como informes sombras de la sociedad civil y organizaciones feministas que pusieron en relieve otro lado de la violencia de género en México.

La senadora Martha Lucia Micher Camarena, presidenta de la Comisión de Género y una de las integrantes de la delegación mexicana, lideró le mesa de trabajo con las organizaciones de la sociedad civil. Para abrir el dialogo, señaló que la autonomía de las mujeres se define como la capacidad para tomar decisiones libres e informadas sobre su vida en función de sus propias aspiraciones y deseos; sin embargo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) determina que existen tres dimensiones de la autonomía: la económica, física y política.

La autonomía física alude al derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y sexualidad, vivir una vida libre de violencia y acceder a servicios de salud sexual y reproductiva. La autonomía económica se refiere a la capacidad de generar ingresos y recursos propios mediante el trabajo remunerado en condiciones de igualdad y enfrenta desafíos como la falta de protección social y sobrecargo de trabajo doméstico y de cuidados. Finalmente, la autonomía política implica la participación plena y en igualdad de condiciones en todos los espacios de toma de decisiones.

Fotografía retomada de @MaluMicher en X

Propuestas para la autonomía física

Belén Contreras, en representación a diversas colectivas afromexicanas, hizo un llamado urgente para que se reconozca formalmente y con mayor precisión la existencia y derechos de las personas afrodescendientes en México. A pesar de avances legislativos como el reconocimiento en el artículo 2º constitucional, persisten graves omisiones en los marcos jurídicos que invisibilizan a las mujeres afromexicanas, sobre todo en el ámbito social, político y económico. Por ejemplo, la falta de reconocimiento específico en normas clave como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, donde el término “afrodescendientes” se usa de manera general y no específica, lo que limita el reconocimiento legal y político de esta población.

Además, propuso una reforma puntual para que en el artículo 5º de dicha ley se sustituya el término “afrodescendientes” por “afromexicanas” y “afromexicanos”, lo que implicaría un reconocimiento más directo y adecuado de sus derechos y su identidad. Asimismo, sugirió la incorporación de definiciones claras y específicas tanto para “mujer afromexicana” como para “mujer indígena” en los instrumentos legales, a fin de que el Estado y las instituciones asuman obligaciones concretas para garantizar la participación política y el acceso a derechos de estas mujeres, evitando su uso meramente formal o simbólico.

Violencia de género

Diana Murrieta, representante de la organización Nosotras para ellas, expuso el trabajo que se ha desarrollado en los últimos años en torno al reconocimiento legal del acecho como una forma específica de violencia. Esta debe entenderse como el hostigamiento, seguimiento o vigilancia sistemática, ya sea de manera física o digital, contra una persona que se realiza de manera reiterada alterando su vida cotidiana, generando miedo, ansiedad y obligando a que modifique sus rutinas.

Las autoridades aún confunden el acecho con el acoso sexual, lo cual representa un problema, ya que la mayoría de los códigos penales del país no se reconoce el acoso sin connotación sexual. Esta omisión deja a muchas mujeres sin posibilidad de denunciar situaciones que ponen en riesgo su integridad, ya que el acecho es una antesala de delitos más graves como el feminicidio, la trata de personas, el secuestro o el reclutamiento forzado por el crimen organizado.

La propuesta presentada por Nosotras para ellas plantea incorporar el delito de acecho en el Libro Segundo del Código Penal Federal, Titulo Décimo Quinto relativo a los derechos contra la libertad y el normal desarrollo psicosexual. Sugiere incluir en el artículo 266°: «Comete el delito de acecho quien, por cualquier medio de forma física o digital, amenace, la libertad o seguridad de una persona de manera continua y persistente, y con dicha acción ocasiona en cabo en la integridad física, emocional, mental y patrimonial de la persona echada».

CIMAC Foto

Andrea Medida, del Laboratorio Feminista de Derechos Digitales, señaló la urgencia de reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para reconocer con mayor precisión la violencia socio-digital por razón de género. Este tipo de violencia no debe limitarse a lo penal ni restringirse exclusivamente al ámbito sexual, ya que se trata de un fenómeno transversal que impacta diversas dimensiones de la vida de las mujeres. Por ello, propuso que se reformen los artículos 20 Quarter y 20 Sexies de la Ley para incluir una definición clara que reconozca como violencia los actos cometidos o instigados mediate tecnologías de la información y comunicación (TIC´s), redes sociales, mensajería, correo electrónico o inteligencia artificial.

La reforma constitucional de 2021 integró la violencia contra las mujeres exclusivamente en el marco de la seguridad pública, lo cual contradice los avances del enfoque integral y articulado entre los ámbitos público y privado. El tratamiento legal de la violencia digital hasta ahora es deficiente, y la Ley Olimpia incurre en inconsistencias al sancionar con menor severidad delitos semejantes a los tipificados como trata, por lo que, la organización sugirió eliminar el artículo 199 Octies del Código Penal Federal y repensar los delitos desde una perspectiva integral, que supere la respuesta exclusivamente punitiva.

Para Media, el problema principal no radica en las leyes existentes, sino en su aplicación: la falta de capacitación del personal ministerial, la precariedad de las periciales y la ausencia de un enfoque especializado en las fiscalías. También existe la necesidad de generar medidas de protección acordes al entorno digital en el que ocurren las agresiones, y no reducir estas respuestas al ámbito penal. Cabe mencionar que la violencia socio-digital forma parte de un continuo de violencias que comienza en lo simbólico y puede escalar hacia daños severos, por lo que urge una revisión integral del marco legal.

Marta Juárez, en representación de la Red Aliadas por la Igualdad y No Violencia, centró su propuesta en la necesidad de redefinir el consentimiento sexual desde los estándares internacionales de derechos humanos. En México, el tratamiento legal de la violencia sexual continúa basándose en la exigencia de pruebas físicas de resistencia o violencia explícita, lo que niega justicia a muchas víctimas. Esto abona a la urgencia de adoptar el concepto de “ausencia de consentimiento”, especialmente cuando existen relaciones desiguales de poder, como ocurre entre docentes y alumnas, empleadores y subordinadas, o personas adultas y menores de edad.

La propuesta está respaldada por sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como en los casos de Atenco, Rosendo Cantú e Inés Fernández, donde se reconoció que las víctimas no estaban en posibilidad de otorgar consentimiento. En ese sentido, para loa organización la violencia sexual debe ser entendida como una violación a la libertad y autonomía sexual de las mujeres. Asimismo, se necesita eliminar la figura del delito de estupro, el cual se usa para encubrir abusos sexuales a menores bajo la apariencia de relaciones “consensuadas”.

Para avanzar en estos cambios, la Red Aliadas por la Igualdad y No Violencia apuesta por abrir un espacio de diálogo legislativo convocado por el Senado, con participación de expertas y organizaciones, para revisar tanto los tipos penales como su operación institucional y que el Estado genere condiciones metodológicas para debatir sin polarización, desde una lógica de derechos, con apertura al disenso y responsabilidad institucional frente a las obligaciones internacionales en materia de igualdad y no violencia.

CIMAC Foto

Ana Elena Contreras, integrante de la Red Nacional de Alertistas, abordó la problemática del feminicidio en México, subrayando que el tipo penal no está homologado en los distintos códigos penales estatales, lo que genera desigualdades y obstáculos en el acceso a la justicia para las víctimas. Anteriormente, organizaciones feministas demandaron la implementación de un Código Penal único para todo el país o, en su defecto, trabajar de forma prioritaria en la homologación del tipo penal de feminicidio.

