8/08/2010

Doña Perpetua, alias Elba Esther Gordillo

Álvaro Cepeda Neri
8 Agosto 2010

Ya en otro Ex Libris abordé el texto-investigación Los socios de Elba Esther (editorial Planeta), con sólida crítica de Ricardo Raphael (periodista cuyos ensayos aparecen en El Universal, donde es subdirector de opinión), en cuyas páginas, implacablemente, exhibe a la cacique cuyo matriarcado político y económico le ha permitido ejercer el oportunismo con el que sobrevive desde sus reinos: Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Partido Nueva Alianza (Panal), Lotería Nacional, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y su control sobre la Secretaría de Educación Pública (en ésta impuso al antiguo guardaespaldas y actual esposo de su hija como subsecretario, sin haber exhibido ni su certificado de primaria). Ahora es necesario ocuparse de otro texto sobre el que también ya publiqué una nota, pero, ante el ocaso, por enfermedad y declive del Partido Acción Nacional y del Panal, la maestra vuelve a salir lastimosamente a escena, cuando se oyen pasos de rebelión en su guardia.

Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo es una investigación, también implacable, de dos periodistas, Alberto Aguirre y Arturo Cano, quienes, al alimón, investigaron a la poderosa millonaria que ostenta bienes e inversiones en Chiapas, en Estados Unidos, Europa y paraísos fiscales; propiedades en la ciudad de México, empezando por su edificio, desde cuya cúspide domina la colonia Polanco. Su vestuario adquirido en Nueva York, París… y sus 1 mil cirugías y brujerías para ser la eterna juventud. Pero aun con todo eso, ya se le notan sus decadencias.

Doña perpetua es un trabajo de excelencia. Impecable investigación a través de 15 capítulos, en cuyo recorrido Gordillo es diseccionada, ya que es un cadáver político (ascendida al trono por Salinas y el ahora asesor de Calderón, Manuel Camacho). Así, desde 1990 y después de 20 años, la han sostenido y dado impunidad Salinas, Zedillo, Fox y Calderón, con recíprocos favores, usándose y desechándose como el “úsese y tírese”. No dejan rincón los periodistas Cano y Aguirre sin revisar, y desnudan políticamente a ese esperpento que controla al Sindicato de Maestros y a los funcionarios del ramo, para dirigir… ¡la educación pública!

Chapucera, comediante mediocre, retadora y capaz de –sin comer porque siempre está a dieta– soltar lágrimas para conmover a sus audiencias, prepara su huída, pues ya no puede abarcar más y las riendas de su monopolio magisterial empiezan a tensarse. Con fotografías de ella, sus entornos familiares y las “moscas” atrapadas en su telaraña, los lectores encontrarán los orígenes de la antiPenélope, que sólo ha tejido un poder fáctico cuya corona es el botín para la dueña del Panal, ella como la abeja reina y sus zánganos, y quien mezcla su religión católica con ritos afrocubanos para sus “limpias”; cuidando sus compromisos con Calderón, Ebrard, Peña Nieto, etcétera, con los hilos de su cacicazgo. Un texto con el ilustrativo subtítulo El poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo: Doña Perpetua.

Ficha bibliográfica:

Autores: Arturo Cano y Alberto Aguirre

Título: Doña Perpetua. El poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo

Editorial: Grijalbo, 2008

cepedaneri@prodigy.net.mx

Fuente: CONTRALÍNEA 194 - 08 DE AGOSTO DE 2010

Elecciones y agudización de la crisis

Pablo Moctezuma Barragán
8 Agosto 2010

Luego de las elecciones del 4 de julio se agudizó la crisis política y social en México y se dio un paso más en la ruta de violencia y caos. El 15 de julio estalló un carro bomba en Ciudad Juárez y de inmediato intervinieron las agencias estadunidenses en México, la Oficina Federal de Investigación y la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos. El 18 se realizó la matanza en Torreón. Una más, pues a partir de la masacre del día del grito en Morelia, en 2008, se han sucedido las matanzas, en Ciudad Juárez, Ocoyoacac, Yucatán, Guerrero, Morelos, Tamaulipas; los decapitados, los colgados en los puentes y los recados en los cadáveres, exactamente igual que en Colombia. Y en qué terminó el Plan Colombia: sigue siendo el primer productor y exportador de cocaína y tiene a miles de marines de Estados Unidos y siete bases militares invadiendo su territorio. ¿Para allá vamos?

Por su parte, Obama anunció el envío de 1 mil 200 tropas adicionales de la Guardia Nacional a la frontera con México; los corifeos de Washington acusan “narcoterrorismo en México”. William Weschsler, subsecretario de Defensa adjunto para Asuntos Antinarcóticos y Amenazas Globales, confirmó, ante el Congreso, la vinculación del Comando Norte en el ámbito de las fuerzas de seguridad mexicanas, que vienen entrenando a militares mexicanos en contrainsurgencia, con tácticas utilizadas en Afganistán e Irak. Avanzan paso a paso en sus planes.

El embajador Carlos Pascual pidió “ajustar” la Iniciativa Mérida. Ahora quieren declararla disfuncional para escalar a un símil del Plan Colombia en México. Todo lo necesario para justificar la creciente integración policiaco-militar de Estados Unidos-México, que es la continuación del proceso de décadas de integración económica y política ?a la anexión? promovida por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) al servicio de la oligarquía pro yanqui. Quieren, como en Colombia, bases militares en nuestro país y tropas mexicanas para sus guerras en el extranjero.

Magdy Martínez Soliman, coordinador de la Organización de las Naciones Unidas en México, informó, el 22 de julio, que el secretario general Ban Ki-Moon ha insistido que México mande cascos azules, y que esto hará el gobierno de Calderón. Quieren sangre mexicana para sus guerras que califican como “misiones de paz”, lo que viola el artículo 89 de la Constitución.

Autoridades del Pentágono y del Departamento de Estado han admitido que 20 grupos de tarea integrados por fuerzas especiales estadunidenses vienen actuando en Juárez y otras ciudades como parte de la interoperatividad militar entre los dos países, en el marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte.

Alan Bersin informó que se está negociando el empleo de Drones del lado mexicano de la frontera (Carlos Fazio, 26 de julio de 2010). Estos aviones no tripulados son los mismos que bombardean la frontera de Pakistán y que han ocasionado “daños colaterales” y civiles inocentes asesinados. ¿Presenciaremos el vuelo de Drones bombardeando Ciudad Juárez?

El descontento en México crece cada día, pues aunque aún no hay amplia conciencia en la mayoría del pueblo del peligro de la integración militar Estados Unidos-México ?pues el monopolio de medios de “información” se encarga de desinformar?, el país está sumido en una profunda crisis que afecta a la población en general. Y es un hecho que todos los ángulos del deterioro en seguridad, económico, político, social, cultural, ambiental son producto del modelo de capitalismo salvaje o neoliberalismo impuesto por Washington y sus organismos financieros internacionales. El modelo ha sido impuesto a “sangre y fuego”. Sin embargo, es ingenuo pensar que el pueblo va a aguantar todo.

