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10/04/2025

A un año de la despenalización, fiscalía de Michoacán abrió 11 carpetas de investigación contra mujeres por abortar

 

El 10 de octubre del 2024, el estado de Michoacán declaró que la interrupción del embarazo sería legal pero desde entonces la Fiscalía General del Estado, se han abierto 11 carpetas de investigación contra mujeres michoacanas.

El municipio que ha abierto más carpetas fue Morelia, con un registro de 6, seguido de La Piedad con un total de 2, y Lázaro Cárdenas, Uruapan y Zamora con 1 caso investigado cada uno.

Además, de acuerdo con cifras proporcionadas por la Secretaría de Salud, en Michoacán se registraron 24 muertes maternas, de las cuales se destacó que el aborto ha sido una de las principales causas de fallecimientos.

Sumado a ello, en entrevista con Cimacnoticias, Fernanda Serrato, integrante de Defensoras Digitales Michoacán, denunció las múltiples trabas que siguen enfrentando las mujeres para acceder al aborto, pues declara que las instituciones de salud cuentan con una nula capacidad para proporcionar un servicio óptimo.

Esto se ha visto reflejado en la falta de hospitales que cuentan con personal capacitado, falta de protocolos, violencia obstétrica y la centralización del servicio, que deja afuera a todas aquellas que residen lejos de la capital.

Asimismo, uno de los grandes retos que han enfrentado es la objeción de conciencia, por lo que el personal de salud ha llegado a negarles el servicio bajo el argumento de que va en contra de su moral; sin embargo, asegura la defensora, que si un médico se niega, deben asegurar que otro proporcione el servicio, situación que no ha ocurrido en Michoacán.

Cabe destacar que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su texto Directrices sobre la atención para el aborto, se ha recomendado a los Estados que regulen la objeción de conciencia para proteger el acceso integral a este servicio. Dado que deben asegurarse de ofrecer las mejores prácticas clínicas internacionales y proteger a las mujeres que soliciten un aborto, están obligados a garantizar que la negativa del personal de salud no socave ni obstaculice el acceso a un aborto seguro y de calidad.

Además de la criminalización judicial que aún enfrentan en la entidad, la criminalización social no se ha eliminado, por lo que persisten los estigmas y la discriminación contra aquellas que deciden ejercer su derecho. Esta situación resulta alarmante, pues las michoacanas no solo no reciben apoyo institucional, sino que la misma sociedad se interpone contra sus derechos.

El haber logrado la despenalización del aborto, pese a que ha sido un logro que ha querido adjudicarse el gobierno, señala que el movimiento feminista luchó por él desde 2018, situación que advierte no se les ha otorgado el crédito, pues se ha politizado la causa, olvidándose de garantizar el aborto en su totalidad, por lo que ahora nuevamente son los movimientos sociales los que seguirán luchando para que esto se materialice.

Ante ello, Fernanda exige a las autoridades que, en cuanto a infraestructura y equipamiento, los hospitales cuenten con instalaciones adecuadas, instrumentos y todos los insumos necesarios, incluyendo los más básicos en materia de higiene y salud. Señala que la escasez de insumos y la falta de espacio en algunos lugares afectan directamente la atención que se brinda a las pacientes. 

Además, al tratarse de una decisión compleja, considera indispensable contar con psicólogas o psicólogos que puedan proporcionar una atención adecuada y especializada. 

Finalmente, en materia de prevención, solicita que la atención de salud sexual y reproductiva se imparta con perspectiva de género, y que se establezca por ley la obligación de implementar capacitaciones dentro de las instituciones para eliminar estigmas y garantizar que las pacientes no sufran tratos indignos.

No es un hecho aislado

Esta situación no es nueva, ni aislada. El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) ya había señalado que el IMSS cuenta con una norma interna que impone requisitos adicionales que obstaculizan el acceso al aborto durante las primeras doce semanas de gestación.

En su informe “Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México”, GIRE reportó que en junio de 2023 interpuso un amparo contra dicha norma, que antes solo aplicaba en casos de violación, pero que ahora se ha extendido a todos los casos.

Entre los requisitos impuestos por el IMSS, se encuentran: obligar a las mujeres a realizarse un ultrasonido, presentar una opinión jurídica, contar con la firma de dos testigos o con una orden de un juez o agente del Ministerio Público.

Cimacnoticias previamente ya ha documentado que en estados como Zacatecas, mujeres que han acudido a unidades médicas que presuntamente brindan “aborto seguro» se les ha indicado que, para poder acceder al procedimiento, ellas mismas deben comprar su medicamento.

De igual forma, la criminalización del aborto en Veracruz ha ocasionado que, en su mayoría, las instituciones de salud no sigan métodos y protocolos correctos; haya desabasto de medicamentos abortivos; se haga revictimización y falta de empatía en el trato médico; y exista desinformación sobre la ruta de acceso a un aborto.

También se tiene identificado que el estado de Oaxaca sigue enfrentando dificultades en el ámbito operativo para que el acceso al derecho a decidir sea una realidad. Entre los principales problemas se encuentran la falta de información adecuada, insuficiencia de medicamentos necesarios o que los plazos para realizarlo no alcanzan en relación a las distancias geográficas de las unidades de salud.

9/27/2025

CDMX, con el mayor número de carpetas de investigación contra mujeres por abortar

 

De acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) muestran que entre abril de 2007 a junio de 2024 se llevaron a cabo 277 mil 268 interrupciones legales del embarazo (ILE) en el sector público del país y de ellos el 68% ocurrieron en la capital.

De acuerdo con GIRE, la criminalización del aborto afecta a todas las mujeres que, bajo diferentes razones y circunstancias, tienen un embarazo no deseado y deben llevar a cabo un aborto fuera de la ley, continuar con el proceso o enfrentar maltrato por parte del personal de salud cuando solicitan el servicio estando dentro del marco legal. No obstante, quienes llevan a cabo la interrupción son las más señaladas y afectadas, por ello, la organización apuntó que es necesario conocer quiénes, cuántas y las circunstancias en las que ocurre la criminalización.

A través de varias solicitudes de información dirigidas a autoridades de procuración e impartición de justicia de la Ciudad de México para conocer las denuncias, juicios, sentencias y personas en prisión por abortar, encontraron diversos patrones contrarios a estándares internacionales. Los hallazgos dan cuenta que, pese a la despenalización parcial en 2007, las mujeres continúan siendo criminalizadas lo que implica un desgaste físico, económico y emocional, así como repercusiones en su vida personal.

Otros datos presentados en el informe «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México» señalan que entre 2015 y 2022, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) documentó 945 carpetas de investigación en la capital del país. A esto se suman las 412 carpetas registradas entre 2021 y 2025. Según esta información, la Ciudad de México sería una da las cuatro entidades que concentran el 56% de carpetas de investigación por el delito de aborto a nivel nacional.

A nivel nacional se encontró que existen 68 personas en prisión preventiva por el delito de aborto, de las cuales 14 son mujeres y 4 acontecieron en la Ciudad de México. Las ocasiones en las que se ejerció la acción penal para abrir la investigación fueron 412, donde 145 eran mujeres y 52 sucedieron en la capital (43 aborto forzado y 9 con consentimiento), encabezando así esta etapa de una investigación junto con Coahuila.

En cuanto al número de sentencias por el delito de aborto fue de 142 en México (99 condenatorias y 15 absolutorias), es decir, cuando se emite el fallo, de los cuales 32 se emitieron contra mujeres, diez de ellas sucedieron en la capital (2 mujeres, 7 hombres y un de la que se desconoce el sexo).

CIMAC Foto: Arantza Díaz

Aunque GIRE señala que los datos sobre la Ciudad de México se relacionan con su densidad de población también especifica que la despenalización parcial bajo plazos establecidos o razones especificas dan cabida a la apertura de carpetas de investigación. Por ello, señalaron que la única manera de eliminar la criminalización es con la despenalización total y que el único medio por el que sea regulado fuera a través del ámbito salud.