México ha generado confusión jurídica y desigualdad en procuración de justicia ante la violencia feminicida. CEDAW 2025 – cimacnoticias.com.mx

Respecto al mecanismo de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), Contreras expresó profunda preocupación por el retroceso que implica la desaparición de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM), instancia clave para su coordinación. Se trata de un mecanismo único en el mundo, por lo que, el debilitamiento institucional genera incertidumbre tanto en organizaciones feministas como en las mujeres que dependen de su activación. En el caso específico de la Ciudad de México, todavía no se proporciona información sobre el estatus actual de la Alerta, pese a que, desde hace un año, se expuso la necesidad de una evaluación de su implementación.

Contreras denunció que los vacíos legales y las limitaciones normativas en materia de justicia penal siguen reproduciendo la discriminación hacia las mujeres. En este sentido, hizo un llamado al Senado y a las comisiones presentes para revisar con urgencia los criterios legales discriminatorios en los códigos penales estatales y avanzar en su armonización, ya que el desmantelamiento de estructuras institucionales clave, como CONAVIM, debilita los esfuerzos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia feminicida, por lo que urge sostener mecanismos eficaces, evaluables y con participación efectiva de las organizaciones civiles.

Salud sexual y reproductiva

María Consuelo Mejía, cofundadora de Católicas por el Derecho a Decidir, trajo a colación la objeción de conciencia que, si bien es un derecho individual, puede convertirse en una barrera estructural para el acceso al aborto si no se regula adecuadamente considerando que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional el artículo 10 bis de la Ley General de Salud, por permitir una objeción sin límites ni controles, especificando que vulnera derechos fundamentales como la salud, la autonomía reproductiva y, en algunos casos, incluso la vida.

Derivado de esta sentencia, el Congreso tiene la obligación de legislar una regulación clara que armonice ambos derechos. La Cámara de Diputados aprobó el 31 de octubre de 2023 una reforma clave para limitar el uso arbitrario de la objeción de conciencia en servicios de salud. Sin embargo, esta reforma aún no es aprobada en el Senado. Esta situación permitió la falta de personal no objetor en zonas rurales o marginadas que agravan la vulneración de derechos y perpetúa desigualdades. Por ello, Mejía solicitó al Senado a retomar esta agenda de forma urgente para garantizar que ninguna persona vea retrasado u obstaculizado el acceso a un aborto legal y seguro por razones ideológicas del personal médico.

Francisco Cué, coordinador de Incidencias del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), añadió a la discusión la omisión legislativa del Congreso de la Unión respecto a la sentencia 267/2023 de la Suprema Corte, que declaró inconstitucional el delito de aborto voluntario en el Código Penal Federal. Aunque la sentencia notificó a ambas cámaras desde enero de 2024, aún no se concreta la reforma legal necesaria, incumplimiento las obligaciones del Estado mexicano ante la justicia nacional e internacional.

Ante estas omisiones, la organización planteó reformar la Ley General de Salud para reconocer de forma explícita el derecho a decidir, tanto para quienes continúan un embarazo como para quienes lo interrumpen. Actualmente el IMSS —institución clave en el sistema de salud— no proporciona servicios de aborto, restringiendo así el acceso para millones de mujeres y personas gestantes, por lo que es necesaria una reforma legal clara que facilite la incorporación de estos servicios en todas las instituciones públicas.

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Propuestas para la autonomía económica

Emilia Vidal, cofundadora y presidenta del Consejo de Mujeres Empresarias, subrayó la importancia de vincular la autonomía económica de las mujeres con la agenda de los cuidados. Desde la experiencia de la organización en el acompañamiento a mujeres emprendedoras en distintas regiones del país, sin una base sólida de corresponsabilidad en las tareas de cuidado, no se puede hablar de autonomía real.

En su labor, observan que las mujeres emprenden, en muchos casos, no por decisión estratégica sino por la necedad urgente al no encontrar empleos con horarios flexibles o por que deben asumir el trabajo de cuidados sin apoyos institucionales. El emprendimiento se hace desde condiciones desiguales: sin acceso a seguridad social, salud o vivienda digna. A lo largo de sus recorridos por el país, han conocido a mujeres artesanas, jornaleras y trabajadoras del campo que, aun con recursos limitados, forman cooperativas para sostener a sus familias.

En este contexto, Vidal propuso reconocer y fortalecer la economía solidaria como una vía clave para alcanzar el empoderamiento económico de las mujeres particularmente en situación de vulnerabilidad y para ello, se necesita fortalecer las redes comunitarias, la organización colectiva, el modelo cooperativo como herramientas clave para construir economías feministas, y reconocer las desigualdades que enfrentan, rompiendo con los estigmas y garantizando condiciones laborales y sociales signas.

Carlos Brown, director de Oxfam México, detalló la importancia en los ejes de justicia económica con perspectiva de género, abordando principalmente tres principios fundamentales: redistribución, progresividad y corresponsabilidad. Desde esta óptica, los avances en igualdad sustantiva requieren una transformación profunda de las estructuras económicas que perpetúan las desigualdades, que puede ser impulsada en la próxima Conferencia Regional sobre la Mujer en la Ciudad de México.

Otro tema que puso sobre la mesa fue el vínculo entre tributación y género, el cual se aborda de forma desconectada, pero que es crucial para garantizar la autonomía económica de las mujeres. Brown explicó que el sistema tributario mexicano reproduce desigualdades tanto por el tipo de impuestos como por la distribución del gasto público. Entre sus propuestas pidió que se promueva un cambio en la disposición anual del SAT para que la distribución del pago de impuestos y recepción del gasto público se desagregue también por sexo; así como ampliar la lista de productos de gestión menstrual con tasa cero en el IVA, incluyendo no solo copas, toallas y tampones, sino también protectores diarios, ropa interior reutilizable, jabones y otros insumos básicos. Este cambio implicaría una reforma al artículo 2, fracción I, inciso J de la Ley del IVA.

Por último, expuso que en el marco de los compromisos climáticos internacionales —en particular la actualización 2025 de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC)—, el Estado mexicano se comprometió a incorporar una perspectiva de género, por lo que debe ser objeto de seguimiento legislativo, ya que los compromisos del Acuerdo de París están previstos como tratados internacionales en la Ley General de Cambio Climático.

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Asimismo, Marianela Fernández, coordinadora de Estrategia de Justica Laboral de Oxfam México, hizo hincapié en que el pasado 1 de julio comenzó una prueba piloto para incorporar a las trabajadoras de plataformas digitales a la seguridad social mediante lineamientos publicados por el IMSS, pero los derechos de las mujeres embarazadas fueron abordados de forma marginal. En particular, se indicó que las prestaciones por maternidad serían subsidiadas a través del IMSS Bienestar, sin establecer un modelo claro de atención a mujeres en gestación dentro de este tipo de empleo. Por ello, concluyó que, al concluir la evaluación, se reformule el numeral 11 de los lineamientos para garantizar servicios y derechos plenos para las trabajadoras embarazadas en plataformas digitales.

