3/13/2011

Con Calderón, privatización total de Pemex


Nancy Flores

A 73 años de la expropiación petrolera, Pemex se encuentra bajo el control de la iniciativa privada, sobre todo extranjera. Esquemas velados de privatización –arrendamientos, contratos de servicios, de servicios múltiples, integrales, subrogaciones– desmantelan la paraestatal, que ya no es dueña de plataformas, equipos de perforación ni buquestanque. Mientras la deuda total por 665 mil millones de pesos compromete poco menos de la mitad de sus activos, la importación de petrolíferos supera los 690 mil millones sólo en lo que va del gobierno de Calderón. El sistema de refinerías de México, otrora petroeconomía, opera a menos del 50 por ciento de su capacidad

Petróleos Mexicanos (Pemex) ya no es dueña de 47 plataformas que operan costa afuera en los estados sureños de Campeche y Tabasco. Cinco sexenios neoliberales han bastado para desmantelar la más importante paraestatal, que aún aporta una tercera parte de los ingresos fiscales del país. Expertos consultados coinciden: en forma deliberada, la empresa y sus subsidiarias fueron “destruidas” para favorecer intereses extranjeros.

A 73 años de la expropiación petrolera, impulsada por Lázaro Cárdenas del Río, la iniciativa privada controla todos los procesos de la paraestatal, incluso los considerados estratégicos, como la exploración y explotación de los hidrocarburos. Ello, a través de esquemas velados de privatización que violan la Constitución mexicana: arrendamientos, contratos de servicios, de servicios múltiples, integrales y subrogaciones.

Los contratos de arrendamiento y servicios son los que han permitido a la filial Pemex Exploración y Producción (PEP), por ejemplo, ceder el control al sector privado de 47 plataformas ubicadas en el Golfo de México, revela la respuesta a la solicitud de información 185700001610 hecha por Contralínea.

De esas plataformas privadas, 11 son embarcaciones, indica PEP. Y, aunque la subsidiaria señala que otras 241 plataformas aún son de su propiedad, sus informes –entregados a este semanario vía Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental– omiten incluir los datos del Yuum K’ak’náab, o Señor de los Mares, la plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga cuya renta implica, en total, 1 mil 134 millones 692.9 mil dólares.

El ingeniero Felipe Ocampo, jubilado de Pemex y perito en petróleo y petroquímica, explica que la privatización de la paraestatal se dio a partir de “una decisión política y un rumbo que marcaron las presidencias neoliberales de la República; desde el tiempo de Miguel de la Madrid –ejemplifica– ya no se construyeron refinerías”.

Agrega que Pemex tenía la capacidad de continuar bajo la rectoría total del Estado. “Lo evitamos [entregar la industria a las trasnacionales] en situaciones más difíciles, como fue la expropiación. Nada más que llegaron los neoliberales y todo lo deshicieron. Pero fuimos capaces [de sostenerla] cuando no había técnicos preparados. Se formaron las primeras generaciones en los tiempos heroicos, inmediatamente después de 1938, y luego nos formaron a muchas generaciones que hicimos que la industria de bienes del capital prosperara: antes se compraba 50 por ciento o más de los equipos de las refinerías y ahora se compra, cuando bien nos va, el 5 por ciento. ¿Qué nos pasó? Ésa no es falta de capacidad; son lineamientos políticos”.

Los esquemas de contratación que veladamente privatizan el sector también han permitido que, de los 257 equipos de perforación de pozos que operan en los yacimientos petroleros de México, 155 ­–el 60.3 por ciento– sean propiedad de trasnacionales, descubre PEP en su respuesta a la solicitud de información 1857500001710 de este semanario.

Desde mediados de 2007, PEP también privatizó sus ductos como resultado de la licitación 18575111-006-07 para la operación y mantenimiento, durante 10 años, de 66 ductos ubicados en Veracruz y Tabasco.

“Siempre ha sido innecesaria la participación de las empresas privadas, nacionales y trasnacionales en las áreas estratégicas. Pemex, de muchos años atrás, con sus propios recursos y su propia ingeniería y técnicos, había logrado lo que muchos países latinoamericanos no conseguían: ser una industria puntera”, señala Didier Marquina, secretario general del Sindicato de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas de Petróleos Mexicanos.

Lo que ocurre ahora en esa empresa estatal es distinto. Una muestra: en el primer año de gestión de Felipe Calderón, la petrolera mexicana cayó del sexto al onceavo lugar en el listado de las mayores firmas petroleras del mundo. Todavía no recupera su antiguo lugar.

Más aún, la privatización avanza. En Pemex Refinación, los privados también manejan áreas sustantivas. La filial ha cedido al mercado, por ejemplo, el transporte marítimo de hidrocarburos y el sistema nacional de ductos. En el primer caso, el 12 de abril de 2007, el Consejo de Administración de la subsidiaria autorizó “la adquisición de 10 embarcaciones por arrendamiento financiero y el arrendamiento puro de hasta nueve embarcaciones más”.

Así, la estrategia para renovar la flotilla –por medio de unidades rentadas– abandonó el esquema de la propiedad del Estado sobre los bienes, vigente en esa área hasta el sexenio de Vicente Fox.

Subrogaciones y contratos integrales

El Corporativo que dirige Juan José Suárez Coppel no escapa a los modelos privatizadores. Tal es el caso de la subrogación de los servicios médicos, contratados y administrados por siete coordinaciones médicas de zona (Mazatlán, Monterrey, Tampico, Villahermosa, Guadalajara, Veracruz y Distrito Federal), con 17 sedes y 92 localidades a cargo de la Coordinación Nacional de Servicios Médicos Subrogados, y por 35 unidades médicas de Pemex (20 hospitales, tres clínicas y 12 consultorios), para proporcionar servicios integrales de salud a los trabajadores y derechohabientes de Petróleos Mexicanos.

La subsidiaria PEP también echa mano de las subrogaciones para el transporte aéreo en helicópteros del personal operativo y para carga, en las regiones Norte y Sur, en las sedes de México y Villahermosa y en el resto del país.

Jorge Fuentes, coordinador general del Frente Nacional Petrolero, explica que en la paraestatal han prevalecido los intereses de Estados Unidos por encima de los nacionales. “Hay que exigir respeto a lo que es de todos los mexicanos, y que se salvaguarde el artículo 27 de la Constitución; de no ser así, hay que reexpropiar la industria y el sindicato petrolero”.

Pero ni el artículo 27 constitucional ni la propiedad del Estado se respetan en Pemex. Los contratos integrales, que recién anunció la administración de Suárez Coppel, permitirán a la paraestatal asociarse con las trasnacionales para que éstas, de manera independiente, exploren y exploten los energéticos. Mientras Pemex entrega a las corporaciones el control total del petróleo mexicano, éstas recibirán pagos de tarifas por barril localizado o extraído.

“La actual intentona de concesionar bloques del territorio nacional para que empresas extranjeras (o nacionales) exploren y exploten petróleo es contraria a la ley y a la Constitución”, indica el investigador Fabio Barbosa Cano, experto en reservas de petróleo y gas.

Para el maestro en historia de México, “el Partido Acción Nacional surgió para combatir la Constitución y, décadas más tarde, los neoliberales del Revolucionario Institucional (Carlos Salinas y Ernesto Zedillo) coincidieron con ese partido, porque la Constitución era un obstáculo para sus reformas”.

Didier Marquina, quien también acusa ilegalidad en esos contratos, explica los riesgos: “Las compañías extranjeras le reportarán a Pemex sus resultados. La paraestatal no va a tener recursos técnicos ni personal para hacer los peritajes o las evaluaciones que comprueben si se exploró o si se extrajo la cantidad correcta de producto, si se produjo el gas o el crudo o el aceite que dicen los privados que produjeron.

“Vamos a estar en un escenario igual al de antes de 1938: las compañías extranjeras, con el pretexto de que no extraían el suficiente petróleo, pagaban pocos impuestos. Sin embargo, grandes cantidades de crudo salieron de la zona de la Huasteca que no fueron reportadas al gobierno mexicano. Eso va a ocurrir, porque ¿quién los va a supervisar si Pemex no va a tener capacidad técnica? Por eso están corriendo a su personal. Desde un escritorio no se pueden llevar las cuentas. La supervisión tiene que ser en el campo directamente. Pemex lleva todas las de perder, mientras las compañías se van a llevar todas las ganancias y, además, compartirán la renta de la producción. Siempre van a ganar los privados y siempre va a perder Pemex.”

La Cuenca de Burgos, la zona gasera más importante de México concesionada a trasnacionales en 2003 por medio de los contratos de servicios múltiples, es el más evidente fracaso de los esquemas de privatización, refiere Marquina. Según el líder sindical, la zona ha sido prácticamente abandonada por las empresas.

El ingeniero Felipe Ocampo da otro ejemplo del fracaso de la privatización. “En los tiempos de Zedillo se privatizó totalmente la petroquímica. Qué nos dijeron entonces: que México se iba a volver una potencia, que los privados eran la quinta maravilla. Antes de Miguel de la Madrid se inauguraban de dos a tres plantas nuevas por mes. A partir de entonces, ya no se construyó ningún proyecto, se cancelaron algunos que había en ejecución y sólo se terminaron los que estaban demasiado avanzados. Produjimos alrededor de 20 millones de toneladas anuales de productos petroquímicos; actualmente, producimos menos de la cuarta parte”.

Agrega que, “en la petroquímica, por ley, los privados pueden invertir al ciento por ciento. ¿Por qué no lo han hecho? Porque los precios de las materias primas son muy altos y, como no les dieron un precio más bajo con el Proyecto Fénix, pues no se hizo. Ahora parece que se los quieren dar. El colmo del cinismo sería que Pemex le venda a precios más abajo a los privados que los que les da a Pemex Petroquímica”.

Por ello, Ocampo señala que “el de la petroquímica es el ejemplo más contundente de que los privados no van a hacer nada por México, porque ellos benefician a la industria de sus países; no son su propia competencia.”