Para la organización, mientras el aborto permanezca en los códigos penales como un delito, la criminalización continuará, ya que contribuyen a reforzar el control, vigilancia y estigmatización hacia las mujeres. Por ejemplo, promover que sean denunciadas, imponer barreras significativas para obstruir el acceso al servicio o limitar su autonomía y derechos reproductivos. «Es por ello que el sistema punitivo no debe elegirse como vía para regular un servicio de salud como el aborto», sentenció GIRE.

«Eliminar el aborto de los códigos penales es fundamental para descartar procesos penales y erradicar la criminalización social y la que sucede al interior de los servicios de salud. La penalización de este servicio incumple con la obligación del Estado de respetar, proteger, garantizar y promover el derecho a la salud, pues desincentiva su prestación. Es por esto que lograr materializar la despenalización total del aborto en México sería un hito histórico que marcará un antes y un después en la lucha por la justicia reproductiva» -Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE)

Cabe recordar que cuando el aborto está legalmente restringido o no, la probabilidad de que una mujer se someta a este procedimiento es la misma. En cambio, penalizarlo conlleva a abortos inseguros y peligrosos que causan morbilidad o mortalidad al no contar con personal calificado y condiciones higiénicas adecuadas.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, en países restrictivos, 3 de cada 4 abortos se practicaron en condiciones inseguras, mientras que el Estados donde ya es legal 9 de cada 10 abortos se practican de forma segura.

Ciudad de México, la puerta que dio paso a la despenalización en el país

El 24 de abril de 2007, se aprobó la reforma legal que despenalizó el aborto hasta las 12 semanas de gestación por la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal. En dicha reforma se especificó que, las mujeres podían abortar de manera voluntaria hasta las doce semanas de gestación, además de poder contar con servicios gratuitos, seguros, informados y libres de discriminación.

Esto significó un logro para las mujeres y más tarde, se confirmó con la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cuando resolvió la Acción de Inconstitucionalidad 146/2007 en el que dejó firme la posibilidad de interrumpir el embarazo de manera voluntaria. Sin embargo, ha tomado más de una década para que el resto de las entidades del país se unieran y modificaron sus legislaciones. 

En septiembre de 2021, el Máximo Tribunal resolvió la Acción de Inconstitucionalidad 148/2017 en la que declaró inconstitucional la criminalización absoluta del aborto y se pronunció en favor de garantizar el derecho de las mujeres a decidir sin enfrentar consecuencias penales. Esta decisión sentó un precedente clave respecto del derecho a la autonomía reproductiva en el país.

Además, la SCJN resolvió la Acción de Inconstitucionalidad 54/2018 en la que estableció que las instituciones de salud deben contar con personal suficiente para garantizar el acceso efectivo a la ILE y que la objeción de conciencia no puede invocarse cuando la vida o la salud de la persona usuaria estén en riesgo.

Posteriormente, en 2023, el Amparo en Revisión 267/2023 declaró la invalidez total de los Artículos 331 y 332, así como de porciones normativas de los Artículos 330, 333 y 334 del Código Penal Federal, al considerar que vulneraban los derechos humanos de las mujeres reconocidos en la Constitución. Este fallo también estableció que las instituciones federales de salud tienen la obligación de proporcionar servicios de aborto en todo el país y que las entidades deben modificar sus Códigos.

Otro de los avances fue que se determinó que las instituciones de salud deben contar con personal suficiente y capacitado para garantizar el acceso efectivo a la ILE. En febrero de 2025, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) emitió el Acuerdo que garantiza la aplicación del procedimiento para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) que, por primera vez, garantiza la aplicación de dicho procedimiento en sus unidades médicas.

Hasta este 2025, ya son 23 entidades federativas donde el aborto está despenalizado, ellas son: Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Veracruz, Yucatán, Zacatecas.

En México ¿Cuántas entidades han despenalizado el aborto en 2025? – cimacnoticias.com.mx

«El acontecimiento», autobiografía de un aborto clandestino en tiempos de prohibición

Annie Ernaux es una escritora y profesora de literatura moderna francesa de 84 años de edad. En 2022 recibió el Premio Nobel de Literatura en reconocimiento de sus obras, las cuales no solo se basaron en momentos específicos de su vida, sino también muestra reivindicaciones sociales. De esta forma, se convirtió en la 17° mujer en ganar el premio en esta categoría.

El acontecimiento es una historia que se sitúa cuando Annie asiste al Hospital Lariboisière para una revisión médica, pues sospecha que tiene una enfermedad. Cuando el doctor le notifica que sus exámenes dieron negativo, sintió alivio, pero se da cuenta que vivió ese momento de la misma forma que en 1963 cuando un doctor le confirmó que estaba embarazada siendo ella una estudiante.

En aquella época, Annie cursaba la carrera de Filología lejos de su hogar, específicamente en la Universidad de Ruan, capital de Normandía en Francia. Aunque no tenía una relación formal con nadie, sí mantenía relaciones sexuales a principios de octubre con un estudiante de Ciencias Políticas a quien había conocido en vacaciones. Al finalizar el mes, la escritora ya se había separado del estudiante y cuando le hizo saber de su decisión, felicitó la acción dejándola en el abandono por completo en el proceso.

Annie reconstruyó su historia gracias a pequeñas anotaciones en su diario personal. A través de su obra, Annie describe el motivo que la llevó a tomar la decisión, el camino para encontrar quien le practicara el aborto, los intentos de la sociedad por detenerla hasta las complicaciones que tuvo en el proceso: «llevo años dándole vueltas a este acontecimiento en mi vida. Cuando leo en una novela el relato de un aborto, me sumerjo en una emoción sin imágenes ni pensamientos, como si las palabras se transformaran instantáneamente en una sensación violenta.», escribe en su novela.

La escritora es una de millones de mujeres en el mundo que han tenido que abortar desde la clandestinidad ante la falta de servicios para hacerlo de forma segura y cuya historia quedó guardada en el silencio hasta que escribió sobre ella cuando en Francia dejó de ser un delito. No obstante, a más de 60 años en que Annie experimentó «el acontecimiento», el panorama se mantiene para algunas regiones del mundo.

Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinaron que cada año ocurren 73 millones de abortos en todo el mundo. El 61% de los embarazos no son deseados y de ellos solo el 29% se interrumpen voluntariamente, no obstante, el 45% de los abortos se realizan en condiciones peligrosas y el 47% de esta práctica ocurren en países en vías de desarrollo como América Latina y África.

Según apunta la OMS, el aborto es seguro cuando se práctica con las condiciones adecuadas, personal médico capacitado y bajo los métodos recomendados. La problemática llega cuando a una mujer, que desea interrumpir el embarazo, se le niegan la prestación de servicio oportunos, seguros, asequibles, de calidad, respetuosos, no discriminatorios y a una distancia razonable.

En consecuencia, puede verse afectada su salud al tener que recurrir a métodos clandestinos y poco seguros. Cada año, entre el 4.7% y el 13.2% de las muertes maternas se deben a un aborto peligrosos. Otras estimaciones de la organización apuntan que cada año se atienden en los hospitales 7 millones de mujeres para atender las complicaciones de un aborto peligroso, pero la cifra podría ser mayor en los países en vías de desarrollo.

Pese a las restricciones en diferentes Estados donde no se permite el aborto bajo ninguna circunstancia o solo en situaciones diferenciadas lejos del derecho a decidir, la OMS señala que en países restrictivos 3 de cada 4 abortos se practican en condiciones inseguras, mientras que en países donde ya es legal, 9 de cada 10 abortos se realizan de manera segura.