Ese descontento se mostró en las elecciones del 4 de julio, en las que se votó para derrotar a Ulises Ruiz, Mario Marín y cuatro gobernadores. El PRI perdió Oaxaca, Puebla, Sinaloa; el PAN, Aguascalientes y Tlaxcala. A nivel municipal, los partidos en el poder local sufrieron serias derrotas. Pero desgraciadamente este voto de “castigo” no resuelve nada, si acaso es una válvula de escape. Pero aunque hay enorme descontento, el país no cambia la ruta que le marcan los organismos financieros internacionales.

El secreto radica en el “sistema bipartidista que impulsa Washington”, que garantiza que no se desarrolle una verdadera alternativa, pues en donde pierde el PRI, gana el PAN, y donde el PAN es rechazado, el PRI regresa. Nos presentan la “alternancia” como sinónimo de democracia; pero, desde hace 21 años cuando el PAN ganó Baja California, ha habido alternancia en el Distrito Federal y en 21 estados sin que ésta haya llevado a que la situación mejore. Todo lo contrario, el retroceso en México es evidente en todos los órdenes. Por un lado, la elección fortaleció al PRIAN, dado que sólo el PRI y sus aliados, y el PAN y sus aliados lograron ser competitivos. El proyecto de Washington del México bipartidista, en el que ambos partidos se alternen en el poder para servir al gran capital y al imperio, se fortaleció, así como también la imagen de que la alternancia es la salida. En estas elecciones, hubo alternancia en seis de los 12 estados. Pero esto no solucionará nada. Alternancia no es sinónimo de democracia. Al quedar el Partido de la Revolución Democrática (PRD) subordinado al PAN, jugando el papel de comparsa, se avanzó en los planes de Washington, pues se fortaleció en los hechos el proyecto bipartidista, que se acompaña como pantalla del “pluripartidismo” y las “alianzas” para dar la imagen de democracia. Ya se especula que seguirán las alianzas PAN-PRD en el Estado de México, Guerrero y Michoacán y otros lugares.

Aunado a ello, las bases del sistema político actual están cada vez más minadas. La crisis política en México se agudiza. A pesar de que la imagen de los medios de comunicación sostiene que el 4 de julio “todos ganaron”, la jornada electoral desacreditó aún más al gobierno mexicano, al sistema político mexicano, al sistema electoral y a los partidos.

De hecho, si analizamos más a fondo y trascendemos las apariencias, esta elección debilitó a todos: al PRI y al PAN, y al sistema político que perdió legitimidad. Se tiñó de rojo con los asesinatos de Rodolfo Torre Cantú (PRI), candidato a gobernador en Tamaulipas; Mario Guajardo Varela (PAN), candidato en Valle Hermoso; Joel Arteaga (PRI) en Zacatecas; Rey Hernández (Partido del Trabajo), y Pedro Brito (PAN) en Guerrero. Se exhibió, con la detención de Greg Sánchez Martínez, candidato a gobernador en Quintana Roo; la consignación de José Abella (PAN), candidato a la alcaldía de Córdoba. Se manchó por los escándalos de espionaje telefónico a Fidel Herrera, Ulises Ruiz, Mario Marín, así como por las acusaciones al candidato del PRI al gobierno de Sinaloa, Jesús Vizcarra, de ser compadre del Mayo Zambada; se enrareció con el secuestro de Diego Fernández de Cevallos. Fueron unas elecciones sucias al máximo.

La elección también liquidó la percepción de que el PRI “va de gane” rumbo a 2012, pues le arrebataron tres de sus plazas fuertes: Oaxaca, Puebla y Sinaloa, semilleros de votos, lo que significó un retroceso notable para el tricolor. El PRI perdió las alcaldías de Oaxaca y Puebla, y el control de los congresos de Oaxaca, Puebla y Chiapas. En Durango, Veracruz e Hidalgo, disminuyó su votación y se vio seriamente amenazada su victoria. A nivel municipal, se le fueron 167 alcaldías, la cuarta parte de los municipios que manejaba en 2007; se redujo el número de habitantes que gobierna el PRI y los recursos que maneja. Así que aunque aparentemente el PRI salió ganador (por controlar nueve de los 12 gobiernos), quedó muy raspado.

El PAN mostró también su debilidad, pues por sí mismo no tiene la fuerza para ganar y lo que logró fue gracias a las alianzas. Lo más ridículo es que “sus” candidatos provienen del PRI: Mario López Velarde, de Sinaloa, es senador del PRI con licencia; Rafael Moreno Valle proviene del PRI y es gente de Elba Esther Gordillo; también Gabino Cué salió del tricolor.

Perdió el PRD su alianza con el PAN; mostró la subordinación de los Chuchos” ?situación que era obvia desde que el Tribunal Electoral, manejado por Calderón y Beltrones, le dio el triunfo fraudulento al dirigente del PRD, quien está a las órdenes de Calderón?. Además, el PRD perdió Zacatecas.

Paradójicamente, es cierto que esta elección movilizó a millones de votantes contra el mal gobierno, sea del PRI como en Oaxaca y Puebla o del PAN como en Aguascalientes y Tlaxcala, y se vencieron cacicazgos nocivos. Ahora es importante que se haga justicia contra los crímenes de Ulises Ruiz y Mario Marín, y se les aplique la ley luego de un juicio político.

Los cambios en el gabinete, los pleitos de cúpula tanto en el PRI como en el PAN, la agudización de la violencia que los agentes de Estados Unidos llaman narcoterrorismo son muestra de la agudización y tensión política.

El empeño de Calderón en dar dinero a los padres de los niños víctimas del incendio de la Guardería ABC, en Sonora, revela la inquietud en Los Pinos por el descontento que crece en vísperas del bicentenario, alimentado por la impunidad con que actúa el mal gobierno.

La actuación de los paramilitares en San Juan Copala, Oaxaca, y la ausencia de castigo ante el asesinato de Bety Cariño y Jiry Jaakkola son muestra de impunidad; al igual que el golpe de la Suprema Corte contra las pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social; la falta de castigo a los criminales de la Guardería ABC; la negación de derechos de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME); la impunidad en Atenco respecto de los crímenes de Javier Cortés y Alexis Benhumea, y las violaciones a mujeres en la represión del 3 y 4 de mayo de 2006.