Por otro lado, las limitaciones en la Ley del IMSS y en la Ley Federal del Trabajo restringen el derecho a cuidados solo para niñas y niños diagnosticados con cáncer. En consecuencia, apuntó que se debe ampliar este derecho a menores con otras enfermedades graves que pongan en riesgo su vida y que no esté condicionado a la patria potestad o custodia legal, sino que se extienda a quienes efectivamente ejercen el cuidado, como abuelas, tías u otras cuidadoras. Aunado a esto, se necesita ajustar el marco legal para reconocer múltiples formas de cuidado familiar que actualmente quedan invisibilizadas en la normativa.

La intervención concluyó con el señalamiento a modificar la Ley del INFONAVIT para prevenir la pérdida de vivienda cuando una mujer deja de pagar su crédito debido a obligaciones de cuidado (personas con discapacidad, mayores o enfermas), siendo que las mujeres tienen una sobrerrepresentación en el trabajo informal no asalariado, particularmente el que realizan mujeres en la economía del cuidado, el comercio y los servicios. El artículo 5° constitucional no tiene una regulación específica que proteja estas actividades productivas, que representan una parte importante del sustento económico de muchas mujeres en contextos de exclusión.

Propuestas para la autonomía política

Eunice Bautista, integrante de la Colectiva Nacional 50+1, alertó sobre el incrementó de violencia política en razón de género, siendo que esta violencia no se dirige a las ideas, sino a la apariencia, forma de hablar y personalidad de las mujeres buscando silenciarlas, deslegitimarlas y frenar su incidencia. En su participación, hizo énfasis en la necesidad de fortalecer el acompañamiento institucional en el ámbito local, donde ocurre la mayor parte de los casos de violencia política. Muchas mujeres no logran identificar que están siendo violentadas porque las agresiones se normalizan como parte del costo de estar en el espacio público. Aunque el marco normativo mexicano es de los más avanzados en la región, en la práctica resulta ineficaz sin mecanismos de atención cercanos a las mujeres, especialmente en municipios y entidades federativas con menor capacidad institucional.

Finalmente, Bautista promovió incentivos para que los poderes públicos generen entornos más seguros y justos para las mujeres políticas. Subrayó la urgencia de garantizar la rendición de cuentas sobre el presupuesto de los partidos políticos, recordando que por ley deben destinar al menos el 10% a formación en igualdad de género y no discriminación. Dado que este gasto se ejerce con opacidad o de forma simulada, llamó al Congreso de la Unión a asumir la responsabilidad fiscalizadora para asegurar que los recursos realmente fortalezcan la participación sustantiva de las mujeres en la vida política.

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Elena Gloria Ramírez Hernández, coordinadora catedrática de la Unesco de la Universidad Nacional Autónoma de México, enfatizó que el fenómeno de la violencia política en razón de genero persiste de manera estructural en México y no puede ser tratado de forma episódica o superficial. Expresó su reconocimiento por la realización del foro legislativo, pero subrayó que este tipo de encuentros no deben quedarse en actos aislados, sino traducirse en la creación de un mecanismo permanente de seguimiento a las recomendaciones nacionales e internacionales sobre violencia política. Destacó que muchas de las resoluciones que han sido producto de luchas históricas siguen sin cumplirse, y advirtió que no basta con emitir recomendaciones si no se garantiza su cumplimiento efectivo.

Subrayó que aún faltan reglamentos y normativas clave para implementar plenamente las leyes en materia de violencia política. Ramírez pidió que el Senado y las comisiones responsables valoren no sólo si las alertas o reformas han reducido la violencia —lo cual no ocurre de forma inmediata—, sino el papel fundamental de las organizaciones civiles que movilizan, denuncia, documentan y exigen. Señaló que estas organizaciones enfrentan condiciones precarias y que no se ha reconocido ni apoyado debidamente su trabajo, por lo cual solicitó medidas legislativas y presupuestales para fortalecer su labor, especialmente en los estados.

Ramírez también denunció que las mujeres indígenas y afromexicanas enfrentan violencias políticas agravadas en el ámbito municipal, donde muchas veces sus derechos no son respetados ni garantizados. Retomando aportes de expertas como Inés, subrayó que hay usurpación de cargos y negación sistemática del poder político a estas mujeres, por lo que urgió a legislar medidas específicas de protección y apoyo. Finalmente, pidió revisar con seriedad los vacíos legislativos sobre matrimonio infantil, señalando que, aunque existen avances, persisten casos dramáticos que exigen atención y regulación más firme. Recordó que la violencia política no desaparece sola, y que se requiere trabajo coordinado, reformas integrales y aplicación efectiva de las leyes, tanto a nivel federal como local.

Mapea la realidad incluyendo a mujeres en la Geografía. Mercedes más allá de la estadística

 

.-Ciudad de México.- Para la geóloga Mercedes Sánchez Plasencia, todo se puede entender con un mapa en la mano, pero no cualquiera, sino uno que no borre a las mujeres. A lo largo de su experiencia laboral, ha tenido que enfrentarse a una cartografía moldeada por miradas masculinas, donde los territorios, los cuerpos y las experiencias femeninas son ignoradas, distorsionadas o silenciadas, por eso, ella dibuja otras formas de entender los fenómenos sociales, los cuales plasma en representaciones gráficas para compartirlas en sus redes sociales.

Ella aún recuerda, que cuando ingresó de la carrera de Geografía, la información sobre las mujeres era aún más escasa y estaba concentrada en el INEGI. Ahora, cada vez encuentra mayor información, aunque esta aún no sea suficiente para visibilizar y nombrar las problemáticas que atraviesan a las mujeres. En este sentido, parte de su trabajo es también un acto político en donde transforma la ausencia de las mujeres a través de sus mapas.

Desde negocios de uñas, sismos, casillas electorales, estudios de pilates, hasta cuánto el precio del kilo de tortilla o cuántos Oxxos hay por escuela, Mercedes lo mapea todo. Con humor, agudeza y una mirada crítica, sabe convertir lo cotidiano en una herramienta de análisis social. Pero también se adentra en temas duros como la violencia sexual en el metro, presencia o ausencia de padres y madres en los hogares, discriminación, o la incidencia de robos.

Su trabajo cartográfico no solo informa, interpela, incomoda y abre preguntas sobre la forma en que habitamos el espacio. Para construir sus mapas, Mercedes recurre a información públicas como los proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) cuando se trata de datos duros o el Portal de Datos Abiertos de la Ciudad de México para consultar las carpetas de investigación. Aunque explora toda la información de fuentes abiertas que pueda analizar.

«Me gusta tener esta posibilidad de representarlo en una sola imagen (el mapa) y que las personas puedan comprenderlo a partir de una imagen» -Mercedes Sánchez Plasencia, geóloga.

De acuerdo con el libro «Las Mujeres en la Estadística y la Geografía» del INEGI, los roles de género y estereotipos sociales son una barrera importante para que las mujeres se desarrollen en el ámbito científico, tradicionalmente dominado por hombres. Aunque, actualmente las mujeres participan más en instituciones científicas, siguen enfrentando obstáculos para acceder a puestos de liderazgo, ser reconocidas y obtener visibilidad en sus aportes y esto es algo que a Mercedes también le tocó vivir en persona.

Tanto las trayectorias profesionales, las oportunidades y los estímulos han sido diferentes entre hombres y mujeres a lo largo de la historia, incluso cuando ellas han hecho importantes contribuciones a la Estadística y Geografía. Además de la información escasa sobre ellas, la poca participación que han tenido es invisibilizada, por ejemplo, en la historia de la estadística solo cuatro nombres de mujeres fueron reconocidos: Florence Nightingale, Gertrude Cox, Florence Nightingale David y Elizabeth Scott.

