1/22/2017

Un día después


Arturo Alcalde Justiniani
La Jornada 
Se dice que el papa Francisco felicitó a Donald Trump porque tiene rezando a todo el mundo. Ya en serio: ayer se venció el plazo tanto para Estados Unidos como para el mundo y se inicia una nueva etapa política cuyo desenlace es muy incierto. Se especula sobre las consecuencias que tendrá la presidencia de Trump; algunos advierten un escenario catastrófico, otros confían en que los equilibrios institucionales y la resistencia social interna impidan que los excesos anunciados por el mandatario se materialicen.
No es cosa menor que Trump llegó a la presidencia de su país con una popularidad bajísima, del orden de 40 por ciento, menos de la mitad de lo que tenía Obama al asumir su cargo. Tampoco debe soslayarse la pujanza y diversidad de las movilizaciones de protesta en distintas partes de ese país, incluyendo la de las mujeres anunciada para hoy. En ese evento sin duda estará presente el mensaje de Meryl Streep, quien en la gala de los Globos de Oro hace días criticó a Trump porque se burló de un discapacitado cuando ese instinto para humillar es llevado a cabo por alguien con presencia en la escena pública se filtra en la vida de todos y es una especie de permiso para que otros hagan lo mismo.
Trump desde antes de ocupar el cargo ya había lanzado amenazas a media humanidad o quizá, a la humanidad entera, no dejando títere con cabeza. Lo mismo nos cuestionó como vecinos que a Japón; a China, segunda economía del mundo, le advirtió que no respetaría su concepto de integridad territorial, y se burló de la Unión Europea alentando su desintegración, a pesar de que constituye en varios sentidos la expresión más avanzada de integración y civilización. A Angela Merkel, canciller alemana, la cuestionó abiertamente por su apoyo a uno de los valores humanos fundamentales, que es la solidaridad con los migrantes.
El ascenso de Trump nos obliga a cuestionarnos en varios aspectos, uno relacionado con la economía. Desde los tiempos de don Porfirio se inició nuestra dependencia hacia Estados Unidos; basta ver la característica de la red ferroviaria construida en ese tiempo, toda alineada hacia el norte. Coexistiendo con esta orientación algunos gobiernos fueron construyendo una economía relativamente propia, sin embargo, en los últimos 30 años se optó por sacrificar nuestro desarrollo interno apostando al petróleo, la exportación de mercancías con especial vocación a la industria automotriz, a la inversión extranjera y a las remesas. Internamente, se sacrificaron los salarios y el ambiente y se frustró la posibilidad de un modelo de desarrollo propio y sustentable. La firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), puesto en marcha en 1994, consolidó esta visión.
Todo indica que debemos inventarnos de nuevo y replantear nuestra política económica y social, en un escenario externo adverso y en lo interno de una crispación generalizada, violencia creciente, corrupción incontenida e impunidad flagrante. Nada fácil será construir una nueva arquitectura, porque carecemos de la infraestructura necesaria para reorientar, por ejemplo, a corto plazo, nuestra capacidad exportadora. Un buen consejo sería considerar las reflexiones del grupo interdisciplinario Nuevo Curso de Desarrollo de la UNAM, encabezado por Rolando Cordera. Este esfuerzo académico, con una visión interdisciplinaria. propone un modelo alternativo que permite orientar los cambios que necesitamos.
Una de las mayores dificultades que enfrentamos para responder a los nuevos retos es la falta de confianza en el gobierno actual, para conducir el barco hacia un mejor puerto. Basta observar la baja popularidad del presidente Peña Nieto. Existe la percepción generalizada de que el gobierno forma parte de una red de intereses ajenos y contrarios a la mayoría. Que es parte del problema y no de la solución. Nuestra primera preocupación serán los términos en que se quiere negociar el TLCAN, cuestión que Trump ha anunciado como su primera acción. En esta negociación pretenden influir un grupo de grandes empresarios para proteger sus intereses; por ello es necesario que la misma se acompañe de integrantes de la sociedad civil, laboral y académica que cuide los intereses nacionales y favorezca la posibilidad de dar cauce al desarrollo que necesitamos.
El gobierno tampoco parece entender la dimensión de la inconformidad social creciente. Prueba de ello ha sido la propuesta de un pacto sin impacto (como lo calificó La Rayuela, de este diario), un instrumento vago, reducido a buenos deseos y por ello, carente del apoyo popular e incluso de organizaciones representativas de sectores, como la Confederación Patronal de la República Mexicana y la Unión Nacional de Trabajadores. La mejor prueba del fracaso del pacto es la incontenible escalada de precios que estamos sufriendo a diario.
Para reconstruir México no necesitamos pactos que rediten la simulación, tampoco de las renuncias voluntarias a 10 por ciento de los megasalarios de los funcionarios públicos, menos que los legisladores renuncien a sus gastos en galletitas, o que las dependencias públicas nos receten una imagen distinta de sus propios programas. Se requiere de un auténtico programa de austeridad y de una revisión integral del presupuesto. De un golpe de timón, un cambio de rumbo, que ataque las causas de nuestra postración y que, como toda comunidad en crisis, se dé prioridad a los más necesitados.

Seguridad pública militarizada


Miguel Concha
En medio de la crisis de derechos humanos que encara el país –que a decir de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se caracteriza por un clima de violencia que afecta gravemente a grupos en situación de vulnerabilidad, provocado por agentes del Estado y por otros actores, como el crimen organizado–, las acciones del gobierno para enfrentarla parecen un tanto erradas. Me explico.
Por lo que se refiere a los agentes del Estado, la CIDH no titubea en asegurar que, efectivamente, la participación de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública propicia el aumento de violaciones a los derechos humanos. Además, al concluir su visita a México en 2015, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo en su declaración final que se requiere la adopción de un cronograma para el retiro de las fuerzas armadas de las funciones de seguridad pública. Exigencia que también desde hace años hacen diversas organizaciones civiles, al tiempo que demandan la realización de un diagnóstico integral y responsable de los efectos de 10 años de militarización de la seguridad pública en el país. Frente a lo anterior, el Estado mexicano, incluso por medio del Poder Legislativo, propone en cambio la legalización de la militarización, y bajo eufemismos, como el de seguridad interior, asimilado indebidamente al campo de la seguridad pública, pretende llevar a cabo la aprobación de leyes, o la modificación de otras, con la finalidad de hacer legal lo ilegal. Es decir, la participación de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública. Todo ello en contraposición a lo que los mecanismos internacionales de protección a los derechos humanos le han señalado acerca de la necesidad de adoptar un enfoque de seguridad ciudadana, como paradigma que prioriza la centralidad de la dignidad humana y los derechos humanos en la seguridad.
Como expresé en semanas pasadas en este mismo espacio (24/12/16), el Congreso se empeña en desnaturalizar una figura jurídica propia de la seguridad nacional, para usarla inconstitucionalmente en el campo de la seguridad pública. Lo hemos vuelto a confirmar en este año, pues vemos cómo se ha propiciado una discusión en torno a la elaboración de un marco jurídico que dé certeza de las competencias y condiciones de la participación de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública en México. Si bien el tema de la militarización de la seguridad pública y sus consecuencias han sido visibilizados desde hace más de una década por organizaciones de derechos humanos y las mismas víctimas, en el marco de la política de combate al narco y el aumento de la violencia, no ha sido sino hasta los recientes reclamos de los altos mandos de las fuerzas armadas cuando el Legislativo federal ha considerado actuar en consecuencia y acceder a la legalización de la militarización de la seguridad pública, como presunta solución al tema de la crisis de derechos humanos, lo que resulta paradójico y contradictorio con un Estado que pretende garantizar los derechos de quienes habitan o transitan en su jurisdicción.
En un Estado democrático son inadmisibles estos supuestos debates a modo bajo un esquema que excluye voces críticas sobre una propuesta de ley, sobre todo de organizaciones defensoras de derechos humanos, víctimas y sectores académicos, e incluso de legisladores que se oponen a tales iniciativas. Es lamentable que algunos grupos en las Cámaras busquen imponer apresuradamente una legislación que es de máximo interés público y compromete derechos humanos. Ante ello, organizaciones, colectivos y académicos nos posicionamos en diversos momentos contra las actuales propuestas de Ley de Seguridad Interior, que por un lado no dan certeza en sus definiciones ni garantizan el carácter excepcional y temporal de la participación de las fuerzas armadas en seguridad pública, en las que se incluya congruentemente el programa de retiro de los militares de labores de policía, y por otro no garantizan la seguridad de los ciudadanos, pues es sabido que a mayor presencia de las fuerzas armadas, es innegable el incremento de las violaciones a los derechos humanos; ni la impartición de justicia en medio de la impunidad reinante.
Tampoco titubeamos en evidenciar las competencias de facto que el Congreso se arroga para legislar sobre seguridad interior, sin que haya quedado claro si lo puede hacer tal como plantean los legisladores promoventes. Llama la atención que iniciada la exigencia de contar con leyes en materia de víctimas y desaparición forzada, uno de los argumentos más recurrentes en las Cámaras era precisamente que no tenían facultades expresas para legislar en esas y otras materias. Ahora, sin contar con esas facultades constitucionales, pues ni siquiera le han explicado a la sociedad a qué se refieren cuando hablan de seguridad interior, se aprestan a aprobar aceleradamente las mencionadas iniciativas de ley.
En realidad, estas acciones del Legislativo buscan imponer un modelo militarizado de seguridad, que no es coherente con el respeto y la garantía de los derechos humanos, y contradice las recomendaciones que la ONU y la CIDH le han hecho al Estado mexicano. Valga añadir que la militarización se ha vuelto ya común y cotidiana en el país. Con lo que quiero decir que generalmente la presencia de los miembros de las fuerzas armadas se va haciendo más notoria en diferentes regiones, ámbitos sociales y espacios públicos, las más de las veces con acciones coercitivas. Modelo que se opone a paradigmas alternativos de seguridad, basados en la dignidad y los derechos de las personas. Toca ahora al Congreso convocar a foros amplios y plurales; recoger preocupaciones sobre la legalización de la militarización, y abstenerse de aprobar leyes a conveniencia del régimen.