Deuda e importación de petrolíferos

Fabio Barbosa Cano, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, dice que “cada avance del proceso privatizador se ha apoyado en derrotas de las luchas sociales y en la destrucción de las organizaciones y partidos del pueblo. Es decir, en modificar la correlación de fuerzas sociales”.

Los esquemas que privatizan el sector no son el único obstáculo que enfrenta la empresa para su desarrollo como entidad paraestatal. La deuda total reportada por Pemex, de 665 mil millones de pesos, comprometería poco menos de la mitad de sus activos.

La cifra es menor a la señalada por la Auditoría Superior de la Federación en su Informe de resultados de la revisión y fiscalización de la Cuenta Pública 2006: 2 billones 177 mil 209 millones 836 mil pesos. Ese monto habría constituido la deuda pública contratada por Petróleos Mexicanos en los mercados de capital del país y del extranjero, relacionada con los proyectos de infraestructura productiva de largo plazo.

El monto, dado a conocer a principios de 2008, incluía los financiamientos privados (1 billón 752 mil 119 millones 310 mil pesos) y el costo financiero estimado para 2030 (425 mil 90 millones 525 mil pesos). Sin embargo, en su reporte financiero al cuarto trimestre de 2010, la paraestatal sólo reconoce como deuda total el 31 por ciento.

Los 665 mil millones de pesos que admite adeudar también son menores respecto del gasto de la importación de gasolina, diésel y otros productos petrolíferos, que supera los 690 mil millones de pesos tan sólo en lo que va del actual gobierno.

De acuerdo con informes oficiales, las erogaciones en 2007 ascendieron a 151 mil 841 millones, mientras que en 2008, 2009 y 2010 sumaron más de 180 mil millones de pesos por año.

La cifra global habría alcanzado para construir 5.35 refinerías Bicentenario, cuyo costo se calcula en 129 mil millones. Esta obra –que se perfila como la última que se construiría en el país–, generará más de 40 mil empleos directos e indirectos durante su construcción y 1 mil 400 empleos permanentes en su operación, reporta Pemex.

El ingeniero Felipe Ocampo explica que, desde la expropiación y hasta el sexenio de Miguel de la Madrid, México tuvo una autosuficiencia en producción de gasolinas y en todos los derivados del petróleo; pero que, a partir de entonces, ya no se construyeron refinerías. “Pues claro que tenemos que importar [los productos petrolíferos]. Pero ¿por qué antes sí podíamos construir refinerías y ahora no? ¿Nos volvimos idiotas los ingenieros o qué? Fue una decisión política”.

Información de la propia paraestatal confirma que ninguna de las seis refinerías de su Sistema Nacional opera al ciento por ciento de su capacidad. “En el segundo trimestre de 2010, la capacidad utilizada de destilación disminuyó de 82 a 81 por ciento”, reconoce la empresa (Contralínea 212). Jorge Fuentes apunta que el fracaso es “peor”. “Las refinerías no operan siquiera al 50 por ciento de su capacidad”.

Mario Ross García, trabajador de la paraestatal y líder de la Coalición Petrolera Independiente, AC, dice que “este 18 de marzo no hay nada que festejar: el 80 por ciento de nuestra industria está privatizada por el monopolio orquestado por Carlos Salinas de Gortari. Pemex tiene dueño con nombre y apellido”.

Agrega que es el pueblo de México el que tiene que luchar para terminar con la corrupción que ha permitido la venta de la industria, “ya que los tres poderes de nuestro país fueron rebasados por grandes dictadores”.

La última ofensiva

Los planes privatizadores de la cúpula en el poder incluyen el cese de 5 mil técnicos y profesionistas. Ésta sería la ofensiva final contra la empresa, considera Didier Marquina, pues con ello Pemex perdería su capacidad técnica.

“Necesitamos que dejen de sacar a los técnicos que aún quedan con experiencia, que Pemex detenga los planes que tiene para echar a la calle a 5 mil profesionistas de probada experiencia. No es posible que digan que no se tiene capacidad técnica por falta de personal y, al mismo tiempo, los estén mandando a la calle.”

Marquina explica que la ofensiva se da, sobre todo, porque son los técnicos y los profesionistas quienes se han opuesto a tomar medidas en contra de los intereses económicos, financieros y técnicos de la empresa, en contra de su desarrollo y expansión.

Señala que Pemex vive una situación muy crítica, sobre todo porque la administración de Suárez Coppel se niega a platicar con el recién reconocido Sindicato que representa. “Nuestros ingenieros, en todas las áreas de Pemex, están siendo expuestos a fuertes jornadas laborales. Han reducido la plantilla de trabajadores técnicos y, al hacerlo, los que quedan tienen que cubrir dos o tres jornadas; ya no descansan los días que deben. Al incrementarse la fatiga de los ingenieros de turno, de proceso, de línea, de campo, de plataformas, e incluso los trabajadores de las áreas médicas, pues su rendimiento se merma, se pone en riesgo grave al personal y los procesos: ocurren fugas, explosiones. Hacemos un llamado urgente a Pemex para que reanude las pláticas con el Sindicato y resolvamos esta situación. Nosotros estamos dispuestos a colaborar”.

Revertir la privatización

Para el investigador Fabio Barbosa, “la ofensiva privatizadora en Pemex sí puede revertirse en el futuro, porque éste no está escrito. Pero debemos reconocer que en el caso del petróleo ahora hay condiciones diferentes: la dotación geológica ya está muy disminuida. Aunque en este país sólo quedan unos 150 campos pequeños pendientes de explotar, unos 12 ‘importantes’ (con más de 100 millones de barriles de reservas) y unos cuatro gigantes, por esa pequeña dotación el imperio y sus cómplices internos están dispuestos a continuar la militarización, a desatar políticas genocidas de despoblamiento en el Sureste y de envenenamiento de las aguas superficiales y subterráneas en vastas áreas, como Chicontepec, Veracruz. Todo ello establece condiciones inéditas y más difíciles”.

Por eso, añade, “las comunidades tendrán que librar batallas por su sobrevivencia. Todos los estudios prospectivos indican que la población humana en zonas petroleras, como las ubicadas en los municipios ribereños de Tabasco, está condenada a desaparecer o emigrar, porque esos territorios estarán sumergidos bajo las aguas en las próximas décadas. En Chiapas ya se desarrollan políticas muy parecidas a las de las ‘reservaciones’ indias en Estados Unidos. En suma, el petróleo se está agotando, pero todavía en las próximas dos o tres décadas seguirá siendo un factor importante”.

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

ASF ratifica: hubo fraude en ductos de Pemex

Ana Lilia Pérez

En su auditoría a los contratos asignados por Pemex Exploración y Producción a Energy Maintenance Services Group y DMGP Servicios de Integridad, para el mantenimiento y operación de ductos, la ASF comprueba cada una de las irregularidades documentadas por Contralínea. También concluye que los contratos se suscribieron de forma irregular, que Pemex pagó millonarios montos por trabajos que no se hicieron, y alerta que la falta de mantenimiento tiene en riesgo la principal área de distribución de hidrocarburos del país

Desde 2007, a partir de que Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció las primeras licitaciones para otorgar a consocios privados el mantenimiento, aseguramiento y operación de dos de sus sistemas de ductos –Sistema 1 y Sistema 4–, Contralínea documentó irregularidades en torno a los procesos de licitación, en las adjudicaciones y, posteriormente, en la ejecución de los contratos (ediciones 84, 89, 165, 210).

Con el contrato número 420409807, Pemex le encargó al consorcio DMGP Servicios de Integridad, SA de CV –formado por Mexssub, GreyStar y Constructora Subacuática Diavaz–, el “aseguramiento de la Integridad y Confiabilidad del Sistema de Transporte de Hidrocarburos por Ducto de PEP, Sistema 1”. El monto –19 mil 349 millones 157 mil 770 pesos– a devengarse en 10 años.

El Sistema 4 se lo adjudicó a Energy Maintenance Services Group (EMS) mediante el contrato 420407836, por 4 mil 312 millones 553 mil pesos. Ambos refieren ductos y terminales en Tabasco, Chiapas, Oaxaca y Campeche.

En noviembre de 2010, Contralínea (número 210) publicó que, ante la revisión que el personal de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hacía a estos contratos, directivos de la subsidiaria que encabeza Carlos Arnoldo Morales Gil y los contratistas presionaban a los supervisores de obra para que firmaran bitácoras de obra y servicios que nunca se hicieron. Ello según declaraciones de personal de Pemex en Tabasco, centro administrativo de ambos contratos.

Las investigaciones periodísticas publicadas en el número 84 (agosto de 2007) por este semanario documentaron ampliamente las irregularidades en los procesos de licitación para simular el concurso, que en realidad estaba dirigido para que los dos consorcios citados ganaran los contratos. Lo que generó, incluso, que el senador Graco Ramírez Garrido presentara una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) en contra del entonces director de la petrolera, Jesús Reyes Heroles; del titular de Pemex Exploración y Producción (PEP), Carlos Arnoldo Morales Gil; y de la exsecretaria de Energía, Georgina Kessel. Contralínea documentó que los contratos se entregaron sin tener autorizaciones presupuestales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Las auditorías de la ASF comprobaron cada una de las irregularidades documentadas por Contralínea respecto de los procesos de licitación. Se acreditó que se trató de procesos dirigidos mediante una propuesta inicial que no contenía completa la información técnica, la ingeniería y los alcances del proyecto, lo que impidió a 10 consorcios participar en las licitaciones.

En la licitación en la que, según Pemex, EMS ganó el concurso, la ASF encontró que ni siquiera compró las bases de licitación.

Encontró también que ninguno de los dos consorcios cubrió cabalmente los requisitos técnicos ni económicos para que PEP suscribiera con ellos los contratos, lo que invalidaría ambas contrataciones. Por ejemplo, ni EMS ni DMGP presentaron la calificación crediticia que debía emitirles una empresa calificadora de valores registrada ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Tampoco, la documentación que acreditara su capacidad técnica y solvencia financiera.