Hoy, a esta geógrafa, los temas que más le interesan están ligados a lo social y económico, específicamente a cómo se manifiestan las desigualdades (de clase, género o acceso a derechos) en el territorio. Otro de sus intereses es la geografía física, como los sismos o desastres naturales que pueden impactar tanto en la Ciudad de México como en otras regiones del país, aunque reconoce que no es una línea que ha explorado con frecuencia.

Cuando aborda temas de género, como la violencia contra las mujeres, ha tratado de explorar qué se puede visualizar con los datos disponibles. Por ejemplo, uno de los ejercicios que hizo para su mapa de casos de violencia sexual en el metro, fue tomar en cuenta las carpetas de investigación por delito sexual por estaciones. Fue un tema que particularmente llamó su atención porque es un medio de transporte que utiliza para movilizarse todos los días.

Para el 8 de marzo de 2025, Mercedes intentó publicar un mapa sobre carpetas de investigación por violencia sexual en el estado de México. No logró publicarlo, pero detectó que había varios municipios con una incidencia alta. Esto la llevó a preguntarse qué condiciones existen en estos lugares y cómo podía contrastar los datos con otro tipo de información.

«Me enfoco en esta parte de delitos de tipo sexual hacia las mujeres justo porque yo lo vivo. O sea, no es que viva esta violencia todos los días, pero es algo a lo que nos exponemos como mujeres» -Mercedes Sánchez Plasencia, geóloga.

Mercedes logra mapear su alrededor incluso cuando a veces no hay datos. Una de las críticas históricas del movimiento feminista es precisamente la falta de información estadística desagregada por sexo, lo que impide dimensionar la violencia, las desigualdades y las experiencias diferenciadas que viven las mujeres. Esta fue incluso una de las denuncias que las organizaciones civiles hicieron ante la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) para la sustentación del X informe periódico del Estado mexicano el pasado 17 y 18 de julio.

Mercedes llegó a la Geografía por intuición. Durante la preparatoria, mientras analizaba las opciones de carrera, descartó caminos tradicionales como Derechos y optó por una ruta menos transitada. Su elección no estuvo motivada por el ejemplo de alguna profesora o profesor, porque nunca tuvo alguien que le mostrara que la geografía podía ser una opción, sino por el contenido del plan de estudios. Asignaturas como geografía de Europa, geomorfología, climatología, geografía económica llamaron su atención.

Al graduarse, comenzó a desarrollar su carrera profesional en distintos ámbitos: la iniciativa privada, el sector público y la docencia. Inicio con el análisis de datos enfocado en el geomarketing. Su trabajo consistía en identificar los puntos estratégicos de las ciudades con mayor afluencia peatonal para distribuir propaganda o publicaciones como revistas de estilo, seleccionando intersecciones urbanas claves para optimizar su alcance.

En el ámbito educativo, trabajó como docente en niveles de secundaria y preparatoria, además de colaborar en la creación de contenidos inspirados en National Geographic. La enseñanza es uno de los espacios que más ha disfrutado, especialmente por la posibilidad de compartir su entusiasmo por la Geografía con las y los jóvenes. Con energía y compromiso, busca despertar el interés por el análisis del territorio.

Dentro del sector público, colaboró con diversas instituciones como el Gobierno de la Ciudad de México en la Agencia Digital de Innovación Pública, actualmente trabaja en la Secretaría de Gobernación en donde se desempeña visualizando datos, donde realiza análisis, limpieza y procesamiento de información para transfórmale en mapas o gráficos comprensibles y que permitan tomar decisiones informadas.

Mercedes Sánchez Plasencia

Las mujeres invisibilizadas en la Geografía

Para las mujeres en la Geografía la invisibilización también es una constante. Aunque en México se estima que alrededor de 270 mil personas se dedican a esta disciplina, según datos de la plataforma Data México, no existen cifras oficiales desagregadas por sexo que permitan conocer cuantas de ellas son mujeres, lo cual refleja una omisión estructural en la producción de estadísticas sensibles al género. Esta falta de información no es un detalle menor, la falta de datos en sí mismo es una forma de exclusión.

Para dimensionar su participación, el estudio «Mujeres en la Geografía universitaria mexicana actual: una aproximación cuantitativa» señala que para 2024 alrededor de 4 de cada 10 docentes o investigadores en departamentos y centros de investigación geográfica eran mujeres. Asimismo, al analizar 14 unidades del país en donde se imparte docencia se encontró una estimación de 142 profesoras y técnicas académicas (39.44%) de un total de 360 personas.

A nivel territorial, la Ciudad de México concentraba el 54% de las investigadoras en geografías del país, seguido de Michoacán con 13%, Jalisco con 12%, Veracruz con 7%, estado de México con 6%, Quintana Roo con 4%, Guerrero con 2%, San Luis Potosí con 1% y Chihuahua con 1%. En cuanto a sus niveles de estudios se encontró que el 51% de las mujeres profesoras investigadoras o técnicas académicas eran doctoras en Geografía, 40% contaban con una maestría y el 9% tenían el nivel de licenciatura.

Para ese entonces (2012), el estudio concluyó que aún era necesario impulsar una mayor inclusión de las mujeres en la Geografía, ya que seguían siendo minoría en diversos espacios académicos y profesionales. Las pocas que habían logrado posicionarse en el campo, formaban un colectivo realmente joven, lo que deba ver que su incorporación era reciente, y en muchos caos, resultado de luchas individuales más que de políticas institucionales de paridad.

A lo largo de trayectoria, Mercedes identificó una brecha de genero presente en el campo de la cartografía y el análisis de datos especiales. Noto que hay presencia mayoritaria de hombre, muchos de ellos en puestos directivos incluso sin contar con formación universitaria especifican, mientras que las mujeres con título profesional, como ella, avanzan con mayor lentitud. Esta experiencia la hizo reflexionar sobre las desigualdades estructurales que enfrentan las mujeres.

Por eso, una de sus inquietudes actuales es fomentar la participación de las mujeres (niñas, adolescentes y jóvenes) no solo en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), sino también en campo como la Geografía, cartografía digital y el análisis de datos. Para ella, visibilizar y motivar trayectorias femeninas es clave para construir un entorno profesional más equitativo y diverso.

Mercedes está convencida de que la mirada con la que se representa el territorio no es neutra. Desde su experiencia, existe una diferencia sustancial entre cómo las mujeres y los hombres abordan la cartografía. No se trata solo del uso de datos, sino de la forma en que se percibe el espacio y las decisiones que se toman para representarlo. Por ejemplo, ha observado que algunos hombres se mapean temas como el acoso sexual, omitiendo que no es una experiencia que alguna vez experimentaron, lo que genera una representación alejada de la realidad que viven muchas mujeres.

Esta no es una cuestión sobre qué género lo representa mejor, sino cómo las vivencias marcan la forma en que se produce el conocimiento. Históricamente la Geografia se construyó desde una mirada masculina, centrada en exploraciones, fronteras y dominación territorial dejando de lado las experiencias de las mujeres que también habitan y transforman. Por ello, Mercedes también dedica sus sábados a enseñar a otras personas que conoce en internet, en particular a las mujeres, a usar los mapas como una herramienta para entender, analizar y transformar su entorno.

