Mostrando las entradas con la etiqueta Álvaro Cepeda Neri. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Álvaro Cepeda Neri. Mostrar todas las entradas

3/05/2017

La reportera Dolia Estévez exhibió a Trump y Peña



By Álvaro Cepeda Neri *
Un periodista oral o sea por su noticiero le regateó a la reportera Dolía Estévez lo que fue su oportuna información respecto a la conversación telefónica, entre el Calígula Donald Trump (Regis F Martin: Los doce césares, traducción de José Miguel Parra Ortiz, Aldebarán Editores) y el mexiquense de los gasolinazos sin perspectiva ni política histórica, de Peña Nieto. 
Y estremeció, desde Washington al hoy sin capital estado de la Ciudad de México, y a todo el mundo ante la nueva embestida de quien ya tomó a México como su espacio para ejemplificar de lo que es capaz con su proteccionismo económico y su expansionismo geopolítico (tal y como empezó Hitler). La corresponsal Dolia Estévez (y no doy ideas, pero lo será en ese país hasta que entre su estupidez contra la prensa estadunidense, no se le ocurra arremeter contra los periodistas extranjeros que cubren la información allá), se dio cuenta de que tenía al millonario y al de la corrupción de la “casa blanca” de acá, como coloquialmente se dice: por los pelos.
E hizo lo que debe hacer un reportero: publicar lo que le enteraba su fuente. Era “publicar o perecer” (Pedro J Ramírez, Prensa y libertad), en el contexto de lo sostenido y ejercido por otra mujer: Rosa Luxemburgo: “… sin una libertad de prensa y de reunión ilimitada, sin una lucha de opinión pública libre, se marchita la vida de las instituciones públicas, vegeta, y la burocracia queda como único elemento activo”. La reportera de toda su vida periodística no titubeó en redactar lo que sabía y enviarlo de inmediato al noticiero mexicano, donde otra periodista como Carmen Aristegui, a su vez, se atrevió a continuar con su periodismo de “vertebrar críticamente la democracia” desde lo que es ahora su trinchera periodística. Peña ha negado, por medio de su mediocre portavoz, Eduardo Sánchez, que Trump haya dicho estar dispuesto a enviar a sus marines y soldados, intencionalmente identificándolo con Santa Anna, para completar el muro, expulsar a mexicanos, cobrar un impuesto a las remesas, deshacerse de los estudiantes mexicanos y “ayudar” a combatir el narcotráfico.
Dolia Estévez, mexicana sonorense y con criterio, formación intelectual y dedicación internacional, no podía menos que cumplir con su deber de reportera. Y acertó ya que el mismo Trump confesó que sí le dijo a Peña estar más que dispuesto a mandar tropas. Y que el “bueno” de Peña se quedó callado… “y el que calla otorga”. Además, la reportera alertó al pueblo mexicano que está al tanto de las barbaridades neonazisfascistas del césar a la Calígula, que éste mantiene su decisión de abusar del poder para intervenir militarmente en México, adelantando su belicosidad con las medidas económicas que quiere culminar con la cancelación del Tratado de Libre Comercio.
Que Trump haga en su país lo que le pegue la gana, que al fin y al cabo sus instituciones y sus adversarios desde la ciudadanía, tienen medios para enfrentarlo y detenerlo. Pero que, como le dijo a Peña y la reportera lo abortó, cumpliendo con su tarea de informar oportunamente, invadir militarmente a México es ya una potencial declaración de guerra. Esto está implícito en el monólogo de Trump hacia su receptor que, con su favorito Videgaray, creyeron, por su falta de formación y trayectoria políticas, ingenuamente en persuadir al presidente antirrepublicano y antidemocrático (se burló de la democracia directa, por lo que es un ilegítimo en el cargo).

La periodista Dolia Estévez demostró, una vez más, su calidad para el desempeño de su trabajo de no privar de una información veraz a la opinión pública mexicana. John Adams, segundo presidente estadunidense, escribió: “Las fauces del poder están siempre abiertas para devorar, si se puede, la libertad de pensamiento y de palabra hablada y escrita”. Las fauces de Trump y las de Peña quisieron tragarse su complicidad, pero una reportera lo impidió contra viento y marea de quienes intentaron desmentirla, para ser exhibidos, a su vez, de mentirosos y de querer ocultar, para México, algo tan grave como una expedición militar a nuestro país.

Pero Dolia Estévez supo cumplir con su deber de reportera. Y de mexicana, tanto como de corresponsal para dar a conocer esa conversación telefónica que pinta de cuerpo entero y mentalidad a la Calígula al presidente 45 estadunidense, dispuesto a pasar por encima de las instituciones mexicanas, de nuestra nación y de la paz como de lo que es inspiración mexicana: “Entre los pueblos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Allá Trump. Acá Benito Juárez. Y periodistas como Dolia Estévez.
Álvaro Cepeda Neri
[DEFENSOR DEL PERIODISTA]
Contralínea 529 / del 05 al 11 de Marzo 2017

2/26/2017

Beltrones: gobernabilidad por coalición para 2018, con jefe de Estado y jefe de gobierno


By Álvaro Cepeda Neri *
Ya no hay solución ni salida, pacíficas, para la competencia-disputa presidencial para este ya a la vista 2018, que sujetar la elección por medio del voto individual de la democracia directa en las urnas. Y, de una vez por todas, afianzar al Estado con los dos postulados políticos que ha estado proponiendo el político Manlio Fabio Beltrones Rivera. Uno ya tiene vigencia constitucional, y es “la integración del gobierno de coalición en el sistema presidencial”, sobre lo que Beltrones puntualiza en su breve ensayo: Unidad y gobernabilidad (El Universal, 23 de enero de 2017). El otro principio, para apuntalar el anterior, es que se divida la figura presidencial en un jefe de Estado y un jefe de Gobierno, para su eficaz desempeño en lo político y lo administrativo (ahora que llegamos al centenario de nuestra Ley Suprema). Y así contribuir a resolver, de una vez por todas, que nuestro sistema-régimen continúe siendo “país de un sólo hombre” (tal y como analiza Enrique González Pedrero en su magna obra País de un solo hombre: el México –desde– Santa Anna; en tres tomos del Fondo de Cultura Económica).
Más que a la unidad, por nuestro pluralismo político y los ya demasiados partidos… ¡siete!, ha de convocarse a la unión nacional, tanto para enfrentar los cambios y amenazas del exterior, como para disputar los cargos electorales, democráticamente. En dos párrafos, el ensayo beltronista expone el tema central. “Sin duda éste es el momento de convocar a nuestro país a una unidad fundamental pare enfrentar lo que viene, con convicción, con determinación, adecuando al nuevo contexto y circunstancias mundiales, inclusive las reformas emprendidas, sin que ello implique perder su esencia. Todo para generar crecimiento, inversión, empleo y un mejor lugar de México en el mundo”. En el segundo, pero continuando el anterior, escribió: “En México, para lograr estabilidad y unidad duraderas, sería necesario y conveniente armonizar la integración del gobierno de coalición en el sistema presidencial mexicano, opción que ya está en nuestra Constitución con vigencia a partir de 2018”. Y formar gobiernos de coalición, como en otros sistemas, que así lo han resuelto “sin importar sean sistemas presidenciales o parlamentarios”.
De continuar siendo el “país de un sólo hombre” mediante un sólo partido, desde las elecciones del 2018, seguirán los conflictos políticos que hemos venido arrastrando, cuando menos desde los últimos 8 sexenios. Y esto desgasta la eficacia y eficiencia no solamente política, sino también de las políticas económicas y sociales. Es el momento de mediano plazo el que tenemos para reorganizar nuestro presidencialismo en nuestro también Estado Federal. Celebrar los 100 años de constitucionalismo es, pues, caminar resolviendo “con más democracia los problemas de nuestra democracia”. Y compartiendo y distribuyendo la ya incontrolable concentración del poder presidencial en un sólo partido.
Coaliciones, jefe de Estado y jefe de Gobierno es el tríptico para ahora sí modernizar y actualizar nuestro régimen que ya no da para más. Se trata de evitar la desunión. Reducir los conflictos. Y contribuir al buen gobierno democrático y republicano, en una tradición renovada de nuestro constitucionalismo (Felipe Tena Ramírez, Leyes fundamentales de México: 1808-2017). Las coaliciones, para competir en las urnas y para cogobernar desde uno de los tres poderes federales (y ejemplo a seguir en las entidades de la Federación), para hacer más efectivos los contrapesos de la democracia representativa, permite, incluso, que mayorías y minorías se integren. Esto para evitar la advertencia de Alexis de Tocquevielle, de que prevalezca “la dictadura de la mayoría”.
Beltrones Rivera propone “renovar las instituciones políticas” por medio de reformas jurídicas para actualizar nuestra centenaria Constitución. De lo contrario seguiremos sobreviviendo en un presente jaloneado por el pasado que ya dio de sí y reclama, necesita, como en aquella divisa renacentista: renovarse o morir. La inteligencia ilustrada de una cabeza política como la de Manilo Fabio Beltrones Rivera, ha estado reflexionando, de cara a la opinión pública, sobre cómo enriquecer lo que el Nicolás Maquiavelo de Las décadas de Tito Livio, propone para el régimen republicano. Así también se gestiona, económicamente, la igualdad, el empleo y mejores salarios para combatir la pobreza.
Lo central de la discusión pública, es cuando un escritor político (como lo ensaya Beltrones en su citado artículo), “no se limita a describir… sino a manifestar cuál de las formas de gobierno descritas es buena, cuál mejor y expresa uno o más juicios de valor para orientar prescribiendo que la mejor de las tres formas de gobierno es la de los muchos” (Norberto Bobbio, Teoría General de la Política y su Teoría de las Formas de Gobierno en la Historia del Pensamiento Político; editoriales Trotta y FCE). Y ante el embate estadounidense, resultado de su nueva forma de gobierno de los pocos, como oligarquía, nepotismo y plutocracia, estamos urgidos de transformar nuestra vida tradicional.
Y por el método de las coaliciones para la competencia electoral enriquecer nuestro presidencialismo con una dosis de semiparlamentarismo, para responsabilizar ante el Congreso a un jefe de Gobierno, que recogería su aprobación para el nombramiento de los secretarios del despacho. Y el representante de esa forma de Gobierno con el jefe de Estado. “Al hacerlo –concluye en su ensayo Beltrones Rivera– lograríamos modernizar nuestra gobernabilidad y eficacia, no con una sola persona que responda por todos, sino con un todo que responda a los problemas con sus mejores hombres y mujeres. Hoy, sin duda, ello aparece como indispensable”.
Se trata de un presidencialismo nuevo por consenso de los ciudadanos.
Álvaro Cepeda Neri