Contralínea documentó que como parte de la estrategia de privatización de Pemex, que Felipe Calderón aceleró desde inicios de su gobierno, la operación de algunos ductos se entregaría a empresas privadas de origen texano, sin que se tuvieran suficientemente acreditados los análisis de costo-beneficio de este nuevo esquema.

La ASF dice que, en efecto, el análisis de costos y eficiencia del proyecto incumplió con las disposiciones normativas y reglamentarias aplicables “al no sustentar las cifras correspondientes a los costos de inversión” y tampoco indicar la fuente de recursos de donde se pagarían. Además de que Pemex no presentó ante la SHCP la evaluación costo-beneficio del proyecto, tampoco lo expuso ante la Secretaría de Economía para que se considerara dentro del Programa Anual de Obras Públicas y Servicios.

Sin cubrir esos requisitos, los contratos no podían firmarse. De allí que la ASF los declare “indebidos”.

Insuficiencia técnica

Contralínea documentó que los consorcios contratados para operar los ductos no tenían capacidad técnica. En el caso de EMS, el texano Timothy Harold Nesler, exejecutivo de la Marathon Oil, junto con otros exdirectivos de Enron crearon una subsidiaria de papel para recibir el contrato de Pemex.

La paraestatal justificó que EMS tenía amplia experiencia y un know how que Pemex necesitaba. En realidad, EMS nunca había operado un contrato de esa magnitud, es decir que el contrato que Pemex le entregó era el más grande de la historia de esa compañía, según declaraciones de Nesler a la prensa texana.

En su auditoría, la ASF comprobó que EMS no acreditó contar con la capacidad técnica establecida en las bases de licitación. Para que resultara ganadora de la licitación, debió presentar copia certificada de los contratos de operación y cartas emitidas por los propietarios de los sistemas de ductos, de los cuales EMS se hubiera hecho cargo. No los presentó ni tampoco la certificación que sobre su patrimonio hiciera una certificadora internacional.

Signados los contratos, las firmas texanas rentaron oficinas en el Distrito Federal y en Tabasco para subcontratar a compañías locales. La pugna entre contratistas y subcontratistas por incumplimiento en el pago derivó en que las subcontratistas suspendieran de forma temporal y luego definitiva los trabajos que bajo el mando de EMS y DMGP hacían en los ductos.

Los directivos de Pemex no supervisaron la ejecución de los trabajos. Así lo comprobó la ASF al detectar un desfase de hasta un año en las bitácoras de los supervisores.

En el Activo Lázaro Cárdenas, a cargo de EMS, por ejemplo, sólo hay bitácoras de trabajo del 29 de enero de 2009, y luego hasta el 22 de marzo de 2010; es decir, transcurrieron 417 días sin que se revisara si la compañía estaba trabajando en esta zona.

O por ejemplo, en las bitácoras de mantenimiento de ductos a cargo de este mismo consorcio, Pemex registró trabajos el 22 de diciembre de 2008, y luego hasta el 3 de agosto de 2009, es decir, 234 días después. Y así ocurrió desde que inició formalmente el contrato. La compañía no trabajaba y los supervisores de Pemex no lo registraban.

La ASF determina que, ante los incumplimientos de las compañías, hay responsabilidad de los funcionarios de Pemex por no supervisar, vigilar, controlar ni revisar su trabajo.

Sin embargo, Pemex les pagó como si hubieran trabajado conforme al contrato. Hasta diciembre de 2009 (que corresponde al periodo presupuestal auditado), a EMS se le habían pagado indebidamente 666 millones 49 mil pesos, correspondientes a 65 estimaciones de las que la ASF no encontró evidencia de que los trabajos se hubieran realizado.

Al consorcio DMGP se le pagaron indebidamente 687 millones 493 mil pesos, correspondientes a 21 estimaciones de obra.

En este último caso, el tema es de primer orden para las actividades que realiza PEP, pues dentro de las áreas a las que DMGP debe dar mantenimiento se ubica la Terminal Marítima de Dos Bocas, que es la vía de exportación a Estados Unidos, Canadá y España –los principales clientes de la exportación del crudo mexicano.

En noviembre pasado, Contralínea documentó cómo la falta de mantenimiento en esa área impactaba la producción de Pemex, pues había varios tanques fuera de servicio debido a su alto grado de corrosión. En términos numéricos, cada tanque fuera de operación representa 500 mil barriles de crudo que no hay dónde almacenar.

Un alto directivo de Pemex asignado a la Terminal Marítima de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, declaró a Contralínea que “nunca esta instalación había registrado tanta infraestructura fuera de operación por falta de mantenimiento”.

Cuando la ASF notificó a Pemex que auditaría estos contratos, el director general de Exploración y Producción, Carlos Morales Gil, anunció que le rescindirían el contrato a EMS “por incumplimientos”, y en el caso de DMGP, contratistas y directivos de Pemex comenzaron a presionar a los supervisores y residentes de obra que dieran visto bueno a cada una de las estimaciones de obra que no se hicieron.

“Ante una eventual auditoría de la ASF, que desde el Legislativo impulsa la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, que ya llegó a oídos de Pemex y los contratistas, los supervisores de DMGP están buscando a toda costa que los supervisores y residentes de Pemex den visto bueno a todos sus trabajos”, publicó Contralínea en noviembre pasado después de entrevistar en Paraíso, Tabasco, a personal de Pemex asignado a la revisión de esta contratación.

Al parecer, los supervisores se negaron, pues la ASF dice en su informe que tampoco encontró evidencia de trabajos realizados en ductos ni en las terminales marítimas de Dos Bocas, Cayo Arcas y algunas estaciones de rebombeo.

Al escrutar el expediente documental en el que Pemex amparó sus pagos a DMGP, los auditores no encontraron evidencia fotográfica (de antes, durante y después de la realización de los trabajos); tampoco, registros en las bitácoras de las actividades realizadas. Ni Pemex pudo proporcionar los registros de entrega y salida de las instalaciones que supuestamente atendió la contratista. Por ello, la ASF determinó como irregulares los pagos.

La ASF resolvió que Pemex debe recuperar los montos pagados de manera irregular tanto a EMS y a DMGP.

El hecho de que se devuelvan los montos pagados irregularmente no exhime a los funcionarios de Pemex de ser investigados incluso por delitos del orden penal, explica la diputada Esthela Damián Peralta, presidenta de la Comisión de Vigilancia de la ASF.

De los resultados de las auditorías al segundo año de gobierno de Felipe Calderón, el caso de los contratos de los ductos de Pemex es para la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados uno de los más graves, tanto por el monto del daño patrimonial como por las implicaciones a la infraestructura de la paraestatal.

“Evidentemente, hay un daño que no se podrá reparar, pues los contratos fueron entregados y hay un servicio otorgado, aunque sea de manera inadecuada, pero ya fue entregado, así que no tiene reparación. En este caso, si se tiene contratistas que no tienen la menor pericia para el servicio que están otorgando, no deberá extrañarnos que ocurra en cualquier momento una explosión, porque la gente que contrataron no tenía ni la menor idea de cómo dar el servicio”, explica la diputada Damián Peralta.

Éste, dice, “es el extremo de la corrupción que pudo haber al dirigir una licitación pública. Ése es el extremo de la irresponsabilidad de quienes tienen bajo su mando la toma de decisiones que no sólo quedan en el ámbito administrativo, sino que trascienden la vida de las personas”.

Complicidades de altos vuelos

Por los incumplimientos acumulados de ambos consorcios, según la ASF, desde 2009, la subsidiaria que dirige Carlos Morales Gil debía rescindirles los contratos.

En cambio, sólo le cuantificó la penalización por incumplimiento contractual de un mes, marzo de 2008, que implicaba que la compañía debía pagarle a Pemex 11 millones 533 mil pesos. Pero Nesler no estaba dispuesto a cumplir siquiera con dicha penalización. Así que la subdirección de Nuevos Modelos de Ejecución, que encabeza Luis Sergio Guaso Montoya, modificó (16 meses después de que el contrato estaba vigente) las cláusulas contractuales con la finalidad de reducir el monto de la sanción que EMS debía pagar por su atraso.

Con tal modificación, las penalizaciones para EMS se redujeron 85 por ciento.

Por ejemplo, por sus incumplimientos contractuales entre julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre, se le aplicó una penalización por 31 millones de pesos, cuando lo que correspondía, según las cláusulas originales, eran 202 millones 463 mil 900 pesos. Es decir, sólo en ese periodo se dejaron de penalizar 171 millones 27 mil pesos.

La significativa reducción en el monto de las penalizaciones, dice la ASF, generó que EMS, “de manera recurrente, incurriera en incumplimientos en la ejecución de eventos de frecuencia crítica”, lo que afectó la infraestructura del sistema de ductos, y “bien pudieron provocarle daños irreversibles”.

En corresponsabilidad, dice la ASF, Pemex no apercibió al contratista respecto de los incumplimientos ni asentó en bitácoras las deficiencias y tampoco llevo a cabo medidas para evitarlos.

La ASF dice que Pemex envió a la Secretaría de la Función Pública una solicitud de autorización al respecto en la que omitió señalar la magnitud de las repercusiones económicas y operativas que implicarían una falla en la integridad del Sistema 4 de Transporte de Hidrocarburos (el más importante dentro de la red de ductos de Pemex).

Entre los pagos de los trabajos que no se realizaron más el monto de las penalizaciones que no se aplicaron a EMS, la ASF cuantifica un quebranto a las arcas de Pemex por 842 millones 474 mil 500 pesos.

Respecto del contrato con DMGP, el monto es de 689 millones 963 mil 500 pesos por los pagos de los que no hay evidencia de que los trabajos se hayan realizado, más una penalización por 2 millones 470 mil pesos.

La ASF pidió al Órgano Interno de Control su intervención para que investigue la responsabilidad de los funcionarios de Pemex implicados desde las irregularidades en el proceso de licitación de los contratos y hasta las deficientes ejecuciones que derivaron en los millonarios daños patrimoniales contra Pemex, que, por cierto, hasta ahora sólo están cuantificados hasta 2009.