¡Aquí estamos y no nos vamos!

Los de abajo

Gloria Muñoz Ramírez

Del llanto pasaron a la movilización. Del miedo a la toma de las calles y, sobre todo, de conciencia. El primer día del gobierno fascista de Donald Trump sin duda estuvo marcado por movilización que vino de abajo. Latinos, afroamericanos, musulmanes, mujeres, estudiantes de todos los colores, trabajadores sindicalizados y ambientalistas, entre otros sectores, se movilizaron en más de 50 ciudades de Estados Unidos. ¡Aquí estamos y no nos vamos!, fue uno de los gritos que inundaron las calles de un país que no piensa quedarse callado. La incertidumbre camina junto a la indignación. Las señales y pronunciamientos de la nueva administración son ominosos. Se equivocaron quienes esperaban que Trump se moderara una vez en la presidencia. Y se equivocan quienes afirman que será más de lo mismo. La gente latina en Estados Unidos no piensa lo mismo y, como advirtió el Movimiento Migrante Mesoamericano, se prevé una crisis humana sin precedente por el éxodo de migrantes mexicanos y centroamericanos que pueden ser deportados de manera masiva.
Organizaciones de apoyo a migrantes han dado cuenta de las familias latinas que no quisieron esperar la salida forzada y ya han cruzado la frontera sur para regresar a sus países natales con todo las pertenencias que pueden cargar. Pero hay miles de personas que no piensan moverse. Ahí está su familia, su trabajo, sus estudios. Y en sus países hay otra parte de su familia que mes con mes espera una parte de su sueldo. Hay muchos, además, que no sólo llegaron a Estados Unidos en busca de trabajo, sino huyendo de la violencia y en busca de un refugio que los aleje de una muerte segura. Así que no tienen de otra más que resistir.
Es visible la batalla que están dando desde Hollywood artistas como Meryl Streep y Robert de Niro. Menos reflectores tiene la que se da en los suburbios latinos y afroestadunidenses, donde se están formando comités de resistencia para enfrentar a la nueva administración. La gente en Estados Unidos se siente comprometida para, por lo menos, defender lo que cada sector ha logrado, dice desde Washington Laura Carlsen, experta en relaciones México-Estados Unidos. Se refiere, por ejemplo, a las 19 universidades que se han declarado santuarios, es decir, entidades en que defenderán a los migrantes y lucharán contra la deportación.
Por lo pronto este 20 de enero se proclamó el Día Sin Migrantes. Hoy, sábado 21, se esperan por lo menos 170 manifestaciones en Estados Unidos. Esto, sin duda, apenas empieza.

Desempleo afecta más a personas con bachillerato y nivel superior

En el caso de las mujeres es de 55 de cada 100, según reporte del Inegi

Más de la mitad de la fuerza laboral se ocupó en el sector informal sin contar con seguridad social

Periódico La Jornada

El desempleo en México afecta en mayor proporción a las personas que han cursado el bachillerato o concluido estudios universitarios. Al término del año pasado, 48 de cada 100 desocupados habían completado la educación media superior o superior. Se trata del máximo nivel registrado desde 2005, cuando comenzó a ser levantado ese registro, reveló información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicada este viernes. En el caso de las mujeres, la cifra sube a 55 de cada 100.
En otra característica del mercado laboral mexicano, al cierre de 2016 más de la mitad de las personas en edad y condición de trabajar obtuvo su ingreso de ocuparse en el sector informal de la economía, lo que significa que realizó una actividad sin recibir ningún beneficio de la seguridad social, de acuerdo con el organismo.
En diciembre pasado, la tasa de desocupación (TD), el porcentaje de la población económicamente activa (PEA) que no trabajó siquiera una hora a la semana aun cuando intentó ocuparse, se ubicó en 3.7 por ciento, el mismo nivel que en noviembre, apuntó el Inegi. En comparación con el último mes de 2015, la TD tuvo una reducción de 0.7 puntos porcentuales, agregó.
Mientras, en el universo de la población ocupada, 56.6 de cada 100 personas se emplearon en actividades informales, definidas por el Inegi como aquellas en las que el trabajador no recibe ningún tipo de prestación ni salario fijo. Este universo fue inferior en 1.2 puntos porcentuales al reportado en diciembre de 2015, de acuerdo con el organismo.
De la población desocupada a diciembre pasado, 48.5 de cada 100 habían completado estudios de bachillerato o universitarios. En particular, la proporción entre los varones fue de 44.5 por cada 100 y de 55.2 por cada 100 en el caso de las mujeres, estableció el Inegi.
Del total de la población desocupada, 5.2 de cada 100 tenían incompleta la primaria, 14.7 de cada 100 habían completado la educación primaria y 31.5 de cada 100 concluyeron la secundaria, según los datos divulgados por el organismo.
Mientras tanto, entre la población ocupada a diciembre pasado, 12.1 de cada 100 no habían terminado la primaria; 18.1 de cada 100 la cursaron completa; 34.3 de cada 100 concluyó los estudios de secundaria; y 35.5 de cada 100 los medio superiores y superiores.
Durante 2016 se crearon 732 mil 600 empleos, con lo que la cifra de ocupados en el sector formal llegó a niveles máximos históricos, comentó este viernes Banorte.
Respecto de la creación de empleos formales, de acuerdo con las cifras dadas a conocer por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el mercado laboral formal eliminó 319 mil 217 empleos en diciembre, por encima de la pérdida de 304 mil observada en el mismo mes del año anterior.
La pérdida de empleos durante diciembre se debe principalmente a un efecto estacional, dijo Banorte. Esta cifra implica una eliminación de 175 mil empleos permanentes, así como recorte de 144 mil temporales.

México arde al calor empresarial (II)




La insólita cadena de actos generosos de los banqueros
y de muchos empresarios – hoy sigue llevando millones
de pesos, que no de dólares, hacia los Estados Unidos -,
ha puesto al país en una crisis donde los símbolos cristianos,
los actos de fe, de caridad y preocupación ciudadana por el bienestar
de los trabajadores tienen una atroz analogía: la de los encomenderos
que oyeran de fray Antón de Montesinos la descripción de lo que habían
hecho en las nuevas tierras; es decir, la distancia entre la palabra y la obra.
Gastón García Cantú.
 