El ascenso del movimiento democrático y popular es la respuesta de abajo a la crisis. La liberación de los dirigentes de Atenco, la urgencia de Calderón de levantar la huelga de hambre en el Zócalo, el inicio de la negociación con el SME –que puede terminar en un engaño–; la reactivación del movimiento de Andrés Manuel López Obrador, la articulación de las luchas contra las corporaciones mineras extranjeras por la Red Mexicana de Afectados por la Minería, las acciones del Congreso Nacional Indígena son respuestas frente a la crisis.

Al término de la elección, la crisis política en México se ha agudizado y el pueblo exige soluciones. Queda claro que sólo la movilización popular y la renovación democrática lograrán que México salga de la crisis y que triunfe la soberanía. El movimiento de Andrés Manuel López Obrador se dispone a derrotar al PRIAN y a la oligarquía a la que sirve. La conciencia de la necesidad de organizarse se profundiza entre millones de mexicanos. En todos los estados y sectores de la sociedad hay grupos organizándose. La unidad de todos los mexicanos por encima de ideologías, partidos, religiones, edad, sexo, estilo de vida, origen nacional es imprescindible para poner un alto a la descomposición que sufre México y así conquistar la plena independencia.

*Politólogo e historiador

Fuente: CONTRALÍNEA 194 - 08 DE AGOSTO DE 2010

Crisis en el campo

Víctor H. Palacio Muñoz
8 Agosto 2010

La utilización de extensiones significativas de tierra posibilita el desarrollo agrícola y la provisión de alimentos a la población en el mundo. Para ello la tierra se organiza en unidades de producción. En ellas se lleva a cabo el proceso de producción de alimentos y materias primas que requiere la población y economía de cualquier país.

Víctor H Palacio Muñoz* / Óscar Díaz**

Uso de la tierra en el mundo

Como proveedoras de alimentos para la población mundial, las unidades de producción ocupan 4 mil 789.3 millones de hectáreas (Ha) de la superficie terrestre, el 36.8 por ciento del total, siendo el ganado el mayor usuario, pues emplea aproximadamente 68.9 por ciento de esta superficie para actividades de pastoreo y producción de forrajes y granos para los animales. Por su parte, las actividades agrícolas emplean únicamente 31.1 por ciento de la superficie destinada a la producción de alimentos. En América Latina y el Caribe, se emplean 698.9 millones de hectáreas para el desarrollo de actividades agropecuarias, de las cuales el 70.8 por ciento es ocupado por pastos para la producción pecuaria, y 29.2 por ciento se destina a las actividades agrícolas (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, 2009: 61). México cuenta con 5.5 millones de unidades de producción agropecuaria que explotan 112.7 millones de hectáreas: de esta superficie, 27 por ciento se destina a la producción agrícola y 60 por ciento, a las actividades pecuarias (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Inegi, 2007).

Unidades en México

Actualmente, el número total de unidades de producción agrícolas (UPA) en México es cinco veces más que las existentes en 1970; sin embargo, la aportación de éstas al producto interno bruto ha decrecido dos terceras partes y la balanza agropecuaria registra un saldo negativo creciente, principalmente en granos básicos.

En términos totales, las unidades productivas del sector han aumentado 4.5 millones de 1970 a 2007. Tanto el reparto agrario como la nueva conformación del ejido permitieron la proliferación masiva de 2.1 millones de unidades de producción tan sólo en una década. Por otra parte, con el término del reparto agrario y las modificaciones al artículo 27 constitucional en 1992, cuya parte ejecutora fue el Programa de Certificación de Derechos Ejidales, se generaron de manera adicional 1.1 millones de unidades productivas en el campo mexicano. No obstante lo anterior, la superficie explotada por las unidades agropecuarias ha decrecido en 27.2 millones de hectáreas a un ritmo de -6.9 por ciento anual (Inegi, 2009).

El tamaño promedio de las unidades de producción agropecuaria también ha disminuido, al pasar de 137.1 Ha en 1970 a 20.3 Ha en 2007, con un ritmo de disminución en tamaño de -47 por ciento anual (Inegi, 1970 y 2009), lo que evidencia el acentuado fenómeno de pulverización de la propiedad en el sector, como producto de las reformas agrarias instrumentadas principalmente al ejido y cuyo objetivo real fue eliminar las funciones colectivas del mismo y desaparecer las diferencias entre el ejido y la propiedad privada. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (1982), a este modelo se le atribuía el fracaso del sector, debido, entre otras cosas, a la excesiva fragmentación de la propiedad.

Las medidas tomadas por los hacedores de política de la década de 1990 y respaldadas por el Banco Mundial no tuvieron el efecto esperado; por el contrario, al proporcionarle al agricultor la oportunidad de fraccionar la propiedad ejidal, se dio la división del ejido entre los hijos de los poseedores de los derechos ejidales y, posteriormente, el creciente mercado de tierras al menudeo; causas principales de la proliferación en número de las unidades productivas.

Propiedad privada y propiedad ejidal

Durante 1970, las unidades de producción privadas representaban el 30 por ciento del total contabilizado y ocupaban casi la mitad de la superficie explotada, aportando el 57 por ciento de la producción, concentrando casi tres cuartas partes de la inversión y la maquinaria existente (Lechuga, 2006). El incremento en los porcentajes de superficie que ocupan las unidades de producción privada sugiere un comportamiento en la producción que obedece principalmente a las necesidades que dicta el sistema económico, pues al desaparecer los precios de garantía y darse la apertura comercial, la rentabilidad en los cultivos disminuyó y obligó a los productores privados a buscar alternativas para mejorar su competitividad. Entre éstas, sobresalen el uso de tecnología y crecimiento de sus unidades de producción, a fin de entrar en un esquema de economías de escala para hacer más eficientes los procesos productivos. De esta manera, el Censo de 2007 reporta que las unidades de producción por tipo de tenencia de la tierra son 65.4 por ciento de propiedad privada y 34.6 por ciento propiedad ejidal (Inegi, 2009).

Ingresos de las familias rurales

De acuerdo con la Encuesta nacional de ingreso-gasto en los hogares realizada por el Inegi en 2008, aquellos hogares con ingresos bajos donde se ubica la mayoría de las UPA obtienen 41.8 por ciento de su sustento de remuneraciones al trabajo, que son todas aquellas actividades en donde se percibe un salario o sueldo por efectuar trabajos a terceros; 33.1 por ciento de transferencias recibidas, que incluye todos los apoyos que recibe el productor fuera del predio tales como remesas, apoyos de familiares y apoyos de gobierno; y sólo 25 por ciento proviene de las ganancias como productor agropecuario (Inegi, 2008).

