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10/04/2025

Se agudizan barreras para acceder al aborto ante avance de grupos conservadores en AL: IPAS

 

Caballero advirtió que la situación es especialmente negativa en zonas de Centroamérica como Haití, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, países donde existen leyes completamente restrictivas del aborto, con una prohibición absoluta pese a que debería ser considerado un derecho y un servicio de salud.

La situación se agrava por el autoritarismo presente en la región, lo que endurece aún más las restricciones al aborto, pues explicó que estos grupos han logrado desestabilizar democracias que ya eran frágiles.

La oposición de estos grupos a la interrupción legal del embarazo, provoca que los abortos se realicen en condiciones inseguras, convirtiéndose en una de las principales causas de mortalidad materna en América Latina y el Caribe. Al no existir contextos seguros, las mujeres se ven obligadas a recurrir a procedimientos inseguros y sin acompañamiento.

Es por ello, subrayó la especialista, que la criminalización del aborto no reduce el número de procedimientos, algo que está comprobado; sin embargo, sí aumenta los abortos inseguros y profundiza las desigualdades en salud pública.

En América Latina y el Caribe, la mortalidad materna figura entre las tres principales causas de muerte en adolescentes de 15 a 19 años. Para las menores de 15, el riesgo de morir por complicaciones relacionadas con el embarazo es hasta tres veces mayor que en mujeres mayores de 20. A esta cifra se suma un dato alarmante: cada año, unas 670 mil adolescentes de entre 15 y 19 años se someten a abortos inseguros en la región.

“Entonces, es ahí donde el Estado incumple con su obligación de garantizar el derecho a la salud y a la vida de las mujeres y pues lamentablemente son muchas muertes que pueden per prevenirse”.

Despenalizar y legalizar el aborto

En Costa Rica, Venezuela, Guatemala, Paraguay y Perú, el aborto solo es legal cuando la vida o la salud de las mujeres corre riesgo. Brasil y Chile permiten, además, la interrupción en casos de violación o cuando existen problemas graves que impedirían el desarrollo adecuado del feto. 

En América Latina y el Caribe, siete países han despenalizado el aborto en su totalidad: Cuba, Argentina, Colombia, Uruguay, Guyana, Guyana Francesa y Puerto Rico. No obstante, casos como el de México demuestran que la despenalización a nivel federal no garantiza por si misma un acceso real y seguro.

En México, es parcial el acceso, pues 8 de sus 32 estados aún es ilegal interrumpir un embarazo, y en las 24 entidades donde está despenalizado no se garantiza un acceso pleno y seguro, ya que persiste la criminalización, falta de medicamentos, el estigma y la discriminación.

Frente a esta situación, Caballero explicó que no basta con despenalizar el aborto; también es necesario legalizarlo, es decir, dotarlo de todas las condiciones institucionales y presupuestarias que garanticen su acceso seguro.

Por ejemplo, en Costa Rica la situación es particular: aunque el aborto terapéutico es legal, persiste un fuerte estigma social y la institucionalidad en salud está debilitada, lo que impide que el aborto se considere un servicio de salud plenamente accesible. La legislación permite el procedimiento, pero no existen las condiciones institucionales necesarias para garantizarlo.

Otro caso es Argentina, donde si bien existe una regulación amplia en materia de aborto, la institucionalidad se ha visto debilitada y empobrecida, lo que dificulta que el servicio sea plenamente accesible para quienes lo necesitan.

Brechas imposibilitan acceso

Liliana Caballero de IPAS explicó que las brechas económicas, étnicas y geográficas convierten al aborto seguro en un derecho inaccesible para la mayoría de la población, perpetuando un sistema en el que solo las personas más privilegiadas, o quienes viven en contextos que les permiten un acceso más consciente y cercano a los derechos pueden decidir de manera libre y segura sobre sus cuerpos; lamentablemente, ese no es el estándar.

Estas desigualdades no solo afectan el acceso al aborto, sino también otros derechos relacionados, como la educación y la información sobre sexualidad. Además, las desigualdades inciden en el acceso a los anticonceptivos.

Aunque en algunos países el acceso no es tan complejo, en otros, como Honduras, la situación refleja el poder de los grupos antiderechos sobre esta agenda. Tras la llegada del gobierno de Xiomara Castro, del Partido Libre, se promovió políticamente la pastilla de anticoncepción de emergencia como opción para las mujeres. Sin embargo, frente a la presión de sectores conservadores, se interpusieron recursos judiciales que limitaron nuevamente su acceso.

Actualmente, en Honduras no está permitida la comercialización ni la distribución de la pastilla de anticoncepción de emergencia. Esto evidencia la marcada diferencia entre los países más garantes y los más restrictivos en materia de derechos reproductivos.

Además, Caballero indicó que en varios países de la región, como Paraguay, Perú, Argentina y El Salvador, los gobiernos autoritarios han impuesto restricciones legales y fiscales a las organizaciones de la sociedad civil, censurando, criminalizando y persiguiendo a quienes defienden derechos humanos.

 Esto dificulta la participación política y el debate público de la ciudadanía en general en torno a temas como el aborto, explicó.

Ante ello, finalmente concluyó la defensora, la importancia de invitar al movimiento feminista mexicano a mirar el contexto regional y entender cómo se sitúa México dentro de América Latina y el Caribe. 

“Hacemos un llamado a la solidaridad feminista, a la solidaridad transfronteriza y a la solidaridad entre los diferentes movimientos, porque ante esta embestida conservadora y autoritaria, el movimiento feminista es la primera línea de defensa de las democracias”, finalizó.

Presentan “AbortoACA”, plataforma que acompaña a centroamericanas que interrumpan embarazo

 

En la región centroamericana, el panorama para las mujeres es devastador. En El Salvador, Honduras y Nicaragua, el aborto está penalizado en todas las circunstancias; mientras que en Costa Rica, Guatemala, Panamá y Belice solo se permite bajo ciertas excepciones, como riesgo de perder la vida para la madre, violación, inviabilidad fetal o factores socioeconómicos.

Ante este contexto adverso, se decidió formar “AbortoACA”, una plataforma digital que funcionará como enlace entre las acompañantas mexicanas y las mujeres centroamericanas que decidan abortar desde casa. Dentro del sitio web podrán encontrar diversidad de recursos informativos y acompañamiento vía WhatsApp.

Es por ello que la defensora Verónica Cruz Sánchez, , detalló que desde México, donde existe mayor amplitud para acceder al aborto, se vuelve indispensable que desde este territorio, junto con grupos de derechos humanos, incidan dentro de los territorios restrictivos, para evitar que los Estados impongan su ley.

Asimismo, explicó que esta plataforma permitirá cuantificar cuántas mujeres centroamericanas buscan acceder al aborto, ya que, ante contextos de autoritarismo, resulta complejo obtener cifras actuales que reflejen con precisión el panorama de cada país.

