Fue en ese 1999 cuando se conoció el
caso de la niña Paulina y a pesar de los avances jurídicos en derechos
sexuales y reproductivos para las mujeres en el país como lo es el fallo
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que aprobó la
despenalización del aborto a nivel federal así como Norma Oficial Mexicana NOM-046
que protege a las víctimas de violencia sexual para que tengan acceso a
la anticoncepción de emergencia y un aborto seguro sin que deban
recurrir a una orden judicial, hoy todavía no se logra hacer efectiva la
despenalización a nivel federal y aunque se logre, defensoras de
derechos humanos siguen encontrando obstáculos para hacer efectivo el
derecho.
Última Hora. Suprema Corte despenaliza el aborto a nivel federal
No
hay que olvidar que durante el caso de Paulina, intervinieron voces
católicas y objetores de conciencia quienes incluso lograron proyectarle
a la niña y a su madre videos que estigmatizan la interrupción de un
embarazo para llenarlas de miedos y con ello impedir que tomaran una
decisión.
Se hacían presentes y lejos de una perspectiva
científica y laica. Lo que hicieron aquellas voces fue revictimizar a
Paulina y su mamá. Condiciones que parecían superadas, no obstante, el
mundo en este 2026 enfrenta de nueva cuenta una arremetida violenta de
la ultraderecha la cual intenta inhibir derechos de las mujeres ganados
de forma legítima.
Basta señalar que en octubre del 2025 Cimacnoticias
reportó la supuesta renovación del Partido Acción Nacional (PAN) con un
eslogan conservador y de ultraderecha: «libertad, patria y familia».
La
renovación panista no movió los principios católicos y conservadores de
ese partido político, es decir, siguen rechazando la interrupción del
embarazo o el matrimonio igualitario, ambos derechos de las mujeres.
«Libertad, Patria y Familia», el guiño del PAN a la ultraderecha mundial
27 años y todo igual
Tras estos 27 años en México se siguen teniendo registros de embarazos de niñas y adolescentes entre 10 y 17 años.
Con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México hubo
89 mil 527 niñas y adolescentes (de entre 10 y 17 años) quienes
tuvieron un embarazo en 2024, lo que correspondió al 1% del total de
mujeres en ese rango de edad.
Es decir, uno de cada 19 nacimientos
registrados en México durante 2024 fueron de madres que no habían
cumplido 18 años de edad (5.4% del total).
Nunca sobra decir que
el embarazo en niñas y adolescentes no es un problema menor, pues
provoca maternidades forzadas que comprometen su vida, según datos de la
Secretaría de la Salud en 2025 hubo 269 casos de niñas con morbilidad
materna extremadamente grave, es decir, complicaciones médicas que
pusieron en riesgo sus vidas durante el embarazo, el parto o hasta 42
días después de su terminación.
Es de resaltar que un embarazo en estas edades para una niña representa una causa de muerte.
«Datos
del 2020 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indican que
las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte a nivel mundial entre los 15 y 19 años.
Estos
no sólo impactan de manera desproporcionada en los derechos a la vida,
integridad personal, salud y vida privada; generan también graves
repercusiones en la salud mental, ocasionando aislamiento social,
lesiones auto infligidas, e incluso el suicidio, especialmente en los casos de violencia sexual. De ahí que, el Comité CEDAW establezca que un embarazo forzado constituye violencia de género y equivale a tortura o trato cruel, inhumano y degradante».
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Cimacnoticias
también documentó a inicios del 2026, el caso de una niña de 10 años de
edad, identificada como Deisy, quien fue ingresada de urgencia a un
hospital de San Cristóbal de Las Casas, en Chiapas, para parir a un
bebé. Se notificó que durante este proceso llegó a terapia intensiva
pero finalmente salió del hospital.
Datos de la Fiscalía General
del Estado de Chiapas (FGE), con información del Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (INEGI), indican que esa entidad ocupa el primer
lugar a nivel nacional en nacimientos registrados en niñas y
adolescentes de entre 10 y 17 años.
Detrás del parto de niña Deisy en Chiapas, hubo un episodio de violencia sexual: Defensoras
En
2024 hubo en el país 1 millón 672 mil 227 nacimientos registrados, de
los cuales el 0.36% fueron de adolescentes menores de 15 años, es decir,
hubo 6 mil 20 nacimientos de madres que aún no llegaban a la mayoría de
edad, según información del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI),
publicada el 25 de septiembre del 2025. Aunque ser más los casos, ya
que el 11.69% de los datos no fueron específicos en las edades de las
madres al momento del nacimiento.