«Me parece importante que tanto las niñas y mujeres busquemos la forma de encontrar estos modelos a seguir para impulsarnos y abrir el panorama para conocer qué otras formas de generar conocimiento existen. Que se abra el panorama para ellas, que no estén reducidas en su propio espacio geográfico, sino que vean que hay más posibilidades» -Mercedes Sánchez Plasencia, geóloga.

7/12/2025

Las recomendaciones de la CEDAW

 

.-El pasado lunes se hicieron públicas las recomendaciones al Estado Mexicano por parte del Comité de Expertas de la CEDAW, cinco son los ejes que acompañan estas: independencia de las instituciones, transparencia en el acceso a la información, la participación de las organizaciones, los recursos suficientes para la igualdad de las mujeres y la efectividad de las acciones.

Ejes que las organizaciones de la Sociedad Civil, pusieron sobre la mesa a través de los 46 informes sombra que se hicieron llegar.

Por más que la delegación oficial mexicana buscó mostrar un México de éxito, con reformas legislativas aprobadas, con números, con la primera mujer presidenta, no logró hacer sombra a la evidencia que las organizaciones sociales plasmaron en sus informes.

Los hechos muestran que las mujeres que vivimos en México seguimos enfrentando desigualdades estructurales, somos discriminadas por ser mujeres, la violencia feminicida va en aumento y la justicia va en cero, nuestras organizaciones fueron expulsadas del espacio de diálogo cívico, las instituciones que creamos para la democracia, los contrapesos, la información y la defensa de nuestros derechos están en riesgo total o aniquilada por decreto.

Estas recomendaciones están lejos de lo que la Secretaria de las Mujeres intentó hacer creer a la ciudadanía (¿y a su jefa?), a través de un promocional que colocó en redes sociales, donde aparecen varias comisionadas felicitando al Estado mexicano, sacando de contexto las declaraciones diplomáticas de las expertas, que son de protocolo, sin colocar los cuestionamientos que emitieron las propias expertas.

Grave cuando vivimos en la era de la desinformación, doblemente grave cuando quien desinforma proviene del gobierno que dice buscar erradicarla.

Pero más allá de ello, decía que el comité de 23 expertas emitió 90 recomendaciones para que el Estado Mexicano trabaje para la igualdad de las mujeres, que, por desgracia, estamos lejos de alcanzar.

Vale la pena destacar la observación por la falta de cumplimiento de recomendaciones del periodo anterior, para incorporar en la legislación una definición integral de discriminación contra la mujer, de conformidad con el artículo 1 de la Convención”, tanto en los ámbitos público como privado, recomendación del 2018.

En términos globales las expertas manifiestan sus preocupaciones por la falta de participación de las organizaciones de mujeres en la creación de la política pública; la falta de transparencia que permita evaluar los resultados de las acciones y la falta de presupuesto para la política de la igualdad de las mujeres.

Uno de los temas que llama poderosamente la atención y preocupación del Comité  tiene que ver con la violencia feminicida que sigue creciendo en nuestro país contra las mujeres y niñas, por ello en estas recomendaciones se le exige al Estado que redoble todos sus esfuerzos para garantizar una vida libre de violencia, porque su negligencia cobra vida y siembra la posibilidad del horror, como lo vivido en Sonora con el asesinato de Margarita y sus tres hijas menores de edad Meredith, Medelin y Karla.

Estos hechos no debieron ocurrir, porque Sonora ya tenía puesto el foco rojo al registrar un incremento del delito de feminicidio en 33%, pues antes de este feminicidio 36 mujeres más habían sido asesinadas.

Por eso las recomendaciones hechas por el Comité, vienen a reforzar la urgencia de que el Estado mexicano deje de simular y actúe.

Si bien se reconocen avances legislativos en México, se alerta sobre el aumento de la violencia de género, incluidos casos de feminicidio, desapariciones y violencia sexual. Además, Señalan fallas estructurales como políticas de seguridad ineficaces, falta de datos y discriminación interseccional.

Otro ejemplo, es la preocupación a propósito de la reforma judicial por la falta de independencia de los jueces y la falta de garantía para transversalizar la perspectiva de género en el actuar del poder judicial.

Lo mismo ocurre con la Secretaria de las Mujeres, pues si bien el Comité reconoce su creación como un avance, les preocupa, su falta de autonomía, el riesgo de reducción de presupuesto y la falta de la participación de las organizaciones en el diseño de esta secretaría.

La recomendación es sencilla, pero difícil de acatar porque va contra el modelo de régimen que se esta creando. Garantizar la independencia institucional para coordinar las políticas de igualdad de género en todos los departamentos gubernamentales, en colaboración con diversas organizaciones de la sociedad civil, así de sencillo se puede resolver el problema.

Otro de los temas centrales que resuenan por la condiciones y realidades del país tiene que ver con las mujeres defensoras y periodistas, en donde el Comité llama primero a reconocer a las madres buscadoras como defensoras de derechos humanos, y dos a reforzar la política de protección con la incorporación real de la perspectiva de género.

Que el Estado Mexicano siga acumulando recomendaciones, es un termómetro de la negligencia institucional para colocar la vida de las mujeres en el centro de la prioridad gubernamental.

Insisto, no es que no sepan, es que no están haciendo lo correcto, y la situación no se resuelve con desinformación, tratando de engañar que nos fue muy bien, cuando la realidad revela lo contrario.

6/28/2025

Mesa de trabajo con defensoras prometida por Secretaría de las Mujeres para responder a CEDAW, en el limbo

 

Cimacnoticias consultó con el área de comunicación social de la Secretaría de las Mujeres sobre la reunión prevista con organizaciones. En respuesta, la dependencia informó que, hasta el momento, no existe información, ni una fecha definida para dicho encuentro, incluso hay ambigüedad en las fechas, ya que se contempla su realización en algún momento entre septiembre y diciembre de este 2025, es decir, entre alguno de esos cuatro meses.

El pasado 17 y 18 de junio, México rindió cuentas ante su X informe periódico en el que representantes del Estado mexicano viajaron a Ginebra, Suiza, para sustentar el documento enviado en septiembre de 2024. El país llegó con 209 recomendaciones de la CEDAW, de las cuales 70% no han sido cumplidas de manera satisfactoria desde 1998, esto según compartió Azucena Enríquez, secretaria académica de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM (CUDH-UNAM) a Cimacnoticias.

La reunión entre la Secretaría de las Mujeres y organizaciones civiles cobra relevancia a partir de las observaciones finales de la segunda audiencia, en la que la titular de la dependencia, Citlali Hernández, afirmó que la institución se mantiene abierta a la crítica y al cuestionamiento. En ese contexto, reconoció que han existido diferencias con algunos señalamientos contenidos en los informes sombras presentados por la sociedad civil, los cuales ofrecieron una versión distinta a la del Estado mexicano sobre la situación actual de los derechos de las mujeres.

Aunque Citlali Hernández reconoció la importancia de los cuestionamientos, tanto de las relatoras de CEDAW como de los colectivos feministas y de las organizaciones de la sociedad civil, al evidenciar los retos persistentes en México, las organizaciones han insistido en la necesidad no solo de concretar un encuentro, sino de establecer mesas de trabajo donde sus aportaciones sean realmente incluidas en el diseño de políticas públicas.