Introducción
El sector empresarial en México es el sector que ha ganado más espacios políticos, fortaleciendo su organización de manera indiscutible, y de la mano de este avance, se ha llegado a que el gobierno mexicano de hoy, sea un gobierno de derecha. Lo cual ha representado para el país, que las decisiones políticas y económicas que se toman tiendan a fortalecer la empresa privada, en detrimento del interés público. De suerte que, empresarios nacionales y extranjeros, tras un proceso de al menos 36 años, han llegado a formar la clase privilegiada. Significando el empobrecimiento de los trabajadores, campesinos y clases medias1.
Situación que se comparte en casi toda América Latina, de manera que, la precarización laboral, la flexibilidad, la informalidad y el outsourcing, han llegado a campear como las políticas generales del capital y el Estado desde hace tres décadas. Utilizándose particularmente el outsourcing por las empresas trasnacionales, con el fin de disminuir los salarios reales, deteriorar las condiciones laborales, anular y/o reducir las prestaciones de los trabajadores, con lo cual se ha gestado una monumental precarización del trabajo, afectando a la mayor parte de la población en México.
De acuerdo con los datos más recientes, en México 4.9 millones de trabajadores laboran bajo el esquema de outsourcing, y de este total, sólo 150 mil, se encuentran contratados de acuerdo con la ley. Destacando el director comercial de ManpowerGroup México, el Caribe y Centroamérica, Héctor Márquez, que bajo este esquema, la gran mayoría de dichos trabajadores no tienen prestaciones, laboran en la incertidumbre y sin seguridad social. Ubicándose así nuestro país en quinto lugar, dentro de la industria de la subcontratación en América Latina.
Además, Héctor Márquez dio a conocer el reporte 2016 de Staffing Industry Analysts, el cual destaca que en México hay aproximadamente 900 empresas de terciarización, de las cuales únicamente una centena están registradas en el Instituto Mexicano del Seguro Social, y de ellas, apenas 40 pagan los impuestos correspondientes. Y, del total de estas empresas de subcontratación existentes, sólo 20 permiten la realización de auditorías legales2.
En tanto que respecto a la cuestión del salario mínimo, se prevé que pase de 73.04 a 80.03 pesos diarios desde enero de 2017, compuesto por el incremento habitual en el marco de la inflación esperada de 3.9%, o casi tres pesos. Más un llamado monto independiente de recuperación (MIR) de cuatro pesos, que incluyo por primera vez la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
Sin embargo, tal aumento se encuentra por debajo de la línea de bienestar mínimo establecido por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que estima en 91 pesos diarios por persona debe estar tal salario mínimo. E incluye la canasta alimentaria, compuesta por; carnes, lácteos, leguminosas, frutas y verduras. Así como la no alimentaria integrada por; gastos de transporte, cuidados personales, educación, vestido, vivienda y esparcimiento.
Peor aún, el incremento salarial se da después de 40 años, durante los cuales el salario mínimo ha ido perdiendo más del 70% de su valor, resultado de las crisis económicas, así como por políticas acordes a los designios empresariales, que sacrifican el salario mínimo, para mantener una inflación “estable” y “baja”, de acuerdo con el Banco de México.
De tal suerte, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, de la población ocupada hasta el tercer trimestre de 2016, 15.1%, equivalentes a 7.8 millones de personas, estas sólo ganan un salario mínimo, mientras que 13.6 millones de personas obtienen de dos a tres salarios, representando a la mayor parte de la población ocupada, 26.2%. Mientras que, sólo 12.8% gana entre tres y cinco salarios, y 6.1 de quienes laboran perciben cinco salarios mínimos.
Todo lo cual ha causado que México sea el país más rezagado respecto al salario mínimo entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), siendo que un trabajador gana en promedio 0.6 dólares por hora. En Chile se gana 2.3 dólares, mientras que en Estonia, República Checa y Hungría el salario es de 2.5 dólares. Mientras que en las economías desarrolladas como la estadounidense, se tiene un promedio de siete dólares por hora, y en Holanda, Francia, Alemania, Bélgica e Irlanda los trabajadores ganan más de 10 dólares3.
Todo lo cual sumado, ha propiciado que aumente la pobreza en nuestro país, de acuerdo con el reporte Medición y análisis de la pobreza en México 2006-2015, entre 2008 y 2014 se incrementaron los niveles de pobreza de los mexicanos, al pasar la cifra de 44.3 por ciento a 46.2 por ciento. Y dentro del mismo tenor, el Coneval ha señalado que los resultados han revelado en el rubro de ingresos, problemas para la mayoría de la población. Disparándose la proporción de personas con ingresos insuficientes para adquirir la canasta alimentaria y también para comprar bienes y servicios (transporte, educación, vivienda). Lo que en su conjunto tuvo como resultado, un incremento en el porcentaje de población en situación de pobreza4.
En tanto que en países como Paraguay, también bajo la lógica empresarial, el presidente Horacio Cartes, mandó aprobar leyes regentadas por el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial. Como son: La ley de Responsabilidad Fiscal, Ley de Alianza Público Privado, la Ley de Defensa Nacional y la Ley de Seguridad a las Inversiones.
Particularmente mediante la llamada Ley de Responsabilidad Fiscal, el presidente Cartes vetó a 150. 000 posibles beneficiarios para el Programa Tekoporá (Buen Vivir) que aprobó el Congreso para el 2017- 10.000 más propuesto por Cartes. Asimismo vetó la ley que le impedía seguir endeudando al Estado paraguayo a través de bonos soberanos, vetó el aumento de salario a los trabajadores de la educación y de la salud entre el 10 y 18%, mientras que en contra parte mantiene el doble aguinaldo para los funcionarios de Hacienda. Y vetó totalmente la Ley de presupuesto 2017.
De forma que, el presupuesto 2016 aprobado excede a lo actualmente aprobado por el Congreso, en 770 millones de dólares, donde destaca que el Congreso congela los salarios de los funcionarios, mientras que le permite seguir endeudando al país y así acelerar las privatizaciones para pagar las deudas y quedarse con sus socios comerciales con las empresas del Estado. A todo lo cual se le suma nuevamente, la entrada en vigencia de la Ley de Llave en mano, que es un mecanismo de endeudamiento donde los intereses son superiores inclusive a la emisión de bonos e hipoteca la caja jubilatoria de los trabajadores como garantía de pago, poniendo en vilo la Jubilación de los trabajadores del país .
Mientras que en Brasil, Michel Temer pretende reformar el sistema de pensiones que se votará en el mes de febrero, debido a que la deuda de ese país en 2016 ascendió a 149,2 mil millones de reales. Esa es la justificación del equipo de Temer para proponer “cambios urgentes” como la subida de la edad de jubilación a los 65 años para mujeres y 70 años para hombres. Siendo que actualmente para jubilarse en el sector privado se solicita que el trabajador haya contribuido durante 30 años, en el caso de las mujeres, y durante 35 años los hombres. Además de que el gobierno de Temer se queja de que haya gente con 50 y 55 años ya jubilada.
Y antes de haber finalizado el año Temer anunció un “regalo de Navidad para los trabajadores” con el fin de “modernizar las leyes laborales”. Donde entre las medidas más importantes destaca la posibilidad de que las empresas puedan negociar las condiciones individualmente con los trabajadores y dejen a los sindicatos y los convenios colectivos de lado. La idea principal sería la de flexibilizar los contratos y abrir un vacío legal donde situaciones como el aumento de la jornada laboral de ocho a doce horas puedan pasar a ser condiciones legales. Pero, será hasta febrero cuando el Congreso diga la última palabra en relación a estas reformas.
A todo lo cual se le debe sumar, la aprobación que hizo el Congreso de Diputados el pasado 13 de diciembre, de uno de los principales ejes del nuevo programa económico brasileño: el Proyecto de Enmienda Constitucional 55 PEC 55 (en la Cámara denominada como 241). Esta ley, conocida como la enmienda del techo del gasto, propone congelar el gasto social durante los próximos veinte años y limitar el crecimiento de los presupuestos a la inflación del año anterior.
Breve recuento del proceso histórico de empoderamiento empresarial y la derecha en México.
Para tener un panorama preciso de lo que actualmente ocurre en México, es pertinente revisar aunque sea de manera somera, el proceso por el cual ha transitado la derecha y el empresariado en nuestro país, hasta posicionarse como una de las fuerzas más importantes e influyentes de las decisiones que se toman en nuestra nación.
A este respecto debemos recordar que, algunos empresarios mexicanos, pasada la revolución, se cobijaron bajo la sombra de Huerta, alzándose desde los Estados Unidos: Vera Estañol, Martínez Carrillo, Calero y demás, contra la constitución de 1917. Jorge Vera Estañol, fundador de la Libre de Derecho, tildó de “bolchevique” a la Constitución del 17, más aún, la nueva Constitución le resultaba anticapitalista, xenofóbica y “bóxer”. Bóxer en referencia a principios del siglo XX, a los bóxers chinos. Así, consideraba que los mexicanos pretendían acabar con la presencia extranjera y “productiva” en un suelo patrio que parecía llamado a “mejores cosas”. Indicando que, para que la furia revolucionaria pudiese llegar a donde tenía que llegar, - la destrucción del capital y, en particular, del capital extranjero -, hubo de elevar a rango constitucional la posibilidad de violentar derechos individuales tales como la garantía de irretroactividad y la subsistencia de las obligaciones contractuales5.
Y dentro de tal lógica, Carranza fue derrocado para instaurar un orden a fin a las exigencias de los Estados Unidos, a este respecto, contra el Plan de Guadalupe, el que fuera Ministro de educación en 1913, Jorge Vera Estañol, escribió: “El Leviatán constitucionalista señaló con la demolición de cuanto constituye el patrimonio de una sociedad civilizada, su marcha desde el septentrión hasta los lejanos confines de la península yucateca. ¡Imposible, no ya enumerar, pero ni siquiera catalogar en grandes lineamientos, la serie de crímenes y violencias perpetrados! ¡No hay precepto del Código penal, no hay canon de moralidad o humanidad que emerja inmune del brutal azote! Campos asolados, haciendas saqueadas o incendiadas, fábricas, manufactureras, minas y establecimientos de todas clases entregados al pillaje o devastados por la exacción (…) puentes, obras de arte, tramos inmensos y equipo y material rodante de los ferrocarriles, todo destruido (…) macabros gallardetes humanos colgados por millares a lo largo de los caminos y hasta en las poblaciones; asesinatos individuales cometidos a diario por el simple y salvaje afán de matar; plagios desvergonzados en demanda de rescate; raptos y violaciones de mujeres, sin escatimar vírgenes entregadas a la devoción de la vida mística; orgías desenfrenadas en plazas, calles y lugares públicos; sacerdotes escarnecidos por las hordas; imágenes de santos fusiladas; iglesias y establecimientos religiosos clausurados o entregados al saqueo y la profanación 6 .
Mientras que Álvaro Obregón, acorde también con el orden empresarial nacional y estadounidense, mediante los Tratados de Bucareli, acepta el criterio de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, respecto al artículo 27constitucional, respecto a la no retroactividad de su aplicación, para dejar intactas las propiedades de los empresarios norteamericanos.
Esto se dará mediante el soborno de los inconformes y el asesinato de los que se opusieran. Así, Obregón ocupo las tierras de los Nainari, en el Valle del Yaquí, siendo presidente Calles, en 1926. Logrando una “gloriosa victoria”, sobre los casi indefensos yaquis, es recibido con aclamaciones en la ciudad de México, por haber salido ileso ante unos yaquis, que sin armas, deseaban paz para sus aldeas. Además, la Cámara de Comercio le entregó, en el Alcázar de Chapultepec, una medalla, “como premio a su labor agrícola en Sonora”, mientras que el apoyo de los obreros le fue expresado por Luis N. Morones7.
Paulatinamente, la empresa mexicana, medio francesa, medio española, lejanamente inglesa por Lucas Alaman, girara cada vez más hacia la eficiencia del poder y la política norteamericana. Representándoles un obstáculo la aparición de Lázaro Cárdenas y cuando Calles vuela hacia los Estados Unidos, reaparece el pavor de los empresarios y la derecha, siendo así que se da la fundación de Acción Nacional8.
En 1939 se funda el Partido Acción Nacional, en la Ciudad de México, a las 11:30 de la mañana, tras una reunión en el piso alto del Frontón México, de gran cantidad de delegados procedentes en su mayoría de Tampico, León, Morelia y Monterrey, convocados a iniciativa de Manuel Gómez Morín, Miguel Estrada Iturbide, Jesús Guiza y Acevedo, Carlos Ramírez Zetina e Isaac Guzmán Valdivia, para formar un nuevo partido.
Surgido como reacción a la política revolucionaria asumida desde el principio de su gobierno por el general Lázaro Cárdenas y a sus continuos choques con los grupos empresariales y eclesiásticos; a la transformación del PNR en Partido de la Revolución Mexicana, cuyos principios reconocían la lucha de clases, y cuyos objetivos comprendían "la preparación del pueblo para la implantación de una democracia de los trabajadores para llegar al régimen socialista". Además, se manifestaba Acción Nacional contra la posible continuidad del cardenismo mediante la probable candidatura presidencial del radical general Francisco J. Mújica en las elecciones de 1940.
La convención del Partido Acción Nacional termina el día 17 de septiembre de 1939, luego de acordar por unanimidad que el comité directivo del nuevo instituto político, integrado predominantemente por profesionistas, sería presidido por Manuel Gómez Morín, ex rector de la UNAM. Manifestándose la influencia empresarial sobre el nuevo partido, en el hecho de que sus documentos básicos fueron redactados en el Banco de Londres y México y en que uno de los primeros diputados federales que ganará en 1946, será Antonio L. Rodríguez, director del centro bancario de Monterrey
Algunos otros integrantes destacados del Comité Organizador fueron el licenciado Efraín González Luna, originario de Autlán, Jalisco. Y además de estos, otros fundadores importantes fueron Miguel Estrada Iturbide, Rafael Preciado Hernández, Juan Landerreche Obregón, Gustavo Molina Font, Manuel Herrera y Lasso, Aquiles Elorduy y Luis Calderón Vega.
Manuel Gómez Morín, mediante el nuevo partido, expresará la repugnancia de quienes se oponían a la Revolución Mexicana. Manifiesto en el Programa Mínimo de Acción del PAN, en el se mostrará su franca oposición al régimen del presidente Lázaro Cárdenos, exaltando a la iniciativa privada, dirá el texto: “El Estado tiene el deber de velar por que los frutos de la iniciativa privada tengan carácter social, y de hacer que esa iniciativa concurra siempre en el interés nacional, y esté constantemente subordinada al bien común”.