Fraude riesgoso

El impacto que las irregularidades de los consorcios contratados para el aseguramiento y operación de ductos provocan a Pemex no se reduce al daño patrimonial cuantificado por la ASF. Las irregularidades en las que incurrieron los funcionarios de Pemex para encubrir el incumplimiento de EMS y DMGP “pusieron en riesgo la integridad y confiabilidad del sistema de transporte de hidrocarburos”.

Desde que se anunció que la operación de ductos se entregaría a privados, se retiró al personal de Pemex de estas labores; aun cuando el proceso de licitación se pospuso casi 300 días, en los que los ductos estuvieron sin mantenimiento.

La falta de cuidados en estas áreas es una bomba de tiempo, explica Alfredo Hernández Peñaloza, ingeniero petrolero avecindado en Tabasco e integrante del Comité Nacional de Estudios de la Energía (CNEE).

En San Martín Texmelucan, aún se viven las secuelas que dejó el incendio por el derrame que se registró la madrugada del domingo 19 de diciembre, en el que 29 personas murieron, hubo 51 heridos y 83 casas quemadas. El ducto que llega hasta esa zona sale de la conexión, precisamente, de Dos Bocas a Nuevo Teapa.

Frente a la versión oficial de Pemex de que la explosión la generó la fuga de una toma clandestina de combustible, el ingeniero petrolero Armando Etcheverry Beltrán, uno de los especialistas más destacados en el tema, sostiene la tesis de que “no se puede descartar la falta de mantenimiento, hasta que se demuestre mediante las gráficas de la corrida de diablo instrumentado que se corrió en 2006 y que marca corrosión interna, abolladuras, deformaciones de la tuberías, familias de poros por la corrosión o bien, la soldadura que tenga alguna falla importante”.

Etcheverry habla desde su experiencia de 33 años de trabajo en la petrolera, que incluyen, precisamente, la supervisión de obra de poliductos, gasoductos, estaciones de bombeo en la red nacional de ductos de Pemex.

Contralínea solicitó entrevista con el director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, y con el titular de PEP, Carlos Morales, para hablar respecto de las irregularidades que la ASF detectó en los contratos con EMS y DMGP. Hasta el cierre de edición, no hubo respuesta.

Violaciones a la ley

En las contrataciones entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y los consorcios EMS Energy Maintenance Services Group, y DMGP Servicios de Integridad, la Auditoría Superior de la Federación determinó que los funcionarios de la paraestatal quebrantaron las siguientes leyes y lineamientos:

-Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

-Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas.

-Reglamento de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas.

-Lineamientos para la Elaboración y Presentación de los Análisis Costo y Beneficio de los Programas y Proyectos de Inversión emitidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

-Procedimiento Administrativo Institucional para Desarrollo de Ingeniería de Pemex.

-Programa Anual de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas de Pemex.

-Procedimiento Administrativo Institucional para Adjudicación por Licitación Pública de Pemex.

-Políticas, Bases y Lineamientos en Materia de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas de Pemex.

-Procedimiento Administrativo Institucional para Control de Obras y Servicios de Pemex.

-Procedimientos Administrativos Institucionales para la Elaboración y Trámite de Estimaciones de Contratos y de Generadores de Obra de Pemex.

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

Daño patrimonial en Pemex Gas por 2 MDP

Nancy Flores

Pemex Gas y Petroquímica Básica habría autorizado de forma irregular pagos en exceso a la trasnacional General Electric por 275 mil dólares –unos 2 millones 98 mil pesos–, relacionados con el servicio de mantenimiento a sistemas de control Woodward de las estaciones de compresión y bombeo. La contratación por adjudicación directa implicó un total de 866 mil 87 dólares y se hizo a través de Integrated Trade Systems, una de las 25 empresas privadas de Pemex. El Órgano Interno de Control en esa subsidiaria ya investigaría el supuesto daño patrimonial

Una denuncia presentada ante el Órgano Interno de Control en Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB) revela que esa subsidiaria habría pagado 275 mil dólares de más, unos 2 millones 98 mil pesos, a la trasnacional General Electric por el contrato 5400022983.

Asignada por adjudicación directa en julio de 2009, la contrataciónn tuvo como objeto la prestación del servicio de mantenimiento a sistemas de control Woodward de las estaciones de compresión y bombeo, e implicó un pago total por 866 mil 87 dólares.

La adjudicación se hizo a través de la filial privada de Petróleos Mexicanos (Pemex) Integrated Trade Systems (ITS) y fue autorizada por el ingeniero Carlos Manzano Preciado, gerente de Sistemas de Control y Monitoreo Automatizados de la Subdirección de Ductos, consta en documentos a los que tuvo acceso Contralínea.

El 5 de noviembre de 2009, ITS generó la requisición PGPB0040042926 para amparar la orden previa, identificada con el folio ITS-58-9-10283, que emitió sin licitación a favor de la trasnacional. Como fecha de terminación, se fijó el 31 de diciembre de ese mismo año.

El supuesto daño

De acuerdo con la denuncia de hechos, la subsidiaria pagó a cabalidad el tiempo original establecido por el proveedor, incluidas las horas extras, a pesar de que General Electric incumplió en todos los casos con las horas mínimas de servicio.

Para Pemex Gas y Petroquímica Básica, cada hora de servicio supuestamente trabajada por el proveedor tuvo un costo de 198 dólares, mientras que cada hora extra se cobró a 298 dólares.

Las horas de servicio efectivas, sin embargo, fueron mucho menos a las pagadas. Por ejemplo, en el caso de la terminal Chinameca se pagaron 397 horas y sólo se cubrieron 143, señala la denuncia. En Cempoala, se costearon 231 y se hicieron efectivas sólo 143; mientras que en el caso de Cárdenas se pagaron 220 horas, pero sólo se trabajaron 68.

Viáticos de más

Este mismo contrato implicó el pago de viáticos a favor del personal de General Electric. Y, aunque la contratación estableció un plazo de vigencia de 56 días, la administración de PGPB pagó viáticos para 54 días en estaciones de bombeo y para 110 días en estaciones de compresión.

Según la denuncia que ya investigaría el Órgano Interno de Control, los reportes de campo firmados por el proveedor y el personal de supervisión técnica de campo revelan que General Electric tampoco estuvo la totalidad de los días que le fueron pagados por ese concepto.

El daño patrimonial en el que se habría incurrido se estima de la siguiente manera: 249 mil 619 dólares por los pagos en exceso por horas de servicio normales y extras pagadas, pero no ejecutadas; y 28 mil 920 dólares por los viáticos.

La participación de ITS

La adjudicación del contrato investigado involucra a ITS, una de las 25 filiales privadas propiedad ciento por ciento de Pemex.

Como lo ha documentado Contralínea, Integrated Trade Systems aplica un esquema de proveeduría internacional con el cual la paraestatal y sus subsidiarias burlan la Ley de Adquisiciones: sin licitación o antes de licitar bienes y servicios en el mercado mundial, ITS firma acuerdos marco con las trasnacionales que, invariablemente, obtienen los contratos.

Para la elaboración de este trabajo, se solicitó entrevista con Pemex a través de Francisco Montaño, coordinador de Información y Prensa. Hasta el cierre de edición, no hubo respuesta.

Pemex, transparencia simuladora: Sandoval

“La situación de transparencia en Petróleos Mexicanos [Pemex], la paraestatal más importante de nuestro país, es un buen reflejo de la prevalencia de la transparencia simuladora que estamos viviendo en el resto de la administración pública federal, de esa transparencia de aparador”, afirma la doctora Irma Eréndira Sandoval, especialista en transparencia y rendición de cuentas.

Para la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la situación de Pemex es, en particular, muy grave por los hechos de corrupción.“Hay un vínculo o una colusión directa entre grandes corporaciones internacionales y los funcionarios de más alto nivel de la empresa. Los contratos se asignan sin procesos de transparencia; muchos, por la vía de la adjudicación directa”.

La también titular del Laboratorio de Análisis y Documentación de la Corrupción y la Transparencia de la UNAM refiere que la llegada a Pemex de Juan José Suárez Coppel, quien viene de las grandes corporaciones, es un ejemplo del síndrome que los estudios de corrupción han denominado como “la puerta giratoria”: “Estar viniendo y trayendo desde el mercado hacia el Estado los intereses de los grupos fácticos. Esto genera la institucionalización de los conflictos de interés, que es una de las características más ominosas de la corrupción que se vive en México”.

Sandoval Ballesteros considera que en la petrolera y sus subsidiarias “tenemos una total institucionalización de conflictos de interés muy negativos para el desarrollo nacional. En ese sentido, la transparencia tendría que, al menos, iluminar estos conflictos de interés para que la corrupción y el desvío de recursos públicos no se revistan de legalidad”.

Agrega que, con la nueva ley de Pemex, se creó un régimen de excepción que excluye al Congreso de la Unión de la vigilancia de las decisiones más importantes de la paraestatal. “Se hizo una división entre las compras de las áreas sustantivas y el resto de las compras típicas y tradicionales, en donde sí se aplican las leyes de obras públicas y de adquisiciones. Pero en el caso de las áreas sustantivas, como los servicios de investigación en materia de tecnología, de consultoría, los estudios, se permite la adjudicación directa poco clara”.

Agrega que, en Pemex, se abusa de estas figuras de la adjudicación directa y la invitación restringida, y eso hace que el régimen de transparencia esté acusando claroscuros.

Irma Eréndira Sandoval considera que la paraestatal sí tiene posibilidades de cambiar la opacidad por la transparencia. “La situación de la opacidad y la discrecionalidad es ilegal. No quisiera que tengamos un tono desesperanzador, sino por el contrario: sí hay elementos para llamar a la rendición de cuentas y exigir la aplicación de la ley y la Constitución. Lo que no hay es voluntad política, porque el problema de origen es precisamente la llegada a estas grandes posiciones de poder de personas que no vienen de una cultura pública de probidad y de respeto al bien público; son gente que viene del corazón más importante del mercado, del sector privado. Y, obviamente, sirven a esos intereses”.