En entrevista para Cimacnoticias, Martha Paola Fernández, acompañanta en Guanajuato, señaló que uno de los principales propósitos de “AbortoACA” es brindar información veraz y libre de estigmas, pues aún circulan contenidos que reproducen miedo y culpa en las mujeres que buscan acceder a este procedimiento.

La falta de acceso a información adecuada, explicó Fernández, no solo implica un riesgo físico, sino también emocional, ya que muchas mujeres enfrentan mensajes que las hacen sentir culpables.

Por ello, destacó que las acompañantas tienen un papel fundamental: verificar la información que proporcionan y asegurar que todas aquellas que recurran al servicio cuenten con espacios dignos para acceder al aborto, incluso a la distancia.

“Los espacios dignos no significan necesariamente acudir a un hospital, sino que incluso desde casa se pueda abortar con toda la información y herramientas necesarias para vivir el derecho como tal”, puntualizó Fernández.

Además, explicó que cada acompañamiento es particular, ya que las necesidades varían: “Habrá mujeres que solo necesiten la información y lo harán solas en su casa, pero hay otras que requieren muchísima información previa”, mencionó Fernández.

En esa misma línea, la defensora Vanessa Jiménez Rubalcava, acompañanta en La abortería desde hace 9 años, explicó que el asesoramiento también brinda contención emocional. En su experiencia, muchas mujeres llegan nerviosas, pero tras recibir apoyo muestran una “sensación de alivio”.

“Por eso es importante hacer redes. Que sepan que estamos mujeres detrás de esto, que somos públicas, que hemos dado la cara y así darles certeza”, expresó Jiménez.

Si bien la incidencia del movimiento feminista y de los grupos de derechos humanos es vital, Jiménez subrayó que es igualmente necesario exigir que el aborto sea eliminado de todos los códigos penales, ya que sigue siendo el único servicio de salud criminalizado.

Fernández añadió que el hecho de que los Estados continúen obstaculizando el acceso al aborto en Centroamérica constituye un acto de tortura, contrario a lo estipulado por organismos internacionales, que lo reconocen como una grave violación a los derechos humanos.

Además, enfatizó que esta criminalización amplía la deuda histórica de injusticias reproductivas en la región. Resaltó que, aunque los gobiernos insistan en prohibirlo, eso no impedirá que las mujeres busquen acceder al aborto ni frenará la labor de las acompañantas.

El aborto en Centroamérica 

La Comisión de Género del Comité Regional de Promoción de la Salud Comunitaria de Centroamérica advirtió que las restricciones en torno al aborto no impactan de la misma manera a todas las mujeres. Las más afectadas son aquellas en situación de pobreza, las mujeres rurales e indígenas, así como niñas y adolescentes, quienes enfrentan mayores obstáculos para acceder a servicios de salud reproductiva. 

En Honduras, los retrocesos en materia de derechos sexuales y reproductivos golpean con fuerza a mujeres, niñas y adolescentes. Entre 2010 y 2022 se registraron 12 mil 367 partos en niñas de entre 10 y 14 años, la mayoría producto de violencia sexual. A ello se suman 142 mil 427 embarazos adolescentes contabilizados entre 2018 y 2023.

El aborto, prohibido en todas las circunstancias, empuja a miles de mujeres a recurrir a prácticas clandestinas que ponen en riesgo su vida. En 2018, el 6.3% de las muertes maternas estuvieron relacionadas con abortos inseguros. Pese a que la anticoncepción de emergencia fue despenalizada, su acceso sigue siendo limitado. Además, la reforma constitucional blindó la prohibición del aborto, cerrando la puerta a cualquier debate legislativo.

Desde El Salvador, el aborto está prohibido desde 1998, incluso en casos de violación, incesto, inviabilidad fetal o riesgo para la vida de la madre. Las consecuencias son graves: entre 1999 y 2019, alrededor de 181 mujeres fueron procesadas por abortos o emergencias obstétricas y, en la última década, 73 fueron condenadas por homicidio agravado con penas de hasta 50 años de prisión. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2022 se registraron 10 mil 352 embarazos en niñas y adolescentes, un promedio de 28 al día, de los cuales 496 correspondieron a menores de 14 años.

Durante 2023, más de 8 mil 300 niñas y adolescentes recibieron control prenatal en hospitales públicos, mientras que el 20% de los embarazos en el país continúan ocurriendo en adolescentes de entre 10 y 19 años. Tan solo en enero de 2024, el Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia (Conapina) reportó 295 embarazos en niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años, muchas violentadas por familiares o “compañeros de vida”.

Por otro lado, Nicaragua penalizó totalmente el aborto desde 2006 y a partir de ese momento se incrementaron los abortos clandestinos y con ello la mortalidad materna, que afecta principalmente a mujeres pobres, rurales y afrodescendientes. Antes de la reforma, el aborto terapéutico, es decir, por razones médicas, estaba permitido en casos de riesgo de vida, pero hoy ni siquiera esa excepción es legal. Pese a las campañas impulsadas por feministas y organizaciones de derechos humanos, no hay avances legislativos.

En Guatemala, las mujeres indígenas enfrentan violencia obstétrica y discriminación en los servicios de salud, especialmente cuando son atendidas por comadronas. La falta de respeto a su cultura provoca consecuencias psicológicas como depresión postparto, ansiedad y estrés. Aunque el problema es recurrente, no existe una legislación que sancione la violencia obstétrica; incluso, muchos profesionales de salud rechazan reconocer el término.

Finalmente, Costa Rica también registra retrocesos. El actual gobierno ha intentado derogar el Decreto Ejecutivo #42113, que regula la interrupción terapéutica del embarazo desde 2019. Además, partidos políticos impulsaron mociones para frenar su aplicación, mientras sectores religiosos intensifican la oposición al derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos con apoyo del Ejecutivo.

Aunque el panorama de cada país es distinto, lo que une a todos es la existencia de barreras comunes y la falta de apoyo estatal, factores que continúan perpetuando las violencias contra las mujeres.

9/27/2025

CDMX, con el mayor número de carpetas de investigación contra mujeres por abortar

 

De acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) muestran que entre abril de 2007 a junio de 2024 se llevaron a cabo 277 mil 268 interrupciones legales del embarazo (ILE) en el sector público del país y de ellos el 68% ocurrieron en la capital.

De acuerdo con GIRE, la criminalización del aborto afecta a todas las mujeres que, bajo diferentes razones y circunstancias, tienen un embarazo no deseado y deben llevar a cabo un aborto fuera de la ley, continuar con el proceso o enfrentar maltrato por parte del personal de salud cuando solicitan el servicio estando dentro del marco legal. No obstante, quienes llevan a cabo la interrupción son las más señaladas y afectadas, por ello, la organización apuntó que es necesario conocer quiénes, cuántas y las circunstancias en las que ocurre la criminalización.