Respecto a la propiedad se indicaba que: “La propiedad privada es el medio más adecuado para asegurar la producción nacional y constituye el apoyo y la garantía de la dignidad de la persona, y de la… familia… Debe promoverse, por tanto, la formación del mayor número posible de patrimonios familiares suficientes”. Y sobre la economía se señalaba que: “El Estado tiene autoridad, no propiedad, en la economía nacional… Debe especialmente velar por evitar la consideración del hombre como instrumento de la economía, y garantizar, al contrario, que la estructura y el resultado de las actividades económicas queden siempre subordinadas y al servicio de los valores humanos que son superiores9.
Sin embargo, para 1962 el lenguaje de Gómez Morín cambiará, abandonando los temas contra el cardenismo, acomete con más sobriedad el problema de definir el rumbo del partido ante una realidad diferente. Dentro de un nuevo contexto, donde la coexistencia pacífica no era ya un dilema, pasado el tiempo que pudo favorecer una sublevación armada o una rebelión cívica, sólo quedará la vía jurídica, mediante la representación política.
La presidencia de Luís H. Álvarez, en Acción Nacional, dará una muestra palpable de este nuevo rumbo, de acuerdo con Luis se reformará el partido “para prepararnos para conquistar democráticamente el poder para realizar, desde el poder, nuestros principios”. Para Álvarez el PAN tenía que “asumir el riesgo de ejercer responsablemente la cuota de poder que sus lectores le dieron”, debía de crear nuevas formas de hacer política y dejar de tratar de instaurar un orden social cristiano en un Estado panista, de modo que “no nos asustemos ni nos disgustemos porque otros dicen hoy lo que nosotros dijimos primero, ni temamos que se nos unan quienes ayer no caminaban a nuestro lado”. En suma, había que abrirse al diálogo, a las alianzas y a un pluralismo “práctico”. Así, se ira configurando un “neopanistas” que dará vitalidad al partido, aumentando sus recursos y tecnificando sus campañas electorales. También cambiaron su orientación hacia España y los valores que en el momento de creación del PAN, representaba el franquismo, por un acercamiento hacia el sistema económico y el estilo de vida de los Estados Unidos10.
Dicho cambio en el discurso de Morín, también coincidirá con un apartamiento de los empresarios – siempre a trasmano y a la sombra de Acción Nacional – volviéndose así, un partido clase mediero. Ocurriendo la separación empresarial del PAN, por la persistente obra de la contrarrevolución, contra el gobierno y frente al gobierno, posibilitando así, la fusión de antiguos adversarios y una nueva burocracia.
De tal suerte, el PNR que debía estar compuesto por obreros, de la CTM, campesino y militares fue disuelto en 1938, fundándose en su lugar el Partido de la Revolución Mexicana. Dentro del PRM, le corresponderá a Manuel Ávila Camacho, como candidato de dicho partido, frente a la coalición conservadora de Andrew Almazán y el agrupamiento de la izquierda con Múgica, alinear al partido, para darle afinidad con una política conservadora y clerical. Y en la misma dirección, el 17 de enero de 1946, el PRM será disuelto para conformar en su lugar al Partido Revolucionario Institucional.
Ya en el poder Ávila Camacho, aplico el programa de Almazán, excepto en la cuestión del petróleo. Siendo que Almazán pedía el fin del sistema ejidal, al que comparaba con la encomienda colonial. No obstante admitía que el ejido, era un medio elemental para alimentar a los desamparados, pero sin embargo, no se le podía considerar una solución final. Indicando en Michoacán, mediante una entrevista en 1930 que: “Desgraciadamente, la era que lanzamos en 1910 ha retardado el desarrollo de la nueva raza mexicana. El día que los pequeños propietarios, los campesinos, todos los hombres que viven de la tierra lleguen a ser diez millones de rancheros sobrios, activos, honorables y valientes, México será una nación con verdadera influencia en el destino de las Américas”11.
Almazán también prometía atraer el capital extranjero, asegurando dar a los inversionistas extranjeros las mismas garantías que "cualquier país democrático". Señalando que los obreros mexicanos no se opondrían a esta política, dado que el gobierno les mostraría que su propia prosperidad, dependía de la expansión industrial y la seguridad monetaria. Destacando Almazán, que el primer paso para atraer el capital, sería solucionar la controversia del petróleo.
Y al igual que el partido oficial, insistió en la armonía de las clases sociales. Solicitando a los obreros que confiaran en la buena voluntad de los patrones. E incitando a las empresas a compartir las utilidades industriales con los obreros. Radicando el problema de México, según Almazán, no en los obreros ni los empresarios, sino en los líderes obreros afortunados. De forma que, el nivel de vida no subiría hasta que dichos líderes dejaran de incitar a los obreros en contra de sus patrones, permitiendo que la economía se desarrollara armoniosamente.
De tal manera, ambos candidatos también evitaron todo ataque violento a la religión católica, prometiendo los dos respetar la familia mexicana. Pero Almazán fue mucho más lejos para atraer el apoyo de los católicos. Repetidas veces prometió revocar el artículo tercero que exigía la educación socialista. Así, en Iguala, Guerrero, ante una concurrencia entusiasta, condenó la educación socialista: “El pueblo mexicano no permitirá la imposición de la educación socialista. Este tipo de educación significa el monopolio absoluto del Estado sobre la conciencia humana, la multiplicación de la personalidad humana, el relajamiento de las costumbres y la desintegración de la familia, que es la base de nuestra nacionalidad. Los comunistas no lograrán sus objetivos porque estoy seguro que si tratan de aplicar esta ley, los jefes de familia se negarán a mandar a sus hijos a las escuelas privadas y públicas, rescatando así de la corrupción a la esperanza suprema de nuestro país, la generación futura”12.
Más todavía, Almazán prometió libertad para la educación, porque no creía que las escuelas religiosas fueran la causa de la ignorancia. Dijo que la culpa del analfabetismo lo tenían las madres no educadas quienes impartían la superstición, la idolatría y la ignorancia a los niños. Afirmando que los seminarios no eran centros de reacción; las instituciones educativas católicas habían producido liberales puros y jacobinos rabiosos, además de católicos fanáticos. Y que una vez presidente, impulsaría las escuelas privadas, o sea, católicas, porque esta iniciativa privada, era decisiva para la expansión del sistema educativo en México.
Respecto a los militares, Almazán llamó al ejército, "la verdadera esperanza de México". Y de ser elegido, les prometía aumento de salarios, promociones sobre méritos y el reemplazo de los políticos por militares de carrera. Todo el cuerpo del ejército sería restablecido en ciudades militares modelos. Almazán también prometía apoyo para el sufragio femenino, el rejuvenecimiento del gobierno municipal y facilidades para la inmigración de trabajadores técnicamente calificados.
Así, era clara su postura frente a la revolución mexicana y el presidente de salida, indicando que: “el general Cárdenas inyectó a todo lo que hacía una cierta buena fe, que, sin embargo, fue distorsionada por exageraciones, torpezas, inconsistencias, especulaciones y mucho maquiavelismo criollo para el futuro. Todo su trabajo parecía un gran complot en contra de las instituciones y el pueblo de México. Su conducta fue muchas veces tan dudosa, que se le creía capaz de convertir a México en una colonia de Rusia para que él pudiera ser comisario de Stalin”13.
Almazán afirmaba que los planes sexenales eran copias de un modelo ruso. Indicando que, los planes eran parte de un "complot monstruoso ruso para sovietizar a México a través de la colectivización y la planeación estatales". Concediéndole la oposición que, los modelos extranjeros extraerían su ideología de la Constitución de 1917.
Acorde con estas posturas, una vez presidente, Manuel Ávila Camacho, demostró que entre los dos candidatos, no había mucha diferencia. Ambos prometieron una nueva era de armonía entre las clases sociales, protección para los pequeños propietarios, fin a la guerra con la Iglesia, más inversión extranjera y una política exterior pro-aliados. También los dos afirmaron que mantendrían la independencia económica de México a la vez de continuar las relaciones amistosas con los Estados Unidos.
De tal suerte, Miguel Alemán, dio lugar a unas mesas redondas en las cuales el empresariado nacional, enriquecido durante la Segunda Guerra Mundial, pudo fijar sus condiciones: reformar el artículo 27 constitucional, para dar paso al capitalismo agrario, una ofensiva contra los campesinos, represión a los trabajadores de PEMEX e inaugurar una política de dos gabinetes: el de los amigos íntimos; los Serrano, los De la Selva, los Parra Hernández, los Bustamante, los Pasquel, los López Sánchez, así como de distinguidos universitarios14.
Significando la SGM para México la consolidación de las dos clases históricas, el proletariado y la burguesía. La primera ampliada pos la necesidad de la fabricación y extracción de materias primas y la segunda enriquecida por la exportación de cuanto se pudo elaborar. En conjunto comienzan a dar forma a un país con mayor bienestar hasta entonces conocido, a la vez que dividido por sus respectivos proyectos de nación, el burgués y el proletario.
Decantándose cada vez más los distintos presidentes del país por el proyecto empresarial, Miguel Alemán, en diciembre, tras días de ser presidente, modifica el artículo 27 de la constitución, para crear, legalmente, las condiciones del capitalismo agrario. Así como manda golpear a los obreros, persigue al Partido Comunista y dos años después, en 1948, anuncia, 23 puntos de su política económica, reseñados por Ramón Beteta a los banqueros.
Siendo que los gobiernos norteamericanos no han aceptado nunca la autonomía y el alcance de la Constitución mexicana, particularmente a las garantías sociales manifiestas en el artículo 123 respecto y respecto a los derechos de la nación sobre los particulares: propiedad de la tierra, de los recursos naturales y la economía estatal, manifiesta en el artículo 27.
Miguel Alemán Valdés, después del 1ero.de Diciembre de 1946, toma como una de sus primeras medidas reformar la legislación agraria de Cárdenas, pues ésta protegía a la Propiedad Privada de cualquier amenaza de expropiación y fijaba las superficies máximas de pequeña propiedad de acuerdo a los diversos cultivos y condiciones, así en diciembre de 1946 se modifica la fracción XIV, del artículo 27 constitucional, agregando el siguiente párrafo, en el que concedía el amparo a los latifundistas:
Los dueños o poseedores de predios agrícolas o ganaderos en explotación, a los que se haya expedido o en el futuro se expida certificado de inafectabilidad, podrán promover el juicio de amparo contra la privación o afectación agraria ilegales de sus tierras o aguas15.
Y bajo la misma tesitura, los párrafos cuarto y quinto, de la fracción V, se define a la pequeña propiedad como:
Se considerará así mismo como pequeña propiedad, las superficies que no excedan de 200 hectáreas en terrenos de temporal o de agostadero susceptibles de cultivo; de 150, cuando las tierras se dediquen al cultivo de algodón si reciben riego de avenida, fluvial o por bombeo; de 300, en explotación, cuando se destinen al cultivo de plátano, caña de azúcar, café, henequén, hule, coco-tero, vid, olivo, quina, vainilla, cacao o árboles frutales. Así también, Se considerara pequeña propiedad ganadera la que no exceda de la superficie necesaria para mantener hasta 500 cabezas de ganado mayor o su equivalente en ganado menor, n los términos que fije la ley, de acuerdo con la capacidad forrajera de los terrenos16.
Afín a los intereses empresariales nacionales y extranjeros, también en el 47, se modifican las tarifas arancelarias, por lo que por primera vez en la historia, un presidente norteamericano visitaba la Ciudad de México, y un mes después Alemán visita Washington.
De suerte que, conforme Ramón Beteta Quintana inaugura el llamado “desarrollo estabilizador” del país, la política económica de la nación fue sirviendo para capitalizar a una minoría, fortalecer el capitalismo mexicano, que conforme su poder alcanzado y gradualmente se ha convertido en socio menor del capitalismo estadounidense. Situación para lo cual les ha sido necesario, a partir de la SGM, omitir de la política económica el espíritu de la Constitución mexicana, es sus artículos fundamentales: 27 y 123.
Y cada vez que un gobierno ha intentado acatar sus normas, se ha suscitado un enfrentamiento con la derecha y las organizaciones empresariales, por ejemplo con López Portillo, en 1982, cuando se nacionaliza la banca. No obstante no han sido medidas socialistas, sino manifiestas en la constitución. Teniendo como centro el hecho de que todos los gobiernos norteamericanos, ya fueren republicanos o demócratas, han rechazado el artículo 27 de la Constitución de 1917.
Resultando que los conflictos internacionales que ha tenido México con los Estados Unidos en el pasado siglo (y están presentes aun hoy en día), provenían de la aplicación y reglamentación del artículo 27, ya que el gobierno de ese país ha considerado que las propiedades de sus connacionales, en México, deben respetarse por ser de norteamericanos, y por ende creen que se encuentran más allá de las leyes mexicanas.
Contando el intervencionismo norteamericano dentro de nuestro país, siempre con aliados mexicanos, ya sea por parte del clero, de la derecha o los grandes industriales. Y proviniendo su política de la importancia estratégica que cumple nuestro país como abastecedor de recursos estratégicos para dicha nación de recursos estratégicos, principalmente petróleo y minerales.
Pero, como el Estado mexicano, conforme a la Constitución de 1917, es un estado nacional de economía mixta, de manera que las nacionalizaciones son la fuerza productiva en términos de utilidad y no de lucro. Y las empresas estatales, en consecuencia han representado la fuerza del país, frente a la intervención económica y política del exterior, les ha sido preciso, tanto a la derecha, como a los grandes empresarios nacionales y extranjeros, desmantelar en estos aspectos, tanto al Estado como a la Constitución mexicana17.
Sin embargo, aún nos falta debelar la forma en que se incorporan al partido Acción Nacional, nuevos grupos empresariales, especialmente tras la nacionalización de la banca en septiembre de 1982. De forma que, el PAN irá logrando más triunfos electorales en algunos estados de la República y distritos de la ciudad de México, hasta obtener en 1989 su primera gubernatura en Baja California con Ernesto Ruffo Appel, y en 1991, su primera senaduría con Héctor Terán Terán, en el mismo estado.
Hasta llegar a poner en riesgo la hegemonía del PRI en las elecciones de 1994, mediante la candidatura de Diego Fernández Ceballos, y en alianza con el Partido Verde Ecologista, triunfará en las siguientes elecciones frente al PRI y a la alianza del PRD y el PT. Colocando a su primer presidente de la República, Vicente Fox Quezada, quien tomará posesión del gobierno el 1º de diciembre del año 2000.
Pero este trabajo lo dejamos para la siguiente entrega.