2/05/2017

Peña-Santa Anna: te falta cobrar por puertas, ventanas, gatos y perros


By Álvaro Cepeda Neri *

Casi siempre, el nuestro ha sido el país de un solo hombre. Santa Anna… ¡con sus nueve reelecciones!, durante 22 años. Y, después, la continuidad de los 27 años de Porfirio Díaz. Benito Juárez estuvo 14 años. Plutarco Elías Calles fue el poder tras el trono con 10. Alemán y su creación del PRI, que con los cuatro años de Peña, el presidente en turno ha ejercido el poder presidencial de un solo hombre durante 58 años. El PAN 12 años, en el mismo tenor: país de un solo hombre. La reelección, por sí misma, no es antidemocrática. Y menos si está regulada constitucionalmente. Pero sí lo es cuando, como Santa Anna y Díaz, impusieron sus reelecciones por el servilismo del Congreso y el apoyo de las bayonetas para desempeñar la presidencia autocrática y autoritariamente.

Hemos tenido 67 individuos en ese poder casi, casi, absoluto. En plural lo de “la dictadura perfecta” que nos imputó Mario Vargas Llosa. Desde Miguel Hidalgo y sobre todo desde José María Morelos y Pavón, revoluciones y constituciones buscaron implantar el republicanismo y la democracia representativa, sustentada en el poder del pueblo; pero el poder de un sólo hombre las ha saboteado y traicionado al pueblo. Excepcionalmente, diputados y senadores han cumplido con su deber político. Con Enrique Peña Nieto padecemos nuevamente el problema de un sólo hombre, con las complicidades del Congreso y la cúpula del Poder Judicial: la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Los tres poderes, directa e indirectamente ejercidos por un sólo hombre y sus alfiles y peones, para hacer del patrimonio nacional un botín, al amparo de la corrupción y la impunidad. Y ante los abusos de las cúpulas, manipulando al Estado, utilizan al gobierno y devastan a la sociedad por un presidencialismo a la Santa Anna, otra vez aparece el fantasma del resurgimiento de un levantamiento nacional.
Existen registros de los abusos y perversidades de Santa Anna, cuando para obtener más recursos –cuya mayor parte se robaba– decretó impuestos sobre ventanas, puertas, perros y gatos (menos para las ratas, sus santas patronas). Medidas “pestíferas” y con más palabras de Maquiavelo, “la multitud, fastidiada por su (mal) gobierno, se levantó y lo derrumbó”. Como ahora Peña –el nuevo Santa Anna–, por haber dejado en la mano visible de la total privatización y del mercado libre el aumento de los precios, como a los tiranos, por “su vituperable acción” es ya odiado (Nicolás Maquiavelo: Discursos sobre la primera década de Tito Livio); y el malestar social es incontenible (¿será cierto lo de la reencarnación? Consultar el ensayo de Michel Delahoutre, en el Diccionario de las Religiones, editorial Herder). Y para una investigación histórica del vil Santa Anna, los tres volúmenes de Enrique González Pedrero: País de un solo hombre: el México de Santa Anna (FCE). La copia o reencarnación de Peña Nieto salió corregida y aumentada autoritariamente con la consigna monárquica de “después de mí el diluvio”. Peña ha desgobernado al país. Y ante las amenazas ya cumplidas de Donald Trump, nuestro resucitado Santa Anna se apura para colaborar a la devastación.
Prácticamente tenemos una dictadura, en donde las élites políticas y económicas, con la entrega a los inversionistas nativos y extranjeros, se abalanzan para despojar a la Nación de sus mermadas riquezas naturales: minería, petróleo, electricidad, gas, agua potable… como delincuentes cómplices del narcotráfico y la sangrienta y pavorosa inseguridad, que tienen sitiados a más de 120 millones de mexicanos que no tienen otra opción que la abierta oposición “de los pueblos libres, que surgen de estar oprimidos o de sospechar que pueden llegar a ser oprimidos” (Maquiavelo, dixit). Trump desde afuera y Peña desde dentro, son una pinza; la soga al cuello de México, que debemos quitarnos cuanto antes. Ya no basta con resistir, protestar o reclamar. Si todo queda como ahora en conflictos que están siendo administrados por Peña, entonces nos esperan, para mañana, para hoy mismo, días-años de un terrible desastre dramáticamente trágico.

Peña le abrió las puertas a Trump y éste, con su desbordado odio a los mexicanos, ha iniciado una nueva invasión antieconómica, aprovechándose de que Peña, mal gobernante, está preso del pánico; pues odiado por el pueblo no cuenta con la capacidad para hacer valer sus llamados a la unión para enfrentar otra acción como la de 1847, cuando Santa Anna fue despreciado por el pueblo, al saber que era el responsable de la invasión militar. Y de haber entregado la mitad del territorio. Le falta a Peña-Santa Anna imponernos impuestos por tener más de una puerta, un perro, una ventana y un gato. Su “gasolinazo” es, con el estancamiento económico y la inflación, la vía libre al neoliberalismo económico del capitalismo salvaje. Los mexicanos debemos considerar que vivimos tiempos “contrarios que se nos pueden venir encima y qué dirigentes necesitaremos en estos tiempos adversos”, por la reencarnación de Santa Anna en Peña Nieto.

Álvaro Cepeda Neri
cepedaneri@prodigy.net.mx

9/25/2016

La caricatura de Nerilicón, donde Peña pone la Bandera como tapete a Trump


By Álvaro Cepeda Neri *

El periodista Antonio Neri Licón (el monero que se hace llamar con el seudónimo Nerilicón), nos reveló, contundentemente la postura del gobierno federal, en la portada de la revista Proceso, del 4 de septiembre del fatídico cuarto año del peñismo; parteaguas de su mal gobierno anunciando, además, un final angustiosamente económico y políticamente dramático. En la caricatura de Nerilicón, Peña pone la Bandera como tapete para ser pisoteada por Trump. Éste con su cabellera de visera y Peña con su copete erizado, en una certera interpretación de los hechos que ha llevado a cabo del mexiquense. Un dibujo político satírico. “Lo que cabría llamar editorial en viñeta, que proporciona una especie de enfoque… presentando la gravedad del asunto” (Ernest H Gombrich, “El arsenal del caricaturista”, en Meditaciones sobre un caballo de juguete, Editorial Seix Barral).
Álvaro Cepeda Neri
Es un acto que hace responsable a Peña de un juicio político, encuadrando la causa grave para llevarlo a cabo, en la exposición de la soberanía nacional a los pies del estadunidense; quien belicosamente amenaza a nuestro país insistiendo en que la cumplirá apenas llegue a la Presidencia de Estados Unidos de América, empezando por construir un muro a lo largo de la frontera norte, expulsar a los mexicanos que trabajan allá y cancelar los mutuos tratados. Ahora con palabras, mañana con hechos si se apodera de la Presidencia por la que va para implantar radicales intervencionismos, Trump quiere usar el poderío estadunidense para humillarnos; luego de que el peñismo le ha hecho el juego cómplice.
contrapoder-507-aEl neoliberalismo económico de Trump y su antiliberalismo político advierten un capitalismo de multimillonarios del neoconservadurismo antidemocrático. Y es que para los intereses publicitados por Trump, nada como el colaboracionismo de Peña-Videgaray (quien era el favorito del peñismo para imponerlo en la sucesión presidencial contra viento y marea, por lo que ambos se afiliaron con el republicano, pero les salió el tiro por la culata). La impugnada invitación servil de Peña nos mostró que tenemos una caricatura de Santa Anna, cojeando por la derecha para poner al país incondicionalmente a esos intereses y que es la renovada ideología sureña yanqui. Estamos frente a una crisis de entreguismo.
Y el periodista de la caricatura –riamos o no, como dice Gombrich– nos regala “una caricatura magistral”, del paso sobre nuestra Bandera del elefante Trump; que nos hace comprender que está a punto de precipitarse sobre los mexicanos, una nueva representación del cesarismo, vociferando contra el mundo, empezando por México con el que quiere iniciar su experimento devastador. Para esto, Peña-Videgaray le abrieron paso conscientemente, con la finalidad de que Trump se apoderara de la presidencia estadunidense, para que favoreciera aquí la postulación de Videgaray.
Ha sido, pues, una caricatura del arsenal del periodismo más combativo que ha tenido la Nación, para ejercer la crítica que rescata su función democrática directa contra la democracia representativa o indirecta cuando ésta traiciona sus fines. Una caricatura en la tradición de los “artistas que pusieron su obra al servicio de causas políticas” (Humberto Musacchio, El taller de gráfica popular, FCE). Y que puso en alto relieve lo que la opinión pública manifestó sobre la estupidez política de la invitación peñista al candidato Donald Trump; sintetizando en ella lo que pensamos y expresamos muchísimos mexicanos: que Peña se puso de puso de sirviente y usó la Bandera como tapete para darle la bienvenida a su candidato, ya que “en Estados Unidos piensan que Peña votó por el republicano” (Raymundo Riva-Palacio, en su columna Estrictamente personal, titulada “Peña engañó a Obama”, El Financiero, 6 de septiembre de 2016). Nerilicón, con su caricatura, acabó por abrirnos los ojos.
Álvaro Cepeda Neri