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

Alfonso Martín del Campo, otro presunto culpable

Sergio Méndez

En la madrugada del sábado 30 de mayo de 1992, Patricia Martín del Campo Dodd y su esposo Gerardo Zamudio Aldaba fueron asesinados en su domicilio por desconocidos. Patricia recibió 29 puñaladas; Gerardo, 37. Alfonso Martín del Campo Dodd, hermano de Patricia, que vivía en la misma casa, fue golpeado y secuestrado por dos sujetos que cubrían sus cabezas con medias negras. Los delincuentes robaron un vehículo de la casa de las víctimas, encerraron a Alfonso en la cajuela y lo abandonaron sobre la carretera México-Cuernavaca. Coludidos con los homicidas, los agentes ministeriales encargados del caso detuvieron arbitrariamente a Alfonso y lo torturaron para obligarlo a confesar los crímenes.

El 28 de mayo de 1993, el juez por ministerio de ley dictó sentencia condenatoria; consideró a Martín del Campo penalmente responsable de doble homicidio calificado y le impuso 50 años de prisión. El juez le otorgó valor jurídico pleno a pruebas ilegalmente generadas y avaló hechos que constituyeron violaciones graves al debido proceso legal.

Martín del Campo interpuso el recurso de apelación ante la Octava Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF); se le asignó el número de Toca 454/93. El 17 de agosto de 1993, la Sala confirmó la sentencia de primera instancia. En su sentencia, los magistrados señalaron que “la declaración confesoria (…) rendida por el ahora procesado, resulta ser el único indicio de prueba relevante en cuanto al esclarecimiento de los hechos que nos ocupan (…)”.

Entre los órganos que se han pronunciado a favor de Alfonso Martín del Campo, están: a) la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que emitió el informe de fondo provisional 63/02 y señaló al Estado mexicano que la confesión debía quedar sin valor, el procedimiento debía ser revisado integralmente y el señor Martín del Campo debía ser liberado; b) el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, de la Organización de las Naciones Unidas, mediante la Opinión número 9/2005, que señaló que fue detenido arbitrariamente y fue objeto de tortura. La opinión obra en la página 40 del informe que el Grupo de Trabajo presentó a la Comisión de Derechos Humanos en su 62 periodo de sesiones; c) la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, que emitió la recomendación 13/2002, recaída en el expediente CDHDF/121/98/BJ/N4489.000, y en la que concluyó, tras investigar los hechos y practicarle al señor Martín del Campo un estudio pericial basado en el Protocolo de Estambul, que fue detenido arbitrariamente, torturado y que se cometieron en su perjuicio graves violaciones al debido proceso legal; d) el Senado de la República, de la LX Legislatura del Congreso de la Unión, que emitió el punto de acuerdo del 9 de marzo de 2006 por medio del cual se le exhorta al Ejecutivo federal para que dé cumplimiento a las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y en consecuencia disponga la inmediata liberación del señor Martín del Campo, identifique y sancione a los responsables de las violaciones a sus derechos y repare el daño que ha sufrido; e) la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, de la III Legislatura, que mediante punto de acuerdo del 25 de abril de 2006 emite un exhorto al jefe de Gobierno del Distrito Federal con el objeto de que lleve a cabo las medidas legales conducentes para contribuir con el cumplimiento de las recomendaciones derivadas del informe de fondo provisional 63/02, emitido por la CIDH, relativo al caso del señor Martín del Campo, lo cual debe tener como efecto su excarcelación; f) la Contraloría Interna de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, que mediante resolución administrativa del 14 de octubre de 1994, recaída en el expediente QC/0011/FEB-94, misma que no fue recurrida y quedó firme, sanciona al policía Sotero Galván Gutiérrez como consecuencia de que detuvo arbitrariamente y atentó en contra de la integridad física del señor Martín del Campo. Este documento es del conocimiento de las autoridades del Distrito Federal.

El 2 de junio de 2002, el periodista Kevin Sullivan publicó en The Washington Post un reportaje intitulado “Tortura, un fantasma en el clóset de México”, en el que documenta y expone el caso de Alfonso Martín del Campo, víctima de tortura. Con este trabajo, el señor Sullivan ganó el premio Pulitzer.

El 7 de mayo de 2008, se presentó el Diagnóstico de derechos humanos del Distrito Federal, cuya elaboración corrió a cargo de los tres órganos de gobierno de la capital del país. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos participó como observadora permanente. En la parte quinta del diagnóstico, intitulada “Núcleo sistema de justicia”, se señala como ejemplo del empleo de la tortura para obtener confesiones autoinculpatorias por parte de las autoridades del Distrito Federal el caso del señor Martín del Campo.

El 12 de noviembre de 2009, la CIDH emitió el informe de fondo definitivo 117/09, en el que le solicita al Estado mexicano que anule la confesión de Martín del Campo, obtenida mediante tortura por los agentes ministeriales del Distrito Federal, así como todas las actuaciones y pruebas que se derivan de ella; que revise integralmente el proceso penal instruido en su contra y disponga su inmediata libertad.

El 3 de agosto de 2010, Martín del Campo, que sigue peleando por su libertad, presentó un incidente de reconocimiento de inocencia que actualmente estudia el TSJDF.

Como lo expone el documental Presunto culpable, las cárceles de la ciudad de México están llenas de inocentes. Esperemos que el TSJDF haya aprendido la lección y libere a Martín del Campo.

*Abogado defensor de los derechos humanos

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

Serrano Limón: la doble moral de la ultraderecha


Edgar González Ruiz *

El 1 de febrero se dio a conocer la inminente aprehensión de Jorge Serrano Limón, dirigente histórico de Provida, acusado de peculado por más de 2 millones de pesos.

El personaje, emblemático de la represión sexual, trató de esquivar la acción penal mediante un recurso de amparo, pero, cualquiera que sea el desenlace legal de este asunto, los problemas en que se ha visto involucrado ponen de manifiesto la doble cara de una ultraderecha que pregona un moralismo a ultranza a la vez que es capaz de incurrir en los mayores abusos.

La vida pública de Serrano Limón, que comenzó hace décadas con un agresivo activismo contra las libertades sexuales, ha culminado con su total desprestigio y el de la organización que dirige.

La historia negra de Provida

El Comité Nacional Provida fue fundado a fines de la década de 1970 por el panista Jaime Aviña Zepeda, quien presidió ese grupo de 1978 a 1981; lo sucedió en ese cargo el también panista Alfonso Bravo Mier, de 1981 a 1987, y su tercer presidente fue Jorge Serrano Limón, de 1987 a 2001, cuando se formó la coalición conservadora Cultura de la Vida, a la cual se integró Provida.

Con la falsa bandera de la “defensa de la vida” y de “los valores”, Provida ha buscado imponer al resto de la sociedad la moral sexual más conservadora del catolicismo, con medidas como el encarcelamiento de las mujeres que abortan y la censura de espectáculos “irreverentes”, además de promover la homofobia y oponerse al uso de métodos anticonceptivos.

Antecesor de Serrano Limón en ese activismo fue su hermano Francisco, quien fundó la Juventud Lasallista, un grupo violento que operaba en escuelas de esa congregación.

Significativamente, entre los estudiantes de mentalidad liberal que a mediados de la década de 1970 se opusieron a las agresiones de los ultraderechistas, estaba el hoy jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, quien desde ese cargo ha apoyado el respeto a los derechos sexuales.

Por su parte, Francisco Serrano ha sido asesor del movimiento Testimonio y Esperanza, grupo de la ultraderecha del cual fue dirigente el actual gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame.

Provida, Testimonio y Esperanza y otros grupos, como la Unión Nacional de Padres de Familia y la Asociación Nacional Cívica Femenina, que suelen colaborar en una lucha común contra el Estado laico y a favor de la hegemonía clerical, se consideran hoy membretes de la Organización Nacional del Yunque.

Desde su primera juventud, Jorge Serrano Limón fue fiel al espíritu conservador que pretende llevar a la hoguera a quienes no comparten sus ideas.

Cuando tenía unos 20 años y trabajaba en un centro de cómputo, Serrano le ocasionó graves quemaduras a uno de sus compañeros de trabajo, pues el hoy enjuiciado dirigente de Provida solía colocar pólvora en los ceniceros para evitar que sus compañeros fumaran (el episodio lo relata Enrique Calderón Alzati en un artículo publicado en La Jornada, en abril de 1989).

Muchos años después, Serrano Limón seguía recurriendo a ese tipo de métodos. En agosto de 2008, encabezó una protesta frente a la oficina de la Organización de las Naciones Unidas, en Polanco, donde se quemaron condones y uno de sus acompañantes resultó lesionado al encender la hoguera inquisitorial.

La primera acción notoria de Serrano Limón al frente de Provida fue la toma del Museo de Arte Moderno para protestar por una exposición del pintor Rolando de la Rosa, que incluía un cuadro irreverente según el gusto de Provida.

El episodio, en el que también intervinieron personajes como el hoy muerto José Barroso Chávez, quien fuera el millonario presidente de los Caballeros de Malta y promotor de grupos de la extrema derecha, presagiaba el auge que bajo Salinas de Gortari (1988 a 1994) cobraría la extrema derecha católica.

Por otra parte, el activismo de Provida y de grupos similares en otros países encontró terreno fértil en las cotidianas predicaciones sexofóbicas del papa Juan Pablo II, quien varias veces visitó México.

En las décadas de 1980 y 1990, Provida participaba en protestas contra el condón y otros anticonceptivos, fraguaba denuncias contra clínicas que practicaban abortos, entonces prohibida en la ciudad de México; se oponía a la educación sexual y a la planificación familiar; apoyaba las reivindicaciones de la jerarquía católica, y seguía promoviendo la censura de espectáculos.