Bibliografía.
Miliband Ralph. El Estado en la sociedad capitalista. Siglo Veintiuno Editores, 13a edición. 1985.
Cordera Rolando y Tello Carlos. México la disputa por la nación. Perspectivas y opciones del desarrollo. Siglo Veintiuno Editores, 11a edición. 1993.
Saxe-Fernández John (Editor). Crisis e imperialismo. CEIICH, UNAM. 2012.
Sotelo Valencia Adrián. México (re)cargado. Dependencia, neoliberalismo y crisis. UNAM, FCPyS, Editorial Ítaca. 2014.
Pérez Ana Lilia. Camisas azules manos negras. El saqueo de Pemex desde Los Pinos. Grijalbo, 2010.
Kolynsky Arthur. ¿Quién domina a México? Una explicación de la situación actual. Asociación Nacional de Sociología Política y Periodismo Sociológico, ANASOP, 2001.
Andrade Sánchez Eduardo. Dos años de engaños. Pensamiento en Debate, Fundación Colosio, 2003.
Villamil Genaro. Si yo fuera presidente. El reality show de Pena Nieto. Grijalbo, 2009.
Hernández Anabel. Fin de fiesta en los pinos. Grijalbo, 2006.
García Cantú Gastón. El desafío de la derecha. Joaquín Mortiz/Planeta, 1987.