UPA y producción agrícola

La situación de las unidades productivas no siempre ha sido así. Durante el periodo de 1950 a 1970, los ingresos de los campesinos provenían de las actividades primarias, circunstancia que estuvo asociada al desarrollo agropecuario impulsado por el reparto agrario, la creación de infraestructura de riego y desarrollo tecnológico que se basó en el uso de semillas mejoradas, agroquímicos y maquinaria para la agricultura comercial. También estuvieron presentes las políticas crediticias de subsidios, comercialización y precios de garantía, lo que significó una fuerte intervención del Estado en el proceso de acumulación en el campo (Lechuga, 2006). La estructura del sector se sustentaba en tres grupos de productos de acuerdo con los 10 cultivos más importantes por superficie cosechada y que aportaban casi el 90 por ciento del total de la misma. El primer grupo lo constituían los granos básicos (maíz, frijol y trigo), cuya participación en la superficie cosechada fue del 70 por ciento; el maíz era el cultivo más importante, con una participación en superficie de 50 por ciento. El segundo lo conformaban el algodón, caña de azúcar, café y henequén, cultivos que registraron las mermas más significativas al final de la etapa desarrollista. Y el tercero estaba conformado por ajonjolí, garbanzo y cebada, que también disminuyó su participación, aunque más tenuemente (Lechuga, 2006).

Durante el periodo de 1981 a 2007, las unidades destinadas a la producción de granos básicos muestran un decremento de 152 mil 343 UPA, situación que se explica por el aumento en la demanda de productos de exportación ?principalmente de frutas y hortalizas? al firmar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. El número de unidades agrícolas dedicadas a la producción de granos básicos pasó de 90.2 por ciento a 56.3 por ciento durante el periodo analizado, al ser el cultivo del maíz la principal actividad agrícola desarrollada.

Conclusiones

Las unidades de producción agropecuaria en México han crecido al menos cinco veces en número a partir de 1970; sin embargo, la superficie explotada por éstas disminuye a un ritmo de 6.9 por ciento anual, lo que denota un retroceso en la producción de alimentos, principalmente granos básicos. De acuerdo con la estructura actual del ingreso económico en dichas unidades, se evidencia que las actividades primarias han pasado al tercer plano en importancia para la generación de riqueza en el país.

Bibliografía

Cepal, 1982. El Sistema Agropecuario en el desarrollo económico de

México, Centro de Estudios de Planeación Agropecuaria y Dirección

General de Planeación de la SARH. Proyecto de Cooperación SARH-ONU-Cepal. México Distrito Federal.

FAO, 2009. “Resumen de los países”, en Perfiles de los países. FAO, 6 de julio, http://www.fao.org/countryprofiles/default.asp?lang=es.

Inegi, 1970, Censo agrícola, ganadero y ejidal de 1970.

Inegi. 2007. Censo agropecuario, ganadero y forestal 2007.

Inegi, 2008. Encuesta nacional de ingreso-gasto en los hogares, www.inegi.gob.mx.

Lechuga, M J, 2006. La estructura agraria de México. Un análisis a largo plazo. UAM, México.

Víctor H Palacio Muñoz*

* Profesor investigador del Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial de la Universidad Autónoma Chapingo

Óscar Díaz**

**Estudiante del Programa de Doctorado en Problemas Económicos Agroindustriales del Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial de la Universidad Autónoma Chapingo

Fuente: CONTRALÍNEA 194 - 08 DE AGOSTO DE 2010

La columna de Sara Sefchovich


Sara Sefchovich

La Secretaría de Seguridad Pública

Furiosos porque les quitaron su “diversión” al prohibir en Cataluña las corridas de toros, algunos escritores —que se consideran a sí mismos “pensadores”— se dieron a la tarea de “explicarnos” que se trata de un error porque los animales no sufren, ya que “el sufrimiento es una categoría sicológica exclusivamente humana”, según afirma Horacio Reiba. Reconoce (muchas gracias), que pueden sentir dolor pero que no es sufrimiento.

Por su parte Fernando Savater, el filósofo español que anda por la vida hablando de ética, dice que “la vida de un toro de lidia es principesca y que su muerte, luchando en la plaza, no desmiente ese privilegio”. Y el colombiano Antonio Caballero llega a la increíble aberración de asegurar que a los toros no se les maltrata sino al contrario, que se les da gusto, porque mueren “en el placer del combate”.

Los tres se burlan de quienes defienden a los animales, “son delirios demagógicos”, dice Caballero, y aseguran que es una sandez hablar de “derechos de los animales”, que eso no existe.

Afortunadamente hay quien piensa diferente. Jean Cusset escribió: “Me preocupa que los teólogos antiguos hayan negado que los animales tienen alma. Yo dudo que la tengan algunos hombres, pero los animales no”.

Y también hay quien no separa el dolor del sufrimiento, sin preocuparse demasiado por definir esta palabra, sino solamente porque escuchó en YouTube los aullidos del perro callejerito cuando unos adolescentes lo torturaron hasta la muerte.

En días pasados, un lector me mandó un correo electrónico en el que me decía que había un auto abandonado cerca de su domicilio, con un perro encadenado adentro. Empezamos a buscar una forma de resolverlo. Después de llamar por aquí y por allá, caímos con Rodrigo Rivera Sánchez, asistente del director ejecutivo de Salud y Bienestar Social de la Subsecretaría de Participación y Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal. Él nos ayudó a establecer contacto con la Brigada de Vigilancia Animal, cuyo jefe de la unidad departamental Aarón Tomás Benítez Navarrete, envió a los policías Luis Alberto Mejía González y Luis Rodolfo Rosales Paz a liberar al animal y, previo acuerdo de la dueña, entregarlo a un albergue.

En la ciudad de México se calcula que hay tres millones de perros callejeros y, según ha dicho el secretario Mondragón y Kalb, cada vez más de ellos son maltratados. Como si demasiada gente pensara igual que los citados escritores, de que el ser humano es el único que tiene derechos y que los demás seres sintientes (como les llaman los budistas) están aquí para aguantar el dolor.

Por suerte, como ha escrito Denise Dresser “por cada tache que se le pueda colocar a este país, existe una paloma”. Por una persona que deja a su perro amarrado adentro de un auto abandonado hay un ciudadano que lo denuncia, unos policías que lo liberan y un albergue que lo recibe. Por cada “filósofo” que justifica la muerte de un toro porque le parece un excelente espectáculo, hay un lugar como Cataluña que prohíbe las corridas. Por cada gato al que alguien le saca los ojos por puro gusto, había un Monsiváis que adoptaba a otros. Por cada perro callejero al que unos muchachos de Nayarit torturaron, hay una sociedad que sale a la calle a manifestarse por leyes a favor de los animales. Por cada señor Reiba que dice que los animales no sufren hay un señor Cusset que dice que sí tienen alma.