En aquel tiempo, las huestes conservadoras y la jerarquía católica lanzaban fuertes campañas contra instituciones de educación sexual y contra instituciones dedicadas a la lucha contra el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, a la vez que los alcaldes “mochos” del Partido Acción Nacional (PAN) se dedicaban a prohibir escotes, minifaldas, propaganda del preservativo o espectáculos eróticos en Mérida, Guadalajara, Monterrey y Guanajuato.

Era frecuente ver a Serrano Limón en debates televisados, enarbolando un feto en miniatura, para luchar por el encarcelamiento de las mujeres que recurren al aborto. En ocasiones, recibía el apoyo del polémico Onésimo Cepeda y la extitular del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia y de la Secretaría de Desarrollo Social, la panista Ana Teresa Aranda, también exdirigente de la Asociación Nacional Cívica Femenina.

En 1989, se fundó el Centro de Ayuda para la Mujer (CAM), organización gemela de Provida dedicada a tratar de evitar que las mujeres aborten, para lo cual usaba anuncios engañosos en los periódicos y fomentaba sentimientos de culpa entre las mujeres atraídas de esa manera, a quienes les inculcaba que deberían considerarse como “asesinas” si abortaban.

Tanto Provida como el mencionado Centro han establecido relaciones con organizaciones antiabortistas de otros países. Provida ha formado parte de Vida Humana Internacional (VHI), una coalición latinoamericana de grupos similares que cobró auge durante la época de Bush, con quien se identificaban plenamente. VHI tiene su sede en Miami, donde ha contado con el apoyo de personajes del anticastrismo.

Moralismo y corrupción

Cuando el PAN llegó al poder, Provida obtuvo cuantiosos fondos gubernamentales para sus proyectos por mediación de Luis Pazos, otro personaje conocido de la ultraderecha.

En 2003 y 2004, millones de pesos otorgados al grupo encabezado por Serrano Limón fueron desviados para la compra de tangas (supuestamente para uso de las mujeres embarazadas captadas por el CAM), plumas Mont Blanc y otros artículos de lujo, así como a operaciones en la Bolsa de Valores.

El descrédito cosechado por su líder histórico, la despenalización del aborto y el reconocimiento del matrimonio homosexual, medidas aprobadas en la ciudad de México, han sido las principales derrotas históricas del conservadurismo encabezado por la jerarquía católica y por grupos como Provida.

Luego de la legalización del aborto en 2007, Serrano Limón trató de recurrir a métodos importados de los grupos radicales de Estados Unidos, como el bloqueo de clínicas que practican abortos. Sobre todo, la derecha optó por endurecer las penas contra el aborto en los demás estados de la República, apoyada no sólo por Provida, sino por políticos oportunistas del Partido Revolucionario Institucional y de otros partidos.

Provida promueve también la canonización del fallecido Carlos Abascal, quien fuera secretario del Trabajo y de Gobernación con Fox, pues ha sido uno de los políticos más comprometidos con la lucha contra el Estado laico y contra los derechos sexuales.

Serrano Limón tiene en común con Marcial Maciel –ese criminal que vestía de sotana y se codeaba con el papa– encarnar una hipocresía que los llevó a conjuntar los más graves abusos, sean de naturaleza económica o sexual, respectivamente, con el discurso más represivo y mojigato, basado en la castidad y la abstinencia sexual.

*Maestro en filosofía; especialista en estudios acerca de la derecha política en México

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

La nueva fase de la crisis mundial


Marcos Chávez *

Difícilmente puede rechazarse que el aumento de los precios mundiales de los hidrocarburos, los alimentos, incluyendo los de México y otras materias primas, se debe a factores como los siguientes:

1. La crisis política iniciada en Túnez que rápidamente se extendió hacia otras naciones del Norte de África –Egipto, Siria, Marruecos, Argelia, Libia y Mauritania, Yibuti–, que también ha generado conflictos en Irán e Irak y amenaza con propagarse hasta las petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo –Arabia Saudita y Bahréin, Kuwait, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Omán­–. En los casos de Libia y Argelia, ha afectado parte de su producción petrolera. Aquél extrae 1.6 millones de barriles diarios (MBD) y el otro, 1.3 MBD, 2.9 MBD en total, alrededor del 3 por ciento de la oferta total mundial. Una parte nada despreciable de ella se exporta. Se estima que sólo en Libia, que vende un 85 por ciento de sus exportaciones a Europa, la extracción cayó 50 por ciento. Si la inestabilidad alcanza a los miembros del Consejo y afecta a su producción o parte de ella, los resultados serán catastróficos para el resto del mundo, porque proporcionan poco más de 17 MBD, más o menos del 61 por ciento de la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el 20 por ciento del total mundial. La producción global involucrada es del orden de 20 MBD, el 23 por ciento del total.

En ese escenario, a principios de marzo el precio de la canasta de crudos de la OPEP llegó a casi 109 dólares por barril, la tarifa más alta desde septiembre de 2008; el 4 de julio de ese año, había alcanzado el máximo histórico de 140.73; en diciembre de 2010, había sido de 88.56; el Brent se ubicó en casi 110 y el West Texas Intermediate, en casi 100. En octubre de 2010, eran de 81.53 y 81.81 dólares; en junio de 2010, la mezcla mexicana se vendió en 64.81, y al inicio de marzo, en casi 101. Las cotizaciones pueden elevarse aún más, junto con las de sus derivados, debido a un eventual mayor escalamiento de los conflictos, la posibilidad de mayores recortes en la producción y las exportaciones del petróleo, sobre todo en los países del Golfo; los posibles daños que puedan sufrir la infraestructura de la industria, la salida de las empresas trasnacionales de las zonas de conflictos, la decisión de los consumidores por acumular reservas ante una mayor caída de la producción y las exportaciones o problemas en el transporte del crudo, el costo del miedo –las primas al riesgo, cobradas por las aseguradoras u otras empresas relacionadas con la industria– y la ausencia de alternativas energéticas.

La intensidad y la extensión de las secuelas citadas dependerán de la duración de la inestabilidad política, el afianzamiento de gobiernos que surjan, la restauración de la infraestructura dañada y de las economías de las naciones involucradas. Inevitablemente, cambiará el mapa político de las zonas afectadas, y el resto del mundo no podrá evitar los desórdenes del mercado petrolero y la volatilidad de los financieros, las presiones inflacionarias, debido a que los precios de otros bienes y servicios serán afectados, el aumento del desequilibrio comercial y el riesgo de que la enfermiza reactivación productiva y comercial terminen por abortarse. Los márgenes de acción anticrisis son estrechos. Los países industrializados están agobiados por el costo público –déficit fiscal y débitos estatales– del rescate de los especuladores financieros que provocaron la crisis de 2008-2009 y el gasto anticíclico. El terror que le tienen los ortodoxos neoliberales a los precios podría orillarlos a endurecer la política monetaria (altos réditos), lo que aceleraría una caída en la recesión inflacionaria, en sustitución de la deflación (recesión con la caída de los precios) de 2009 y parte de 2010. Las más dañadas serán las naciones subdesarrolladas importadoras de petróleo y alimentos. La guerra del Yom Kippur, en 1973, contribuyó a la estanflación (recesión con inflación) de 1974 a 1975; la revolución iraní de 1979 a la de 1980-1981; la invasión iraquí de Kuwait en agosto de 1990. Al igual que la genocida intervención estadunidense en Irak de 2003, los acontecimientos citados aumentaron desproporcionadamente los precios de los hidrocarburos.

2. El cambio climático (las sequías o las copiosas lluvias) que afectó la producción y las exportaciones de Rusia, la India o Estados Unidos en 2010, principales oferentes de cereales, entre otros países. Esto alteró la oferta y la demanda de granos básicos –trigo, maíz y arroz–, que provocaron el alza de otros, como la soya o el centeno, aun cuando se señala que la cosecha media de granos en ese año fue comparable a la de 2007 y 2008. El alza de los costos de los insumos –fertilizantes, combustibles, transporte–, las importaciones de alimentos de China o los países petroleros del Golfo Pérsico, o los altibajos del dólar estadunidense, el euro y las demás monedas se sumaron para disparar las cotizaciones de esta clase de productos.

Sin desdeñar las circunstancias anteriores, ellas son empleadas como simples e hipócritas coartadas por las elites que gobiernan al mundo para tratar de ocultar otros hechos de igual o mayor trascendencia. El primero de ellos es que los acelerados y fuertes aumentos de los precios de los alimentos y otras materias primas registrados desde 2010, más que proporcionales las condiciones reales de la economía, el mercado y la geopolítica, también guardan correspondencia con la renovada y salvaje especulación de aquéllos que provocaron el colapso financiero internacional de 2008, cuyo epicentro se localizó en Estados Unidos, en Wall Street y los mercados de futuros de Chicago (Chicago Mercantile Exchange, donde se manipulan los precios de los bienes agrícolas) y de Nueva York (The New York Mercantile Exchange, donde se manosean los del petróleo, entre otros), el corazón la nación imperialista hegemónica y del capitalismo como sistema, al que le siguió la depresión de 2009.

Ante las expectativas de la carestía de los alimentos y el petróleo, los fondos especulativos de alto riesgo (hedge funds) están otra vez especulando con sus precios para obtener ganancias rápidas. Ante los rendimientos reales negativos pagados por los países metropolitanos y el desaliento que les provoca problemas fiscales y de endeudamiento de los mismos, trasladaron sus salvajes apetitos y sus capitales de corto plazo hacia los mercados de futuros, a los mercados de commodities (de productos agrícolas, minerales y energéticos) para manipular e inflar artificialmente las cotizaciones –no hay que olvidar que gran parte de esas operaciones poco o nada tienen que ver con las transacciones reales de los productos y sus tarifas; son cibernéticas, ya que la mayor parte del dinero comprometido no existe ni los productos involucrados–, así como hacia las llamadas “economías emergentes”, como México, cuyas tasas de interés pagadas por sus gobiernos son superiores a las del mundo desarrollado. Nada les importa que al jugar de nueva cuenta en el suicida carrusel financiero, contribuyan una vez más a desestabilizar al capitalismo mundial, a estimular la recesión inflacionaria que se avizora y a profundizar la pobreza y la miseria.