Sin embargo, hasta el momento acceder a un canal de comunicación con la Secretaría de las Mujeres ha estado lleno de obstáculos, puesto que no de los señalamientos hacia el gobierno en turno ha sido la negativa de recibir a las mujeres madres de víctimas de feminicidio, buscadoras, o víctimas de violencia de género aun cuando desde el oficialismo se ha mencionado que «es tiempo de mujeres», quedando en evidencia que son ellas quienes siguen sin ser la prioridad del gobierno.

En abril de 2025, la Red Solidaria Década Contra la Impunidad A.C. (RSDCIAC) hizo un extrañamiento hacia Citlali Hernández por la negativa de recibir en una audiencia a cuatro mujeres víctimas de violencia vicaria junto a sus representantes legales cuyos casos fueron presentados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Sin embargo, María Magdalena de la RSDCIAC denunció que la única respuesta recibida fue que la agenda de la secretaria «está a tope». Aunque se les prometió canalizarlas con otra persona dentro de la dependencia no se pudo concretar ningún nuevo intento de comunicación hasta que el caso fue retomado en varios medios de comunicación después de que Cimacnoticias diera cobertura a su denuncia.

Acusan a Secretaría de las Mujeres, ignorar casos de violencia vicaria, llevados ante CIDH – cimacnoticias.com.mx

Por ello, la reunión entre la Secretaría de las Mujeres y las organizaciones de la sociedad civil no es un asunto protocolario, sino una herramienta esencial para garantizar una política pública con perspectiva de género y construcción participativa. Ejercicios como la comparecencia ante la CEDAW, han demostrado que estos espacios generales intercambios sustantivos que permiten identificar avances y desafíos, y que contribuyen a formular recomendaciones ajustadas a la realidad nacional.

La vinculación con las organizaciones de la sociedad civil no solo fortalece la transparencia y la rendición de cuentas, sino también asegura que las voces y aportaciones de mujeres feministas, defensoras, buscadoras, víctimas de violencia, sean incorporadas desde el inicio, evitando la revictimización y la imposición desde el poder.

6/21/2025

México concluyó examen CEDAW 2025. Estado mexicano no asumió su responsabilidad y queda deuda con mexicanas

 

-Ciudad de México.- Este miércoles, concluyó el segundo y último día de la audiencia que sostuvo el Estado mexicano ante la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW por sus siglas en inglés), en la cual, una delegación de funcionarias acudieron a Ginebra, Suiza para rendir cuentas rinde cuentas sobre el avance y cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de igualdad de género y de nueva cuenta, las mexicanas evadieron los cuestionamientos, además, negaron problemáticas que violentan a las mujeres, niñas y adolescentes en el país.

Esta negación sistemática a lo largo de los dos días llevó a la determinación de no concluir este examen hasta que el Estado mexicano entregue respuestas por escrito las cuales fueron solicitadas por la CEDAW pero evadidas con contundencia.

La segunda audiencia comenzó puntualmente a las 7 de la mañana hora de México) y 3 de la tarde, hora de Ginebra, con la participación de la delegación mexicana quienes retomaron los temas pendientes de la sesión anterior. A diferencia del día anterior, cuando se destinó gran parte del tiempo a responder únicamente dos de los cuestionamientos del Comité, esta vez las respuestas fueron más concisas haciendo que la audiencia fuera más corta.

Durante la sesión, la relatora para México del Comité CEDAW, Yamila González Ferrer, reconoció la diversidad cultural y natural del país así como su importancia como referente en América Latina y felicitó a México por la elección de una mujer como presidenta por primera vez en su historia y destacó la creación del Sistema Nacional de Cuidados.

Aunque es importante recordar que fue la misma Citlalli Hernández, Secretaria de las Mujeres quien informó el pasado 26 de noviembre del 2024 durante el Encuentro Nacional: El Futuro de los cuidados en México, organizado por extinto Instituto Nacional de las Mujeres, que este sexenio México no tendrá un Sistema Nacional de Cuidados y con ello fue la misma funcionaria quien despejó la incertidumbre por la promesa de campaña que emitió la actual presidenta de México. En ese momento dijo:

«Difícilmente, México gozará de éste en 2025, pues será un año crucial de trabajo, diseño y estadística que permita poner las primeras piedras rumbo a 2026; configurar un Sistema Nacional de Cuidados requerirá de años de planeación, políticos y recursos que, probablemente, no alcancen a estar completamente cubiertos al cierre del sexenio.

Se cae promesa de Sheinbaum. En este sexenio no habrá Sistema Nacional de Cuidados

Hay que recordar que México firmó la CEDAW el 17 de julio de 1980 y la ratificó el 23 de marzo de 1981, por lo que está obligado a eliminar la discriminacipon contra las mujeres en todas sus formas y adoptar medidas legislativas, judiciales y administrativas para garantizar la igualdad sustantiva. 

En esta ocasión, México rindió cuentas ante su X informe periódico en el que representantes del Estado mexicano viajaron a Ginebra, Suiza, para sustentar el documento enviado en septiembre de 2024. México llegó con 209 recomendaciones de la CEDAW que ha desobedecido desde 1998 y según compartió Azucena Enríquez, secretaria académica de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la UNAM (CUDH-UNAM) a Cimacnoticias, aproximadamente el 70% de las recomendaciones no han sido cumplidas de forma satisfactoria.

En este contexto no cumplido, el Estado mexicano concluyó esta comparecencia CEDAW 2025 donde las relatoras Ana Peláez Narváez, Patsilí Toledo Vázquez, Jelena Pio Comella, Esther Eghobamen-Mshelia y Rangita de Silva de Alwis cuestionaron la falta de cumplimiento de las recomendaciones en lo que respecta a los artículos 8 al 16 de la Convención -las cuales mencionan derechos en: migración, educación, salud, trabajo, economía, condiciones jurídicas y discriminación en contextos familiares y relaciones de pareja.

Pero en el turno para responder de la delegación mexicana evadió los cuestionamientos, por ejemplo, Citlalli Hernández, titular de la Secretaría de las Mujeres, destinó tiempo de las respuestas a enfatizar las acciones implementadas desde la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la presidencia de México y de la narrativa oficialista de «es tiempo de mujeres», pero no dio cifras de avances en migración, educación, salud, trabajo, economía, condiciones jurídicas y discriminación en contextos familiares y relaciones de pareja.

Hernández a lo largo de estos dos días estuvo acompañada también de la senadora Martha Lucía Mícher; Jennifer Feller, directora de Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores; Sayuri Herrera, directora de Acceso a la Justicia para las Mujeres de la Semujeres; Mónica Soto presidenta del Tribunal del Poder Judicial de la Federación (TPJF); Ingrid Gómez Saracibar, subsecretaria para una Vida Libre de Violencias de la Semujeres y la Janet del Rosario Cruz, representante del Consejo Nacional de Pueblos Indígenas.

Así transcurrieron las horas y los cuestionamiento pero la constante de la delegación mexicana fue la evasión y evitar la presentación de datos concretos sobre la disminución y de la violencia contra las mujeres que permitieran evaluar si, efectivamente, existe una disminución.

Esta omisión generó un vacío informativo en el diálogo ante la CEDAW al no dar impacto real de las políticas públicas implementadas en este sexenio. La falta de evidencia concreta debilitó la evaluación del Estado mexicano. 