A través de varias solicitudes de información dirigidas a autoridades de procuración e impartición de justicia de la Ciudad de México para conocer las denuncias, juicios, sentencias y personas en prisión por abortar, encontraron diversos patrones contrarios a estándares internacionales. Los hallazgos dan cuenta que, pese a la despenalización parcial en 2007, las mujeres continúan siendo criminalizadas lo que implica un desgaste físico, económico y emocional, así como repercusiones en su vida personal.

Otros datos presentados en el informe «Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México» señalan que entre 2015 y 2022, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) documentó 945 carpetas de investigación en la capital del país. A esto se suman las 412 carpetas registradas entre 2021 y 2025. Según esta información, la Ciudad de México sería una da las cuatro entidades que concentran el 56% de carpetas de investigación por el delito de aborto a nivel nacional.

A nivel nacional se encontró que existen 68 personas en prisión preventiva por el delito de aborto, de las cuales 14 son mujeres y 4 acontecieron en la Ciudad de México. Las ocasiones en las que se ejerció la acción penal para abrir la investigación fueron 412, donde 145 eran mujeres y 52 sucedieron en la capital (43 aborto forzado y 9 con consentimiento), encabezando así esta etapa de una investigación junto con Coahuila.

En cuanto al número de sentencias por el delito de aborto fue de 142 en México (99 condenatorias y 15 absolutorias), es decir, cuando se emite el fallo, de los cuales 32 se emitieron contra mujeres, diez de ellas sucedieron en la capital (2 mujeres, 7 hombres y un de la que se desconoce el sexo).

CIMAC Foto: Arantza Díaz

Aunque GIRE señala que los datos sobre la Ciudad de México se relacionan con su densidad de población también especifica que la despenalización parcial bajo plazos establecidos o razones especificas dan cabida a la apertura de carpetas de investigación. Por ello, señalaron que la única manera de eliminar la criminalización es con la despenalización total y que el único medio por el que sea regulado fuera a través del ámbito salud.

Para la organización, mientras el aborto permanezca en los códigos penales como un delito, la criminalización continuará, ya que contribuyen a reforzar el control, vigilancia y estigmatización hacia las mujeres. Por ejemplo, promover que sean denunciadas, imponer barreras significativas para obstruir el acceso al servicio o limitar su autonomía y derechos reproductivos. «Es por ello que el sistema punitivo no debe elegirse como vía para regular un servicio de salud como el aborto», sentenció GIRE.

«Eliminar el aborto de los códigos penales es fundamental para descartar procesos penales y erradicar la criminalización social y la que sucede al interior de los servicios de salud. La penalización de este servicio incumple con la obligación del Estado de respetar, proteger, garantizar y promover el derecho a la salud, pues desincentiva su prestación. Es por esto que lograr materializar la despenalización total del aborto en México sería un hito histórico que marcará un antes y un después en la lucha por la justicia reproductiva» -Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE)

Cabe recordar que cuando el aborto está legalmente restringido o no, la probabilidad de que una mujer se someta a este procedimiento es la misma. En cambio, penalizarlo conlleva a abortos inseguros y peligrosos que causan morbilidad o mortalidad al no contar con personal calificado y condiciones higiénicas adecuadas.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, en países restrictivos, 3 de cada 4 abortos se practicaron en condiciones inseguras, mientras que el Estados donde ya es legal 9 de cada 10 abortos se practican de forma segura.

Ciudad de México, la puerta que dio paso a la despenalización en el país

El 24 de abril de 2007, se aprobó la reforma legal que despenalizó el aborto hasta las 12 semanas de gestación por la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal. En dicha reforma se especificó que, las mujeres podían abortar de manera voluntaria hasta las doce semanas de gestación, además de poder contar con servicios gratuitos, seguros, informados y libres de discriminación.

Esto significó un logro para las mujeres y más tarde, se confirmó con la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cuando resolvió la Acción de Inconstitucionalidad 146/2007 en el que dejó firme la posibilidad de interrumpir el embarazo de manera voluntaria. Sin embargo, ha tomado más de una década para que el resto de las entidades del país se unieran y modificaron sus legislaciones. 

En septiembre de 2021, el Máximo Tribunal resolvió la Acción de Inconstitucionalidad 148/2017 en la que declaró inconstitucional la criminalización absoluta del aborto y se pronunció en favor de garantizar el derecho de las mujeres a decidir sin enfrentar consecuencias penales. Esta decisión sentó un precedente clave respecto del derecho a la autonomía reproductiva en el país.

Además, la SCJN resolvió la Acción de Inconstitucionalidad 54/2018 en la que estableció que las instituciones de salud deben contar con personal suficiente para garantizar el acceso efectivo a la ILE y que la objeción de conciencia no puede invocarse cuando la vida o la salud de la persona usuaria estén en riesgo.

Posteriormente, en 2023, el Amparo en Revisión 267/2023 declaró la invalidez total de los Artículos 331 y 332, así como de porciones normativas de los Artículos 330, 333 y 334 del Código Penal Federal, al considerar que vulneraban los derechos humanos de las mujeres reconocidos en la Constitución. Este fallo también estableció que las instituciones federales de salud tienen la obligación de proporcionar servicios de aborto en todo el país y que las entidades deben modificar sus Códigos.

Otro de los avances fue que se determinó que las instituciones de salud deben contar con personal suficiente y capacitado para garantizar el acceso efectivo a la ILE. En febrero de 2025, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) emitió el Acuerdo que garantiza la aplicación del procedimiento para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) que, por primera vez, garantiza la aplicación de dicho procedimiento en sus unidades médicas.

Hasta este 2025, ya son 23 entidades federativas donde el aborto está despenalizado, ellas son: Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Veracruz, Yucatán, Zacatecas.

En México ¿Cuántas entidades han despenalizado el aborto en 2025? – cimacnoticias.com.mx

«El acontecimiento», autobiografía de un aborto clandestino en tiempos de prohibición

Annie Ernaux es una escritora y profesora de literatura moderna francesa de 84 años de edad. En 2022 recibió el Premio Nobel de Literatura en reconocimiento de sus obras, las cuales no solo se basaron en momentos específicos de su vida, sino también muestra reivindicaciones sociales. De esta forma, se convirtió en la 17° mujer en ganar el premio en esta categoría.

El acontecimiento es una historia que se sitúa cuando Annie asiste al Hospital Lariboisière para una revisión médica, pues sospecha que tiene una enfermedad. Cuando el doctor le notifica que sus exámenes dieron negativo, sintió alivio, pero se da cuenta que vivió ese momento de la misma forma que en 1963 cuando un doctor le confirmó que estaba embarazada siendo ella una estudiante.