Cuando el aborto está legalmente restringido o no, la probabilidad de que una mujer se realice este procedimiento es la misma. Su prohibición no se traduce en menos abortos y más natalidad. En cambio, penalizarlo conlleva a abortos inseguros y peligrosos que causan morbilidad o mortalidad al no contar con proveedores calificados y condiciones higiénicas adecuadas.

El camino hacia la despenalización en Francia

En la década de los sesenta del siglo XX, el aborto era considerado un delito, ya que en 1920 se instauró una ley que prohibía la anticoncepción y el aborto. De acuerdo con el artículo “Mi cuerpo es mío. La constitucionalización del aborto en Francia y México”, fue hasta 1975 cuando Francia se convirtió en uno de los primeros países en Europa en despenalizar la interrupción del embarazo.

La entonces ministra de Salud, Simone Veil, promovió su legalización hasta la décima semana de embarazo, de esta manera nació la Ley Veil y en 2022, se creó una reforma para extender el límite hasta las 14 semanas de embarazo. Un año antes de la despenalización, Simone Veil señaló que la ley tenía como objetivo “poner fin a una situación de desorden y de injusticia y aportar una solución mesurada y humana a uno de los problemas más difíciles de nuestro tiempo”, refiriéndose a la práctica de abortos clandestinos que provocó la muerte de miles de mujeres ante la falta de servicios seguros.

Veil también impulsó una ley para promover los subsidios otorgados en relación con la guardería, denominado coloquialmente “de huérfanos” para ser referencia a las hijas e hijos de madres autónomas. El proyecto apeló por las pensiones de maternidad y las condiciones de préstamo para las parejas jóvenes, no obstante, una minoría solicitó la revisión de la normativa y se determinó que se respetaba la libertad de las personas para terminar con el embarazo por razones justificadas sin violar algún principio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Debido a la regresión de derechos humanos que se vivió en Estados Unidos cuando en 2023 se revirtió la jurisprudencia para reconocer la libertad reproductiva llamada Ley Roe vs Wade que permitía a las mujeres abortar en el paso. Gracias al fallo Dobbs vs Jackson Women’s Health, la Suprema Corte consideró que la Constitución Federal no contemplaba el derecho al aborto, ya que no se desprendía de la interpretación histórica de este documento el cual se construyó a través de una visión conservadora.

Ante este panorama, en 2024, durante el gobierno de Emmanuel Macron se incluyó la especificación de “la libertad garantizada para interrumpir el embarazo” en la Constitución de Francia. Esto permitió visibilizar que, los derechos reproducidos de las mujeres podrían ser amenazados bajo cambios jurisprudenciales regresivos. La iniciativa se aprobó por el Congreso de Francia en Versalles con 780 votos a favor, 72 en contra y 60 abstenciones.

¿Aborto?: Así actúa el misoprostol en nuestros cuerpos

 

Para entender todo esto, primero debemos saber cómo funciona el misoprostol. De acuerdo con Ipas México (una organización que trabaja a favor de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las mujeres), el miso es usado como medicamento abortivo junto con la mifepristona debido a que provoca contracciones en el útero y, al mismo tiempo, hace que el cuello uterino se agrande y se dilate. 

Ambos movimientos ayudan a eliminar el tejido gestacional (es decir, el producto del embarazo) y a expulsarlo poco a poco en forma de coágulos y sangrados. Por otro lado, estos movimientos son los mismos que experimentamos antes o durante los días de sangrado del ciclo menstrual. De ahí que, al tomar misoprostol, una mujer pueda sentir cólicos muy fuertes, aunque cabe destacar que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) —quien ha reconocido la efectividad y la seguridad del misoprostol—, la intensidad de estos dolores dependerá de diversos factores.

El misoprostol actúa directamente en nuestro útero provocando contracciones que pueden ser muy intensas. Fotografía: Pexels

Entre dichos factores se encuentran la dosis recomendada y la edad y el peso de quien toma el medicamento, así como las semanas de embarazo que presente. Respecto a esto último, Ipas México explica que el uso de misoprostol es más seguro y menos doloroso cuando se toma dentro de las 10 primeras semanas de embarazo. Cuando se toma entre las 11 y las 13 es mejor hacerlo con acompañamiento médico, pues pueden presentarse síntomas de gran intensidad debido al esfuerzo que hará nuestro cuerpo ante la presencia de más tejido gestacional.

Pero, más allá de los cólicos, los efectos provocados por el misoprostol pueden incluir vómitos, diarrea, náuseas, escalofríos y dolor de cabeza. Si decides abortar con misoprostol y presentas alguno de estos efectos, ¡no te alarmes tan pronto! Es algo común si tomamos en cuenta los otros usos del misoprostol en la medicina. ¿Sabes cuáles son?

¿Por qué el misoprostol provoca diarrea y otros efectos en nuestro sistema digestivo?

Incluso desde antes de emplearse como método abortivo, el misoprostol ha sido utilizado como tratamiento para las úlceras gástricas y pépticas, aquellas lesiones que aparecen en el interior del estómago o en la parte superior del intestino delgado.

Esto se debe a que el misoprostol inhibe la producción de ácido gástrico y aumenta la producción de moco y de bicarbonato para proteger el sistema digestivo. Además, disminuye la producción de peptina, una enzima relacionada con la acidez del estómago en el proceso digestivo. 

Cuando se utiliza como método para abortar, el misoprostol puede tomarse vía oral junto con la mifepristona o introducirse en nuestro organismo por el canal vaginal. En el primero de los casos —el más común—, la dosis usualmente aplicada según Ipas México consiste en tres tomas de cuatro pastillas cada tres horas. Al ser tomado en dosis altas, es común entonces que el miso tenga efectos notorios en el aparato digestivo como los vómitos y la diarrea, los cuales pueden intensificarse gracias a las contracciones uterinas. 

Aunque estos efectos son normales, de acuerdo con Ipas México, debes tener cuidado si la diarrea y el vómito —que pueden estar acompañados por una sensación de náusea— persisten después de 24 horas de haber tomado la última dosis de misoprostol.

Otras señales de alerta después de tomar el miso

Ipas México también te recomienda acudir con una médica o un médico si tienes sangrados muy abundantes durante una o dos horas después haber consumido misoprostol. Pero, ¿qué es abundante? La organización te recomienda tomar como referencia las toallas sanitarias “maxi” o para flujo súper abundante. Si llenas cuatro de ellas en un periodo de una a dos horas, entonces es una señal de alerta. De igual forma, si tienes un dolor abdominal intenso que no cede con el uso de ibuprofeno, es mejor que solicites atención médica.

Según lo analizado por diferentes especialistas en el artículo «Misoprostol como método de interrupción del embarazo, una alternativa económica», este dolor es de los más comunes entre las mujeres que utilizan el misoprostol para abortar. No obstante, si la molestia no desaparece con tomar un ibuprofeno para desinflamar, el dolor puede estar indicando un riesgo. Ipas México nos explica que una posible causa de este dolor persistente puede ser un embarazo ectópico —es decir, un embarazo fuera del útero que puede haberse implantado en las trompas de Falopio o en otra parte del aparato reproductivo—.

Aunque el dolor abdominal es normal tras la toma de misoprostol, si es incontrolable puede ser un síntoma de alerta. Fotografía: Pexels

Otras señales de que deberías ir al médico tras haber tomado miso son los escalofríos y la persistencia de fiebre por más de cuatro horas seguidas; también, un mareo muy intenso sin necesidad de que haya vómito o diarrea, desmayos y flujo vaginal con olor desagradable.

De igual manera, es recomendable acudir con la o el especialista si no hay sangrado después de que hayas tomado todas las dosis de misoprostol que te indicaron. También debes ir si tienes una reacción alérgica al medicamento como enrojecimiento, comezón o bloqueo de las vías respiratorias.