Hago público mi reconocimiento a la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, porque en medio de los horrores cotidianos en que vivimos, tal que a nadie parecería importarle un pobre perro, ellos respondieron al llamado. Y también al secretario Manuel Mondragón y Kalb, por su iniciativa de crear esa brigada, cuya sola existencia habla de un gobierno humano. Lo mismo sucede con el CAS, Centro de Atención del Secretario, en donde se levantan las denuncias ciudadanas (al número 52 08 98 98), a las que se les asigna un número de folio, con el cual se les da seguimiento y muchas veces resolución.
sarasef@prodigy.net.mx
Escritora e investigadora en la UNAM

Drogas: inestabilidad y violencia

Nydia Egremy
8 Agosto 2010

Las drogas más lucrativas –cocaína y heroína– se producen en zonas pobres e inestables con “fenómenos de insurgencia”, corrupción, violencia e inestabilidad. En esa confrontación, “equivalente a una guerra civil”, miles de víctimas están en el desamparo, señala el Informe mundial sobre drogas 2010

Aunque las estadísticas globales de producción muestran una baja en las cuatro drogas ilegales más importantes: cannabis, heroína, cocaína y las sustancias tipo anfetamínicas, su tráfico aún es significativo. Anualmente transitan unas 200 toneladas métricas de cocaína entre México y Centroamérica, lo que significa unos 6 mil millones de dólares en ganancias para los cárteles regionales. La “ofensiva antidrogas” del gobierno mexicano desencadenó la violencia, aunque “parecería necesario pasar por una etapa así para desmantelar a la delincuencia organizada que ha comenzado a desafiar al Estado”, cita en su informe 2010 la Oficina de Naciones Unidas para el Control de Drogas y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés).

El apartado 3, “La influencia desestabilizadora del tráfico de drogas en países de tránsito: el caso de la cocaína”, describe que quienes controlan las porciones de la frontera mexicana por las que pasa la droga “han ganado en riqueza y poder comparable al que detentaron los cárteles colombianos en sus años más prósperos”. Estos grupos comandan una fuerza y arsenal suficiente para desafiar al Estado, además de que poseen fondos para sembrar ampliamente la corrupción en los más altos niveles.

En México, el comercio de cocaína está en manos de cárteles que compiten por el control de los cruces fronterizos y las rutas de transportación, lo que desató enfrentamientos entre rivales. El informe admite que la violencia en México es “formidable” en ciertas zonas y parecida a la que experimentó Colombia, aunque el gobierno mexicano dispone de “recursos más grandes”. Por ello, anticipa que la presión que se ejerce para imponer la ley tendrá un “efecto positivo” y desmantelará a los cárteles, “como se logró en Colombia”.

El arresto de casi 40 mil miembros de los cárteles, incluidos algunos de sus líderes en los últimos años, y la extradición de 107 de esos criminales hacia Estados Unidos “decapitó” a esas organizaciones. Según el estudio, esto atizó la violencia dentro y entre esos grupos. Sin embargo, en nada se refiere a que apenas a 735 personas se les sentenció por el delito de delincuencia organizada, como lo documentó Contralínea (edición 185).

El inciso 3.3 del documento correspondiente a los países de tránsito en Mesoamérica reconoce que en México se elevó el número de muertes. Aun así, considera que la tasa de homicidios (de 12 por cada 100 mil personas en 2008) permanece “relativamente baja y es casi la misma que a mediados de los años 1990”.

Tal como sostiene el gobierno federal mexicano, el informe de la UNODC reitera que la mayoría de las víctimas mortales de su política antidrogas es miembro de cárteles. Para la UNODC, las tasas de homicidio en México son “considerablemente inferiores” a las que se manifiestan en Centroamérica. Además, estima que los avances obtenidos en este país beneficiarán a los países del Sur, concretamente a los que pertenecen al llamado “Triángulo Norte”: Guatemala, Honduras y El Salvador.

Además, indica que el suministro de cocaína hacia Estados Unidos se redujo, con lo que se creó “una espiral a la baja de la que difícilmente podrán escapar” esas agrupaciones.

Los nuevos adversarios

La página 234 del Informe mundial sobre drogas 2010, de la UNODC, examina la situación de los países suramericanos por los que transita la cocaína. Ahí abundan señalamientos contra la República Bolivariana de Venezuela (RBV), el Estado Plurinacional de Bolivia y Ecuador, todos antagonistas de la política antidrogas de Estados Unidos.

Se describe que, ante las crecientes intercepciones de embarques y cambios en el mercado de la demanda, “aumentó la importancia de países como la RBV, Ecuador y Brasil”. Admite que en 2008 Venezuela tuvo el cuarto lugar mundial por el volumen anual de incautaciones de cocaína (34 toneladas métricas), incluso adelante de Perú y del Estado Plurinacional de Bolivia, aun así el informe advierte que la situación por el tráfico de drogas en ese país “parece deteriorarse”.

La fuente del informe es el “nuevo” Centro de Operación Marítimo de Análisis-Narcóticos (MAOC-N, por sus siglas en inglés), que indica que más de la mitad de todos los embarques interceptados en el Atlántico (67 incidentes entre 2006 y 2008) comenzó su viaje en la República Bolivariana de Venezuela.

El MAOC-N es una agencia de varios países de la Unión Europea que opera desde el 1 de abril de 2006 en Portugal. Su perímetro de acción va del Atlántico Occidental al Cabo de Buena Esperanza, en el Sur de África, y al Norte, en el Mar de Noruega. Por lo tanto, no es ni “nuevo” ni opera en la zona de tránsito de la cocaína de Suramérica.

De acuerdo con la UNODC, “todos” los embarques aéreos de cocaína clandestinos detectados en África Occidental “parecen” haberse originado en Venezuela, que también “parece ser la fuente” del flujo de cocaína hacia pistas aéreas clandestinas en Honduras. Afirma que ese país “parece experimentar un notorio retorno a la violencia criminal” por el marcado incremento de la tasa de asesinatos, aunque, señala, esa tendencia es difícil de rastrear porque el gobierno venezolano “detuvo la publicación de cifras criminales oficiales después de 2003”.

Para reemplazarlos, el Informe cita que, según el Observatorio Venezolano de Violencia de la Universidad Central de Venezuela, ahora hay ocho veces más asesinatos que hace dos décadas. Así, la República Bolivariana de Venezuela “parece” estar entre los países con más homicidios del mundo y los secuestros “parecen” haber crecido en las zonas fronterizas de ese país con Colombia.

Indica que Venezuela “ha tenido grupos insurgentes”, como el Frente de Liberación Bolivariano que es “muy similar” a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Aunque afirma que estos grupos fueron “cooptados efectivamente por el gobierno”, asegura que se mantienen células armadas, algunas a lo largo de las fronteras que comparte con Colombia, Ecuador y Brasil.

Asimismo, advierte que el gobierno venezolano “ha comenzado a armar y apoyar milicias civiles (la Reserva Nacional)”, un movimiento que en otros países mostró que “puede alimentar al crimen organizado”.