Hemerografía.

La Jornada. Viernes 23 de diciembre de 2016.
Milenio. Viernes 23 de diciembre de 2016.
El Universal. Miércoles 21 de diciembre de 2016.
Rebelión. El triunfo de Donald Trump: Paradojas y peligros de los tiempos que corren. Significados para América Latina. Por: Cecilia Nahón. 24/11/2016.
Rebelión. Trump en América Latina: sin grandes cambios. Por: Oscar Ugarteche. 25/11/2016.
Rebelión. El genio está fuera de la botella. La vida bajo Trump. Por: Rebecca Gordon. 28/11/2016.
Rebelión. Japón contribuirá al desarrollo de Cuba. Por: Hedelberto López Blanch. 25/11/2016.
Rebelión. Trump, populismos derechistas y globalización neoliberal. Por: Jesús Sánchez Rodríguez. 28/11/2016.

Notas
1 García Cantú Gastón. El desafío de la derecha. Joaquín Mortiz/Planeta, 1987. Pág. 34
2 La Jornada. Martes 27 de diciembre de 2016.
3 Proceso. Número 2094. 18 de diciembre de 2016.
4 La Jornada. Martes 27 de diciembre de 2016.
5 eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?tag=articulo-27-constitucional
6 derechoenaccion.cide.edu/las-constituciones-politicas-de-1857-y-1917-un-analisis-co...
7 García Cantú Gastón. El desafío de la derecha. Joaquín Mortiz/Planeta, 1987. Pág. 35.
8 Ibíd. García Cantú Gastón. Pág. 9
9 www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/9/14091939.html
10 Ibíd.
11 MICHAELS L. Albert. LAS ELECCIONES DE 1940. Universidad de Nueva York, Buffalo. Versión PDF.
12 Ibíd.
13 Ibíd.
14 García Cantú Gastón. El desafío de la derecha. Joaquín Mortiz/Planeta, 1987. Pág. 27.
15 html.rincondelvago.com/desarrollo-estabilizador-en-mexico.html
16 Ibíd.
17 García Cantú Gastón. El desafío de la derecha. Joaquín Mortiz/Planeta, 1987. Pp. 75-103-104.