Recuerda que, de acuerdo con Ipas México, todos los síntomas no urgentes provocados por el miso desaparecen 24 horas después de la última toma. Únicamente persiste un sangrado leve o normal que se extiende hasta una o dos semanas después del aborto. O también puede presentarse un manchado irregular que dure hasta 4 semanas después del procedimiento.

Un consejo final

A pesar de tener toda esta información a la mano, recuerda que cada experiencia es diferente: ningún cuerpo reacciona de la misma forma que otro. Además, considera que siempre es preferible tener el acompañamiento de alguien (puede ser una experta o experto, tu pareja, un familiar o algún amigo cercano) para que pueda auxiliarte en caso de que sea necesario, pero también para darte cariño y soporte en un proceso tan complejo.

Por otro lado, mantenerte informada sobre qué es lo que pasará en tu cuerpo puede ayudarte a estar más tranquila y manejar la situación desde otro punto de vista. La mente es muy poderosa sobre nuestras sensaciones físicas, así que la tranquilidad de saber en qué consiste el procedimiento que te realizarás puede hacer el proceso menos doloroso o complicado. 

Finalmente, recuerda que siempre hay redes, expertas, expertos y organizaciones dispuestas a apoyarte. Acércate a ellas y aborta segura.

Solicitan tratar aborto como un tema de salud y no como un delito

 

La Ciudad de México es un caso emblemático en materia de derechos reproductivos. Aunque fue pionera en 2007 en despenalizar el aborto hasta las 12 semanas, aún lo mantiene tipificado como delito en su Código Penal. Este desfase entre la legislación sanitaria y la penal tiene consecuencias concretas: en 2025 la capital ocupa el primer lugar nacional con 146 investigaciones penales por aborto, afirmaron. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre 2015 y 2024 el número de carpetas de investigación creció 42.7%.

Aunque hace 18 años el movimiento feminista logró despenalizar el aborto en la capital del país hasta las 12 semanas, este sigue regulado por el Código Penal. Esto significa que las mujeres aún pueden ser criminalizadas si no cumplen con el plazo o con las reglas establecidas.

“Incluir la interrupción legal del embarazo (ILE) en el Código Penal fue un error histórico. Las y los legisladores deben comprender que los servicios de salud no pueden ser regulados como crímenes”, comentó Sandra Karina Gaspar Martínez, médica ginecobstetra que ejerce en la Ciudad de México y en el Estado de México. “A pesar de que ya se despenalizó el aborto en algunos lugares, continúan existiendo barreras por el miedo que enfrentamos tanto el personal médico como las personas que requieren el procedimiento, a ser investigadas y criminalizadas”.

En conferencia de prensa, señalaron que esta situación ha tenido consecuencias devastadoras para las mujeres, para Blanca Estela Kempis Robles, cirujana y partera, advirtió que prohibir el aborto solo conduce a procedimientos peligrosos que obligan a las mujeres a arriesgar su vida porque muchas veces llegan a los hospitales con hemorragias y daños irreversibles.

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud Pública, a través de sus Informes Semanales de Vigilancia Epidemiológica de Muertes Maternas, hasta la semana epidemiológica 38 de septiembre de 2025, la Ciudad de México se ubica como el cuarto estado con más casos de muerte materna y se detalló que las principales causas de defunción son: enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, parto y puerperio (15.5%); hemorragia obstétrica (13.4%); aborto (11.4%); y embolia obstétrica (5.2%).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la criminalización no reduce el número de abortos; al contrario, incrementa la mortalidad y morbilidad materna, además de limitar la capacitación del personal de salud para que los procedimientos se realicen de forma segura, oportuna y con un trato digno y libre de estigma.

En este sentido, la médica Joselyn Rivera subrayó que criminalizar el aborto es ignorar lo que viven las mujeres, recordando que México ocupa el primer lugar en natalidad adolescente dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Según cifras del INEGI, en 2021 ocurrieron 147 mil 279 nacimientos en adolescentes de 15 a 19 años y 3 mil 019 en niñas menores de 15.

El hecho de que se siga criminalizando a las mujeres contradice lo estipulado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que en 2021 declaró inconstitucional sancionar a quienes interrumpen su embarazo, así como al personal de salud y acompañantes que las asisten. En 2023, además, se ordenó al Congreso eliminar el aborto del Código Penal Federal.

De izq a derecha: Dra Joselyn Rivera; Lic Guadalupe Monserrat Cárdenas; Dra Sandra Karina Gaspar; Dra Blanca Estela Kemis; Dra Marau Basilio

¿Cómo está el panorama a nivel nacional?

Durante la conferencia, se señaló que el avance en el país es profundamente desigual: ocho estados aún no han acatado las órdenes de la Corte y todos los códigos penales estatales siguen tipificando el aborto como delito. Esta situación ha generado un mapa fragmentado de derechos fundamentales, con barreras de acceso que ponen en riesgo la salud y la vida de niñas, mujeres y personas gestantes.

En Morelos, no se ha logrado la despenalización, sin embargo la SCJN ordenó a principios de septiembre a la gobernadora Margarita González Saravia y a los Servicios de Salud estatales implementar acciones inmediatas para garantizar el acceso al aborto legal, aun sin reformar el Código Penal.

En Tlaxcala, uno de los estados donde el aborto sigue penalizado salvo por causales específicas, el personal médico enfrenta miedo a la persecución judicial, ante el temor de ser denunciado por brindar atención, perder su licencia e incluso no poder salvar vidas. Así lo expresó Marau Basilio Roblero, ginecóloga obstetra de la entidad.

En Guanajuato, el pasado 5 de julio se rechazó nuevamente la despenalización del aborto. A diferencia del 29 de mayo, cuando la primera votación del pleno terminó en empate, en esta ocasión la diputada Luz Itzel Mendo, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), cambió su voto de último momento, lo que resultó en 19 votos en contra y 17 a favor. De este modo, las mujeres continúan sin poder decidir sobre su propio cuerpo en caso de un embarazo no deseado.

Barreras para el aborto

La especialista Gaspar Martínez señaló que, a pesar de la despenalización en 23 estados, continúan existiendo barreras, muchas veces derivadas del miedo tanto del personal médico como de quienes solicitan el procedimiento, al ser investigadas y criminalizadas.

El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) denunció que el IMSS mantiene una norma interna que impone requisitos adicionales que obstaculizan el acceso al aborto durante las primeras 12 semanas de gestación.

En su informe “Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México”, GIRE reportó que en junio de 2023 interpuso un amparo contra esta norma, que antes aplicaba solo en casos de violación, pero que ahora se extiende a todos los casos. Entre los requisitos se incluyen: realizarse un ultrasonido, presentar una opinión jurídica, contar con la firma de dos testigos o incluso con una orden de un juez o agente del Ministerio Público.

Es por ello que las especialistas apuntan que tratar el aborto como un tema de salud implica reconocerlo como parte de la salud integral, con acompañamiento psicológico y sin barreras de acceso.

“El aborto seguro y acompañado por personal calificado no genera traumas; lo que genera trauma es negarlo o realizarlo en condiciones inseguras. Cuando se coloca el aborto en el foco de la salud, se salvan vidas y se brinda estabilidad emocional”, afirmó Guadalupe Monserrat Cárdenas Cruz, psicóloga de Michoacán.

“El crimen del padre Amaro”: película que expone riesgos para las mujeres por abortos inseguros

 

El filme se estrenó en un país profundamente conservador. A principios de la década de los 2000, hablar de sexualidad era un tabú y las mujeres que enfrentaban embarazos no deseados tenían nulas opciones legales y médicas, pues hasta ese momento ningún estado de la República había logrado despenalizarlo.