Dice el economista Michael R Krätke que “aunque el volumen del mercado de materias primas, especialmente de los mercados agrario y de alimentos, es pequeño comparado con los mercados de divisas o acciones, ofreció a [los] inversores un campo de acción lucrativo. Las bolsas a futuros para alimentos han sido secuestradas por bancos, fondos de inversión y hedge funds, que es tanto como decir por los especuladores profesionales mejor organizados. Goldman Sachs, JP Morgan, Barclays y el Deutsche Bank manejan allí el dinero de inversores, a quienes, a su vez, venden certificados de gran éxito en las bolsas a futuros que son sumamente atractivos para los poseedores de grandes fortunas, porque muchos de estos fondos especiales en pocos meses adquieren un 20 por ciento y más de su valor inicial. Grandes especuladores, fondos de inversión o de hedge funds individuales se encuentran cómodos junto a la caja registradora donde pueden comprar un 7, un 8 o un 10 por ciento de la cosecha mundial de cacao, arroz o trigo. Los precios no son imperturbables. La cantidad de contratos a futuros en alimentos que se comercian en las bolsas de todo el mundo (sobre todo en Chicago) ha subido como la espuma. Decenas de miles de estos contratos, con un volumen de miles de millones, son exactamente iguales a la hora de las transacciones, donde los grandes bancos y hedge funds controlan a gran escala las materias primas y los alimentos y actúan inflando los precios”.

Es el retorno y la venganza de los especuladores que, como antes de la crisis iniciada en 2007, vuelven a convertir el hambre de las mayorías y los que mueren de inanición en activo financiero, en una fuente de riqueza. Son su nueva gallina de los huevos de oro.

En marzo, el alza de los precios de los alimentos acumula ocho meses de aumentos consecutivos. En enero, sumaron un aumento anual de 29 por ciento, y el índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) volvió a tocar su más alto nivel histórico. En febrero, el precio del trigo se duplicó y el del maíz aumentó 73 por ciento en los últimos seis meses. Según la FAO, el precio de los productos alimentarios básicos “dificulta aún más la vida de los más pobres del mundo, que ya dedican entre el 60 y el 80 por ciento de sus escasos ingresos a los alimentos. Con las alzas, 115 millones de personas más se hundieron en la pobreza y el hambre. En 2009, el número total de personas hambrientas en el mundo alcanzó el millar de millones”. Según el Banco Mundial, se sumaron 44 millones pobres.

Lo anterior nos lleva a otros dos aspectos. Uno de ellos es a los que revitalizaron a los especuladores. Con sus programas de rescate de los especuladores, que socializaron las pérdidas de la crisis reciente, y con su política monetaria de créditos gratis para los salvados, Barack Obama y los gobiernos de los países industrializados generaron la liquidez de billones de dólares que han creado la nueva burbuja especulativa. Es la huida hacia delante para obligar al resto del mundo a que pague los platos rotos de su propia crisis, recupere sus pérdidas y obtenga nuevos beneficios.

El otro es su desinterés para frenar la especulación. No han hecho nada para ponerles el dogal regulatorio a los liberados especuladores que desde la década de 1970 convirtieron el mundo en un gran casino. En la reunión del G20 de febrero, Nicolas Sarkozy propuso poner un techo a precios de las materias primas. Aunque esa medida es vital, no era en favor de los pobres, sino de los países desarrollados, a costa de los subdesarrollados que las exportan a costa de sus pobres y miserables. Nunca planteó administrar a los verdaderos estafadores. Su oferta fracasó. En la misma reunión, Robert Zoellick, del Banco Mundial, advirtió que el mundo está llegando a un “punto peligroso” por dichas alzas, lo que acentúa la inestabilidad política. No pasó nada.

Las revueltas sociales en el mundo desarrollado –Grecia, España, Gran Bretaña, etcétera– son consecuencia de la crisis provocada por los gobiernos y las oligarquías que, además, hacen pagar a la población el costo del rescate y los ajustes con la pérdida de sus expectativas de vida. Los estallidos en los países subdesarrollados tienen las mismas causas, sumadas a la permanente miseria producto de un sistema mundial desigual y el despotismo de esos regímenes tolerados por los países desarrollados porque los beneficiaban. No les interesa el futuro de sus “socios” ni de la población de esas naciones.

Las rebeliones preocupan al mundo desarrollado sólo porque pueden perder sus ganancias. Pero para los condenados de la tierra (Frantz Fanon), aún en su falta de organización y de proyectos de nación, representa un aliento de vida. Su mundo hecho pedazos les será costoso; pero nada tienen que perder, ya que carecen de todo, a diferencia de las elites, asustadas como ratas. La crisis ofrece cualquier posibilidad. Ésa es una lección para los mexicanos. Su estallido derrumbaría a la oligarquía despótica político-empresarial que nada tiene que ofrecerles, más que una mayor miseria a perpetuidad. Sería bienvenida.

*Economista

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

Los nudos ideológicos de Camacho y Calderón


Álvaro Cepeda Neri *

Cuentan que Alejandro Magno, discípulo de Aristóteles –que, como expresó Demóstenes, “no es griego”, sino macedonio–, más inteligente que quienes supuestamente lo pusieron en un aprieto (un “cuatro” o, en griego, una aporía: callejón sin salida), cuando lo desafiaron a deshacer un nudo marinero o nudo ciego, éste desenvainó su espada y de un tajo lo deshizo. Alejandro hizo de sus amigos sus “más peligrosos enemigos” por su locura del poder absoluto. Se convirtió “en un pomposo déspota a la usanza oriental… implantó un reinado de terror” (Hugh Lloyd-Jones, editor, Los griegos, editorial Gredos). Esto lo traigo a colación para el tema de la complicidad entre Calderón, el ingenuo, y Camacho, ya que éste “mareó” al inquilino de Los Pinos durante las dos o tres reuniones secretas que tuvieron para convencerlo de autorizar a su empleado, entonces dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Cesarín Nava (el otro del matrimonio con una “estrella”, al igual que Peña Nieto con la Gaviota), sellar alianzas y coaliciones –especie de nudos camachistas para vencer al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que durante 54 años consecutivos gobernó casi en todos los estados, más de 3 mil municipios y, sobre todo, el país.

Camacho odia al PRI, al que ingresó en 1965 y donde permaneció enchufado al presupuesto federal hasta 1995, cuando Salinas lo descartó para la sucesión –primero por Colosio (al que, sin la menor duda, el salinismo mandó matar) y después por Zedillo, quien es enemigo a muerte de Camacho–. Esto provocó que desertara del PRI. Fundó, a su salida del priismo, un partido efímero, el del Centro Democrático en 1999, y perdió el registro en 2000, ya que no es un político con carisma. Finalmente, logró “marear” a López Obrador, a quien asesoró hasta que éste nombró a su heredero, Luis Marcelo Ebrard Casaubón, logrando con esto su cometido: rehacer su paternalismo con Ebrard y ser su sucesor-mánager estrella (junto con Marcela Gómez, amiguísima de Ebrard y quien ejerce un despotismo matriarcal en el gobierno defeño).

Calderón, hábil trepador panista, se deshizo de Carlos Castillo (quien después falleció con un halo de misterio cuando vacacionaba por Alemania), y mediante un golpe desde dentro al PAN, con ayuda del entonces desgobernador de Jalisco, Ramírez Acuña, se agandalló la candidatura presidencial. Ya con “los dados cargados a su favor” y la complicidad de Luis Carlos Ugalde en el Instituto Federal Electoral (IFE), del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Suprema Corte, Fox lo impuso como sucesor y, sin empacho, confesó haber ganado su propia elección en 2000 y la de Calderón en 2006. Ahora, éste piensa en irse y “dejar la víbora chillando” por la pavorosa, sangrienta y terrorífica inseguridad; y con el avispero del narcotráfico violentado de tal manera que las fuerzas militares y policiacas están a la defensiva, mientras el territorio está sembrado de cadáveres, hogares enlutados y al borde de que la rebelión de las delincuencias entre de lleno a la capital del país.

En ese contexto es que Camacho y Calderón mantienen una complicidad para, en su mutua ingenuidad (más de un Calderón víctima del miedo y la desesperación, con su adicción al alcohol), anudar su contubernio y detener a cualquier precio, lo que es un hecho casi consumado, el avance y ascenso del PRI, quien, en ocho años, primero las elecciones intermedias de 2004 y después, en el filo de la década perdida (2010), está reconquistando lo que se ha definido como “los 10 años sin el PRI”. Camacho es tan perverso como su exbenefactor Salinas (éste y Fox ya le dieron el “beso del diablo” a Peña Nieto: lo apoyarán para 2012), y engatusó a Calderón para juntos anudar los hilos del chuchismo y el panismo, para lo cual ya “trabaja” al nuevo presidente del PAN, Gustavo Madero. Camacho busca seguir posicionando a Ebrard para que éste sea, contra López Obrador, el candidato presidencial del ala de la “capirotada” derechista-izquierdista. Convenciendo a Calderón, supone que Marcelo le gana a Peña Nieto si es que el PRI lo postula.