Al concluir su revisión sobre la República Bolivariana de Venezuela, el Informe mundial sobre drogas 2010 pasa revista, sin transición, al caso de Ecuador. Explica que ha sido usado por mucho tiempo por los traficantes como un corredor marítimo secundario para la cocaína que se trafica a través del Pacífico. Y cita que el “Frente 48” de las FARC, situado en la frontera común, es un lugar importante para el tráfico de cocaína.

Desestabilización mundial

Naciones Unidas reconoce la relación entre la inestabilidad política y el crimen organizado, particularmente en el tráfico de drogas. Las drogas más lucrativas –cocaína y heroína– se producen en las zonas pobres e inestables en las que hay problemas de insurgencia; desde ahí comienzan su viaje a los países de consumo, que también son los más ricos del planeta. El valor de estos flujos y la concentración de la producción y el tráfico intensifican el efecto desestabilizador en los países de tránsito.

Cuando se ataca una zona de cultivo, tránsito o mercado, los delincuentes se desplazan a nuevos espacios, preferentemente los de menor resistencia y desde ahí el crimen organizado puede escalar hasta ser una amenaza para la inestabilidad. Se “ha sugerido”, cita la UNODC, que la cannabis financia movimientos rebeldes en regiones tan diversas como Sacamance (Senegal), Aceh (Indonesia) y el Sur de Nepal. También se conoce que las metanfetaminas financian a las milicias étnicas en Myanmar (antes Birmania).

En África Occidental (donde se ubican Nigeria, Costa de Marfil, Senegal, Congo y Ghana), existen problemas de gobernabilidad y ese tráfico parece estar controlado por figuras nacionales muy poderosas. La UNODC afirma que ahí las disputas por los mercados se solucionan desde los altos cargos del gobierno.

Afganistán y Myanmar (antigua Birmania), donde se cultiva la amapola de la que deriva la heroína, son ejemplos del vínculo entre el financiamiento ilícito de drogas hacia los “ejércitos rebeldes”. El informe explica que, en 2009, Afganistán produjo el 90 por ciento de la producción mundial de opio. El 99 por ciento de esa sustancia provino de siete provincias del Sur y el Occidente de ese país, precisamente donde la UNODC asegura que esos grupos rebeldes “son más fuertes”.

Esas fuerzas, alineadas con el Talibán, obtuvieron al menos 125 mil millones de dólares al año a través de los impuestos por cultivo, producción y tráfico. Esto significa, aproximadamente, el 7 por ciento del valor del comercio total en Afganistán. En contraste, otros países asiáticos que no tienen estos conflictos han eliminado la producción de heroína, como Turquía, la República Islámica de Irán, Pakistán, Tailandia, la República Democrática Popular de Laos, China y Líbano.

Para los traficantes, su territorio ideal es un Estado autoritario donde la autoridad está bajo su bolsa. Bajo esa circunstancia, hay poca violencia y el tráfico permanece completamente invisible a nivel nacional, sólo se expone cuando la evidencia internacional la sustenta.

En contraste, las democracias son más desafiantes pues requieren de violencia y corrupción para que los traficantes logren sus objetivos; esa violencia puede asumir varias formas. Los investigadores, fiscales y jueces que persiguen al crimen organizado son amenazados y asesinados; también los periodistas y activistas pueden ser su blanco.

En algunos casos, esa escalada violenta puede alimentar las demandas públicas para suspender las acciones de la ley. Sin embargo, los grupos más pequeños que resulten de la desintegración no tendrán la misma capacidad para desafiar al Estado “y la violencia declinará al final”. La desestabilización sólo es una amenaza real cuando la corrupción alcanza la cúpula del gobierno y quienes son responsables de detener el tráfico promueven abiertamente ese delito, concluye el documento que tuvo como base los cuestionarios que respondieron los gobiernos en 2008.

Ejército, ¡a las calles!

Según el informe 2010 de la Oficina de Naciones Unidas para el Control de las Drogas y el Delito, los criminales organizados no buscan derrocar al Estado, sino seguir operando para obtener beneficios ilegales. El signo claro de que el crimen amenaza la seguridad nacional es la incorporación del Ejército a las labores de reestablecimiento del orden.

A veces es necesario que los Estados recuperen el territorio perdido frente a los grupos criminales y, en algunos países, el Ejército es más disciplinado y menos corrupto que la policía civil. En un mundo donde los conflictos internacionales son menos frecuentes, el uso de las fuerzas armadas para promover la estabilidad puede ser efectivo. Esa medida tendría el apoyo popular en países en los que la gente teme por su seguridad y están frustrados la apariencia de impunidad, aunque debe permanecer como una opción o el último recurso.

Usar al Ejército en poblaciones por largo tiempo presenta riesgos para la ley y las libertades civiles. También, los oficiales militares y policiacos pueden frustrarse ante un sistema de justicia criminal corrupto o ineficiente y comenzar a comprometerse en ejecuciones extrajudiciales. Por otra parte, la sociedad puede optar por formar grupos de “autoprotección” civiles que pueden atraer el reconocimiento y apoyo del Estado.

El capítulo que desapareció

El 30 de junio pasado, la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, y el representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en México, Antonio Mazzitelli, presentaron el Informe mundial sobre drogas 2010. Tras las expresiones de mutuo reconocimiento y una breve sesión de preguntas y respuestas, se distribuyó un extracto traducido del citado informe que, al contrastarlo con las 313 páginas de la fuente original en inglés, se constató que no incluye un resumen del apartado 3 “La influencia desestabilizadora del tráfico de drogas en países de tránsito: el caso de la cocaína”. Este tema es el que precisamente tiene las consideraciones del organismo internacional sobre la situación mundial de las drogas y abunda en el caso mexicano.

Acciones y respuestas

La evaluación 2010 de la Oficina de Naciones Unidas para el Control de las Drogas y el Delito no consigna que Venezuela fue sede de la XIX Cumbre Mundial Antidrogas de 77 países. Por primera vez, África fue invitada para analizar la tendencia actual del tráfico de sustancias ilegales. Ahí, el coronel Edilberto Molina, subdirector de la Oficina Nacional Antidrogas, anunció la adquisición de 10 radares de detección temprana de vuelos ilícitos, por valor de 260 millones de dólares, para su estrategia preventiva.

A su vez, la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) difundió el 26 de marzo de este año que organismos como Naciones Unidas reconocían que Venezuela, pese a ser un país de tránsito y poseer una política antinarcóticos alejada de Estados Unidos, “en los últimos cuatro años ha figurado como el tercer país entre los que presentan tasas más altas de incautación de drogas en el mundo, y el segundo en Suramérica”.

Ahí se denunció el fracaso del “Plan Colombia” y la instalación de siete nuevas bases militares estadunidenses bajo esa estrategia, supuestamente, para combatir la producción y flujo de coca. Hasta ahora, apuntó la ABN, el único resultado de ese Plan ha sido el “incremento de la producción de estupefacientes ilegales en la nación suramericana”.