La historia, dirigida por Carlos Carrera y escrita por Vicente Leñero, sigue a Amaro (interpretado por Gael García Bernal), un joven sacerdote que llega a un pequeño pueblo para integrarse a la parroquia local. Allí conoce a Amelia (Ana Claudia Talancón), una mujer vinculada con las actividades de la iglesia católica y en las que dedica casi todo su tiempo.

Entre esta joven pareja surge un vínculo romántico que deben mantener oculto, pues, ante el celibato impuesto a los sacerdotes, resulta «inconcebible» que un líder religioso y una feligresa mantengan una relación sexoafectiva.

Criminalización del aborto

La trama da un giro cuando Amelia le confiesa a Amaro que está embarazada. Él se niega a asumir la responsabilidad, consciente de que enfrentar la situación podría despojarlo del poder que empezaba a consolidar en la comunidad.

Negándose a asumir las consecuencias de sus actos, manipula a Amelia para que aborte. Paga dinero para llevarla a una clínica clandestina del pueblo donde viven ambos, la cual es la única opción disponible ante la criminalización de la interrupción del embarazo, lo que impedía a las mujeres, en todo México enfrentar esta situación sin arriesgar la vida.

Estas clínicas, producto de la ilegalidad, son lugares inseguros. Carecen de licencia sanitaria, personal certificado y condiciones adecuadas para realizar procedimientos quirúrgicos, lo que representa una amenaza directa para la salud de las mujeres. En estos espacios, la decisión de interrumpir un embarazo se convierte en un riesgo de vida.

En el filme, las consecuencias letales son evidentes. Tras ingresar a la clínica, el procedimiento de Amelia sale mal y comienza a sufrir una hemorragia obstétrica, lo que refleja una realidad ante la muerte materna, hoy considerada una cuarta causal de muerte materna.

La Secretaría de Salud Pública, a través de sus Informes Semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Muertes Maternas, indicó que hasta la semana epidemiológica 38 correspondiente a septiembre del 2025, la razón de mortalidad materna preliminar calculada es de 25.3 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados. Las principales causas de defunción son: enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, el parto y el puerperio (15.5%); hemorragia obstétrica (13.4%); aborto (11.4%) y embolia obstétrica con el (5.2%).

Según datos de Vivas y Libres, entre 2010 y 2018 murieron 90 mil 562 mujeres de entre 10 y 40 años por causas relacionadas con abortos en condiciones de riesgo. Cada año, aproximadamente el 13 por ciento de las muertes maternas en México se atribuyen a abortos peligrosos, una cifra que evidencia la urgencia de garantizar servicios seguros y legales.

En el caso de Amelia, la protagonista de la película, si hubiera tenido acceso a un aborto seguro, su destino habría sido distinto. Todas las muertes maternas son prevenibles si se cuenta con atención médica adecuada y de forma gratuita. Sin embargo en aquel tiempo, eso estaba lejos de ser una realidad.

Actualmente, ocho estados de la República aún impiden el acceso a un aborto legal y gratuito, lo que demuestra que el avance en derechos sexuales y reproductivos continúa siendo lento para las mexicanas.

Un México desamparado

La película deja entrever que la muerte de Amelia es solo la punta del iceberg. Un pueblo que presume regirse por la moral encubre, en realidad, violencia contra mujeres, corrupción, crimen organizado, lavado de dinero protegidos y solapados por las mismas autoridades religiosas.

Amaro no es ajeno a estas dinámicas. Poco a poco descubre esta sociedad corrupta y su entorno y termina siendo cómplice de figuras como el padre Benito, quien mantiene vínculos con delincuentes como un narcotraficante ficticio conocido en la película como el chato Aguilar. Muchos habitantes de la comunidad son conscientes de ello, sin embargo, se impone un silencio absoluto.

En un México marcado por la violencia, el crimen y la corrupción, son las mujeres las principales víctimas de un sistema patriarcal que protege a quienes han consolidado su poder a través de los actos más atroces. Hecho reflejado con Amaro, pues pese a ser responsable de la muerte de Amelia, logra continuar con su labor sin enfrentar consecuencias, símbolo de la impunidad que prevalece en un país donde la justicia rara vez alcanza a los poderosos.

El crimen del padre Amaro no solo se mantiene como un referente del cine mexicano, sino también como una advertencia sobre los riesgos que enfrentan las mujeres cuando se criminaliza el aborto. La historia de Amelia muestra cómo la imposición de normas religiosas y legales puede transformar decisiones personales en tragedias de impacto social y humano, reforzando la urgencia de visibilizar y garantizar los derechos reproductivos.

Se puede ser católica y apoyar el aborto. Argumentos religiosos que desmantelan la criminalización

 

Reiteraron la importancia de eliminar la idea de que una mujer no pueda apoyar el aborto si es creyente católica, pues estas creencias perpetúan su criminalización y provocan una mayor incidencia de procedimientos clandestinos, lo que a su vez genera consecuencias graves, incluidas muertes por aborto.

Según datos de Vivas y Libres señalan que en México, entre 2010 y 2018, murieron 90 mil 562 mujeres de entre 10 y 40 años por causas relacionadas con abortos en condiciones de riesgo. Asimismo, indicaron que cada año el 13% de las muertes maternas fueron resultado de abortos peligrosos.

No olvidemos que el aborto sigue siendo una causa de muerte materna (MM) aunque haya 23 entidades federativas donde se ha despenalizado el aborto.

Según información de la Secretaría de Salud Pública, a través de sus Informes Semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Muertes Maternas, indicó que hasta la semana epidemiológica 38 correspondiente a septiembre del 2025, las principales causas de defunción son: enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, el parto y el puerperio (15.5%); hemorragia obstétrica (13.4%); aborto (11.4%) y embolia obstétrica con el (5.2%).

Con esta convicción, la organización civil comparte argumentos religiosos clave que buscan eliminar la discriminación contra quien aborto y eliminar la culpa que históricamente ha pesado sobre las mujeres que deciden sobre sus propios cuerpos.

1. No se busca la criminalización

Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) subrayan que la feligresía católica está en favor de no criminalizar el aborto ni a las mujeres que toman decisiones reproductivas. Esta afirmación se sustenta en una investigación de más de 30 años realizada por la organización, la cual está basada en evidencia.

El informe revela que, en general, las posturas de las y los católicos en torno a la moral sexual, los derechos sexuales y reproductivos y la salud han mostrado una apertura creciente. Cada vez hay mayor respaldo a la autonomía reproductiva y a la libertad de elección.

En la última Encuesta sobre Opinión Política y Sexualidad (2021), tres de cada cuatro creyentes en México coincidieron en que la legalización del aborto genera impactos positivos. Además, dos de cada tres se opusieron a que una mujer que interrumpe un embarazo sea encarcelada por su decisión.

2. Las enseñanzas morales no son dogmas de fe

El aborto, dentro de la Iglesia, se ubica en el terreno de las enseñanzas morales y no en el de los dogmas de fe. Los dogmas son aquellas “verdades” que, según el jerarca católico, resultan incuestionables e innegables. En cambio, las enseñanzas morales no son rígidas ni universales, lo que abre espacio a la reflexión personal.

Esto significa que las y los creyentes pueden discernir y tomar decisiones conforme a su realidad y situación particular.

“Las enseñanzas morales de la Iglesia no necesariamente corresponden a las realidades que enfrentan las mujeres”, apuntan desde la CDD.

Por ello, aunque existan líderes eclesiásticos que se opongan al aborto, las personas católicas pueden ejercer su libertad de conciencia, principio que establece que lo mejor es actuar de acuerdo con lo que se considera sensato, razonable y bueno para la propia vida, incluso si no coincide con las normas o autoridades religiosas.