9/18/2016

Renuncia Peña o la descomposición política empolla el huevo de la serpiente golpista



By Álvaro Cepeda Neri *
La historia política, que es el caso, no se repite a pesar de las coincidencias y semejanzas. Lo que pasa es que nuestro presidencialismo con Peña, se parece a otros de nuestra historia y ha llegado a una alternativa. contrapoder-506-a
Una opción es que Peña renuncie y el Congreso, tras el presidente interino designe al presidente sustituto. La otra opción es que el huevo de la serpiente golpista dé a luz un desastre parecido a un desastre 1963 en Chile o que la descomposición actual permita el ascenso de otro Victoriano Huerta (1913-1914). Peña ya puso a la nación, con su gobierno federal al Estado y a la Sociedad con sus problemas sin solucionar, al borde de una crisis general política, económica y social que demanda un relevo en la conducción presidencial. El país ya está en condiciones de una violencia intrainstitucional, con las corrupciones de la élite en los poderes federales, estatales y municipales, semejante a la experiencia que alumbró al nazismo (Eugenio Xammar, El huevo de la serpiente, crónicas desde Alemania: 1922-1924). Han fracasado las políticas públicas del peñismo. Y tiene encendido al país con protestas, ingobernabilidad y acosado por el desempleo, la sangrienta inseguridad que ya rompió la paz social; la pobreza, los bajísimos salarios. Y claro, la corrupción. El mal gobierno. La deuda pública ya impagable. La quiebra de Petróleos Mexicanos (Pemex). El conflicto de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el autoritarismo promilitar de Nuño. Mientras, prosperan: el narcotráfico, los secuestros, las desapariciones forzadas, los feminicidios. El alza de los precios y a la recesión con depresión vamos en vías de un drástico decrecimiento. Y para colmo, el garrafal error de Peña en política exterior con la visita provocadora y amenazante de Trump y sus tambores de guerra (los dioses y sobre todos los electores estadunidenses quieren que derroten al belicoso republicano). Esto ha sido la gota que derramó la crisis política. Peña debe irse. La causa grave que pide la Constitución es que ya está totalmente incapacitado (y hasta se dice que tras la extirpación cancerosa de su tiroides, males mentales lo aquejan, como lo apunta el análisis de Ernesto Villanueva, Peña Nieto y la salud del gobernante; en la revista Proceso: 28 de agosto de 2016).
Y a simple vista en los acercamientos audiovisuales se nota síntomas de decadencia física. Como sea, el asunto es que ya el presidencialismo peñista ha generado gravísimas consecuencias por las malas decisiones y la notoria falta de colaboradores capaces. Y asesores que lo han estado llevando a errores tras errores, dañando irreversiblemente a los mexicanos y a la soberanía nacional, por no saber resolver los problemas federales que se amontonan explosivamente por el creciente descontento social, a las puertas de un peñismo incompetente.
La renuncia de Peña, por ese catálogo de apretada síntesis, tipifica muy bien la causa grave, antes de que tengamos algo parecido a lo de Guatemala, Brasil o la misma Venezuela, sin contar lo de Chile con las protestas contra la reforma educativa por las pensiones y de Bolivia por el conflicto minero. Ya Peña y los peñistas no pueden ni han sabido cumplir con sus obligaciones, mientras las ilegalidades multiplican los reclamos de los derechos humanos. El Banco de México acaba de advertir que debe disminuirse el déficit y la deuda pública en un contexto de disminución del crecimiento económico por los excesos del neoliberalismo de Videgaray. La actual descomposición política, económica y social nos ha llevado a lo que puede ser una violencia del pueblo contra las violencias gubernamentales de Atenco a Nochixtlán). Y de las delincuencias que tienen sitiada a la nación. No se necesita una mano dura y caprichosa y por eso la renuncia de Peña debe llevarse constitucionalmente, para restablecer la paz social con transacciones entre la democracia representativa y la democracia directa: el pueblo y sus representantes para conciliar resolviendo problemas y solucionando conflictos. Y es esto o el huevo de la serpiente golpista romperá el cascarón.
Álvaro Cepeda Neri

8/29/2016

El establecimiento de un gobierno contrario a la Constitución


By Álvaro Cepeda Neri *

contrapoder-503-aLas políticas económicas públicas, con la punta de lanza del neoliberalismo que postula la privatización del sector público que se inició con Salinas de Gortari en 1988 y ha seguido durante 28 años hasta rematar con Peña, actualmente ataca a la educación pública para convertirla de gratuita y laica, en otra empresa privada para formar cuadros en servicios, lo que con la quiebra intencional de Petróleos Mexicanos ()Pemex y la venta de los yacimientos a inversionistas del monopolio de los energéticos, ha llevado ya al establecimiento de un gobierno contrario a los principio fundamentales sancionados por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. La raíz de esta metamorfosis está cuando el avilacamachismo traicionó las conquistas de la Revolución de 1910-1917, facilitando el triunfo electorero del Cachorro Miguel Alemán que fue amamantado por la ubre empresarial. Y, después, por los enviados a estudiar en las universidades estadunidenses, cuando en ellas se filtraban las enseñanzas del coloquio organizado por Walter Lippman en 1938, donde participaron Friedrich A Hayek y Ludwing von Mises.
Y 10 años después, en 1947, éstos crearon la Sociedad Mont Pelerin, para reactivar al liberalismo económico por la vía del neoconservadurismo que se vistió de neoliberalismo económico. Esto para postular que el “Estado era el problema” y el “mercado la solución”; divisas célebres que hicieron Margaret Thatcher y Ronald Reagan y su hijo adoptivo-bastardo: Augusto Pinochet en 1973 con Nixon, quienes pusieron en circulación a los Chicago Boys para asesorar a los gobiernos de América Latina. Y en México empezó el contagio en 1982 con Miguel de la Madrid y Salinas. Éste primero en la Secretaría de Programación y Presupuesto e inmediatamente después como presidente con Zedillo y Pedro Aspe. Este proyecto siguió con Fox y Calderón, para estar rematando con Peña-Videgaray.
En los últimos 28 años (1988-2016), los formados en las universidades estadunidenses han ido interrumpiendo a la Constitución, con contrarreformas salidas del Congreso de la Unión, avaladas por la Suprema Corte como cúpula del Poder Judicial. Y no sin reacciones políticas desde López Mateos y Díaz Ordaz (1958-1970): estudiantiles, campesinas y obreras, estableciendo, pues, gobiernos-administraciones, fines políticos, económicos, educativos y sociales, contrarios a la Constitución. Con el peñismo, ese viraje posrrevolucionario y hacia la derecha en un escenario de elecciones controladas y no pocas veces manipuladas, para afianzar la democracia representativa con partidos con todos los ismos que han estado, con un toma y daca por medio de la corrupción y la impunidad, ratificando el neoliberalismo económico, e impulsando la privatización de la educación pública para ponerla al servicio de esa economía y que “el Estado deje de entender la educación como un servicio público” (Pilar Carrera y Eduardo Luque, Nos quieren más tontos: la escuela según la economía neoliberal, edición El Viejo Topo, 2016).
Esto mientras Videgaray continúa dejándole todo el campo económico a los empresarios, financieros y enclaves de la globalización en lo que resta de Pemex que agoniza con el desmantelamiento peñista, la complicidad sindical y la venta-entrega de Coldwell de los yacimientos. La nación ha estado acusando el establecimiento de un gobierno contrario a la Constitución en lo que queda de sus principios fundamentales. Hay muchos problemas y conflictos contra esa política económica del neoliberalismo. La réplica de los maestros a Nuño y su encubierta privatización de la educación pública ha sido oportuna y radical, como respuesta a ese ataque nuñista, que ha salido con la “novedad” de su modelo educativo que es más y peor de lo mismo de la “reforma” laboral, para despedir maestros y tener en la mira la desaparición de las escuelas normales rurales.
 “Asistimos de esta forma al desarrollo de un nuevo modelo basado en tres principios: la competitividad, la eficacia y la rentabilidad económica… para la flexibilidad, es decir, la capacidad de despedir a los empleados, el incremento de la criminalidad y apuntar a un riesgo no sólo nacional para la incertidumbre… y despojar al gobierno de sus poderes en el ámbito de la educación”. Para conseguir lo anterior: “el sistema escolar público es uno de los objetivos básicos a destruir”.
Los mexicanos estamos ante la alternativa de consentir el establecimiento de un gobierno contrario a la Constitución o ejercer, hasta sus últimas consecuencias, que: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo [que] todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste [y que] el pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. O de rendirnos ante la embestida del neoliberalismo económico y de la derechización política. La alternativa es democracia representativa sin democracia directa o autoritarismo. Con la Constitución o contra ella.
Álvaro Cepeda Neri