Entretanto, el 23 de junio el Estado Plurinacional de Bolivia lanzó su nueva estrategia antidrogas. Un año antes, suspendió su colaboración con la agencia antidrogas estadunidense a la que acusó de conspiración. La nueva estrategia rompe el “círculo vicioso de la dependencia y la delincuencia” y privilegia la “prevención y la reinserción social”, aseguró el viceministro de Defensa.

El 28 de junio, cinco días después de ese anuncio, Rafael Cervantes, embajador de México en Bolivia, inauguró la tercera reunión del Comité Boliviano-Mexicano de cooperación para ajustar estrategias en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y la farmacodependencia.

Valor y nuevas rutas

Entre los hallazgos de la investigación de la Oficina de Naciones Unidas para el Control de las Drogas y el Delito, destaca que la superficie total que se dedica al cultivo de la amapola (conocida también como adormidera) se redujo a 181 mil 400 hectáreas en 2009. Es decir, descendió en 23 por ciento desde 2007.

También refiere que tal reducción trajo la disminución en la producción mundial de opio de 8 mil 890 toneladas métricas en 2007 a 7 mil 754 toneladas métricas en 2009. De igual manera, la producción potencial de heroína se redujo de 757 toneladas métricas en 2007 a 657 toneladas métricas en 2009.

En cuanto a la hoja de coca, la superficie total que se dedica a ese cultivo se redujo a 158 mil hectáreas en 2009, es decir, 28 por ciento comparado con 2008. También, la producción estimada de cocaína a nivel mundial disminuyó de 1 mil 24 toneladas métricas que se producían en 2007 a 865 toneladas métricas en 2008 (equivalente a 16 por ciento menos). La producción mundial de hoja fresca de coca se redujo en 4 por ciento durante 2009.

Antes casi toda la cocaína producida en la región andina se consumía en Estados Unidos; pero en la última década esto ya cambió. Ahora la cocaína fluye hacia tres principales mercados: Estados Unidos (responsable de casi el 40 por ciento del consumo mundial en 2008), Europa (con el 25 por ciento) y el Cono Sur de América (entre 10 y 20 por ciento).

Las rutas de tráfico son muy dinámicas. Con mayor frecuencia, se suman más países de tránsito, como la República Bolivariana de Venezuela y Ecuador. Entre 1970 y 1980, el Caribe era el principal paso de las drogas suramericanas hacia Estados Unidos; ahora, es Centroamérica. También cambió el flujo hacia Europa, recientemente se incluyó a África Occidental como un paso.

Fuente: CONTRALÍNEA 194 - 08 DE AGOSTO DE 2010

Hannia Novell

Las invisibles

Todos tienen una historia que contar, a veces es propia, a veces nos la encontramos por ahí… Quisiera ser contadora de historias como mi abuela, aunque las que escucho no siempre son amables, no siempre son bonitas, a veces duelen y me llenan de tristeza. Ésta es la de Gloria.

“Entró sigiloso
pasadas las dos de la mañana, todos en casa estábamos ya dormidos, parecía que él había dejado su cuerpo en la calle y sólo su sombra se desplazaba sigilosa por la casa. Quizá por eso nadie lo escuchó, ni Camila mi pequeña de seis años.

“Aún no sabemos si llegó pasado de copas o era ya su intención. El caso es que cuando amaneció, me dirigí a la recámara de Camila para alistarla y llevarla con su abuela, eran vacaciones y ella me la cuidaría; cuál fue mi sorpresa al entrar a la habitación: la encontré tendida en la cama con un hilo de sangre manchando su pijamita. Él la había violado al grado de dejarla inconsciente.

“Cuando por fin pudo hablar, Camila apenas pudo decirme que tenía miedo, que le dolía y que papá le había dicho que era un juego.

“No se le puedo perdonar… Y sí, lo maté.”

Gloria reconoce su crimen y acepta su culpa. Como ella, en Santa Martha, cárcel de mujeres, todas tienen una historia que contar; a veces verdadera a veces no tanto, lo que es cierto es que todas ellas aquí viven una doble condena. El estar procesadas por un delito es la primera y por lo que el sistema ya las juzgó, pero su otra condena y quizá la más dura es su soledad. Purgan sus sentencias prácticamente solas (no es lo mismo cuando un hombre cae en la cárcel que cuando a ellas les toca estar aquí). A la mayoría las abandonan, apenas unas visitas esporádicas durante los primeros meses, luego, conforme el tiempo va transcurriendo, sus parejas, si es que las tenían, las abandonan a su suerte.

Asesinas, ladronas, defraudadoras, inocentes, pobres, ricas con y sin abogados. Deambulan por los pasillos, cuentan los días, miran al cielo. Marcan sus cuerpos con tatuajes, se vuelven adictas, las adictas se vuelven distribuidoras y las distribuidoras ladronas… Este círculo vicioso sigue girando sin parar. La droga circula, los celulares también. Todo entra por las vaginas de las pocas visitas. Es Santa Martha.

Un sistema penal que lejos de rehabilitar, encuentra castigos sobre los castigos. Aquí aún existe el apando, aunque ya no es en las catacumbas de la prisión, ahora se trata de un piso donde permanecen a oscuras en una celda aisladas del resto de la internas durante semanas, dependiendo de la falta que hayan cometido.

Datos de un estudio encargado por el Instituto Nacional de la Mujer, que se llevó a cabo en penales de Morelos, Jalisco, Sinaloa y Chiapas, aseguran que sólo 11% de las 9 mil 853 reclusas que hay en el país reciben visita conyugal. En el penal femenil de Santa Martha hay mil 724 reclusas, pero no cuentan con servicio médico, esto según un reporte de la segunda visitadora de la Comisión de los Derechos Humanos del DF.

Según las reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos de la ONU, “deben disponer de la existencia de instalaciones adecuadas para el tratamiento de mujeres embarazadas, post parturientas y convalecientes, y tomar medidas necesarias para que se reciba a los recién nacidos en hospitales civiles”. Pero esto existe sólo en el papel, los principales apoyos se dan entre ellas mismas, debido a que en el penal sólo se brindan las primeras atenciones. No hay condiciones para garantizar los derechos a la salud.

Ellas para la sociedad ya son invisibles a pesar de esto merecen un trato justo. Su voz, su historia, su cara es olvidada y no importa volverlas a juzgar, insisto, ya lo están. Lo que ellas necesitan, como toda la sociedad, son políticas públicas de administración de la pena privativa de libertad con enfoque de género, que considere sus derechos, por lo menos, a la salud, la alimentación, el trabajo, la integridad personal y a un proceso justo. No es posible que quien aún no está sentenciada pase años esperando la decisión de un juez…

Gloria también espera, no sólo esa decisión, aguarda a que Camila se recupere, pues la niña sigue en terapia, la cuida su abuela, pero aún es muy chiquita para entrar a prisión a visitar a mamá. No saben cómo explicarle que “mami no regresará”, al menos en un tiempo. Quizá mucho tiempo. Gloria espera que su hija no la olvide.
Periodista

La columna de Cristina Pacheco...