3. La Iglesia no condena el aborto en todos los casos

Uno de los mitos más extendidos es que la Iglesia condena el aborto en su totalidad. No obstante, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico, (la constitución interna de la Iglesia Católica), no todos los casos en los que se recurre al aborto merecen sanción.

Entre las excepciones se encuentran situaciones de necesidad: actuar bajo miedo, presión o violencia; cuando el aborto es accidental; en caso de ser menor de 16 años; ignorar que se infringía una norma; o carecer del uso pleno de razón.

Maribel Luna, integrante de CDD, señala que aún persisten los argumentos difundidos por la jerarquía eclesiástica, caracterizados por ser rígidos, patriarcales y excluyentes, los cuales alimentan la criminalización del aborto. Sin embargo, recuerda que la tradición católica tiene más de dos mil años y también ha producido discursos más liberadores para las mujeres, aunque estos no suelen difundirse desde la mirada patriarcal dominante.

4. La pluralidad de ideas dentro de la Iglesia

La Iglesia no está conformada únicamente por obispos y sacerdotes; también la integran todas las personas creyentes. Esto significa que dentro de ella conviven múltiples posturas y creencias.

Un ejemplo es el de Santo Tomás de Aquino, teólogo que propuso el precepto de la hominización tardía, según el cual en las primeras etapas del desarrollo embrionario no puede hablarse de una vida humana plena.

Incluso, la propia Iglesia respaldó esta idea, pues en 1974 emitió la Declaración sobre el aborto, en la que reconoció que ni la institución ni la ciencia podían determinar con certeza en qué momento del desarrollo embrionario comienza la vida de una persona.

“Para nosotras , esta declaración demuestra una mínima apertura de la Iglesia institucional para reconocer que no posee una verdad absoluta en relación con la ciencia y el desarrollo embrionario”, aseguró Maribel Luna

5. Católicas feministas en favor del Estado laico

Desde CDD sostienen que es posible ser devota y, al mismo tiempo, exigir un Estado laico que legisle de manera libre de injerencias religiosas, garantizando la pluralidad de la ciudadanía.

En este sentido, la organización enfatiza que en la elaboración de leyes que buscan despenalizar el aborto, la Iglesia no debe tener cabida, pues el principio de laicidad está garantizado en el artículo 40 constitucional.

No obstante, advierten que es necesario reivindicarlo, ya que, aunque México cuenta con una tradición de reconocimiento de la laicidad del Estado, en la práctica persisten constantes violaciones y vulneraciones a este principio.

¿Te traumaron con el feto ingeniero? Desmitificando la narrativa de propaganda antiaborto

 

Es importante decir que de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU) los derechos sexuales y reproductivos: deben ejercer la sexualidad de manera independiente a la reproducción; estar libre de discriminación, presión o violencia en nuestras vidas sexuales y en las decisiones sexuales; contar con acceso a educación sexual (y afectiva) desde temprana edad dirigida al desarrollo de la persona y el ejercicio responsable de la sexualidad en forma plena, libre e informada.

La narrativa estigmatizante «feto ingeniero», estaba en las aulas, pero también se trasladadó al internet. Por ejemplo, un usuario en YouTube compartió el video titulado «Carta de un niño a su mamá», donde se cuenta la historia de un feto que le habla a su mamá mientras se va desarrollando. En el tercer mes es abortado por aspiración; sin embargo, el proceso que describe el feto es inverosímil porque habla como si fuera un narrador y describe falsedades en torno a un aborto.

Este video dura 4:47 minutos y cuenta con 5.6 millones de visitas en la plataforma, ya que fue reproducido en varios espacios educativos como parte de clases de salud sexual y reproductiva, pero en realidad estaban evitando instalar la idea de una interrupción del embarazo en niñas y adolescentes estudiantes.

El estigma del «feto ingeniero» no es exclusivo de México. En 2018, se discutió el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en Argentina y aunque en ese primer intento fue rechazado por el Senado con 28 votos en contra y 31 a favor, la población se separó en los antiaborto y marea verde, quienes realizaron diversas protestas, en una de ellas, entre los conservadores apareció la imagen de un feto con la leyenda «quiero ser ingeniero».

La imagen se viralizó en las redes sociales, ya que lejos de crear reflexión provocó risas en las y los internautas desatando una serie de memes. También revivieron el video de «Carta de un niño a su mamá» que fue analizado desde otro punto de vista cuestionando la manipulación emocional que empleaba y evidenciando cómo durante años este tipo de materiales se usaron como propaganda antiaborto para infundir miedo, en lugar de ofrecer información científica, laica y con perspectiva de derechos humanos.

De acuerdo con el Grupo de Información en Reproducción Asistida (GIRE) alrededor del aborto existen diferentes mitos que obstaculizan su despenalización y obstaculiza su entendimiento como un servicio de salud. Asimismo, genera un impacto en la criminalización de las mujeres que tienen un embarazo no deseado, pasan por un aborto espontáneo o se practican un aborto consensuado.

Desmitificando el aborto

No viola el derecho a la vida

El derecho a la vida comienza a partir del nacimiento de una persona, no antes. Además, en los lugares donde existe la protección a la vida prenatal esta debe interpretarse como una meta que se logra a través de la mujer gestante y no en oposición a ella. Un caso emblemático que ilustra este mito es la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) en Artavia Murillo y otros VS. Costa Rica, en la cual resolvió que la interpretación de la vida prenatal debe proteger los derechos reproductivos de las mujeres.

Esta idea proviene de la religión, por ello GIRE apunta la importancia de recordar que México es un Estado laico, es decir, donde el poder político y las prácticas religiosas deben separarse para impedir que las leyes se dicten bajo principios de fe, garantizando la libertad de conciencia en toda la ciudadanía. De esta forma, se permite que las distintas creencias convivan en igualdad de condiciones y que temas de interés público como el embarazo se atienda desde un enfoque de derechos y justicia social.

No es un procedimiento riesgoso

Practicar un embarazo clandestino significa que se realiza fuera del marco de la ley, se práctica por personas que no cuentan con los conocimientos necesarios o en entornos que carecen del estándar médico necesario. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, en países restrictivos, 3 de cada 4 abortos se practicaron en condiciones inseguras, mientras que el Estados donde ya es legal 9 de cada 10 abortos se practican de forma segura.

Cuando un aborto se realiza en condiciones inadecuadas existe un riesgo de mortalidad materna. Se calcula que en el mundo el 4.4% al 13.2% de las muertes maternas son por aborto inseguro. Además, en regiones desarrolladas, por cada 100 mil abortos inseguros se producen 30 defunciones en países desarrollados y 220 defunciones en países en vías de desarrollo.

El aborto en sí no es un procedimiento riesgoso. Existen diferentes formas de realizarse que pueden o no ser quirúrgicos, el más común es la Aspiración Manual Endouterina (AMEU). Por otro lado, una mujer puede realizarse un aborto de manera segura con dos medicamentos (Mifepristona y Misoprostol), durante el primer trimestre de la gestación. Estimaciones de GIRE indican que este método tiene una tasa de éxito entre 91% a 98%, aunque se necesita asesoría adecuada para llevarlo a cabo adecuadamente.

¿Aborto?: Así actúa el misoprostol en nuestros cuerpos – cimacnoticias.com.mx

No es traumático ni causa trastornos psicológicos

En realidad, lo que afecta el estado mental de las mujeres es el estigma y miedo a ser criminalizadas y no el procedimiento de aborto. Esto también fue señalado por el Relator de las Naciones Unidas para el Derecho a la Salud, Tlaleng Mofokeng, quien atribuyó al estigma social y la posibilidad de enfrentar un proceso penal por abortar lo que quienes son forzadas a terminar el embarazo no deseado pueden sufrir afectaciones emocionales.