1/03/2016

Entramos ya al ojo del huracán de la crisis general en México


    
I.- Entramos ya al ojo del huracán de la crisis general, puesto que han sido suspendidos los pagos de los gobiernos, con la promesa de que dentro de seis meses empezarán a cubrirlos, lo cual es otra mentira. No hay liquidez, o sea no hay dinero para pagar. Los subsidios necesarios han sido cancelados. Las empresas privadas que surten a Pemex de bienes y servicios no reciben ningún pago y les dijeron que esperen. De no poder hacerlo, que soliciten préstamos. O se declaren en quiebra técnica o en quiebra de liquidación, ya que estando el precio de barril a menos de 35 dólares, la empresa en vías de privatización (aunque ya nadie la quiere por el desastre petrolero), prácticamente está en quiebra. Lo que le impide distraer lo poco que le entra que no sea para pagar a sus empleados y para la secretaria de Hacienda, en una rebatiña para apuntalar la mentira de que la economía nacional, privada y pública, no está decreciendo lentamente y nos tiene metidos en una devastadora recesión que arrastrará el país a un desastre económico de más desempleo, mucho más pobreza y una baja alarmante del consumo.
II.- La suspensión de pagos que calla el gobierno federal, se debe a que nuestro capitalismo es únicamente de los Slim, Bailleres, Azcárraga y los ricos, millonarios y multimillonarios, que no han invertido en la planta industrial y la tienen casi parada; la agricultura está disminuida, y los trabajadores sólo producen lo mínimo en el contexto de la disminución de exportaciones, y la compra masiva de granos en el exterior para sostener un mercado a medias. Al suspenderse los pagos se generaliza y agudiza la crisis de más de 100 millones de mexicanos que ya sufren las consecuencias de los malos gobiernos. Hay una equivocada conducción de las administraciones y una pésima gestión económica nacional. Navegamos a la deriva. Y no hay alguna estrategia para enfrentar la crisis que como un mar embravecido y una tormenta se abate sobre la nave estatal.
III.- Suspender los pagos es una medida gravísima. Y más que no lo avisen abiertamente de cara a la Nación. Las empresas están quebrando. Se despide a empleados públicos. Los bancos continúan con su veracidad, preparándose para irse sobre los cuentahabientes morosos. Y hay encarecimiento de los bienes de consumo necesario. Estamos en medio de una crisis general que se administra con puros buenos propósitos de que “vamos bien”, cuando la mayoría de los mexicanos se da cuenta de que algo grave está pasando. Y no pocos de ellos sufren las consecuencias de la suspensión de pagos municipales, estatales y federal que anuncia que las cosas empeorarán. Ya era hora de que estuviera constituyéndose un presidencialismo para enfrentar la crisis. Pero nada hacen allá arriba, como si la crisis fuera algo pasajero; pero todo parece apuntar a una catástrofe económica con implicaciones políticas. Hay un profundo malestar social, porque aumentan las desigualdades, la pobreza ya alcanzó a 60 millones; y el desempleo rebasa los 40 millones que sobreviven en las actividades informales

5/31/2015

Molinar Horcasitas se llevó a la tumba lo que sabía de la Guardería ABC?



I.- Si fallece una mujer o un hombre con méritos, sepultan su cadáver con alabanzas y reconocimientos que, por lo general, no le hacen cuando está vivo. De nada sirve. Como cuando falleció Carlos Fuentes y Peña se acercó a la viuda: Silvia Lemus, y le soltó elogios hipócritas en lugar de ponerse a leerlo. Ha muerto el llamado ideólogo –sin serlo–: Juan Molinar Horcasitas, a quien la esposa de Calderón llenaba de elogios. Molinar fue un calderonista jurado… hasta que lo traicionó, tal como Calderón traicionaba a todos los panistas. Durante el foxismo y el calderonismo estuvo enchufado al presupuesto. No fue como Carlos Castillo, éste sí, ideólogo del PAN hasta que se alejó de ese partido de derechas, porque Calderón y sus “medias de seda” (no porque fuera travesti, sino por ser la bebida que lo hizo famoso como alcohólico), en uno de sus arranques se distanció del yucateco; quien en memorable carta describió a Calderón como lo que es: un prepotente fundamentalista que echó a perder la alternancia, resultó peor que Fox y metió a los militares como policías (con su cómplice: Genaro García Luna, millonario en Miami), dejando más de 100 mil homicidios y al país en manos del narcotráfico.

II.- Pero el tema es Molinar Horcasitas. Al que con todo su derecho los panistas homenajearon y no pocos en radio, televisión y prensa escrita lo cubrieron de adjetivos en grado superlativo. Incluso lo exculparon de la tragedia en la Guardería ABC, donde 49 niños murieron calcinados y 74 más padecen males de por vida. No era ya director del IMSS cuando el incendio aquel 5 de junio del 2009. Pero él otorgó la concesión de la guardería para que un grupo, encabezado por la familiar de la entonces poderosa Margarita Zavala, se enriquecieran con las cuotas del IMSS, y éste jamás inspeccionó que cumplieran con lo contratado. La guardería con 120 niños, desde recién nacidos a 5 años, estaba en un terreno con láminas de cartón y ventiladores que hacían circular aire a temperaturas de más de 40 grados. Atrás de un baldío usado como archivo del desgobernador Robinson-Bours, y quien ese día mandó incinerar papelería que lo comprometía. Esto hace suponer que fue intencional el incendio, ya que Bours y su pandilla buscaban distraer a la opinión pública de su corrupción.

III.- Molinar Horcasitas sabía del hecho. Y guardó silencio cómplice con Calderón, quien se comprometió a investigar la tragedia y nada hizo. Está claro que ese panista y el grupo concesionario, se convirtieron en homicidas de los niños quemados vivos en la guardería. El incendio provocado por Robinson-Bours y las condiciones de inseguridad de la guardería establecida en un galerón, permitieron la desgracia. Y no hay duda que Molinar Horcasitas, muerto y velado como héroe por el PAN, fue otro de los corresponsables de ese infierno. La lucha por justicia sigue viva con los padres de esas víctimas desde hace seis años. Molinar Horcasitas se llevó a la tumba lo que sabía. Pero no es excusa ni justificación como para no deslindarle responsabilidad junto con Calderón, Robinson-Bours y la prima o tía de Margarita Zavala.

5/17/2015

El nefasto Navarrete Prida presume fin del derecho a la huelga obrera


    por:  / 15 mayo, 2015
PRIDA

I.- Van muchos “Primero de mayo” que los trabajadores mexicanos, con sus vetustos dirigentes de apagados sindicatos, desfilan mansamente por las calles que les permiten los gobernantes, sin ánimos para protestar por las condiciones de hambre, enfermedades y pobreza que arrastran como modernas cadenas. Marchan por marchar, caminando sin energías no obstante que están sobrados de motivos para indignarse bajo el yugo de sus patrones, modernos esclavistas que, apoyados por los malos gobiernos (el de Peña es el peor, con su capataz Navarrete Prida, nefasto secretario del Trabajo), explotan a los trabajadores. Son casi limosneros. Ya no ejercen su derecho a la huelga, porque saben que los despiden. Y por esto es que Navarrete presume que en las Juntas de Conciliación se revientan, con negociaciones de miserables aumentos, como los que cada año otorga la Comisión de los Salarios… ¡Mínimos!, y que no alcanzan para cubrir ni la mitad de la canasta básica. Y con el recorte de gastos gubernamentales, por la mala conducción de la política económica, la baja del precio petrolero y la devaluación del peso, a los trabajadores les espera el despido masivo para ingresar al ejército de la informalidad.
II.- Los empleados saben que tras las elecciones se les viene encima una crisis social que los hace protestar en las calles. Y el hambre los empujará al asalto de tiendas y camiones repartidores, así sea hasta de comida “chatarra”, porque como se dice el hambre es canija y no hay quien la resista como ya lo hacen 50 millones de mexicanos sobreviviendo en esa desgracia. Los desfiles obreros deberían ser la paralización de las labores en los sectores privados y públicos, pues sus élites se pagan sueldos millonarios. Hoy, Peña-Videgaray tienen un multimillonario gasto corriente, para cubrir lo que les regalan a sus funcionarios y a sus cómplices del pseudosindicalismo que han domesticado a los obreros y empleados, llevándolos a recorrer las calles con pancartas de agradecimiento. Y que reciclan año con año.
III.- Se ha cancelado de facto el derecho a la huelga, permitiéndoles a los trabajadores que el Día del Trabajo, salgan a desfilar, no a protestar; y para impedirlo están las fuerzas del orden. Han caminado este uno de mayo algunos miles de trabajadores y empleados con sus dirigentes, entre los cuales no hay ninguno que merezca el nombre de “líder” obrero. Al otro día de las marchas, sigue la explotación laboral. Los mexicanos que mal venden su fuerza de trabajo, bajo la amenaza de que esperan en fila hasta cinco desempleados para entrar al relevo y con menor salario, no parecen ir a rebelarse. El recurso de huelga y de movilización para convocar a la paralización de labores, sigue siendo una tradición desde hace 30 años: aguantar el yugo patronal, con ¡16 millones de jornaleros como esclavos!, a cambio de un miserable salario. Tal vez sea aparente la conformidad de los trabajadores y cualquier día, aunque no sea uno de mayo, decidan exigir la reivindicación que por conquistas obreras y por ley del trabajo, les han escamoteado.