Los nudos ideológicos camachistas-calderonistas, ganando Oaxaca, Sinaloa y Puebla (con ¡expriistas!, Cué Monteagudo, López Valdez y Moreno Valle) son una maniobra que no dará resultados para Calderón y menos para un PAN en retirada que no se repondrá ni con alianzas con el diablo (¡dios lo libre!); ni Ebrard se sostendrá, ya que no encubrirá su mal gobierno, abusos y prepotencia en la capital del país, con su populismo de pistas de hielo, millonarios gastos para celebrar los centenarios, 1 mil taxis, grúas, más de 300 obras al mismo tiempo a largo de toda la ciudad, sus alzas de precios por servicios públicos, la ciudad entera en manos de delegados perredistas que la tienen llena de basura por todas partes (focos de infecciones). Además, el cobro por usar algunos de sus puentes, su fracaso en la universidad defeña y sus poses de galán para competir contra Peña Nieto, alimentando las revistas del “corazón”. Camacho tiene hipnotizado a Calderón con lo que fueron las alianzas y ahora coaliciones. El futuro inmediato (título de un ensayo de Camacho cuando fue intelectual) espera a Calderón; también a Camacho en las elecciones del Estado de México, donde el copetudo, aunque se hunda en un colosal fraude electoral, impondrá sucesor a través del PRI; y en cuya batalla electoral, chuchismo, camachismo y ebradorismo tienen un adversario del tamaño de López Obrador, quien quiere un candidato por el PRD, contra los nudos amañados de sus enemigos: Ebrard, Calderón, Camacho y los Chuchos.

*Periodista

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

Hasta la prensa progresista se montó en los premios Óscar



Álvaro Cepeda Neri *

Los amañados premios de la decadente Academia de Hollywood (la mejor versión escrita es de Conrado Xalabarder, Enciclopedia de los Óscar, de 1927 a 1990; ediciones B del Grupo Zeta), año tras año se han convertido cada vez más en la atracción mediática de la televisión; y ya invaden al resto de los medios de comunicación como la prensa escrita, que en estos días mexicanos, cuando el baño de sangre por el narcotráfico, imbatible e incontenible, empujó a nuestra nación en un laberinto de crisis por inseguridad, los miles de niños huérfanos por los homicidios de sus padres, la matanza de los defensores de derechos humanos, etcétera. Y los días árabes, por otra parte, con sus revueltas-revoluciones para quitarse de encima a sus tiranos, son información que por ningún motivo debe ser desplazada por el amarillismo noticioso de los filmes premiados.

Empero, las primeras páginas de los diarios –¡de casi todo el mundo!– dieron como la principal, con todo y fotos, la fiesta frívola de esa Academia de Artes Cinematográficas, donde se busca impulsar una y otra película y, de paso, reconocer a los protagonistas que, a juicio de los del Comité, destacaron por su representación. Ese día o al otro día, por las redacciones de los medios de comunicación, se subestimó la información de la sangrienta represión a los árabes que osaron desafiar a sus dictadores, violentamente por que no tuvieron otra salida, y permanecen dispuestos a morir en defensa de instituir un régimen democrático, para exigir empleo, solución a las demandas de salud, escuelas y mejores salarios, ya que sobreviven en condiciones de esclavos… ¡con todo el petróleo y cuyos pagos engordan las cuentas de esos dictadores en bancos extranjeros, para cuando huyan!

El negocio futbolero (Televisa, dueña de dos o tres equipos que dizque compiten entre sí), espectáculo donde los esposos se embeben hasta desatender a su familia (se ha argumentado como causal de divorcio); la publicidad a los filmes, para que los productores recobren sus inversiones con creces y los cantantes de imagen, han desplazado a otros entretenimientos más útiles, y de paso marginan la información de estallidos sociales, premiación de estudiantes en matemáticas, la lectura, los problemas de la escasez de maíz, etcétera.

La entrega de las estatuillas opacó lo que pasa en Libia, la falta de creación de 15 millones de empleos en nuestro país, la disputa por el territorio entre los delincuentes y éstos desafiando, a sangre y fuego, a las fuerzas institucionales. Por eso Calderón quiere que los oficinistas y empleados de las secretarías de Marina y Defensa se alisten como tropa, pues parece que los uniformados regulares ya no son suficientes para enfrentar esa barbarie que nos tiene atrapados en la angustia por tantos miles de homicidios. La entrega del Óscar, en estos momentos, como otros actos, no sirve para consolarnos, y sí, en cambio, distraen a la opinión pública de lo que debería estar atenta sin concesiones a la frivolidad.

¿Hombres de empresa u hombres de presa?



Álvaro Cepeda Neri *

Con los trabajos pioneros de Humberto Musacchio, tiene bastante auge la investigación para la elaboración de diccionarios, como 200 emprendedores mexicanos. La construcción de una nación. El primero, con las fichas de 100 empresarios del siglo XIX; el segundo, con 100 empresarios del siglo XX. Ciento catorce investigadores, con Leonor Ludlow como directora y María Eugenia Vázquez como coordinadora, son autores de este trabajo donde encuentran individualidades y familias empresariales, emprendedores y políticos-empresarios. Muchos de éstos ya están en otros diccionarios, biografías y autobiografías, pero juntos y revueltos en esta obra son un utilísimo servicio para consultores, inversionistas, investigadores, estudiantes y periodistas.

Poco más de 1 mil 500 páginas integran los dos libros, cada uno con la presentación de Ludlow y Vázquez, que ubican a los 200 personajes que, de 1791 hasta finales de 1950, se han clasificado como emprendedores, conocidos como empresarios y tratados por los autores con sumo respeto. No van más allá del umbral de lo que han creado económicamente, desde el incipiente capitalismo mexicano, de manera que no penetran en los orígenes de sus empresas y riquezas, clasificados sociológica y políticamente como hombres de empresa y hombres de presa, en cuyo seno se han acumulado fortunas multimillonarias, y más de un 80 por ciento, desde el porfirismo, ha prosperado en el capitalismo a la sombra del gobierno al que, empero, embisten cuando ha intervenido en los mercados.

Esos capitalistas, para decirlo con Keynes, casi siempre son “marineros de buen tiempo”, y en cuanto estallan las crisis, ponen a salvo sus capitales y regresan cuando, sacrificando al pueblo, los gobiernos las resuelven ­–como en nuestro país el Fondo Bancario de Protección al Ahorro Proempresarial salvó a esos “emprendedores” del naufragio–. En la presentación, no se mencionan los diccionarios de Humberto Musacchio, y sí, en cambio, el de Armando Ruiz Massieu y el de Roderic Camp, ambos, obsoletos.

Un libro para consulta, donde además aparecen otros que simple y llanamente responden, según el criterio de las autoras y autores, al concepto de emprendedores. Y, como ya dije, revueltos con los que más que hombres de empresa han sido hombres de presa en el capitalismo mexicano nacido desde los albores tanto del liberalismo político como del liberalismo económico y su desdoblamiento en neoliberalismo económico, navegando en las corrientes encontradas del capitalismo racional y el capitalismo salvaje (con su elite de “emprendedores” político y empresariales, generadores de empobrecimiento masivo sobre el que se han creado fortunas multimillonarias). Por sus páginas, pues, desfilan, más que mujeres, familias encabezadas por hombres y éstos, por lo general, son los nombres de esos 200 empresarios investigados por 114 analistas. Está su bibliografía, sus cuatro índices, la semblanza de los autores, etcétera.

Ficha bibliográfica:

Coordinadora: Leonor Ludlow

Título: 200 emprendedores mexicanos. La construcción de una Nación

Editorial: LID, editorial mexicana, 2010

*Periodista

Contralínea 224 / 13 de marzo de 2011

México-EU: presiones injerencistas




Editorial La Jornada
El anuncio de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) duplicará el número de agentes desplegados en nuestro país provocó rechazo y cuestionamientos de las distintas fuerzas políticas representadas en el Senado, incluido el partido en el poder. Es significativo que el denominador común en los señalamientos de los legisladores sea la necesidad de que el gobierno calderonista aclare si autorizó o no la citada ampliación de efectivos estadunidenses que operan en territorio nacional: tal reclamo es atendible, pues el anuncio referido se incrusta en una nueva escalada de presiones injerencistas de Washington sobre el gobierno mexicano, y en un momento en que las autoridades del país vecino muestran, en forma cada vez más desembozada, un espíritu unilateral y ajeno a la voluntad de cooperación que tanto pregonan en materia de seguridad.

Tales rasgos han salido a relucir, por un lado, con el tono altanero, rayano en el regaño, con que la secretaria de Seguridad Interna estadunidense, Janet Napolitano, se dirigió a las autoridades nacionales luego del asesinato del agente del ICE, Jaime Zapata –ocurrido en San Luis Potosí hace tres semanas– y con el posterior envío de un contingente de agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés a esa entidad para investigar el crimen. Dicha medida, más que una acción inscrita en el contexto de la cooperación bilateral en materia de seguridad, adquirió de inmediato el tono de una imposición de Washington a las autoridades federales y estatales mexicanas: éstas, por su parte, claudicaron con ello al mandato constitucional de procurar justicia en el territorio nacional.

La unilateralidad del gobierno de la nación vecina queda confirmada, por lo demás, con la realización del operativo Rápido y furioso, en el contexto del cual las autoridades estadunidenses dejaron pasar cientos de armas ilegales a México –es decir, se erigieron en cómplices de un delito y en proveedores de las organizaciones criminales que operan en el país– y lo hicieron, para colmo, sin informar a sus pares mexicanas.

Un elemento de contexto adicional es lo dicho el pasado miércoles por la propia Janet Napolitano, quien en una audiencia legislativa cuestionó los resultados de la política de seguridad pública del calderonismo en cuatro estados fronterizos (Chihuahua, Nuevo león, Tamaulipas y Sonora). Esos señalamientos se inscriben en una cadena de críticas y descalificaciones formulados por funcionarios estadunidenses al gobierno mexicano, pese a que éste se ha mostrado, en los pasados cuatro años, obsecuente hasta la claudicación con Washington, y no obstante que, de acuerdo con los elementos de juicio disponibles, Estados Unidos ha tenido una función de primera mano en la planeación y coordinación de la estrategia que ahora es impugnada por sus funcionarios.

Es inevitable sospechar que esa inconsistencia sea sólo aparente, y que el gobierno del vecino país esté buscando usar la debilidad de las autoridades mexicanas en beneficio de sus intereses políticos y empresariales. De ser así, la anunciada ampliación de la presencia del ICE en el país adquiere tintes preocupantes, pues pareciera tratarse de una nueva imposición de Washington al régimen calderonista y de un empeño por profundizar el injerencismo de la superpotencia en el territorio nacional.