El Relator de las Naciones Unidas para el Derecho a la Salud ha señalado el estrecho vínculo que existe entre la criminalización del aborto y la salud mental de las mujeres: el estigma y la posibilidad real de enfrentar un proceso penal por abortar ocasiona estados de angustia severa y, por el contrario, lo mismo puede ocurrir cuando las mujeres son obligadas a terminar el embarazo no deseados, lo que pone en el centro que la decisión debe ser libre.

Las mujeres que abortan no son egoístas

Las razones por las que una mujer decide interrumpir su embrazo pueden ser diversas como sus planes de vida, contextos de violencia familiar, situación económica, condiciones de salud o por tener más hijas e hijos, entre otras, no obstante, todas son válidas.

Aunque la adopción existe como otra alternativa para aquellas que no desean el embarazo, GIRE señala que, esta medida implica que las mujeres terminen el proceso de gestación al cual no se quieren someter considerando las afectaciones de salud física y mental de un embarazo forzado. En relación con la adopción, en México el proceso es complejo con diversas formas de discriminación que no garantiza el bienestar de las niñas y niños que esperan una familia.

Las constituciones que protegen la vida desde la concepción

Desde la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación en el Ciudad de México hace 18 años, varias entidades de la República optaron por incluir en sus constituciones locales el término de «la protección de la vida desde la concepción». El término es confuso por que la concepción tiene varios significados culturales, jurídicos o médicos; aun así, esta norma dejó en temor a las mujeres ante la posibilidad de si usar condones o métodos anticonceptivos fueran a transgredir la ley.

El análisis de GIRE determina que, incluso en los estados donde esta restricción continúa, no tienen ningún efecto jurídico penal en donde se aprobaron las causales del aborto en cada Código Penal, es decir, que están permisivos por motivos específicos como violación o riesgo a la salud de la madre. No obstante, hay una confusión por parte del personal médico que se niega a brindar el servicio propiciando un ambiente de criminalización.

Consecuencias de una maternidad forzada

De acuerdo con GIRE, una maternidad forzada puede agravar la situación de pobreza y marginación en la que ya viven las mujeres en el país. La falta de acceso a un aborto legal, seguro y gratuito implica una serie de violaciones a los derechos humanos de las mujeres: a la igualdad y no discriminación, la salud, una vida libre de violencia, acceder a beneficios del progreso científico, la privacidad y a decidir el número de hijas e hijos, y a la información.

«Una ley que despenaliza el aborto no obliga a ninguna mujer a abortar, mientras que penalizarlo sí obliga a todas aquellas que no desean continuar un embarazo a hacerlo en contra de su voluntad, poniendo en riesgo su salud y su vida o bien a recurrir a un aborto inseguro.» -Grupo de Información en Reproducción Asistida (GIRE)

Aborto libre para no morir, anticonceptivos para no abortar

 

.-Pues este próximo domingo se conmemora el Día de Acción Global por el Aborto Legal, Seguro y Accesible, que busca dejar de criminalizar a las mujeres que hayan tenido que recurrir a interrumpir su embarazo, pero también es un día en favor de la vida, porque se busca que ninguna mujer muera por uno mal practicado.

Si bien hoy el foco es el aborto o la interrupción legal del embarazo, es importante recordar que desde el movimiento feminista se han demandado acciones integrales en torno a la interrupción del embarazo no deseado.

Ya en la década de los setenta la consigna era “aborto libre para no morir; anticonceptivos para no abortar” porque no es que el movimiento feminista promueva el aborto como una práctica anticonceptiva o cotidiana.

Lo que se busca es que las mujeres puedan ejercer la sexualidad libremente y con condiciones para poder evitar embarazos no deseados.

Porque hay que recordar que las mujeres recurren al aborto porque no pudieron evitar embarazarse.

Y podrá sonar que ante la modernidad las mujeres tienen todas las condiciones para evitar un embarazo y no es así.

Ellas aún no lograr ser dueñas de la fecundidad, por varias razones, entre las más importantes por la violencia que se ejerce contra las mujeres, así como las enormes desigualdades que perviven en todo el mundo.

Por ejemplo, en nuestro país, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023, el uso de anticonceptivos entre adolescentes de 15 a 19 años apenas alcanzó el 60%, es decir 4 de cada 10 jóvenes que tienen vida sexual activa NO están accediendo a anticonceptivos.

Mientras que el acceso a métodos de emergencia depende casi exclusivamente del sector privado, donde el 88.6% se obtiene en farmacias y a costos difíciles de cubrir para estas jóvenes, señala la ENADID.

Uno de los grupos etarios más vulnerables son las niñas, de acuerdo con la organización Equifonía con sede en Veracruz, las niñas de 10 a 14 años que egresaron de hospitales del estado por un procedimiento de interrupción al embarazo, en su mayoría viven en “unión libre” (44%), situación que no puede pasar desapercibida por el personal de salud, siendo imperativo dar parte a Fiscalías especializadas y a Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes para su investigación, ya que es probable que hayan sido producto del delito de pederastia.

De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, más del 60% de los embarazos no deseados terminan en aborto y se estima que el 45% de todos ellos son inseguros, lo que representa entre el 5% y el 13% de todas las muertes maternas registradas en el mundo.

Estos datos, nos revela que las mujeres en el mundo, siguen sin tener el control de su sexualidad y de su fecundidad, pues el mismo Fondo de Población señala que estos embarazos no deseados se producen porque las mujeres no pueden acceder a métodos anticonceptivos ya sea por desabasto, por falta de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, por cuestiones religiosas, por violencia, por guerras y otras crisis solo agravan la situación.

Casi una cuarta parte de todas las mujeres se sienten incapaces de decir que no a las demandas de sexo, es decir, las mujeres están teniendo sexo porque se sienten obligadas a hacerlo no porque lo desean. Si no pueden planear su vida sexual mucho menos el uso de anticonceptivos.

Y esto lleva a que esas mujeres recurran a prácticas inseguras de aborto, con consecuencias funestas. Cada año mueren hasta 39 mil mujeres por falta de servicios de aborto seguro.

Pero antes del aborto, las mujeres tendríamos que tener garantizado las condiciones para poder ejercer la sexualidad libre de cualquier tipo de violencia, acceso a la información científica sobre toda la gama de anticonceptivos que existen en la actualidad y los cuales deben estar accesibles para todas las mujeres de manera gratuita.

Por lo tanto, este 28 de septiembre no solo debe hablarse del aborto sino de las causas que provocan que esta práctica siga siendo la última alternativa de las mujeres que no pudieron evitar un embarazo que no deseaban.

6/21/2025

Estado mexicano miente a CEDAW. Mujeres siguen siendo encarceladas por abortar en 2025

 

El día de ayer concluyó la comparecencia que sostuvo el Estado mexicano ante CEDAW, en la cual, una delegación de funcionarias acudieron a Ginebra en Suiza para rendir cuentas sobre el avance y cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de igualdad de género y de nueva cuenta, además de evadir los cuestionamientos, negaron problemáticas que violentan a las mujeres, niñas y adolescentes en el país, como el encarcelamiento de mujeres por aborto, una realidad ampliamente expuesta por defensoras con cifras y casos específicos.

Durante la segunda audiencia de comparecencia del Estado mexicano ante la CEDAW, la relatora española Ana Peláez Narváez cuestionó la detención de mujeres por abortar con sentencias bajo figuras como homicidio o infanticidio y preguntó a la delegación mexicana cómo piensan abordar estos retos para armonizar su legislación con los estándares internacionales.

En respuesta, la titular de la Semujeres evadió la respuesta hasta que la relatora Patsilí Toledo Vázquez hizo hincapié en una pregunta complementaria para que el Estado mexicano respondiera. Fue entonces que Citlalli Hernández atajó la inexistencia de mujeres detenidas por practicarse un aborto.