Ramón César González Ortiz es Licenciado en Sociología y Maestro en Estudios Políticos por la UNAM.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Putin advierte de golpe de Estado contra Trump


Bajo la lupa
Rondan los fantasmas de Kennedy y la CIA
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 

Dos polémicos rotativos del establishment titulan sin tapujos la intención de Trump ya instalado como presidente 45 de EU.
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A juicio de Vladimir Putin, toda la campaña
 rusófoba busca deslegitimar a Donald Trump
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Washington Post ( WP) titula “El presidente promete arrancar el poder de las élites de Washington, y colocar a EU primero, además de liquidar la carnicería (sic) estadunidense, en referencia al desempleo de la clase media desahuciada (https://goo.gl/AMScit).
Más agobiado, New York Times ( NYT) titula Trump renuncia a la clase política del país y subtitula “El presidente enloda al establish-ment de impío y corrupto(https://goo.gl/WpkBjw)”. ¿Y a poco no es verdad?
Paul Craig Roberts (PCR) –ex asistente secretario del Tesoro de Reagan, editor asociado del Wall Street Journal ( WSJ) y autor de tres importantes libros: La amenaza de los conservadores al orden mundial; Cómo se perdió EU y El fracaso del capitalismo neoliberal– arremete en su portal contra los dos portavoces del establishment WP y NYT, desilusionados con el discurso de Trump y su “fuerte ataque al rapaz e inmoral establish-ment gobernante (https://goo.gl/ZO2xwM)”.
Trump ha prometido gobernar con los ciudadanos abandonados por el establishment, con quienes conectará mediante sus letales tuits: ¡Mezcla insólita de plutocracia con oclocracia!
El mismo Obama, antes de despedirse, aconsejó no subestimar (sic) a este tipo (sic), quien conecta muy bien con sus seguidores y representó el “candidato del cambio (https://goo.gl/3pxmEV)”.
Obama legó tanto el caos global como un país fracturado donde se perfila una impensable guerra de sexos entre los supremacistas blancos machos WASP, devotos de Trump, y la marcha impactante de medio millón de mujeres en Washington, propulsadas por Hollywood, al unísono de otras 600 marchas hermanadas en el resto de EU y el mundo (https://goo.gl/e5S9Rx).
EU es un país dividido, según The Hill (https://goo.gl/Pc1RQj). Se queda corto: EU es un país severamente fracturado a todos los niveles.
Hasta al punto teológico se manifiesta la fractura tectónica de EU, en franca decadencia interna y global: uno de los predicadores de la misa previa al juramento de Trump fue Robert Jeffres, bautista sureño que ha condenado al Islam y al mormonismo (cuyos feligreses abundan en la CIA), quien exclamó que “Dios no está contra la construcción de muros (https://goo.gl/J1CWIY)”.
Para PCR, el advenimiento de Trump constituye una declaración de guerra, mucho más peligrosa para él que si hubiese declarado la guerra contra Rusia o China. PCR comenta que no existe duda de que Trump se ha vuelto un objeto de asesinato (sic) cuando la CIA no se va a rendir y largarse.
Mas allá de su conocido presupuesto legal de más de 50 mil millones de dólares al año, PCR, quien conoció las entrañas financieras del Minotauro estadunidense, alega que la CIA es una organización global. Sus lucrativos negocios le proveen ingresos independientes del presupuesto de EU y es capaz de librar operaciones en forma independiente del presidente y aun de su propio director, cuando “la CIA lleva alrededor de 70 años de atrincherarse sin haber desaparecido (https://goo.gl/i1pkz0)”.
Se despliega una guerra subterránea entre el Pentágono y la CIA, mientras Trump ha abierto muchos frentes contra omnipotentes rivales: las dos dinastías liquidadas de los Bush y los Clinton, además de Obama; la CIA; Hollywood; los multimedia, específicamente CNN; el megaespeculador fomentador del caos global George Soros, etcétera.
Ya había advertido que Peligra la vida de Trump, como adujo después el parlamentario británico George Gallloway, quien alerta que la “CIA prepara el asesinato de Trump. (https://goo.gl/2A7t2h)”.
Antes de partir, el ex director de la CIA John Brennan advirtió a Trump medir sus palabras, y lo criticó por no entender la amenaza de Rusia a EU (https://goo.gl/0zWbsx).
El nuevo líder de la minoría (el Partido Demócrata), el polémico Charles Schumer, íntimo de los Clinton y Soros, comentó que la comunidad de espionaje tenía seis (sic) maneras de cobrarse” sus facturas contra Trump.
La confrontación es intensa y profunda, con entonaciones de guerra civil, que no se atreve a pronunciar por su nombre.
En el desangelado Foro Económico Mundial (controlado por Soros), el saliente secretario de Estado, John Kerry, vaticinó que Trump duraría a lo sumo “uno o dos años, lo que sea (https://goo.gl/pXY5QB)”.
Zero Hedge aduce que ningún presidente desde John F. Kennedy se ha atrevido a enfrentar a la CIA, que puede optar por medidas de represalias.
El establishment busca deslegitimar, al precio que fuere –como el sórdido libelo cocinado por el MI6 y triangulado por los enemigos de Trump en el Partido Demócrata y en el sector sorosiano del Partido Republicano con el superhalcón senador John McCain (https://goo.gl/CCnZCy)–, y levantará la puja hasta conseguir defenestrar a Trump mediante el ominoso impeachment legislativo o, de plano, con su liquidación física como reclamó un fascista con máscara de ideólogo cultural, de la dupla desinformativa Televisa/Univisión.
El zar Vlady Putin alertó de un golpe silencioso de Estado, como sucedió en Ucrania en la plaza Maidan de Kiev, contra Trump que ha coaligado a tirios y troyanos del omnipotente establishment objeto del desprecio y la ira popular. No lo dice cualquiera, sino el mandamás ruso, quien goza de información privilegiada.
A juicio de Putin, toda la lasciva campaña rusófoba busca deslegitimar a Trump con los mismos métodos al estilo Maidan usados en 2014 en Ucrania, donde fue depuesto el presidente legítimamente electo Yanukovich, en un golpe presuntamente orquestado por el espionaje estadunidense y su Departamento de Estado.
Para Putin las personas que fabrican falsas noticias contra Trump, que las confeccionan y las usan en una batalla política, son peores que las prostitutas (sic) porque no tienen ningún límite moral.
Otro objetivo, según Putin, de la viciosa rusofobia, es atar las manos a Trump para que no puedan mejorar las relaciones entre EU y Rusia (https://goo.gl/aJIuJI) cuando el cambio de paradigma daña intereses fosilizados.
Si no sucede nada lamentable en los días que siguen, Putin se prepara a llamar a Trump (https://goo.gl/E2cMvM).
La misma tarde de la Marcha de las mujeres, Trump, el presidente más atípico de la historia de EU, tenía programada una visita el cuartel de la CIA para enmendar equívocos irreparables.
Trump nominó a Mike Pompeo para dirigir a la indomable CIA.
El advenimiento de la era Trump constituye un cambio tectónico de paradigma con repercusiones regionales (México) y globales (China, Europa).
El conservador católico Pat Buchanan, prominente ex asesor de los ex presidentes Nixon, Ford y Reagan, sentencia que con Trump llega el advenimiento de un nuevo mundo, cuya marca es el patriotismo económico y el etnonacionalismo (sic), que es ascendente en todos lados(https://goo.gl/FgnghP)”.
Para PB el verdadero peligro para EU viene del sur del planeta, donde abundan los migrantes jóvenes.
La nueva era es un enigma: ¿emprenderá su vuelo doméstico y geoestratégico o será abruptamente detenida por el establishment de EU todavía omnipotente e inimputable?
Facebook: AlfredoJalife