5/05/2014

Peña: hay que cambiar en la Constitución lo que va a seguir igual o peor que antes en las leyes secundarias



“Mover a México” es el lema de Enrique Peña Nieto. Y sí que ha movido a los empresarios, a los patrones, a los comerciantes y a los inversionistas extranjeros con sus reformas y contrarreformas en telecomunicaciones, laboral, de competencia, y no se diga la energética que ya tiene en contra a las tribus del Partido de la Revolución Democrática (excepto al chuchismo de Jesús Zambrano y Jesús Ortega), a los panistas de Felipe Calderón, al Frente por la Comunicación Democrática, a los organizadores de la Consulta Popular, al Movimiento Regeneración Nacional con Andrés Manuel López Obrador, a las cuantiosas manifestaciones, que por todo el país andan protestando por la contraexpropiación petrolera. 

Además están los que critican que Peña insista en seguir favoreciendo a Televisa, aunque su costo sea que Carlos Slim tire la toalla deshaciéndose de Teléfonos de México por la feroz campaña de Azcárraga. No de Gastón, el ratero de Mexicana de Aviación, sino de Emilito y Bernardo Gómez, que tienen como aliada a la esposa de Peña para que, en las leyes secundarias de telecomunicaciones, el poder fáctico de Televisa y sus cableras (donde es preponderante, como dominante es Slim en la telefonía) recobre todo y el monopolio siga creciendo impunemente.

El senador Javier Corral una y otra vez insiste en probar la complicidad del peñismo con Televisa. Una reciente entrevista al legislador (con Juan Manuel Vázquez, La Jornada, 9 de abril de 2014) exhibe los arreglos para que Televisa se mantenga como monopolio; y que la Secretaría de Gobernación tenga facultades arrebatadas al órgano de control de comunicaciones, que se manejará desde Televisa con Azcárraga, Bernardo Gómez, Joaquín López-Dóriga, Carlos Loret de Mola y Adela Micha, utilizando el Canal 2 para intimidar a los que se opongan y cobrar el minuto de propaganda en 1 millón de pesos o no salen “a cuadro”; ni siquiera Peña ocuparía de principio a fin los noticieros.

De las varias traducciones de la novela política El gatopardo destaca la de Ricardo Pochart, editorial Edhasa. 

Giuseppe Tomasi di Lampedusa fue su autor, y en ella sintetiza en bellísima y filosa frase literaria lo que hacen los politiquillos de la oligarquía en beneficio de la plutocracia: “Si queremos que nada cambie, entonces hay que cambiarlo todo de tal manera que todo permanezca igual… O peor”. Así, Peña propuso en telecomunicaciones lo que parecían reformas constitucionales de gran calado. Y, al remitir las leyes secundarias o reglamentarias para esas reformas, que permitieran su ejecución administrativa, derogó de facto aquellos fines constitucionales; y los diputados federales aprobaron contrarreformas que favorecen a Televisa. En una autoritaria maniobra quiso engañar a las oposiciones más alertas democráticamente.

Y fue pillado como un delincuente que suponía iba a quedar en la impunidad. En telecomunicaciones quiere defender a Televisa, a sus amigos-cómplices-socios: Emilio Azcárraga y Bernardo Gómez, que con él forman un trío que, por cierto, canta muy mal las rancheras. ¿Se saldrán con la suya? Está por verse. Pues la creciente violencia sangrienta por todo el país, con el factor común de Michoacán –en una guerra de todos contra todos que vislumbra el golpe de Estado neofascista desde el militarismo–, facilita desobedecer la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y desgobernar con leyes de excepción, como las secundarias de telecomunicaciones. Y es posible que Peña-Televisa impongan lo que “peor que un crimen, es una estupidez política” (Stefan Zweig, Fouché).

Cuando Peña se puso radical en el control y límites de las telecomunicaciones mereció aplausos y reconocimiento; pero todo fue la postura del charlatán tramposo, pues en cuanto envió a los legisladores la respectiva ley reglamentaria o secundaria, echó por tierra las reformas constitucionales. Se trata de parecer “modernizador”, pero Peña es un conservador y convenenciero. Quiere seguir pagándole a Televisa lo que hizo (y hace) por él para “ganar” las elecciones presidenciales, y tener un aliado para el proceso electoral de 2015 y la sucesión peñista que se disputan Luis Miranda, Miguel Ángel Osorio Chong, César Camacho, Luis Videgaray, Emilio Lozoya y, por primera vez, el general Salvador Cienfuegos y el almirante Vidal Francisco Soberón.

La crisis económica por el cero crecimiento tiene a la nación en un hervidero de problemas: pobreza, desempleo, la paz pública despedazada por la inseguridad y el levantamiento en armas de sicarios, autodefensas y delincuentes; la crisis política al margen de los partidos, grupos de la sociedad civil que irrumpen por todo el país con protestas indígenas, estudiantiles, campesinas y trabajadoras, en una serie de hechos que pueden conectarse y estallar las revueltas… Pero Peña ignora todo y hace como si nada pasara. Y sus reformas y contrarreformas por montón generaron rechazos y desequilibrios económicos. Ahora sale con una legislación secundaria en materia de telecomunicaciones totalmente contraria a los fines de las modificaciones a la Constitución, que atenta contra las libertades de expresión, de prensa (proponiendo intervenir el internet por “razones de seguridad”) y abiertamente regresiva para salvar a Televisa, haciendo honor a que la revista Time lo declaró “el salvador” en una portada que costó 2 millones de dólares.

Peña aplica el gatopardismo en telecomunicaciones, pero únicamente para favorecer a Televisa. Esto y otras malas decisiones –como la de paralizar la economía– lo han convertido en un presidente más del montón sometido a los “intereses creados”. Es una cruza de Vicente Fox y Calderón. Un imitador de Carlos Salinas.
*Periodista

3/10/2013

¿Elbazo, calderonazo y televisazo?


 Álvaro Cepeda Neri *

El cártel de la cúpula del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) tiene más de 23 años de poder absoluto, con la complicidad, primero, de quien la empolló: Carlos Salinas de Gortari y sus testaferros: Manuel Camacho y Marcelo Ebrard, quienes ahora militan en la cómoda oposición del chuchismoperredista después de que su priísmo los hizo trepadores electoreros-burocráticos. Luego, doña Elba Esther Gordillo Morales se coludió con Ernesto Zedillo, responsable de los homicidios de Acteal (Chiapas), Aguas Blancas y El Charco (Guerrero). Después, la Maestra apoyó a Marta Sahagún y se hizo cómplice de Vicente Fox, para terminar siendo amiga de Felipe Calderón: responsable de más de 100 mil asesinatos, más de 30 mil desaparecidos; un corrupto que se fue sobre los dineros federales junto con su pandilla panista.
 
Ahora, la profesora que hizo ostentación de “intocable” por más de 2 décadas al amparo del poder presidencial, está encarcelada como presunta responsable de malversación de fondos sindicales para su beneficio y el de sus 40 ladrones, al robar las cuotas de los maestros a los que desde siempre se les han impuesto “líderes vitalicios”… Hasta que algún presidente en turno (Carlos Salinas ayer, Enrique Peña hoy) se deshacen de ellos.
 
La señora Gordillo es multimillonaria por el saqueo al SNTE y dueña de un partido político (para entronizar a su hija como senadora, a su nieto como diputado federal, etcétera); impuso directores generales en el ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado) y la Lotería Nacional, instituciones que saquearon impunemente; además de chantajista de gobernadores corruptos. Quinazo o no, y entre venganzas políticas del peñismo por su desafío al poder presidencial y desobedecer reformas en busca de elevar la calidad magisterial, la Maestra, al bajar de su jet privado, fue detenida por tener en contra una acusación de lavado de dinero y delincuencia organizada y disponer de miles de millones de pesos (convertidos en dólares en un truculento movimiento de depósitos en bancos y empresas extranjeras) surgidos de las cuotas sindicales de sus agremiados.
 
Salinas echó del poder sindical a Carlos Jonguitud Barrios; y Elba Esther (que apoyó con votos la candidatura de Peña), que creyó que por su rostro de las mil y una cirugías y sus arreglos sería tolerada y aceptadas sus condiciones, está encarcelada. Sólo que esta vez le pusieron al frente de la embestida a su enemigo a muerte: Emilio Chuayffet, quien preparó el terreno para que la Maestra esté tras las rejas, con el beneplácito de los propios profesores y de los mexicanos que demandaban su caída.
 
Procesar penalmente a la corruptísima Gordillo Morales y a su cártel sólo es la punta del hilo. Deben seguir Calderón, Televisa, Tv Azteca… La reforma a las telecomunicaciones ha de abrir la competencia, transparentar la publicidad y constituir un defensor del televidente frente a la desinformación y programación perversa de Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego; deben perseguir el abuso de poder de Calderón y su grupo panista, al permitir y ocultar que militares y policías federales –con Genaro García Luna a la cabeza– que ya debieron ser remitidos al Ministerio Público, mataran y enterraran clandestinamente a cientos de mexicanos, pero están impunes.
 
Calderón hizo uso fraudulento del dinero público en fidecomisos de donde sustraía millones de pesos para el pago de su elite administrativa; y ordenó no cobrar impuestos a empresarios y banqueros. El expresidente, ahora escondido en territorio estadunidense y contratado por la universidad de Hard-bar, debe ser presentado a juicio político cuando menos. En lo que procede la demanda ante la Corte Penal Internacional de La Haya. Si Peña no quiere ser tachado de parcial por la opinión pública y de que su promesa contra la corrupción es paraecharle el guante a los rateros del panismo, empezando por Calderón, entonces la acción penal contra Elba Esther Gordillo no debe quedar en un elbazo para deshacerse de quien retó al Congreso de la Unión y al propio Peña como presidente de la República.
 