Mar de Historias

Los maniquíes

Cristina Pacheco

Llevo 14 años cuidándole su edificio al licenciado Rubio. En todo este tiempo ha venido en muy pocas ocasiones pero, eso sí, llama por teléfono al menos una vez por semana. Me da órdenes y me hace preguntas que jamás tienen que ver conmigo.

Es natural. A una persona tan ocupada qué puede importarle mi salud o cómo me siento de que Washington, a quien siempre llamé de cariño Guachi, haya muerto y sus maniquíes sigan desnudos y amontonados en el cuarto.

Comprenderá usted el gusto que me dio ver al licenciado Rubio, sobre todo que llegara de improviso. Así podría darse cuenta de que es verdad lo que le digo por teléfono: le tengo su edificio impecable, como si los departamentos siguieran ocupados por familias.

Los únicos tres que aún se alquilan sirven de bodega.

Las rentas aquí siempre han sido altas, por eso Guachi tomó un cuarto de azotea junto al mío para vivir y para almacenar sus maniquíes y los que le traían a componer.

Cuando vi al licenciado Rubio pensé en preguntarle qué íbamos a hacer con todas esas figuras. No me estorban y hasta siento que me acompañan, pero tampoco pueden quedarse allí para siempre. Washington decía que están hechas de un material más durable que las personas. Es cierto: él ya no está y ellas siguen aquí, esperando.

II

El licenciado Rubio sólo dijo que necesitaba revisar el edificio. Le entregué todas las llaves y me pidió que lo acompañara en el recorrido. Le llamó mucho la atención que hubiera puesto sobre los medidores de luz la correspondencia que sigue llegando. Le dije que lo hacía por si alguna vez venían a reclamarla los antiguos inquilinos. Dudo que vuelvan: esto se ha llenado de drogadictos y de ladrones. Ya nadie quiere vivir en el rumbo. Qué lástima.

En cada piso se detuvo a inspeccionar los departamentos. Yo mientras tanto le recordaba los apellidos de las personas o las familias que los habían ocupado. No hizo ningún comentario. Me pareció lógico. Con tantas responsabilidades, ¿qué podía interesarle quién hubiera vivido en el l0l o en el 404? ¡Nada!

Subimos a la azotea. Todos los cuartos estaban cerrados. También el mío, sólo que junto a la ventana colgaban mis plantitas. ¿Nunca ha tenido animales? La pregunta del licenciado Rubio me emocionó. Sentí que por primera vez en tantos años me tomaba en cuenta. Le dije que sí: un perico, un perrito y dos gatos. ¿Qué pasó con ellos?

Su curiosidad me dio confianza: el perico se murió de frío, los gatos se fueron y al perro me lo atropelló un coche. Algunos vecinos se habían ofrecido a regalarme otro pero no acepté. No quiero encariñarme con ningún animal y sufrir de nuevo cuando se vaya o se muera. El licenciado Rubio estuvo de acuerdo.

Señaló el cuarto de junto. ¿Quién lo ocupa? Le contesté: Washington. Aquí vivía, modelaba y reparaba maniquíes. El pobre acaba de morir. En paz descanse.

No me preguntó de qué había muerto, pero se asomó por la ventana para ver las figuras amontonadas y desnudas. ¿Cuántas serán?

Imposible contarlas. Aproveché para preguntarle qué haríamos con el cuarto y las figuras. El sólo dijo: “A ver…” Me pareció feo verlo más interesado por los maniquíes que por Guachi. Le conté que cada vez que él regresaba de Morelos, me traía un litro de miel. Según Guachi, era buena para curar todas las enfermedades, hasta la tristeza.

El licenciado Rubio se dirigió al pretil. Le recordé que cuando llegué a trabajar aquí no había tantos anuncios ni edificios. En las mañanas claras alcanzaba a mirar hasta las montañas que tanto me gustan. ¿Usted de dónde es? Estuve a punto de llorar. Hacía años que nadie me preguntaba eso y nunca imaginé que el licenciado Rubio, tan lleno de compromisos y obligaciones, pudiera interesarse en algo así. Le dije que de Ocampo, Guanajuato. ¿Tiene familia allá?

No me queda nadie. Mis padres ya murieron y mi único hermano vive en Tijuana. ¿Nunca le ha propuesto que se vaya para allá? Le respondí que no. Estoy muy contenta trabajando en el edificio, aunque viva sola y más desde que se fueron todos los inquilinos: ninguno pudo con el alza de las rentas.

Los bodegueros vienen por la mañana o por la noche, siempre de prisa, sin tiempo para saludarme o despedirse. Muerto Guachi, los únicos moradores del edificios somos los maniquíes y yo. No sé por qué tuve la corazonada de que acababa de cometer un error.

III

Sin decirme nada el licenciado Rubio bajó las escaleras. Lo seguí pensando que aún no me había aclarado el motivo de su visita. Cuando llegamos a la puerta me entregó las llaves y me dijo muy tranquilamente: “Necesito que me desocupe el cuarto antes de fin año. Desde hace mucho he pensado en vender el edificio. Ya me salió un cliente. Quiere tomar posesión en enero. Es posible que lo demuela. Se lo aviso desde ahora para que vaya buscando en donde vivir. Usted es sola, ni siquiera tiene animales. No será difícil que encuentre algo razonable. Y si no, piense que tiene un hermano en… ¿dónde me dijo que radica?”

No pude contestarle. Estaba atontada, como si me hubieran golpeado la cabeza con una piedra. Debo de haber tenido una cara terrible porque enseguida me aclaró que no iba a cometer una injusticia conmigo: me llamaría para arreglar lo de mi compensación por todos mis años de trabajo.

Salió del edificio. Lo seguí. Le pregunté qué iba a hacer con los maniquíes de Guachi. Ponga un letrero de que se venden. No faltarán compradores, pero en caso de ser así pues que se los lleven los de la basura. La cosa es tener esto desocupado para diciembre. Entró en su coche y se fue.

IV

Con trabajos subí a la azotea. Me detuve frente a la bodega de Guachi. Por la ventana miré los maniquíes que él había modelado con tanto esmero. A Rubio le da igual lo que suceda con ellos y conmigo. A mí no. Aún no he puesto el letrero de que se venden.

De aquí a fin de año en encontrar un sitio dónde vivir. Pienso llevarme los maniquíes. Las figuras que desde la muerte de Guachi han sido mi única compañía lo serán por el resto de mi vida.