La tragedia no es el muro de Trump

Mar de Historias: Toda una eternidad



Cristina Pacheco
En abril se nos presentó el licenciado Zavaleta, el administrador de la señora Robles, para informarnos que su patrona quería que le desocupáramos los departamentos. En su lugar piensa construir una torre ejecutiva. Esos términos no significaban nada para nosotros. Lo importante era saber de cuánto tiempo disponíamos para mudarnos. Hasta enero.
La breve respuesta nos dejó aún más aturdidos y sólo Magali, mi vecina, se atrevió a preguntar: ¿A qué alturas de enero, licenciado? El mes tiene treinta y un días. Que no pase de enero, fue la respuesta. Argumentando nuestras exigencias familiares y limitaciones económicas, le pedimos un plazo más amplio. Dijo que era imposible. Hubo protestas, súplicas, gemidos. El licenciado Zavaleta no hizo el mínimo intento por comprender lo que significaba para nosotros abandonar el edificio donde habíamos vivido durante años, y algunos, como Esthercita y Marco Antonio, desde que se inauguró, en el 80.
El administrador interrumpió nuestras explicaciones porque, según dijo, necesitaba hacer una llamada en su celular. Con el pretexto de que la recepción era muy mala salió a la puerta, luego a la calle y al fin se largó en su coche dejándonos como regalito dominical una muy mala nueva y el olor empalagoso de su loción.
II
Mis vecinos y yo pasamos el resto de la mañana comentando la noticia, lamentando no haber destinado el dinero de las rentas a pagar las mensualidades de una casa o un simple cuarto redondo, ¡pero nuestro!
Pronto surgió la pregunta más inquietante: ¿adónde iríamos? Las posibilidades de alquilar otro departamento eran lejanas, si no es que inalcanzables, por los altos costos de las rentas y las absurdas exigencias de los arrendadores. Algunos cobran en dólares, otros no aceptan a familias con niños, la mayoría no permite que sus inquilinos fumen o tengan animales.
Nico gimió. Tiene siete perros, incluido Gonzo, un cachorro que recogió, a punto de ser atropellado, en pleno Circuito Interior. Dijo que prefería vivir en plena calle antes que separarse de Pocho, Taco, Fiel, Dandy, Pecas, Jade y Gonzo: sus niños.
Por animarlo, Elvira, la vecina del 12, le dijo que no se preocupara, la situación no era tan dramática. Faltaban nueve meses para enero. En ese tiempo podían suceder muchas cosas: desde que él encontrara un lugar apropiado donde alojarse con sus perros hasta que la dueña se olvidara de construir la dichosa torre ejecutiva.
Esto nadie se lo creyó. Lo otro sí: de abril a enero había una eternidad. En vez de torturarnos imaginándonos en situaciones extremas, debíamos serenarnos y, muy importante, mantener el ritmo de siempre y esperar un milagro. ¿Por qué no? Todavía suceden. Como prueba, el increíble rescate de Gonzo.
Acatamos los consejos de Elvira y, siempre inquietos ante las perspectivas, seguimos adelante con nuestra vida llena de trabajo, compromisos, exigencias, sorpresas, visitas al médico, desencuentros, celebraciones. En medio de tan frenética actividad ¿quién volvió a pensar en enero? ¡Nadie! Hasta que llegó.
¿Pero cómo? ¿Tan pronto?, dijimos al recibir la visita del administrador. A finales de diciembre fue a recordarnos que antes del l5 de enero el edificio debía estar completamente desocupado. Aprovechó para decirnos que no se explicaba nuestra demora. Arrebatándonos la palabra, le explicamos que nos habíamos quedado allí por apego al edificio, por no tener adónde ir, por no encontrar una vivienda al alcance de nuestras posibilidades. Todo era cierto, pero en el fondo creo que permanecimos en nuestros departamentos en espera de que algo desviara el proyecto de la señora Robles en nuestro beneficio. No fue así.
III
La última semana en el edificio fue espantosa. A pesar de los adornos navideños, todo se veía triste. Los corredores y las escaleras se volvieron intransitables a causa de los muebles, cajas y maletas dejados en cualquier parte mientras llegaban los camiones de mudanza. Por las puertas abiertas de los departamentos se veía el mismo desorden.
Vivo sola. No pensé necesario pedir ayuda para empacar mis cosas. Me sorprendió que fueran tantas y que hubieran cabido en un espacio tan pequeño. Con los muebles amontonados, se me volvió inmenso y hostil. Insoportable.
Salí de prisa. La mudanza esperaba. Mientras los cargadores iban a mi departamento me quedé en la puerta, tratando de no pensar en nada, ni siquiera en que mis muebles irían a dar a una bodega y yo al cuarto que me prestó Irene, una antigua compañera de trabajo. Lo ocupa su hijo. Podré quedarme allí hasta que él regrese de viaje, en abril. El lunes empezaré a buscar otra vivienda. No quiero que llegue el momento en que tenga que salirme del cuarto y decir: ¿Tan pronto? ¿Pero cómo? Tres meses no son una eternidad. Ningún tiempo lo es.

La La Land: una historia de amor



Carlos Bonfil
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El director francés Damien Chazelle acompañado de los protagonistas de La La Land, la estadunidense Emma Stone y el canadiense Ryan GoslingFoto Afp

Una película de amor para tiempos de odio. Según el diccionario Merriam Webster, la expresión La-La Land designa un eufórico estado mental de ensoñación alejado de las más duras realidades de la vida. También es una manera de nombrar a la ciudad de Los Ángeles. La La Land, cinta más reciente de Damien Chazelle (Whiplash, 2014), es un emotivo tributo a un género fílmico casi olvidado: la comedia musical hollywoodense clásica, particularmente la de los años 40, su periodo más emblemático y brillante. Su historia, un guión del propio realizador, tiene tanta sustancia y trascendencia como las tramas románticas, de candor irredento, que desde la década de los años 30 servían de pretexto al frenesí musical y a la inventiva coreográfica de los maestros del género, desde Mervyn LeRoy, Busby Berkeley o Lloyd Bacon y sus emblemáticas Gold diggers, hasta Stanley Donen y Gene Kelly, creadores de Cantando bajo la lluvia (Singin’ in the rain, 1952), en Cinemascope y en fastuoso technicolor.
¿Qué propone Damien Chazelle varias décadas después en La La Land? Adopta sin ambages el esquema narrativo muy elemental de una comedia romántica, con números musicales, al estilo de las estelarizadas por la pareja Fred Astaire y Ginger Rogers, para referir el encuentro amoroso de Mia (Emma Stone), mesera que aspira a triunfar en Hollywood como actriz y dramaturga, y Sebastian (Ryan Gosling), oscuro pianista que sueña con tener su propio club de jazz y rendir ahí tributo a ídolos musicales como Thelonius Monk. Las continuas frustraciones profesionales de la pareja conspiran contra su incipiente dicha ofreciéndoles como perspectiva un duro dilema entre la realización personal y la satisfacción sentimental compartida, un poco en el estilo del New York, New York, de Martin Scorsese (1977), aunque sin su afiladísima ironía.
Hay en La La Land fuertes cargas de desencanto, sueños derrumbados que se levantan de nuevo providencialmente, y un doble desenlace que confunde realidad y ficción, pero lo que interesa ante todo a Chazelle, desde la primera secuencia del filme, es toda la exuberancia escénica, el vértigo dancístico de la pareja, la mitologización de Los Ángeles como capital de los sueños y los tropiezos existenciales, y la pátina en colores primarios del almanaque muy vintage de un mundo desaparecido y entrañable. Ese La La Land suyo –Arcadia y espacio utópico– semeja así el reverso feliz de una realidad que actualmente se antoja desoladora. No es un azar que la comedia musical hollywoodense haya sido, durante los años 30, una respuesta de intenso optimismo a la gran depresión económica y a una época de paranoias políticas, proteccionismo y embate ultraderechista muy parecida a la que hoy vive Estados Unidos.
Damien Chazelle sabe que los jóvenes espectadores de este nuevo siglo desconocen casi todo de esa vieja comedia musical inaccesible para ellos en la pantalla grande y en su esplendor original. De algún modo, su película restituye para esa generación algo de aquel encanto perdido, sin pretender por supuesto que Ryan Gosling o Emma Stone busquen o puedan competir en virtudes de baile, y en arrobo amoroso, con la pareja Astaire y Rogers. Sería insensato siquiera suponerlo. El modelo declarado no es únicamente Hollywood, sino también las comedias de Jacques Demy (Los paraguas de Cherburgo, 1964; Las señoritas de Rochefort, 1967), y la espléndida música de Michel Legrand, y todos los acentos de melancolía por un mundo mejor percibido ya un tanto a la deriva. Cabe tal vez ahora aventurar una hipótesis optimista. En esta patética era Trump de cinismo triunfante, ¿no podría ser el La La Land hollywoodense el espacio de una novedosa resistencia cultural y artística? La cinta de Chazelle, nominada a varios Óscares, bien podría ofrecer al respecto, durante la próxima ceremonia de premiación, una de las primeras respuestas.
Twitter: @Carlos.Bonfil1