En
2025, la Secretaría de la Salud hizo pública una lista de 30
nacimientos en donde las edades de las madres y los padres era abismal y
Marea Verde expuso la información.
Entre las edades de las
mujeres que rondan en la lista se encuentran niñas de 10 años hasta los
12; mientras que las edades de los padres oscilaron de entre los 13
hasta 65 años. De ellos, solo 7 hombres eran menores de edad y 23 eran
jóvenes, adultos y personas mayores. La mayor diferencia de edad es de
53 años en el caso de una niña de 12 y un adulto mayor de 65 años en el
municipio El Oro, ubicado en el estado de México.
Los municipios
en donde más se registraron estos casos fue en Chiapas: Comitán de
Domínguez, Ocosingo, Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo; en Guerrero:
Acapulco, Chilpancingo de los Bravos y Chilapa de Álvarez y Puebla:
Puebla, Izúcar de Matamoros y Tehuacán. Aunque, pero en casi todas las
entidades de la república se registró al menos un caso.
Una segunda lista se hizo pública la cual informó de «30 nacimientos con la mayor diferencia de edad entre padres» mostrando
a mujeres entre los 16 años y los 49 años; mientras que la edad de los
padres ronda entre los 72 años y los 97 años, siendo que la mayor
diferencia de edad se registró en 75 años que abarca el caso de una
joven de 22 años y el adulto mayor de 97.
Estos casos ocurrieron
en Guerrero (Arcelia, San Luis Acatlán y Ayutla de los Libres), estado
de México (Otzolotepec y Toluca), Puebla (Acatzingo, Zacapoaxtla y
Puebla) y Baja California (Mexicali y Tijuana).
La
Secretaría de la Salud documentó que en 2025 hubo 269 casos de niñas
con morbilidad materna extremadamente grave, es decir, complicaciones
médicas que pusieron en riesgo sus vidas durante el embarazo, el parto o
hasta 42 días después de su terminación.
Fue Paulina, luego Rocío y luego…
Cimacnoticias
documentó el 15 de mayo del 2024 que autoridades del estado de Jalisco,
sometieron a tortura a una niña de 12 años, originaria del municipio de
Mezquitic perteneciente a la comunidad Wixárika, quien vivió violencia
sexual por parte de su padre, lo que derivó en un embarazo y al
solicitar su derecho a una interrupción del mismo, amparada bajo la
Norma Oficial 046, personal de salud, intentó disuadirla, la
revictimizaron y la mantuvieron días internada sin darle solución, hasta
que defensoras intervinieron y finalmente hicieron posible el
procedimiento en la Ciudad de México.
De acuerdo con la denuncia
realizada por la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en
Jalisco (Ddeser), la niña estuvo por más de 11 días solicitando el
servicio de aborto, pero no se le informaba que “en Jalisco no se haría
el procedimiento”. Lo que de acuerdo con estándares internacionales de
derechos humanos, esto constituye una forma de tortura durante los días
en que ella y su familia quedaron “varadas” en el hospital jalisciense.
Las
colectivas reclamaron que el personal médico ofreció a la niña un
estudio para que “escuchara el corazón del bebé» y sugiriera la
posibilidad de llevar el embarazo a término para luego recurrir a la
adopción, esto, contrario a lo que la niña quería.
Tras darse a
conocer el caso, 72 colectivas de Jalisco y nacionales manifestaron su
indignación por las múltiples violencias sociales e institucionales
vividas por Rocío, por tanto, emitieron un pronunciamiento dirigido,
entre otros, al gobernador de la entidad, Enrique Alfaro.
Finalmente
Rocío ejerció su derecho a la interrupción legal del embarazo, pero
debieron actuar defensoras para garantizar este derecho y hacer todo lo
posible para evitar la tortura continuada la cual fue ejercida por
autoridades sanitarias al mantenerla hospitalizada sin ningún tipo de
atención en vez de practicarle la ILE en menos de 72 horas.
Este hecho sucedió 25 años después del caso de Paulina.
Rocío es el nombre ficticio de la niña.
Para este 2026, de acuerdo con el Informe Semanal Notificación Inmediata de Muerte Materna
de la Secretaría de Salud, con registro de hasta el 26 de enero ya hay
16 casos de mujeres quienes fallecieron por muerte materna y de acuerdo
con la gráfica por grupo etario, 2 casos eran de niñas y adolescentes de
entre 15 y 19 años.
Niñas madre, una violenta realidad mexicana.