En aquella época, Annie cursaba la carrera de Filología lejos de su hogar, específicamente en la Universidad de Ruan, capital de Normandía en Francia. Aunque no tenía una relación formal con nadie, sí mantenía relaciones sexuales a principios de octubre con un estudiante de Ciencias Políticas a quien había conocido en vacaciones. Al finalizar el mes, la escritora ya se había separado del estudiante y cuando le hizo saber de su decisión, felicitó la acción dejándola en el abandono por completo en el proceso.

Annie reconstruyó su historia gracias a pequeñas anotaciones en su diario personal. A través de su obra, Annie describe el motivo que la llevó a tomar la decisión, el camino para encontrar quien le practicara el aborto, los intentos de la sociedad por detenerla hasta las complicaciones que tuvo en el proceso: «llevo años dándole vueltas a este acontecimiento en mi vida. Cuando leo en una novela el relato de un aborto, me sumerjo en una emoción sin imágenes ni pensamientos, como si las palabras se transformaran instantáneamente en una sensación violenta.», escribe en su novela.

La escritora es una de millones de mujeres en el mundo que han tenido que abortar desde la clandestinidad ante la falta de servicios para hacerlo de forma segura y cuya historia quedó guardada en el silencio hasta que escribió sobre ella cuando en Francia dejó de ser un delito. No obstante, a más de 60 años en que Annie experimentó «el acontecimiento», el panorama se mantiene para algunas regiones del mundo.

Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinaron que cada año ocurren 73 millones de abortos en todo el mundo. El 61% de los embarazos no son deseados y de ellos solo el 29% se interrumpen voluntariamente, no obstante, el 45% de los abortos se realizan en condiciones peligrosas y el 47% de esta práctica ocurren en países en vías de desarrollo como América Latina y África.

Según apunta la OMS, el aborto es seguro cuando se práctica con las condiciones adecuadas, personal médico capacitado y bajo los métodos recomendados. La problemática llega cuando a una mujer, que desea interrumpir el embarazo, se le niegan la prestación de servicio oportunos, seguros, asequibles, de calidad, respetuosos, no discriminatorios y a una distancia razonable.

En consecuencia, puede verse afectada su salud al tener que recurrir a métodos clandestinos y poco seguros. Cada año, entre el 4.7% y el 13.2% de las muertes maternas se deben a un aborto peligrosos. Otras estimaciones de la organización apuntan que cada año se atienden en los hospitales 7 millones de mujeres para atender las complicaciones de un aborto peligroso, pero la cifra podría ser mayor en los países en vías de desarrollo.

Pese a las restricciones en diferentes Estados donde no se permite el aborto bajo ninguna circunstancia o solo en situaciones diferenciadas lejos del derecho a decidir, la OMS señala que en países restrictivos 3 de cada 4 abortos se practican en condiciones inseguras, mientras que en países donde ya es legal, 9 de cada 10 abortos se realizan de manera segura.

Cuando el aborto está legalmente restringido o no, la probabilidad de que una mujer se realice este procedimiento es la misma. Su prohibición no se traduce en menos abortos y más natalidad. En cambio, penalizarlo conlleva a abortos inseguros y peligrosos que causan morbilidad o mortalidad al no contar con proveedores calificados y condiciones higiénicas adecuadas.

El camino hacia la despenalización en Francia

En la década de los sesenta del siglo XX, el aborto era considerado un delito, ya que en 1920 se instauró una ley que prohibía la anticoncepción y el aborto. De acuerdo con el artículo “Mi cuerpo es mío. La constitucionalización del aborto en Francia y México”, fue hasta 1975 cuando Francia se convirtió en uno de los primeros países en Europa en despenalizar la interrupción del embarazo.

La entonces ministra de Salud, Simone Veil, promovió su legalización hasta la décima semana de embarazo, de esta manera nació la Ley Veil y en 2022, se creó una reforma para extender el límite hasta las 14 semanas de embarazo. Un año antes de la despenalización, Simone Veil señaló que la ley tenía como objetivo “poner fin a una situación de desorden y de injusticia y aportar una solución mesurada y humana a uno de los problemas más difíciles de nuestro tiempo”, refiriéndose a la práctica de abortos clandestinos que provocó la muerte de miles de mujeres ante la falta de servicios seguros.

Veil también impulsó una ley para promover los subsidios otorgados en relación con la guardería, denominado coloquialmente “de huérfanos” para ser referencia a las hijas e hijos de madres autónomas. El proyecto apeló por las pensiones de maternidad y las condiciones de préstamo para las parejas jóvenes, no obstante, una minoría solicitó la revisión de la normativa y se determinó que se respetaba la libertad de las personas para terminar con el embarazo por razones justificadas sin violar algún principio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Debido a la regresión de derechos humanos que se vivió en Estados Unidos cuando en 2023 se revirtió la jurisprudencia para reconocer la libertad reproductiva llamada Ley Roe vs Wade que permitía a las mujeres abortar en el paso. Gracias al fallo Dobbs vs Jackson Women’s Health, la Suprema Corte consideró que la Constitución Federal no contemplaba el derecho al aborto, ya que no se desprendía de la interpretación histórica de este documento el cual se construyó a través de una visión conservadora.

Ante este panorama, en 2024, durante el gobierno de Emmanuel Macron se incluyó la especificación de “la libertad garantizada para interrumpir el embarazo” en la Constitución de Francia. Esto permitió visibilizar que, los derechos reproducidos de las mujeres podrían ser amenazados bajo cambios jurisprudenciales regresivos. La iniciativa se aprobó por el Congreso de Francia en Versalles con 780 votos a favor, 72 en contra y 60 abstenciones.

Directorio feminista de acompañantas para abortar de forma confidencial y segura

 

Decidir interrumpir un embarazo no es una decisión sencilla, como tampoco lo es llevar a cabo este proceso en varios estados del país, donde el aborto continúa siendo sancionado en los códigos penales. Para brindar calma y certeza las mujeres han creado redes, desde donde se acompañan unas a otras.

El aborto es un procedimiento que está cargado de mitos y estigmas, mismos que provocan temor entre las mujeres que lo vislumbran como una opción. Este miedo se incrementa en estados donde la interrupción del embarazo se continúa criminalizando, aún cuando en 2021 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional criminalizar el aborto, por lo que ninguna mujer debería ir prisión por decidir sobre su cuerpo.

CIMACFoto: Andrea Franco

Hay organizaciones que te brindan acompañamiento confidenial, seguro y gratuito si deseas interrumpir tu embarazo. Aquí te dejamos algunas de ellas:

Fondo María

El Fondo de Aborto para la Justicia Social MARIA surgió el 28 de mayo de 2009, luego de la legalización del aborto hasta la semana 12 en la Ciudad de México. Desde entonces brindan apoyo financiero, emocional y logístico a mujeres de todo el país que buscan interrumpir su embarazo. 