Este escenario ya había sido advertido por varias organizaciones de la sociedad civil como el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF), en la presentación del informe sombra «Informe al Comité CEDAW ante la Décima Evaluación al Estado mexicano», el pasado 17 de junio, en el que documentaron retrocesos, omisiones graves y falta de voluntad política en la protección de los derechos de las mujeres, evento donde también se reiteró que la narrativa oficial del Estado mexicano no corresponde con la realidad que enfrentan las mujeres en México, sobre todo aquellas en situación de mayor vulnerabilidad.

Temas claves evadidos

Durante la audiencia ante la CEDAW, las discrepancias señaladas se hicieron evidentes. Temas como la violencia feminicida, la criminalización de las mujeres que abortan, la militarización de la seguridad pública, la falta de justicia en casos de desapariciones, la funcionalidad de los órganos autónomos, fueron negados principalmente por Citlali Hernández.

Por ejemplo, la titular de la Semujeres declaró que la militarización de la seguridad en el país no existe, pues argumentó que la Guardia Nacional es una nueva figura policial nacional, que ha sido acompañada por la DEFENSA, por lo que no implica una «militarización». Reconoció las violaciones a derechos humanos cometidas por fuerzas armadas, pero atribuyó que este problema había ocurrido en el pasado, sin tomar en cuenta las 219 denuncias por violación de derechos humanos ante la CNDH interpuestas contra la Guardia Nacional desde el 2020 y las 4 mil quejas del mismo tipo en contra de las fuerzas armadas en general.

Actualmente existen diversas investigaciones que evidencian cómo los contextos de militarización incrementan la violencia estructural que viven las mujeres, volviendo sus cuerpos territorio de guerra y control. La Investigación “Permiso para matar” publicada en 2024, señala que fue posible identificar 222 mujeres que fueron víctimas de asesinatos y desapariciones en México, desde el año 2006 y hasta 2022, a manos de policías estatales, agentes federales, soldados y marinos, es decir, integrantes de las corporaciones que ejercen sus funciones con amplia discrecionalidad.

Por otro lado, la Secretaria de las Mujeres afirmó los efectos positivos de la elección judicial asegurando que la reestructuración del personal del Poder Judicial podría ayudar a mejorar el acceso efectivo a la justicia sin informar los señalamientos y problemáticas que se tuvieron durante el proceso como la falta de capacitación especializada para juzgar con perspectiva de género o la cantidad de personas acusadas por violencia de género que se le filtraron al INE para ser electos el pasado 2 de junio.

Es importante traer a cuenta a Fatima Gamboa, abogada y directora de Equis Justicia, quien señaló previamente para Cimacnoticias que la celebración de una elección popular para elegir al Poder Judicial no cuenta características que neutralicen la ineficiencia de la impunidad o mejore la atención judicial para las mujeres desde sus cimientos, pero sí se atañe un valor preocupante, que es el de permitir un proceso electoral donde se ondeen banderas políticas.

Otro tema evadido fue la manera en que la Secretaría de las Mujeres, operará los programas que ya manejaba el extinto Instituto de las Mujeres (Inmujeres) en conjunto con la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM) y que desaparecieron junto con éste como las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM).

También es necesario señalar que la Conavim, surgió como dependencia federal en 2009, durante el mandato de Felipe Calderón Hinojosa, en respuesta a las Convenciones sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en inglés) y de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer (Convención Belem do Pará), así como a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Al respecto, un informe sombra reveló que la institución, refiriéndose a la Secretaría de las Mujeres, no ha sido capaz de asumir la función de las AVGM ante la falta de estructura administrativa y personal, por lo que la nueva reestructura se ha traducido a un retroceso que ha debilitado la protección estatal de las mujeres.

Pero Citlalli Hernández solo se limitó a reiterar que la institución es nueva y, por lo tanto, aún falta un largo camino para adaptarse y lograr cubrir todas las áreas de las que se encarga, sin hacer mención del despido masivo a las antiguas trabajadoras que operaban antes de la creación de la Secretaría de las Mujeres.

También, negó que en el país existieran mujeres encarceladas por el delito de aborto cuando datos del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) publicados en su informe «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México» muestran que de enero de 2012 a diciembre de 2022 hubo 12 mujeres en prisión preventiva por el delito de aborto, en 412 ocasiones se ejerció la acción penal por abortar (145 fueron mujeres) y se emitieron 142 sentencias (32 dirigidas a mujeres). Dichos datos fueron obtenidos a través de solicitudes de información a las 32 entidades de la república mexicana.

La Secretaria de las Mujeres añadió la efectividad de la Ley de Amnistía implementada en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la cual otorga «perdón» a cualquier persona sentenciada por el delito de aborto; sin embargo, el informe del OCNF se señala que solo en 1 caso una mujer ha podido salir en libertad de las 10 solicitudes que han demandado esta ley.

También afirmó su confianza en las medidas implementadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para combatir la crisis de desapariciones como consolidar la Clave Única de Registro de Personas (CURP), como única fuente de identidad y crear una base nacional de identificación humana, sin mencionar que estas propuestas ya existen en el país de forma previa a la llegada del partido oficial Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), mismo en el que milita Hernández, es decir, no hay políticas nuevas para enfrentar la crisis de desaparecidas.

En este tema el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, ya lo advertía, la iniciativa presentada por la presidenta de México, no aborda la búsqueda inmediata y de campo, o las células de búsqueda municipales. Tampoco reforma a las fiscalías, al Sistema Nacional de Atención a Víctimas o ayuda a las Comisiones de Búsqueda, no fortalece los mecanismos extraordinarios de identificación forense, del Centro Nacional de Identificación Humana o los centros regionales de identificación humana. No se destinan más recursos económicos del presupuesto o la participación de familias en la creación de políticas de búsqueda y en la misma reforma que está en procedimiento legislativo.

Estado mexicano miente a CEDAW. Mujeres siguen siendo encarceladas por abortar en 2025

 

El día de ayer concluyó la comparecencia que sostuvo el Estado mexicano ante CEDAW, en la cual, una delegación de funcionarias acudieron a Ginebra en Suiza para rendir cuentas sobre el avance y cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de igualdad de género y de nueva cuenta, además de evadir los cuestionamientos, negaron problemáticas que violentan a las mujeres, niñas y adolescentes en el país, como el encarcelamiento de mujeres por aborto, una realidad ampliamente expuesta por defensoras con cifras y casos específicos.

Durante la segunda audiencia de comparecencia del Estado mexicano ante la CEDAW, la relatora española Ana Peláez Narváez cuestionó la detención de mujeres por abortar con sentencias bajo figuras como homicidio o infanticidio y preguntó a la delegación mexicana cómo piensan abordar estos retos para armonizar su legislación con los estándares internacionales.

En respuesta, la titular de la Semujeres evadió la respuesta hasta que la relatora Patsilí Toledo Vázquez hizo hincapié en una pregunta complementaria para que el Estado mexicano respondiera. Fue entonces que Citlalli Hernández atajó la inexistencia de mujeres detenidas por practicarse un aborto.

Actualmente, en México ya son 23 entidades federativas en las que está despenalizado el aborto hasta las 12 semanas de gestación y a pesar del avance de las mujeres, persiste el número de muertes maternas relacionadas con abortos inseguros, el cual ya alcanzó el 11.3%, según el informe semanal de la Secretaría de Salud y además persiste la criminalización contra mujeres.

No perdamos de foco que en el 2021 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México, dictaminó la inconstitucionalidad de criminalizarlo a nivel federal.