Actualmente, en México ya son 23 entidades federativas en las que está despenalizado el aborto hasta las 12 semanas de gestación y a pesar del avance de las mujeres, persiste el número de muertes maternas relacionadas con abortos inseguros, el cual ya alcanzó el 11.3%, según el informe semanal de la Secretaría de Salud y además persiste la criminalización contra mujeres.

No perdamos de foco que en el 2021 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México, dictaminó la inconstitucionalidad de criminalizarlo a nivel federal.

Datos de la organización Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) publicados en su informe «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México» muestran que de enero de 2012 a diciembre de 2022 hubo 2 mil 169 denuncias por el delito de aborto (680 mujeres), así como 2 mil 456 averiguaciones previas y carpetas de investigación (258 mujeres) reportadas por procuradurías o fiscalías.

En el mismo periodo se encontraron 14 mujeres en prisión preventiva por el delito de aborto. Asimismo, en 412 ocasiones se ejerció la acción penal por abortar (145 de las veces fueron mujeres) y se emitieron 142 sentencias (32 dirigidas a mujeres). Dichos datos fueron obtenidos a través de solicitudes de información a las 32 entidades de la república mexicana.

La titular de la Semujeres también trajo a colación la existencia de la Ley de Amnistía para liberar a las mujeres en prisión acusadas por abortar. No obstante, el informe sombra «Informe al Comité CEDAW ante la Décima Evaluación al Estado mexicano» del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF) y de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos (RED TDT) denunció que esta ley no ha sido eficaz, pues solo una solicitud ha sido procedente desde su implementación y 9 han sido rechazadas.

Pese a que la delegación celebró ante la CEDAW la despenalización del aborto en 23 entidades del país, la realidad es que persisten diversos problemas para llevarla a cabo. En primera instancia, el delito de aborto continúa estando tipificado a nivel federal ya que no se han eliminado los artículos 329° al 334° que establecen la ilegalidad de «la madre que voluntariamente procure su aborto o consienta en que otro la haga abortar», entren otras disposiciones.

Esto ha provocado no solo que en 8 entidades el aborto siga siendo un delito, sino la existencia de 218 carpetas de investigación por aborto, incluidas entidades donde el procedimiento ya fue despenalizado. Además, persiste la práctica de denuncias por parte de personal de salud, lo que refuerza la criminalización de quienes deciden abortar.

La criminalización del aborto por el personal de salud

Garantizar el acceso seguro al aborto es una medida de salud pública fundamental para las mujeres, ya que permite su autonomía y dignidad. Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil, colectivas feministas y personas defensoras de derechos humanos reportan que persisten barreras para acceder a este servicio incluso en entidades donde ya está despenalizado.

De acuerdo con la organización GIRE, entre 2012 y 2023 atendieron 46 casos de criminalización de mujeres y acompañaron 27 de ellos. El rango de edad de las mujeres estuvo entre los 15 y los 42 años y los casos ocurrieron en once entidades (Aguascalientes, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Durango, Estado de México, Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Yucatán).

De los 27 casos acompañados, en ninguno se criminalizó al personal de salud y, en varios de ellos, fue ese personal adscrito a los hospitales el que denunció o dio aviso al personal de seguridad pública o a las fiscalías o procuradurías locales. La mayoría de estos casos concluyeron porque se solicitó el cierre por falta de actividad procesal por parte de las fiscalías o por no acreditarse los elementos del delito.

«El fenómeno de la criminalización por parte del personal de salud tiene consecuencias graves. La percepción de que las personas que decidieron abortar han cometido un delito solo las somete a escrutinio y las coloca bajo sospecha, sino que pone en riesgo la calidad de la atención médica que reciben. Al privilegiar los temas legales, la participación y las actividades del personal ministerial antes, durante y después de la atención médica, se puede afectar la recuperación de las personas investigadas» -Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) en «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México»

No obstante, las barreras para acceder al aborto por parte de las instituciones de salud, así como su criminalización por el personal terminan por vulnerar los derechos humanos de las mujeres, representando uno de los mayores obstáculos para que el aborto sea aceptado socialmente como un servicio de salud.

Los obstáculos

Según señala GIRE, esta criminalización contra mujeres, además de representar una violación a los derechos humanos también ha generado incremento en las carpetas de investigación por el delito de aborto en casos como cuando una mujer aborta fuera del límite de las 12 semanas de gestación incluso cuando es involuntario.

Otra barrera para las mujeres persiste en varias entidades del país donde aún no se ha despenalizado hasta las 12 semanas de gestación, pese a la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2021. Actualmente, los estados de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Zacatecas, San Luis Potosí, Jalisco, Hidalgo, Michoacán, Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Hidalgo, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, ya despenalizaron el aborto hasta las 12 semanas.

Por otro lado, 8 entidades mantienen vigente la penalización de la Interrupción del Embarazo (ILE): Durango, Guanajuato, Morelos, Nuevo León, Querétaro, Sonora, Tamaulipas y Tlaxcala, y se tiene el caso extraordinario de Aguascalientes donde el aborto sólo está permitido hasta las 6 semanas de gestación. Esta disparidad territorial refleja un acceso desigual al derecho, y aunque la legalidad no reduce la práctica del aborto, su criminalización obliga a muchas mujeres a interrumpir su embarazo en condiciones clandestinas, vulnerando sus derechos humanos e incluso su vida.

A eso se añade la objeción de conciencia, ya que permite que personal médico se niegue a practicar abortos por motivos religiosos o morales. Aunque las leyes mexicanas establecen que los servicios de salud deben garantizar personal disponible que no objete, en la práctica esto no siempre se cumple. También hay una grave falta de capacitación técnica y ética en el personal médico, lo cual es fundamental para ofrecer una atención segura, profesional y basada en derechos humanos. Esta carencia limita la calidad del servicio y dificulta el acceso oportuno al procedimiento.

La falta de infraestructura adecuada es otra barrera importante, especialmente en hospitales públicos ubicados en zonas rurales o marginadas, donde no existen los insumos básicos, medicamentos o espacios físicos apropiados para realizar abortos. La centralización de clínicas especializadas en capitales estatales deja en desventaja a las mujeres que viven en comunidades alejadas o indígenas, pues implica un esfuerzo económico, logístico y emocional adicional. A esto se suman los trámites burocráticos arbitrarios e ilegales que muchos centros de salud exigen, como permisos notariales, autorizaciones familiares, valoraciones médicas o psicológicas innecesarias, e incluso periodos obligatorios de “reflexión”, todos los cuales constituyen formas de violencia institucional.

Por otro lado, las barreras socioculturales también juegan un papel fundamental. El estigma social alrededor del aborto genera culpa, vergüenza y discriminación hacia las mujeres que deciden interrumpir su embarazo. La desinformación sobre salud sexual y reproductiva, y en particular sobre la seguridad del aborto, contribuye a que muchas mujeres no conozcan sus derechos ni las opciones médicas seguras disponibles. Finalmente, los factores económicos limitan el acceso a anticonceptivos, medicamentos como el misoprostol o la mifepristona, o servicios clínicos adecuados, dejando fuera a las mujeres con menos recursos.

A esto se añade los impedimentos de instituciones para abortar en casos de violencia sexual, desobedeciendo la NOM-46. Esta institución ha establecido una norma interna que impone requisitos adicionales —como ultrasonidos, opiniones jurídicas o testigos— que obstaculizan el acceso al procedimiento. Este conflicto refleja una serie de barreras institucionales que persisten incluso en estados donde el aborto ya fue despenalizado.

Debido a estos factores que han sido denunciados en reiteradas ocasiones por la marea verde, no se puede invisibilizar la criminalización de las mujeres que abortan, siendo este uno de sus derechos sexuales y reproductivos. Por ello, el Estado mexicano no puede negar que aún existan mujeres encarceladas o procesadas penalmente por interrumpir su embarazo.