Sus teléfonos son:  800 832 73 11 / 55 52 43 50 54 

Con un horario de atención de Lunes a Jueves de 10 am a 4 pm

Sitio web: fondomaria.org

Las Libres

Organización feminista fundada en el 2000. Desde ese año brindan asesoría a mujeres y niñas víctimas de violencia, también acompañan a mujeres para que accedan a un aborto seguro.

Correos electrónicos: atencion@laslibres.org.mx / laslibres@laslibres.org.mx /  laslibres@hotmail.com 

Sitio web: laslibres.org.mx

También puedes usar la APP informativa “Libres”, donde recibirás el primer acercamiento si buscas acceder a un aborto. Aquí puedes consultar el manual para poder descargarla. 

Red Compañera 

“Es un espacio de articulación regional de organizaciones, redes y colectivas feministas y lesbofeministas que acompañan a mujeres, niñas y a otras personas a abortar de manera segura, cuidada y libre de todas las formas de violencias. Son 21 grupas de 15 países de América Latina y El Caribe”, se lee en la descripción de la red. Entre los países donde se encuentra también está México. 

Si quieres recibir acompañamiento de Red Compañera escribe a: comunicaciones@redcompafeminista.org

Red Necesito Abortar

Conformada por un grupo de mujeres que brindan acompañamiento para que las mujeres vivan un aborto libre, seguro y tranquilo desde sus hogares. 

“Nos comprometemos en que cada acompañamiento se viva desde el respeto a la decisión de cada mujer, formando vínculos de confianza y compartiendo información verídica que pueda generar tranquilidad y seguridad a las mujeres en su proceso de aborto”, explican.

Puedes contactarlas por medio de su correo electrónico necesito.abortar.nl@gmail.com o a través de sus redes sociales:

Facebook Necesito Abortar México

Twitter @AbortarNecesito 

Instagram Necesito Abortar México

Fotografía: Cortesía Maricela Montero, miembra de la colectiva michoacana Incendiarias

Las Borders

Desde 2017, la organización brinda acompañamiento y asesoría a cualquier mujer que decida abortar en México y en otras partes de América Latina y el Caribe. 

“Buscamos promover la autonomía corporal, el empoderamiento, la sororidad, el respeto a la diversidad, y la constante reivindicación de nuestros Derechos Sexuales y Reproductivos”, destacan Las Borders.

Puedes escribirles al correo electrónico: lasborders@gmail.com o vía Facebook Las Borders – Acompañamiento de aborto seguro

Colectiva DECIDE

Desde Colima, este grupo brinda apoyo y acompañamiento a mujeres en la decisión de interrumpir su embarazo. 

Puedes contactarlas a través de: 312-113-1989 / 312-116-7883 / 312-107-3849

Facebook: Colectiva Decide 

Colectiva Bloodys y Projects

Es una red de mujeres surgida en Tijuana, Baja California, donde se difunde información sobre temas como aborto, menstruación, salud y educación sexual, violencia de género, y violencia médica hacia las mujeres.

El aborto y en específico el acompañamiento es uno de sus puntos clave. Si requieres acompañamiento escribe a abortoseguro.tj@gmail.com o comunícate al 5534458998

Las Centinelas

Otra red de acompañamiento a mujeres que han decidido interrumpir su embarazo de manera legal y segura. Para lograrlo la red recolecta medicamentos para abortar y capacita a acompañantes en Mexicali, Baja California.

Puedes contactarlas a través del correo centinelasredacompanamiento@gmail.com vía Facebook Las Centinelas, Red de Acompañamiento por el Derecho a Decidir o al número 686 345 57 58. 

Morras Help Morras

Además de ofrecer talleres sobre prevención de violencia obstétrica y derechos sexuales y reproductivos, la colectiva también acompaña a mujeres que desean interrumpir su embarazo. 

Puedes llamarlas al 449 148 6945 o encontrarlas en sus redes sociales:

Facebook Morras Help Morras

Twitter @helpmorras

Tú decides, ellas te acompañan.

¿Aborto?: Así actúa el misoprostol en nuestros cuerpos

 

Para entender todo esto, primero debemos saber cómo funciona el misoprostol. De acuerdo con Ipas México (una organización que trabaja a favor de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las mujeres), el miso es usado como medicamento abortivo junto con la mifepristona debido a que provoca contracciones en el útero y, al mismo tiempo, hace que el cuello uterino se agrande y se dilate. 

Ambos movimientos ayudan a eliminar el tejido gestacional (es decir, el producto del embarazo) y a expulsarlo poco a poco en forma de coágulos y sangrados. Por otro lado, estos movimientos son los mismos que experimentamos antes o durante los días de sangrado del ciclo menstrual. De ahí que, al tomar misoprostol, una mujer pueda sentir cólicos muy fuertes, aunque cabe destacar que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) —quien ha reconocido la efectividad y la seguridad del misoprostol—, la intensidad de estos dolores dependerá de diversos factores.

El misoprostol actúa directamente en nuestro útero provocando contracciones que pueden ser muy intensas. Fotografía: Pexels

Entre dichos factores se encuentran la dosis recomendada y la edad y el peso de quien toma el medicamento, así como las semanas de embarazo que presente. Respecto a esto último, Ipas México explica que el uso de misoprostol es más seguro y menos doloroso cuando se toma dentro de las 10 primeras semanas de embarazo. Cuando se toma entre las 11 y las 13 es mejor hacerlo con acompañamiento médico, pues pueden presentarse síntomas de gran intensidad debido al esfuerzo que hará nuestro cuerpo ante la presencia de más tejido gestacional.

Pero, más allá de los cólicos, los efectos provocados por el misoprostol pueden incluir vómitos, diarrea, náuseas, escalofríos y dolor de cabeza. Si decides abortar con misoprostol y presentas alguno de estos efectos, ¡no te alarmes tan pronto! Es algo común si tomamos en cuenta los otros usos del misoprostol en la medicina. ¿Sabes cuáles son?

¿Por qué el misoprostol provoca diarrea y otros efectos en nuestro sistema digestivo?

Incluso desde antes de emplearse como método abortivo, el misoprostol ha sido utilizado como tratamiento para las úlceras gástricas y pépticas, aquellas lesiones que aparecen en el interior del estómago o en la parte superior del intestino delgado.

Esto se debe a que el misoprostol inhibe la producción de ácido gástrico y aumenta la producción de moco y de bicarbonato para proteger el sistema digestivo. Además, disminuye la producción de peptina, una enzima relacionada con la acidez del estómago en el proceso digestivo. 