Así que después de la que se creyó “vitalicia”, no hay más que poner al duopolio televisivo ante la competencia de los tribunales, con una legislación en telecomunicaciones democrática, que de un tajo legal ponga fin a los abusos de Azcárraga y Salinas Pliego, quienes con su telebancada de senadores y diputados federales se suponen intocables. Y arropados por la impunidad como poderes fácticos, han constituido su cártel, para –como los narcotraficantes– retar al Estado y al gobierno mientras someten a la sociedad a sus manipulaciones, a través de su duopolio en radio, televisión y otros negocios. Del elbazo, Peña deber ir al calderonazo y luego altelevisazo, de tal manera que no quede duda de que el presidencialismo priísta no será repetición del salinismo ni del zedillismo, y mucho menos del foxismo o del calderonismo. La nación se ha puesto alerta, y para que sea motivada necesita saber que en su país hay justicia constitucional. Acabar con el favoritismo y la impunidad significa continuar contra Televisa, Calderón y García Luna, entre otros.
 
Si todo se queda en Elba Esther Gordillo, entonces Peña será tachado como el prepotente que solamente ejecutó una venganza y no una decisión política democrática y republicana para deshacerse penalmente de la corrupción que ahoga al país. Y que ha vuelto escéptica a la nación.
 
Tras Elba Esther Gordillo debe seguir Calderón, por ladrón y homicida. Y rematar con las televisoras.
 
*Periodista

12/11/2012

Peña manda al diablo a Mexicana para favorecer al junior Alemán


Peña manda al diablo a Mexicana para favorecer al junior  Alemán
Ese Videgaray acaba de ejecutar la sentencia a muerte que le dictó Calderón a Mexicana de aviación, al favorecer a los empresarios que pululan en torno a Miguelito Alemán Velasco


Luis Videgaray, es la nueva estrella del peñismo que ya se apuntó para la sucesión del 2018, y hoy en la SHCP para que los desgobernadores de todos los colores se roben las aportaciones federales y estén a punto del “borrón y cuenta nueva” por concesión graciosa de su majestad Enrique Peña que va que corre para asumirse el segundo Agustín de Iturbide. Ese Videgaray acaba de ejecutar la sentencia a muerte que le dictó Calderón a Mexicana de aviación, al favorecer a los empresarios que pululan en torno a Miguelito Alemán Velasco, hijo del veracruzano a quien inexplicablemente Vicente Lombardo Toledano, llamó: “cachorro de la Revolución”. El junior y su hijo son empresarios de la aviación comercial a los que el PAN y Calderón protegieron.

Ese junior ha gritado a los cuatro vientos que su empresa Volaris o Interjet o quién sabe qué otro nombre, invertirá miles de millones de dólares (los ricos de este país hablan en moneda estadounidense), para comprar más naves aéreas. Los dos Alemanes se llaman Miguel. El primer junior ¡hasta escribe una insulsa nota en El Universal!, hizo su fortuna de lo que le heredó su padre que fue presidente de 1946 a 1952; y quien refundó al partido en el poder de Calles a Cárdenas, e inaugurar la contrarrevolución que ha llegado a su apogeo con el regreso del priismo representado por el peñismo. Ese Miguelito Alemán, quien acaba de aparecer junto a la generación que estuvo en la Facultad de Derecho, en la UNAM, ahora con motivo de luctuoso de Carlos fuentes, cuando Miguelito provocó la renuncia del entonces director de Derecho, Mario de la Cueva, para no convalidar el examen arreglado que le otorgó el título al junior y quien nunca tuvo nada que ver con los compañeros de Fuentes.

Alemán Jr. y sus compañeros de viaje que se apropiaron de las líneas y espacios en los aeropuertos de Mexicana, ya recibieron la bendición peñista para continuar repartiéndose el botín aéreo. Y, de paso, el peñismo se prepara para ejecutar la sentencia a muerte de Mexicana con sus más de 20 mil empleos. Esto no obstante que fue un empresario calderonista quien hundió a Mexicana y ésta, metida en líos judiciales-mercantiles, con maniobras desde Los Pinos a través de Comunicaciones y Transportes con Pérez Jácome (el padre éste es o fue priista, mientras el hijo se convirtió al panismo donde, recibió la oportunidad para alcanzar su nivel de incompetencia).


Mantener a Mexicana con la bota autoritaria de Calderón en el cuello. El ya del “buen fin” para el país de Calderón alegó que en el libre mercado el gobierno federal no debe intervenir ni para regularlo y mucho menos para salvar empresas. Neoliberal ortodoxo, Calderón fue un fanático del fundamentalismo del mercado y amigo de los empresarios (por los que sí metió la mano visible al mercado), que se han quedado con la comercialización aérea.
Mexicana de aviación será llevada al paredón pro el peñismo y Videgaray dirigirá a los fusileros, para la orden presidencia de “¡disparen!”. A un juez que levaba el asunto mercantil, logró Calderón que la Judicatura de la Suprema Corte lo removiera y designara a una jueza que tiene la consigna de presentar a Mexicana al paredón. Si los trabajadores de todas las ramas no salen a defenderse de las embestidas que ya empezaron pro el peñismo con su declaración de no meter las manos en Mexicana ni para gestionar y motivar a los inversionistas para rescatarla, entonces que los trabajadores del país se preparen a un sexenio antiobrero. No les queda sino aquello de “¡Trabajadores de México, uníos!”. O también serán pasados por las armas.
Álvaro Cepeda Neri - Opinión EMET

12/03/2012

Congreso sitiado y suspensión del libre tránsito: como si fuera a tomar posesión Hitler o Pinochet



 
Congreso sitiado y suspensión del libre tránsito: como si fuera a tomar posesión Hitler  o Pinochet
Es un Estado de Sitio al estilo fascista impuesto por Calderón y Ebrard, del que guardan silencio cómplice los legisladores y ministros de la Suprema Corte

El golpismo militar calderonista se prolonga hasta el último día de su etílico y mal gobierno, ya que los uniformados del Estado Mayor Presidencial (militares de élite que no pertenecen estrictamente a las Fuerzas Armadas o al Ejército), sitiaron los alrededores del Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, y para la toma de posesión de Peña sólo dejarán entrar a los legisladores, invitados, personal de servicio previamente investigado y soldados vestidos de civiles, en un acto militar como si viviéramos una dictadura de golpe de Estado. Para completar el escenario antidemocrático y antirrepublicano, se canceló el derecho de libre tránsito de personas por casi la mitad de la capital del país, donde se suspendieron toda clase de transportes, salvo los helicópteros policiacos, militares y de la Fuerza Aérea en los que arribarán los asistentes.

Es un Estado de Sitio al estilo fascista impuesto por Calderón y Ebrard, del que guardan silencio cómplice los legisladores y ministros de la Suprema Corte, no obstante que la apertura de sesiones para la toma de posesión de Peña, debería ser un acto de plena libertad constitucional. Los reporteros: Claudia Salazar, Ricardo Gómez y Enrique Méndez (Reforma, El Universal y La Jornada: 26/XI/12), han informado de esa arbitrariedad, abuso del poder y violación de derechos. Pues son tan ilegítimos e ilegales los procesos electorales, que es necesario dar un Golpe de Estado Militar-Policiaco en las tomas de posesión desde Salinas (1988), Zedillo (1994), Fox (2000) y Calderón (2006) y ahora con Peña, hasta militarismo en todo el territorio.

Como hicieron los nazis con los judíos, ficharon a los mexicanos que viven en los alrededores del Congreso Federal y, del domingo 25 al 3 de diciembre deben mostrar esa identificación en retenes controlados con armas de alto poder para acceder a sus domicilios. En un hecho anticonstitucional, pues no se suspendieron garantías y derechos para tales disposiciones, como manda el Art. 29 constitucional, si es que la toma de posesión de Peña se considera un “grave peligro o conflicto”. Obviamente fue Ebrard quien canceló la circulación del Metrobús y el Metro en el área; y el uno de diciembre estará tomado el Zócalo para el discurso y la gran comilona de Peña, mientras el pueblo es marginado.

La Nación seguirá el acto por radio y televisión en cadena nacional, con información controlada sobre cómo sus “representantes” se apoderan del presidencialismo que busca concentrar en Peña un poder absoluto. Es una arbitrariedad más del calderonismo y el peñismo, para confirmar que ésta es una “democracia sin el pueblo”. Los reporteros gráficos: Ariel Ojeda, Luis Castillo y Luisa Severiano (de El Universal, Reforma y La Jornada, han dejado testimonio de cómo militares y policías, como si fuera a tomar posesión Hitler o Pinochet, han sitiado a la ciudad y al Congreso. La democracia indirecta o representativa ha roto sus nexos con la democracia directa y así el pueblo sabe que sus gobernantes son una oligarquía coludida con los ricos y los de arriba en una plutocracia.

Álvaro Cepeda Neri - Opinión EMET

11/26/2012

Calderón: yo te acuso de haber sido otro Victoriano Huerta


 Álvaro Cepeda Neri *

 
Toma tus muertos uno a uno, ciento a ciento,
mil a mil, cárgalos todos sobre tus hombros
y desfila al paso delante de sus madres,
es hora de echar cuentas…
 
Ángela Figueroa Aymerich
 
Calderón ha sido otro Victoriano Huerta al dejar una nación con más víctimas inocentes asesinadas por su guerra, casi golpismo militar, al intentar llevar a cabo su estrategia fallida contra la barbarie sangrienta de la delincuencia organizada, cuya punta de lanza es el narcotráfico que se enseñorea por todo el territorio.
 