Datos de la organización Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) publicados en su informe «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México» muestran que de enero de 2012 a diciembre de 2022 hubo 2 mil 169 denuncias por el delito de aborto (680 mujeres), así como 2 mil 456 averiguaciones previas y carpetas de investigación (258 mujeres) reportadas por procuradurías o fiscalías.

En el mismo periodo se encontraron 14 mujeres en prisión preventiva por el delito de aborto. Asimismo, en 412 ocasiones se ejerció la acción penal por abortar (145 de las veces fueron mujeres) y se emitieron 142 sentencias (32 dirigidas a mujeres). Dichos datos fueron obtenidos a través de solicitudes de información a las 32 entidades de la república mexicana.

La titular de la Semujeres también trajo a colación la existencia de la Ley de Amnistía para liberar a las mujeres en prisión acusadas por abortar. No obstante, el informe sombra «Informe al Comité CEDAW ante la Décima Evaluación al Estado mexicano» del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF) y de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos (RED TDT) denunció que esta ley no ha sido eficaz, pues solo una solicitud ha sido procedente desde su implementación y 9 han sido rechazadas.

Pese a que la delegación celebró ante la CEDAW la despenalización del aborto en 23 entidades del país, la realidad es que persisten diversos problemas para llevarla a cabo. En primera instancia, el delito de aborto continúa estando tipificado a nivel federal ya que no se han eliminado los artículos 329° al 334° que establecen la ilegalidad de «la madre que voluntariamente procure su aborto o consienta en que otro la haga abortar», entren otras disposiciones.

Esto ha provocado no solo que en 8 entidades el aborto siga siendo un delito, sino la existencia de 218 carpetas de investigación por aborto, incluidas entidades donde el procedimiento ya fue despenalizado. Además, persiste la práctica de denuncias por parte de personal de salud, lo que refuerza la criminalización de quienes deciden abortar.

La criminalización del aborto por el personal de salud

Garantizar el acceso seguro al aborto es una medida de salud pública fundamental para las mujeres, ya que permite su autonomía y dignidad. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil, colectivas feministas y personas defensoras de derechos humanos reportan que persisten barreras para acceder a este servicio incluso en entidades donde ya está despenalizado.

De acuerdo con la organización GIRE, entre 2012 y 2023 atendieron 46 casos de criminalización de mujeres y acompañaron 27 de ellos. El rango de edad de las mujeres estuvo entre los 15 y los 42 años y los casos ocurrieron en once entidades (Aguascalientes, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Durango, Estado de México, Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Yucatán).

De los 27 casos acompañados, en ninguno se criminalizó al personal de salud y, en varios de ellos, fue ese personal adscrito a los hospitales el que denunció o dio aviso al personal de seguridad pública o a las fiscalías o procuradurías locales. La mayoría de estos casos concluyeron porque se solicitó el cierre por falta de actividad procesal por parte de las fiscalías o por no acreditarse los elementos del delito.

«El fenómeno de la criminalización por parte del personal de salud tiene consecuencias graves. La percepción de que las personas que decidieron abortar han cometido un delito solo las somete a escrutinio y las coloca bajo sospecha, sino que pone en riesgo la calidad de la atención médica que reciben. Al privilegiar los temas legales, la participación y las actividades del personal ministerial antes, durante y después de la atención médica, se puede afectar la recuperación de las personas investigadas» -Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) en «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México»

No obstante, las barreras para acceder al aborto por parte de las instituciones de salud, así como su criminalización por el personal terminan por vulnerar los derechos humanos de las mujeres, representando uno de los mayores obstáculos para que el aborto sea aceptado socialmente como un servicio de salud.

Los obstáculos

Según señala GIRE, esta criminalización contra mujeres, además de representar una violación a los derechos humanos también ha generado incremento en las carpetas de investigación por el delito de aborto en casos como cuando una mujer aborta fuera del límite de las 12 semanas de gestación incluso cuando es involuntario.

Otra barrera para las mujeres persiste en varias entidades del país donde aún no se ha despenalizado hasta las 12 semanas de gestación, pese a la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2021. Actualmente, los estados de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Zacatecas, San Luis Potosí, Jalisco, Hidalgo, Michoacán, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Hidalgo, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, ya despenalizaron el aborto hasta las 12 semanas.

Por otro lado, 8 entidades mantienen vigente la penalización de la Interrupción del Embarazo (ILE): Durango, Guanajuato, Morelos, Nuevo León, Querétaro, Sonora, Tamaulipas y Tlaxcala, y se tiene el caso extraordinario de Aguascalientes donde el aborto sólo está permitido hasta las 6 semanas de gestación. Esta disparidad territorial refleja un acceso desigual al derecho, y aunque la legalidad no reduce la práctica del aborto, su criminalización obliga a muchas mujeres a interrumpir su embarazo en condiciones clandestinas, vulnerando sus derechos humanos e incluso su vida.

A eso se añade la objeción de conciencia, ya que permite que personal médico se niegue a practicar abortos por motivos religiosos o morales. Aunque las leyes mexicanas establecen que los servicios de salud deben garantizar personal disponible que no objete, en la práctica esto no siempre se cumple. También hay una grave falta de capacitación técnica y ética en el personal médico, lo cual es fundamental para ofrecer una atención segura, profesional y basada en derechos humanos. Esta carencia limita la calidad del servicio y dificulta el acceso oportuno al procedimiento.

La falta de infraestructura adecuada es otra barrera importante, especialmente en hospitales públicos ubicados en zonas rurales o marginadas, donde no existen los insumos básicos, medicamentos o espacios físicos apropiados para realizar abortos. La centralización de clínicas especializadas en capitales estatales deja en desventaja a las mujeres que viven en comunidades alejadas o indígenas, pues implica un esfuerzo económico, logístico y emocional adicional. A esto se suman los trámites burocráticos arbitrarios e ilegales que muchos centros de salud exigen, como permisos notariales, autorizaciones familiares, valoraciones médicas o psicológicas innecesarias, e incluso periodos obligatorios de “reflexión”, todos los cuales constituyen formas de violencia institucional.

Por otro lado, las barreras socioculturales también juegan un papel fundamental. El estigma social alrededor del aborto genera culpa, vergüenza y discriminación hacia las mujeres que deciden interrumpir su embarazo. La desinformación sobre salud sexual y reproductiva, y en particular sobre la seguridad del aborto, contribuye a que muchas mujeres no conozcan sus derechos ni las opciones médicas seguras disponibles. Finalmente, los factores económicos limitan el acceso a anticonceptivos, medicamentos como el misoprostol o la mifepristona, o servicios clínicos adecuados, dejando fuera a las mujeres con menos recursos.

A esto se añade los impedimentos de instituciones para abortar en casos de violencia sexual, desobedeciendo la NOM-46. Esta institución ha establecido una norma interna que impone requisitos adicionales —como ultrasonidos, opiniones jurídicas o testigos— que obstaculizan el acceso al procedimiento. Este conflicto refleja una serie de barreras institucionales que persisten incluso en estados donde el aborto ya fue despenalizado.

Debido a estos factores que han sido denunciados en reiteradas ocasiones por la marea verde, no se puede invisibilizar la criminalización de las mujeres que abortan, siendo este uno de sus derechos sexuales y reproductivos. Por ello, el Estado mexicano no puede negar que aún existan mujeres encarceladas o procesadas penalmente por interrumpir su embarazo.