Cuando se utiliza como método para abortar, el misoprostol puede tomarse vía oral junto con la mifepristona o introducirse en nuestro organismo por el canal vaginal. En el primero de los casos —el más común—, la dosis usualmente aplicada según Ipas México consiste en tres tomas de cuatro pastillas cada tres horas. Al ser tomado en dosis altas, es común entonces que el miso tenga efectos notorios en el aparato digestivo como los vómitos y la diarrea, los cuales pueden intensificarse gracias a las contracciones uterinas. 

Aunque estos efectos son normales, de acuerdo con Ipas México, debes tener cuidado si la diarrea y el vómito —que pueden estar acompañados por una sensación de náusea— persisten después de 24 horas de haber tomado la última dosis de misoprostol.

Otras señales de alerta después de tomar el miso

Ipas México también te recomienda acudir con una médica o un médico si tienes sangrados muy abundantes durante una o dos horas después haber consumido misoprostol. Pero, ¿qué es abundante? La organización te recomienda tomar como referencia las toallas sanitarias “maxi” o para flujo súper abundante. Si llenas cuatro de ellas en un periodo de una a dos horas, entonces es una señal de alerta. De igual forma, si tienes un dolor abdominal intenso que no cede con el uso de ibuprofeno, es mejor que solicites atención médica.

Según lo analizado por diferentes especialistas en el artículo «Misoprostol como método de interrupción del embarazo, una alternativa económica», este dolor es de los más comunes entre las mujeres que utilizan el misoprostol para abortar. No obstante, si la molestia no desaparece con tomar un ibuprofeno para desinflamar, el dolor puede estar indicando un riesgo. Ipas México nos explica que una posible causa de este dolor persistente puede ser un embarazo ectópico —es decir, un embarazo fuera del útero que puede haberse implantado en las trompas de Falopio o en otra parte del aparato reproductivo—.

Aunque el dolor abdominal es normal tras la toma de misoprostol, si es incontrolable puede ser un síntoma de alerta. Fotografía: Pexels

Otras señales de que deberías ir al médico tras haber tomado miso son los escalofríos y la persistencia de fiebre por más de cuatro horas seguidas; también, un mareo muy intenso sin necesidad de que haya vómito o diarrea, desmayos y flujo vaginal con olor desagradable.

De igual manera, es recomendable acudir con la o el especialista si no hay sangrado después de que hayas tomado todas las dosis de misoprostol que te indicaron. También debes ir si tienes una reacción alérgica al medicamento como enrojecimiento, comezón o bloqueo de las vías respiratorias.

Recuerda que, de acuerdo con Ipas México, todos los síntomas no urgentes provocados por el miso desaparecen 24 horas después de la última toma. Únicamente persiste un sangrado leve o normal que se extiende hasta una o dos semanas después del aborto. O también puede presentarse un manchado irregular que dure hasta 4 semanas después del procedimiento.

Un consejo final

A pesar de tener toda esta información a la mano, recuerda que cada experiencia es diferente: ningún cuerpo reacciona de la misma forma que otro. Además, considera que siempre es preferible tener el acompañamiento de alguien (puede ser una experta o experto, tu pareja, un familiar o algún amigo cercano) para que pueda auxiliarte en caso de que sea necesario, pero también para darte cariño y soporte en un proceso tan complejo.

Por otro lado, mantenerte informada sobre qué es lo que pasará en tu cuerpo puede ayudarte a estar más tranquila y manejar la situación desde otro punto de vista. La mente es muy poderosa sobre nuestras sensaciones físicas, así que la tranquilidad de saber en qué consiste el procedimiento que te realizarás puede hacer el proceso menos doloroso o complicado. 

Finalmente, recuerda que siempre hay redes, expertas, expertos y organizaciones dispuestas a apoyarte. Acércate a ellas y aborta segura.

Solicitan tratar aborto como un tema de salud y no como un delito

 

La Ciudad de México es un caso emblemático en materia de derechos reproductivos. Aunque fue pionera en 2007 en despenalizar el aborto hasta las 12 semanas, aún lo mantiene tipificado como delito en su Código Penal. Este desfase entre la legislación sanitaria y la penal tiene consecuencias concretas: en 2025 la capital ocupa el primer lugar nacional con 146 investigaciones penales por aborto, afirmaron. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre 2015 y 2024 el número de carpetas de investigación creció 42.7%.

Aunque hace 18 años el movimiento feminista logró despenalizar el aborto en la capital del país hasta las 12 semanas, este sigue regulado por el Código Penal. Esto significa que las mujeres aún pueden ser criminalizadas si no cumplen con el plazo o con las reglas establecidas.

“Incluir la interrupción legal del embarazo (ILE) en el Código Penal fue un error histórico. Las y los legisladores deben comprender que los servicios de salud no pueden ser regulados como crímenes”, comentó Sandra Karina Gaspar Martínez, médica ginecobstetra que ejerce en la Ciudad de México y en el Estado de México. “A pesar de que ya se despenalizó el aborto en algunos lugares, continúan existiendo barreras por el miedo que enfrentamos tanto el personal médico como las personas que requieren el procedimiento, a ser investigadas y criminalizadas”.

En conferencia de prensa, señalaron que esta situación ha tenido consecuencias devastadoras para las mujeres, para Blanca Estela Kempis Robles, cirujana y partera, advirtió que prohibir el aborto solo conduce a procedimientos peligrosos que obligan a las mujeres a arriesgar su vida porque muchas veces llegan a los hospitales con hemorragias y daños irreversibles.

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud Pública, a través de sus Informes Semanales de Vigilancia Epidemiológica de Muertes Maternas, hasta la semana epidemiológica 38 de septiembre de 2025, la Ciudad de México se ubica como el cuarto estado con más casos de muerte materna y se detalló que las principales causas de defunción son: enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, parto y puerperio (15.5%); hemorragia obstétrica (13.4%); aborto (11.4%); y embolia obstétrica (5.2%).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la criminalización no reduce el número de abortos; al contrario, incrementa la mortalidad y morbilidad materna, además de limitar la capacitación del personal de salud para que los procedimientos se realicen de forma segura, oportuna y con un trato digno y libre de estigma.

En este sentido, la médica Joselyn Rivera subrayó que criminalizar el aborto es ignorar lo que viven las mujeres, recordando que México ocupa el primer lugar en natalidad adolescente dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Según cifras del INEGI, en 2021 ocurrieron 147 mil 279 nacimientos en adolescentes de 15 a 19 años y 3 mil 019 en niñas menores de 15.

El hecho de que se siga criminalizando a las mujeres contradice lo estipulado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que en 2021 declaró inconstitucional sancionar a quienes interrumpen su embarazo, así como al personal de salud y acompañantes que las asisten. En 2023, además, se ordenó al Congreso eliminar el aborto del Código Penal Federal.

De izq a derecha: Dra Joselyn Rivera; Lic Guadalupe Monserrat Cárdenas; Dra Sandra Karina Gaspar; Dra Blanca Estela Kemis; Dra Marau Basilio

¿Cómo está el panorama a nivel nacional?