Marinos, soldados y policías, además de matar a discreción, torturan en sus madrigueras, violan domicilios y secuestran igual que los sicarios de las drogas. No resolvió el sangriento problema aunque hizo alarde de solucionarlo con sus  generales, almirantes y jefes policiacos. En cambio, cientos de miles de familias han perdido a uno o más familiares. Mientras, sobrevivimos en el terror, por esa guerra de Calderón que ha superado al mismísimo Victoriano Huerta.
 
Abortado del panismo más derechista, ultrarreligioso y el autoritarismo antidemocrático, Calderón abusó del presidencialismo para combatir, a muerte si era necesario y factible, a quienes no aceptaron su ilegitimidad por no respetar lo de “un ciudadano, un voto” y hacerse de la complicidad del Instituto Federal Electoral (IFE) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF); mismos que este año también se robaron la elección. Favoreció a amigos, empresarios y banqueros en nombre de la globalización del neoliberalismo económico.
 
No tocó al sindicalismo tradicional y, en cambio, apoyó a la tenebrosa Elba Esther Gordillo, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; y al perverso Romero Deschamps, del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana. Por su odio a los trabajadores y un ajuste de cuentas personal con sus dirigentes, echó a la calle a miles de ellos, del Sindicato Mexicano de Electricistas, y dejó en la mano invisible de los patrones el despido de empleados. Nombró a sus panistas incondicionales en los cargos de la administración pública. Y manipuló la publicidad oficial para que no la recibieran los medios escritos que lo criticaban con el sustento de una información verídica sobre su mal gobierno. Todo esto lo hizo también Victoriano Huerta, del 19 de febrero de 1913 al 14 de julio de 1914.
 
Se va tan tranquilo Calderón, cuando debió haber sido cesado del cargo y puesto en el banquillo de los acusados en un juicio político por incapacidad y traición a la patria; y después, en un juicio penal por el daño social, económico y político hecho al país. Lo deja destruido, al llevarse entre las patas a su partido a punto de la extinción. Transó con Peña, con tal de impedir una competencia equitativa con el Partido de la Revolución Democrática, que al interior contó con el visto bueno de los Chuchos, Ebrard y el mismo Cárdenas.
 
Nadie como los calderonistas encabezados por este segundo Victoriano Huerta, que llevaron la corrupción, el robo, el saqueo y la descomposición política a sus últimas consecuencias. Los fideicomisos –como cuando Fox– manejaron millonadas y nadie sabe nadie supo a dónde fueron a parar. Su amigo y cómplice García Luna y su pandilla en Seguridad (¿seguridad?) Pública federal cometieron abusos y tienen metidas las manos en una escandalosa corrupción, en la compra-venta de uniformes, armas y gastos para justificar raterías.
 
Lo mismo hicieron los amigos y cómplices de Huerta. Lo mismo ha hecho Calderón. Los dos adictos al alcoholismo, al militarismo, a los asesinatos, a la impunidad y al mal gobierno antirrepublicano y antidemocrático. Con un golpe de ilegitimidad, Calderón se apoderó de la Presidencia, apoyado en el IFE y el TEPJF. Siguió el ejemplo del golpismo de Victoriano Huerta. Éste tuvo apoyo de los estadunidenses. También Calderón. Tan es así que ya tiene el salvoconducto peñista para refugiarse bajo la protección gringa en Galicia, España, con sus empresarios favorecidos; en Texas, o tierra adentro, bajo el cuidado de agencias estadunidenses.
 
Y es que Calderón, como Huerta, gobernó para favorecer a la economía estadunidense. Permitió la introducción de armas para los narcotraficantes, con el camuflaje de Rápido y Furioso. Casi canceló el gasto social y la inversión pública para dejar al país con 60 millones de pobres y más de 30 millones sin empleo formal. Construyó más cárceles que escuelas, de lo que acaba de enorgullecerse el hombre de todas sus confianzas: García Luna; como lo fue de Victoriano Huerta el señor Aureliano Blanquet, quien apresó a Madero y a Pino Suárez  para luego asesinarlos al estilo de los sicarios.
 
Con su Yo acuso, el grande Emilio Zolá denuncia el abuso del poder presidencial en aquel célebre texto del 13 de enero de 1898 en el periódico La Aurora de París, Francia. Con esa misma bandera: yo acuso a Calderón, a los Cordero, Lozano Alarcón, las Sotas y demás pandilla, de haber llevado a la sociedad, al gobierno y al Estado a su peor desastre; y por dejar un país sometido a militares y delincuentes que se disputan el control del Estado e interrumpen la observancia de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para establecer un gobierno contrario a los principios que ella sanciona.
 
Joaquín Guzmán Loera, el Chapo; los cárteles, y Calderón –como un nuevo Victoriano Huerta– sumieron a la nación en una crisis general a punto de estallar. Esto porque la sangrienta inseguridad, la terrible pobreza masiva, el brutal desempleo, la salvaje impunidad (los calderonistas se van sin rendir cuentas de sus actos y omisiones) y desacato constitucional no tardan en cerrar el circuito para el estallido. Calderón, el nuevo Victoriano Huerta, hizo del incumplimiento de sus obligaciones y la corrupción, su abuso de poder presidencial.
 
*Periodista
 

11/16/2012

Se va Calderón entre fanfarrias peñistas y cuentas alegres


Se va Calderón entre fanfarrias peñistas y cuentas  alegres
Calderón se va con toda la impunidad que le ha prometido Peña

Con fanfarrias peñistas y cuentas alegres, gozoso de sus iniciativas “preferentes”, Calderón se hace el gracioso pidiendo que le canten “las golondrinas” para emprender la huída. Su mal gobierno fue un desastre que permitió a los empresarios llevarse las ganancias. Y que sus incondicionales se batieran de corrupción. Deja 50 millones de pobres. 20 millones en el desempleo; de ellos, 14 millones en el comercio informal, la piratería china y las actividades callejeras (sin contar a los que roban, no a los Slim, sino a los pobres que andan por las calles o les asaltan sus hogares). Incumplió con la mayoría de las obligaciones del máximo poder que es el presidencial y deja al país en la peor inseguridad, pues su fallida estrategia de guerra activó más la rebelión de las delincuencias, que dejó miles de homicidios.

Calderón fue un presidente más del montón. No gobernó en beneficio del pueblo como manda la Constitución. Sólo favoreció a los ricos con vítores a la globalización del libre mercado y sus oleadas de capitalismo salvaje que explota a los trabajadores, encarece productos, baja salarios y reduce atenciones sociales de toda especie. El foxismo inició el relajamiento político y la corrupción panista y Calderón los llevó al extremo. Sus amigos en los cargos fungieron como cómplices. Intentó hacer candidato presidencial a un gachupín naturalizado mexicano, al que ahora hacen homenajes post mortem, privado de la vida sospechosamente, como uno de sus cinco secretarios de Gobernación, ambos casos guardados en secreto.

Reñía con senadores y diputados, incluso de su propio partido, por lo cual hubo una tensión estéril en el primer período legislativo. Maniobró para imponer candidato a la sucesión presidencial, pero la mayoría de los consejeros panistas prefirieron a Josefina y ésta fue sometida por los calderonistas. Mientras combatía ferozmente a López Obrador, inició componendas para ayudar a Peña como candidato del PRI a la Presidencia, y con el IFE, el TRIFE, Televisa y TV-Azteca lo coronó. Este ahora le paga los favores, dejando que promulgue una reforma-contrarreforma laboral que hace más poderosos a los patrones en perjuicio de los trabajadores.

Un presidente del montón, junto a los Pedro Vélez, Melchor Múzquiz, José Justo Corro; otro Echeverría, como el nefasto Luis, llamado Francisco Javier. Valentín Canalizo. O Manuel María Lombardini… larga lista a la que se suma Calderón. Y como en nuestro país el juicio político es un adorno constitucional (salvo Benito Juárez que procesó a Santa Anna), Calderón se va con toda la impunidad que le ha prometido Peña. Pero debe ser sentado en el banquillo de los acusados para que responda de sus actos y omisiones. Sólo en la Corte de La Haya se presentó una denuncia para que dé cuenta y razón de los miles de homicidios, y los costos de su “guerra” que tiene al país al borde del golpismo si se le ocurre a un coronel o general aprovecharse de la ocasión. Se va Calderón dejando una Nación en crisis general que, si Peña no soluciona, tendrá un desenlace mucho muy grave
Álvaro Cepeda Neri - Opinión EMET

11/14/2012

Los cómplices del caso Colosio, Salinas y Zedillo, asesorarán a Peña Nieto

Los cómplices del caso Colosio, Salinas y Zedillo, asesorarán a Peña  Nieto
Antes cómplices (¿Colosio?), Salinas y Zedillo terminaron como enemigos a muerte. Con lujos (¿financiados por su compadre Carlos Slim, si recordamos la privatización-regalo de Telmex?) y el Atlántico de por medio



Antes cómplices (¿Colosio?), Salinas y Zedillo terminaron como enemigos a muerte. Con lujos (¿financiados por su compadre Carlos Slim, si recordamos la privatización-regalo de Telmex?) y el Atlántico de por medio, Salinas se escondió en Irlanda casi seis años, aunque de vez en vez entraba de incógnito a nuestro país. Como Calderón a López Obrador, en 1988 le “hizo de chivo los tamales” a Cárdenas; luego, “tutti contenti”, se entendieron en secreto y Cuauhtémoc consumó la traición a los que sufragamos por él. Hoy, ya tiene su biografía en la película: El ingeniero.