Durante la conferencia, se señaló que el avance en el país es profundamente desigual: ocho estados aún no han acatado las órdenes de la Corte y todos los códigos penales estatales siguen tipificando el aborto como delito. Esta situación ha generado un mapa fragmentado de derechos fundamentales, con barreras de acceso que ponen en riesgo la salud y la vida de niñas, mujeres y personas gestantes.

En Morelos, no se ha logrado la despenalización, sin embargo la SCJN ordenó a principios de septiembre a la gobernadora Margarita González Saravia y a los Servicios de Salud estatales implementar acciones inmediatas para garantizar el acceso al aborto legal, aun sin reformar el Código Penal.

En Tlaxcala, uno de los estados donde el aborto sigue penalizado salvo por causales específicas, el personal médico enfrenta miedo a la persecución judicial, ante el temor de ser denunciado por brindar atención, perder su licencia e incluso no poder salvar vidas. Así lo expresó Marau Basilio Roblero, ginecóloga obstetra de la entidad.

En Guanajuato, el pasado 5 de julio se rechazó nuevamente la despenalización del aborto. A diferencia del 29 de mayo, cuando la primera votación del pleno terminó en empate, en esta ocasión la diputada Luz Itzel Mendo, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), cambió su voto de último momento, lo que resultó en 19 votos en contra y 17 a favor. De este modo, las mujeres continúan sin poder decidir sobre su propio cuerpo en caso de un embarazo no deseado.

Barreras para el aborto

La especialista Gaspar Martínez señaló que, a pesar de la despenalización en 23 estados, continúan existiendo barreras, muchas veces derivadas del miedo tanto del personal médico como de quienes solicitan el procedimiento, al ser investigadas y criminalizadas.

El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) denunció que el IMSS mantiene una norma interna que impone requisitos adicionales que obstaculizan el acceso al aborto durante las primeras 12 semanas de gestación.

En su informe “Maternidad o castigo. Hacia la despenalización del aborto en México”, GIRE reportó que en junio de 2023 interpuso un amparo contra esta norma, que antes aplicaba solo en casos de violación, pero que ahora se extiende a todos los casos. Entre los requisitos se incluyen: realizarse un ultrasonido, presentar una opinión jurídica, contar con la firma de dos testigos o incluso con una orden de un juez o agente del Ministerio Público.

Es por ello que las especialistas apuntan que tratar el aborto como un tema de salud implica reconocerlo como parte de la salud integral, con acompañamiento psicológico y sin barreras de acceso.

“El aborto seguro y acompañado por personal calificado no genera traumas; lo que genera trauma es negarlo o realizarlo en condiciones inseguras. Cuando se coloca el aborto en el foco de la salud, se salvan vidas y se brinda estabilidad emocional”, afirmó Guadalupe Monserrat Cárdenas Cruz, psicóloga de Michoacán.

“El crimen del padre Amaro”: película que expone riesgos para las mujeres por abortos inseguros

 

El filme se estrenó en un país profundamente conservador. A principios de la década de los 2000, hablar de sexualidad era un tabú y las mujeres que enfrentaban embarazos no deseados tenían nulas opciones legales y médicas, pues hasta ese momento ningún estado de la República había logrado despenalizarlo.

La historia, dirigida por Carlos Carrera y escrita por Vicente Leñero, sigue a Amaro (interpretado por Gael García Bernal), un joven sacerdote que llega a un pequeño pueblo para integrarse a la parroquia local. Allí conoce a Amelia (Ana Claudia Talancón), una mujer vinculada con las actividades de la iglesia católica y en las que dedica casi todo su tiempo.

Entre esta joven pareja surge un vínculo romántico que deben mantener oculto, pues, ante el celibato impuesto a los sacerdotes, resulta «inconcebible» que un líder religioso y una feligresa mantengan una relación sexoafectiva.

Criminalización del aborto

La trama da un giro cuando Amelia le confiesa a Amaro que está embarazada. Él se niega a asumir la responsabilidad, consciente de que enfrentar la situación podría despojarlo del poder que empezaba a consolidar en la comunidad.

Negándose a asumir las consecuencias de sus actos, manipula a Amelia para que aborte. Paga dinero para llevarla a una clínica clandestina del pueblo donde viven ambos, la cual es la única opción disponible ante la criminalización de la interrupción del embarazo, lo que impedía a las mujeres, en todo México enfrentar esta situación sin arriesgar la vida.

Estas clínicas, producto de la ilegalidad, son lugares inseguros. Carecen de licencia sanitaria, personal certificado y condiciones adecuadas para realizar procedimientos quirúrgicos, lo que representa una amenaza directa para la salud de las mujeres. En estos espacios, la decisión de interrumpir un embarazo se convierte en un riesgo de vida.

En el filme, las consecuencias letales son evidentes. Tras ingresar a la clínica, el procedimiento de Amelia sale mal y comienza a sufrir una hemorragia obstétrica, lo que refleja una realidad ante la muerte materna, hoy considerada una cuarta causal de muerte materna.

La Secretaría de Salud Pública, a través de sus Informes Semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Muertes Maternas, indicó que hasta la semana epidemiológica 38 correspondiente a septiembre del 2025, la razón de mortalidad materna preliminar calculada es de 25.3 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados. Las principales causas de defunción son: enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, el parto y el puerperio (15.5%); hemorragia obstétrica (13.4%); aborto (11.4%) y embolia obstétrica con el (5.2%).

Según datos de Vivas y Libres, entre 2010 y 2018 murieron 90 mil 562 mujeres de entre 10 y 40 años por causas relacionadas con abortos en condiciones de riesgo. Cada año, aproximadamente el 13 por ciento de las muertes maternas en México se atribuyen a abortos peligrosos, una cifra que evidencia la urgencia de garantizar servicios seguros y legales.

En el caso de Amelia, la protagonista de la película, si hubiera tenido acceso a un aborto seguro, su destino habría sido distinto. Todas las muertes maternas son prevenibles si se cuenta con atención médica adecuada y de forma gratuita. Sin embargo en aquel tiempo, eso estaba lejos de ser una realidad.

Actualmente, ocho estados de la República aún impiden el acceso a un aborto legal y gratuito, lo que demuestra que el avance en derechos sexuales y reproductivos continúa siendo lento para las mexicanas.

Un México desamparado

La película deja entrever que la muerte de Amelia es solo la punta del iceberg. Un pueblo que presume regirse por la moral encubre, en realidad, violencia contra mujeres, corrupción, crimen organizado, lavado de dinero protegidos y solapados por las mismas autoridades religiosas.