Zedillo se fugó a territorio estadounidense, becado como asesor por cuatro de las empresas que privatizó, y para “taparle el ojo al macho” consiguió en la universidad de Yale, un seminario para “enseñar” a combatir globalifóbicos y una chamba efímera en la ONU. También apoyó cuanto pudo la victoria del PAN y dándoselas de “gran demócrata”, navegó en foros internacionales donde nunca dijo que para esa “hazaña”, puso en ridículo al mediocre Labastida (“Lavestida”, le apodó Fox), y ordenó al entonces priísta y su secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco (hoy panista a las órdenes de la señora Gordillo), negar dinero y facilidades a los del PRI y a los gobernadores. Sin “cash”, el PRI se fue a pique. Fox asaltó Los Pinos con su actitud cocacolera… y llegó Mart(h)a con sus depredadores hijos que, como creyentes de golpe de pecho entraron a la corrupción como su Dios manda.

Siempre estuvo en contacto con Calderón ya que a ambos les da por andar en bicicleta. Zedillo usaba los helicópteros para que lo llevaran a lugares montañosos a practicar su deporte, otro de los cuales fue andar con su computadora mientras su secretario particular Liébano Sáenz, a quien ponía como palo de gallinero gobernaba y sigue siendo su fiel escudero.
Entraba y salía del país con cualquier pretexto y se entrevistaba con Calderón, los empresarios y con Peña, para que Salinas no ocupe todo el espacio. Vino a la sesión del banco Banorte-Ixe a soltar su “sabiduría” econometrista (le fascinan la matemáticas para hacer recomendaciones). Y como desde que era secretario de Educación (cuando en vivo y directo lo escuché), no suelta el tema del “Estado de Derecho”, que no pudo ni quiso poner en práctica y gobernó echando madres contra la libertad de prensa y coleccionando figuras de Benito Juárez (éste era su hobby, pero de juarista nada tuvo).

Hoy se apunta para asesorar a Peña por la oreja derecha. Salinas por la izquierda. Dijo que le tengamos miedo a China y que debemos dar “brincos” para realizar cambios estructurales, como aumentar el IVA en todo el consumo (como pregona su compinche José Angel Gurría, quien con recomendación de estos dos, aspira ser secretario de Hacienda por segunda vez). No quieren los Zedillo, los Salinas, los Fox y va que vuela Calderón, alejarse de las mieles del poder presidencial para ver qué obtienen… aunque sea la foto con Peña. No importa si como moscas sobre el excremento a cambio de una migaja del pastel. Zedillo faltaba y se hizo presente. Faltaba más.
Álvaro Cepeda - Opinión EMET

11/13/2012

Elba y Deschamps: tumores malignos

Elba y Deschamps: tumores  malignos
Foxismo y calderonismo convivieron en la complicidad con las Elbas, los Romero Deschamps, los Gamboa Pascoe, etc.,


Ahogándose en la corrupción en general, pero sobre todo en el botín de las cuotas de los trabajadores que controlan a través de sus “delegados” o capos y quienes los “eligieron” para completar más de tres décadas en sus cárteles de impunidad, ya volvieron a encaramarse en los sindicatos mafiosos del magisterio y de los petroleros, la Elba Esther Gordillo y el Romero Deschamps. Éste con su enfermedad terminal. Ella, con idas frecuentes a médicos estadounidenses.

No hay poder que los quite. Y es que igual sirven al PAN que al PRI, es decir, al presidente en turno, ya no de la República, pues desde Salinas a la oligarquía. Fox y Calderón se presentaron como opción de alternancia y transición a más democracia. Ésta, tradicionalmente representativa para resolver con más democracia los problema de la democracia indirecta, ha de completarse con las elecciones (cuando no son chapuceras, como la mexicana del 2012) y la democracia directa, o sea: manifestaciones (que hasta la izquierda quiere prohibir), protestas y peticiones públicas. Los panistas, en cambio, dieron marcha atrás.

Foxismo y calderonismo convivieron en la complicidad con las Elbas, los Romero Deschamps, los Gamboa Pascoe, etc., para sostener el viejo régimen plutocrático. Continuaron con la corrupción política y económica para seguir fastidiando al pueblo que al verse traicionado, decidió regresar al priismo ayudado por el IFE, el TRIFE y Calderón al estorbar a la candidata panista, que aún con su esfuerzo quedó en tercer lugar, a punto de irse al sótano. No hubo alternancia, sino relevo de la mafia zedillista por la pandilla panista. Menos transición a más democracia, como vocifera José Woldenberg (quien anda en busca de un nombramiento con Peña), prevaleciendo los viejos modos de hacer politiquería.

Las cúpulas sindicales apoyaron a Fox-Calderón, para el toma y daca de la monarquía sexenal. Zedillo cerró al PRI el acceso al dinero en vísperas electorales, dejando que los empresarios nativos y estadounidenses financiaran las dos campañas. Y que nadando en el oportunismo, Elba y Romero apoyaran a la derecha. Este “sindicalismo”, don dinero y el malestar generalizado hizo que los electores decidieran darle la oportunidad al PAN, sufriendo una tremenda decepción.

Ahora, las Elbas y los Romeros con su cártel sindicalista se sumaron al peñismo; buscando completar ¡30 años en la corrupción! Obligaron al peñismo a sacrificar a los obreros, en sintonía con Calderón, Lozano Alarcón, Ernesto Cordero, etc., a cambio de su apoyo y para que bajo ningún concepto rindan cuentas de las cuotas ni sean electos por voto secreto. Peña tiene una alternativa: deshacerse de la Gordillo y Deschamps. La cirrosis de una y el cáncer de otro son la coartada. O dejarlos en sus cargos, manipulando a los trabajadores a través de sus cancerberos. Pedirles que vayan a curarse y gozar de su corrupción. O extirpar esos dos tumores malignos con una cirugía política. De otra manera, llevarán a Peña antes de sus primeros 100 días, al estallamiento de la crisis general que espera el detonador de una mala decisión.

Álvaro Cepeda Neri - Opinión EMET

11/07/2012

Calderón tan canalla como Salinas, tan maligno como Zedillo y tan envilecedor como Fox


Calderón tan canalla como Salinas, tan maligno como Zedillo y tan envilecedor como  Fox
El que el Victoriano Huerta de Felipe Calderón se atreva a decir que alivió la pobreza nacional, va más allá del cinismo. Es un cretino. Caradura

Victoriano Huerta mandó asesinar a Madero, Pino Suárez y a otros miles de mexicanos, haciendo alarde de su adicción al abuso del poder y su alcoholismo. Calderón anda en las mismas tras seis años con una cuenta macabra de más de 100 mil homicidios en su borrachera de poder y bebida. Las escuelas primarias y secundarias, con las perversidades de la dueña del SNTE y la falta de la enseñanza de civismo, ética o filosofía, están formando a posibles delincuentes que se educan en la realidad sangrienta del narcotráfico y lo que transmiten Televisa y TV-Azteca.

En este contexto, Calderón asegura en su desvarío que durante su mal gobierno curó la pobreza nacional. Salinas (el nuevo poder tras el trono peñista) dejó 18 millones de pobres. Zedillo, 20 millones; y Fox y sobre todo Calderón, dejó que los capitalistas del neoliberalismo económico devastaran al país, aumentando a 50 millones en las diferentes pobrezas. 14 millones en el comercio informal; 7 millones de jóvenes sin empleo y sin cupo en escuelas de estudios superiores. Más de 10 millones sin atención de salud y el mentiroso seguro popular de “cobertura universal” que para nada ha servido y 10 millones de niños abandonados a su suerte. No tenemos más alternativa que rebelarnos ejerciendo el derecho constitucional a modificar nuestro régimen político.

El que el Victoriano Huerta de Felipe Calderón se atreva a decir que alivió la pobreza nacional, va más allá del cinismo. Es un cretino. Caradura. Su insolencia lo muestra como un demente que desgobernó al país y llevó a las instituciones al filo de la ingobernabilidad. Su heredero-sucesor, el señor Peña Nieto que canta victoria en sus viajes de turista, recibirá una Nación (excluyendo a los ricos y millonarios), acabada en lo económico, defraudada en lo político y a punto de estallar socialmente. La pobreza es una bomba de tiempo que estallará, pues no alcanza el dinero de los asalariados para comprar ni la cuarta parte de la canasta básica. Calderón se hace el idiota al no saber que la miseria es nuestra característica. No más de 5 millones de las clases altas logran lo que quieren. El resto sobrevive en la desesperación diaria para comer, ir a sus fuentes de trabajo; sin poder acudir al médico privado y los medicamentos suben sus precios todos los días.

No alcanzan los calificativos para Calderón (caricaturizado como lo que es realmente: un enano con el uniforme militar que le queda grande). Ha sido uno de los peores presidentes del montón, tan vicioso, tan canalla, como Salinas; tan maligno como Zedillo, tan envilecedor como Fox y tan matón como Díaz Ordaz. Y todavía más, pues dice que redujo la pobreza. Es un mentiroso, intoxicado de embriaguez que imagina sus locuras. Los mexicanos vivimos en el miedo colectivo por la descomposición generalizada, donde hasta los niños de entre 6 y 15 años practican la violencia en sus escuelas. Como un nuevo Nerón, como otra versión de Pinochet o como otro Victoriano Huerta, Calderón deja un país víctima de todos los males y a punto de una explosión social que le estallará a su heredero.
Álvaro Cepeda Neri - Opinión EMET