Amaro no es ajeno a estas dinámicas. Poco a poco descubre esta sociedad corrupta y su entorno y termina siendo cómplice de figuras como el padre Benito, quien mantiene vínculos con delincuentes como un narcotraficante ficticio conocido en la película como el chato Aguilar. Muchos habitantes de la comunidad son conscientes de ello, sin embargo, se impone un silencio absoluto.

En un México marcado por la violencia, el crimen y la corrupción, son las mujeres las principales víctimas de un sistema patriarcal que protege a quienes han consolidado su poder a través de los actos más atroces. Hecho reflejado con Amaro, pues pese a ser responsable de la muerte de Amelia, logra continuar con su labor sin enfrentar consecuencias, símbolo de la impunidad que prevalece en un país donde la justicia rara vez alcanza a los poderosos.

El crimen del padre Amaro no solo se mantiene como un referente del cine mexicano, sino también como una advertencia sobre los riesgos que enfrentan las mujeres cuando se criminaliza el aborto. La historia de Amelia muestra cómo la imposición de normas religiosas y legales puede transformar decisiones personales en tragedias de impacto social y humano, reforzando la urgencia de visibilizar y garantizar los derechos reproductivos.

Se puede ser católica y apoyar el aborto. Argumentos religiosos que desmantelan la criminalización

 

Reiteraron la importancia de eliminar la idea de que una mujer no pueda apoyar el aborto si es creyente católica, pues estas creencias perpetúan su criminalización y provocan una mayor incidencia de procedimientos clandestinos, lo que a su vez genera consecuencias graves, incluidas muertes por aborto.

Según datos de Vivas y Libres señalan que en México, entre 2010 y 2018, murieron 90 mil 562 mujeres de entre 10 y 40 años por causas relacionadas con abortos en condiciones de riesgo. Asimismo, indicaron que cada año el 13% de las muertes maternas fueron resultado de abortos peligrosos.

No olvidemos que el aborto sigue siendo una causa de muerte materna (MM) aunque haya 23 entidades federativas donde se ha despenalizado el aborto.

Según información de la Secretaría de Salud Pública, a través de sus Informes Semanales para la Vigilancia Epidemiológica de Muertes Maternas, indicó que hasta la semana epidemiológica 38 correspondiente a septiembre del 2025, las principales causas de defunción son: enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, el parto y el puerperio (15.5%); hemorragia obstétrica (13.4%); aborto (11.4%) y embolia obstétrica con el (5.2%).

Con esta convicción, la organización civil comparte argumentos religiosos clave que buscan eliminar la discriminación contra quien aborto y eliminar la culpa que históricamente ha pesado sobre las mujeres que deciden sobre sus propios cuerpos.

1. No se busca la criminalización

Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) subrayan que la feligresía católica está en favor de no criminalizar el aborto ni a las mujeres que toman decisiones reproductivas. Esta afirmación se sustenta en una investigación de más de 30 años realizada por la organización, la cual está basada en evidencia.

El informe revela que, en general, las posturas de las y los católicos en torno a la moral sexual, los derechos sexuales y reproductivos y la salud han mostrado una apertura creciente. Cada vez hay mayor respaldo a la autonomía reproductiva y a la libertad de elección.

En la última Encuesta sobre Opinión Política y Sexualidad (2021), tres de cada cuatro creyentes en México coincidieron en que la legalización del aborto genera impactos positivos. Además, dos de cada tres se opusieron a que una mujer que interrumpe un embarazo sea encarcelada por su decisión.

2. Las enseñanzas morales no son dogmas de fe

El aborto, dentro de la Iglesia, se ubica en el terreno de las enseñanzas morales y no en el de los dogmas de fe. Los dogmas son aquellas “verdades” que, según el jerarca católico, resultan incuestionables e innegables. En cambio, las enseñanzas morales no son rígidas ni universales, lo que abre espacio a la reflexión personal.

Esto significa que las y los creyentes pueden discernir y tomar decisiones conforme a su realidad y situación particular.

“Las enseñanzas morales de la Iglesia no necesariamente corresponden a las realidades que enfrentan las mujeres”, apuntan desde la CDD.

Por ello, aunque existan líderes eclesiásticos que se opongan al aborto, las personas católicas pueden ejercer su libertad de conciencia, principio que establece que lo mejor es actuar de acuerdo con lo que se considera sensato, razonable y bueno para la propia vida, incluso si no coincide con las normas o autoridades religiosas.

3. La Iglesia no condena el aborto en todos los casos

Uno de los mitos más extendidos es que la Iglesia condena el aborto en su totalidad. No obstante, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico, (la constitución interna de la Iglesia Católica), no todos los casos en los que se recurre al aborto merecen sanción.

Entre las excepciones se encuentran situaciones de necesidad: actuar bajo miedo, presión o violencia; cuando el aborto es accidental; en caso de ser menor de 16 años; ignorar que se infringía una norma; o carecer del uso pleno de razón.

Maribel Luna, integrante de CDD, señala que aún persisten los argumentos difundidos por la jerarquía eclesiástica, caracterizados por ser rígidos, patriarcales y excluyentes, los cuales alimentan la criminalización del aborto. Sin embargo, recuerda que la tradición católica tiene más de dos mil años y también ha producido discursos más liberadores para las mujeres, aunque estos no suelen difundirse desde la mirada patriarcal dominante.

4. La pluralidad de ideas dentro de la Iglesia

La Iglesia no está conformada únicamente por obispos y sacerdotes; también la integran todas las personas creyentes. Esto significa que dentro de ella conviven múltiples posturas y creencias.

Un ejemplo es el de Santo Tomás de Aquino, teólogo que propuso el precepto de la hominización tardía, según el cual en las primeras etapas del desarrollo embrionario no puede hablarse de una vida humana plena.

Incluso, la propia Iglesia respaldó esta idea, pues en 1974 emitió la Declaración sobre el aborto, en la que reconoció que ni la institución ni la ciencia podían determinar con certeza en qué momento del desarrollo embrionario comienza la vida de una persona.

“Para nosotras , esta declaración demuestra una mínima apertura de la Iglesia institucional para reconocer que no posee una verdad absoluta en relación con la ciencia y el desarrollo embrionario”, aseguró Maribel Luna

5. Católicas feministas en favor del Estado laico

Desde CDD sostienen que es posible ser devota y, al mismo tiempo, exigir un Estado laico que legisle de manera libre de injerencias religiosas, garantizando la pluralidad de la ciudadanía.

En este sentido, la organización enfatiza que en la elaboración de leyes que buscan despenalizar el aborto, la Iglesia no debe tener cabida, pues el principio de laicidad está garantizado en el artículo 40 constitucional.

No obstante, advierten que es necesario reivindicarlo, ya que, aunque México cuenta con una tradición de reconocimiento de la laicidad del Estado, en la práctica persisten constantes violaciones y vulneraciones a este principio.